He de confesar, que nunca le había prestado mucha atención, me había limitado a mover simplemente la cabeza en signo de negación, ante aquel hombre, que para casi todo el mundo era un ser invisible de esos que pasan por nuestra vida y en el que apenas nos fijamos, pero aquel día, levanté la mirada y mire sus ojos mientras repetía la acción de negar con la cabeza, Algo cambió repentinamente en mi actitud, ante mi había un joven, de aspecto no demasiado desaliñado que con la mano extendía pedía algo de ayuda para poder subsistir, mi primer pensamiento fue... ¡Tiene mas o menos la edad de mi hijo!, quizá no supo encarrilar su camino, quizá no tuvo la suerte de tener una familia detrás cuidando de el, quizá se equivocó en su andadura, instintivamente eche mano al bolsillo y le di unas monedas, pensé: Si fuera mi hijo me gustaría que alguien le atendiera por un momento, pensé en una hipotética madre desconsolada, quizá en un padre afligido, se que mi acción no le resolvería mucho, quizá un bocadillo que paliara su hambre, (quise ser bien pensado), un billete de autobús para llegar a algún sitio donde cobijarse, ¡Que se yo!... Sentí que a nuestro lado pasan a diario muchas gentes invisibles, quizá hasta hemos retirado la mirada para evitar verles, somos insolidarios con lo más cercano y llegamos sin embargo a solidarizarnos con gentes lejanas que también pasan hambre y calamidades, gentes a las que nunca veremos cara a cara, gentes de las que nos separan muchos kilómetros, mientras somos incapaces de hacerlo con aquellos que se cruzan día a día en nuestras calles con nosotros, sin que apenas les prestemos atención, solo un triste gesto de negación, como el que yo hice.
He vuelto a verle, sentado en las escaleras de un portal, a primeras horas de la madrugada mientras me dirigía al trabajo, los brazos cruzados sobre sus piernas le servian de almohada, encorvado en una postura casi fetal, le he reconocido y he sentido de nuevo una extraña tristeza por él y por lo que representa, jóvenes sin esperanza, jóvenes sin destino ni rumbo que seguir, mientras la prensa hoy publicaba escandalosamente lo que llegan a cobrar diputados, ministros y representantes públicos que seguramente como yo nunca han mirado a los ojos de estos invisibles que viven a nuestro lado y por los que no parecen tener preocupación alguna, me he sentido triste al ver a este joven invisible para los demás...
Es triste, que en esta vida uno tenga que ponerse mascaras y ocultar sentimientos, razones y desesperos, poniendo cara de “palo”, sonriendo… o de tonto, cuando no se es tonto y uno lo que tiene son ganas de gritar a los cuatro vientos…de decir verdades como puños o soltar un par de “tacos”, que no suelen arreglar nada pero desahogan…
El comentario viene a raíz de que hace unos días, he visto en el blog de un antiguo compañero hasta veinte comentarios “anónimos” a sus impresiones, de lo que entiendo son también antiguos compañeros del que escribía ,entre los cuales me incluyo, (con careta ocultándose en el anonimato)… ¿Hipocresía?... NO… ¡Miedo!, miedo a ser identificados y a expresar libremente lo que es de sentir general y que puede ser censurado o si se me apura reprimido en alguno de los casos, hace años que terminó una dictadura que todo lo controlaba y censuraba, instaurándose en su lugar la autocensura y autocrítica, rompedoras de la mayor libertad del hombre, la de expresarse libremente, sin ataduras…pero esta libertad, ficticia, está rota porque son muy pocos los que saben asumir la critica, si la critica existe o por que se sienten aludidos sin siquiera haberles señalado, apuntando con el dedo a quien se atreva de decir en voz alta lo que muchos piensan y ni siquiera anónimamente se atreven a decir.
En fin…sigamos todos con la careta, incluso los “censuradores”…sigamos con el teatro de la vida, todos con “cara de palo” como si nada ocurriera o hubiera ocurrido, quizá en algún momento nos la quitemos para poder sentir el fuego de la verdadera libertad…
Hoy le dije adiós al miedo... hoy tome yo la decisión, no sin asesorarme bien antes por un profesional reconocido y que se ha volcado conmigo en estos últimos días, Gracias Dr. Alfredo y gracias a Pilar, Inma, Mª Luz, Teresa, Dr. Heras,y todos cuantos profesionales, en estos últimos días habéis estado a mi lado en este hospital, vuestro de cada día, donde ya os he dicho prefiero no volver a veros y que nos reunamos en la Plaza, o donde sea a tomar una caña y no a que estéis pendientes de este cobardón. Seis meses de moratoria, la decisión ha sido mía, se que debo cuidarme, que como bien me decíais hace un rato, con 58 años aún me queda mucho camino por delante y que siempre hay tiempo.
Tengo que olvidar lo malo de estos días y seguir mi camino, para no terminar como en el dibujo que ilustra este post, corriendo sobre una camilla. Me han aconsejado unos días de reposo tras esta ultima prueba, pero voy a pedir el alta, necesito trabajar, estar distraído, sentir que soy útil en algún sitio y no una carga de la que tienen que estar pendientes, ya me basto yo para estar al tanto de mis cuidados, ya me preocupo yo de seguir medicaciones, dietas, ejercicios y lo que haga falta y sobretodo, de quitar hierro ante los que me quieren y tanta preocupación he causado en estos días.
Se que el problema esta ahí, que puede ser controlado, que no me va a matar (eso espero) y que quizá dentro de unos meses, me puedan decir, tomaste la decisión correcta. (Eran muchos los riesgos entrando ahora en quirófano, pero era yo quien tenia que tomar la decisión).
Cuando he salido del Clínico esta mañana, el sol jugaba a ocultarse tras la nubes y a pesar de todo, me ha parecido un día espléndido. Gracias a todos, gracias por vuestros desvelos, por vuestras atenciones, por vuestro cariño, hoy es el primer día del resto de mi vida y voy a cuidarla por la cuenta que me tiene
Dicen que el miedo es libre y con esa libertad sé esta apoderando por primera vez de mí, Siempre creí que seria capaz de soportar todo lo que me viniera encima, sin llegar a creerme un superman, soporte operaciones, pruebas, rehabilitaciones y cualquier perrería con tal de poder seguir adelante, haciendo una vida normal (dentro de lo que cave), pero hoy me siento acobardado, con miedo por primera vez ante una nueva dolencia que esta vez no era conocida ni esperada. El maldito colesterol ya hizo aparición obstruyendo arterias y venas, mareándome, cegándome un ojo y dejándome hecho un guiñapo, que por primera vez siente miedo, ese miedo sordo que hace temblar las manos, que cierra la mente con una nube de augurios no ciertos pero posibles, recordados por un malestar general antes no sentido. ¡ No es grave!, (Dicen que tiene remedio). Pero es incomodo sentir ese miedo antes nunca sentido. A veces pienso si yo también me estaré convirtiendo en un enfermo imaginario, pero no, las pruebas son contundentes y a medida que pasan los días los galenos van confirmando que algo no esta bien, que quizá tenga que terminar sobre la mesa de un quirófano. Los años y el tabaco, del que hace unos días hacia una defensa que hoy me parece absurda, han conseguido algo que antes no había sentido, tener miedo, y lo confieso, es una nueva sensación que no conocía y prefería no haber conocido. De momento no me dejan ir a trabajar y no sé que es peor, si aguantar un aluvión de llamadas y vistas o seguir esta vida contemplativa en espera de resultados y acciones posteriores. Aún quedan días de pruebas y visitas a cirujanos vasculares, horas de incertidumbre en salas de espera con la esperanza de que alguien me diga, no es necesario operar y puedes volver a tu vida normal, ciudandome y dejando el tabaco, olvidando el chocolate, los dulces, los embutidos, en fin, olvidándome de todo lo que da sabor a la vida, para conservar la vida.
Pelirrojo, pequeño y simpático, juguetón y cariñoso LENKO, con su ceguera de nacimiento y ahora casi sordo, es el mejor amigo de mis sobrinos, un cooker de cuatro años, criado desde su nacimiento por ellos y librado de un destino corto, se ha convertido en el tercer hijo para mi cuñada a la que quiere con locura.
No puede verme, apenas me oye, pero me intuye y sabe que si se acerca mucho a mi, puede poner en peligro mi estabilidad y hacerme caer, me olfatea y me respeta, tuerce su cabeza como preguntándose por que no puede acercarse, pero sabe que es por algo importante y lo hace...
El respeto de este animal es tal que un día se enfadó conmigo, enseñándome los dientes cuando le grite para que se alejara y no me hiciera caer... su respuesta pudo ser...(interpretando sus ladridos) ¡Ya lo se coño... no me riñas!... no volvió a repetirse, corretea, salta, se da tremendos trompazos contra todo lo que no ve o intuye, menos contra mi...espera a que pase por la puerta para con mucho cuidado pasar él detrás, revolotea alrededor de todos, menos de mí, mientras de vez en cuando para, para otear donde estoy.
Le gusta oír una cancioncilla que tengo grabada en el móvil y se queda firme, inclinado su cabeza a la derecha cada vez que se la pongo... no sufre...vive con lo que le ha tocado vivir y es feliz...¡no me sorprende,se de que hablo!,su ceguera es solo física, ve con su corazón lo que le rodea y parece que le gusta pues nunca le he oído ladrar desaforadamente como otros hacen quejándose por cosas sin importancia.
Así es LENKO, uno mas de la familia
En mi circuito diario de una hora caminando, obligado por la necesidad de hacer un mantenimiento diario de mi tono físico, suelo cruzarme casi siempre con las mismas personas, los mismos saludos, las mismas caras, en las mismas calles y en los mismos lugares... ello me ha llevado a pensar que todos nos movemos con la misma rutina, puntual, metódica y quizá agobiante, en más de una ocasión...salimos a la misma hora, pasamos por el mismo lugar y hacemos las mismas cosas con un automatismo tal que solo reparamos en aquellas cosas que rompen esa monotonía y nos hacen caer en la cuenta que algo ha cambiado en el entorno diario...Un escaparate nuevo...Un vehículo de muy alta gama...una nueva obra...la manifestación que reclama sus derechos...el acto deportivo que corta calles y desespera a viandantes y conductores...
Pero lo normal es que caminemos de forma automática, distraídos por nuestros pensamientos o la conversación de quien nos acompaña y no caigamos en la cuenta de cómo en ese tiempo han ocurrido mil cosas a nuestro alrededor y no le hemos reparado en ellas, cosas que han podido llegar a influir en nosotros sin nosotros saberlo o haber cambiado el rumbo de nuestra existencia y ni siquiera nos hemos dado cuenta...
Distraídamente he cruzado un paso de peatones en rojo... (Ya se que esta mal)...no he reparado en que un ciclista hacia esfuerzos por no llevarme por delante y no he caído en la cuenta de que aquello pudo haber sido grave y haber cambiado mi existencia, si llega a atropellarme... también pudo haberse caído y haberse herido, metiéndome en un buen embrollo... por no haber reparado antes en ello...he seguido mi paseo y solo cuando alguien que vio la maniobra y me recriminó fue cuando caí en el detalle...Vivimos muchas horas con "el piloto automático puesto", somos como el tren circulando por un rail...siempre el mismo llueva , nieve, haga frió o calor y apenas variamos nuestras costumbres... ( Para suspicaces: No suelo pasar los pasos de peatones en rojo, no... esa no es mi costumbre, mi costumbre es pasar todos los días por el mismo sitio y que el paso este abierto, cosa que no ocurrió aquel día)...Somos rutina y la rutina nos come el día a día, pasamos nuestra vida casi sin vivirla, entre sueño reparador y sueño despiertos y no nos damos cuenta de que la vida hay que vivirla...sentirla...disfrutarla...¡He quitado el piloto automático, me saldré de la vía lo mas a menudo que pueda!... Os lo prometo...
Decía Albert Einstein que la vida es como montar en bicicleta, si te paras te caes...Seguir pedaleando en esta vida es fundamental, nadie debería rendirse ante desgracias, situaciones difíciles o conflictivas o por el simple cansancio de una rutina agobiante. Luchar, pedalear cada día aunque sea levemente, tratando de superar el tropezón del día anterior o la desgana de la madrugada, hace que uno se sienta bien al terminar el día. A veces cuando uno oye...estoy deseando jubilarme...piensa ¿para que?... para quedarse quieto en un rincón, pensando en lo que pudo ser y no fue, recordando tiempos pasados y añorando al final una actividad de la que se renegó. La actividad es síntoma de salud, fuente de bienestar y satisfacción personal cuando esta se realiza con ganas y animo no obligado por circunstancias ni exigencias demasiado altas...Ahora comprendo cuando mi mujer me dice que ella no va a jubilarse hasta los 70...es pura energía y actividad y no la veo quieta en casa limitándose a una actividad hogareña. El reto diario produce vida, despierta nuestros sentidos y nos mantiene en contacto con el resto del mundo, ese mundo cambiante que sorprende a cada instante y en el que todos nuestros sentidos se sienten acosados, luz, sonido, tacto, gusto, olfato, perciben nuestro entorno, un entorno masificado en ocasiones, pero retador y estimulante en el que uno seguirá mientras las fuerzas no fallen, pedaleando en la bicicleta imaginaria de Einstein...
¿Sabéis lo que realmente me da rabia en esta vida?- Ver como la gente va quejándose de sus achaques (aumentados muchas veces consciente o inconscientemente), y como se aprovecha la menor para “escaquearse” del trabajo y las obligaciones, alegando no se que dolores... ¿sabrán acaso lo que es el dolor? (mejor que no lo sepan nunca)…Tener que parar un momento para descansar, es lógico, habida cuenta del ritmo de vida que todos llevamos, pero quedarse en “Dique seco” por causa de una enfermedad, es y lo sé por experiencia una de las cosas mas desagradables de esta vida.
En mi vida laboral (ya son mas de 26 años) solamente he estado de baja tres meses hace unos cuatro años y por que las circunstancias y la exigencia de los médicos lo aconsejaban con urgencia…Puedo aseguraros que fueron unos de los peores días de mi vida…sin ser un obseso por el trabajo, ni estar absorbido por el mismo, llegué a echar de menos el despacho, las visitas y hasta el teléfono y cuando un día se me requirió en la oficina para un asunto urgente, decidí pedir el alta voluntaria y volver al ritmo diario que entre otras cosas, evita que uno piense mas de lo debido y la cabeza traicione al cuerpo, ( Aveces es peor lo que uno piensa,que la cruda realidad)
Muchas veces, cuando oigo a alguien decir… ¡Que mal estoy, vaya catarrazo, me voy a dar una baja!, o ¡Como me duelen las cervicales, voy a pedir la baja! Pienso… ¡Anda... que si a estos les doliera la espalda como a mí permanentemente, unido a la rodilla derecha que tampoco para de doler y a la negación de trabajar de la pierna izquierda! ¿Que harían?...Todos tenemos en mente a mas de uno que aprovecha las circunstancias para darse de baja o alargarla, sobretodo cuando estan cerca las vacaciones, algun puente, o cuando el trabajo "arrecia" y hay que arrimar el hombro.
Puedo aseguraros que soy tremendamente feliz y capaz de “comerme el mundo” durante esas tres o cuatro horas al día en que el dolor se olvida de mi, a Dios gracias a veces llegan a ser más horas y es entonces cuando uno da gracias y emplea todo el humor del mundo para reírse hasta de la última caída o de lo pesado que es tener que subir escaleras… ¡Por Dios, cada vez hay más!..¿no podrian quitarlas?...¡nada...ni caso!.
En fin...Que decia mi amigo Raúl ...¡CA UNO ES CA UNO Y CA CUAL, CA CUAL!
Si hace unos post, lo dedique al "chapucero" hoy hablaré de la "Chapuza nacional"...¡Que país!...España siempre fue y sigue siendo, el país de la "chapuza", donde el "chapucero", cobra entidad y se hace una figura mas del panorama laborar y social, siendo indispensable en los casos en que bien por cuestiones económicas no se puede cubrir determinada obra o reparación, o por la necesidad de salvar de manera urgente y provisional la misma.
En ocasiones la chapuza, que es eso...algo provisional, esta tan bien hecha que queda como algo definitivo y permanente, quizá con mayor solidez que la reparación original.Lease como ejemplo de ello, la Feria de Barcelona sede la feria universal de primeros de siglo, magnifico edificio tanto por su factura como por majestuosidad , pero que carece de cimientos al haberse concebido como algo "provisional y pasajero" y que finalmente es uno de los simbolos de la ciudad y Dios me libre de llamarla "Chapuza"... solo era algo provisional.
El chapucero adquiere prestigio en función de su obra, de la rapidez en resolver el tema o de la factura final que no debe ser demasiado elevada.
Ejemplo de "chapuza", aquel que me contaba mi abuelo...En Salamanca durante la Guerra Civil Española, los alemanes montaron en la Chinchibarra, (Un teso que aún se llama de los "cañones", camino de Tejares), dos cañones aún experimentales de nueva factura modelo 88, para los que se organizaron dos equipos, uno de personal español y otro alemán, con el fin de aprender y practicar con dicho armamento.
A la semana de su instalación el cañón español ya estaba disparando mientras que el alemán se mantuvo en silencio hasta que el personal aprendió pieza por pieza del arma, el cometido de cada una de ellas, siendo capaces de montarla y desmontarla antes de empezar a usarla... Este retraso del equipo alemán, producía las risas burlonas del equipo español que seguía disparando su 88 ante la algarabía del resto de la tropa española. Los alemanes tardaron aún dos meses en hacer el primer disparo que fue todo un acontecimiento por los preparativos, mediciones precisas, de distancia, inclinación, viento, peso del obús, colocación de protecciones en los servidores del cañón etc. que servían de comentario jocoso a la tropa española.
La historia termina, con una avería en el cañón español que enmudeció un dia... nadie supo que ocurría con aquel artefacto...agachando las orejas, tuvieron que acudir al equipo alemán que resolvió el incidente en media hora, por los conocimientos profundos sobre el arma que habian adquirido durante los meses anteriores.
Moraleja: La chapuza sirve para salir del paso...solo eso...nunca debe ser la manera habitual de hacer las cosas.
Sin tiempo apenas para escribir nada nuevo...con el trabajo duplicado por vacaciones de otros y las mías tan lejanas... he parado mis momentos de relajo dedicados a pergeñar cosas nuevas para este blog... no es mas que aquello de la relatividad del tiempo que el mismo Einstein explicaba así: " la relatividad del tiempo es: cuando un minuto en el dentista parecen ser horas y el mismo minuto mirando a una mujer hermosa solo son segundos"... ahora las misma horas que me quedan hasta mis vacaciones son como las del dentista y seguro que las de las vacaciones serán como las otras...Este año se presentan de nuevo internacionales... pero mas cerca de casa... Portugal, el Atlántico y sus frías aguas, nuevos paisajes, nuevas gentes, nuevas costumbres y modos de vida de los que aprender algo... el encuentro quizá ,con antepasados ( mi abuela materna era portuguesa).
Quizá encuentre tiempo entonces para asentar tantas vivencias y cambios, tantos proyectos dejados por el momento en la caja de las esperas y encuentre un poco de paz compartida con la familia...¡Que larga se hace la espera! y sin embargo que cerca esta ya..."la relatividad" otra vez...
Olvidado y polvoriento por los años, dormitaba en el rincón de aquella estancia, quizá sirviendo más de adorno que de otra cosa, aquel viejo violín del que en tiempos pasados salieron mil melodías y mil éxitos en los grandes palacios de la música, en conciertos en solitario, manejado por manos expertas. De sus entrañas nacieron corcheas, semicorcheas, fusas y semifusas mil arpegios en armonías dulces unas veces alegres otras y llenas de amor en todas.
Con el tiempo fue relegado a aquel rincón, sustituido por otro instrumento más moderno, quizá con más tecnología y capacidades, quizá más acorde con los tiempos actuales, pero del que nunca salieron sonidos tan redondos como los que brotaron de aquel viejo violín. Hoy de nuevo suena, esta vez acompañado, formando parte de una orquesta en la que a pesar de sus años pretende no desafinar, dando lo mejor, que de su interior brota apenas sin esfuerzo, olvidando el desencanto de haber sido un día postergado.
Hay días en que sus melodías surgen alegres y días en que cada una de las pasadas del arco daña sus viejas cuerdas ya raídas por el uso, pero a pesar de todo, se siente feliz de poder seguir sonando.
Quizá un día sus cuerdas se rompan desgastadas por los años, quizá tenga que volver al rincón del que fue rescatado, pero hoy sigue interpretando las partituras que otros le proponen y lo hace como si estuviera dando un gran concierto en solitario.
Hoy me he sentido como ese violín vetusto y achacoso, quizá anacrónico, pero capaz de no desentonar en el gran concierto de la vida, pese a las miradas llenas de dudas y recelo, del resto de instrumentos que le rodeaban y a veces se preguntan ¿que hace ese viejo violín en una orquesta joven?.
Días de lluvia y sombras, triste y fria primavera, que poco acompaña en mi caminar diario por esta ciudad hermosa en la que el sol cuando luce, juega a hacer reflejos dorados sobre sus piedras. Roma la chica, ágora de grandes pensadores, escritores, científicos, eruditos varios, que en las aulas de su universidad derramaron su sapiencia.
Me es difícil caminar con agua en el suelo, pero ahora mas que nunca debo cumplir el rito diario de andar al menos durante una hora, prescripción medica ineludible, vuelvo a recorrer viejas calles, variando mi ruta diaria para evitar la monotonía, calles llenas de mil historias, de bullicio estudiantil saliendo de las clases o divirtiéndose en horas de asueto. Salamanca sigue siendo una ciudad para caminar, para pasear tranquilamente entre edificios históricos cuya dorada piedra de Villamayor hacen que sea una ciudad única, irrepetible, tranquila. En ella se puede llegar a cualquier parte caminando y caminando hoy dirigí mis pasos hacia las catedrales. Rua Mayor adelante,(Calle en la que nací), con paso lento por temor a algún patinazo por el agua caída, llegué a la Plaza de Anaya, a la puerta de mi antigua facultad de Derecho en la que tantas horas pasé tratando que la ciencia jurídica entrara en mi vida y en la que tuve el honor de tener por maestros a D. Alfredo Calonge Matellanes, D. Lamberto Echevarria, D. José Delgado Pinto, D. Francisco Tomás y Valiente, Dª Gloria Vegé Cantón, D. Enrique Gimbernat Ordeig, D. Carlos García Valdés, José Luis de los Mozos y tantos otros. Cuantas horas, y tiempos muertos en los que tomaba café en las viejas caballerizas de Anaya con mis amigos y compañeros Tomás Roco y Alberto Santa Maria. Días de vino y rosas, tiempos de estudio en los que la vida aún se presentaba larga y prometedora. Ya han pasado treinta y siete años, perdí la pista a mis amigos Tomas y Alberto, mi camino fue por otros derroteros distintos a los de la practica jurídica, pero ahí sigue el viejo edificio, recordándome aquellos tiempos, testigo mudo de mil ilusiones, esfuerzos y esperanzas, exámenes y practicas que quedaron en vía muerta, pues uno se dedicó a otros menesteres en la empresa privada. Hoy mi recuerdo fue para un tiempo pasado en el que la vida aún no había enseñado sus garras, un tiempo en el que la mayor preocupación era aprobar una asignatura.
Vieja Salamanca llena de recuerdos, hoy has revivido en mí aquellos dulces años en los que aprendí el valor de la amistad y que el esfuerzo diario, poco a poco, con constancia y sin desfallecer acaba teniendo su recompensa.
Cuando la suspicacia se instala en uno, que normalmente ha sido confiado, debe de ser, como un ataque de celos, y digo debe, pues nunca tuve celos y ahora padezco un ataque de suspicacia aguda.
Te vuelves histérico cada vez que algo se sale de lo habitual, das mil vueltas a cualquier cosa que en otras circunstancias no darías importancia y desconfías… desconfías de lo que ves, de lo que te dicen, del amigo y por supuesto del enemigo, de las buenas intenciones ajenas que las ves con doble intención cuando no la tienen y te planteas un mundo irreal que te produce un desasosiego de valium y prozac…Si es blanco… por que es blanco y si negro por que es negro, no estas satisfecho con nada.
El mundo que te rodea ( Extiéndase en mi caso el laboral, pues el personal y familiar gozan de muy buena salud), comienza a dar síntomas de que algo se trama… ¿o me estoy volviendo demasiado suspicaz?...dar vueltas a cada cosa que pasa no sirve de nada, pero quizá la ansiedad provocada por una serie de circunstancias cambiantes de mi entorno me esta haciendo ver lo que no es real quizá por una falta de información clara y sincera que terminaría de una vez por todas con este terreno movedizo en el que creo encontrarme…¡Que vueltas da la vida! Tantas como el mundo mismo y te convierte en una persona distinta a lo que has sido hasta el presente… Que se le va a hacer, será solo una tormenta de Otoño y todo volverá a su ritmo habitual…
Hemos perdido la magia...el mundo se ha tecnificado y saturado de artilugios que nos hacen mas fácil la vida cotidiana y que resuelven maravillosamente nuestras necesidades de información, comunicación, entretenimiento, junto con las labores diarias tanto en casa como en el trabajo... pero hemos perdido la magia de muchas cosas.
La maquina limpia y pule eficazmente el suelo del hogar, cocina en segundos y adereza platos dignos de un buen gourmet, entretiene con imágenes y videojuegos e informa al instante saltando barreras de tiempo y espacio. Escuchamos la voz del ser querido, por muy lejos que se encuentre y remitimos nuestras imagenes que no necesitan ser reveladas, casi en el mismo momento de haberlas hecho. Enviamos y recibimos dinero instantáneamente y pagamos sin manejar monedas, saltamos de país en país volando a grandes alturas y el mundo se nos ha quedado pequeño. La maquina ha sustituido al mago, al druida que tenia explicación para todo y todo lo basaba en la magia con pócimas milagrosas, el cirujano ha sustituido al curandero y el mundo ya no tiene fe, todo lo palpa, lo vive, lo sueña y se convierte en realidad casi al instante. No hay magia en los juegos del niño que maneja una Nintendo, no hay magia en los poemas escritos y colgados en el Facebook, no hay magia en los grandes viajes programados hasta en el mas mínimo detalle, sin un segundo posible de aventura, de incertidumbre (Salvo la de si las maletas estarán en el lugar de destino cuando nosotros lleguemos). La magia ha muerto en nuestras vidas y la maquina ha usurpado su lugar, ocupando el territorio de lo incierto, donde la imaginación, suplía la ignorancia y el temor envolvía todo con un velo de misterio. No hay magia en los magos de salón que nos descubren sus tecnificados trucos, no hay magia en las declaraciones de amor de los truculentos realitis de la televisión, no hay magia en los juegos de los niños que olvidaron el aro, las canicas, las chapas, el trompo, la cuerda de saltar, los viejos cojinetes y tablas con las que fabricar un rustico patín. No hay magia en los libros de texto de las escuelas sustituidos por portátiles, impresoras y pizarras interactivas. No hay magia en los archivos informatizados que relegaron al olvido, carpetas de archivo, bloks de notas manuscritos con letra redondilla. Soy un nostálgico y me gusta sentir la magia de lo escrito a mano con una estilográfica, de los juegos de dados lanzados con el cubilete, de los viajes de aventura en los que conoces solo el principio del camino, Por eso hoy, este post lo escribí a mano sobre un viejo papel antes de que la maquina lo devorara para que todos lo pudierais leer
EN UNA REUNÓN SOCIAL, EL CIENTIFICO ENTABLÓ CONVERSACIÓN CON UN NOBLE INGLES QUE LE EXPLICÓ QUE LE ESTABA SIENDO DIFICILISIMO ENCONTAR UN NUEVO MAYORDOMO, YA QUE EL ANTERIOR SE HABÍA IDO.
A LO QUE EINSTEIN RESPODIÓ:
Juan gozaba del favor de sus superiores, era considerado una estrella en su empresa, donde ascendía con rapidez ante los brillantes resultados de sus gestiones…
Pedro, no era capaz de mantener un empleo estable, cada día releía en la prensa los anuncios de ofertas de empleo y no era capaz de conseguir un puesto de trabajo…
Aquel día Juan había recibido la llamada de su bella esposa, estaba embarazada y la noticia fue el colmo de sus alegrías, pensó… cuando salga del trabajo pasaré por la Joyería y le haré un regalo como merece…
Mientras caminaba mirando los escaparates en busca de un cartel ofreciendo empleo, Pedro pensaba en la esposa que le había abandonado, embarazada de otro, se había fugado con él dejándolo en la mas absoluta de las soledades…
Al parar en aquél semáforo, Juan pensó que era un gran día, con un sol, espléndido y descapotó el vehículo rojo que conducía, para disfrutar del aire y la luz…
Pedro, subido en la cornisa repasó lo que había sido toda su vida, un fracaso tras otro, una decepción tras otra, y decidió terminar con ello…un salto, ningún grito, nada…solo el estremecedor ruido al golpear en su caída aquél descapotable rojo parado en el semáforo.. luego, dos cuerpos confundidos en uno, el silencio y el fin de dos vidas perpendiculares…
Vuelta a la rutina...hoy ha sido mi primer día de trabajo después de una relajadas vacaciones, para ayudar a no padecer el síndrome postvacacional, el ordenador se ha aliado conmigo, en toda la mañana se ha producido un fallo informático que ha ralentizado el trabajo...¿será para que me habitúe poco a poco?, una mañana de leer correos atascados durante mi ausencia...correos spam y correos con circulares que uno archiva para leerlos con mayor detenimiento...teléfonos casi silenciados por las vacaciones de la gente y una pereza enorme para retomar asuntos que quedaron pendientes, pero ya esta todo en orden al terminar esta primer mañana...de nuevo las caras de los compañeros que aún no se ha ido de vacaciones o que ya regresaron como yo...de nuevo el café a media mañana y de nuevo los proyectos para el futuro... nada ha cambiado ni tenia por que cambiar. Este año las vacaciones han sido extrañas, sin preocupaciones laborales, sin correos de trabajo, sin llamadas al móvil, hoy, no he padecido la avalancha de información de otros años sobre asuntos pendientes, urgentes, visitas programadas, reuniones con el personal, vistazos a las estadísticas, comentarios sobre incidencias durante mi ausencia...parece que este año el síndrome no va a afectarme demasiado... ya tenia ganas de volver a la actividad diaria aún, sin abandonar por las tardes, unas horas de piscina y sol que han logrado milagros en mi forma física durante este verano.
Septiembre este año no será para mi el mes de las reuniones interminables, de los viajes que aunque programados y previstos siempre te pillan a desmano.
En fin, de nuevo en la brecha, de nuevo con ganas de hacer cosas aunque en ocasiones mis propuestas no sean aceptadas y esta vez tengan que pasar por el filtro de un superior cercano que no comparta mis puntos de vista...para gustos están los colores...y no voy a discutir con nadie por ello, ha cambiado mi perspectiva de la vida, como tantas cosas en estos últimos meses, mis prioridades van por otro camino, mis ojos se abrieron hace ya mucho tiempo y vi, lo inútil de luchar contra lo irremediable, vi lo que me había perdido por no estar atento a mi propia vida y a mi familia, vi como los intereses ajenos terminaban afectándome mas que los propios, vi como se me caían esquemas y personas y vi que lo importante de verdad es vivir y vivir trabajando pero sin que el trabajo sea el centro de todo...sin infarto...he llegado a la misma conclusión que un infartado, aun me quedan once meses por delante, once meses para seguir sintiéndome yo y mis circunstancias...bien hallados a todos
Nunca escarmentaré ni aprenderé. Hace ya muchos años, cuando uno comenzaba a trabajar hubo quien me dijo, "no digas que sabes hacer una cosa pues te van a cargar el trabajo a ti".
Hoy que ya han pasado casi treinta años, sigo lanzándome a la piscina, cogiendo los temas como vienen y tratando de hacer mi trabajo lo mejor que se y lo mejor que me dejan no importándome cargarme a veces de ocupaciones que no son de mi competencia y de las que se me pide me encargue y lo hago por dos razones, una, por que se me pide por un compañero y otra por que no se negarme a hacer un trabajo que puede resultar interesante y beneficioso para la entidad para la que trabajo.
Si hubiera querido ser funcionario, habría hecho oposiciones, habría aplicado la famosa frase de Larra, ¡Vuelva usted mañana! Y cada día la misma cantinela hasta aburrir al personal, pero no, no se decir que no ante cualquier reto, los años aún no me han postrado en el sopor de la posible prejubilación y sigo asumiendo todo lo que se me echa encima y corriendo por despacharlo cuanto antes y lo mejor posible.
¿Que para que me sirve a mi esto?, (además de cargarme de trabajo) pues para terminar el día, fichar y marcharme a casa sabiendo que no hay nada pendiente, que el trabajo por duro que haya sido ha salido y para sentirme bien, capaz de hacerlo y seguir haciéndolo independientemente de que alguien lo reconozca o no, lo valore o no, lo agradezca o no.
Mi estimulo, saber que soy capaz de hacerlo y de vez en cuando, esa simple palabra que se usa muy poco y sin embargo abre muchas puertas, "gracias", esas gracias que no sueles recibir en la gran mayoría de las ocasiones pero que a veces intuyes en una mirada o un gesto sin palabras. Hoy por ti, aunque mañana no lo sea por mí, pero una vez terminado, respiro hondo y pienso, alguien ha tenido solución a su problema y me siento satisfecho. Esta visto, nunca aprenderé, o ¿no será que los demás deberían aprender de mí? ( vaya maestro Ciruela, que no sabia leer y puso escuela)
Aprender...decia ayer... siempre me gustó aprender a pesar (lo confieso y espero que no lea mi hijo) de no haber sido un estudiante modelo, me interesé siempre por todo lo relacionado con la técnica, la física, la química y por supuesto la informática,terminando sin embargo, estudiando derecho como escape de unas matemáticas que nunca fueron mi fuerte. Devoré enciclopedias en las que las ilustraciones ya eran lo suficiente como para que comprendiera y aprendiera a simple vista sobre motores, maquinaria, aviación, navegación, ordenadores y periféricos, técnicas de pintura, costumbres de los animales y mil facetas del conocimiento, algunas de las cuales olvide con los años.
Me deleite y admiré a Leonardo Da Vinci, y siempre que tenia oportunidad, repasaba facsímiles de sus obras, que coleccionaba mi padre (de los cuales aún conservo alguno), saltándome la dedicada a la medicina y al cuerpo humano, pues confieso que sus dibujos, tan realistas, me daban un poco de "repeluz".
Copié y construí alguna maqueta siguiendo sus diseños, que terminó decorando mi habitación, hice algún que otro experimento que pudo haberme costado algún percance y en mi permanece la costumbre de leer sin prisas artículos de ciencia en revistas especializadas o releer la Enciclopedia Estudiantil, (tiene mas de 35 años y fue coleccionada fascículo a fascículo por mi padre) y hoy preside las estanterías de mi biblioteca.
¡Cuánto ha cambiado el saber humano!, Cientos de teorías han quedado trasnochadas y lo que en aquella obra parecía de ciencia ficción ha sido superado con creces, pero conserva el regusto de la imagen detallada, el dibujo ilustrativo pormenorizado y el entusiasmo de autores volcados en el conocimiento.
Siempre esta en mi mente la frase preferida de mi padre..." a la cama no te irás sin aprender algo mas"...y siguiendo esta enseñanza, día a día trato de mejorar aquello que me parece puede ser mejorado y aprendo...aprendo de las cosas nuevas y de errores pasados, aprendo observando mi entorno y trato de aprender (a veces no lo consigo) de los errores de otros y es que mientras aprendo, siento la vida, que estoy vivo y vivo aprendiendo.
Oigo en ocasiones a mis compañeras de trabajo comentar sobre las picardías y golpes de sus pequeños, con nostalgia las escucho recordando cuando los míos tenían la misma edad y como el tiempo ha pasado convirtiéndoles en el orgullo de sus padres. Atrás quedaron los desvelos por sus catarros y caídas, por sus avances en el colegio y tropezones en alguna que otra asignatura de la que siempre tenía la culpa el profe, que no explicaba bien o les tenía manía. (Nada nuevo bajo el sol) También sus éxitos en los estudios y la satisfacción de saber que aprendieron el respeto y educación que día a día demuestran en el trato con los demás.
Cuando oigo estas pequeñas aventuras siempre me viene a la memoria que yo también, como todo el mundo, en algún momento de la niñez hice alguna que otra sin maldad alguna, pero con la picardía de los pocos años y es que la niñez, sin estas pequeñas cosas no seria tal, se esta empezando a vivir, se desconoce la maldad que con el tiempo la vida misma nos enseña y hasta diría nos obliga a manifestar ante el ataque de los otros que también han generado esa manera de actuar. ¿De donde viene esta actitud?, ¿de la desconfianza?, ¿de los encontronazos con otros?, ¿es una manifestación del instinto de supervivencia? o solamente es que somos incapaces de mantener una actitud pacifica y siempre comprensiva con los demás.
Uno encuentra personas que parecen no razonar en ninguna situación, con una actitud hipócrita en la que mientras te sonríen, tratan de ponerte la zancadilla y cuando les das la espalda se ceban en críticas destructivas que nunca te dirán a la cara con su actitud cobarde y rastrera, nada que ver con la actitud de los pequeños, que aunque inocentes tampoco dejan de tener su malicia y crueldad pero distinta de la adquirida con los años. He sonreído al oír como alguno de estos pequeños falsificaba la firma de las notas ¡Yo también lo hice!, como alguno se ponía enfermo cuando se acercaban los exámenes ¡Yo también lo hice!, como ante palabras nuevas para ellos hacen preguntas en ocasiones comprometedoras ¡Yo también lo hice!, pero nunca sentí la necesidad con los años de apuñalar a nadie con comentarios hirientes, ni recurrir al insulto o la falta de respeto. Mis padres hicieron un buen trabajo y aprendí aquello de ¡No hagas con otros lo que no quieras que hagan contigo! y así lo transmití a mis hijos.Mientras, sonrío divertido, con los golpes inesperados de los pequeños en los que siempre está la verdad, pues aún no han aprendido a mentir, son "cosas de niños"...
Hacer el camino de baldosas amarillas, acompañado del hombre de hojalata, de un león que había perdido su valor y un espantapájaros que decía no tener cerebro, no fue nada comparado con aquellos viajes en el que renqueante tren paraba en cada una de las estaciones del camino, olor a carbonilla, grandes butacones unos en frente de otros y en lo alto, aquel estante lleno de maletas, dos puertas correderas que daban a un largo pasillo que competía en humos de cigarrillo con el de la gran maquina de vapor que tiraba del convoy. Cinco horas y media hasta Madrid, en las que inquieto correteaba por el pasillo, me subía a los raídos asientos de tela, tratando de llegar a la ventanilla desde la que mirar un paisaje siempre cambiante. Aquel vendedor de corbatas que recorría los pasillos buscando clientela, la subida y bajada de gentes en los andenes, cargados con cestas en las que se adivinaba alguna gallina.
Era el viaje anual a Madrid, en compañía de mis padres, para las revisiones médicas, para acudir al rito en que el ortopeda media y ajustaba mis aparatos para caminar y trataban de buscar una solución a lo que no la tenía. Hotel Imperial, en plena Gran Vía de Madrid y aquel chicle de Gallina Blanca con sabor a fresa que siempre me compraban en el quiosco de la esquina de Callao, el croissant y las medias noches para el desayuno, aquel viejo ascensor de madera con cristales, que ascendía dentro de un enrejado y cuyas puertas había que abrir girando un pestillo. Habitaciones con olor a antiguo hotel, años cincuenta que en mi memoria dejaron huella y que hoy recuerdo en retazos, el paseo por el Retiro, viendo los animales de aquel primer Zoo madrileño, la foto de rigor ante la estatua ecuestre y la caminata bordeando el estanque en el que unas perezosas barcas trataban de competir con las de los pescadores de mi Cantábrico embravecido, la figura de chocolate negro, (casi siempre una pistola y no el clásico conejo) y los ojos abiertos de admiración ante las cabriolas y volteretas de los trapecistas en el Price.
¡Cuantos recuerdos!, ¡Cuantos viajes y desvelos de mis padres! Que hoy cincuenta y cuatro o cincuenta y cinco años después siguen en mi memoria como aquel camino de baldosas amarillas del cuento que leía mientras el tren hacia su camino
Hace algún tiempo recibí una llamada de un amigo que me pidió si podría arbitrar en la calificación de una pregunta de examen, pese a mis escasos conocimientos de fisica. Iba dar un cero a un estudiante por su respuesta a una pregunta de física, mientras que el estudiante afirmaba que debería recibir la máxima nota y así se haría si el sistema no se hubiera organizado en contra de los estudiantes: El profesor y el estudiante acordaron acudir a un árbitro imparcial, y me eligieron a mi.
Acudí al despacho de mi amigo y leí la pregunta del examen: “Demuestra como se puede determinar la altura de un edificio alto con la ayuda de un barómetro”
El estudiante había contestado: “ Lleva un barómetro a lo alto del edificio, átale una cuerda larga, haz que el barómetro baje hasta la calle. Mide la longitud de cuerda necesaria. La longitud de la cuerda es la altura del edificio”
Hice notar que el estudiante realmente tenía derecho a una buena nota ya que había contestado a la pregunta correctamente. Por otra parte, si se le asignaba una buena nota contribuiría a que recibiese una buena calificación en su curso de física. Se supone que una buena calificación certifica competencia en física, pero la respuesta dada no se correspondía con esto. Sugerí entonces que se le diera al estudiante otra oportunidad para contestar a la pregunta. No me sorprendió que mi amigo estuviese de acuerdo, sin embargo si lo hizo el que el alumno también lo estuviera.
Le di al estudiante seis minutos para responder a la pregunta con la advertencia de que la respuesta debía mostrar su conocimiento de la física. Al cabo de cinco minutos, no había escrito nada. Le pregunte si se daba por vencido, pero me contesto que no. Tenía muchas respuestas al problema ; estaba buscando la mejor. Al minuto siguiente escribió corriendo su respuesta que decía lo siguiente:
“Lleva el barómetro a lo alto del edificio y asómate sobre el borde del tejado. Deja caer el barómetro, midiendo el tiempo de caída con un cronómetro. Luego usando la fórmula S=1/2 at2, calcula la altura del edificio.
En este momento le pregunte a mi amigo si se daba por vencido. Estuvo de acuerdo y le dio al estudiante la máxima nota.
Al salir del despacho de mi amigo recordé que el estudiante había dicho que tenía otras muchas respuestas al problema, así que le pregunte cuales eran. “Oh, si, ” dijo el estudiante. “Hay muchas maneras de determinar la altura de un edificio alto con un barómetro. Por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro, la longitud de su sombra, y la longitud de la sombra del edificio; luego usando una simple proporción, determinas la altura del edificio.”
“Excelente, “ le respondí. “¿Y las otras?”
“Si, “ dijo el estudiante. “Hay un método muy simple que le gustará. En este método se toma el barómetro y se comienza a subir las escaleras. A medida que se van subiendo las escaleras, se marca la longitud del barómetro a lo largo de la pared. Luego se cuenta el número de marcas y esto dará la altura del edificio en unidades barómetro. Un método muy directo.”
“Desde luego, si quiere un método más sofisticado, puede atar el barómetro al final de una cuerda, balancearlo como un péndulo; con él determina el valor de ‘g’ a nivel del suelo y en la parte superior del edificio. De la diferencia entre los dos valores de ‘g’ se puede calcular la altura del edificio.”
Finalmente, concluyó, “hay muchas otras formas de resolver el problema. Probablemente la mejor,” dijo, “ es llamar en la portería. Cuando abra el portero, le dices lo siguiente: “Sr. portero, aquí tengo un barómetro excelente. Se lo daré, si me dice la altura de este edificio.”
En este momento le pregunté al estudiante si conocía la respuesta convencional a la pregunta. Reconoció que si, dijo que estaba harto de que los profesores del instituto y de la facultad trataran de enseñarle como tenía que pensar, usando el “método científico,” y a explorar la lógica profunda de la materia de una manera pedante, como se hace a menudo en matemáticas, en lugar de enseñarle la estructura de la materia. Teniendo esto presente, decidió recuperar el escolasticismo como un asunto académico para desafiar las atemorizadas aulas de salmantinas.
Hacia ya mucho tiempo que no me quedaba pegado ante el televisor por un programa y ayer hice una excepción que mereció la pena, se estrenaba un nuevo concurso, esta vez de pequeños cantando, ninguno tenia mas de once años, con cierto recelo deje pasar los primeros minutos para ver de que iba el asunto. Los minutos se convirtieron en mas de dos horas en las que el asombro, la fascinación y el encanto de aquellas canciones interpretadas con la maestría de auténticos profesionales me tuvo pegado en el sofá hasta las doce y media de la noche. Voces angelicales y unas tablas que muchos profesionales ya quisieran para si, me hicieron emocionar en determinados momentos. ¡ Por fin! Un programa sin discusiones a voces!, un programa sin pintura rosa embadurnando mí televisor de porquería, con politiquería barata ni contertulios alterados. Eran unos pequeños que rompían el tópico de niños jugando con la nintendo o repipis endiosados por unos padres que quizá les dedicaron a esto, tratando de cumplir un sueño que ellos no pudieron realizar.
Melodías inolvidables, Newyork Newyork, Smok in your eyes, Titanic, volvieron a tomar un nuevo color en las voces de estos pequeños ante el asombro de profesionales acreditados que les acompañaron e incluso llegaron cantar canciones a dúo. Naturalidad y gracia acompañaron a una voces aún en bruto, aún aniñadas, pero afinadas, moduladas y llenas de simpatía que arrancaron aplausos y quizá alguna lagrima entre los padres que emocionados presenciaban el programa. En más de una ocasión, mi boca quedó abierta por la incredulidad ante un arranque brutal de un chorro de voz interpretando un soul o la modulación impecable de la voz de aquella pequeña pontevedresa interpretando la canción de Titanic. Mereció la pena, si señor, ya era hora de poder ver y escuchar algo distinto al vocerío arrabalero de programas llenos de colaboradores incultos y mal educados, rodeados de un aura de sapiencia que no tienen ni tendrán nunca. Me apunto como espectador todos los martes a este nuevo programa.
No se por que razón, uno que debe de vivir en un mundo de marcianos, no acaba de comprender las actitudes de determinadas personas que se empeñan en hacer lo contrario de lo que piensan e incluso de lo que realmente desean. La LEALTAD (así en mayúsculas), parece ser un objeto de lujo raramente utilizado, escasamente valorado e incluso si se me apura denostado en la gran mayoría de las ocasiones.
Si Lealtad, es decir la verdad al amigo, aunque duela, Si Lealtad, es seguir manteniendo el mismo trato con el caído, que cuando lucía en todo su esplendor, Si Lealtad, es guardar silencio en perjuicio propio para beneficiar al amigo, Si Lealtad, es no apuntar con el dedo cuando se comete un error y se busca una explicación razonable, Si Lealtad, es decir que se ha cometido un error y se ayuda a subsanarlo, sin meter el dedo en la llaga. Si Lealtad, es que aun sabiendo que te apuñalan no devuelves la puñalada. Si lealtad es esperar a la puerta sabiendo que nunca regresará. Si lealtad es ayudar sin esperar nada a cambio.
Yo puedo decir que fui leal, Hay quien confunde muchas veces lealtad con otras cosas, lealtad no es el "pelotilleo", hacer la rosca, alabar sin ton ni son, la lealtad es callada, silenciosa, humilde, sufrida.
Lealtad siento en quien sin palabras altisonantes, te muestra un camino, te remite un mensaje de animo, te confiesa una confidencia sin tener por que hacerla, te escucha un lamento en silencio y con la mirada te envía su apoyo para seguir la senda, Lealtad es cerrar una cortina para que nadie vea tu tristeza ocultándola a miradas indiscretas, Lealtad es una palmada en la espalda cuando el animo esta decaído
Si he sentido lealtad aunque esta sea rara, soy afortunado por tener amigos y compañeros leales, en este mundo de marcianos donde la lealtad es un artículo de lujo.
Si mi padre levantara la cabeza…lo primero que haría seria pensar que su hijo no esta bien…que va hablando solo por la calle con la mano en una oreja, nunca imaginó la telefonía móvil… no entendería nada de ordenadores y pensaría que mis hijos se han vuelto locos frente a la pantalla de un televisor con el que están jugando un incomprensible juego de batallas medievales…
Recuerdo la primera calculadora que le regalamos… pesada, de números, no en pantalla de cuarzo liquido si no en leds que se iluminaban como bombillas verdes…” una pasada”… para él… que como ingeniero ya alucinaba con que no tenia que dar voces en el campo al ayudante que sujetaba una vara de colores blanco y rojo,(¡A la izquierda!…¡mas a la derecha!...) mientras él media con un telémetro antiguo sobre un trípode pesado y enorme de patas de madera… y no daba voces pues tenia unos Walky Talkyes enormes… de aquellos del ejercito que casi necesitaban una sola persona para llevarlos…
Si ahora viera que tampoco necesitaba el telémetro, que todo se mide con un pequeño aparato de láser que se lleva en el bolsillo, o se usa la navegación y fotografía vía satélite, no se que pensaría…Nunca pudo imaginar que se asaría un pollo en un microondas en menos de dos minutos, que los coches te indicarían las maniobras de aparcamiento, (cosa que entonces no estaba tan difícil como ahora)…que las multas de trafico te las pone un radar y que la declaración de la renta ya te viene hecha pues saben lo que has ganado y hasta donde lo has gastado…
Y…Tampoco hace tanto… treinta años…a poco de morir Franco y ser primer presidente de la nación Adolfo Suárez…¿O sí hace tanto tiempo?... la verdad es que los últimos años han corrido demasiado en cuestión de tecnología, mi primer ordenador de hace solo 15 años tenia muchísima menos capacidad que mi PDA actual, era en blanco y negro y funcionaba con MsDOS un sistema operativo complicado y difícil de entender y hacia poco mas que servir de procesador de textos o base de datos.
Hoy controlas la calefacción de casa desde el móvil…lees la prensa desde cualquier portátil o teléfono movil y mantienes una videoconferencia con un amigo que está al otro lado del océano, como quien habla con él en una cafetería, localizas el coche que habías olvidado donde lo aparcaste, dejas un mensaje telefónico grabado de que vas a llegar tarde y los platos se lavan solos en un infernal cacharro.
Si esto sigue así…Dios mío…¿Qué verán nuestros hijos?
(En la foto mi padre y su telémetro joya de la tecnologia de la época)
(Otoño en Valgrande - Asturias)
En alguna ocasión ya dije que los meses de otoño son para mi, meses tristes de aniversarios que uno no debería recordar, de fechas en las que desaparecieron seres queridos y fechas en las que la tristeza hace presa sin que uno pueda evitarlo. La falta de luz, el sol que ya no acompaña, los días mas cortos y el frió, no ayudan a levantar el animo y a veces me descubro momentos de tristeza en los que todo parece oscuro, negativo, las pequeñas alegrías parecen diluirse pronto y parece que uno entra en el túnel del invierno.
Observar la lluvia sentado frente la ventana y el corretear de los viandantes para no mojarse, respirar ese aire húmedo y frió dejando volar los pensamientos a tiempos pasados, tampoco ayuda mucho y es que la vida es una mezcla de todo, tristezas y alegrías, luz y sombras, pasado y futuro, certeza e incertidumbre.
Octubre comienza una vez más, los tonos amarillentos del otoño, mezclados con verdes apagados de los árboles, cigüeñas, reuniéndose en lo alto para viajar a terrenos mas calidos, calles ensombrecidas y gentes abrigadas que han perdido los colores alegres de verano, otro otoño mas recordándome que yo también comienzo a entrar en la edad otoñal, en la que los problemas y preocupaciones deberían de ser ya menores o al menos asumidas con una nueva filosofía, según he oído contar a mis mayores y que aún no experimento, o al menos eso creo yo.
La tranquilidad que según dicen se siente al estar ya de vuelta de muchas cosas, al tener ya una experiencia y conocimiento de esta vida, al haber pasado ya por muchas vicisitudes, al haber conseguido una estabilidad tanto física, emocional, social y económica, aún no ha llegado a mi, ¿será que no he llegado aún a ese otoño?, 56 años tampoco son tantos como para estar de vuelta de todo y sigo notando que hay muchas cosas que me afectan, quizá mas de las esperadas, quizá mas de las que deba asumir o quizá mas de las que cabía esperar, pero aquí sigo, sintiendo el otoño triste como todos los otoños últimos de mi vida que espero no sean presagio del otoño de la edad que me espera.
Es curioso como uno asume situaciones de los que le rodean y quiere, como situaciones propias, viviéndolas con la misma intensidad si cave que el interesado…”hoy estoy de examen”… mi hija se examina del segundo ejercicio de su oposición y siento lo mismo que si fuera yo quien va a examinarse, y es que compartir los desvelos y preocupaciones de los seres queridos da una dimensión nueva a la vida… la amplia, hace que vivamos no solo nuestra existencia si no que además vivimos la de otros, como propia.
A mí que los exámenes orales siempre me dieron reparo, (siempre recordaré aquel examen de derecho Civil de Familia y Sucesiones en que perdí mi seguridad adquirida por horas de estudio y fui incapaz de defender los temas planteados) cosa que creo ha heredado mi hijo Fernando (mala herencia le dejo), me sorprende la frialdad con la que Julia se enfrenta a los exámenes, aunque supongo que la procesión irá por dentro.
Hoy haré el viaje a Madrid mentalmente con ella y con ella entraré los Nuevos Ministerios, a la sala de exámenes y haré en espíritu el examen con ella, se que el día va a ser largo hasta saber noticias de cómo ha resultado, el móvil hoy será objeto de atención especial para saber como ha llegado, como se encuentra y compartir en la distancia este momento y mientras, la rutina diaria de visitar clientes, atender llamadas y resolver asuntos pendientes puede servir de distracción para estos momentos en los que la tensión hace que mi espalda se resienta mas…
SUERTE HIJA… el trabajo ya lo has puesto durante muchas horas y el resultado no puede ser malo
Comentarios
Son las 21,30 horas... ha sonado mi movil...las lagrimas de alegria no dejaban a Charo decirme que nuestra hija habia aprobado con un 7 de nota un ejercicio en el que la puntuacion mas alta es esta...La recompensa de tanto esfuerzo, va llegando, aún hay justicia GRACIAS DIOS MIO...Hoy tambien yo he aprobado...
Cuentan que la admiración del chofer de Albert Einstein, era tal por el maestro que trataba de parecérsele físicamente, con su greñas despeinadas, su bigote, su sobrero y su destartalado abrigo y que en cierta ocasión en que el maestro estaba tan cansado de dar conferencias sobre su Ley de la Relatividad, tantas veces oída por su chofer, que pidió a este le sustituyera en el estrado y diera el la conferencia, cosa que hizo sin rechistar. Una vez terminada la misma, hubo varios asistentes que hicieron preguntas, que muchas veces había oído, hasta que uno de ellos preguntó algo nuevo, a lo que el chofer con gran desparpajo contestó…”mire usted, su pregunta es tan simple que la va a contestar mi propio chofer”, haciendo subir al verdadero maestro al estrado, que contestó la pregunta.
Moraleja, “no hay situaciones difíciles si se sabe salir de ellas”
Hoy me desperté con el soniquete del canto de los niños de San Ildefonso, ¡un año mas!, pensé, y los recuerdos volvieron a mi, a aquellas lejanas navidades de mi niñez, en las que tras los cristales del amplio balcón de casa, al abrigo de una buena calefacción de carbón, veía caer los copos de nieve desdibujando el paisaje del Campo San Francisco y las siluetas de las Catedrales, la Clerecía y las Agustinas, que desde aquel privilegiado observatorio fueron testigos mudos de muchos años de mi vida.
El paso prudente de las gentes subiendo por la Cuesta de Ramón y Cajal, rompía la uniformidad del blanco manto que había cubierto aceras y copas de árboles. Apenas había trafico rodado en aquel entonces y muy pocos se aventuraban a conducir sus viejos cacharros cuando la nieve hacia acto de presencia en una ciudad no habituada a ello.
El abuelo, trataba de distraernos en aquellas horas de vacaciones y encierro obligado por las inclemencias del tiempo, jugando con sus nietos en la mesa camilla a hacer figurillas con bellotas y palillos de dientes, una oveja, un pato, un cerdito, salían de sus hábiles manos combinando bellota y palillo, que luego terminaban colocadas entre las innumerables figuras del gran Belén que con esmero y dedicación instalaban él y mi madre todos los años en el hall, de la casa.
Nunca tocó aquella lotería, quizá, ni falta que hizo pues ya teníamos el premio gordo de ser una gran familia, que en estas fechas señaladas se reunía cada año congregando abuelos, padres, tíos, primos, donde los mas pequeños derrochábamos ilusión frente al Belén y el gran abeto, que decorado con cariño terminaba cobijando a sus pies los regalos del día de Reyes.
Puedo contaros, que siempre sospeche de la existencia de los Reyes Magos y en aquellos días no quedaba rincón de la casa por revolver. Debe ser que me equivocaba en mis sospechas, nunca encontré ni a los reyes ni los regalos que misteriosamente aparecían el día de reyes colocados bajo el árbol.
La lotería es: que nunca falte un sueño por el que luchar, un proyecto que realizar, algo que aprender, un lugar donde ir y alguien a quien amar.
Hace unos días me llegaba la triste noticia del fallecimiento de Francisco Ortiz-de Urbina, el cirujano en cuyas manos estuve en cinco ocasiones y al que siempre agradecí los esfuerzos por arreglar o mejorar aquello que la polio había estropeado.
Yo apenas tenia 5 años y en la siguiente década, fui "su conejillo de indias", con técnicas entonces novedosas que Francisco (Paco, como quería que todos le llamaran) adquiría exiliándose durante meses en Alemania de donde al regresar, siempre Fernando acababa en la mesa del quirófano.
Algo que quedó grabado en mi memoria, fue el cariño con que siempre me trató, los juegos y bromas con los que trataba de distraer mi atención ante el dolor y la esclavitud en que me encontraba sometido, postrado en la cama de un hospital, cuando lo lógico a mi edad era que yo estuviera jugando en la calle y correteando con el resto de mis amigos.
Alto, delgado, con la sonrisa iluminando siempre su cara y esas manos de dedos largos y delgados, hábiles en el uso del instrumental quirúrgico, siempre lo recordaré bajándome sobre una camilla desde la habitación 215 al quirófano (lo hizo personalmente), en aquel ascensor de paredes de madera, y verjas rodeando todo el hueco, me habían puesto una inyección antes, para adormecerme y que no viera el quirófano, ¡fue inúti!l, entré con los ojos abiertos y me me eteré como preparaban la anestesia, los respiradores, los comentarios de las enfermeras, la preocupación del anestesista que no acertaba con la venas de mi brazo derecho, pese a que eran bien visibles. Paco comentó "este crío no se duerme ni a la de tres" y eso fue lo ultimo que pude oír. Cuando desperté lo hice en la cama de la habitación, a mi lado, mi madre, y a los pies, la sonrisa de Paco comentando con mi padre lo bien que había resultado todo...¿Qué era todo? me pregunté, solo sentía un sueño profundo y entre sus brumas unas voces cada vez mas lejanas, volví a dormir.
Lo que nunca conté es que casi simultáneamente mientras yo era operado en el Hospital Maria Teresa, al día siguiente Paco operaba en el Hospital Provincial y gratuitamente a la hija de mi zapatero ( Julio García), de mi misma edad y con las mismas secuelas que la polio había dejado en mi. ¿Vidas paralelas?, ¡no!, ella se rindió en la tercera operación, no quiso seguir intentándolo y perdí su pista a los pocos años.
Paco fue mas que mi cirujano, se preocupó por conseguir duraluminio procedente de los Junker alemanes de la segunda guerra mundial, para que pudieran fabricarme un aparato ortopédico liviano, (duró solo unas horas pues no aguantó el trasteo de un crío inquieto), me puso el apodo de "el alemán" por mi pelo rubio y mis ojos azules y hoy pude recordarlo hablando con uno de sus hijos.
Paco, poco trabajo vas a tener donde estas ahora, dicen que en el Paraíso no existe dolor, ese dolor que siempre trataste de paliar y fue la motivación de tu vida.¡Que Dios te tenga en su gloria!...Paco...
¿Desencantado?, pues si…en el fondo estoy desencantado y no se si es producto de un bajón anímico que vengo padeciendo desde hace un tiempo o que se me han abierto los ojos para muchas cosas que daba por sentadas y ahora se tambalean. Durante mi mes y medio de baja he llegado a sentir la necesidad de incorporarme al trabajo cuanto antes, (alguno no se lo ha creído cuando lo he comentado), volver a la rutina diaria y a sentir que uno hace algo positivo y provechoso ganándome ese sueldo que a final de mes llega religiosamente. Pero he comenzado a sentir algo nuevo que quizá no sepa bien explicar con palabras, un sentimiento de desencanto que antes no había sentido y que sin llegar a quitarme las ganas de hacer, de trabajar, de cooperar de ser productivo y no un estorbo, me hace sentir mal. Uno trata de analizar motivos posibles, situaciones, comentarios a los que antes no se prestaba atención y realmente no encuentro motivo para tal desencanto, al menos motivo sólido y justificado, pero ahí esta esa sensación de que uno ya no es nada para nadie, que de pronto se ha convertido en un ser invisible, un instrumento que los demás manejan mecánica e inconscientemente como si fuera un cuchara o un tenedor, un bolígrafo o el timbre de una puerta a la que llamar cuando es necesario. Y esa es la contradicción, se llama al timbre por que se necesita abrir la puerta y esa puerta se abre, por que para eso está para abrirse. En fin que no me aclaro, pero tampoco me como mucho el coco, pues espero que solo sea una nube pasajera como aquella del volcán ese que no voy a nombrar, pues falté a clase de geografía el día que hablaron de él y encima tiene un nombre que no hay quien lo pronuncie. Espero poder volar de nuevo en cuanto pase esta nube, como volaba no hace mucho y eso que los motores ya van estando algo gastados y el combustible no llega bien, (cuestión de manguitos) pero uno no sabe hacer otra cosa y vuelca ganas y energías (tal vez, hasta las que uno ya no tiene), tratando de volar sobre el volcán, posiblemente mas alto de lo que seria conveniente para un viejo avión al que fallan las alas y el motor renquea...
Habíamos parado en la calle del Palacio, al lado de la gran Mezquita, tras unos días de convención dura, con reuniones de trabajo y discursos varios, uno ya no estaba para muchos trotes y así lo hice saber a mi buen compañero Javier:
F-Javi, yo creo que me voy a quedar en el autocar.
J- Estas tonto, mira por la venta, ves a ese viejecito con una carpeta en la mano y el paraguas colgado del brazo.
F- Si
J- Pues ese es nuestro guía ¿No me digas que no vas a ser capaz de seguir su ritmo?
Recapacitando ante las observaciones y en cierta manera reto que me proponía mi amigo y compañero, decidí bajar de autocar y pegarme a aquel curioso personaje que portaba paraguas un día soleado y una vieja carpeta de cartón con mil papeles y notas, quizá recordatorios de lo que nos iría contando durante nuestra visita a la Mezquita. Caminé aquel día lo indecible, comenzamos entrando en la Mezquita por la parte trasera a través del arco que da acceso al patio de los naranjos, una vez en el interior el recorrido fue exhaustivo e intenso en explicaciones, para terminar recorriendo el barrio antiguo de Córdoba, a través de blancas callejas y atravesando hermosos patios llenos de flores, un descanso frente a la estatua de Aberroes fue suficiente para poder seguir caminando y admirando aquella bella ciudad. Fue en el año 1997, ahí me tenéis (mucho mas joven y con bigote incluido), junto a aquel viejo profesor, que paraguas en mano fue el guía y motivo de aquella caminata. En aquél momento decidí no parar de caminar en ningún lugar de los que visitara, ni dejar que la pereza o el cansancio, me privaran de ver y sentir calles y gentes, desde entonces muchos han sido los lugares visitados y a medida que mi memoria vaya recordándolos os iré contando cada paso dado y anécdotas de este caminar que aunque con dificultad aún no ha terminado.
Siempre me consideré ser un buen enfermo, cumplidor de tratamientos, recomendaciones, operaciones varias, sin rechistar y acatando las directrices de médicos, rehabilitadotes, asumiendo que los males que uno puede sufrir son solo eso males que se pueden ir contando y que sigues viviendo que es lo fundamental.
Nunca había sentido esa inquietud que padece mi buen amigo el enfermo imaginario, que sin base sólida le hace sentir morir a cada instante, observando cada latido de su corazón, cada pinchazo doloroso en su cuerpo, cada sudor frío, aumentando la angustia de una ficticia, artificiosa y seguro que muy lejana, muerte que no es real, salvo en la mente de quien la padece. Pues bien, sin querer competir ni quitar el puesto a mi buen amigo,¡Dios me libre de tal osadía!, desde hace algún tiempo vengo teniendo esos ataques de mal augurio, de presentimientos negativos y temores infundados en los que cualquier cosa le pone a uno en el disparadero de considerar erróneamente que el fin esta cercano. Afortunadamente, no suelen pasar de unos minutos en los que uno siente un nudo en el estomago, un cierto mareo y una taquicardia causada por esos presentimientos infundados que no tardan en desaparecer cuando se ejercita una relajación con respiraciones profundas y se mantiene, o al menos se intenta, mantener la mente con imágenes agradables de momentos felices y despreocupados.
Consultando ¡Como no!, en Internet, me doy cuenta de que estas situaciones son mas comunes y habituales de lo que pudiera parecer, son fruto en la mayoría de los casos de los tiempos que corren en los que las prisas, las presiones del trabajo, con objetivos pendientes, reuniones interminables, exigencias de superiores, mala educación y falta de respeto de clientes, interlocutores y demás gentes que se nos cruzan por esta vida abrumadas como uno por las preocupaciones de una economía que parece no tener fin en su caída, agobiándonos a todos y haciéndonos perder el reposo en los momentos de relax.
No son buenos momentos para la alegría y la despreocupación, emisoras de radio, prensa y TV nos machacan cada día con noticias nuevas sobre el mal estado de la economía, ¡Esta si que esta enferma de verdad! Y lo peor es que su enfermedad sin ser física es contagiosa en el desanimo y la depresión terminando por afectarnos mas que por lo económico, por la incertidumbre que se nos genera día tras día en todos los campos de nuestra actividad. En fin habrá que buscarse distracciones para olvidar y con el olvido ser felices, dejando de lado la hipocondría y sus malestares satelites.
Navegaba sin rumbo fijo, a merced de los vientos, juguete de las olas. Su arboladura rota en mil batallas y tormentas, apenas podía sostenerse sobre aquellos dañados mástiles, pero ahí estaba. Aparecía en los lugares más insospechados como aviso a navegantes de lo dura que es la vida en el mar y lo pasajero que es todo en esta vida.
Bajel lustroso en otro tiempo, envidia de armadores y capitanes, luchó bajo mil banderas defendiendo la justicia y la libertad.
Sus cañones, hoy enmudecidos, aún infunden respeto con su presencia y el silencio en sus cubiertas sigue siendo un grito de libertad.
Apareció entre la bruma de la mañana y dibujando sobre la mar su blanca estela, mostró sus cañones de babor al pasar junto al viejo faro. El torrero hizo sonar la sirena en señal de saludo, pero nadie contesto. En otra época habrían hecho sonar sus bocinas los barcos anclados en el puerto que hoy permanecieron mudos ante su paso, ya no era aquel gran barco, temido y admirado por todos, solo la sombra triste de una pasado que nunca volverá mientras sigue arrastrando su quilla por esos mares de Dios. Solo el farero saludó su paso, solo aquel marino anclado en tierra, que conocía bien lo dura que es la lucha con el mar y lo desagradecida que es la vida con quien cayó en el olvido.
Llovía...el suelo mojado se había convertido en una pista de patinaje, mezcla de barrillo y agua que me hacía ir caminado como un pato, paso a paso asegurando cada pisada y pidiendo no caer en cada movimiento.
Empapado hasta los huesos, traté de buscar algún refugio donde esperar que escampara, pero todos los portales estaban ocupados o cerrados y los canalones que se habían confabulado con la tormenta, vertían sus aguas sobre mí en tremendas andanadas que contribuían mas a mojar lo poco que me quedaba seco.
Traté de cruzar la calzada, con la esperanza de hallar al otro lado algún lugar menos húmedo, en aquel momento acertó a pasar aquel coche levantando una ola de agua sucia que vino hacia mí, terminando de rematar la faena.
Sin desesperar, continué mi lento camino, la chaqueta ya formaba parte de mi cuerpo al igual que los pantalones que pegados a las piernas como dos escayolas húmedas apenas me dejaban caminar.
Estaba visto, no era mi mejor día en asuntos meteorológicos, de pronto vi la oportunidad de cobijarme, -¡se había producido el milagro!- un pasadizo hacia una pequeña plaza que en Salamanca se conoce como "la bomba" y donde se ubicaba la famosa chocolatería las tres G, y estaba vació...acelere el paso y me cobije bajo la arcada...vana ilusión, enseguida comprendí por que aquel sitio estaba vacío, un torrente de agua procedente de varios canalones, me llegó hasta las rodillas,terminando de rematar aquel mal dia...llovia...y como llovia...
Esto que os cuento no es fruto de la imaginación, es solo la descripción de lo que me ocurrió hace unos días y os juro que no he exagerado ni un ápice en todo lo relatado...
Aquellas Navidades de antaño, quedaron y no se porque, grabadas en mi recuerdo… la nieve caía cubriendo con su blanco manto las calles y desde la camilla pegada al balcón se veía la imagen de unas calles blancas, un Campo San Francisco con sus árboles cubiertos de nieve y al fondo las Catedrales, La Clerecía y Las Agustinas…luciendo en sus cúpulas un sombrero blanco…
Aquel año, mi madre, como ya era tradicional, montó junto con el abuelo un gran Belén repleto de figuras de barro ,casas de corcho un castillo y un rio con agua de verdad, al que asombrados nos asomábamos sus tres hijos (Entonces no había aún nacido mi hermana Lola) y los “Reyes Magos”, llegaron con el tren, el garaje y la muñeca… la bicicleta y el caballo de cartón llegaron, mas tarde… en otras Navidades con mas gente, (ya estaba mi hermana Lola) , todos rodeando al abuelo y el abeto presidiendo el salón…fueron años muy felices que han quedado grabados en el recuerdo con entrañables imágenes que la cámara de mi padre supo captar fielmente y que hoy recupero para compartirlas con quien quiera asomarse a este Blog…
FELIZ Y ETERNA NAVIDAD A TODOS....

Realmente hay días en los que uno no esta para nada, te levantas y el concierto de dolores ya te anuncia un día en el que vas a tener que hacer de tripas corazón (mira que es rara esta expresión ¿verdad?) y tirar para adelante como sea. Mientras un brazo se niega a moverse sin recordarte con punzadas que hoy no es tu día, la rodilla te recuerda que no puedes salir corriendo como te gustaría ni hacer movimientos rápidos. ¡Dios la que me espera!, piensas y buscas distraer todos los males tratando de ver algo positivo que te pueda alegrar el día, es entonces cuando coges la prensa intentando encontrar una noticia amable y tras pelearte con el papel impreso desistes, todo son desgracias y la mayor de ellas, campañas políticas con gentes peleándose por salir en la foto, enciendes el televisor y mas de lo mismo, esta vez en color y con movimiento escuchas las mismas cosas que leíste antes y ves las mismas imágenes de terremotos, inundaciones, guerras…tratando de encontrar algo distinto ya lees hasta los anuncios por palabras de un viejo periódico y ¡aquí si!, aquí encontré hoy una sonrisa, había un pequeño recuadro al lado de un gran anuncio de ventas de pisos en el se podía leer: “Se vende señora de abrigo en buen estado”, parpadee pensando que había leído mal y volví a releer el mismo texto, estuve por llamar y preguntar la edad de la señora en cuestión, si era rubia o morena, alta o baja, gorda o flaca, aunque ya lo decía bien claro el anuncio, era una “señora de abrigo”, solamente cabía llamar para saber el precio ya que la propia nota aseguraba que estaba en buen estado y aquí fue donde me entro la mayor duda, ¿Esto quería decir que estaba en estado de buena esperanza?. Por si las moscas, guardé el recorte del anuncio y se lo endosé a un amigo soltero que le cuesta encontrar pareja. Por la tarde, me llamaba desilusionado, todo había sido un error de redacción, lo que vendían, (como ya habréis deducido con anterioridad ) era “un abrigo de señora” y es que uno no se puede hacer ilusiones con nada, está visto...En fin, cuanto peor me encuentro, mejor humor tengo, rarito que es uno.
De nuevo la incansable Parca, arranca a una persona buena de mi entorno, nuevamente vuelvo a sentir esa honda tristeza y el vació que deja una compañera, con la que he compartido horas de trabajo y algún que otro café mientras me reñía por encender ese cigarrillo del que no puedo desprenderme.
43 días han sido suficientes para que un maldito tumor cerebral acabara con su alegría y entrega a un trabajo que cada día se hace más exigente.
Como siempre, mil preguntas sin contestar, mil preguntas que no tiene sentido hacer, pero en las que como humanos, buscamos respuesta a nuestro dolor, desconcierto y tristeza. ¿Por que?, ¿Por qué tan joven?, ¿Por qué ahora que podía ver cumplido su deseo de ser abuela?, ¿Por qué se van los mejores?, ¿Por qué tan rápido?, ¿Por qué de esa forma?... y uno estaría haciendo pregunta tras pregunta en busca de una justificación a algo que no la tiene, dicen que es ley de vida y uno entiende que esa ley rompe su lógico devenir cuando no se muere de anciano, cuando no se muere después de haber vivido y colmado una vida con los anhelos de padre, madre, hijo o hermano.
Pedro me decía antes de entrar en la iglesia: "Aquí nos casamos, aquí bautizamos a nuestros hijos y aquí termina todo"... ¡No!,amigo mio, no termina, el recuerdo y mientas este exista, en nosotros viven los que nos han dejado.
Eres injusta parca maldita, parece que tienes prisa y ahora vas a por los mas jóvenes, ¿también a ti te pagan por productividad?, ¿también te ha afectado la crisis?, ¿también las prisas y la aceleración de este mundo te han contagiado?
La mesa de al lado vacía, un teléfono que ya no suena, un ordenador apagado y un silencio que grita por una ausencia, ya no hay bromas, no hay respuestas ante una duda, ni ayuda en momentos de atasco.
Solo me sale un grito del alma...¡OLVIDATE DE NOSOTROS!,PARCA CRUEL, OLVIDATE...
Sigo como veis sintiendo nostalgia de las gentes, de los lugares, de una vida pasada cuyos recuerdos se avivan sin saber aún bien por que ya que mi actual situación es de satisfacción plena en la vida familiar y bastante aceptable en la laboral. ¿Serán los años?, 58 y medio, no son tantos como para estar ya chocheando y contando batallitas. Una especial sensibilidad se ha apoderado de mí, desde hace unos meses, en que le vi. las orejas al lobo, parece mentira lo que uno puede cambiar cuando esto sucede, se comienza a valorar cosas que antes pasaban sin pena ni gloria. Muchas veces hemos oído que quien ha pasado por un momento duro de salud, cambia, y es cierto, lo he podido sentir en mí y sigo sintiéndolo. Cosas que antes no tenían valor hoy cobran especial relevancia, se presta mayor atención a los que te rodean a diario y la familia se vuelve lo más importante, es el cobijo del oso herido que busca seguridad en su cueva. Sin llegar al extremo de mi entrañable amigo el enfermo imaginario, hoy le comprendo mejor, entiendo ese miedo atávico a lo desconocido, a la incertidumbre que provoca cada dolor, cada malestar que pueden ser simplemente pequeñas molestias debidas a la edad y que terminan por disparar nuestra imaginación en terribles enfermedades de las que uno ya intuye no va a salir. Y no es cierto, los cuidados (a veces extremos, el especialista le ha dicho a mi mujer que me tiene mimado) a que uno esta sometido con controles y medicaciones han logrado en mi un estado de bien estar que quizá antes con mis vicios tabacales, mi glotonería por el chocolate y los quesos fuertes, los tocinillos de cielo y la pastelería en general, me tenían sumido en un gran contenedor de colesterol. Pero todo ello ha servido para despertar un lado desconocido en mí, en el que se valoran cosas como una hora mas sin fumar, que alguien se interese por tu salud, escuchándote con atención, o el tiempo que uno dedica a la familia tratando de atender sus necesidades, escuchando con atención sus problemas o simples preocupaciones..
Los recuerdos de familiares y amigos hoy son esas pequeñas cosas que ponen un punto de sal a la vida, esa vida que no se ha portado del todo mal conmigo y que ahora exige un poco de atención, para que no se escape de entre mis manos.
Hoy alguien me hablaba de la mala leche de la gente, del buscar bronca permanente o al menos enfrentamientos sin razón alguna y por el mero hecho de discutir por discutir quizá tratando de desahogar estrés acumulados, frustraciones o por que simplemente la educación y el respeto brillan por su ausencia. La gente va avinagrada por el mundo, nadie es capaz de ver la parte positiva de la vida, que ya lo es por el simple hecho de estar vivos y cualquier motivo sirve para perder los papeles y el respeto al prójimo. A diario, quienes tenemos un trabajo cara al publico recibimos a personas mal encaradas cuyas exigencias, en la mayoria de las ocasiones no tienen justificación alguna, terminando por ponerte en guardia y lo que es peor, acaban haciéndote seco y antipático en las contestaciones.
La sonrisa, (que aconsejo a todos) en el trato (aunque las tripas te estén dando vueltas), termina por desarmar al antipático, al exigente, al impaciente, al borde ocasional (nunca a los que lo son de nacimiento y por genética) que en la mayoría de los casos al verte sonreír suele pensar que estas mal de la cabeza, (y ya le entra un cierto temor), que le estas tomando el pelo o no entendiendo cual es el motivo de tu sonrisa, acaba descuadrándoles de tal manera que terminan por cambiar su actitud aunque solo sea por otra pensativa y dubitativa quedando expectantes sobre cual va a ser tu proceder mas inmediato, en guardia ante una salida de tono tuya que por supuesto no se va a producir.
De esta manera he capeado muchos temporales, si bien a veces he caído en la tentación y he terminando por ponerme a su altura mandándoles a hacer gárgaras, la gran mayoría de las ocasiones he conseguido que en el momento de despedirse llegaran incluso a pedir disculpas por un entrada agresiva y sin sentido que nunca debió de producirse y es que poner buena cara al mal tiempo, siempre dio resultado, no suelen equivocarse los refranes, portadores de sabiduría popular, así pues, a mal tiempo…paraguas por si acaso
La larga ladera de carbón ennegrecida, el castillete de la mina asomando por encima de los tejados y en el valle ese olor a carbón, el ruido de las renqueantes locomotoras arrastrando vagonetas repletas del negro mineral y una asturianada, en la garganta de un minero, mientras sus compañeros apuran el “culín” de sidra sabiamente escanciado, desde la altura justa con pulso firme y precisión extrema que uno nunca llegó a dominar…
En la curva el viejo cine y a su lado el negro río, un poco más arriba casi frente al colegio, la casa de mi primo Nacho, con su gran escalinata sorteando la ladera del monte hasta llegar a la terraza de acceso, desde la que se divisa toda “la veguina”, con sus “cuarteles” llenos de vida y laboriosa actividad en el “pozu”…
Al fondo el monte y en su ladera el cementerio dominando el valle, ese cementerio en el que hoy reposan mi padrino y sus hermanos…cuantos recuerdos, cuantas horas correteando entre los viejos caserones siempre bajo la atenta mirada de mi madre y mis tíos…
Turón, ese Turón al que dedique el primer post de este blog, hoy vuelve a mi a mi memoria gracias a un Power point de un amigo sobre esa Asturias que llevo en el alma, no olvido nada…siempre esta en mi alma, las muchas horas vividas en aquellas tierras, la niñez lejana y tan cercana en mi mente…
Hoy la ladera es verde…el castillete está parado y la mina cerrada, ya no canta el “picador” su asturianda y las viejas máquinas acarreando el carbón, han desaparecido del paisaje dejando en lugar de sus vías una pequeña carretera de acceso al lugar donde se encontraban los viejos cuarteles hoy sustituidos por modernos edificios, el cine ya no existe y el río ha recuperado sus cristalinas aguas, pero Turón sigue en mi alma igual, nada ha cambiado...¡No quiero que cambie! Su imagen, grabada en mi memoria….
Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, contigo, por que me matas, sin ti por que yo me muero...Deberían estar refiriéndose al tabaco, ese añorado que estuvo apunto de quitarme la vida y al que aún al cabo de nueve meses echo de menos en algunas ocasiones ¿Por que será que sigo relacionándolo con los momentos difíciles o con preocupaciones?, Aquel cigarrillo parecía relajarme, hacer las cosas mas fáciles y llevaderas aunque no fuera verdad, ahora cuando el tiempo ha pasado, no puede uno relajarse, los ataques de una batalla que creía ganada han vuelto, Fueron 44 años consumiendo tabaco y en ocasiones de manera desmesurada y esos 44 años han terminado por pasar factura. Hoy tengo que reconocer que me equivoque pensando que no era tan malo, que era fácil dejarlo cuando quisiera y que aquellas campañas para dejarlo no eran cosa mía. No he conseguido una mejor calidad de vida (quizá sea demasiado pronto para notarlo), pero me siento al menos seguro de que no estoy estropeando con el tabaco el efecto de esos medicamentos que hoy me mantienen con vida. Pero ¡lo echo de menos! ...demonios...Que queréis que os diga, ¡Claro que lo echo de menos! El muy puñetero sigue haciéndose echar en falta y no voy a dejar que me convenza, tengo un arma poderosa, "el miedo", miedo a tener que pasar por quirófano, miedo a que tengan que estar pendientes de mi y mi salud, miedo a entorpecer con mis achaques la vida de los que me rodean y como dice el refrán el miedo guarda la viña y espero que sea lo suficientemente fuerte ese miedo para seguir alejado de aquel cigarrillo que aún sigue presente en mi memoria.
Hace años, comencé a escribir un libro sobre anécdotas entorno al mundo del seguro, recopilando en el mismo hechos acaecidos durante la tramitación de siniestros, hechos con agentes y corredores que no dejaban de tener su gracia si se les contemplaba desde el lado gracioso que suelen tener todas las cosas…”aquello de la botella medio llena o medio vacía”…el libro llegó a tener unas 180 páginas y quedó guardado en mi ordenador portátil, prácticamente en el olvido y solamente compartido en alguna ocasión con algún amigo o compañero que apreciaba la realidad de unos hechos que continuamente se producen en este sector, como seguramente se producirán casos similares en otros…solo hay que ponerles un poco de “guindilla” y ya tenemos servida la carcajada o la sonrisa irónica al reconocer situaciones que todos hemos vivido y seguiremos viviendo…algo así como “el camera café”, pero antes de que este se inventara y sin televisión…en papel…Hace unos días un amigo me recordó este libro y otro me pidió una copia en papel, que me apresuré a imprimir…el libro estaba congelado en el año 2000 y desde entonces las cosas han cambiado mucho…culpa de ello…la informática y el cambio de mentalidad que los españolitos de a pie vamos teniendo en determinadas cosas…hoy cuando lo he repasado, lo encuentro desfasado, pero no por ello carente de verdades como puños y hechos reales que a alguno pueden sorprender…me estoy planteando seguir con el libro…así lo prometía en el año 2000 al final del mismo y mi promesa ha quedado incumplida…quizá algún día lo retome y lo haga desde este mismo blog y espero que con la misma “chispa” que tenia la primera parte que espero no haber perdido con los años.
Uno que ya debía de haber superado muchas cosas, aunque solo fuera por la edad y la experiencia de la vida, sigue sobresaltándose y sintiendo una punzada en el estomago, cada vez que recibe una noticia que pueda afectar a un hijo.
Hoy mi hija esta camino de Estambul y las noticias que llegan no son precisamente tranquilizadoras, el teléfono, ese cordón umbilical que nos une desde hace meses, no funciona en alta mar, las conexiones se cortan y solo puedo intuir que esta bien, un mensaje rompe el silencio de la mañana, esos dos pitidos me indican que hay noticias que leo ávidamente, está bien, pero no sabia nada de la riada en Estambul, nadie les ha informado en el barco. Un nuevo intento y al final me coge el teléfono, hablamos, me tranquiliza, (o al menos lo intenta) diciéndome que esta bien y todo bajo control.
El mundo se les ha quedado pequeño, hace dos meses, estaba recorriendo Croacia, hoy navega entre las islas griegas, mañana quizá la luna.
Y mientras tanto, aquí hay un padre preocupado, quizá por que ese mundo que a ellos se les ha quedado chico, y a mí me parece una enormidad.
Ha salido viajera, Bruselas, Paris, Londres, Irlanda, Mostar, Venecia, Berlín, Praga, Viena, Budapest, Atenas, Rodas y ahora una Turquía bajo las aguas. (cada vez mas lejos de casa, que será lo proximo ¿India, Nepal?, no le daré muchas ideas) . Envidio su capacidad de trabajo y esa avidez por conocer el mundo en que vive, ese mundo revuelto y lleno de historia. Hoy bromeaba con ella... ¿para que has ido a Atenas, si todo esta lleno de escombros y ruinas?... Y luego caía en la cuenta de que las ruinas y los escombros, están realmente en Estambul, donde la naturaleza se ha vuelto a revelar inundando una ciudad llena de historia. En fin, que no se si llegaré a acostumbrarme, de momento hay que hacer de tripas corazón y desearles que sean felices allá en cualquier punto del globo en que se encuentren.
Amaneció un nuevo día entre aguas de Junio, en una primavera que se resiste al sol, llena de tenue luz gris, que no ayuda mucho a levantar el espíritu decaído. Mi promesa de ayer la he cumplido en parte, solamente yo he guardado en mi interior esa tristeza que aún se resiste, pero que el tiempo irá minimizando y no se si habré logrado ocultarla del todo, pero aquí estoy de nuevo recordando que hubo tiempos mejores (cualquier tiempo pasado fue anterior, que diría Woody Allen). Hoy no quise, no tenia fuerzas para asistir a una comida entre amigos y compañeros, sentí que podía enturbiar momentos alegres y distendidos como los que pase hace un mes en compañía de los mismos. Hasta mi llegó en algún momento, el recuerdo de aquellas horas en las que departimos nuestras preocupaciones y alegrías, el halago de tener unos buenos amigos y compañeros que se me recordaron hoy en algún instante, habrá mas días, mas reuniones y de nuevo el buen humor reinará para hacernos a todos mas agradable esta existencia. Esta vez no pudo ser.
Cuando uno se acuerda de lo bueno que es tener salud... es que algo no esta funcionando bien.
Últimamente por una serie de circunstancias, he comenzado a plantearme nuevamente, que la vida esta para vivirla, disfrutarla, paladearla, "aunque sea trabajando" y no perder el tiempo en disquisiciones inútiles ni en proyectos lejanos en el tiempo.
Alguien dijo, que la vida es lo que pasa mientras perdemos la misma planeando el futuro.
Hoy la grave e inesperada enfermedad de dos compañeros muy cercanos que hasta hace pocas horas compartíamos (pegados mesa con mesa), el que hacer diario, me hace meditar sumido en una profunda pena.
Una tristeza extraña se ha apoderado de mí desde que ambos cayeron en garras de esa terrible enfermedad que no quiero ni mencionar, y los echo de menos durante mis horas de trabajo. Su ausencia es más patente que su presencia anterior.
Esta tarde, saldré a dar mi paseo diario y prometo que iré fijándome en las caras de la gente, que respiraré entre bocanadas de mi cigarrillo, el aire fresco del día, levantaré la cabeza y miraré jugar las nubes con el sol, y aunque me gane el cansancio, alargaré el paseo disfrutando del bullicio de las calles,el canto de las aves de primavera entre los arboles, las luces de los escaparates, la compañía de mi mujer, dando gracias a Dios por estar vivo y sintiendo, frió, luz, empujones, cansancio, pensaré...¡Que suerte tengo amigos mios,que suerte tengo!
Hace unos días un antiguo compañero de trabajo me comentaba lo mucho que han cambiado las cosas desde que allá por el año 1981 que nos incorporamos juntos en la misma empresa, ya extinta, y como transcurrían nuestra horas de trabajo, laborioso e incesante, en el que todo se hacia a mano, utilizando como mucho aquella viejas olivetti y los calcos para hacer copias. No existía fax, fotocopiadora y mucho menos ordenadores. Los controles se hacían en listados manuales que había que actualizar mes a mes punteándolos y volviéndolos a picar en la maquina. El teléfono, no era un agobio y por supuesto existía un respeto de los clientes que hoy se ha convertido en una exigencia mal educada y muchas veces carente de toda lógica.(Manda el dinero y creer que por que se paga se puede exigir con malos modos, faltando al respeto y omitiendo toda traza de educación).
Pese a todo, había tiempo para tomar un café, charlar de nuestras cosas y compartir situaciones de nuestra vida con compañeros con los que estabas más tiempo que en casa. Hoy, teniendo medios que en aquel entonces parecerían de ciencia ficción, ordenadores, scanner, fotocopiadoras ultras rápidas, faxes inteligentes, teléfonos Voip y videoconferencias, listados automáticos, memorias digitales, controles cruzados de datos, el trabajo se ha convertido en algo deshumanizado. Hablar con el corazón en la mano a un compañero puede suponerte un serio problema el día de mañana, un comentario inocente puede convertirse en arma arrojadiza, y ser usado sibilinamente por quien creías un amigo que termina apuñalándote por la espalda, para trepar en el escalafón o pueden tomarlo como signo de debilidad y encasillarte en que se yo que estereotipo, que luego será valorado como pernicioso para tu empresa, pues eres considerado como un ser capaz de pensar y sentir, algo peligroso para el automatismo de la despersonalizada maquina infernal.
Hoy hay que ser aséptico (antipático diría yo), limitarte al saludo de los buenos días y a la conversación pura y dura sobre el trabajo diario, cauto en el comentario y parco en explicaciones. A la empresa, por mucho que se les llene a todas la boca de grandilocuencias sobre la integración, el trabajo en equipo, la conciliación familiar, la armonía entre los empleados, es todo falso, solo somos números y se nos valora por cifras, la empatia no existe y si alguien tiene la osadía de aplicarla se le arrincona como a una vieja maquina desgastada, inútil, fuera de lugar. La palabra no tiene más valor que el sonido a la hora de pronunciarla y el esfuerzo diario de quien tiene pundonor es aprovechado por los miles de trepas inútiles que terminan colgándose medallas ajenas.
Todas estas quejas y lamentos de mi buen amigo y excompañero, venían a raíz de una prejubilación muy forzada a los 54 años, tras haber dejado lejos a la familia, durante los últimos cinco años, por necesidades de su empresa. No pude rebatirle nada, asentía con la cabeza en cada frase y me sentí identificado con lo que me decía, mientras recordaba mis últimos tres años en los que he pasado de sentirme alguien,(veinte años de director de sucursal) a ser una maquina automática sin posibilidades de decisión, sin capacidad de maniobra a la que solo falta una voz metálica e informatizada que diga, ¡Su póliza gracias!
Hoy puede ser uno de esos días en los que uno se siente pletórico, donde los males físicos han quedados relegados casi al olvido por la satisfacción que los hijos le proporcionan a uno con sus éxitos y saber hacer, madurando de día en día y ocupando quizá el lugar que poco a poco les vamos dejando. Un mensaje al móvil me dice que mi hijo ha terminado un buen curso, (Asturias ha debido influir en él), una llamada a mi hija me da estupendas noticias sobre su que hacer diario, el corazón late con fuerza y mi alegría se desborda prometiéndonos una vacaciones todos juntos en este Agosto que se avecina. Hoy seria capaz de superar cualquier cosa por ellos y es que solamente sus aciertos son capaces de animar a este que últimamente había perdido un poco el ánimo y hoy vuelve a sentir con fuerza que para algo importante, (la familia), esta en esta vida. Hoy puede ser un gran día y mañana también, cantaría Serrat y yo sin su capacidad de cantar como Dios manda entono la misma melodía casi inconscientemente hasta que caigo en la cuenta de que la estoy canturreando mientras trataba de poner un titulo a este post. Si señor, hoy puede ser un gran día…
Va saliendo el sol, en esta primavera de mil aguas y la luz del astro rey me devuelve energías perdidas, ánimos oscurecidos que se iluminan e ilusiones que di por olvidadas. La salida del túnel ya se divisa a lo lejos y el coraje en recuperar lo perdido aviva fuegos internos que la oscuridad apagó en su día. Solo ese maldito cansancio ya endémico, pone piedras en el camino, haciendo que en la mañana se me escape algún suspiro entre dolorido y débil, que enseguida es captado por alguien cercano que pregunta con afecto y al que quito importancia pues ya es algo con lo que uno tiene que convivir, el dolor, ese dolor que cada día me dice que sigo vivo y a cada instante me recuerda que debo tener precaución y calma pues ya nunca me abandonará.
Van pasando los días y los miedos recurrentes se difuminan ante una estabilidad más o menos persistente mientras una serenidad aún no lograda del todo se va abriendo camino.
Todo es pasajero en esta vida, lo bueno y lo malo, la tristeza y la alegría que alternándose dan el punto de referencia a lo efímero de la existencia. Uno echa muchas veces la mirada atrás, con recuerdos de tiempos pasados y no por que estos fueran mejores que los presentes o los venideros. La familia, los amigos y compañeros siempre han aparecido de una u otra forma en mis cientos de escritos que ya van llenando este blog desde hace tres años y que cuando lo inicié lo hice como puro divertimento, sin llegar a pensar que se convertiría en el gran baúl de recuerdos y vivencias que repaso de vez en cuando.
Luz y calor, el calor de la familia y la amistad, están haciendo que uno recupere ánimos con rapidez y volviendo a ver la parte positiva de seguir vivo.
Dicen que cuando una puerta se cierra alguien abre una ventana, mi vida ha sido hasta el presente un cerrar de puertas y de ventanas abiertas que ha terminado por airear, ventilando todo lo malo de cada situación anterior. ¿Suerte?, pues no lo se bien, pero desde que comencé a trabajar allá por el año 1981 cada pocos años se han ido produciendo cambios, ilusionantes siempre y retos que he ido asumiendo como inyecciones estimulantes (¿también aquí hay doping?), que me han permitido trabajar con ganas pues uno no es persona si no tiene algo que hacer y un objetivo en esta vida.
Primero fue allá por los años 80 haciéndome cargo en solitario de la tramitación anual de más de dos mil expedientes de siniestro en Winterthur, (a mano y sin ordenadores), en el año 1989, abrir una sucursal partiendo de la nada, Mutua Reddis y en el 94, retomar partiendo casi de cero una sucursal de Athena que por aquel entonces solo tenia un agente, para terminar en 1999 en una fusión de empresas como director de una Sucursal en Salamanca de Allianz hasta el 2008, en que un nuevo cambio me colocó ante el reto de volver a retomar una labor administrativa, mas que comercial, ya olvidada ante la que me enfrenté con algún reparo que quedó superado cuando por circunstancias tuve que quedarme solo durante 20 días en una oficina en la que realice el trabajo de 6 personas que por vacaciones, fallecimientos etc. terminaron dejándome solo ante el peligro. Fue una prueba de fuego en la que me sentí a mis anchas viendo que cada día al cerrar la puerta, el trabajo estaba hecho y el cansancio no era el propio de esa enfermedad que arrastro si no que ahora sí, tenia una justificación clara.
No soy ni jugador ni deportista, pero si alguien me reta en aquello que puedo hacer, siempre he aceptado y aceptaré el reto. Ahora se cerraba de nuevo una puerta y alguien ha tirado del pestillo de una ventana,(gracias amigo desconocido), en breve haré 59 años y sigo asumiendo que mientras mi cabeza funcione y mis piernas puedan seguir manteniéndome de pie, (aunque sea en equilibrio inestable), seguiré peleando por no quedarme en casa dejando que mi cabeza me traicione con malos augurios y pensamientos sombríos. Aquí seguiré mientras me dejen, por un lado mis fuerzas y por otro las circunstancias y si mi presencia puede servir de ayuda a alguien, si, sin incomodar a nadie puedo sentir que sigo siendo util, por favor, seguir abiendome ventanas...
Desde hace unos días me he adherido al FACEBOOK y me ha surgido una pregunta ¿Como demonios éramos capaces de arreglarnos con un teléfono que solo servia para hablar?, hoy recibo fotos y correos, comentarios y notas, avisos y noticias de un montón de gentes y amigos con los que las llamadas eran de tarde en tarde y ahora cada hora recibo noticias de ellos, fotos de sus aventuras y desventuras que me tienen informado al minuto de sus vidas. Tecnología punta en la que no se escapa nada y con la que cada día adquiero nuevos “amigos” e incluso contacto con parientes lejanos a los que hacía mucho había perdido la pista. Mi teléfono se ha convertido en una ventana abierta al mundo y si hace tres años cuando dejó de sonar por motivos de trabajo lo echaba de menos, ahora ha vuelto a recuperar vida, sin agobiar con motivos laborales, me trae noticias, imágenes y comentarios que me mantienen alerta. Bendito Facebook, me lo he llevado de vacaciones, de esta manera he podido seguir en contacto con mis buenos amigos, he conocido sus andanzas y ellos han sabido de mi. Nuevas tecnologías que nos acercan, nuevos modos que nos unen.
Una brazada tras otra, recorría la piscina apenas sin esfuerzo, y es que aprendí a nadar antes que a caminar y mis brazos aún mantienen una fuerza razonable para quedar en buen lugar si tengo que competir en el agua con alguien. Mi contrincante creyó que seria capaz de avanzar más rápido que yo en el líquido elemento, había hecho una valoración de las circunstancias errónea y al final, terminó pagando la caña que nos apostábamos. Nunca me había visto nadar, desconocía mi práctica en estos menesteres y se permitió antes de la competición, hacer un comentario. ¡Te dejo unos metros de ventaja!, a lo que respondí, no, te los dejo yo y al final saliendo juntos terminó siete brazadas detrás de mí, su comentario fue, eres como Weisnuller, ( o sea, como Tarzán), desconocía tu capacidad para nadar de esa forma y estoy sorprendido, a lo que respondí, ten en cuenta que antes de aprender a gatear ya estaba yo metido en piscinas haciendo rehabilitación, aprendí a nadar antes que a caminar y con los años he tenido que seguir nadando para no perder tono muscular ya que no he podido hacer maratón ni otro tipo de deporte. ¡Joe!, pero si es que eres como un pez en el agua, estoy sorprendido. Eso te sirve para no juzgar las cosas por su apariencia, paga y calla que no creas que todos los días puedo ganar a alguien en cuestiones físicas y hoy me has alegrado el día.
Y es cierto, uno que no suele competir en nada que tenga que ver con la actividad física (en el trabajo reto a cualquiera, ahí estamos en situación de igualdad), pero hay situaciones en que te lo ponen a huevo (con perdón), cuando no saben que en el agua llevo años ejercitándome e incluso enseñando a nadar a otros. Hoy mis hijos son auténticos peces, aprendieron viéndome nadar y nadando junto a mi, no hay ocasión en que mi hijo siga retándome ahora que sabe que por su corpulencia y juventud puede ganarme, se que también lo hace para que siga haciendo ejercicio, pero este año, le espero, haber dejado el tabaco ayuda bastante y encima el ha adquirido ese mal habito que yo tenia (pena, no me hizo caso). En fin, no me retéis en el agua, podéis llevaros una sorpresa.
Creí que no iba a ser tan duro...estoy acostumbrado por desgracia a cosas peores y soportar calladamente todos los golpes que uno recibe, pero hoy ha sido un día "duro" de despedidas, a pesar de que seguiré viendo a las personas...dejar la mesa, el despacho, la oficina, el edificio en que tantas horas he pasado, decir adiós a compañeros y agentes, recoger en silencio los últimos "trastos" y salir a la calle que tantas veces he recorrido...¡No pasa nada!...decía para mis adentros...es solo otro cambio mas y no importa, pero no tenían convencimiento mis pensamientos, me mordí los labios tratando de evitar una amago de angustia, quizá una lágrima...¡Que estúpido sentimental!, ¿como no te habías preparado antes para este momento?, de sobra sabia que llegaría y suponía, mal supuesto, que sería intranscendente...¡me equivoqué!...sé que ganaré en calidad de vida, en tranquilidad, en satisfacción en el trabajo venidero, que cuento con el apoyo y comprensión de casi todo el mundo...¡está visto!... no soy tan duro como creí serlo y sin embargo, dentro de mi a cada paso que daba alejándome, una extraña alegría me hacía aligerar el paso...que contrasentido...así es la vida, tristeza por lo que uno pierde, alegría por lo que viene, no hay todo negro ni todo blanco, no hay oscuridad eterna ni luz permanente...hay "vida" y mientras esta exista, hay esperanza y en mi cabeza una voz se repetía una y otra vez..."QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE VIEJO JEDI"...
Ayer ha muerto algo del poco humor que respiramos los españoles…José Luis Coll…el bajito de un dúo genial que supo saltarse a la torera la censura de otros tiempos, con la promesa de… “Hablaremos del gobierno”… y lo hacían… con un humor inteligente, heredado de la escuela de Groucho Marx que llegó a pedir para su tumba el siguiente epitafio “Aquí yace uno, muerto de miedo…”
Hoy, que no es verdad la utopía y cliché de que el español es alegre y despreocupado por naturaleza, hace no mucho, el español era el único europeo capaz de bromear con la muerte, cosa que ponia de los nervios a los rigidos alemanes y a los femáticos ingleses, ahora... “el cabreo” nacional es permanente, estamos mas necesitados que nunca de doctores del humor como José Luis…pequeños físicamente…grandes de espíritu, críticos con la injusticia agudos con su manera de decir las cosas mas “gordas” sin ofender, sin ser grosero y sin que nadie pueda sentirse herido…
Hoy en el cielo tendrán una gran fiesta…ya están juntos de nuevo TIP Y COLL, y los imagino entre angeles y arcángeles muertos de risa,enseñando a llenar un vaso de agua y prometiendo que hablaran del gobierno…de este gobierno o de cualquier otro,que seguro les darán muchos motivos para hablar.
José Luis dijo hace muy poco, que el modificaría su epitafio y que en lugar del de Groucho preferiría que dijeran…”Aquí yace uno…muerto de risa…”
Sentado desde aquella terraza observaba el movimiento de gentes que en un ir y venir constante e interminable recorrían la plaza, unos camino de su trabajo otros de compras y muchos de paseo en el ágora salmantina. Una luz dorada invadía la gran estancia que para los salmantinos es el cuarto de estar común que echamos de menos cuando estamos fuera de esta maravillosa ciudad. Caras conocidas, saludos en la distancia, acompañados de un murmullo continuo que resuena entre las fachadas platerescas adornadas de escudos de gentes que en otro tiempo fueron y hoy han quedado esculpidas en piedra de Villamayor para admiración de los caminantes.
Muchas veces me he preguntado ¿cuantas fotos se habrán hecho de este lugar?, miles de cámaras de ha disparado en su interior y posiblemente ninguna imagen es igual a la de otra, siempre habrá algún cambio de luz, alguna persona nueva que pasó por la plaza en aquel mismo momento o un ángulo de enfoque. Esto demuestra que tiene vida propia, que algo se mueve en ella, luz, gentes, momentos distintos que se plasmaron en fotos y nunca se volverán a repetir. Siempre me gustó bucear en antiguas publicaciones buscando fotos del pasado y la vida de esta plaza se plasmó con jardines en su centro, aparcamiento de coches en los años 60, e incluso recepciones a Franco o Millán Astrai, Corridas de toros en un improvisado coso en su centro e incluso partidas de ajedrez vivientes han contemplado estas paredes que hoy siguen albergando vida y movimiento.
He viajado mucho y visto muchas plazas, dejándome caer en la tentación partidista e interesada diré que no he visto otra plaza tan bella como esta. Si algún día pasáis por Salamanca terminareis por darme la razón.
Hoy me he puesto a la tarea agradable de enviar los primeros correos de felicitación, una sensación de bienestar me ha invadido al saber que este año mis correos no estaban respaldados por un logotipo, y eran a titulo personal y sincero a todos aquellos que me han demostrado que el "puesto" no era el único motivo de su relación conmigo. También con una cierta tristeza (relativa) he tenido que omitir algunos nombres, la vida es así, hay quien te mide por el puesto que ocupas, o por el interés que tienen en que parezca que son tus amigos, olvidando que detrás de este, hay una persona, alguien que de vez en cuando necesita una palmada en la espalda, sincera, o una frase de apoyo, o simplemente una llamada para tomar un café por que si, sin otro motivo que compartir unos minutos con un amigo.(hoy lo hice con dos buenos amigos de esos que te llaman para tomar una caña).
Acompañé la felicitación con una vela encendida, la vela que da luz al futuro y que ilumina unas horas de amistad agradecida por quien envía la felicitación, esa misma luz que durante los últimos meses me ha acompañado y alumbrada por quienes hoy han recibido el correo.
Es época de manifestar los buenos deseos (incluso para los que no recibieron el correo) y mi deseo permanente ya sabéis que es siempre la salud, a la que hoy uno, la felicidad para todos los que me rodean, que la vida no les trate mal y consigan ver cumplidas todas sus aspiraciones.
Navegaba entre aguas cristalinas sintiendo el embate de las olas y la brisa de una mar despejada, en la que el sol en lo alto hacia reflejos juguetones entre las ondas marinas. En la proa un puntal rompía la línea del horizonte a la vista del timonel que aferrado al timón mantenía la ruta marcada por el sextante, mientras en cubierta se preparaban las redes para la faena diaria.
Cada uno, sabia cual era su cometido y todos como los engranajes de un reloj, cumplían su función sabiendo que eran pieza fundamental en la labor y que cualquier fallo suyo entorpecería la del resto.
Aquel día, la pesca no fue buena, los caladeros, esquilmados por mil furtivos, ya no tenían apenas pesca que capturar y cada día se hacia mas difícil la subsistencia, pero ellos seguían en su empeño día a día sin desmayo, con la tenacidad la gente acostumbrada a luchar contra las inclemencias.
Pocas veces he visto gentes tan compenetradas, creo, sin temor a equivocarme, que no eran simples compañeros de faena, algo que no sabría definir bien, unía aquellas almas que como una sola eran capaces de enfrentarse a temporales y marejadas tratando de arrancar de la mar su sustento diario.
Si alguien me habla alguna vez de equipos de trabajo, desde luego no pienso en oficinas ni naves industriales, no tengo la imagen de una fábrica ni de un alto horno, no pienso en los labriegos arando la tierra ni en el pastor cuidando de su rebaño. Equipo son estos esforzados pescadores, que conocen muy bien el valor de su trabajo y sus lazos e implicaciones con el resto de los compañeros. Lo demás, podéis llamarlo como queráis, pero no lo llaméis equipo.
Cuentan que un directivo muy importante de una conocida multinacional, tuvo una crisis cardiaca por culpa del trabajo. Fue dado de baja y enviado al campo con el objetivo de recuperar las fuerzas y relajarse un poco. Después de pasar dos días sin hacer nada, el hombre estaba ya harto de la vida bucólica y pastoril, y se aburría soberanamente.
Así que decidió hablar con el granjero que le hospedaba y solicitarle alguna tarea sencillita para pasar el rato y ocupar el tiempo, a la vez que así hacía algo de ejercicio. Al día siguiente se levantaron temprano, antes de que saliera el sol. El granjero, conocedor de la idiosincrasia de la gente de ciudad, y temiendo algún estropicio irreparable, resolvió asignarle tareas simples en las que no pudiera causar daño alguno (incluyéndole a él mismo).
- La tarea es muy sencilla -dijo el granjero dándole una pala-: Sólo tiene que recoger el estiércol que hay en el chiquero de los marranos y repartirlo por el sembrado para abonarlo. Cuando termine venga a verme.
El granjero era propietario de más de doscientos cerdos, y el estiércol se acumulaba hasta la altura de la rodilla. Así que el hombre estimó que la faena le llevaría al directivo dos o tres días. Cual no fue su sorpresa, cuando al cabo de tres horas apareció el mismo, lleno de estiércol hasta las orejas, sonriente y con cara satisfecha.
- Ya he terminado.
Viendo que en efecto la tarea estaba terminada, y además con eficiencia, el granjero decidió asignarle otra.
- Bien. Hay que sacrificar unos pollos que mañana vienen a recoger los de la carnicería. Basta con cortarles la cabeza -dijo dándole un enorme cuchillo-. Es un poco más complicado, pero seguro que puede hacerlo.
Había más de mil quinientos pollos para sacrificar, y supuso que el directivo no terminaría hasta bien entrada la noche. Incluso pensó en ayudarle más adelante cuando terminara de recoger la siembra. Apenas habían pasado un par de horas cuando el directivo se presento ante él, con toda la ropa y la cara manchada de sangre, el cuchillo mellado, y sonriente como un niño el día de los Reyes Magos.
- Ya he terminado.
El granjero no salía de su asombro. ¡Increíble! Él mismo, acostumbrado a la dura vida rural, no lo hubiera hecho mejor: los mil quinientos pollos estaban amontonados en un lado, y las mil quinientas cabezas en otro lado. El hombre se rascó la cabeza pensativo. Llevó al directivo junto a un gran montón de patatas y le dijo:
- Muy bien. Ahora hay que separar las patatas. Las grandes a la derecha y las pequeñas a la izquierda.
Pensó el hombre que en menos de una hora vería otra vez al directivo pidiéndole más trabajo. Pero no fue así. Pasó la hora de comer, la hora de cenar, se hizo de noche, y el directivo no aparecía.
Creyendo que algo le habría sucedido, el asustado granjero fue donde había dejado al directivo, y se lo encontró sentado delante del mismo montón de patatas, sin que hubiera separado ninguna.
- ¿Le pasa algo? -preguntó extrañado.
El directivo se volvió con una patata en la mano y le contestó:
- Mire: repartir mierda y cortar cabezas es algo que se me da muy bien. Pero, ¡esto de tomar decisiones?...
Estoy cansado de aparentar que me gustan los cumpleaños. ¿Cuántas veces vamos a celebrar que una persona logró nacer? Todo lo que logró es no morir antes de los doce meses.
Además, a nadie le gusta que le canten el "Feliz cumpleaños", ni fingir que le agradan los regalos que le hacen. ¿Os dais cuenta de que hay una industria gigantesca detrás de los pésimos regalos? Los regalos "ejecutivos", por ejemplo: a cualquier pedazo de madera o metal le ponen felpa verde abajo y dicen que es un "organizador de escritorio".
Pero nada se compara con el pisapapeles. Para mí, hay que regalar un pisapapeles cuando uno realmente quiere decir "Rehuso dedicar un segundo de mi vida a pensar en un regalo para usted". Piénsalo un poco: ¿Dónde trabaja esa gente a la que los papeles se le vuelan espontáneamente de los escritorios? ¿De dónde viene todo ese viento?
Un amigo me acaba de regalar una radio para la ducha. Muchas gracias. ¿Quién quiere música en la ducha? No debe haber mejor lugar para bailar que una superficie resbaladiza junto a una puerta de vidrio.
Aún conservo y no se porque un mazacote en forma de lingote,con el logotipo de mi empresa al fusionarse hace 9 años, aveces, lo confieso, lo uso como martillo ...solido...pesado...contudente, como la empresa misma, eficaz para clavar las cosas en su sitio...aveces he pensado que podria tener otra utilidad, pero aún no me he atrevido a usuarlo pues no tengo licencia de armas... y el reloj que me regaló una compañera... hace años que se paró,creo que simultaneamente con el Feeling desparecido...
En fin, regalos inutiles, ¿por que no ragala la gente viajes a París,tikets de parking o cosas realmente utiles?
He regresado al frió, tras unos días en la soleada Valencia, he vuelto a la Siberia Castellana con temperaturas bajo cero, encogido por ese frío seco que se te mete hasta los huesos y del que solo escapas frente a una buena estufa.
Siete días recorriendo las calles de la cada vez mas bella y espectacular ciudad del Turia, siete días compartiendo horas con mi hija y mi mujer, echando siempre en falta al pequeño de la familia, que por motivos de estudios no nos ha podido acompañar, siete días volviendo a sentir que puedo caminar durante horas, si voy distraído por una conversación amena y un paisaje nuevo. Hoy os dejo una imagen captada con el móvil. ¡Espectacular verdad! Pues para no levantar envidias no os voy a contar como estaban las paellas, la horchata con fartons ni las panochas de maíz calentadas a la brasa y subo alguna foto mas de mi paseo por Valencia.

Tres de la tarde... ayer, la lluvia cubría con un denso manto el cielo de Oviedo y encubría las lágrimas de despedida, Nando se ha quedado en aquellas tierras tan queridas para mí y llenas de tantos recuerdos, no ha podido escoger mejor sitio para terminar sus estudios y empaparse ( nunca mejor dicho, en todos los sentidos) del carácter de sus antepasados. Ya es, desde muy pequeño, un amante de aquellas tierras y gentes, forofo de la sidrina y los verdes campos, admirador del Cantábrico y sus playas. Hoy a mi regreso a Salamanca le llamé al móvil:
¿Que tal hijo como estas?
Muy bien, he salido a dar una vuelta y por fin pude ver un manzanu asturianu de verdad, con sus manzanas rojas...
(Ya lo sabia yo, sigue teniendo fervor a una tierra de la que tanto me ha oído hablar,¡ Que orgulloso estaría su abuelo si le viera!)
¿Has cenado?.
Si, pero aún no he encontrado donde comprar un bollu preñao
(Leñe, se lo ha tomado en serio)
Pues en cualquier panadería, seguro que lo tienen.
Está visto, creo que va a ser feliz en aquellas tierras, de momento ya ha notado el carácter amable y acogedor de sus gentes, por lo que me cuenta, se ha sentido acogido en sus primeras horas de soledad, ahora le queda un largo camino de estudio durante un año y mucho me temo que terminará sintiendo lo mismo que yo por aquellas tierras y aquellas gentes.
¡Animo Nando!, se que seguirás el mismo camino que tu hermana, ella tambien se quedó sola en aquella Lovaina tan lejana, en un país extraño, tu al menos estas en casa.
¡Hasta mañana hijo!
¡Hasta mañana papá!
Solo algunas veces, uno se siente desvalido, indefenso, sin fuerzas apenas para seguir adelante, pidiendo al mundo (por lo bajo y sin que nadie se entere) que tenga compasión, misericordia y me permita seguir como hasta ahora haciendo una vida... ¿normal?... (al menos para mi es normal lo que he vivido hasta ahora) pudiendo moverme con cierta soltura, sin grandes pretensiones (nunca pediré poder saltar,correr o montar en patines, que simpre fue mi trauma), pero si poder vivir sin esos dolores que de vez en cuando me asaltan y me dejan como el viernes pasado moviéndome con dificultad y tratando de disimularlo hasta que alguien en la oficina se da cuenta de que la cosa no esta bien y te manda a casa. Es entonces cuando a uno le sale aquello de... ¡Si me va a doler igual aquí que en casa y aquí estoy distraído!, pero la verdad, es que por dentro estas diciendo,¡Como coja la cama no me mueven ni con un hidráulico!.
Es en estas ocasiones cuando uno valora la comprensión, la tolerancia, el respeto a una situación, que uno no busca y que por suerte se produce de tarde en tarde, es también en estas ocasiones cuando uno se da cuenta de quien va a lo suyo y le importa tres pepinos como este, faltando a toda consideración y de quien con respeto y quizá (no se...) afecto, se preocupa por ti.
El egoísmo de algunas personas, las lleva a estar viendo que están frente a alguien que no puede con su alma, que además se le nota que esta haciendo un esfuerzo por atender, ser amable y guardar las formas tratando de resolver problemas que en la mayoría de los casos ni le importan y encima te machacan con un ¡Antes de que te vayas me haces esto... o lo otro... o lo de mas allá! Y añaden un ¡Espera un poco que aún no me has mirado esto o aquello...! Y añaden , ¡es que tengo prisa!...
Te entran unas ganas terribles, que contienes, de mandarles a hacer puñetas, de soltar alguna burrada, que se te queda entre los dientes, pero dejas nota mental en el libro negro de los indeseables, de ese dia y de esa persona que supo, o no quiso entender que no estabas bien, lo primero era lo suyo, lo que podia esperar a mañana y no quiso, y es que uno no aprende ni aprenderá nunca a negarse, a dejar para mañana lo que se puede hacer hoy y a poner por delante que hay ocasiones en las que una retirada no es una batalla perdida.
En fin Gracias a mis compañeros por ser como son, al resto..."que les den"...
Han pasado los años... guardado en algún recodo de la memoria, pasó desapercibido durante años, hasta que algo desencadenó aquel recuerdo devolviéndome un pasado lejano oculto por la bruma del tiempo, ese tiempo inexorable que cada día siento pasar raudo y que comienza a producirme una cierta desazón.
Fue el año en que el hombre pisó la luna y durante ese mismo verano, en mi añorada Ribadesella, disfrutábamos de unas tranquilas vacaciones en las que nada se presagiaba oscuro en el horizonte que estaba por llegar.
Aquel nefasto día, mis padres viajaron hasta Gijón para recorrer la Feria de Muestras, salieron pronto de mañana, ya que en aquella época ir desde Ribadesella a Gijón por la carretera que bordeaba la costa, era un trayecto de más de dos horas sorteando curvas y montes.
Hacia las diez de la mañana, oí al abuelo moverse inquieto en su habitación, sin despertar a mis hermanos, toque con los nudillos aquella puerta y pregunte casi en voz baja... ¿Abuelo, estas bien?...Tocado por el dolor me respondió, si, pero tengo un fuerte dolor en el vientre... tranquilo ya se pasará.
Y no pasó, aquella mañana corrí buscando un medico, llamé a los vecinos y en mi osadía acudí a un medico que veraneaba frente a nosotros en un Chalet. Aquel hombre, tras reconocer al abuelo, recetó unos medicamentos que me a apresuré en ir a buscar a la Villa. Bicicleta arriba, bicicleta abajo, en mi cabeza solamente estaba mi abuelo al que por primera vez veía enfermo y me sentí solo, sin el apoyo de mis padres.
Por aquel entones no había móviles, la comunicación estando de viaje era difícil y en aquella casa no teníamos teléfono.
Hacia las tres de la tarde llegaron mis padres, que de nuevo emprendieron viaje con el abuelo hacia Oviedo. Fue la última vez que le vi, horas después fallecía en el Hospital General de Asturias, dejando detrás de si una familia dolorida y una gran vacío en sus nietos que le adorábamos. Perdimos un compañero de juegos, ingenioso, diestro con sus manos y ocurrente en sus trabajos manuales, nada se le resistía, era capaz de arreglar cualquier cosa que fallara en la casa, dominaba la electricidad, la fontanería, la carpintería y cuantos trabajos manuales fuera necesario hacer, los ejecutaba con su especial habilidad, arreglaba nuestras bicicletas, cambiaba enchufes e interruptores, hacia nuevos tendidos eléctricos y reparaba atascos y ventanas desgastadas por el uso, cuidaba el jardín y ayudó a levantar el hotel de la Isla a mi tío Daniel. A mis quince años, esa edad en la que solo hay futuro, en la que el tiempo parece ir más lento y los años se alargan, aprendí que la vida tiene un final, que el final puede llegar en cualquier momento, pero que si te ganas el cariño de alguien, ese alguien te recordará toda la vida, aunque como yo, haya olvidado durante años aquellos momentos finales que hoy no se por que demonios, me vienen al recuerdo.
Siempre fuiste mi apoyo, gracias a ti pude llegar lejos sintiéndome seguro de cada paso que daba en esta vida, me diste la seguridad perdida la estabilidad en mi camino, fuiste siempre rígido, sin perder la compostura, y nunca se te vio afectado ni amanerado en tu cometido, cumpliendo siempre con tu labor callada, cada vez que te necesitaba allí estabas y nunca agrediste, ni amenazaste, ni te alzaste retador,pudiendo haberlo hecho, pasaste desapercibido para muchos y fuiste objeto del juego de los niños a los que siempre atrajiste. Hoy, envejecido por los años, me entristece ver tu retiro merecido, aún podrías haber seguido siendo mi amigo inseparable, compañero de caminatas y confidencias, pero a todo le llega un relevo en esta vida, ¡Que me vas a contar!, el nuevo viene recomendado y ciertamente no he tenido en cuenta al sustituirte, todo lo que has hecho por mi, la cantidad de horas dándome estabilidad, creando en mi la ilusión de que podía y lo hice, seguir mi camino igual que el resto, a su mismo paso, sin quedarme atrás sintiéndome distinto.
Gracias amigo mío, hoy descansarás en un lugar privilegiado de mi casa, junto con otros que te precedieron. Gracias amigo BASTÓN, hoy llegó el día de tu jubilación
No molestar...Ciertamente, el sentido de la educación y el respeto hacia los demás se puede basar en esa simple norma "no molestar". Si el que deja el coche en doble fila, pesara que molesta, el de la moto que pasa haciendo un ruido infernal, la vecina que riega sus plantas a horas indebidas, el bocazas que por las noches canta Asturias patria querida, el que te da codazos en la barra de un bar para hacerse sitio, en lugar de pedirlo por favor, la señora que se empeña en colarse en la cola de súper con el pretexto de que lleva menos cosas que tu, el que te toca la bocina en el paso de peatones cuando el semáforo apenas acaba de cambiar a verde, el que habla a voces por el móvil mientras viajas en un servicio publico, el que se cuela cuando abres una puerta para salir y entra como un elefante en una cacharrería. Quizá todo iría mejor, nadie se encontraría agredido constantemente y no necesitaríamos tomar tranquilizantes a cada paso.
La gente ha olvidado decir... por favor...en el mejor de los casos suele ser un gruñido ininteligible. Molestar por molestar es la tónica habitual, y si no fijaros...hacer como yo hice esta mañana, me asomé al balcón y observé durante un rato la calle, los nervios se me pusieron a flor de piel...mientras un coche hacia marcha atrás para aparcar, una señora saltaba de la acera justo detrás de coche para cruzar la calzada por donde no era paso de peatones, otro abría de golpe la puerta del coche cortando el paso a los peatones que pasaban por la acera, un tercero salía por dirección prohibida en bicicleta de una calle plantándose delante de un coche que frenó bruscamente, un cuarto se paraba en medio de la acera haciendo tertulia y no dejando pasar al resto de los viandantes... y así durante un largo cuarto de hora en el que sentí que nada funcionaba como debía, que todo el mundo estaba a molestar a todo el mundo y que nadie importaba a nadie. ¿Es solo apreciación mía o es así en realidad?, espero que alguien me diga que estoy equivocado y que solo son casualidades, por si acaso, no vuelvo a salir al balcón pues peligra mi integridad animica...
Mañana cumpliré 56 años…¡Que rápido se pasa la vida!, mi padre tendría 97 y mi madre tendría 87, ahora cuando hablamos de hace un año decimos…”de eso hace ya una año”…cuando no hace mucho hablaríamos de…”solo hace un año de esto”…el mundo va a tal velocidad que cualquiera que se apee de él, se convierte en pasado instantáneamente, de nuevo la relatividad…de nuevo Einstein…hoy con mayor notoriedad que nunca ya que “el tiempo vuela”, quien se apeara en 1993, por ejemplo, no llegó a utilizar un móvil, ni un ordenador, no llegó a ver un DVD, ni a saber lo del 11 S ni el 11 M, no llegó a pasar el pánico informático del año 2000, no sabría de que hablamos cuando hablamos de “chatear” ( pensaría que estaríamos hablando de tomar unos chatos en algún bar.), y si le hablamos de “un servidor”, seguro que pensaría en un camarero, o un repartidor…no entendería que desde casa pudiéramos hacer la compra por Internet, ni leer la prensa en el portátil…¡Cuantas cosas se han perdido! Y es que la velocidad es aún mayor cada año que pasa, las noticias son instantáneas, en directo, ya no acudimos “al caso” para leer la “España negra”, cada día nos la sirven en programas de televisión y seguimos los amoríos, aventuras y desventuras de un presidente de gobierno enamorado de una modelo o el último desastre ecológico…56 años…¿Qué vendrá ahora?...¡Que mas da!... lo importante… poder seguir viviéndolo.
Curioseando sobre ocupaciones y oficios contemplados en la guía de ocupaciones de la Dirección General de Empleo Público, publicado en el año 1963, encuentro con asombro la palabra “CHAPUCERO”, como oficio, definiéndolo como el herrero que fabrica clavos. En el mismo libro se incluyen otros oficios “particulares” como el de TOLDERO, que no es quien hace toldos como cabria pensar si no el comerciante que vende sal al por menor; y el ADOCENADOR: persona que junta por docenas todo tipo de mercancías.
Uno que creía haber visto muchos Chapuceros, resulta que no, que lo que ha visto es otra cosa, pues da la casualidad de que precisamente los Chapuceros que uno creía haber visto son además los que menos pegan el “Clavo”, para mas INRI según deduzco, el chapucero debería de ser un empleado publico, es decir un “funcionario”. ¡Toma ya!...y luego resulta que el toldero, que uno creía que se dedicaba a fabricar e instalar toldos, es el tío “mas salao” que uno se ha cruzado. En fin nada es lo que parece y ¡hay cada oficio!...
Hace unos días cuando escribía sobre las escaleras, a las cuales guardo un profundo respeto ( Léase miedo/ pánico) tenia la sensación de estar olvidando algo que contar…En contraposición a mi, mi hija Julia ya de muy pequeña ( apenas tenia dos años) sentía una admiración por las escaleras, peldaño que veía lo subía y bajaba un montón de veces, hasta la saciedad… muchas tardes en nuestro paseo diario, bajando por la Calle Zamora, en Salamanca, se nos adelantaba corriendo hasta la fachada principal del Banco de España y allí comenzaba a subir y bajar las escaleras de la entrada costándonos no poco retirarla de aquél carrusel.
Cierta tarde entramos en un pequeño centro comercial de la Plaza Mayor, “Multiplaza”, que hoy ya no existe. En los bajos del mismo había una pequeña cafetería y al fondo de la misma una enorme escalera que comunicaba con los pisos superiores y las tiendas del centro… al entar… una enorme sonrisa de felicidad se reflejó en la cara de Julia, acompañada de un… ¡Asss ecaeasssss!...preludio de lo que no habíamos previsto.
Mientras pedíamos un café y en una distracción nuestra, había emprendido la escalada… el camarero dándose cuenta ello nos preguntó ¿ No es su hija aquella?...nos volvimos hacia la escalera y en lo alto de los 15 peldaños, con aire triunfante y retador, Julia nos miraba con su cara satisfecha…Quizás era una imagen física de su ascenso y triunfo en esta vida… tras cursar una brillante carrera, de Derecho un cuarto curso en Lovaina y terminar la carrera con un quinto curso en el que sacó cuatro matriculas y un sobresaliente, hoy sigue ascendiendo otros escalones a punto de sacar su oposición.
¡Arriba hija...arriba!... esta vez no te diré...¡Te vas a caer!...
Están perezosas las paginas en Internet, quizá el calor del verano, vacaciones para algunos o mejores cosas que hacer han paralizado blogs y paginas que suelo visitar, incluso a mi me ha afectado esta racha y poco he subido a este blog en los últimos días, pero aquí sigo, leyendo y escribiendo, elucubrando y pensando en mil cosas a la vez y ninguna en concreto. Es el verano, un verano y unas vacaciones con matices nuevos para mi, sin estar pendiente del móvil que he conseguido tenerlo apagado 10 días y sin la preocupación de si todo va bien o mal en mi entorno laboral (que no es que no me importe, pero ahora tiene su medida justa).
Ayer alguien me preguntaba que cambiaria de mi vida si volviera nacer…y mi respuesta fue inmediata…NADA (ni la cojera si quiera cambiara), la pregunta me hizo reflexionar durante unos instantes y en un repaso fugaz a lo que ha sido mi existencia no encontré nada que cambiar, soy un hombre satisfecho, sin complejos, sin ambiciones desmedidas que vive esta vida disfrutando cada instante, sin sentirse ofendido ni despreciado, ni dolido ni abrumado.
Tuve un infancia feliz dentro de una gran familia en la que por suerte nunca faltó nada, ni cariño, ni material, donde aprendí que el perdón a quien te ofende, satisface mas que el rencor, donde la generosidad es moneda de curso legal y el esfuerzo, diario valorado o no, llena mas que mil alabanzas ajenas que en la mayoría de los casos no son si no compromiso o fuegos fatuos.
He tratado de enseñar con el ejemplo a mis hijos, que la medida de lo bien hecho esta en uno mismo y no en lo que los demás crean, y esa medida se plasma en la tranquilidad al llegar la noche y pensar que el trabajo esta hecho, que hoy has ayudado a alguien que te necesitaba y que un día mas el sol salió para ti.
Y mañana será otro día, con nuevas luces al amanecer que traerán motivos suficientes para estar satisfecho de la vida que uno lleva, de la vida que uno vive de la vida que uno disfruta y es que vivir es ya en si, motivo de satisfacción
Rutina…he vuelto a la rutina diaria, una mesa de despacho, visitas por hacer, teléfonos sonando, mil proyectos que concretar, estadísticas todos los días con el desayuno…se acabaron las fiestas…dicen que el trabajo “dignifica”, al menos eso es lo que yo he venido pensando en los últimos años, hasta que uno se da cuenta que el trabajo es un medio y no un fin…pese a ello sigo poniendo mi empeño en que todo salga como tiene que salir…y no por que uno reciba un sueldo a final de mes,(que también) no… si no por que las cosas bien hechas bien parecen y la dignidad de alguien que ha dedicado tanto tiempo y desvelos al trabajo... quiere tener la conciencia tranquila al terminar la tarde y marcharse a descansar con el trabajo terminado y lo mejor hecho posible, sin buscar halagos ajenos y felicitaciones de nadie, solo la tranquilidad de espíritu.
En un mundo cambiante en el que lo que hoy esta bien y bien visto, mañana es detestable y deplorado por todos, uno no puede por menos que pese a los esfuerzos diarios marcharse a casa con un cierto descorazonamiento… ves como se producen cambios diarios en el trabajo, en los métodos, en las formas y la ilusión del cambio que siempre debería suponer, y supuso, una nueva expectativa, un nuevo reto, un nuevo camino a seguir y explorar quedan ensombrecidos por la incertidumbre de la falta de información o la información sesgada o procedente de la rumorologia, fuente de la mayor parte de las incertidumbres que uno padece.
Bueno…mañana será otro día, con nuevos retos, quizá con nuevas ilusiones y lo peor de todo ello, es que también la incertidumbre,se convierte en rutina junto con el cambio y la nueva expectativa… ¡Bendita rutina!
En algunas ocasiones he hablado de lo difícil que me resulta subir y bajar escaleras y hoy sentado en una terraza, tratando de relajar las tensiones diarias, me dio por fijarme en la cantidad de gente que como yo, necesita de bastones para caminar y el numero creciente sillas de ruedas que se ven en nuestra ciudad. Ya no somos unos pocos... el numero enorme, y digo enorme pues en un instante de minuto y medio llegue a contar 32 bastones,(generalmente personas entradas en edad) 17 muletas (algún que otro lesionado u operados de cadera y piernas) y siete sillas de ruedas pasando delante de aquella terraza, hizo que en mi paseo diario posterior fuera fijándome en las posibles dificultades y obstáculos que podrían presentarse, llegando a la primera conclusión de que la ciudad esta hecha para quien no tenga necesidad de bastones, o sillas de ruedas, que las trampas y obstáculos son mayores de lo que antes me había fijado y que quizá inconscientemente he venido superando no sin esfuerzo o ayuda de algún samaritano cercano. No hablo ya de los bordillos rebajados que, o faltan en la mayoría de los casos, o el rebaje de los mismos es pura estética y poca funcionalidad, hablo de la gran cantidad de baldosas sueltas, tapas de alcantarilla mal colocadas o levantadas, inexistencia de rampas en los portales de acceso a las viviendas y locales públicos, aseos a los que es imposible acceder pues en su gran mayoría se encuentran en sótanos donde una silla de ruedas no puede bajar. Macetas decorativas y mobiliario urbano, papeleras, rótulos, postes de señalización y publicitarios que impiden una trayectoria recta para quien servido de un bastón palpa su camino privado de visión. Y a todo esto...añadir la falta de respeto, cortesía y solidaridad del resto de los viandantes que en grupo (manada, mas bien) no ceden el paso al anciano apoyado en su bastón, al que en silla de ruedas debe ir sorteando no solo macetas y postes si no grupos de personas que no se apartan de su trayectoria y obligan a efectuar giros, en ocasiones dolorosos que las articulaciones resentidas se encargan enseguida de marcar. Nadie imagina, el esfuerzo y ocasiones dolor que supone retirarse de una trayectoria recta para no chocar con alguien, las rodillas, los brazos y caderas con sus insospechados giros, que pocas veces imaginamos, producen dolores profundos a quien tiene la mala fortuna de no tenerlas en condiciones.
Uno que es ciudadano de asfalto (que no renuncia al aire libre del campo y la quietud de los pueblos), piensa que la ciudad es una gran ratonera en la que tarde o temprano casi todos acabamos cayendo, la edad no perdona y en algún momento, aquel que hoy lleno de energía y buena salud, pasea la ciudad sin darse cuenta de lo que he descrito, acabará pensando como yo, La ciudad no está hecha para nosotros.
Siempre hay un puente que cruzar, una vereda que seguir, un destino al que llegar y aunque nunca tengamos la certeza de cuanto camino nos queda por recorrer, seguimos la senda unas veces en compañía otras en solitario, haciendo camino.
Nuevamente en mi camino se cruza una vieja conocida, la salud, esa que unas veces te anima a seguir la ruta y otras te pone la zancadilla para hacerte caer, siempre hay un lugar en el que nos cruzamos, un lugar lleno de gentes dolientes que hacen cola para ser vistos por los galenos, donde el dolor se mezcla con la desesperación y paciencia de aquellos a quienes con mucha razón se llama pacientes. De nuevo un peregrinaje ante gentes vestidas de blancas batas y una camino a recorrer siempre con la esperanza de poder seguir caminando, de poder seguir sintiendo el sol de cada día y el fresco de la noche. Dicen y es cierto que la esperanza es lo ultimo que se pierde, esa esperanza que me mantiene de pie cada día y que es compañera permanente en mi caminar.
De nuevo mil pruebas ya conocidas de las que uno espera los resultados como espera el sorteo diario de la ONCE, con incertidumbre e ilusión de que estos no sean peores que los anteriores y al menos me dejen seguir el camino sin mucha dificultad. Hoy no es mal día del todo, al menos he visto amanecer, salir el sol de nuevo y sentir cerca a los que me quieren y comparten en cierta forma este camino conmigo, a los que deseo hacer sentir que no hay nubarrones en el camino, que mi andar aún puede continuar a pesar de todo y por encima de todo.
En alguna ocasión he firmado escritos como "Correcaminos" y ya tuve ocasión de explicar el origen de este seudónimo.
Correcaminos he sido en esta vida a pesar de mi dificultad para caminar, lo que no impidió que recorriera toda España, conociendo mil y un lugares, mil una gentes, extendiendo mis correrías más allá de nuestras fronteras a Bruselas, Paris, Portugal y si nada lo impide, lo haré a Londres, aunque solo sea por ver como se las arreglan conduciendo por la izquierda. (Manía de llevar la contraria que tienen estas gentes ¿Verdad?)
Puedo decir que conozco bien esta piel de toro (solo me queda por concocer un lugar: Granada y quizá no tarde mucho en hacerlo).Cuando miro atrás recordando los lugares muchas veces pienso, ¿Como demonios he podido caminar tanto, cuando ahora y debe ser los años, me canso en caminatas de una hora?
Debí haber escrito en cuadernillos de viaje cada uno de estos periplos, pero ha quedado suplido este despiste por mi cámara de fotos que siempre me acompaña y hoy revisando los miles de fotos que guardo en mi ordenador me ha sorprendido una cosa. En ninguna de ellas, mi rostro muestra cansancio, dolor o preocupación, todo lo contrario, fotos a las que ha precedido una caminata de mas de dos horas, muestran mi cara relajada y feliz, quizá por que en esos momentos disfrutaba del paseo y la compañía. Fotos de familia, con compañeros en viajes de trabajo, fotos de Galicia, Asturias, San Sebastián, Santander, Barcelona, Valencia, Murcia, Cádiz, Madrid, Valladolid, Paris, Bruselas, Portugal y un largo etc. y en ninguna un gesto de dolor, de agotamiento.
Si ayer daba gracias a la vida hoy vuelvo a hacerlo por haberme concedido fuerzas para llegar a tantos lugares y en tantas circunstancias (viajes familiares, viajes de trabajo, viajes de convenciones y reuniones). ¡Si!, he sido "correcaminos" y al recordar algún viaje también me viene al recuerdo alguna peripecia como la rotura de mi aparato ortopédico en As Nogais, que me dejó clavado en el sitio o el tremendo paseo bajo una lluvia torrencial el día que me estaban examinando para entrar a trabajar en Athena, en aquella ocasión y bajo una fuerte tormenta en Madrid, mantuve el paso ágil de mis acompañantes y luego futuros jefes, a pesar de mi temor de resbalar y dar un espectacular repertorio de caídas que gracias a Dios no se produjeron.(¡Que imagen habría dado!). Todo lo contario me ocurrió en uno de mis últimos viajes de trabajo a Barcelona en el año 2006, durante un paseo desde la torre de oficinas hasta un restaurante, con unos compañeros y en pocos metros terminé en dos ocasiones rodando por los suelos al tropezar con baldosas levantadas. (Mal recuerdo me quedó aquel día de mi apreciada Barcelona). En fin mientras las fuerzas no fallen seguiré recorriendo caminos aún con el temor de tropiezos y caídas.
Desde hace unos días uno ha vuelto a coleccionar recuerdos, situaciones de festejo y alegrías múltiples, mi colección sigue aumentando de día en día y el pasado día 13 fue otro de esos que uno nunca olvidará. Mi hija obtenía plaza en Valencia y el Ministro de Trabajo le hacia entrega del diploma acreditativo de Inspectora de Trabajo y Seguridad Social y allí estábamos toda la familia disfrutando como locos de aquel momento único. Fue otro de esos días en los que el nudo en la garganta y las lágrimas de alegría hicieron que dejara un mensaje en el móvil de mi hermana, entrecortado y emocionado, que apenas podría entender y del que dedujo que su sobrina había obtenido la plaza de Valencia pues esta era la única palabra clara que acerté a pronunciar, segundos después de conocer la noticia. Luego, los mensajes a móviles, llamadas, abrazos y felicitaciones sirvieron de desahogo a tanta emoción contenida y nervios ante la incógnita de cual seria su destino final que por fin quedó despejada. Tras la recepción del Ministro, sentí alas en los pies, pese a que hacia años que visito Madrid con mucha frecuencia, pedí a mis hijos cumplir un deseo, con vergüenza confesé no conocer la Plaza Mayor de la capital de España y allí me vi. Paseando y haciendo comparaciones con la de Salamanca para luego seguir hacia el Palacio Real, los Jardines de Sabatini y la Opera, para terminar aquella mañana en plena plaza de Callao y comer en un Vip de la Gran Vía. La alegría de las últimas horas hacia que no sintiera cansancio, pero mi rodilla derecha me recordaba constantemente que no debo forzar mi marcha, por muy contento que esté, pero habia algo que celebrar ...¿O nó?...
Tres mensajes al móvil, tres llamadas perdidas, a una hora inesperada y no habitual, me indicaban que algo no iba bien, que algo había ocurrido y como siempre la corazonada de un padre preocupado me hizo poner en lo peor.
No acertaba a marcar el numero del móvil de mi hija, una vez, otra, hasta tres intentos y por fin su voz a otro lado del aparato.
- ¿Que pasa hija?...
- Papá, que he tenido un accidente (sollozos)
(El corazón se me salía del pecho y las sienes parecían reventar)
(pregunte tratando de mantener el aplomo)
- Si, ¿Que hago, hay una señora que se esta quejando?
(Dios, el tema era grave)
- Llama al 112 o a la policía, ¿Pero tu estas bien?, insistí
- Que sí... ya no hace falta ya viene la policía, el coche esta destrozado papá ( Sollozos)
- No importa hija, solo me preocupas tú, ¿Cómo esta la señora?
- Ahora mejor, ya la están atendiendo es solo un golpe, pero ha sido muy fuerte, te dejo voy a hablar con los policías que acaban de llegar, luego te llamo, un beso.
Las manos me temblaban al marcar el numero del móvil de mi mujer, ¿como se lo iba a decir sin preocuparla?, no podía comenzar diciendo, la niña ha tenido un accidente. No fue necesario, la intuición de madre, igual que me ocurrió a mi, suplió mis palabras y un reguero de llamadas se produjo a continuación, solo había sido un golpe de chapa y pintura, pero la imaginación de unos padres preocupados nos hacia poner en lo peor y además, ¡Está tan lejos! ¿Que podíamos hacer desde la distancia?.
Hoy el teléfono ardía, a medida que han ido pasando las horas, nos hemos ido tranquilizando, un despiste lo tiene cualquiera y lo importante son las personas y ella está bien, asustada, pero gracias a Dios bien y la otra señora también.
El coche, al taller, que esto si tiene arreglo y para eso se deja uno la piel en el mundo del seguro, pero las horas pasadas no paran de repetirse en mi cabeza, pensando en lo que pudo ser y por suerte no fue.
Uno sigue sin hacerse a la idea de que ya tiene una vida independiente en la que como todos, corre los mismos riesgos que corrimos nosotros andando por esos mundos de Dios, todo el día de viaje, en carreteras desconocidas ganándose el sustento diario. Aunque siempre pendientes de ella, hoy hemos aprendido que no siempre podremos estar a su lado cuando nos necesite y ella, que no siempre tendrá el paraguas protector de sus padres, en fin, la vida sigue y los hijos van siguiendo el camino de los padres, como diría mi admirado Yoda,¡Que la fuerza les acompañe! ( Hoy si fue un dia malo de verdad y no en sueños)
Profunda, adentrándose en la tierra bajo aquel monte desde el que se domina la ría, oscura y húmeda, es como recuerdo aquella gruta que conserva el tesoro de ancestros muy lejanos en el tiempo, cuyo entretenimiento en horas, posiblemente de crudo invierno en el que no podían salir cazar, dedicaron su tiempo en dibujar sobre las paredes, cabezas de caballo, útiles de caza, y alguna que otra figura humana rudimentaria. Curiosamente, pintaban mejor los animales que las personas, con mayor detalle, con mayor mimo, el caballo, la gacela, el arco y la flecha.
Eran los primeros años del estudio de aquel hallazgo, hechos por un buen amigo de mi padre, Magín Berenguer, que dedicó tiempo al estudio de la "Cueva de Tito Bustillo" allá en mi querida Ribadesella. Creo que fui uno de los pocos que la recorrieron en su estado casi natural, sin que aún se hubieran preparado caminos en su interior e iluminado para la visita de turistas curiosos.
Horas bajo tierra, a la luz de linternas y lámparas, fueron midiendo, fotografiando, limpiando aquella joya de la prehistoria que hoy se muestra tal y como fue pintada. Metros mas arriba, otra gruta de enormes dimensiones domina desde el monte toda la ría, en ella aún se conservaban restos de una fortificación que durante la Guerra Civil Española sirvió de casamata, a modo de bunker rudimentario, a dos cañones que protegían la ría (la cuevona). En mis tiempos de juventud, fue refugio de juegos en los que imaginábamos a la luz de aquellas linternas de petaca, estar explorando el centro de la tierra igual que en la novela de Julio Verne. Caídas y resbalones, no nos detenían en nuestro empeño, que ahora visto en la distancia, se me antoja peligroso lugar de juegos. El abandono y la humedad hacían del lugar uno de los menos aconsejables para que unos crios con 14 años lo dedicáramos a patio de recreo, ninguna valla, ninguna señal de advertencia de posibles peligros impedía el paso, escalones excavados en la tierra resbaladiza por el agua que se filtraba de techo y pareces, cuatro paredes de ladrillo medio derruidas en su interior y una oscuridad solo rota desde la troneras que daban a la ría, eran campo propicio para que nos hubiera podio pasar cualquier cosa. Muchas veces he pensado en el trabajo que tuvo nuestro Ángel de la Guarda, al que debimos tener muy ocupado en nuestras correrías. Una vez más, mis recuerdos me llevan a pensar que pese a mi incapacidad, fui capaz de superarme y superar cualquier obstáculo del camino siguiendo los pasos de mis amigos, que con mayor agilidad, también terminaban en el suelo en muchas ocasiones. Juegos de niños, hoy impensables, pues ahora se juega virtualmente ante una pantalla de ordenador a explorar lejanos confines recreados digitalmente. Pero no es lo mismo, la realidad era dolorosa en las caídas, fría en el ambiente, sucia en las ropas que luego tenían que lavar nuestras madres. Otros tiempos, otras maneras de jugar, en las que nos hicimos hombres luchando de verdad contra las inclemencias.
Dos en la carretera, muchas horas han sido las que uno ha compartido, horas de carretera, conversaciones que surgen en un habitáculo cerrado donde nadie escucha, salvo el interlocutor y surgen comentarios, confidencias, proyectos y preocupaciones que quizá en otro lugar, en otro momento son difíciles de imaginar. Allí uno termina conociendo al compañero de viaje, mejor que en ningún otro lugar, quizá ese lugar cerrado se convirtió en confesionario y quizá el tiempo que uno creyó perder en un viaje, no fue tiempo perdido si no ganado en el conocimiento de una persona a la que posiblemente no hubiera llegado a conocer bien si no hubiera sido por aquella circunstancia.
Hoy recuerdo muchas horas de viaje, con distintos compañeros, en distintos lugares y momentos de mi vida y al recordarlos, en todos los casos, siento que la opinión que me formé de ellos era fundada, profunda, certera, que llegué a conocerles bien y no fue tiempo perdido cada kilometro recorrido, cada palabra pronunciada, cada sentimiento vertido.
Casi treinta años recorriendo pueblos y ciudades por anchas o angostas carreteras, dieron tiempo a muchas conversaciones, quizá hasta algún juego verbal en el que cada uno debería explicar que opinaba del otro y en el que quizá la prudencia, quizá el respeto, quizá también la vergüenza o el temor silenciaron opiniones que podrían herir o ser mal interpretadas, pero nunca faltó, el compañerismo, el sentirnos de igual a igual, el compartir un destino común en un viaje que quizá nunca mas se volvería a repetir.
Horas de carretera que uno añora en el estático devenir diario en el que me encuentro sumido desde hace unos años, horas hoy añoradas en las que se, fui preocupación para alguno en momentos de caminatas largas o escaleras que sortear, en muchos kilómetros por recorrer de viajes que parecían interminables, con lluvia, nieve, nieblas cerradas o calor sofocante de primavera.
Dos en la carretera, tiempos que no volverán
Fué una gran pintora...dominaba la acuarela,el oleo, la pintura sobre madera,telas y por fin el complejo arte del esmalte afuego...las arenas de colores se cristalizaban a mas de 2.000 grados y manejaba como pocos este dificil arte...aprendido de manera autodidacta...
Guardados en un rincón, encontramos a su muerte unos 20 cuadros de los que hoy dejo constacia en estas fotos...(fotos que realmente no hacen honor a la luminosidad del cuadro)...VERDADERAMENTE, MI MADRE ERA TODA UNA ARTISTA...
Hoy colgados en el salón de mi casa son el orgullo de un hijo que siempre admiró su paciencia y habilidad que por desgracia no llegé a heredar.
Cuentan de Jose Maria Gil Robles, que en cierta ocasión el político utradedechista se vió interrumpido en una de sus alocuciones por alguien que le gritaba: "Su señoria es de los que todavía lleva calzoncillos de seda".A lo que repicó : " No sabía que la esposa de su señoría fiese tan indiscreta"...
En mi anterior post, hablaba del cabreo permanente de esta sociedad en la que vivimos y hoy a raíz de un comentario en dicho post, me han hecho caer en la cuenta de que en este país hay muchos que ejercen de abogados, médicos, ingenieros, seleccionadores nacionales, críticos taurinos etc. opinando de una manera o de otra sobre temas profundos en ocasiones y banales en otros, sin tener el titulo de medico, abogado, ingeniero etc.
Efectivamente solo hay que encender el televisor y poner alguno de esos programas de debate en el que la gran mayoría de los tertulianos, su mayor logro y currículum es haber participado en algún programa de reality, haber tenido alguna relación amorosa con algún famoso o famosete y en el mejor de los casos, haber conocido, de paso, a la familia real, cosa que parece ser da derecho a opinar sobre ella, como por ejemplo hace ese señor que usa las gafas como puntero,(nunca se las he visto puestas).
Periodistas, paparazzis, contertulios, vividores cuenta cuentos de intimidades ajenas, destripan noticias serias como la muerte de una joven a manos de su novio, o tratan con una frivolidad absurda temas como el maltrato a la mujer o la agresión al defensor de esta, alimentando con argumentaciones gratuitas y altisonantes el cabreo general, buscando el aplauso fácil de una masa que sigue sin distinguir entre lo que es mero espectáculo, de la información seria, contrastada y veraz.
La intoxicación de masas ávidas de espectáculo, para que no piensen más allá de lo que el poder quiere, siguen siendo dirigidas y distraídas, como en épocas pasadas con espectáculos de toros y fútbol, entonces, y carnaza morbosa en la actualidad, se ha pasado del semanario, El Caso, al reality, a la información por la información sin medir consecuencias, se enjuician situaciones sin conocer todos los matices del caso, se valoran actuaciones sin saber el porque de las mismas y se emiten juicios de valor sin base alguna, todo ello aderezado con imágenes cuanto mas escatológicas y sangrientas, mejor, entorpeciendo la verdadera labor de policías, jueces y fiscales que si están realmente capacitados para saber la verdad.
He optado ante tal ataque diario, en cambiar la cadena cuando es posible y si no es posible, recupero mis viejos videos de los hermanos Marx, de Búster Keaton donde nadie arremete contra nadie, con saña infinita, ni alza la voz para tener mayor razón, mi salud mental me lo está pidiendo a gritos.
Volver al lugar de trabajo, en una ciudad casi desierta por las vacaciones de otros, intentar recuperar el ritmo anterior y tratar de conciliar el sueño con temperaturas de 35 grados, nuevamente la rutina atenuada por una jornada solo de mañana y unas tardes de piscina y sol que prolongan la sensación de vacaciones. Nuevamente Salamanca, esta calurosa y asfixiante Salamanca en la que no hay brisa marina para amortiguar los rigores solares de este Agosto desconocido. ¿El calentamiento global? Quien sabe, pero lo cierto es que hacia ya muchos años que estos calores no pasaban de finales de Julio y me traen el recuerdo de aquellos de mi niñez en los que mi madre nos prohibía salir a la calle a jugar antes de las 6 de la tarde, obligándonos a hacer siesta en el hall de casa, único lugar fresco de la vivienda, donde sobre unas alfombras estratégicamente colocadas en el suelo podíamos soportar aquellos calores.
Hace unos días me quejaba del asfixiante calor de Valencia, donde la humedad ambiental pegaba la ropa al cuerpo, hoy el calor seco de esta Castilla casi esteparia invita a estar todo el día metido en el agua y es que este verano esta siendo caluroso de verdad, quizá lo echemos de menos en los meses de invierno, quizá añoremos esta luz, el caso es no estar nunca satisfecho con el tiempo que hace ni con nada, así somos.
Nadie me enseñó el camino y el camino lo hice andando, tropezando unas veces, corriendo otras, pero sin que nadie me dijera como tenia que andarlo, solo un destino, una meta y el resto, ¡Allá tu!... ¿os suena esto?
Caminé durante mucho tiempo, otras veces corrí y al final fui llegando a mis metas, distintas a veces de las que me marcaron, pero tan buenas como aquellas ¿Verdad que os ha pasado?
Y al final del camino has mirado atrás, y te has dicho ¿y yo caminé todo esto?...
Así fue, así ocurrió y así os lo cuento, y no cuento nada nuevo pues a todos nos ocurrió, que las enseñanzas (pocas), de otros, de muy poco nos sirvieron y tuvimos que tropezar más de una vez, para conocer como se andaba el camino y no volver a caer…lo triste es que al terminar la caminata tengas que decir que el camino era solo tuyo, que nadie lo compartió y si lo hizo fue por poder andar el suyo detrás de cada tropiezo tuyo evitando así el suyo.
Satisfecho con haber sido lazarillo y haber andado el camino, inicié una nueva caminata con todo lo aprendido, mi escuela fue el camino y en el aprendí todo lo vivido, quizá repita la misma andadura, que me siga, incluso algún caradura y quizá vuelva a abrir su senda, uno no cambia su caminata , solo el andar del arriero tiene un refrán… ¡arrieros somos y en el camino nos hemos de encontrar! Y encontraremos otros caminando, otros cayendo , otros andando y todos en el camino vamos marchando, que el camino sea largo y larga la andadura para todos, llena de buena voluntad…
Que la informática ha invadido nuestra vida, no lo duda ya nadie… el antiguo”analfabeto” que no sabia escribir con lapicero, es hoy una persona formada en casi todas la ramas de la vida y a veces en conocimientos profundos, pero incapaz de teclear nada ante un ordenador o leer en la pantalla del mismo la ingente cantidad de información que Internet nos puede proporcionar.
Conozco por mi profesión algún perito tasador de automóviles que tras llevar más de 40 años en la misma ha sido incapaz de asumir que ahora todo ha de hacerse informáticamente, con el ordenador y ha tenido que recurrir a sus hijos para que todos los días tecleen lo que él bien ha tasado durante el día…
Alguno, lo está pasando mal, con “tanta informática”... y las 108 teclas del ordenador, han llegado a ser un autentico suplicio, pero las cosas, queramos o no, van por ahí, se termino el bloc de notas y la carpeta raída, aunque alguno como Juanito, ( mi inestimable amigo y perito) sufra un serio disgusto al tener que jubilar su carpeta tamaño cuartilla, de piel gastada por la mano que la lleva, la recuerdo lustrosa hace veinte años... orgullo de su propietario... ¿Cuantas valoraciones habrá guardado? , ¿Cuantas fotos de chapa doblada?, ¿Cuantos informes y dudas?, Ahora nos ganan los más jóvenes, que hacen malabares con el ordenador como quien simplemente aprieta un interruptor de la luz.
El ordenador, ese tonto que si le enseñas que dos y dos son cinco, será incapaz de corregir su error y siempre nos dirá lo mismo equivocadamente…Pues no… Decía Nicolás Negroponte ( Gurú de la informática) que los ordenadores no son tan tontos como parece, contaba que un día redactando un escrito, le ocurría igual que a mi, que tiene una dislexia con el teclado de estos "cacharros" y donde quiso poner "tanto" puso por error "Tando", una vez activado el corrector de ortografía, el sistema le dio como sustitución a la palabra "Tando", la palabra "TONTO" y decía Nicolás, que no era tan tonto el ordenador cuando había detectado que en realidad había echo una tontería y le llamaba "tonto".
Me confieso adepto a este “Cacharro” y deslumbrado por la era digital, escribo este blog desde una PDA en cualquier sitio en que me encuentre y leo mis correos, lo mismo tomando un café que en medio del campo, sigo los blogs de mis amigos, contesto mensajes SMS, hago fotos y grabo mis ideas…
¿COMO NOS LAS ARREGLABAMOS ANTES?...Muy fácil… la vida era más lenta, la saboreábamos más, teníamos menos información y como los tontos (Pobres tontos, no quiero ofenderles) éramos felices con nuestra ignorancia… pero la maquina esta ahí… no la podemos ignorar y que queréis que os diga…cada día me gusta mas…….
Desde hace unos días existe un problema en la RED…ya son varios amigos los que me indican que no pueden colgar sus comentarios en mis últimos post ,al no dar por buenos los códigos HTLM, (Que no se que "porras" son, me dicen que intentandolo varias veces si acaban colgandose) por lo que se me ocurre colgar de momento,los que me llegan por correo…¿A que tenemos que volver a mandarnos las cartas por correo?...con sello y todo…pues no estoy por chupar ningún trasero aunque sea de papel a ningún insigne escritor o descubridor…
Hoy me ha llegado el siguiente en relación a mi anterior post y lo cuelgo por petición de…
JERONIMO:
¿Sabes Fernando? No tires esas cosillas. Guárdalas en una caja de cartón y anímate a escribir, (tu lo sabes hacer bien), un nuevo libro, como aquel que me regalaste en la etapa de transición de una empresa a otra. Lo guardo y alguna vez releo alguna de tus anotaciones, produciéndome en todos los casos una sonrisa y una interna satisfacción.
¿ No recuerdas la letra de esa canción de Upa Dance ?:
<<Me siento bien, porque tengo el sol
¿ qué puedo perder ?
Me siento bien, en la tierra estoy
Y sigo de pié>>
Claro que no quiero poner, (¡ pero lo pongo, que coño !), la estrofa esa:
<<Otra oportunidad a punto de alcanzar
Y alguien con más jeta se me cuela delante
Lo vuelvo a intentar, empujo un poca más
Pero ahora abren la puerta solo a gente importante>>
¡ Adelante y sin dudarlo !
Un fuerte abrazo.
FERNANDO RESPONDE...
He guardado un AZ entero, con fotos, credenciales de las convenciones,llaves de plastico de los hoteles (incluidos los gallegos) y hasta los menus que nos sirvieron...Es curioso...pero tengo hasta fotos y llaves del año 1982...¡Que jovenes estabamos todos! y todo parece que fue ayer...cuantos viajes ( hemos recorrido casi toda España)...cuantas horas compartidas (unas frente a una Centolla en Galicia, o frente a una paella en Valencia o al salmorejo y el rabo de toro en Cordoba, o el "el cocido Maragato")...claro que seguiré escribiendo, por cierto, el libro quedó congelado el año 2000, supongo que ahora,tramitando de nuevo, casos y cosas surgiran otras anecdotas como las relatadas entonces...¡ves... esto hasta me va a servir de inspiracion! y añado a tu comentario..."me siento satisfecho de dejar paso a quien viene detrás", con mas fuerzas que yo, con un futuro y una labor que para mi es pasado y que desde luego no añoraré...tengo una hija que va comenzar su carrera laboral tras una ardua oposición...espero que otros con mas años le dejen un sitio como ahora lo dejo yo....
Fueron horas extrañas, días en los que uno sentía que le ganaba un mal entendido orgullo propio y en los que un vació interior roía mis entrañas nublándome el correcto razonamiento, me sentí despreciado, arrinconado, desperdiciado tanto afán como albergaba y a la vez se encontraban estos sentimientos, con una gran paz interior a sabiendas de que había hecho lo correcto, que nadie tendría nunca nada que decir sobre mi trabajo ni la forma en que lo había llevado, relajado ahora, al perder de vista reuniones interminables, viajes casi imprevistos, responsabilidades que quedaban atrás mientras se abría un nuevo camino a seguir en el que la ilusión de poder continuar la andadura hacia que por las mañana me levantara canturreando mientras me afeitaba. Hace ya mas de tres años, las cosas han cambiado mucho desde entonces y he tenido la oportunidad de demostrarme a mi mismo que puedo llegar a ser un todo terreno autodidacta, sin miedo a los retos ni al trabajo. Hoy siento la satisfacción del aprecio de algunos compañeros que de vez en cuando ponen su granito de arena en comentarios de este blog, algunos que no se identifican y desconozco la razón ya que con nadie me meto ni a nadie creo ofender con estos escritos, otros con valentía dicen lo que piensan y sin temor a la verdad (su verdad) firman el comentario para que quede a la vista de todos. Sigo pensando que no hago nada extraordinario, cumplo con mi tarea y como decía ayer me voy a casa satisfecho de haber cumplido una jornada más. Tres desconocidos me daban las gracias en un post anterior, no es necesario, soy yo el que agradece la confianza que determinados compañeros depositan en mi a sabiendas que sus encargos van a estar hechos sin retrasos, sin disculpas y sin malas caras, esa confianza que en mi depositan es mi alimento diario para sentirme bien, sabiendo que no estoy solo, que no estoy arrinconado como llegué a pensar y que sigo siendo útil pese a esos achaques que de vez en cuando me hacen echar la mano al bolsillo buscando la pastilla de rigor y el consuelo del paracetamol, para poder continuar el camino. Gracias a vosotros por prestar un poco de atención a este bloguero impenitente que como Sisifo, no para de luchar con sigo mismo cada dia tratando de elevar una roca que siempre termina cayendo, la roca de mi destino.
Hacia ya muchos años que no veía una multitud enardecida, vociferante, entusiasmada, ilusionada y llenando calles. Nadie se sustrajo ayer ( ni hoy), a la locura colectiva de un campeonato de fútbol ganado con el esfuerzo de un equipo perfectamente dirigido y perfectamente disciplinado.
Uno, que nunca fue futbolero, lleva un mes tragándose con ansias, partido tras partido y aprendiendo algo de un deporte al que nunca preste demasiada atención.
Daba gusto ver las calles de esta Salamanca repletas de gente de toda edad y condición, todos unidos y con un mismo grito en la boca ¡Viva España!, un balón y 11 jugadores han conseguido con un partido de futbol lo que ningún partido político consiguió jamás, ( y ambos son partidos) ,que se grite vivas a España, llenos de alegría e ilusión, olvidando las subidas de las hipotecas, los precios de la gasolina, el aumento del paro.
He terminado pensando que todos los problemas de este país estaban ya resueltos, pero no, era solo una ilusión, solamente había una histeria colectiva y bendita histeria que logró hacernos olvidar por unas horas, todo lo negro de este país, los contratos basura, la desertización, el encarecimiento de los precios, ¡Bendito Fútbol!, a partir de ahora le dedicaré mas atención a este fenómeno que ha conseguido hacer felices a tantos y conseguir un grito unánime en todas la ciudades, en todos los pueblos, por todos los ciudadanos...¿Será cosa de bujería?
ESPAÑA ESTA HOY QUE ARDE DE ALEGRIA...¡QUE DURE!
El olor de la hierba recién cortada, las nubes creando un cielo gris claro, pisadas sobre un verde prado y el canto del gallo al amanecer...¡Cuantos recuerdos me traen!, de una Asturias lejana, en la que pasé mi niñez, entre ruido de carros tirados por bueyes, hórreos rebosantes de maíz, olor a salitre y montaña, canciones que salen del alma y el golpear de la sidra sobre el cristal de un vaso sujeto con mano firme.
El recuerdo de mi padre en aquel balcón, oteando el horizonte, orgulloso de su tierra y preguntando a la entonces mi novia y hoy mi mujer ...¿Gústate mi tierra?...su mano empuñando aquella caña de pescar, que era un prolongación de su brazo y su maestría en extraer de la ría Mujiles, doradas, corcones, julias y algún que otro lenguado, mientras mi madre, frente a su caballete trazaba con gesto firme perfiles y colores de un paisaje asturiano que reproducía sobre aquel lienzo que hoy cuelga en una de las pareces de mi casa.
Tiempos pasados, tiempos ya lejanos y añorados en los que mi única preocupación era sacar adelante unas asignaturas de Derecho o preparar una merienda con amigos en el monte "Somo", rodeado de eucaliptos y dominando desde su altura la vista de la mar, la playa, la Villa...
No se perdió el pasado...no... en mi recuerdo estarán siempre Alfonso, Agustín, Julio, Tino, Marisa, Gloriel, Las dos Carmenes, Carlos, mis compinches de correrías , de veranos interminables en los que se forjó nuestra amistad y en los que puedo asegurar fui tremendamente feliz al lado de mi novia que aprendió a querer a esa tierra que hoy añoramos y en la que tantos momentos felices pasamos planeando y soñando nuestro futuro...ASTURIAS...fue nuestro PARAISO...ASTURIAS..SIEMPRE ASTURIAS...
Siempre "escalabrado", los chichones parecían algo consustancial a su persona, nadie podía ya imaginarlo sin alguna "herida de guerra", de las que presumía ante sus amigos, unas veces, había sido la caída desde la bicicleta, otras, los patines resbalaban más de lo esperado y las más... parecía que cerraba los ojos cuando corría y no veía postes, piedras ni bordillos contra los que tropezar.
Inquieto como una ardilla, siempre estaba planeando alguna diablura y lo encontrabas en los lugares mas inesperados y en el momento más inoportuno, allá donde tu preveías que podría haber algún peligro, allí estaba, al borde de una ventana, corriendo por la orilla de la acera como un loco o pedaleando en su bicicleta sin ver los bancos del parque, contra los que en alguna ocasión llegó a golpearse, terminado en urgencias.
Así era mi hijo Fernando de pequeño, un torbellino inquieto, imitador impenitente de "Superman" y "Batman", imaginando que tenía sus... "Poeres"...como él decía con su media lengua.
Creció muy deprisa, hoy tengo que torcer el cuello para verle la cara, cuando está a mi lado y siento el vértigo de su estatura, ya es todo un hombre al que la vida aún no ha vapuleado... ¿o si?.. y cuya inocencia en las relaciones sociales aún puede darle algún que otro disgusto, pero sigue siendo el bonachón cariñoso que siempre fue, a veces vive en su mundo de fantasía, pero madurando de día en día... Aquel Superman de la guardería es hoy un estudiante de derecho que comienza a sentir que la vida no es todo alegría y que las cosas solo se consiguen con constancia y esfuerzo, supongo que de algo le ha servido el ejemplo de su hermana y algún que otro coscorrón sufrido .Está aprendiendo como lo hizo uno, con el ejemplo de los que le rodean y viviendo las circunstancias y esfuerzos de cada momento y de cada uno de los integrantes de la familia...¡Sigue así hijo!, la lucha diaria tiene su recompensa con el tiempo, aunque puedas pensar en algún momento que tu padre no la tuvo, no es cierto... la recompensa mayor es sentirse satisfecho uno mismo con lo que hace en cada momento aunque pueda parecer intranscendente, simple, sin la entidad de lo que antes se hacía, y no necesitas el reconocimiento de nadie, solo tu y tu satisfacción personal, el poder llegar tranquilo al final de una jornada y olvidarte de todo para dedicarte a lo que realmente te importa y quieres, sin interferencias, con el trabajo bien hecho y orgulloso de ti mismo.
¡Adelante SUPERMAN!, ya te queda menos para que también podamos celebrar tus éxitos
No pude subir al castillo, los años me pesan demasiado y ya no tengo la fuerza de hace años cuando recorrí las calles de esta ciudad amurallada. Peñiscola sigue siendo la misma, monte incrustado en mar, rodeado de murallas y almenas presididas por el castillo y la iglesia, donde aún pervive la historia de un Papa rebelde y autoexiliado. Las callejas empedradas con cantos rodados, gastados por el paso de los viandantes y el tiempo, eran una pista resbaladiza y en pendiente que no pude superar esta vez. Lo intenté pero me fallaban las rodillas y ante el miedo a caer por aquella empinada cuesta opté por quedarme en la parte baja de la muralla observando un mar tranquilo y una playa bulliciosa, respirando la brisa marina y agotando las ultimas horas antes de regresar a Valencia. Fue un paseo corto en el que la mirada trataba de fijar imágenes y conservarlas en la mente para un invierno largo en tierras de castilla, donde el mar es una utopía, el recuerdo conservado y la añoranza de días felices
Soledad, sensación de vació, tremenda tristeza, una rabia contenida y un montón de recuerdos se revuelven ante mi cada vez ,que desde el lunes, miro a la mesa de enfrente. Vacía, con sus cajones llenos aún de sus pertencias personales. Tampoco me queda el consuelo de mirar a mi izquierda, pues hay otra mesa de la que solo me separa un alerón, que también grita por la ausencia de su ocupante habitual.
Hoy he echado de menos ese cigarrillo antes de subir a la oficina, apurándolo junto con mi compañero ausente, (los dos únicos fumadores de la oficina) comentando incidencias del trabajo, de nuestros hijos o del último partido de fútbol. Hoy ese cigarrillo no me ha sabido a nada,¡SI!, me ha sabido a soledad...
Hace un año y medio me preguntaba que sentido podía tener mi traslado a esta oficina en la que sobraba personal. Siempre hay alguna razón, aunque esta no tenga que ver con el trabajo, para que las cosas ocurran, hoy haciendo una elucubración, quizá forzada, me consuelo diciendo que fue para compartir horas con buenos compañeros que supieron ayudarme en mi traslado y el los que encontré el apoyo que hoy me falta.
Soy de una generación en la que se nos dijo que los hombres no lloran. Pero he llorado... lo hice cuando el ataúd entro en el coche fúnebre y vi, que no era el único, alguno ocultándose tras unas oscuras gafas de sol, otros como yo, torciendo la mirada al suelo, sentíamos la marcha de un compañero con el que compartimos quizá mas horas del día, que con nuestra propia familia. Una herida abierta que el tiempo ira curando, y mientras, la vida sigue
Hace unos días mi hija me decía: Papá he estado en Notre Dame y he subido hasta las campanas, me he acordado de ti además de por tu cariño a París, por tu fobia a las escaleras, no hubieras podido subir, había 400 escalones y en caracol, pero para la próxima vez que vengas a Paris el Metro ya tiene escaleras mecánicas.
La imaginé subiendo escaleras, esas que ya desde pequeña le gustaban tanto y eran un martirio para su padre. Se nos escapaba con dos añitos a toda escalera que veía y las subía y bajaba una y otra vez con su carita llena de satisfacción, era su mejor entretenimiento mientras mi corazón latía con fuerza ante el temor de una caída. Hoy, por lo que veo, siguen gustándole las dichosas escaleras que a mi tanto me cuesta bajar y subir y es que los hábitos y aficiones parece que no se pierden con los años.
No hace mucho comenté a un amigo: Da gusto venir a tu casa, las escaleras de entrada son de escalones bajos y peldaños alargados, tanto que dan la impresión de que subes una pequeña cuesta y no una escalera. ¡En que cosas te fijas!, fue su respuesta, y es que uno presta atención, cuando la necesidad lo exige, a cosas que para otros pasan desapercibidas. Ciertamente la ciudad no esta hecha para quien tiene alguna dificultad al caminar, altos bordillos, cuestas empinadas, accesos difíciles, baldosas levantadas, tapas de alcantarilla que resbalan con el agua, pasos de peatones con un semáforo que no da tiempo a pasar y escaleras, interminables escaleras para bajar a los servicios en todos los bares, cafeterías y restaurantes. Uno que cada vez tiene mas años y menos agilidad, comienza a pensar que ocurrirá cuando con más años la próstata comience a dar guerra, (Dios no lo permita) ¡tendré que usar pañales!, y es que definitivamente el mundo está hecho para bípedos escaladores, menos mal que el Corte Ingles tiene escaleras mecánicas.
En varias ocasiones he comentado lo difícil que es ser padre, que los hijos vienen sin manual de instrucciones y que la vida va cambiando a cada paso las circunstancias de ellos y las mías.
Las necesidades primarias, que gracias a Dios están cubiertas, no son la mayor preocupación, la distancia en ocasiones y los imprevistos hacen que uno se llegue a sentir mal por no poder estar a lado del hijo que te necesita,( al menos esa es la ilusión que uno se hace) y que luego resulta que no eras tan necesario, que las cosas van saliendo, pero esa sensación de no poder estar, de no poder hacer, de no poder ayudar, te deja apenado y pensando si las cosas no hubieran salido aún mejor si tu hubieras intervenido, como si uno fuera el todopoderoso hacedor y solucionador.
El espejismo de ser imprescindible para los hijos, dicen que se desvanece con el tiempo, yo aún no lo tengo y siento la necesidad de correr en su ayuda cuando en la mayoría de las ocasiones es posible que sean ellos quienes acudan a ayudarme a mi.
Las cosas cambian y cambia nuestra posición con respecto a ellos, antes éramos nosotros quienes temíamos por su subsistencia en el futuro y por que tuvieran una posición en la vida, hoy son ellos los que se preocupan por nosotros, por si podemos seguir adelante con el ritmo de trabajo diario, viendo nuestros achaques y por si en el horizonte hay alguna prejubilación o algo por el estilo.
Antes estábamos pendientes de sus estudios, de sus necesidades más elementales y ahora son ellos quienes se preocupan por nuestra salud y nuestro futuro.
Todo cambia y todo queda, esa unión familiar, que aun en la lejanía permanece y quizá hasta se hace mas fuerte, es motivo de alegrías y tristezas de preocupaciones y satisfacciones que le hacen a uno pensar en que en esto consiste la felicidad, en la compensación de unas con otras y en el recuerdo de los mejores momentos vividos el logro de la eternidad.
Hoy termino este post con la letra de una cancion de un primo de mi mujer ...Nacho Cano...
VIVIMOS SIEMPRE JUNTOS
Llenamos El caldero de risas y salero,
Con trajes de caricias llenamos el ropero,
Hicimos el aliño de sueños y de niños,
Pintamos en el cielo la bandera del cariño.
Las cosas se complican,
Si el afecto se limita a los momentos de pasión.
Subimos la montaña de riñas y batallas,
Vencimos al orgullo sopesando las palabras.
Pasamos por los puentes de celos y de historias,
Prohibimos a la mente confundirse con
Memorias.
Nadamos por las olas de la inercia y la rutina,
Con la ayuda del amor.
Vivimos siempre juntos, y moriremos juntos,
Allá donde vayamos seguirán nuestros asuntos.
No te sueltes de la mano que el viaje es infinito,
Y yo cuido que el viento no despeine tu flequillo, y llegara el momento
Que las almas se confundan en un mismo corazón
Circuitos y relés, servos e hidráulicos, chips de memoria e infinidad de conexiones que transmiten ordenes procesadas por el ordenador central cuya capacidad parece no tener limite, maquina cuasiperfecta a la que solo faltan esos fallos que llamamos humanos y hacen del hombre lo que es. Aquel robot ASIMO, es incapaz de soñar, de amar, de odiar, no distingue entre el bien y el mal, no siente ni padece sus propias limitaciones, como hacemos los seres humanos y sin embargo, no enferma, no envejece, es practicamente eterno, resistente a golpes y caidas, para el no existe la palabra enfermedad ni la incertidumbre que esta produce, no siente el temor ante la limitación diaria ni se lamenta de su mayor limitación, la de no ser un ser humano, otra maquina imperfecta a la que el dolor puede sumir en la desesperación y el conocimiento de sus de sus males solo hace que se sienta también maquina imperfecta en la que la memoria, el sentimiento, el amor y el odio son ráfagas de su cerebro que le hacen un ser vivo excepcional, capaz de superar sus limites físicos, capaz de sentirse bien en medio de una tormenta de males que nunca parecen tener fin, ya que el final de los mismos es el final de la propia maquina imperfecta. No quiero ser robot eterno sin dolores ni achaques, no quiero ser maquina cuasiperfecta resistente a golpes y caídas, sin virus ni bacterias, sin tener que tomar esa medicación diaria que me mantiene. Prefiero ser la maquina imperfecta, esa que ama, siente, padece y se alegra, esa maquina que falla a cada poco pero que reconoce el cariño de sus congéneres y es capaz de amar, sentir y perdonar esa maquina a la que un día llegara su final y sabrá reconocerlo, quiero seguir siendo esa maquina llena de ideas capaz de expresar sus sentimientos a través de esta otra maquina sin corazón que se llama ordenador y termina siendo un almacén de memoria que nunca podrá superar a mi propia memoria, Asimo, no sabe que es compartir, no sabe que es ayudar, no sabe que es sentir, no sabe en fin, lo que es VIVIR. Quiero seguir siendo esta otra maquina imperfecta.
Lanza en ristre y sin triste figura, caballero andante,( poco y con esfuerzo, pero andante) Quijote empedernido e impenitente hasta la muerte, defendiendo causas pedidas, ayudando a quien fuera menester y en cualquier circunstancia, sin importar clase, sexo, raza, condición y religión haciendo gala del respeto al prójimo, que aprendí de mis padres, no escarmentando que quien da pan a perro ajeno pierde pan y pierde perro, perdonando ofensas y olvidando agravios, luchando día a día por un utópico mundo mejor, amigo de mis amigos y protector de mi familia, nunca aprenderé a usar armas como la revancha, la envidia, el odio, la burla, el desprecio con las que fui herido y sané gracias a la medicina mas poderosa de este mundo, “la amistad y el cariño de la familia”.
Seguiré, batiéndome con los molinos y creyendo que la ofensa no fue intencionada, que el dolor propio es menor que el ajeno y todo el mundo merece una segunda oportunidad, cabalgaré en los páramos amigos y disfrutaré con la hospitalidad que me brindan y mi mayor anhelo, que al llegar al final de mi andadura, haya alguien que me recuerde aunque sea como un Quijote que un día se cruzó en su camino.
La preparación para ser padres es mucho más que leer unos cuantos libros y decorar la habitación del niño. He aquí 12 sencillas pruebas para futuros padres; para ayudarles a prepararse para la experiencia real de ser padre o madre.
1. Para la mujer: Para prepararte para la maternidad, átate un saco de garbanzos a la tripa y ponte una bata encima. Déjalo ahí durante 9 meses. Después de 9 meses, abre el saco y quita el 10% de los garbanzos.
Para el hombre y/o mujer: Para prepararte para la paternidad, baja a la farmacia de tu barrio, vacía el contenido de tu cartera en el mostrador y dile al farmacéutico que se sirva él mismo. Luego vete al supermercado y domicilia tu nómina directamente en su oficina central. Vete a casa. Coge el periódico. Léelo por última vez.
2. Antes de lanzarte a tener hijos, busca una pareja que ya los tiene y critícales por sus métodos de imponer disciplina, su falta de paciencia, sus pésimos niveles de tolerancia, y por haber permitido que sus hijos se porten como salvajes. Sugiéreles maneras de mejorar el comportamiento de sus hijos a la hora de acostarse, pedir pipí o comer. Aprovecha, será la última vez que tendrás todas las respuestas.
3. Para hacerte una idea de cómo serán las noches, coge un saco húmedo de entre 4 y 6 kilos, anda por tu salón para arriba y para abajo con el saco en brazos, sin sentarte desde las 5 de la tarde hasta las 10 de la noche. A las 10 suelta el saco húmedo, pon el despertador para medianoche y duérmete. Levántate a las 12 y da más vueltas por el salón, con el saco húmedo hasta la 1. Pon el despertador para las 3. Como no podrás dormirte, levántate a las 2 y prepárate una copa. Acuéstate a las 2:45. Levántate cuando suena el despertador a las 3. Canta nanas en la oscuridad hasta las 4 y pon el despertador para las 5. Levántate. Haz el desayuno. Sigue esta rutina durante 5 años. Pon siempre buena cara.
4. ¿Puedes aguantar los niños en casa? Para averiguarlo, unta crema de cacao en el sofá y mermelada en las cortinas. Esconde un trozo de pescado rebozado detrás del equipo de música y déjalo ahí durante todo el verano. Mete los dedos en las macetas y luego arrástralos por las paredes más limpias. Dibuja encima de las manchas con lápices de color. ¿Qué tal queda?
5. Vestir a un niño pequeño no es tan fácil como parece: Primero, compra un pulpo y una bolsa de redecilla, intenta colocar el pulpo dentro de la bolsa de manera que no salga ninguno de los tentáculos por los agujeros de la red. Tiempo permitido para la prueba... toda la mañana.
6. Coge una caja para huevos (vacía). Utilizando unas tijeras y un poco de pintura, conviértela en un cocodrilo. Ahora coge un tetrabrik, una pelota de ping-pong y un paquete de choco-crispis vacío y construye una réplica exacta de la Torre Eiffel. ¡Enhorabuena!, has aprobado las pruebas para ser miembro de la asociación de padres de la guardería.
7. Olvídate del deportivo y cómprate una ranchera. Y no la dejes en el garaje toda limpia y brillante. Los coches familiares no son así. Compra un helado de chocolate y mételo en la guantera. Déjalo ahí. Coge una moneda de cinco duros y métela en el cassette. Coge un paquete de galletas de chocolate de tamaño familiar. Machácalas contra los asientos traseros. Araña ambos lados del vehículo con una llave. Ahí lo tienes. ¡Perfecto!
8. Prepárate para salir, espera en la puerta del baño durante media hora. Sal por la puerta de la calle. Vuelve a entrar. Vuelve a salir. Vuelve a entrar. Vuelve a salir. Baja por el camino otra vez. Anda por la calle muy despacio durante 5 minutos. Párate a inspeccionar con detalle cada pitillo apagado, chicle tirado, kleenex usado o insecto muerto que encuentres en la acera. Vuelve hacia atrás. Chilla que estas harto hasta que los vecinos se asomen a mirarte. Date por vencido y vuelve a casa. Ahora estás más o menos preparado para llevar a un niño pequeño de paseo.
9. Repite siempre lo que dices por lo menos cinco veces.
10. Vete al supermercado . Lleva contigo lo más parecido a un niño de menos de cuatro años que puedas encontrar (una cabra adulta es ideal). Si piensas tener más de un niño, llévate dos cabras. Haz la compra para una semana sin perder de vista las cabras. Paga todo lo que las cabras hayan comido o destrozado. Repítelo varias veces; mientras no puedas realizarlo con facilidad ni sueñes con tener hijos.
11. Ahueca un melón. Haz un pequeño agujero en un lado. Cuélgalo del techo y balancéalo de un lado a otro. Ahora coge un bol de papilla. Intenta meter cucharadas de papilla dentro del melón fingiendo que eres un avión. Sigue intentándolo hasta acabar la mitad de la papilla, vierte la otra mitad sobre tu regazo asegurándote que caiga mucha sobre el suelo. Ahora estas preparado para dar de comer a un niño de 12 meses.
12. Apréndete todos los nombres de los Power Rangers, de los personajes de las películas de Disney, Barrio Sésamo, Pokemon y las Tortugas Ninja. Cuando te sorprendas cantando canciones de Blanca Nieves en el trabajo... por fin estarás preparado para ser padre.
Si has superado 5 de las pruebas anteriores puedes ir pensando en ser padre, pero nunca tendrás la seguridad de estar haciendolo bien, los niños no vienen con un manual debajo del brazo y en ocasiones uno lo echa en falta aunque viniera en coreano o en una de esas traducciones extrañas que se hacen para Sudamerica.
¡SUERTE AMIGO MIO!
Hace ya años que uno mantiene la tradición al llegar estas fechas de hacer un pequeño balance mental de lo ocurrido durante el año, sin valorar en demasía las buenas situaciones y relativizar las malas (es decir no vanagloriarse de lo bueno ni tomar como desastre total lo malo), no se trata de mortificarse por el pasado si no simplemente hacer un repaso como el que suelen hacer determinadas publicaciones sobre lo ocurrido durante el año y este año ha tenido de todo un poco, como suele ser habitual, pues no hay ninguno enteramente bueno ni malo y la salsa de la vida esta precisamente en eso en que las penas quedan compensadas por las alegrías y la vida sigue su curso como si nada hubiera pasado.
Dientes de sierra, que dice un amigo, días buenos y días malos, alegrías y tristezas, éxitos y fracasos nos dicen a diario que estamos vivos y sentimos, que no hay nada irremediable (salvo cuando te mandan al huerto del cura en caja de pino a criar malvas).
Cada año tiene su historia y esta suele dar nombre al año y así sustituyo los dígitos por: el año de Paris, el año de Bruselas, el año de la fusión, el año de mi primera (y única) baja por enfermedad o el año del cambio de Jefe.
Este año lo denominaré como el año del éxito de mi hija, dejando en segundo lugar el año de mi cambio de status que queda eclipsado y compensado con creces por la situación familiar.
Ver como el tiempo pasa y a veces mas deprisa de lo que uno quisiera, produce un vértigo preocupante, todo parece que ocurrió ayer y el futuro se viene encima con tal velocidad que no da casi tiempo a asimilar una situación cuando otra nueva se está produciendo y una tercera se esta fraguando. Aquella lentitud en pasar el tiempo que sentíamos cuando éramos mas jóvenes (la impaciencia hacia largo el tiempo) ya despareció y uno comienza a preocuparse por lo que realmente importa, la salud, la familia y disfrutar de los momentos buenos de esta vida, que son tres días y ya han pasado dos.
Seguiré volcando en este blog retazos de mi vida, situaciones divertidas e historias del pasado, para todos FELIZ 2009 ¡Que la fuerza os acompañe Caballeros!
Que nadie esta a gusto consigo mismo o con su situación personal, es algo que vengo observando desde hace algún tiempo. El negocio de clínicas de estética, clínicas dentales, gimnasios, saunas, ha proliferado de manera espectacular ante la necesidad creada en aparentar menos años de los que se tiene o de mejorar el aspecto, carta de presentación indudable, pero no necesariamente imprescindible.
Nadie esta de acuerdo con su nariz, su mentón, su papada, sus pechos, su barriga.
Todo el mundo desea de alguna manera ser aquella persona que un día le impactó y se peinan como el o la famosa de turno y visten tratando de imitar su look sin importar si la percha acompaña o no al traje.
Nadie y me remito a estadísticas que se han publicado, esta contento con su puesto de trabajo actual y el que no aspira a más, cosa muy loable, aspira a trabajar menos ganando mas o tener mayor libertad de horario o conseguir la consideración tanto de superiores como de compañeros por un trabajo que según su opinión, realiza a la perfección.
De este descontento no se libra nadie, el político de turno aspira a ganar un puesto de mayor relevancia, el medico de la Seguridad Social, a conseguir una mayor racionalización en su trabajo, sin tener que ver 40 enfermos diarios a diez minutos por cada uno, el tendero de la esquina (si es que ya queda alguno) a montar un negocio mayor con varias tiendas que pudieran hacer competencia a las grandes superficies.
Pues hoy, me he mirado al espejo mientras me afeitaba, la verdad mi rostro a pesar de los años y alguna que otra arruga, el pelo blanco, la nariz un poco torcida a la derecha, no me pide ningun cambio, estoy a gusto como estoy. Luego, pensé ¿que pasaría si pudiera caminar como todo el mundo?, Quita, quita, no estaría exento de pagar el impuesto de circulación del coche, tendría que pagar el ticket de la hora y encima no tendría reservados determinados sitios para aparcar. ¿Y si consiguiera de nuevo un puesto como el que he tenido en los últimos 22 años?, ¡que no hombre que no!, para que, para dejarme la piel en las carreteras buscando colaboradores, para estar todo el santo día mirando si las estadísticas se cumplían, para que la zancadilla de unos y la traición de otros hirieran por un momento mi auto estima, para seguir haciendo para los demás lo que debería haber hecho para mi mismo y no hice. ¡Que no!, que he llegado a la conclusión de que debo ser la excepción que confirma la regla, yo si estoy contento conmigo mismo, no necesito ninguna operación, ningún cambio, ninguna mejora en mi vida, solo pido seguir viviéndola para ser testigo de la cantidad de majaderías que la gente hace por aparentar y tratar de ser lo que no se es y quizás nunca se llegue a ser.
Nuevamente... "al tajo"... la mañana ha sido relativamente tranquila, poniéndome al día en correos electrónicos que habían llenado la bandeja de entrada, novedades y noticias, tratando de centrarme en una actividad que hoy me ha servido de distracción para olvidar los malos ratos pasados y la aprensión que comenzaba a hacer mella en mi y que no estoy dispuesto a permitir me convierta en un ENFERMO IMAGINARIO o un hipocondríaco obsesivo. Curiosamente uno que desde hace días, me sentía mal, agobiado con tantas pruebas, tantas predicciones y diagnósticos, observado por dentro y por fuera, controlado en todo, he vuelto a sentirme libre de aprensiones y aunque lenta pero firmemente he comenzado a retomar un ritmo de vida que ya echaba de menos.
Quizá esos cigarrillos a escondidas que antes me fumaba y que hoy ya son historia, han sido lo único que he echado en falta en algun breve momento. Tras mes y medio de miedos y preocupaciones hoy puedo decir que ya estoy de nuevo en la brecha, pero algo ha cambiado, aún no puedo definir con certeza que, pero mi habitual nervio, mis ganas de hacerlo todo y con la máxima celeridad, hoy aún no han aparecido. Una ¿pereza? me ha acompañado en el día de hoy y no he querido meterme en fregados de lleno, supongo que será cuestión de ir cogiendo ritmo y fuerzas que aún me siguen faltando. Es curioso como tres días de cama forzosa y dias de inactividad, pueden llegar a hacerte sentir quizá peor de lo que se esta realmente. Siempre defendí la actividad como fuente de energía, pero los años comienzan a pasar factura y uno a la fuerza va aprendiendo que no siempre y permanentemente, se puede forzar la maquina, que las cosas hay que tomarlas con mas calma y que relativizar todo puede ser la mejor de la medicinas. En fin, no creo que pese a las lecciones recibidas uno termine pasando de todo como hace alguno que conozco y es que uno es como es y se que nunca aprenderé.
La mirada, perdida en el horizonte que hermana mar y cielo, mientras una variopinta fauna de veraneantes pasea a la orilla de la playa, poblada de multicolores sombrillas y niños jugando en la arena. El murmullo adormecedor de las olas y el calor hacen que uno se sienta pesado y torpe, sin ganas de moverse, sin ganas de pensar, pero he tomado mi bloc de notas y escribo un pequeño recordatorio con palabras sueltas, calor, luz, murmullo, el mar.
Dejo el bloc y cierro los ojos dejando volar mi imaginación a tierras lejanas, paraísos tropicales donde este mismo calor rompe la actividad de las gentes haciéndolas calmadas, lentas, quizá indolentes, pero llenas de alegría vital por esa luz y ese sol que todo lo inunda.
Por un momento olvidé que el mar era el Mediterráneo y me sentí trasportado a ese mar canario de la Playa de las Canteras o la Playa de las Burras en el Sur de Gan Canaria. El calor era el mismo, pero no la luz, el Mediterráneo brilla con luz propia, con luz amiga haciendo guiños entre sus olas, jugando agua y sol, brisa y paz, esa paz interior que uno va logrando con los años, minimizando y relativizando las cosas, una sonrisa se dibujó en mis labios al recordar que aún me quedan días para disfrutar de esa paz, en compañía de mi mujer y mi hija (recordando siempre a Fernando que se quedó en Salamanca) y los días pasados en que asumiendo una avalancha de trabajo, creía que nunca tendrían fin.
Sol, agua, luz, me están devolviendo las fuerzas perdidas y siento una nueva energía fluir en mis brazos, mis piernas, mientas me hago el propósito de seguir durante el invierno acudiendo a la piscina para no perder esta nueva energía. ¡No todo esta perdido!, puedo recuperar algo aunque solo sea la ilusión de que algo se recupera.
Los días han pasado más rápidos de lo que uno podía prever, las horas amables con los míos y disfrutando de sol, playa y largos paseos a la orilla del mar, me hicieron olvidar momentos duros del invierno que tampoco parecía tener fin. De nuevo en mi ciudad y sin que la rutina del trabajo se haya instalado aun en mi vida, pateo unas calles vaciadas por las vacaciones de otros y siento como se va el tiempo entre cosas pendientes que quedaban por hacer, saboreando el "Dolce far niente" de no tener que madrugar ni la obligación de fichar cada mañana.
Mi ordenador ha estado mudo, solamente ha servido para descargar las muchas fotos que irán al álbum de los recuerdos y leer algún correo amigo, aún quedan días para disfrutar de ese sol que este año ha parecido jugar al escondite entre nubes y mentalizarme de un próxima vuelta a la labor diaria, al encuentro con compañeros y los mismos y rutinarios problemas laborales.
Septiembre esta a la vuelta de la esquina y de nuevo las citaciones para revisiones medicas que ya van llegando por correo.
Hoy he hecho balance y ha resultado positivo, los malos augurios quedaron en el olvido, la alegría de ver disfrutar a la familia en pleno y los proyectos para el Otoño e invierno, me han devuelto ese animo que en algún momento llegó a resentirse y aquí estoy de nuevo tecleando sentimientos mientras recuerdo que aún tuve fuerzas para nadar en la mar pese a los embates de las olas y ánimos para caminar quizá mas de lo esperado. Tiempo pasado que permanecerá en la memoria para recordarme que aún puedo seguir adelante, y que la vida aún tiene la botella medio llena que hay que apurar.
Hace unos días recibí un correo electrónico de un desconocido pidiéndome permiso para publicar en la Web Pueblos de España unos comentarios que hace tiempo hice sobre el pueblo de mi familia Asturiana. "Turón". Al parecer había entrado en mi blog y le había gustado lo que en su día publiqué y que hoy veo reflejado fielmente en la mencionada Web,gracias a este amable lector.
Uno no sabe nunca quien puede estar leyendo todo lo que colgamos en Internet, a veces, hay sorpresas en los comentarios que se hacen en nuestros blog y otras nos encontramos con gente a la que hacia mucho tiempo habíamos perdido la pista y vuelven a nuestra vida por mor de la autopista de la información en la que casi nada se oculta, pues es fácil conocer la procedencia de todo comentario a través de IP desde la que se hizo.
Me sorprendió en su día un comentario en un post sobre mi padre y la firma del mismo, era un compañero jubilado de mi progenitor que vertía loas a su trabajo y su manera de ver la vida. Me sorprendió un comentario de un desconocido en otro post, dándome casi por muerto ya que hablaba en pretérito y haciendo elogios sobre mi persona (Mi padre decía: "Dios nos libre de la época de las alabanzas", refiriéndose a que toda alabanza se hace en los funerales sobre el finado) y me sorprende cada día la cantidad de comentarios que se añaden al blog y a los blogs de amigos, la gran mayoría bajo seudónimos, alias, motes y sobrenombres que tratan de ocultar al posible interlocutor (es muy difícil mantener una conversación con alguien anónimo), cuando hablamos con alguien, sabemos cuales son sus gustos y preferencias, sus puntos débiles (aquellos que nunca hay que mencionar) y sus aficiones, ver en sus ojos la reacción a nuestras palabras y poder modificar a tiempo una frase o corregir una opinión para no herir a nadie,pero hablar con un desconocido siempre supone que hay que hacerlo de algo tan neutro como la meteorologia... (igual que en un ascensor, donde la conversación mas socorrida es el frío o el calor del día). Muchas veces el comentario, necesitaría de precisiones y una conversación posterior que no podemos mantener públicamente y menos aún con un desconocido oculto tras el antifaz informático, por eso muchas veces me quedo con el comentario y no hago puntualizaciones al mismo salvo que el antifaz, este ocultando a un amigo y conocido.
Lo entiendo... aunque me sorprenda...se que no es fácil hacer comentarios públicos jugándote quizá el puesto, el prestigio o una reprimenda de algún aludido. No es fácil expresar a las claras un sentimiento común, quizá sobre una persona o una entidad, pero que a la hora de la verdad nadie se atreve a manifestar públicamente. No es fácil... ¡no!... afear conductas en publico cuando cara a cara tampoco se hace, por eso entiendo el seudónimo, la careta, el antifaz, para manifestar aquello que en el fondo nos gustaría poder manifestar sin tapujos y es que somos así...nuestros miedos, nuestras limitaciones, nuestros temores nos obligan a escudarnos en disfraces que a veces son innecesarios, somos así y la vida es un carnaval donde todo se oculta tras la careta.
Varada en la fina arena de la playa, reflejando los rayos del sol sobre su blanco casco, luciendo el nombre de "Antares", pintado en letras azules ya borrosas por el tiempo, reposaba aquella vieja barca en la que de niños jugábamos a ser piratas, náufragos o conquistadores, blandiendo nuestras espadas de madera y soñando mil aventuras. Fue juguete de nuestros años de niñez en los que la vida aún tenia tintes de aventura en cada paso que dábamos, descubriendo un mundo aún por hacer, aún por vivir. Hoy la Antares, tiene en su piel grabada mil cicatrices de su lucha con la mar, iguales que las de mi alma en mi singladura por la vida.
Antares fue nuestro juguete preferido en las tardes de verano, cuando el sol jugaba a esconderse tras las ramas de los árboles que rodeaban la ría, desembocadura del Sella, en la que navegábamos soñando mares lejanos y aventuras dignas de Emilio Salgari. Fueron veranos inolvidables en los que aún resuena la voz en mi cabeza de nuestro capitán, Alfonso, gritando órdenes al viento cual si de un capitán de navío se tratara.¡Levad el ancla! ( y no había ancla), ¡Izad el foque! (y no había foque), ¡Asegurar las jarcias! (y no había jarcias), ¡Bajar el trinquete! (y no había trinquete),¡Avante toda!... solo la imaginación en una barca de remos en la que nos pegábamos por bogar con uno de ellos, doce años llenos de ilusiones, doce años teníamos y aún la vida entera por delante para navegar mil mares, ganar mil batallas, conquistar mil paraísos.
Antares fue testigo de nuestros juegos de niños, hoy, retirada consume sus días sobre la arena mientras sirve de refugio a algún cangrejo que busca cobijo entre sus viejas tablas. Si las barcas tuvieran memoria, quizá también ella nos recordaría, quizá también añoraría a aquellos niños que un día soñaron sobre sus tablas y se sintieron conquistadores de un mundo imaginario.
Ya comienzan los fríos días, atardeceres tempranos y noches oscuras, se nos fueron los días luminosos, el calor del sol y la alegría de las calles, otro otoño lleno de recuerdos tristes donde los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre agolpan la mayoría de los aniversarios luctuosos mezclados con aniversarios de cumpleaños dando un sabor agridulce a la vida… luego la Navidad en puertas ( cada año parecen correr mas las fechas y los comerciantes tienen mas prisa por decorar sus escaparates)…cambiará la hora, anochecerá antes y todo invita al recogimiento y la meditación.
Noviembre comienza con el culto a los que se fueron, un universo de sensaciones contradictorias me invade en estos días, por un lado el deseo de visitar sus tumbas y el rechazo inconsciente de que en ellas se encuentren lo que tanto quise.
Soy reacio a poner flores (siempre recordaré la frase de mi padre: “lo que vais a gastar en flores disfrutarlo vosotros”), creo que por justicia, debe haber un “mas allá” que nuestra torpes mentes es incapaz de concretar, y donde quizá no exista el dolor, la injusticia, donde este “trajín” de nacer y morir solo sea un recuerdo del pasado, donde los extremos frió y calor solo sean sensaciones olvidadas.
Una vez más “Blanco o negro” y entre ambos multitud de colores que intentamos controlar muchas veces sin éxito, siempre fui anti-maniqueísta y extremista, contemporicé con los extremos y busque el termino medio, el equilibrio justo y la paz del espíritu, pero a medida que los años pasan nos hacemos extremistas, el tiempo se acaba y no hay prorrogas y… ¡aun queda tanto por hacer!....
De cómo vuela el tiempo, he hablado en varias ocasiones en este blog. De cómo hay cosas que parecen pasar lentamente y otras con la velocidad del rayo y de ese sentimiento de que todo esta acelerado cuando uno echa la mirada atrás recordando tiempos pasados. Ya va a hacer un año que me faltan dos compañeros de trabajo, un año que fue extraño y doloroso, en el que uno dentro de su capacidad y ganas, trató de ayudar en lo que pudo para que las cosas marcharan medianamente bien en el trabajo, sin pretender suplir a dos personas de gran capacidad y buen hacer. ¿Lo conseguí?, no se, pero al menos me quedó la satisfacción personal de ayudar, esa divisa que llevo en mi vida de servir de algo aunque sea desde el puesto mas bajo, desde la labor mas rutinaria o desde ese invisible que hacer diario en el que nadie se fija y que pasa tantas veces desapercibido y valorado.
Un año en el que aprendí cosas nuevas, modos nuevos, actitudes nuevas que me han hecho sentir bien cuando he visto los resultados, aunque yo no haya obtenido nada a cambio, salvo esa satisfacción personal de no haber sido un estorbo y otros hayan podido lograr sus objetivos.
Sigo echándoles de menos, pese a que solamente compartí con ellos unos meses de trabajo, pero el recuerdo sigue vivo cada vez que hago una consulta en el ordenador y aparecen sus siglas en alguna gestión realizada, sigo echándoles de menos cada vez que miro mesas hoy ocupadas por otros y sigo echándoles de menos pues su fugaz paso por mi vida dejó huella.
¿Me recordará alguien cuando yo falte?, ¡Que mas da!, hoy he visto una vez mas, que uno no es imprescindible en ningún sitio, que la vida sigue implacable y que otros llegan para ocupar el puesto que queda vació y que gracias a Dios, este mundo sigue girando para que los mas jóvenes puedan hacer de él un mundo mejor.
Cuando los miedos sobre la salud vuelven de nuevo, injustificados de momento, (aún no se cual es el resultado de las nuevas pruebas medicas) el corazón late con fuerza y la cabeza comienza a ir por su cuenta por extraños derroteros. Una revisión rutinaria se convierte en algo inquietante y la hipocondría que antes durante muchos años no hizo acto de presencia, ahora se empeña en salir de su cueva provocando temores sin fundamento. ¿Por que estos miedos cuando antes ya he pasado 6 veces por el quirófano? ¿Cuando ir a la consulta del especialista era algo habitual y sin importancia?, cuando siempre tomé a broma o quité importancia a cosas que si la tenían, superando con creces estos ataques de inquietud que si en algún momento llegaron a asaltarme quedaban anulados inmediatamente con una broma sobre ellos.
Ya hace un año (que rápido ha pasado), en que perdí la vista por unos minutos y fue presagio de lo que vendría después, luego aquel peregrinaje y mi negativa a pasar por el quirófano (creo que fue acertado, el tratamiento riguroso, la dieta y la lejanía del tabaco han hecho milagros) y ¿por que tengo otra vez esta inquietud?, ¿es miedo a lo desconocido?, ¿a que puedan encontrar algo nuevo? (cada vez que vas al medico suelen encontrar lo que no esperas, es como cuando llevas el coche a una revisión rutinaria y te dicen que falla de dirección , que tienes mal los frenos o la correa de la distribución esta a punto de romperse).
En fin, espero que encuentren bien este vehículo ya que aquí no hay ofertas para otro nuevo y planes prever, que valgan,¡Que sea lo que Dios quiera!
Radio MACUTO informa…Sigue sin estar desarmado… el ejercito de cotillas, porteras y demás gentes que atrincherados en sus reductos propagan noticias que pueden ser o no verdad…la guerra no ha terminado…
Las emisiones de estos informadores de intenciones oscuras y no definidas suelen comenzar con un…”lo se de buena tina”…”me han comentado”…”se dice que”…”ya es publico”…”acabo de oír”… que son como banderas negras con una calavera blanca que se blanden antes de soltar la noticia.
Curiosamente hay ocasiones en que la noticia es la misma pero con distintos matices y cuando estas emisoras funcionan uno piensa que el antiguo refrán de “Cuando el río suena…te vas a mojar”
Es curioso como el interesado o aludido de la noticia tiene el mismo proceso que el desahuciado por un cáncer…¡QUE NO TE ENTERAS VALDOMERO!...Y el que se entera y da por aludido, se le pone una venda delante de los ojos como que aquello no es grave y se puede superar con facilidad.
Radio MACUTO seguirá informando…los locutores/as se esmerarán en vestir la noticia a su forma…una veces con benevolencia, otras con muy “mala leche” dependiendo de lo bien o mal que les caiga el aludido y este en un momento determinado tendrá que tomar una decisión… o haces oídos sordos o enfrentas a las “emisoras” para ver que hay de verdad y en este caso acabaras llegando a la conclusión de que hay un fundamento… el río sonaba por que lleva agua, a veces sucia… a veces limpia…pero agua que acaba mojándote para bien o para mal.
Este medio de comunicación muy extendido en nuestro país suele incrementar sus emisiones informativas y voletines especiales, en empresas con cambios importantes, el medio de propagación es mayor, cuanto mayores son los cambios previstos y la incertidumbre de los emisores ,llagándose a transmitir autenticas burradas a las que nunca hay que hacer oídos sordos por mucha burrada que sean…
EN FIN… RADIO MACUTO SEGUIRA SUS EMISIONES ROGAMOS PERMANEZCAN ATENTOS A LA ESCUCHA…
Siguiendo con las mil historias divertidas que vengo contando en este blog, llega a mi recuerdo una acaecida hace ya muuuuuuchos años mientras yo tramitaba siniestros allá por el año 1982, en que el cura párroco de una localidad Cacereña tenia la mala fortuna de arrollar con su SEAT 850 a una pareja de la Guardia Civil a la que dejaba mal herida , compañeros de estos que realizaron el atestado hacian constar en su atestado,el alto grado de alcoholemia del "pater", el cual se justificó de la siguiente manera...¡Miren ustedes!... llevo trabajando desde las 8 de la mañana, sin apenas haber tomado un desayuno y llevo dichas 7 misas en los alrededores, entiendan ustedes que... ¡mi profesión exige beber vino durante la realización misa!...tenia cierta razón... es la única profesión que conozco en la que hay que beber y no solo esta permitido, si no que además es obligatorio...Así pues esta Semana Santa...CUIDADO CON LA CARRETERA, se dirán muchas misas...
Desde hace unos dias, uno esta para pocas cosas, en mi vida he pasado 5 operaciones, mil horas de rehabilitacion, docientas mil pruebas y que se yo...pero el viernes pasado sufri, la peor de todas las que he podido pasar,"un escaner cereblal". (El primero y espero que el ultimo) Os juro que me sentí morir, encerrado en aquel tubo, durante veinte minutos, el corazón parecia querer salir del pecho y la sensación de agobio claustrofobico me tentó hasta en tres ocasiones para tocar el boton de alarma y hacer que me sacaran de aquella ratonera, respirando hondo y tratando de pensar en cosas agradables ( que no llegaban a mi cabeza), recapacité y me dije, si tocas ahora este botón, te van a volver a meter en el mismo sitio otros veinte minutos más. Pensé en mi mujer, en mis hijos, traté de imaginar sin conseguirlo unas vacaciones paradisiacas mientras aquellos veinte minutos parecian no tener fin. Cuando me sacaron del escaner, dice mi mujer que estaba palido, desencajado, que en los 39 años que llevamos juntos nunca me vió de aquella manera, y note la preocupación en su rostro,traté de bromear sobre el episodio y creo que solo acerté a decir alguna tonteria pues aún seguia sintiendo la ansiedad de salir a un espacio abierto y como no... fumarme un cigarrillo.Todas las pruebas posteriores, estan siendo llevaderas, cosas de niños al lado del dichoso escaner ( del que por cierto aun no se el resultado, pero imagino que si hubieran visto algo raro ya me lo habrian dicho). Me siento asustado, creo que es la primera vez en mi vida, y deben ser los años, que tanta prueba me tiene inquieto, sigo perdiendo la vista en ocasiones y ese dolor sordo de cabeza no me deja en ningun momento, entendereis mi preocupación si os digo que en mi recuerdo estan permanentemente Fernando y Feli, Repetir continuamente para mis adentros,¡No tiene por que ser igual!, poco ayuda cuando cada media hora dejo de ver o se me cruzan las imagenes, dicen que puede ser extress... o excuatro... o excinco...(siempre dan alguna razón cuando realmente no saben que decir) Los medicos dictaminaran y Dios dirá, de momento aqui sigo contando mis peripecias y agradeciendo todas vuestras muestras de cariño y apoyo, Gracias amigos.
Siempre fui defensor de la LIBERTAD, esa libertad con mayúsculas que te hace sentir bien, no controlado, no observado, no vigilado, basada en el respeto y la responsabilidad hacia todos y a todo, pero parece ser que dicha libertad es hoy una utopía, tener que poner en la balanza libertad y seguridad, hace que no existan ni una ni otra en su pleno sentido. Para ser libre hay que estar seguro y para conseguir la seguridad tienes que estar vigilado por cámaras, policía patrullando las calles, guardas jurados en los establecimientos. Te dicen tienes libertad y no es cierto, la libertad esta encorsetada, faj1ada por la seguridad, uno no es libre para ir donde quiera, para trabajar como quieres ni para disfrutar de la vida como sueñas. ¿De que sirve la libertad si no tienes la seguridad de si vas a poder comer mañana?, de si vas a poder conservar tus bienes, tu trabajo e incluso tus derechos que son cambiados casi caprichosamente a diario por quien detenta el poder.
No hay libertad ni para hacer lo correcto, la frase... "lo políticamente correcto"... no esconde otra cosa que un grillete que te ata a lo que otro cree que debe ser y que posiblemente no sea lo más adecuado.
Mi libertad tiene limites, independientemente del limite lógico de la libertad de los otros que me rodean, esta coartada por la observación casi orweliana de miles de cámaras en los supermercados, los parking, los bancos, las joyerías, los organismos oficiales, las calles controladas por cámaras del Ayuntamiento y cámaras de los particulares.
Mi libertad no es libertad desde el momento en que tengo que rendir cuentas a alguien sobre las cosas más estupidas.
¿Que libertad puedes sentir en un aeropuerto, cuando te hacen casi desnudar para verificar que si el arco de control ha pitado es por que tienes una prótesis ortopédica?, de nuevo la seguridad te ha robado libertad y uno comienza a pensar que esa seguridad merece la pena el sacrificio de una parte de tu libertad, esa libertad por la que grité en los años 70 en los pasillos de la Universidad y en las calles de mi ciudad, esa libertad, por la que luchó mi apreciado profesor, Tierno Galván o por la que murió Francisco Tomás y Valiente ( mi profesor de historia del Derecho).
¿Que a que viene esto?, a que nuevamente el terrorismo ha segado vidas en atentados absurdos en nombre de la libertad,¿Qué libertad es esa que los demás hemos perdido por tener seguridad?...
Aquella extraña luz, procedía de cuatro grandes focos colgados en el techo, colocados de tal forma que bajo ellos no se producía ninguna sombra en aquella camilla de aspecto curioso y raro que nunca había visto antes. Sentado sobre ella, vi como aparecían uno a uno un grupo de personas ataviadas con batas verdes y mascarillas del mismo color, pronto reconocí a Paco (Paco era Francisco Ortiz de Urbina, cirujano infantil, que nunca me permitió llamarle Don Francisco), su sola presencia produjo en mi un estado de tranquilidad, como era habitual cada vez que aparecía, pues siempre con sus bromas lograba este efecto. ¡Hola rubiales!, me dijo, mira hoy vengo vestido de marciano y vamos a jugar un rato a las naves espaciales (¡Que bien me conocía! Sabia perfectamente que una de mis mayores aficiones era la lectura de comics de ciencia ficción y aún sigue siéndolo).¡Vale! , contesté y yo que hago, ¡Nada!, te vamos a poner una mascara de astronauta y vas a respirar hondo como si estuvieras despegando en la nave hacia el infinito, y mientras nosotros, vamos a contar para el lanzamiento, de atrás a adelante desde diez como es precetptivo. ¡Fenómeno!, respondí, Vamos… Échate aquí…Unas manos me colocaron aquella mascarilla negra, de la cual colgaba una especie de balón desinflado y comenzó la cuenta atrás, diez, nueve, ocho, siete, seis…No recuerdo nada mas, un profundo sueño se apoderó de mi casi al instante, nunca llegé a terminar de oir aquella cuenta atrás. Posiblemente me perdí el viaje espacial mas alucinante del mundo y cuando desperté lo hice en la cama del hospital, con una pierna escayolada y un fuerte dolor de cabeza. Mis recuerdos son muy vagos, apenas tenia seis años y mi imaginación desbordada, recuerda permanentemente, que me perdí un viaje espacial por haberme quedado dormido en lugar de recordar aquellos momentos como el preámbulo de una operación que según me cuentan duró mas de cinco horas. En fin, una vez mas los recuerdos se mezclan con la imaginación infantil, quizá esto fue lo que me ayudó a superar otras cuatro mas, quizá fui a ellas (no lo recuerdo bien), con la esperanza de no quedarme dormido y poder hacer de una vez por todas aquel viaje espacial del que un día me hablo Paco.
Es curioso observar como de todo en esta vida todo tiene su parte buena y su parte mala…Así hay Colesterol del malo y colesterol del bueno…buen humor y mal humor…buena cara y mala cara…buen carácter y mal carácter…
Y es que aunque lo busquemos no hay nada absolutamente malo ni absolutamente bueno, pese a que el maniqueísmo se empeñara en marcar dos extremos en los que colocar actitudes, personas y cosas…
Lo que hoy puede ser calificado de malo mañana puede ser muy bueno y viceversa no existiendo nada permanentemente bueno ni malo, eternamente inmutable.
Por lo anteriormente dicho, no acabo de entender bien aquella desesperación que parece asomarse en determinados momentos cuando algo oscuro nos ocurre…asumimos que lo malo va a durar eternamente y por el contrario lo bueno es muy efímero, cuando ambas cosas ocurren de igual manera y con igual tiempo…nuevamente, aparece aquí la “relatividad” de las cosas en que lo malo parece durar mas que lo bueno.
Propongo un juego…cuando estemos disfrutando de algo hagamos un esfuerzo por mirar el reloj tanto como cuando algo malo ocurre o nos entristece…( Y digo esfuerzo, por que lo va a ser realmente, normalmente solo se mira el reloj cuando el tiempo se nos hace pesado, lento, nunca cuando estamos disfrutando de algo o nos es placentero)…os sorprenderéis de lo que duran los momentos buenos y llegareis a la misma conclusión que yo he llegado…O dejo el reloj en casa, o me acostumbro a mirarlo solo cuando estoy contento y disfrutando de la vida…¡A ver quien es capaz de hacer algo que parece tan fácil!, apuesto que os va a ser muy difícil…y además pueden “cabrearse” los relojeros si todos dejamos nuestros relojes en casa…
(Encontrado bajo unas cajas de cartón en la boca del metro de Sol)
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre: hicimos lo que pudimos ...pero salió. El médico en vez de darme una nalgada, ¡le cayó a golpes a mi mamá! Mi madre nunca me dió el pecho porque decía que sólo me quería como amigo..
Vengo de una familia estúpida: en la guerra civil mi padre luchó por los verdes. Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y lo atraparon robando bolígrafos. Llevaba en la cartera la foto del niño que ya venía en la cartera. El último deseo de mi padre moribundo fue que me sentara en su regazo: estaba en la silla eléctrica.
Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: mis juguetes para la bañera eran una tostadora y una radio. Aprendí a caminar a los 3 meses, ¡porque era tan feo que nadie me quería cargar! Cuando tenía 5 añitos, un día me perdí. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "¡No lo sé! Hay demasiados sitios donde se pueden esconder".
Trabajé en una tienda de animales. La gente no paraba de preguntarme cuánto iba a crecer. Pero peor fue cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron a mi madre un trozo de mi dedo y mi madre dijo que quería más pruebas. Una vez me encontré a las autoridades sanitarias. Me ofrecieron un cigarrillo. Un día me llamó una chica a casa diciéndome: "Ven a casa, no hay nadie". Cuando llegué a su casa no había nadie. A mi mujer le gusta hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un hotel.
Una vez ingerí un frasco entero de tranquilizantes. El doctor me dijo: "Tómese una copa y acuéstese un poco". Me iba a suicidar tirándome desde un décimo piso. Mandaron un cura para ayudarme. Sus palabras de ánimo fueron: "Preparados, listos..." Luego, fui al psiquiatra y me dijo que me estaba volviendo loco. Yo le dije que quería una segunda opinión y me gritó: "De acuerdo, ¡¡¡usted también es feo!!!
Tres grandes razones hay en mi vida para seguir adelante, tres razones que han llenado y llenan mi existencia dándome fuerzas para seguir superando obstáculos, achaques, bajones de energía, revisiones medicas interminables y noticias nunca halagüeñas que no me hacen perder la esperanza y uno supera con la alegría de tener tras de si una familia por la que seguir luchando. ¡Que pequeños eran! Julia :Pequeña, muy pequeña y de ojos vivarachos, con la sonrisa siempre a flor de piel, fijando su mirada curiosa en todo lo que le rodeaba y ya casi han pasado 28 años desde que se tomó esta foto que hoy ilustra este post. 28 años que han pasado como un suspiro y en los que la he visto crecer en todos los sentidos, hoy vive su vida independiente siendo el orgullo de sus padres, con una actividad imparable que causa envidia, tiene tiempo para todo, trabajar, viajar, ir a gimnasio, hacer cursos en la Universidad, y disfrutar de lo bueno que esta vida le brinda. Ya no es aquella pequeña, es toda una mujer que a diario nos llama dos o tres veces, la lejanía se hace menor de esta forma y parece estar siempre a nuestro lado, preocupada por el exceso de trabajo de su madre y la salud de su padre, sigue ahí alegrando nuestra vida con cada aventura que nos cuenta, contagiándonos de sus ilusiones y proyectos, haciendo que vivamos cada momento de su vida. Fernando: Revoltoso y listo, simpático y juerguista se gana el cariño de cuantos le rodean y esta siempre en el recuerdo de todos nuestros vecinos ya avanzados en edad, a los que ayudaba siempre de pequeño a subir las bolsas de la compra o les abría las puertas del portal y ascensor para facilitarles el acceso, inteligente, tanto que se fía demasiado de su memoria, ya ha encontrado su camino en tierras asturianas consiguiendo que su madre y yo nos sintamos orgullosos y felices, seguros de que no nos equivocamos en la educación que les dimos a pesar de que no venían con manual de instrucciones. Tres razones que con fuerza me dan un motivo para seguir luchando contra viento y marea.Tres grandes razones, mi mujer y esos dos pequeños que ya dejaron de serlo.
Dicen que si uno mira atrás, cuando se encuentra mal, siempre verá a otro que esta aún peor o en peor situación.
Es cierto... no sirve de mucho consuelo que otro lo pase peor, pero es cierto... en esta vida, cuando creemos ser los mas desgraciados, los que peor lo estamos pasando o a los que la injusticia ha alcanzado en algún momento, es cuando observamos que siempre hay situaciones injustas, dolorosas y graves en gente que nos rodea.
Ayer fue uno de esos días, ayer vía a Miguel, la mirada perdida, inconsciente de lo que le rodeaba, ¿O no?, postrado en su silla de ruedas por culpa de un derrame cerebral, atendido con cariño por una esposa entregada que no ha perdido la sonrisa. Él, que fuera un científico y catedrático de Universidad, de renombre y categoría reconocida, autor de cientos de estudios sobre temas neuromusculares, investigador incansable, hoy vegeta sobre dos ruedas incapaz de articular palabra, incapaz de de mostrarnos si siente o padece, si se alegra viendo a sus dos pequeños trastear a su lado.
¡No es justo!, pensé, aún podría con su edad haber conseguido grandes avances sobre la enfermedad que hoy le mantiene atado a una silla. Esta vida es pura ironía, quien podría tener en sus manos la solución a un problema, es el propio problema el que le impide llegar a encontrarla.
La misma ironía que la vida deparó hace ya años, al Fiscal Jefe de la Audiencia, Sr. Almendral, que tas sufrir un infarto, trabajando, se utilizó el furgón celular donde la llevaban los presos, para trasladarlo al Hospital, falleciendo durante el traslado.
Ironía, pura ironía, con la que la vida parece estarnos diciendo que no somos nada, que nuestras preocupaciones que creemos inmensas, insuperables, injustas, no dejan de ser una gota en un océano, el océano de la vida, en la que millones de seres humanos se miran al ombligo pensando que es el centro del universo. Ironía, pura ironía.
Hoy mientras conducía camino del trabajo, puse la radio...he de confesar que ayer no vi, ni oí noticia alguna, pues el cansancio del día me pudo y me metí "en el sobre" antes de lo acostumbrado, pero a lo que íbamos... la radio daba la noticia de la liberación del pesquero apresado por los piratas somalíes, tras el pago de tantos millones que la cabeza me daba vueltas y me pregunté...¿No es delito pagar un rescate?, ¿Y ahora quien va a pagar esto?, ¿Fue el gobierno quien pago y cometió ese delito?,¿ quien va a sacar la patita de las meteduras de pata de los distintos ministerios que han negociado?, ¿En que lugar queda la judicatura que al final ha cedido a presiones?, ¿Quién va a pedir responsabilidades al armador, patrón o quien corresponda por estar faenando en un lugar que internacionalmente se consideraba peligroso?... y así podría seguir haciéndome pregunta tras pregunta, con la seguridad de que nadie va a dar respuesta a las mismas. Vivimos en un país en el que todo se esta haciendo improvisadamente, nadie planifica, estudia, prepara soluciones de futuro para un futuro que todos vemos incierto y que sorprendentemente me da la impresión de que a nadie importa. Todo el mundo habla de la crisis y los restaurantes siguen llenos los fines de semana, las agencias de viaje planifican puentes, vacaciones y solamente algunos (muy pocos) son lo suficientemente previsores para no gastar mas de lo debido.
Me da lo mismo que el gobierno sea de un color o de otro, de derechas o de izquierdas, progresista o conservador, pero no me da lo mismo que tenga que pagar (tengamos que pagar todos) meteduras de pata, errores de organización y programación dejándose en entredicho la independencia y libertad de cada uno de los tres poderes (Ejecutivo, legislativo y judicial) que deben componer y asegurar toda democracia.
Me alegro por los pescadores y sus familias, me alegro, por cada persona que sobreviva a tanto despropósito, nadie debería pasar por lo que han pasado y la vida debería estar por encima de discusiones políticas, judiciales o administrativas.
ENHORABUENA PESCADORES ...¡ Y luego dirán que el pescado es caro!
Siempre me llamó la atención, la satisfacción con que determinadas personas degustan y disfrutan de las comidas, (conozco a mas de uno que luce una hermosa tripa fruto de sus homenajes ante el mantel), máxime cuando a mi siempre ha habido quien me recriminaba que comía demasiado poco aunque sin hacer ascos a nada. Mis necesidades alimenticias parece ser que son suficientes con lo que suelo comer al día y demostración de ello es que llevo mas de 30 años sin subir ni bajar de peso, ese peso que para mi seria una autentica tragedia si aumentara, ya que mis extremidades inferiores apenas soportan el que tengo como para cargarlas con más.
¿A que viene esto?, pues a que en una conversación con mi sobrino, descubro que no solo comemos bien en España, pese a las criticas de algunos dietistas, si no que lo verificamos cuando salimos fuera de nuestro país. Aquí recuerdo las comidas sosas de Bélgica, donde solo el chocolate y la cerveza se salvan y la mala comida francesa pese a que los grandes gourmets y cocineros de aquel país pretendan lo contrario.
En España se come bien… muy bien en todas partes, pero excepcional en toda la cornisa cantábrica.
Comentaba mi sobrino que en Londres pasó hambre, harto de comer carne con dulces y pizzas mal cocinadas, hamburguesas y comida basura…añadía que en cierta ocasión paseando por Picadilly, vio una tienda de productos españoles y que las lágrimas se le soltaron al ver jamones y quesos, lomos y butifarras, alubias y botillo…sabiendo que en la casa en la que estaba de acogida tendría para comer una carne insípida aderezada con una salsa dulzona y donde seguramente faltarían además las patatas fritas con las que cada noche ( así me lo confesaba) soñaba desde su llegada a Londres…En fin, se me esta abriendo el apetito… debe ser la inactividad de las vacaciones, voy a desayunar por tercera vez…¿Gustais?...
Esta mañana, no parecía distinta a las demás, el sol jugaba entre nubes a dibujar sombras en la calle y el frío aire de la madrugada aún permanecía en el ambiente. Salí a la calle, quizá demasiado poco abrigado y subiéndome el cuello de la cazadora encaminé mis pasos hacia el garaje... hoy cogería el coche y rompería mi promesa de caminar un poco más, de hacer ejercicio para mover este viejo cuerpo que últimamente tantos quebraderos de cabeza me esta dando, pero algo llamó mi atención mientras caminaba por la acera, todos los coches tenían levantados los limpiaparabrisas, partidos los espejos retrovisores y alguno una de sus ruedas pinchada. Instintivamente tomé mi móvil y llamé a la Policía Municipal. ¿Un gesto ciudadano?, puede ser, pero me costó llegar tarde al trabajo y un montón de preguntas sobre la posible autoría y si había visto algo inusual, ¿mas inusual que los destrozos en los vehículos?, ¿fui yo el único que llamó? ¿Nadie más había visto aquella masacre? Cuando todo había pasado y una vez tuve tiempo para reflexionar sobre el tema, llegué a la penosa conclusión de que a nadie importa nada, que muchos otros mas madrugadores que yo, debieron pasar por el lugar y ver los daños, pero rehuyeron avisar por miedo a complicaciones, que el gamberro campa a sus anchas pues nadie le presenta cara y que a nadie importa nada mientras no le ataña directamente, es entonces cuando claman justicia, cuando se echa pestes contra todo y contra todos sin pensar que posiblemente hubiera eludido el deber de avisar si a él no le hubiera tocado la china.
Somos islas en el proceloso mar ciudadano, pasamos al lado de indigentes invisibles, de necesitados a los que volvemos la cara para no mirar, de ancianos con dificultades para caminar y subir escaleras, de agredidos a los que negamos ayuda por miedo a ser también agredidos y soportamos la injusticia, el atropello, la violencia, el fanatismo, la intimidación, pues nos sentimos aislados en medio de un tropel de gentes incapaces de reaccionar, de rebelarse contra la injusticia.
¡Que mundo hemos creado!, en nombre de la libertad y la permisividad hemos perdido la seguridad, la tranquilidad de poder pasear en la madrugada por miedo a encontrarnos con algún trasnochador beodo, saturado de alcohol y drogas, cargado con la agresividad típica de quien no se respeta ni a si mismo y mucho menos a los demás, escudándose en una justicia que entiende que el delincuente, el insolidario, el mequetrefe tiene tantos derechos que puede lesionar impunemente los del resto que temerosos solo tienen la callada por respuesta o el derecho al pataleo. Aquella mañana si fue distinta a la demás, sentí la soledad de un mundo cruel que dejaremos a nuestros hijos en herencia.
Si de locura hablaba hace unos días hoy me encuentro sumido por mor de las circunstancias en la mayor locura que he podido vivir en los últimos tiempos laborales.
De seis personas que componíamos el equipo de trabajo, solo yo permanezco al pide del cañón asumiendo el trabajo de todos ellos.¿Imprevisión?, ¿desidia?, ¿intencionalidad?, lo cierto es que tras el fallecimiento de dos de mis compañeros y la baja maternal de otra han venido las vacaciones para el resto quedándome solo de solemnidad al frente de una oficina y asumiendo el papel de director, comercial, tramitador y casi señora de la limpieza ( que por cierto lleva días sin pasar el paño del polvo por mi mesa). ¿Pretenden ahorrarse mi jubilación enterrándome y aprovechando las circunstancias en que un muerto mas no se notaria?,¡No basta con llamar preguntando si necesito ayuda!, sobra la pegunta, de sobra se sabe que si y de sobra saben y se aprovechan, que por mi manera de ser, lo asumo casi todo, seguiré por pundonor dando todo lo que se y puedo, aunque solo sea por orgullo propio ( orgullo mal entendido por mi parte, lo sé),dos días y aún quedan por delante otros trece, me parece muy bien que me pongan al lado a un compañero al que aprecio, pero que en nada puede ayudarme, al menos tengo un espectador que quizá en algún momento aplauda y todo, por los C… que le estoy echando al asunto, ya que al terminar la mañana no ha quedado ningún papel pendiente ni llamada por contestar, ¡pero no es así!,¡esto, no debería ser así!, que nadie me cuente la milonga de que una oficina con un fuerte movimiento comercial puede ser atendida por una sola persona, quien así lo diga, es que en su P… vida no se ha puesto a trabajar atendiendo llamadas, atendiendo visitas, sacando el correo, la agenda, los faxes, cotizando riesgos, tramitando documentación de siniestros y llevando caja y contabilidad.¿Y este era el puesto cómodo al que decías se me trasladaba amigo Fernando?, pues vaya ojo que tuviste. Menos mal que como de costumbre el humor me salva, pero ¿ no es para estar todo el día soltando maldiciones? Y es que a pesar de todo y todos, estoy como pez en el agua. Debo ser masoquista.
"Gracias a la vida, que me ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto" y entre risas y llantos el tiempo vivido se ha convertido en tiempo pasado que día a día recuerdo, unas veces con cariño y otras tratando de que no me hieran situaciones pasadas, situaciones vividas, sufridas y aún no olvidadas.
No sé por que hay momentos en que uno recuerda, sin venir a cuento, ofensas y agravios, desprecios y quizá maltratos que creía superados, pero ahí están de nuevo aguijoneando el recuerdo amable de quienes si supieron entenderme, conocerme y apreciarme tal como soy, tal como vivo, tal como me entrego a la familia, los amigos y los compañeros entre los que generalmente (hay excepciones y esas son las que aguijonean), siempre encontré algo mas que horas de trabajo compartidas en las que nunca escatimé esfuerzos y ni di un paso atrás ni para coger impulso, en la labor diaria.
Quizá el haberme sentido defraudado por alguno, traicionado hasta el punto de haber estado dando la cara por ellos y luego enterarme de comentarios llenos de maldad hechos a mis espaldas (no tuvieron ni tienen el valor de hacerlo a la cara), es por lo que doy gracias a la vida que me ha dado la RISA, para poder reírme de maldades que solo retratan a quienes las ejecutan y reír ante sus caras, porque aquel daño que pretendieron hacer se convirtió en daño a si mismos y en algo bueno para mi, en contra de lo que pretendían.
LLANTO, que la vida me ha dado, para recordar con añoranza y cariño, a los que se fueron y no olvido, llanto, para festejar de alegría los triunfos de mis hijos y llanto para superar mis miedos y temores ante cada golpe de la vida, haciendome más fuerte, más duro, más enérgico cada día, sin perder ese punto sensible que a veces me lleva al propio llanto.
Gracias a la vida, por haberme dado tanto, Familia, amigos, lugares y paisajes maravillosos,de mis innumerables viajes, en los que la memoria se recrea entre risas y llantos
Gracias a la vida por haberme dado tanto...
Caían unas gotas solamente cuando salí a dar mi paseo habitual, una leve llovizna que todo lo empapa, me hizo sonreír al recordar la frase de mi padre...(en Castilla esto es "calabobos", en Asturias ye "Orballu" pues no tenemos bobos).Hace ya 31 años que falleció y aún sigue presente en cada momento de mi vida.¡Que orgulloso estaría con su nieta!, que el día 13 tomará posesión de su plaza, acudiremos al Ministerio de Trabajo en Madrid, arropándola una vez más en un momento importante de su vida, luego vendrá el traslado al destino que le toque y la lejanía de esta Salamanca en la que nació y creció.
Sentí un escalofrió...¿el orballu?... los ojos se me humedecían... ¿el calabobos?,...¡No!, un sentimiento hondo de padre, mezcla de orgullo y satisfacción (como el otro), lleno de contradicciones entre la alegría de sus éxitos y la tristeza de su alejamiento. Comenzará su vida independiente, saldrá de nido y volará sola, alto, muy alto, como suele hacer en toda meta que se propone, y entre la llovizna, llegó a mi cabeza una melodía..."Anduriña es joven, volverá ya lo verás, es un pajarillo..."
Otro año mas las bolas de la lotería han caído inexorablemente al ritmo de la eterna y tradicional cancioncilla entonada por los Niños de San Ildefonso. ¡Cuantos recuerdos!, cuantas navidades vividas al calor de una familia que en estas fechas montaba el gran Belén de montañas de corcho, musgo recogido en el campo y nieve hecha con harina. Años 50 y 60 que ya no volverán pero que aún siguen vivos en el recuerdo. Aquel gran ventanal frente al Campo San Francisco, mirando a las Catedrales y la Cuesta de Moneo. Aquella mesa camilla que pegada a las puertas del balcón servia de cobijo al calor de un brasero, mientras veíamos caer los copos de nieve sobre las copas de los árboles, ¡vacaciones!, no había que ir al colegio y la ilusión de unos reyes ya próximos nos mantenía inquietos a los cuatro hermanos, que asombrados y con la luz de la inocencia en los ojos, seguíamos los pasos de nuestro abuelo y nuestra madre que se afanaban en colocar aquellas 60 figuras sobre un enorme panel de madera, en imitar caminos y montes con tierra, musgo y corcho para las montañas y una canaleta de metal, que llena de agua, simulaba un gran río en el que las lavanderas eran colocadas a su orilla con esmero, los reyes haciendo su camino hacia un portal que cada año era distinto, con sus tres figuras principales arropadas por un buey y una mula a la que un día se le rompió una oreja.
Turrón y Sidra el Gaitero, los tangos de mi padre y las interminables horas de espera hasta la llegada de los Magos soñando mil regalos imaginando, mil juegos.
Luego volvieron las mismas ilusiones con nuestros hijos, escondíamos los regalos en el maletero del coche, en lo alto de un armario, debajo de nuestra cama y siempre con el temor de que la inquieta ardilla de Fernando los descubriera antes de tiempo, el belén dejo paso a un abeto, decorado con grandes manzanas rojas y lazos en tela escocesa, algún Papá Noel colgado en una estantería y un centro de mesa con velas, iluminando los alegres días de la Navidad. Tiempo de recuerdos, unos tristes (por los que faltan) otros alegres (por los que llegan) , pero siempre vuelve en estas fechas y lo hace al son de una cantinela....Doscientos treinta y cinco mil cuatrocientos veintiocho...ciento cincuenta miiiil peeeeseeeetaaas...y este año tampoco tocó

El coronel Subirón
Pimentel de Bustamante
fue ingeniero comandante
de la plaza de Gijón
y faltando alojamiento
proyectó, el tal Coronel,
de nueva planta un cuartel
para todo un regimiento.
Según es reglamentario
el proyecto concluido
a Madrid fue remitido
por el conducto ordinario
a la Real aprobación
y esperando honra y provecho,
quedose tan satisfecho
El Coronel Subirón
Ya llegado al Ministerio
el proyecto del cuartel
lo informa otro Coronel
de diferente criterio,
El Coronel Palareas
de muy opuesta opinión
al Coronel Subirón
en cuestión de chimenas
y tiene como verdad
que las redondas no valen
pues las ondas del humo salen
con poca velocidad…
y lo demuestra a cualquiera
científicamente, así:
R igual a raíz de “pi”
por raíz de escorzonera.
E informa que es procedente
vuelva de orden superior
dicho proyecto a su autor
con la coleta siguiente:
“Sírvase V.S. variar
Las chimeneas de forma
debiendo tener por norma
al volverlas a trazar
que las que son muy usadas
como en cuarteles y fondas
son muy malas las redondas
y excelentes las cuadradas,
para evacuar al momento
sin dificultad el humo,
De Real orden se lo emplumo
para su conocimiento”
Más cambia la situación
y de Orden de su Excelencia
Palareas va a Valencia
y a Madrid va Subirón.
En Valencia Palareas
proyecta un nuevo cuartel
y, claro, coloca en él
cuadradas las chimenas.
lo manda a la aprobación
y se viene el caso a dar
que se lo dan a informar
Al Coronel Subirón
El cual, por las derivadas
y por trigonometría
demuestra la teoría
de que si se hacen cuadradas
no tiene el humo buen paso
y se obstruye pronto el tubo
porque B elevado al cubo
igual C elevado al vaso,
e informa que es procedente
vuelva de orden superior
dicho proyecto a su autor
con la coleta siguiente:
“Sírvase V.S. variar
la forma de chimeneas
y basarse en las ideas
admitidas hoy en día,
según las cuales las ondas
de humo son evacuadas
muy bien cuando son redondas
muy mal cuando son cuadradas.
de esta forma, por lo tanto
constarán en el proyecto,
De Real Orden se lo planto
para el consiguiente efecto".
Viendo tales discusiones
entre uno y otro señor
El Capitán profesor
que explicaba construcciones
gramático pardo viejo
y mentor de adolescentes
a los futuros tenientes
dio este prudente consejo.
al proyectar chimeneas
primero se indagará
si en el Ministerio está
Subirón o Palareas
y figurarán trazadas
para que no tengan pero,
redondas si está el primero,
si está el segundo cuadradas
“En cuestión de criterio
huelga toda discusión…
siempre tiene la razón
el que esta en el Ministerio”
APLIQUESE AL QUE HACER DIARIO EN CUALQUIER OCUPACION EN QUE NOS ENCONTREMOS-ERA CONSEJO DE MI PADRE, ANTE EL ESCRITO, QUE REPRODUZCO CUYO AUTOR ES PABLO PERELLADA, RESCATADO NO HACE MUCHO AL HACER REVISIÓN DE ANTIGUOS PAPELES ALMACENADOS EN CASA...ENCONTRE UNA COPIA MANUSCRITA DE ESTE INGENIOSO POEMA.
De nuevo en “Dique seco”… ya hacia tres años que no me daba guerra la pierna buena…¿Era mucho pedir que siguiera sin hacerlo una temporada mas?...Uno, que siempre ha tenido a gala enfrentarse con estas contrariedades hasta con un cierto humor hoy comienzo a sentirme preocupado, además de dolorido, ante el futuro que me espera…¡Que poco valoramos lo que tenemos en cuestión de salud!...yo que me había envalentonado este verano pasado, con mis grandes caminatas por París, cansando a mi familia, hoy me siento verdaderamente inútil… incapaz de sostenerme no solo físicamente si no que incluso se tambalea mi moral que siempre fue muy alta…de momento intento presentar cara a esta situación, sin moverme desde mi despacho y trabajando sentado…¿Hasta cuando?...quizá la incertidumbre es el peor de los males…¿Esto seguirá avanzando?...¿La solución esta en el quirófano?...¿De verdad tiene alguna solución?...hoy no es precisamente uno de mis mejores días…levantarme e ir hasta el servicio ha sido una maratón de 14 metros…llegar al radiólogo caminando, ni lo cuento…esperar a ver que me dice el traumatólogo…¡Si ya lo sé!...rodilla... “jodida” por el tremendo uso y musculatura deteriorándose por el dichoso “síndrome”… en fin…¡bonito panorama! Ahora que me siento más ilusionado con el trabajo pese a los cambios que se están produciendo, ahora que tengo tantas cosas nuevas por hacer…
¡POOOOOOS NO ME VOY A RENDIR!...Tengo que sacar fuerzas de algún lado… no se de donde pero no puedo permitirme esta tristeza que hoy tengo, ni llevar a casa este desanimo
Leyendo la prensa del día, me encuentro con un artículo y una afirmación rotunda sobre la educación en nuestro país.
España es una de las naciones "peor educadas", ¿por que no me sorprende esta afirmación?, ya en algún post hable de la falta de educación y respeto con que nos encontramos a diario en nuestro trabajo. Todo el mundo exige (y exigir esta bien), pero se hace groseramente, con falta de respeto y educación, avasallando al prójimo y demostrando en la mayoría de las ocasiones una incultura que se disfraza de sapiencia prepotente frente a nuestro interlocutor.
Todo el mundo sabe de todo (o al menos presume de ello), todo el mundo es experto en todo y se permite dar opiniones sobre cualquier cosa, desde la Gripe A, a la política económica, pasando por alineaciones del equipo nacional o criticas a obras de teatro que nunca se han leído o visto, pero de las que se tiene conocimiento por la televisión. Se critica al gobierno, al seleccionador, al autor y al actor y se hace sin respeto ni educación alguna.
Las revueltas callejeras tras un botellón y el botellón mismo son el resultado de una educación defectuosa que no se ha podido corregir con cambios en planes de estudio, métodos de enseñanza avanzados y experimentos como la asignatura de educación para la ciudadanía.
Uno echa de menos el respeto a los mayores (Quizá por que uno ya va sintiéndose mayor), la cortesía hacia las mujeres (sin menospreciarlas por ello o sin llegar a ser tachado de machista por ceder el paso, el asiento o la parte interior de una acera cuando se camina al lado de una mujer) y el trato afable y cordial que han desaparecido por mor de un cabreo general y generalizado, que nos hace ir siempre con la escopeta cargada, el ceño fruncido y buscando motivos de gresca ante el menor gesto o la menor palabra, demostrando con ello, que esos estudiosos con sus estadísticas tienen razón, somos un país de maleducados y yo añadiría de groseros, irrespetuosos, incultos que nos hemos cargado, o nos estamos cargando la fama de ser un país acogedor donde se puede vivir bien, con seguridad, con la alegría de ver salir el sol cada día y poder disfrutar de una libertad que hoy nos limitan los botellones, los navajeros, los desocupados (entiendase, parados) que necesitan buscarse la vida como sea.
Nunca tiempo pasados fueron mejores, pero en tiempos pasados, uno sentía el respeto y respetaba, uno sentía la educación y la transmitía a los hijos, ¿seguiremos perdiendo el camino del respeto y la educación?, ¿seguiré encontrándome con el animalito que no respeta los pasos de cebra?, ¿con la señora que siempre pretende colarse en la cola del supermercado?, ¿con el listo que siempre cree saber mas que los demás y pretende imponer su opinión a base de gritos?,¿con la puerta del garaje pintada con spray?,¿con el contenedor de basura ardiendo día si día no?,¿con las serenatas machaconas del coche negro que pasa a las 3 de la madrugada, retumbando "bacalo"?,¿con la plaza reservada a minusvalidos ocupada por una camioneta de reparto?.
De cómo el tiempo pasa, solo nos damos cuenta cuando tomamos como referencia algún hecho importante en nuestra vida.
La relatividad del tiempo expuesta por Einstein, parece ser más evidente cuando echamos la vista atrás y rememoramos algún momento estelar, luctuoso o meramente anecdótico.
Pero es mayor el impacto cuando cogemos un viejo álbum de fotos y sin pretenderlo vamos contando mentalmente y sin decir nada, los que nos faltan, nos comparamos con nosotros mismos o nos sorprendemos de lo mucho que han crecido y cambiado nuestros hijos en lo que nos parece un corto espacio de tiempo.
Y es que el tiempo, es eso… un caer continuo interminable, inexorable…Aún recuerdo cuando vi. la cara de mi hija por primera vez, con solo dos horas de vida y como aquella noche no pude dormir por la alegría y aquella carita de ojos despiertos que estuvo toda la noche rondando en mi cabeza, todo parece que ocurrió ayer y ya hace 24 años…
O como “el peque” superó su entrada en los Maristas completando unos puzzles que yo posiblemente, hubiera tardado horas, en apenas unos minutos, mirándome retador, desafiante y un poco “guasón” mientras respondía con corrección a los meses del año y los días de la semana, cuando minutos antes, lo mismo daba que Enero estuviera detrás de Junio y Julio después de Navidad, o que la semana comenzara, el miércoles y terminara en Martes, ¡y ya tiene 20 años!...
Veinticinco mas diez de noviazgo, treinta y cinco maravillosos años al lado de mi mujer…”toda una vida” y lo que nos queda…”Rubita” y también parece que fue ayer por la mañana… éramos mas jóvenes que nuestros hijos en la actualidad.
“TEMPUS FUGIT” amigo mío… y lo hace tan rápido que a veces no nos da tiempo a ver el tiempo que huye…
INTERNET, palabra mágica, donde todo lo puedes encontrar, Chats, correos, imágenes, sesudos escritos y banales comentarios. Blogs cargados de información y la prensa, esa misma que ha dejado de ser papel para convertirse en pantalla luminosa en la que las mismas mentiras pueden ser leidas por todo el mundo (tengo un amigo que cuando va al quiosco pide 1,20 euros de mentiras y le dan la Gaceta o el Adelanto). Foros, miles de foros donde se discute de todo y nunca se llega a la solución de nada. Ayer oí una serie de comentarios sobre Internet y los buscadores, es cierto que quien lo comentaba lo hacia en tono jocoso pero no dejaba de tener razón, ¿habéis probado a poner en un buscador, por ejemplo, “pescadería Gutiérrez”, veréis, si lo hacéis por búsqueda de imágenes, un montón de mujeres desnudas, ¿ Pescado fresco? Me he preguntado si haciendo la búsqueda al revés, poniendo “mujeres desnudas” aparece la pescadería Gutiérrez, pero me temo que no…Ya no os cuento si uno en lugar de acudir al diccionario de la Real Academia de la Lengua ( aquella del detergente que limpia fija y da esplendor), lo hacéis en la Wikipedia, lo que podéis encontrar es demencial, ¿Quien ha escrito eso?, para una misma palabra hay en ocasiones hasta 20 definiciones distintas y ninguna es la correcta. Pero lo que mas miedo me da es la cantidad de información que hay sobre uno en este cacharro. Uno pone su nombre en el buscador y pulsas la tecla, allí te encuentras con información tuya que no esperabas, desde el día que naciste hasta la ultima fiesta en la que estuviste, donde alguien te fotografió y lo colgó en el Facebook con una copa en la mano, ¿y ahora como dices aquello de no gracias yo no bebo? ó con el cigarrillo echando humo, cuando llevas meses diciendo que has dejado de fumar. Miedo autentico miedo me da esto, cualquier día te enteras por la red que tu vida es una simple ilusión generada por ordenador como ocurría en Matrix y que todo aquello por lo que luchas, creyendo en ello, es simplemente el reflejo ilusorio de un montón de ceros y unos que ha generado la maquina, espero que no sea así, que las puestas de sol sean reales, que cuando le doy un beso a mi mujer, se lo este dando realmente a la persona que quiero y no a una ilusión generada por ordenador y que cuando me pego un trompazo no sea un fallo en el disco duro, en este caso todo se arreglaria cambiandolo por otro mas moderno.
En estos días se vive una desbandada general, los puestos de trabajo, quedan vacíos y solo unos pocos desgraciados asumimos un aumento del trabajo que como todos los años nos cae sin saber bien como. Pero ya nos tocará el turno y será entonces cuando podamos decir aquello de “el ultimo que apague la luz”. Descansar sin mas preocupación que encontrar un lugar a la sombra, tomando una caña bien fría y disfrutando de los tuyos, es un placer que una vez al año se nos da a los mortales, en compensación por el castigo divino del trabajo (aquello de ganaras el pan con el sudor de tu frente), que ahora por cuestiones políticas se ha convertido en “la bendición del trabajo” bienaventurados los que tienen curro, pues ignoran por cuanto tiempo lo pueden conservar.
Las cosas han cambiado mucho, aún recuerdo a mi suegro con pluriempleo (única manera de sacar adelante una prole de 5 hijos), hoy impensable, utopía imposible que las nuevas generaciones siquiera se plantean, pues ya es suficiente encontrar trabajo como para encontrar dos a la vez y poder asumirlos.
Cierto es que los sueldos nada tienen que ver con los paupérrimos emolumentos de los años 60, ni los avances sociales y laborarles con los de aquella época. Tampoco muchos podían permitirse estas vacaciones y llegaban a renunciar a ellas a cambio de una paga extra. Hoy casi todo el mundo (haya crisis o no, no nos engañemos) disfruta de unas vacaciones mas o menos largas, mas o menos lujosas, pero vacaciones al fin y al cabo, cortando con la rutina diaria y la tiranía de los horarios laborales. Esas vacaciones con las que ya sueño y que mi cuerpo y mente piden a gritos cada vez que suena el teléfono en la oficina o entra alguien por la puerta... ¡Un pequeño esfuerzo más! y en diez días, podré decir, EL ULTIMO QUE APAGUE LA LUZ.
Renqueante en la cuestas, hacia resoplar sus chimeneas que formaban una cortina de negro humo, mientras arrastraba vagones cargados de gentes dispares en su interior. Lenta pero con constancia avanzaba hacia su destino con la mirada puesta en un horizonte plagado de bosques, montañas y túneles en los que el sonido de sus metálicas ruedas contra los raíles hacían retumbar un monótono traqueteo característico y machacón. No importaba el tiempo que durara el viaje, nadie parecía tener prisa y desde los grandes ventanales abatidos verticalmente, se dejaba salir el humo de los cigarrillos que algunos viajeros consumían en el pasillo mientras contemplaban un paisaje que lentamente se mostraba a través de ellos.
Revisores uniformados, con gorra de plato adornada con un cordón dorado, pasaban por cada uno de los apartados solicitando los billetes a los viajeros y picándolos con una tenaza, confirmado así su validez. Mil paradas en el camino, una por cada pueblo que tuviera estación, mantenían un movimiento de gentes en un subir y bajar constante mientras el resto verificaba la hora en cada reloj colgado verticalmente a las paredes del andén y pronunciaban en voz alta el nombre de la localidad escrito en grandes letras sobre las paredes de cada estación.
Era otra manera de viajar, quizá la única en aquellos viejos vagones de madera, cuyo recuerdo quedó grabado en mi memoria, eran viajes a un Madrid casi de post guerra en los años cincuenta, viaje obligado todos los años para revisiones medicas en los que terminábamos hospedándonos en la Gran Vía, en el desparecido Hotel Niza. No hace mucho volví a aquella estación del Norte, hoy convertida en centro comercial e intercambiador del metro madrileño, su fachada casi sigue igual, pero todo ha cambiado, gentes aceleradas, ya no hay aquel olor al carbón y las paredes aparecen relucientes ¡Claro!, ya ha pasado casi medio siglo, pero aún sigue en mi recuerdo aquel viejo tren, el tren en el que una vez al año hacia un largo viaje junto con mis padres.
Hace unos días leía en el blog de un compañero ya prejubilado unas reflexiones sobre los “jefes”, llenas de prudencia y respeto que sin embargo perecen levantar ampollas o por lo menos molestar a determinados lectores de dicho blog.
Uno, que ya lleva vividas muchas situaciones de fusiones, ventas y cambios de compañías ha pasado por situaciones muy parecidas en las que te llegas a sentir como un autentico “apestado” ante los ojos de los que fueron tus compañeros, algunos te retiran el saludo si temen que al saludarte haya alguien de la empresa que les vea, otros rehuyen tu presencia por los mismos motivos y los peores suelen echar leña al fuego con comentarios sobre tus actuaciones pasadas acertadas o no que no suelen mover molino pero siempre tienen un publico fiel que les sigue y da crédito a interpretaciones subjetivas carentes la mayoría de las veces de fundamento y ejecutadas con muy mala “baba”.
¡No me sorprende!, hace años cuando sufrí la fusión entre Mudespa y Reddis, estando en Reus para una de las ultimas reuniones antes de la fusión escuche y vi. una de estas situaciones sangrantes en la que para mayor abundancia se trataba de dos hermanos, uno que seria despedido por aplicación de expediente de regulación de empleo y otro que ascendía de categoría, este ultimo, volvía la espalda a su hermano y hacia comentarios nada halagüeños sobre el mismo a sus nuevos jefes. Personalmente también en esta época yo padecí algo similar en Salamanca cuando puse mi cese en Reddis para trasladarme a Athena…Una de mis compañeras en la que confiaba dejó de hablarme durante los 60 días de preaviso que aún debí permanecer en la empresa y hacía comentarios por lo bajo a los nuevos que llegaban para sustituirme…me sentí defraudado y dolido…mas, cuando en su día yo la había sacado del paro para traerla conmigo a un nuevo trabajo…¿desagradecimiento?, ¿ miedo a perder su trabajo?...creo que estos casos son solo falta de carácter, no se trata de ser valientes, se trata de quienes obran de esta manera suelen hacerlo con el egoísmo de conseguir favores de sus nuevos jefes, que estoy convencido nunca llegarán, pues estos no son tontos y “ven el plumero” a quien así obra.
En fin… así es la vida y así somos los seres humanos, irremediables. SIEMPRE DANDONOS DE BOFETADAS, Aun no hemos aprendido de los bomberos que no hay que pisarse la manguera.
Sábado, siniestros sonidos surcaban sombríamente Salamanca.
Sintiéndose solitario, Sergio, sentado sobre su suntuoso sofá, suspiró, sopló, salpicó saliva. Saltó súbitamente. Sordos silbidos sonaban. Susurro sigiloso:
- Soy Silvia.
- ¡Salve! -silabeó Sergio-, sonsacaré sus secretos.
Silvia saludó, se sacó su saco satinado, soltó sus sandalias, se sentó. Sergio sirvió sendos sakes, salchichones, saladitos, surubíes sin sal, selectas sardinas sancochadas. Silvia, sonrojada, sorbió su sake sin sonreír. Sólo sentenció:
- Soy solamente suya, Sergio. Suspenda sus sibaríticos servicios.
Silencio, Sahumerios sutiles soplaban serenamente.
- Soy sincero, Silvia. Suelo soñar su sensual sonrisa, sus sonoros suspiros, sus semejantes senos salmantinos, símil sandías...
- Soso, soy sueca.
- Silvia, siento singular sinsabor. Solemnemente suplico su sanción.
- Subestimé su sensiblería. ¡Suélteme, sátiro senil, sanguijuela sarnosa, sapo sobrealimentado!
Salió Silvia subrepticia. Sergio se suicidó silenciosamente.
Luces y sombras, cambios permanentes que son signo de vida ya que la vida es cambio continuo, cada instante distinto del anterior, cada vivencia diferente de la que le precede y con cada cambio una nueva expectativa de futuro en el devenir del tiempo. Cambio permanente, constante contumaz que se convierte en rutina pese a la propia contradicción que ello supone. El año comenzará con cambios, unos esperados, como la prohibición de dejar de fumar en lugares públicos ¡Lo siento por mi mujer que sigue y seguirá fumando!, cambios en la empresa, cambios en la política, cambios que quizá no lleguen a afectarme en nada, como el de dejar de fumar o cambios que puedan dar un nuevo giro a mi vida. Hoy no ha parado de sonar mi teléfono ante uno de estos cambios previsto que ha comenzado a inquietar a muchos y sin embargo, yo me he sentido tranquilo, quizá mas de lo habitual en mi. ¿Será que ya estoy habituado al cambio?, ¿que cualquier cambio lo percibo como algo bueno frente al estatismo de la rutina habitual?. El desenlace...¡el próximo año!
Siempre con su pitillo en la mano, la mirada alegre y el chascarrillo fácil en la palabra, como tomando a broma cada contrariedad de esta vida, nunca llegué a verle triste, nunca enfadado ni preocupado en exceso, vivía su vida con la alegría que le dábamos una familia unida y llena de cariño. Todos respetábamos sus justas decisiones sin rechistar y siempre tenía palabras de ánimo para quien lo necesitara. Hoy al cabo de los años, sus compañeros le recuerdan como un bonachón, trabajador y buen compañero, siempre conciliador, al que rememoran con afecto y en ocasiones confiesan llegaron a echar de menos. Sentados frente a su copa de vino y apurando los últimos rayos de sol, terminando su partida de dominó, Juanjo Y Pepe, (antiguos compañeros de trabajo ya jubilados), comentaban mi parecido con él y al unísono lamentaban los pocos años con los que nos dejó. Aún recuerdan el día en que mi hermano y yo fuimos a su despacho para vaciar aquellos cajones en los que guardaba sus escasas pertenencias y nuestras caras sombrías y llenas de tristeza. Murió con 64 años, apenas le faltaba un año para jubilarse y cumplir su deseo mas intimo de terminar sus días a la orilla del Cantábrico que le vio nacer y añoraba desde estas tierras castellanas. Treinta y seis años nos separan de aquellos hechos (este año, cumpliria 100 años si siguiera vivo) y pensé, aún hay quien le recuerda fuera de la familia, dicen que no se muere mientras alguien te recuerde y dicen que quien no pudo depedirse, su espíritu queda cerca de los suyos velando su camino. Muchas veces he creído sentir su presencia inmaterial en esos momentos duros que he pasado de hospital en hospital, y muchas veces pienso que he soportado todo lo que pasado gracias a ese apoyo espiritual que sigue dándome desde el mas allá, Que Dios te tenga en su gloria, estoy convencido, que alguna sonrisa lograrás sacar a alguien estés donde estés, con esos golpes inesperados que a todos alegraban la vida.
Caía un fino orballo, empapando la fértil tierra que mostraba su agradecimiento con un verde esplendoroso entre castaños y robles. A lo lejos, entre la cortina de agua se adivinaban las siluetas de un grupo de vacas, que con parsimonia rumiaban su sustento, sin ser alteradas por el ladrido de Yul, que intuía la cercanía de su amo.
Pelo rojizo y grandes orejas que bailoteaban al son de sus saltos, mientras sus brillantes ojos buscaban con alegría lo que su olfato ya le había adelantado.
Juan, guadaña al hombro y paraguas alzado, aceleraba el paso tanto como sus madreñas le permitían, tratando de ganar cuanto antes el cobijo de su pequeña casa, levantada en el centro de aquel bosque.
Tres ventanas a la altura de la puerta principal, puerta de arco de medio punto, cerrada por dos hojas de madera, ya comida por el tiempo, pero aún lo suficientemente sólida y robusta para guardar el hogar.
Sobre la puerta un balconada de madera adornada con mazorcas de maíz y en el costado derecho de la vivienda un cobertizo para guardar los aperos de labranza.
Varias generaciones vivieron en aquella casa, entregando su esfuerzo cotidiano a cultivar una tierra agradecida, que les había dado sustento y cobijo, pero hoy, era un día triste, había que abandonar la cuna de su estirpe, la poderosa industria que todo lo arrasa en nombre del progreso, había puesto sus ojos en aquel valle fértil y pronto en lugar de castaños y robles habría torres de hormigón y chimeneas de una central térmica. ¡Una central térmica!, ¿para que servia aquello?, se preguntó y alguien le explicó que el progreso necesita de energía eléctrica y que esta se consigue quemando combustible que genera esa electricidad.
Una y otra vez le daba vueltas al asunto,¡si hay que quemar algo, será madera, seguro! Y la madera sale del bosque y el humo contaminara el aire y el aire la tierra y mis vaques non tendrán donde pastar, no habrá leche para los neñus y los guajes, non crecerán bien,¡este mundu va pal desastre!.
Con gesto cansino, acarició a Yul, que había salido a buscarle, el inteligente animal, presentía que algo no iba bien y como queriendo animar a su dueño, hoy estaba especialmente revoltoso, tratando de jugar y que se le siguiera en el juego, pero... ¡el horno no ta pa bollus!, maldito progresu, van terminar con tou.
Juan no pudo ver la térmica, aquella primavera, mientras los almendros entraban en flor, una extraña enfermedad, quizá la tristeza, quizá su negación ante el progreso, dejó a Yul solitario vagando por los campos ya vacíos, silenciosos, sin las asturiandas que Juan entonaba durante su labor diaria.
Jugando en plan Sakespiriano al ser o no ser, hoy si vuelvo a ser soy yo, con el humor de siempre con la mirada hoy clara no enturbiada por la grosería, la falta de educación y los malos modales de algún visitante inoportuno. Otro día mas y ya van seis que en mi soledad laboral, recupero el buen tono y la satisfacción de haber servido de algo, de haber cooperado a no se que objetivo, pues ya no tengo mas objetivo que el de sacar mi trabajo diario adelante y dejar cumplido un deber conmigo mismo, de terminar todo lo empezado y si es posible satisfechos a los mediadores y clientes con los que hoy he tenido que bregar.
Otro día mas en un camino que no se a donde lleva, pero que como todo camino tiene un destino, un final igual que tuvo un principio.
Ciertamente las cosas han cambiado en los últimos tiempos, hay nuevos modos que me van gustando, nuevas formas en las que reconozco una manera de ser muy "Astur", muy del carácter que siempre eche de menos en esta árida castilla, donde la sequedad de la tierra contagia a las personas volviéndolas, áridas y estériles como los yermos campos incapaces de ser sembrados con provecho.
He sentido apoyo moral en mi camino, dos llamadas, cortas pero suficientes, unas órdenes oportunas, (que imagino, pues no me consta fehacientemente), han cambiado algo en mi labor de ermitaño diaria y me han dado nuevas fuerzas.
Hoy vuelvo a ser yo, sin la acidez de un ayer en el que me llegué a sentir explotado, incomprendido, abandonado, olvidado en un rincón como se olvida al trasto viejo e inútil que solo ocupa un espacio y al que no se tiene en cuenta para nada, ni para decorar la estancia.
He sonreído cuando alguien esta mañana me decía… "nunca he visto una actividad tan frenética como la tuya y el aguante que tienes"…si supiera que la actividad era para terminar pronto y para que se marchara, no habría dicho tal cosa, estaba deseando perderle de vista para poder fumarme ese cigarrillo clandestino que me supo a gloria, y es que no tengo remedio, necesito como las locomotoras antiguas echar humo para seguir adelante.
Como en muchas otras ocasiones tome mi portátil con la intención de escribir algo divertido, contar alguna aventurilla del pasado o alguna situación divertida y no pude, solamente llegaba a las tres primeras líneas de mi intencionado inicio y luego, las musas se esfumaban, se me colgaba el sistema, una y otra vez borraba lo escrito y comenzaba a teclear dejando que la inercia dibujara pensamientos en la pantalla, una y otra vez sin conseguir centrarme en nada concreto que contar pues mi mente estaba ocupada en pensamientos que procesaba sin llegar a definirse, mi disco duro, el de "el coco", debe tener algún virus y mis anti virus y los corta fuegos, no acaban de reconocerlo y aislarlo, en ocasiones se atasca, no procesa bien y por saturación del sistema, se queda colgado. Las múltiples conexiones neuronales no son capaces de asumir la información ingente que me llega y siempre sesgada, como si los bites saltaran de un lado a otro sin saber bien en que sector colocarse. He apagado y encendido en varias ocasiones, es decir, me he ido a tomar un café, he puesto la tele, le he echado un vistazo al periódico y como no puedo resetear el disco duro pues seria volver a empezar desde cero como si volviera a nacer y mi cabeza no lo permite, solo me ha quedado la opción de esperar a ver si la línea se arregla sola como suele ocurrir en muchas ocasiones, pero nada, he tecleado comandos reinicio, intentado entrar en el sistema para ver que estaba pasando y cuando he visto el cuadro de procesos en activo me he dado cuenta de que se había enganchado desde hace unos días una subrutina que una y otra vez repetía y repetía machaconamente lo mismo, traté de borrarla y no pude, ahí seguía repitiendo imágenes inconscientes de momentos pasados, traté de aislarla y siguió invadiendo el resto de mis programas, comiendo memoria de procesamiento y evitando que hoy os pueda contar algo divertido como hubiera sido mi deseo, pero son cosas de la informática humana, mas complicada que la digital con la que nos peleamos a diario y al final hemos cogido el tranquillo, espero que el tiempo acabe desgastando esos bites enganchados y mi cabeza vuelva a ser la de antes, a procesar como Dios manda ya que no me gustaría tener que llamar a un informático humano de esos que llaman psiquiatras (loqueros, para los amigos) que nunca terminan arreglando del todo el sistema como suele ocurrir con los informáticos digitales. Espero que no se os caiga la línea a vosotros también y mañana volvamos a tener conexión.
Cumpliría este año 100 años, su recuerdo permanente mantiene mi espíritu en alto, no dejando que caiga en la tentación de flaquear en ningún momento, como no lo hizo él tratando de buscar durante toda su vida una solución, al hijo que tuvo la mala fortuna de padecer de la polio. Su fuerza y espíritu alegre era capaz de perseguir un sueño sin decaer en ningún instante. Allá donde podría existir algún remedio, alguna solución, acudía raudo aún a sabiendas de que no era factible encontrarlo. Se que muchas fueron sus decepciones, muchos los kilómetros recorridos, muchas la entrevistas con médicos y rehabilitadores, con ortopedas y traumatólogos, sin perder la esperanza de encontrar en algún momento remedio o alivio.
Se, que fueron años difíciles en los que todo estaba en pañales, la cirugía infantil aunque rudimentaria, algo llegó a solucionar, no existían medicamentos y solamente un rehabilitador contratado por horas, pasaba por casa para ejercitar mis músculos afectados, con la esperanza de revivirlos en algún momento. Horas y horas de ejercicio, de muy poco sirvieron durante años, hasta que sin perder esa esperanza, todo quedó parado por las indicaciones de los galenos de que era perder el tiempo y tirar el dinero en algo que ya no tenia solución.
Hay ocasiones en las que pienso que algo quedó de todo aquello, sin él saberlo, me transmitió algo muy importante, la constancia, el no decaer nunca ni dejar que el desanimo invadiera mi vida. Nunca me sentí distinto, nunca me lamente de nada y nunca sentí la limitación evidente ante los ojos de los demás, mientras que esta era y es natural para mi.
Hoy, cuando el transcurso de los años la dolencia parece empeorar, el solo recuerdo de su tenacidad me mantiene firme, luchando una vez mas y logrando permanecer, contra todo pronostico, en una actividad de la que en ocasiones me sorprendo. ¿Por que, si él hizo lo mismo?, No se rindió nunca y su ejemplo es mi bastón espiritual para poder seguir caminando. Estoy seguro que allá donde esté sonreiría si fuera capaz de leer estas líneas y quizá pensaría que sus esfuerzos no fueron del todo inútiles ni cayeron en saco roto.
Si, quizá la luna negra de Julio este afectándome, quizá los acontecimientos de los últimos dos meses o un deseo irrefrenable de descansar y olvidarme de todo.
Hoy he sentido un cansancio agotador que en algún momento me ha tentado con tirar la toalla, con gritar y decir cuatro verdades que muchos esperan suelte en cualquier momento, pero no, aún no es tiempo y tiempo habrá para dejar en su sitio las cosas y a cada uno.
Hoy solo tengo fuerzas para teclear sobre este portátil unas líneas casi sin sentido con la intención de dejar claro que sigo vivo y vivo mantengo mi deseo de seguir siendo útil aunque nadie lo reconozca (ni falta que me hace pues me basta con sentirlo yo).
La satisfacción de mantener todo a raya, controlado y sin sobresaltos es tan placentero como un buen cigarrillo después de la larga jornada, nada ha quedado pendiente, nada ha quedado sin contestar y nadie sin atender. ¿Para que el es fuerzo?, pues desde luego no para recibir palmaditas en la espalda (que nadie va a dármelas) ni medallas de latón, quizá sea solo para demostrar a quien no confió en mi ,que se equivocó, no estoy terminado y si soy capaz de esto y de superarte a ti en tu trabajo, pero yo no tengo padrinos, solo soy un pobre burro de carga que saca el trabajo adelante como lo hice durante mis treinta años de vida laboral y veinte de director y como espero poder seguir haciendo si a alguien no vuelven a cruzársele los cables y le da por pensar que hay que cambiar todo aunque solo sea para justificar lo injustificable. Hoy estoy acido y no me gusto así, prefiero la música de los violines al retumbar de tambores, mañana habré recuperado mi tono habitual y volveré...volveré a ser yo.
Eficiencia o ineficiencia, orden o desorden, las alternativas son solo dos y el camino a seguir es la utilización racional del método, el orden y la aplicación racional de los medios con los que uno cuenta. A nadie se le ocurre construir la casa por el tejado y de la misma forma, nuestro trabajo diario requiere de un mínimo de orden que uno mismo ha de establecer tanto en prioridades como en formas. Archivar las cosas sin sentido o no archivarlas puede a la larga crear un caos difícil de superar. Uno, lo confieso, es un maniático del orden incluyendo la estética del archivo, ordenado y debidamente rotulado (Alguien me llamó en alguna ocasión el señor de las pegatinas). Perder unos segundos en rotular debidamente un archivo, guardar con un orden establecido los documentos y anotar todo lo que se pueda en la agenda, me ha llegado a sacar en muchas ocasiones de apuros. Suelo establecer este método y orden con un criterio propio no escrito en ningún sitio, pero efectivo a la hora de encontrar una documentación, creo listados personales e impresos personalizados, guardo notas y fotocopias que no solo me han servido a mi si no también a compañeros que acuden a estos archivos en caso de dudas o necesidad. No se trabajar de otra forma, siento pánico ante una mesa llena de papeles desordenados, bandejas llenas de documentos acumulados en ingentes montones, como suele ocurrir en despachos de notarios y abogados, y me pregunto si en algún momento serán capaces de encontrar algo de lo que buscan entre ellos. Mi mesa parece vacía y tras de mi unos archivadores contienen todo lo necesario oculto a la vista de miradas curiosas, es un error pensar que una mesa llena de papeles india que uno trabaja mucho, lo único que muestra es la dejadez, el desorden, la desidia, la falta de método en fin para desarrollar un trabajo, quien crea que la mesa llena de papeles da prestigio, se equivoca, solo muestra ineptitud, pereza, indolencia a la hora de ordenar el trabajo y saber sacarlo adelante. Yo seguiré con mi manía del orden, así quizá el día que yo falte otros podrán seguir mi trabajo sin demasiado esfuerzo, encontrando todo a mano y ordenado y terminaran por no echarme de menos en caso de que esté ausente.
No hay quien se resista, esta visto que en esta vida todo lo bueno esta prohibido, es pecado o engorda y de engorde y colesteroles varios estas fiestas son el campo abonado para que cometamos el pecado de pasarnos de la raya y caer en tentaciones varias rompiendo el régimen impuesto por los médicos y quizá la cordura.
Las noches terminan a horas no habituales entre copas (para el que no conduzca) y peladillas, polvorones, mantecados, turrones de factura variada que son el colofón de una comida copiosa que se disfruta con el temor de estar cometiendo un exceso que luego pagaremos, pues todo exceso termina pagándose de una manera u otra.
¡A la porra el régimen!, fue mi frase preferida durante estos días, ¡A la porra las dietas! Un día es un día y si todo va a estar prohibido, hoy me he vuelto revolucionario, insurrecto, contestatario a la dieta impuesta y le he pegado un golpe de estado al régimen.
Ya me estoy arrepintiendo, un ardor de estomago y sensación de estar completamente lleno, no me ha abandonan durante todo el día, hoy volveremos a la dieta a la cordura en las comidas, a la moderación por si acaso, recordando lo que he disfrutado comiendo en estos días aquellas viandas que durante el resto del año están prohibidas.
¿Por que será que todo lo celebramos comiendo?, muchas veces me he hecho esta pregunta y nadie ha sabido contestarla, pero bienvenidas sean estas fiestas a pesar de las molestias gástricas y ¡que nos quiten lo bailao!, dentro de siete días volveremos a lo mismo ¡Benditas Navidades!
Jugaba el sol a esconderse tras las nubes, iluminando de verde intenso aquella pradera que moría en el mar, entre rocas de acantilados y blanca espuma de las olas que jugaban a tejer figuras blancas rompiendo con estrépito.
Era una tarde tranquila, de esas en las que uno respira hondo sintiendo una paz interior que pocas veces se siente en este mundo ajetreado que nos ha tocado vivir.
A lo lejos, unas gaviotas interpretaban una danza en el aire sobre un pesquero que se mecía en la mar y en el aire una canción tarareada, rompía el silencio al son de mis pasos en aquella caminata que sentía leve como mi alma gozando de tanta belleza.
¡Que tendrá Asturias!, me decía hace unos días un buen amigo remitiéndome un power point con fotos de aquellas tierras tan amadas, tan añoradas que en sueños camino por aquella ladera tarareando una inexistente canción y contemplando un imaginario pesquero rodeado de gaviotas.
¡Que poco cuesta soñar!, cuando los sueños reviven momentos del pasado en los que uno fue feliz disfrutando de aquella naturaleza hoy lejana y añorada desde la urbe, en la que el olor a gasoil quemado y el empedrado de las calles nada tienen que ver.
Uno, que ama la mar, ahora esta dividido entre dos amores bien distintos pero igual de añorados, el Cantábrico que me vio crecer y el Mediterráneo que desde hace años me acoge en sus calidas aguas una vez al año, para que pueda seguir disfrutando de esos baños de mar que tanta falta me hacen para recuperar las fuerzas y la salud perdidas.
Agua marina que ya en mi niñez me traían hasta esta árida Salamanca, en garrafas, una vez al mes, como prescripción medica de unos baños de mar en tierra castellana. ¡Un lujo!, no, una necesidad que el ingenio de mi padre supo solventar en un acuerdo con un transportista que hacia la ruta de la plata hasta Gijón, subiendo material al puerto del Musel y al bajar de vacío, traía el preciado liquido marino con algas incluidas como mandaban los cánones médicos de la época que de poco sirvieron.
Ahora entenderéis mi amor por la mar y esa necesidad imperiosa de ver sus aguas de vez en cuando y sentir ese olor salobre y yodado que me devuelve a la niñez.
Volando libres frente a un mar desconocido, batiendo sus jóvenes alas impulsadas por la fuerza que dan los pocos años, luchando contra las corrientes adversas, vuelan dos gaviotas, en pos de su incierto destino, vigiladas desde la distancia por sus padres que desde el nido viven como propios cada uno de los bandazos en un vuelo en solitario que les dificulta su avance hacia la meta deseada.
Hoy, esta imagen estaba en la pantalla de mi ordenador y no se por que, cada vez que la miraba traía a mi recuerdo a mis hijos que en esa lejanía, nos dan el parte diario, con sus preocupaciones y alegrías, sus tropiezos y éxitos.
Dos gaviotas que hace tiempo dejaron el nido para volar solas aprendiendo que la vida, esta vida que nos toca vivir a todos, tiene sus momentos malos y momentos buenos, sus alegrías y tristezas, en las que no siempre los padres podemos estar a quite en todo momento.
Han aprendido a volar solos, a volar en libertad buscando su propia meta, peleando día a día como hicimos nosotros hace años y nosotros desde el hogar a asumir que en cada tropiezo que tengan, no siempre estaremos a mano para poder allanarles el camino, un camino que para ellos se presenta largo mientras nosotros vamos terminando el nuestro con la satisfacción de saber que pueden volar solos.
Para terminar con la serie de la baraja " hoy corresponde copas"...copas con las que brindar por:
La salud de la familia y amigos, por quien con valentía se enfrenta a la vida y sus adversidades sin apenas quejarse, por quien con la verdad por delante lucha contra la injusticia, por quien a pesar de todo es capaz de caer y levantarse, por quien te apoya en momentos difíciles sin pedir nada a cambio, por quien sueña con un mundo justo, pacifico y lleno de oportunidades, por quien cada día pone su granito de arena para conservar la naturaleza y en lugar de manifestarse violentamente, recicla, ahorra agua, limpia playas inundadas de "chapapote" o ayuda al rescate de las gentes de las pateras, por quien a un exabrupto responde con una sonrisa, por quien en fin cree que el ser humano, no solo es capaz de dominar la tierra si no de dominarse a si mismo y hacer un mundo mejor...
Brindo por todos y por todo lo que nos haga ser felices, la sonrisa de un niño, la mano amiga, la palmada en la espalda de un amigo, el beso del ser amado...
Mi copa hoy está en alto...con el deseo de que todo lo anterior se cumpla.
(Yo que no estoy acostumbrado a beber acabo de emborracharme de buenos deseos, por una vez... una borrachera puede resultar buena)
Hoy en mi familia celebramos un dia especial... una comida familiar en honor de nuestra hija por su exito en las oposiciones y no me resisto a colgar en este post, la carta que le entregamos al final de la comida como reconocimiento a su labor callada y sacrificada de los ultimos dos años...
Quizá algún día te despiertes sobresaltada pensando que aún tienes pendiente un examen…Quizá busques tus apuntes frenéticamente y no los encuentres…quizá llamarás a casa pidiendo que miremos en tus cajones buscando esos dichosos apuntes… y será entonces cuando te tengamos que decir que para esa asignatura no hay exámenes, no hay apuntes, no hay profesores…Esa asignatura es, enfrentarte sola a la vida y el comienzo de ella es ahora que aprobaste con éxito tus oposiciones…Pero no será “sola” de verdad… siempre estaremos detrás de ti en la sombra, “Mamá y Papá”, tu hermano Fernando y una familia que sabe valorar el esfuerzo que has hecho en los dos últimos años…esta familia que hoy, reunidos en este Restaurante te quiere desear lo mejor en esta vida ya que tu esfuerzo lo merece…Como premio y rogando tengas mucho cuidado hoy te entregamos un llavero…dentro de unos días podrás llenarlo con las llaves de tu primer coche, disfrútalo como has hecho con tus estudios, también te dará satisfacciones…la primera poder venir a vernos cuando el trabajo de deje tiempo libre…
¡Que seas FELIZ hija mía!
Te quiere…
TODA ESTA FAMILIA QUE HOY VES REUNIDA ENTORNO A TI…
Cuando el astronauta del Apolo Neil Armstrong pisó por primera vez la luna, no sólo dijo su famosa frase, "Un pequeño paso para el hombre, un enorme salto para la humanidad", sino que después hizo varios comentarios, los usuales de comunicación entre él, los otros astronautas y el centro de control. Sin embargo, justo al volver a la cápsula dijo algo enigmático:
- Buena suerte, señor Gorsky.
Mucha gente de la NASA pensó que sería un comentario casual acerca de algún cosmonauta soviético rival. Sin embargo, tras comprobarlo, no se encontró ningun Gorsky en ningún programa espacial, ni ruso ni norteamericano. A lo largo de los años, mucha gente interrogó a Armstrong acerca del significado de su comentario "Buena suerte, señor Gorsky", pero Armstrong se limitaba a sonreír siempre, sin decir nada.
Pero hace algunos años (el 5 de julio de 1995 en Tampa Bay, Florida), mientras respondía preguntas tras un discurso, un periodista sacó a relucir la famosa pregunta de 26 años de antigüedad. Esta vez por fin respondió. Mr. Gorsky había muerto, por lo que Neil Armstrong sentía que podía dar solución a la pregunta.
Cuando era un niño, estaba jugando al beisbol en el patio trasero con un amigo. Éste golpeo una bola con fuerza y la hizo aterrizar enfrente de la ventana del dormitorio de sus vecinos. Éstos eran el señor y la señora Gorsky.
Cuando Neil se inclinaba a recoger la pelota, oyó a la señora Gorsky gritándole al señor Gorsky:
- ¡¿Sexo oral?! ¡¿Quieres sexo oral?! ¡Tendrás sexo oral cuando el chico del vecino se pasee por la luna!
Es una historia verdadera.
Hay ocasiones, temporadas mas bien, en las que los cambios de tiempo me influyen no solo físicamente, si no, también mentalmente (Perogrullo habló...) a todos nos afecta el Otoño, el frió del invierno y el sol de la primavera, pero no se... quizá por que los años van haciendole a uno mas sensible a estos cambios, los voy notando con mayor crudeza.
Tras un espléndido verano lleno de sol y aire libre, este Otoño me sume en ciertas tristezas que trato de alejar y dolores que pretendo paliar, sin llegar a conseguirlo del todo.
Quizá por eso, me he sentido perezoso para ponerme a escribir y cuando lo he hecho, he borrado todo lo escrito pues no me reconocía en mis opiniones, ni las frases escritas reflejaban el verdadero sentimiento del momento.
Borre un pequeño articulo sobre los "cafres" que inundan nuestras ciudades las noches de botellón, borré párrafos dedicados a la desilusión y desconfianza sobre nuestros dirigentes, empeñados en demostrar que quien entra en política es con la intención de llenar sus bolsillos y no de servir a la colectividad. Borré un alegato sobre la justicia, esa misma que ahora parece tomar rumbos de modernidad dejando libres asesinos y violadores confesos, maltratadores y terroristas que por fallos en tramitaciones burocráticas quedan libres para seguir campando a sus anchas. Borré mil lamentos sobre un río Tormes sucio y abandonado, dejado de la mano de Dios por una disputa entre Junta y Diputación, entre Ayuntamiento y que se yo quien, sobre la competencia o no del que debería cuidar un entorno donde se crió Lázaro de Tormes y donde poetas y pensadores encontraron inspiración que hoy no tendrían.
Borré, quizá lo que no debería haber borrado y ahora me serviría para componer un cuadro de mi estado anímico en estos momentos. Me gustaría borrar esa tristeza y melancolía con que el otoño nos regala todos los años y recuperar esa vitalidad del verano. Pero el tiempo, sigue inexorable hacia el invierno, solo la costumbre, la practica, el empeño en seguir haciendo las cosas, me mantiene en pie aunque haya ocasiones en las que sienta unas ganas enormes de mandar todo a paseo.(Es influencia del Otoño, solamente eso...), seguiré soportando las madrugadas que cada vez van siendo mas oscuras, los atardeceres que tampoco tienen luz y soñaré con el sol de la primavera y las calidas aguas del verano, soñaré y mientras sueño la vida siguirá a mi alrededor fluyendo como un rio, el rio del otoño de mi vida.
Hace unos días comentaba lo poco que ha evolucionado la ortopedia en España y por ello me he ganado un tirón de orejas afectuoso de mi ortopeda, que me recordaba como por allá en el año 1990 y tras múltiples caídas aparatosas tuve que volver a ponerme el "estabilizador de marcha" (aparato ortopédico) que ya hacia años había abandonado y como ante su asombro, después de las primeras pruebas no quise quitármelo y me fui a trabajar.
La verdad es que no fue el único asombrado, yo mismo a los pocos días tuve la oportunidad de ir a Santander en un viaje familiar, donde pude caminar lo que no estaba escrito, sorprendiendo a mi mujer y mis hijos que no se atrevían a preguntarme si me cansaba, creo que por miedo a que me parara en la larga caminata de la que no había precedentes.
Disfrute de un largo paseo sin ir mirando al suelo, erguido, con la cabeza alta y la mirada no ya sobre el asfalto y las aceras, disfrutando del paisaje de la Magdalena, el puerto, la paya del Sardinero que fueron testigos de mi primera caminata larga, sin cansancio, sin ir encorvado sujetando con mi mano izquierda la rodilla para que no se doblara.
Fue un gran avance que debo confesar para tranquilidad de mi ortopeda, frente a lo que venia ocurriendo años atrás, caídas que dejaron de ser habituales, paseos en los que cada vez quería mas y mas, pues aquello era como estrenar coche nuevo, uno desea utilizarlo a toda horas y presumir de que ahora si, ahora veo las calles y no solo sus suelos, veo los edificios, veo las caras de la gente que me rodea y no tengo que preocuparme de tropezones inoportunos.
A veces me he preguntado como pude caminar sin él, acudir a viajes de trabajo, convenciones, reuniones en lugares lejanos, mantener la marcha al mismo ritmo de mis compañeros de trabajo, sin este artilugio, sin el cual hoy me sentirá verdaderamente varado, como una barca en tierra. Así pues corrijo lo dicho anteriormente, si hay algún avance, el mío caminando sin apenas cansarme, sin tener que ir encorvado pudiendo tener la mano izquierda libre, aunque sea para sujetar un cigarrillo mientras camino, y no sujetando la rodilla.
Algunas veces, uno piensa que el mundo se ha vuelto loco, (un bloguero amigo así encabeza su blog y quizá tenga que darle la razón), la razón de la sinrazón, ha anidado en nuestra vidas y todo ocurre sin causa aparente, sin razones que avalen los hechos y por que sí, como si de una decisión dictatorial y atavica se tratara.
Nadie piensa en los años dedicados al trabajo, a los esfuerzos y desvelos por dar, lo mejor de uno mismo a una empresa, sobrepasando en ocasiones la obligación que te impone el sueldo que percibes a final de mes.
Nadie valora, que a altas horas de la mañana corras tras recibir una llamada, en auxilio de un enfermo que una vez reconocido, no tenia mas que una crisis de ansiedad, que te la juegues (como hizo mi mujer no hace mucho) colgándote de una grúa y te bajen a una zanja donde un desgraciado operario había sido atrapado por un derrumbe(intrepida ella...)
Que te cambien de puesto, para que otro, quizá con menos experiencia y avalado por su juventud como único valor, destroce tu trabajo de años (las cifras cantan).
Siempre se encuentran razones, hasta para el mayor de los desatinos, que se permita abortar a una menor hasta sin el conocimiento (no solo sin consentimiento) de sus padres o que se penalice y persiga como si de delincuentes se tratara a los fumadores, tratándonos como auténticos apestados y encima nos lo vendan como un logro social cuando no hace muchos años, el no fumador era tratado como un "rarito".
Yo seguiré defendiendo al vaquero sobre su caballo, cigarrillo en mano y la libertad que representa. La salud ¿por decreto? ¡ojalá fuera verdad!, pero me temo que no es cierta, como tampoco lo fue en su día aquello de que el Jamón tenia muchas grasas y era malo para el corazón, que las hamburguesas de Macdonals no son buenas y producen obesos, que la cerveza engorda etc.
Desatino tras desatino, estamos creando un mundo donde la palabra tolerancia se parece cada ver mas a la de libertinaje, cada cual hace lo que quiere en nombre de unos derechos que no suelen estar recogidos en ninguna parte, el botellón y las voces a altas horas de la noche, perturbando el sueño de quien necesita estar descansado para trabajar al día siguiente o necesita simplemente el reposo ante una enfermedad, son el derecho de una chusma, arropado por una autoridad miedosa de tomar cartas en el asunto ante el temor de que se la trate de dictatorial."Gritad gritad malditos"...
Solo cuando hay posibilidad de recaudar para las arcas del estado o del municipio, se toman medidas ante excesos de velocidad, imprudencias, gamberradas y salvajadas en nombre de una modernidad que ve bien las borracheras del fin de semana,(siempre y cuando no se conduzca). ¿Se persigue al fumador y no al borracho?, escandaloso, pendenciero, mal educado, irrespetuoso, delincuente en algunos casos,(aun no conozco ningún fumador que lo sea), EL MUNDO ESTA LOCO y su locura nos contagia en algún momento... ¡QUE PAREN EL MUNDO, QUE ME BAJO AQUÍ!
Allá en el año 2004, durante una de mis recaídas (entiendase caerse una y otra vez) tome la decisión de hacerme una revisión medica en la que traumatólogos y neurólogos terminaron por pronosticar que en unos tres años, posiblemente (siempre posiblemente por si acaso) estaría en silla de ruedas. ¡Vaya ojo clínico!, ¡Se equivocaron! Y no sabéis lo que me alegro ahora, siete años después llevándoles la contraria, camino y como contaba ayer en el post anterior, mas de lo que yo mismo preveo puedo hacer.
Cierto es que día a día pierdo fuerzas y los brazos ya comienzan a mostrar signos de esa afectación que se me pronosticó. Pero también es verdad que no estoy por la labor de sentarme en una silla de ruedas mi permitir que el tiempo me gane la partida, ¡Que miedo me da decir esto, pues es lo que dicen quienes no suelen tener ya solución! Os parecerá tonto, pero mi mayor preocupación es que un día no pueda conducir mi coche, que las fuerzas me falten para sujetar un volante o que yo mismo me sienta un peligro para otros. (Ya se…ya se… hace años que no corro con el coche y me he vuelto muy prudentito, alguno estaba pensando ¡Si siempre fuiste un peligro!). Lo demás, está asumido sabiendo que con el tiempo llegará, pero también trato de que ese tiempo se alargue, no dejando de hacer el ejercicio que necesito y tratando de cuidar este cascarón que salio defectuoso de fabrica, pero que ha sabido aguantar y aguanta sin mayores problemas y mientras tanto, aquí sigo, en mi trabajo diario que por deseo de la empresa ha vuelto a cambiar de nuevo dándome la oportunidad, otra vez, de aprender nuevas cosas y seguir demostrando que no me acobardo ni ante el trabajo ni ante las responsabilidades, proporcionándome la ocasión de demostrar y demostrarme una vez mas de lo que puedo ser capaz de hacer.
Lo siento Sres. Doctores, se equivocaron y ustedes perdonen, pero esta vez me alegro mucho de sus equivocaciones.
Dicen que la vida es como un mar en el que las olas no dejan quieto e inerte nada, que todo cambia y todo pasa, que al igual que en el cantar, lo nuestro es pasar…pero haciendo camino y camino que se hace al andar…
Para algunos nuestro camino se hizo menos abrupto, navegamos con menos olas, nadando la vida en aguas mas tranquilas, pero recordando siempre a marineros que aún siguen en la galerna luchando a diario contra rocas, escollos y resacas, sorteando tormentas para llegar a buen puerto.
Hoy mi recuerdo esta dirigido a esos “capitanes” con los que compartí singladura, cada uno en su navío, cada uno con sus tripulantes, cada uno luchando con la tormenta diaria…¡Que la mar y los vientos os sean propicios! Yo sigo con vosotros aún en la distancia, en el silencio respetuoso de quien compartió batallas y ahora solo las revive en su memoria…¡Adelante navegantes! Que la mar os sea propicia, mi nave quedó varada en la arena y este viejo corsario,sigue soñando batallas al lado de los que fueron sus camaradas.
Hace años mis hijos me regalaron un despertador de gran esfera luminosa que tiene la particularidad de emitir un haz láser hacia el techo con la misma hora de la esfera y he de confesar que ya no se dormir sin este artilugio. Durante la noche en varias ocasiones miro al techo y veo la hora sin gran esfuerzo y me digo, ¡Aun me quedan cuatro horas! y vuelvo a dar una vuelta en la cama y dormir de nuevo. Pero hoy fue una noche extraña de duerme vela interminable y con la curiosidad de despertar siempre con número capicúas en el reloj.
Me explico: Si uno no tiene gafas, en un reloj digital, los dos puntos que separan horas y minutos, desaparecen y así las 1:01 se convierten en 101, capicúa y capicúas a partir de las doce de la noche hay interminables, ejemplos solo en cada hora, A LA UNA : 101, 111,121,131,141,151 y así a las DOS, 2: 00 comienzan a aparecer capicúas nuevamente 202,212,222,232,242,252, a las TRES 303,313,323,333,343,353.
Un interminable suceder de capicúas que toda la noche me tuvo medio desvelado y elucubrando sobre cual era el siguiente. Por un momento estuve a punto de dar un manotazo al proyector pensando que era este el que me mantenía en este estado, a las 7:17 ya era hora de levantarse y en mi cabeza sentía una extraña situación de que todo en esta vida eran capicúas, fui a preparar el café y las tazas estaban colocadas en la repisa una grande, una pequeña y una grande, los vasos uno largo, uno bajo y otro largo. Moví la cabeza pensando que aún seguía dormido ¡Capicúas hasta en el orden de la vajilla!, ¡No es posible! Tomé el café y miré de nuevo el reloj, las 7:27 ¡Que está pasando, me fui la afeitar y alguien había colocado las hojillas de afeitar alternando los colores una azul una naranja y otra azul,¡Que casualidad hombre! hoy todo eran capicúas y aquello ya comenzaba a obsesionarme, me vestí y salí a la calle, nunca había reparado que vivo en un numero 101, que mi garaje esta en el 202 de la calle de al lado y que mi coche en el garaje esta aparcado entre dos coches negros ¿ Me estaré volviendo loco? o es que nunca me había fijado en estos detalles, pregunto si solo me ocurre a mi y a partir de ese momento todo el mundo comienza a ver capicúas en todas partes ¡Dios esto es una epidemia! Y si no fijaros vosotros también estáis contagiados, ¡Lo siento!, no se si comprar lotería capicúa o volverme a la cama pues sigo pensando que esto es un mal sueño. Menos mal que el número de emergencias no es el 121 y si 112, que el de la policía 091 y no 191, que el de los pelochos es 11888 y no el 18881, si no seria ya para volverse loco

Ya de nuevo encauzado en mi ritmo habitual, después de unos días de descanso, uno trata de retomar historias que relatar y parece que la inspiración se quedó en las tierras valencianas donde en estos últimos días hemos estado, casi la familia al completo, tratando de dejar a nuestra hija acomodada para la nueva vida que comienza.
Un viaje accidentado por la primeras nieves y un regreso a una Salamanca que nos recibe vestida con un blanco manto, me hacen caer ,(no solo fisicamente), en la cuenta de que ya estamos en Navidad. El ajetreo de los últimos días, las noticias, las esperas, la búsqueda de un acomodo digno para Julia me habían hecho olvidar las fechas en las que nos encontramos. Este año no diseñaré postales power point, para mis colaboradores (pero no por ello dejaré de felicitar a los mas afines-ahora mismo acabo de recibir la felcitacion de uno de ellos), no organizaré el vino de Navidad y quizá no tenga la oportunidad de ver uno a uno a mis buenos amigos, pero pueden tener todos por seguro que en mi corazón estará cada uno de ellos, cuando las copas choquen en familia y todos nos deseemos lo mejor para el próximo año que ya esta cercano.
Ya ha pasado casi un año (al menos un año lectivo esta terminando), muchas cosas han cambiado en mi vida y nuevos cambios se intuyen, en un futuro no muy lejano, cambios en la familia, quizás cambios en el trabajo, cambios en la manera de encarar el día a día, cambios en la manera de pensar sobre determinadas personas y situaciones. Otra vez el dichoso cambio al que ya he aludido en varias ocasiones y al que no temo pues el cambio es señal de vida, señal que uno vive, señal que aun se está para seguir cambiando.
Mañana hace 5 años que murió mi madre,(y parece que fue ayer), muchos cambios se han producido desde entonces, en este espacio de tiempo, no pudo ver como su nieta terminaba brillantemente su carrera de derecho, o como superaba una dura oposición, tampoco ha visto, crecer a su nieto ya convertido en todo un hombretón, ni la dura lucha de mi mujer por sacar adelante una familia unida, a la vez que una exigente profesión que en ocasiones le da muchos quebraderos de cabeza, ni como yo pasé, por exigencias del guión, a una situación laboral distinta que no voy a calificar.
Otro año mas, nuevamente las comidas y cenas familiares, proyectos para el 2009 y la ilusión de que todo puede cambiar para mejor, pues uno sigue siendo optimista y el optimismo será (eso espero) lo ultimo que pierda.
Hoy comenzaré a recuperar ese espíritu navideño, iré a ver escaparates decorados con guirnaldas, oteando posibles regalos, pasearé por la Plaza Mayor iluminada y engalanada de fiesta, compartiré ilusiones de amigos invisibles y la alegría de ver a familiares que regresan a su tierra para pasar estos días. Navidad, ha llegado de nuevo la Navidad
Departir con un amigo al que uno hacia tiempo que no veía, compartir puntos de vista que a veces son dispares y otras coincidentes ,sintiendo siempre el respeto y afecto, puede ser una de las cosas mas agradables que uno pueda hacer y he hecho en las ultimas horas.
Uno que presume de tener amigos hasta en el infierno, pocas veces puede reconocer que esos amigos lo son de verdad y esta es una de ellas.
La familia, la salud, nuestras preocupaciones más inmediatas, aventuras y desventuras en el trabajo, anécdotas y chascarrillos aderezaron una velada de esas que recordaré siempre y ojalá se repita mas amenudo. La distancia física no ha sido impedimento para seguir cada momento de una de nuestras vidas, el contacto casi permanente a través de Internet y el teléfono, nos han mantenido cerca uno de otro, con nuestras preocupaciones, desvelos, alegrías y golpes de suerte, seguimos compartiendo amigos comunes y uno hoy puede decir...merece la pena amigo mío, merece la pena, que repitamos con mas frecuencia estas reuniones en las que uno sale enriquecido...¡Que la fuerza te acompañe! maestro Jedai...
La semana pasada el Suplemento dominical del País publicaba las respuestas de varios escritores a ¿Por que escribo?, en ellas había respuestas para todos los gustos, unos, por comunicar sentimientos, otros por desahogar frustraciones, otros por entretener y entretenerse y muy pocos confesaban que por ganar el sustento, que al fin y al cabo es para lo que aquellos escritores derrochaban horas ante el papel.
La misma pregunta me la hice a mi, ¿por que escribo?, desde siempre y antes de poder utilizar un ordenador, tomaba ya en mis años de bachillerato papel y pluma (pluma que terminé cambiando por un BIC, por aquello de la comodidad y la limpieza) y redacté mil escritos que terminaron perdiéndose entre los apuntes y libros viejos, quizá (lo mas seguro) en la papelera. Mis notas en Lengua, siempre fueron superadas con creces por los ejercicios de redacción y en alguna ocasión llegué a hacer de negro, para algún compañero incapaz de hilar más de tres frases con sentido, seguidas.
He seguido escribiendo como diversión, como desahogo en algunos casos y con el descubrimiento de los blogs en la red, como obligación, rito, casi diario para mantener mi mente despierta, ágil en la escritura, contando mil peripecias, desvelando mil sentimientos y volcando en este cajón de sastre una vida que pese a todo no cambiaría por nada.
Alguien me decía hace unos días: ¿Por que no te pones en serio y escribes un libro? La verdad, es que lo inicié allá por el año 1999 y sobre temas de trabajo diario, llegué a rescribir unas cien páginas sobre fraudes y anécdotas dentro del mundo del seguro y terminé por arrinconarlo en algún cajón pues una serie de desengaños laborales y zancadillas me produjeron una cambio de mentalidad en lo que las relaciones de trabajo deberían de ser, perdiendo la parte humorística y risueña que yo lograba descubrir en la labor diaria.
Hoy, prefiero contar mis recuerdos de tiempos pasados, recuerdos fundamentalmente familiares (estos no defraudan) en los que encuentro momentos muy felices y el verdadero apoyo de mi vida.
De vez en cuando, una alegoría, es la puntada a un vuelco que me da el corazón y lo hago de esta forma para no herir a nadie aunque alguno con agudeza descubra enseguida de que o de quien estoy hablando.
Seguiré escribiendo, se lea o no lo que escribo, ya que cada renglón tecleado lleva parte de una vida que a veces siento ya larga y en la que el peso de los años, las frustraciones, las zancadillas, el cansancio, pueden en ocasiones haberme hecho sentir en la ultima recta del camino.
Pasaron los años y los recuerdos fueron difuminándose en el que hacer diario y las nuevas actividades, pero hay ocasiones en que algo concreto dispara de nuevo nuestros recuerdos y vuelven con tanta fuerza que parece ocurrieron ayer, es entonces cuando multitud de detalles que nos pasaron desapercibidos vuelven a nuestra mente e interpretamos de nuevo la historia, quizá con mayor precisión que lo hubiéramos hecho en un primer momento y en caliente.
¡Es maravilloso el ser humano!, capaz de recordar, sentir y volver a vivir pese al tiempo transcurrido, situaciones que ya creíamos olvidadas.
Cuando volvemos a los lugares del pasado, enseguida reconocemos momentos vividos en cada rincón, a la vuelta de cada esquina o echamos de menos aquella vieja casa que hoy ya no existe y en su lugar un supermercado ocupa la escena en que aquella historia se desarrolló. Olores y colores, luz y sombras despiertan nuestros sentidos y somos capaces de volver a sentir la cercanía de quienes nos dejaron y jamás volveremos a ver, pero aun siguen vivos en nosotros.
Hace años cuando comenzaba este blog, lo hice con un post que titule: "Me han robado el pasado" y un apreciado compañero anotó el comentario de " El pasado no muere mientras este en nuestro recuerdo".¡Que razón tenia!. Uno se hace inmortal mientras haya quien te recuerde. Quizá, el mero hecho de estar yo escribiendo estas líneas, sea un atávico deseo de inmortalidad y que se me recuerde el día de mañana, con mis defectos, manías y quizá hasta con mis errores, preferiría que fuera por mi buen humor ante la adversidad, por que me he sentido amigo de mis amigos y nunca tuve (al menos que yo sepa) enemigo reconocido, que se me recuerde por ese empeño en no ser un estorbo para nadie y mi perseverancia en la lucha diaria de un trabajo que me dio satisfacciones y hoy no pasa de ser rutina y pura mecánica frente al teclado de un ordenador o el auricular de un teléfono.
Pura vanagloria y presunción la de la inmortalidad. Pasarán los años y el recuerdo no durará mas de una generación, en aquellos muy cercanos, como mucho quedará una lapida en la que diga:"aqui yace otro mas que intentó sin conseguirlo llegar a la inmortalidad"
*Escenario 1: Tienes que hacer un viaje en avión*.
Año 1977: Viajas en un avión de Iberia, te dan de comer y te invitan a lo que quieras de beber, todo servido por azafatas espectaculares en un asiento en el que caben dos como tú.
Año 2007: Entras en el avión abrochándote el cinturón de los pantalones que te han hecho quitar para pasar el control, te sientan una butaca en la que si respiras profundo le metes el codo en el ojo al de al lado y si tienes sed el azafato maricón te ofrece una carta con las bebidas y sus precios subidos un 50% por que si. Y no protestas por si acaso cuando aterrizas te meten el dedo mas largo del mundo por el culo para ver si llevas drogas.
*Escenario 2: Paco tiene pensado ir al bosque después de clase, según entra al colegio le enseña una navaja a Pancho con la que pretende hacer un tirachinas*.
Año 1977: El subdirector lo ve y le pregunta donde las venden, y le enseña la suya, que es antigua, pero mas buena.
Año 2007: La escuela se cierra, llaman a la guardia civil y llevan a Paco al reformatorio. Antena 3 y Telecinco presentan los informativos de las 15:00 desde la puerta del colegio.
*Escenario 3: Disciplina escolar*:
Año 1977: Hacías una putada en clase. El profesor te metía dos buenas yoyas bien merecidas. Al llegara a casa tu padre te arreaba otras dos.
Año 2007: Haces una putada. El profesor te pide disculpas. Tu padre te pide disculpas y te compra una moto.
*Escenario 4: Fran y Marcos se reparten unos puñetazos después de clase*.
Año 1977: Los compañeros los animan, Marcos gana. Se dan las manos y terminan siendo colegas en los billares.
Año 2007: La escuela se cierra, Telecinco proclama el mes antiviolencia escolar, el periódico 20 minutos titula a cinco columnas el asunto y Antena 3 aposta de nuevo a Matías Prats en pleno temporal frente a la puerta del colegio para presentar el telediario.
*Escenario 5: Luis rompe el cristal de un coche en el barrio; su padre saca el cinturón y le pega unos buenos latigazos con él.*
Año 1977: Luis tiene más cuidado la próxima vez, crece normalmente, va a la universidad y se convierte en un hombre negocios con éxito.
Año 2007: Arrestan al padre de Luis por maltrato a menores. Sin la figura paterna, Luis se une a una banda. Los psicólogos convencen a su hermana de que el padre abusaba de ella y lo meten en la cárcel. La madre de Luis se enrolla con el psicólogo. Mercedes Mila abre la final de Gran Hermano con un discurso relativo a la noticia.
*Escenario 6: Juan se cae mientras echaba una carrera y se araña en la rodilla. Su profesora, María, se lo encuentra llorando al borde del camino. María lo abraza para confortarlo. *
Año 1977: Al poco rato, Juan se siente mejor y sigue jugando.
Año 2007: María es acusada de perversión de menores y se va al paro. Se enfrenta a tres años de cárcel. Juan se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus padres demandan al colegio por negligencia y a la profesora por trauma emocional, ganando ambos juicios. María, en paro y endeudada, se suicida tirándose de un edificio. Cuando aterriza, lo hace encima de un coche y también rompe una maceta. El dueño del coche y el dueño de la planta demandan a los herederos de María por destrucción de la propiedad. Ganan. Telecinco y Antena 3 producen juntos la película y definitivamente el plató de los informativos ya queda emplazado en medio de la calle.
*Escenario 7: Relación habitual entre padre e hijo:*
Año 1977: Le pido dinero a mi padre para salir.
Año 2007: Mi padre me pide dinero para apaciguar al banco.
*Escenario 8: llega el 28 de octubre.*
Año 1977: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. No pasa nada.
Año 2007 : Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. La gente sufre trastornos del sueño, depresión y amenorrea.
*Escenario 9: El fin de las vacaciones.*
Año 1977: Después de chuparse una caravana del copon con toda la familia metida en un seiscientos tras 15 días de vacaciones en la costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.
Año 2007: Después de volver de Cancún, en un viaje todo pagado. Se terminan las vacaciones y la gente sufre trastornos del sueño, depresión, seborrea y picores.
Hace ya muchos años, allá por los años 60, durante un año Xacobeo, emprendimos toda la familia un viaje hacia tierras gallegas con el fin de cumplir con el Jubileo. Fue un largo viaje en aquel SEAT 1.500 negro, de formas redondeadas pero de robustez probada, que nos llevó por las casi intransitables carreteras de la época hasta Santiago de Compostela. Dos etapas fueron necesarias, una desde Salamanca hasta Orense y otra desde Orense a Santiago, donde pudimos hospedarnos en lo que por aquella época era un gran complejo para acoger peregrinos y que recibía el pomposo nombre de Burgo de las Naciones.
Horas de carretera superando los puertos del Padornelo y la Canda, haciendo escalas en Puebla de Sanabria (Hotel los Perales) y Verin, que aquel viejo vehículo superó sin grandes problemas. Carreteras casi vacías que nos llevaron por tierras gallegas hasta nuestro destino.
Recuerdo, como si de hoy se tratara, una parada imprevista de mi padre, en un mirador de carretera, muy cerca de Vigo, desde el que se podía ver la hermosa ría. (Quizá para fumarse ese cigarrillo que siempre estaba en sus manos). Se bajó del coche y mientras liaba con habilidad su Ideales, caminaba hacia el borde del mirador, observando con detenimiento el paisaje en silencio, ante la atenta mirada de mi madre, que con una sonrisa, esperaba seguramente un comentario de mi padre al que conocía demasiado bien.
Tras unos minutos de silencio, y volviéndose hacia mi madre, soltó la fase esperada ¡Muyer, tengo que reconocer que Asturies ye muy hermosa, pero Galicia no quédale a la zaga!
Había roto sin saberlo aquella leyenda de desencuentros entre Gallegos y Asturianos, su admiración por las tierras galegas, aumentó con cada kilómetro recorrido y lo que en principio era un viaje a Santiago, terminó siendo un periplo de 7 días recorriendo la costa y las maravillosas rías, visitando rincones inolvidables hasta terminar en lo alto del Monte Tecla observando la desembocadura del Miño.
Aquí, también, en mi memoria hay grabada un peripecia que por suerte quedó en mera anécdota. Al cruzar el puente de hierro que unía Galicia y Portugal, hacia la mitad del puente, aquel SEAT, que había aguantado el tipo ante miles de curvas, rompió la dirección, solo la habilidad de mi padre y sus reflejos evitaron que cayéramos al río. Un pasador de la dirección se había roto y nos dejó anclados durante unas horas en la frontera, sin poder continuar camino, pero agradeciendo que no hubiera ocurrido el percance en una de las múltiples curvas del camino.
Un gran viaje, de el que conservo una única foto,(esta que hoy ilustra el post), escayolada mi pierna izquierda. Para rematarlo, aquel año me habían operado y para terminar este pequeño relato os diré que todo el viaje lo hice en el asiento de atrás de aquel viejo SEAT, semitumbado pues no podía sentarme como era debido al no poder doblar la pierna.
Aunque ya conocéis mi opinión por algún post anterior sobre EL EQUIPO o lo que pienso de los equipos y el trabajo en grupo, hoy ha llegado hasta mi este pequeño cuento del carpintero que reproduzco seguidamente, con el comparto solo las ultimas frases que subrayo: "Hay que fijarse en las virtudes de cada uno para conseguir el éxito en común", Aquí os dejo el cuento:
En un pequeño pueblo, existía una diminuta carpintería famosa por los muebles que allí se fabricaban. Cierto día las herramientas decidieron reunirse en asamblea para dirimir sus diferencias. Una vez estuvieron todas reunidas, el martillo, en su calidad de presidente tomó la palabra.
-Queridos compañeros, ya estamos constituidos en asamblea. ¿Cuál es el problema?. -Tienes que dimitir- exclamaron muchas voces.
-¿Cuál es la razón? – inquirió el martillo. -¡Haces demasiado ruido!- se oyó al fondo de la sala, al tiempo que las demás afirmaban con sus gestos. -Además -agregó otra herramienta-, te pasas el día golpeando todo.
El martillo se sintió triste y frustrado. _Está bien, me iré si eso es lo que queréis. ¿Quién se propone como presidente?.
-Yo, se autoproclamó el tornillo -De eso nada -gritaron varias herramientas-.Sólo sirves si das muchas vueltas y eso nos retrasa todo.
-Seré yo -exclamó la lija- -¡Jamás!-protesto la mayoría-. Eres muy aspera y siempre tienes fricciones con los demás.
¡Yo seré el próximo presidente! -anuncio el metro. -De ninguna manera, te pasas el día midiendo a los demás como si tus medidas fueran las únicas válidas – dijo una pequeña herramienta.
En esa discusión estaban enfrascados cuando entró el carpintero y se puso a trabajar. Utilizó todas y cada una de las herramientas en el momento oportuno. Después de unas horas de trabajo, los trozos de madera apilados en el suelo fueron convertidos en un precioso mueble listo para entregar al cliente. El carpintero se levanto, observo el mueble y sonrió al ver lo bien que había quedado. Se quitó el delantal de trabajo y salió de la carpintería.
De inmediato la Asamblea volvió a reunirse y el alicate tomo la palabra: "Queridos compañeros, es evidente que todos tenemos defectos pero acabamos de ver que nuestras cualidades hacen posible que se puedan hacer muebles tan maravillosos como éste". Las herramientas se miraron unas a otras sin decir nada y el alicate continuo: "son nuestras cualidades y no nuestros defectos las que nos hacen valiosas. El martillo es fuerte y eso nos hace unir muchas piezas. El tornillo también une y da fuerza allí donde no actúa el martillo. La lija lima aquello que es áspero y pule la superficie. El metro es preciso y exacto, nos permite no equivocar las medidas que nos han encargado. Y así podría continuar con cada una de vosotras.
Después de aquellas palabras todas las herramientas se dieron cuenta que sólo el trabajo en equipo les hacia realmente útiles y que debían de fijarse en las virtudes de cada una para conseguir el éxito.
Todos tenemos virtudes, la sabiduria del que dirige esta en descubrir cuales son y sacar el mejor partido de ellas, lamentablemente hay muchas ocasiones en las que estas virtudes no se reconocen o solamente se trata de sacar provecho propio de ellas por quien deberia velar por la armonia del grupo.
(Nota: ¡Que nadie tome como alusion directa a nada ni a nadie de este pequeño cuento!, es solo eso, un pequeño cuento...)
Asomado a aquella ventana, trataba de relajar las tensiones del día dejando en blanco mi mente, observando aquel firmamento poblado de estrellas en la noche Mediterránea, en la que el suave viento procedente de la mar traía olor a algas que respiraba profunda y suavemente dejándome en un estado de paz como hacia tiempo no había sentido. Las tensiones del trabajo quedaron días atrás, las preocupaciones por mis hijos se habían atenuado al tenerlos ahora conmigo, en la habitación de al lado, riendo y bromeando, como cuando eran pequeños.
Una estrella fugaz, brilló en el firmamento, dejando una larga estela que se me antojó tan larga como la espera de estas vacaciones. Vino a mi memoria entonces el dicho de que si se ve una, hay que pedir un deseo e inconscientemente así lo hice. Solo Dios sabe lo que pedí y entre él y yo quedará el secreto, eran tantas las cosas que podía pedir... que mi familia tuviera salud, que mis hijos sigan por el buen camino, que esta familia siga unida aunque sea en la distancia, que yo tenga fuerzas para seguir adelante en esta vida, que cada día me pone mayores obstáculos en la salud, que las horas venideras de descanso al lado de los míos, fueran tan felices como la felicidad que yo sentía en aquel momento al tenerlos a todos juntos. Se que al regreso se producirá la diáspora, una quedará en Valencia otro irá a Oviedo y el nido salmantino quedara vacío de polluelos, lleno de recuerdos y preocupaciones por su futuro y bienestar.
Pero la vida es así, tan fugaz como aquella estrella que una noche brilló en el firmamento para que yo pudiera pedir mi deseo.
Hoy, el blog de un amigo me traía la triste noticia del fallecimiento de un compañero, son ya muchas y muy frecuentes las ocasiones en las que comienzo a recibir este tipo de noticias y no queda otra que hacer la reflexión, uno ya tiene años suficientes como para que los viejos amigos y compañeros vayan dejándonos, Un cierto YUYU entra cuando las cosas se dicen así, como acabo de hacerlo yo y uno toca madera a la vez que se entristece por esa perdida de alguien que un día se cruzó en tu vida y con el que quizá compartiste algo mas que el mero trabajo. Nadie ha dicho que la vida sea justa, y una vez mas alguien que hacia poco se había jubilado, apenas tiene tiempo para disfrutarlo (vuelvo a recordar a mi padre y a mi suegro que murieron con 64 años cuando tan solo les faltaban meses para esa jubilación deseada).
Pelear cada minuto de esta vida y apurarla en lo que realmente puede merecer la pena, es el objetivo que he sustituido por el cumplimiento de otros menos satisfactorios que hasta hace poco copaban mi existencia. Hoy, sigo dando la batalla diaria en mi trabajo, pero hay otras batallas personales que tengo que ganar al tiempo y objetivos que aunque no dependen directamente de mí, tengo que ver cumplidos. Ser abuelo (pese a que mis hijos no están por la labor de momento), seguir siendo el apoyo de mi familia y generador de ilusión en el futuro, evitar ser una carga con mis achaques y volver a compartir todos juntos horas de diversión y largos paseos como ese ultimo en Madrid hace muy poco. Me quedan por cumplir muchos deseos, volver a pasear por las calles de París, recorrer las calles de Londres por las que pasearon mis adorados Beatles y volver a sentir el limpio aire de esa Cantábrico que baño mi niñez. Espero que el tiempo nos respete, a ti amigo lector y a mi, que podamos ver cumpidos nuestro sueños y estas noticias luctuosas, se retrasen cada dia más y lleguen a ser una mera excepción.
La verdad es que nunca me he planteado el miedo a la hora de volar…son ya muchas las horas de vuelo bien de vacaciones o bien por motivos de trabajo y nunca se me ha ocurrido pensar que “aquel cacharro” de aluminio y acero pudiera hacer otra cosa que volar…Eso si… preguntándome como demonios puede sujetarse en el aire una mole de hierros, por muchas alas que tenga…
Conozco algunas personas muy cercanas, que nada más subir al avión inician su retahíla de oraciones a todos los santos conocidos mas os que se inventan, o se toman sus dos buenas copas para soportar el suplicio, mientras se atan a conciencia con el cinturón y alguien en tono guasón les dice… “los cinturones están puestos para que no se esparzan los restos en caso de accidente…” lo cual no solo no les tranquiliza si no que maldita gracia que les hace la broma…Alguno, cuando la Azafata comienza a explicar la medidas rutinarias de seguridad exclama… ¡Ya empezamos!... como si la cosa fuera el preludio de algún desastre y las explicaciones fueran por que este se iba a producir irremediable e inmediatamente.
Personalmente siento un enorme placer al volar pegado a la ventana, viendo el mundo desde arriba, pequeño como una maqueta, entre nubes como lo vería un ángel…sin agobios de atascos, sin las prisas de la carretera
Recorrer miles de kilómetros en poco tiempo, saltando de nube en nube y llegar descansado al destino…Lo mismo fue ir a Las Palmas que a Bruselas o a París o saltar desde Valladolid a Barcelona o Palma de Mallorca…nunca sentí miedo.
Tengo un amigo piloto que dice…”Mi profesión es la más peligrosa del mundo…todos los días tengo que ir al aeropuerto en coche”…
¿Para que sirve la MEMORIA HISTORICA?...Alguno se empeña en revivir el pasado como arma arrojadiza, darle vueltas a lo ocurrido sin sentido alguno y no con el sentido común de recordarlo para evitar que vuelva a caerse en los mismos errores… es cierto que quien olvida su historia puede estar condenado a repetirla…recordar sin acritud, sin resentimiento revanchista, sin el dolor de lo perdido, sin reivindicaciones trasnochadas por el transcurrir del tiempo, puede ser hasta saludable.
A mi abuelo no lo mataron los Nacionales, pero mi padre estuvo cautivo cavando trincheras en el cerco de Oviedo, por pertenecer a la falange y salvó su vida de milagro… Le encontraron en la solapa cosida en el forro, una medalla de “La Santina”, él y sus hermanos acabaron en el paredón de fusilamiento con tal fortuna que uno de los obuses del “Cervera” (1) acertó a caer cerca en aquel momento, haciendo huir despavoridos a los fallidos ejecutores y dándole la oportunidad de huir y cumplir su promesa de ir caminando, una vez terminada la guerra, hasta Covadonga desde Oviedo y subir de rodillas la escalinata de la cueva…
Nunca vi resentimiento en su mirada, ni dolor en sus recuerdos…solo la tristeza de no hablarse con su hermano Braulio, exiliado en Cuba por republicano…ese hermano que solo conocíamos por la foto de familia (añeja foto recuperada el archivo de un fotógrafo de Mieres), una familia que la historia separó y espero no vuela a separar el recuerdo de “la memoria histórica”
(1) Acorazado “Almirante Cervera”: Pasaba una vez al mes desde Coruña a San Sebastián, cañoneando posiciones republicanas con especial predilección la ciudad de Oviedo
Que todo es bueno o malo, siguiendo la teoría maniqueísta, no es cierto del todo. Aún no conozco una persona completamente buena o íntegramente mala ni una situación completamente buena o enteramente mala. De la misma manera tampoco estoy convencido del todo que aquello se nos vende como bueno, excelente y necesario tanto para superar una crisis como para vender algo, sea enteramente cierto. El vendedor (y se de lo que hablo pues lo he sido durante mas de treinta años) viste el articulo con las galas de la excelencia resaltando virtudes en ocasiones evidentes y trata de omitir explicaciones sobre carencias o defectos del producto, igualmente ocurre cuando se trata de mostrar la maldad o lo perjudicial de de algo y pongo como ejemplo evidente, la insidiosa campaña contra el tabaco y los fumadores, advirtiendo antes que yo soy fumador a pesar de no haber tocado un cigarrillo desde hace mas de cuatro meses y tengo la intención de seguir así hasta cumplir los 80 años en que los celebraré fumándome un buen cigarro puro.
A nadie, que sea o haya sido fumador ha retenido en su empeño las esquelas de “El tabaco acorta la vida”, “El tabaco es perjudicial para la salud”, “el tabaco produce impotencia” y los mil y un slogan que hoy pretenden sustituir por fotografías de muy dudoso gusto que tampoco van a retener al fumador de saborear el humo del tabaco y ¿Cuanto cuesta esa advertencia de mal gusto?, ¿Que publicistas, diseñadores e impresores se van a llevar el dinero tontamente?
Las prohibiciones, por que si, justificadas con un halo de progresismo y avances sociales en favor de la salud de la ciudadanía, deberían venir acompañadas de acciones reales en el ámbito de la salud en general y la salud, en esta España nuestra aún deja mucho que desear, decir que es gratis, cada vez que acudimos a urgencias, por que el medico de zona tiene la consulta saturada por pacientes con verdaderas tonterías, por las que antes no se acudía al medico, un pequeño corte en una mano ( se curaba con agua oxigenada y una tirita), un dolor de cabeza simple y llano con una aspirina ( Ahora se pide y en ocasiones se exige al médico un Scanner), colas para hacer recetas ( ¡Claro!, para algunos los medicamentos son gratuitos, según entiende mas de uno, que acude casi a diario a consulta y encima le parece mal que se le receten genéricos).Me consta que mas de un 50% de las personas que ven en consulta los médicos, no era necesaria la misma al estar ya diagnosticados y controlados, que el 80 % de las urgencias, no son tales en detrimento de la reales y que los medicamentos corren como el agua en los ríos,( Hay ocasiones en las que el paciente pide se le recete tal o cual medicamento que una vecina le dijo era muy bueno para no se que dolor o que ha visto anunciado en TV). No tiene sentido prohibir algo que al mismo tiempo se incentiva y valora como fuente de ingresos importante para el estado y si no ¿Que es lo que se grava con impuestos para llenar las arcas?, El tabaco, la Gasolina, La luz… Se exprime la gallina de los huevos de oro del coche, con tantos impuestos como caballos tiene el motor y luego por otro lado se hacen campañas para que se utilicen transportes públicos en ocasiones tercermundistas, se limita la velocidad, la circulación dentro de las ciudades, en vías Interurbanas y el aparcamiento que además se grava con tasas y ¿Todo esto es bueno o malo?
Un gallego contestaría, ¡Depende! (creo que seria el unico que responderia correctamente) Y efectivamente todo depende de quien lo interprete, por eso, para mí es bueno: que cada cual fume o deje de fumar según su antojo o necesidad sin que nadie prohíba nada, pero es malo que no se ponga coto a abuso de servicios sanitarios cuyo coste real desconoce el usuario y cuando se le dice que una operación de apendicitis cuesta 2.500 euros, se echan las manos a la cabeza, que cuando se llama al 112 y el helicóptero alza el vuelo, el mero hecho de arrancar el motor ha costado ya 6.000 euros y que 15 minutos de una consulta medica, entre sueldo del facultativo, mantenimiento de la consulta, gastos de luz, agua y servicios, material de curas, uso de equipos informáticos, cuesta mas 800 euros, ¡Total para preguntar si tienes ardor de estomago si es bueno o no tomar bicarbonato, por que un vecino le ha dicho que no es bueno abusar de este antiguo remedio!
En fin, que no hay nada bueno ni malo del todo, todo depende del punto de vista del que se mire.
A veces uno se sorprende de la empatía que puede llegar a mostrar en determinadas situaciones con determinadas personas generándose un clima de confianza en el que se puede hablar de todo sin el temor a ser traicionado… ¡solo es ilusión!…la traición es el pan nuestro de cada día, no puedes confiar ni en tu propia sombra y menos en quienes comparten contigo trabajo y horas de desvelos.
La inocencia de creer que las personas son buenas, ( utilizando la formula maniqueísta de que o son buenas o malas, sin medir tonalidades intermedias) puede a uno llevarle al tremendo error de confiar a quien no debe, las debilidades de uno y las preocupaciones que luego serán usadas como arma arrojadiza.
Generalmente con quien mejor te portas es posiblemente la persona que mas”patadas” te va a dar, quien mas “zancadillas” te va a poner y de quien menos puedes esperar ayuda en un momento dado.
Todo esto viene a raíz de una conversación mantenida ayer con un compañero que al parecer conocía mejor que yo a determinadas personas y sintió en algún momento concreto vergüenza ajena del trato que se me estaba dando y calificó de inmoral y poco ética, una situación acaecida en el mes de Marzo, durante una reunión de trabajo, que ya tenia casi olvidada, donde llegué a sentirme traicionado y sorprendido de la actuación hipócrita de quien así se comportó.
Ayer yo confesaba que desde aquél momento se me abrieron los ojos ( debería haberlos tenido mas abiertos antes) y perdí la fe en lo que llaman “compañerismo” ,”Trabajo en equipo” y zarandajas por el estilo…Aquí cada uno va a lo suyo y le importa muy poco el prójimo, se que no escarmentaré pues uno es como es y son ya 55 años haciendo gala de toda la educación y respeto aprendido del ejemplo de mis padres, pero me cuidaré mucho de confiar en nadie y menos favorecer gratuitamente a quienes no lo merecen.
Dicen que el mundo “es un teatro” y ahora les doy la razón, cada uno interpreta su papel y cuando baje el telón muy pocos recordarán si reías o llorabas, si eras feliz o penabas. Salvo a la familia, a los demás “le importas un pito”.
De recuerdos vive el hombre cuando el hombre llega a determinada edad…esta frase que tantas veces oí, no tenia el sentido que hoy van cobrando las cosas con el pasar de los años…
Hace unos días encontré a un antiguo amigo de la infancia con quien compartí juegos hace mas de 45 años, Benjamín… y me sorprendí a mi mismo cuando comentábamos andanzas y correrías con detalles que ninguno de los dos podíamos imaginar se encontraban perdidas en la memoria… El viejo caserón de Gobiendes… la higuera… las palmeras de la entrada… nuestras trastadas a la señora Regina, nuestros paseos hasta la playa en una vieja carreta tirada por bueyes, la búsqueda de la tortuga en el huerto, el susto del cartero que segando con su guadaña , fue esta arrebatada por un rayo sin causarle daño alguno, su empeño en cambiar gatos por liebres ( literalmente, pues decía que estos eran mas sabrosos) todo revivido por unas fotos añejas recuperadas de un vetusto álbum familiar…sus padres y los míos…¡Que jóvenes eran!...sus hermanos…mis hermanos…ufffffff…..cuanto tiempo ha pasado…¿ será que me estoy haciendo viejo?...
Una Asturias casi olvidada y que ahora revive, la promesa de volver algún día con Benjamín ( Jami) a Gobiendes… comernos una fabada y tomar unos culetes de sidra, me parece una estupenda idea, quizá se avive más mi memoria, quizá reviva tiempos perdidos ( no vuelvo a decir como en mi primer post “robados” y te lo debo a ti amigo XATEVEXO, que me diste una buena lección), si el evento se produce prometo dejar constancia en este blog
El día 13 de Febrero de 2007, a as 15,50 horas, nació este blog con la simple pretensión de ir recogiendo mis pensamientos, emociones, vivencias y recuerdos, sin otro objetivo que servir de archivo de la memoria, esa memoria que en ocasiones me hace revivir momentos felices del pasado o dejar constancia de sentimientos actuales de circunstancias personales o laborales.
Ayer se cumplió el post numero 500 que lo dedique a mi obsesión por el método y el orden en el trabajo. Hoy solo escribo este post, para dejar constancia de los 500 anteriores en los que he ido volcando retazos de mi existencia, nunca creí que esto pudiera dar tanto de si, y hoy revisando escritos pasados he vuelto a sentir las emociones que en ellos volqué. Los miedos y temores del pasado que de nuevo vuelven y las alegrías de haber vivido una infancia feliz que se ha prolongado con una familia estupenda con la que seguir compartiendo mi existencia.
No se si llegaré a otros 500, pero lo que si tengo claro es que seguiré escribiendo y quizá algún día cuando el tiempo me lo permita termine por escribir ese libro que ronda mi mente desde hace mucho tiempo, dedicado a todos los que han compartido mi vida.
Luz de luna iluminando los acantilados y la brisa salobre del mar azotando el rostro, en lo alto del monte el reflejo intermitente del faro marca el camino a los navegantes, mientras, una hilera de luces sale del puerto camino del calamar y entre tanto afanosas, las pescaderas preparan sus cestas en la lonja a la espera de la cosecha. En tierra y de noche ha comenzado una larga jornada en busca del sustento diario, cuando otros apuran las últimas horas de la noche con algún culin de sidra en los chigres del puerto, en los que el humo de los cigarrillos se mezcla con el olor a manzana escanciada. Abrigado para la ocasión, aquella noche, compartí horas en la mar con uno de estos viejos pescadores, noche larga, fría y laboriosa en la que una y otra vez hacíamos bajar las poteras hasta el fondo y las izábamos arrastrando el preciado fruto del mar. Una y otra vez, sin descanso, sentí la pesada carga ante la resistencia del agua y pagué la novatada de no usar guantes, mis manos terminaron llenas de ampollas por el roce de los cordeles, pero mereció la pena. Al amanecer, cinco cestas llenas en cubierta, eran el trofeo de aquella noche en la que compartí trabajo y mil historias de pescadores, canciones y chismes que entretuvieron una larga noche en la que aprendí lo duro que puede llegar a ser ganarse el pan cada día
Muchas veces he relatado en este blog mis dificultades y en ocasiones esfuerzos para hacer una vida que podría llamarse normal, dentro de mi incapacidad para caminar durante mucho rato o para subir escaleras, muchas veces, y deben ser los años, me encuentro con obstáculos que antes superaba sin apenas esfuerzo y que ahora provocan en mi cierta desazón para superarlas. Pero esto no ha ocurrido siempre, una conversación con un amigo de la infancia, hace unos días, me recordaba su asombro ante mi manejo de la bicicleta, esa misma que ahora me deja con la lengua fuera y con la que apenas puedo recorrer unos 300 metros. Aquella bicicleta BH roja que me sirvió de vehículo para llegar todos los días al colegio y que aparcaba en los cuartos del carbón, pues no había otro sitio donde dejarla. Me recordaba montado en ella, correteando por el patio de los Maristas, perseguido por otros ciclistas que eran incapaces de alcanzarme y como en ocasiones hacia la burrada de soltar las manos y dirigirla solamente con mi cuerpo sin tocar el manillar con una pericia que ahora me parece imposible. Como en mas de una ocasión y pese a todo, tiraba mis muletas desde el muro del Campo San Francisco y detrás de ellas me descolgaba saltando desde mas de dos metros de altura haciéndome el machito ante mis amigos (No sé como no me rompí la crisma mas de una vez), Era capaz de seguir el ritmo en los juegos con mi hermano y mis amigos Juan Antonio, Rudi, Samuel, Fernando, Jesús, que formábamos un grupo unido por la vecindad y el colegio. Nunca me sentí diferente, nunca llegaron a pensar en mi como alguien que no podría hacer determinadas cosas y en ocasiones era yo precisamente quien las hacia y ellos no se atrevían. Tampoco recuerdo una protección especial ni una preocupación desmedida de mis padres y quizá eso fue lo que hizo que yo asumiera como normal, lo que nunca lo fue. No poder subirme a unos patines, ni correr, ni jugar al fútbol o al baloncesto fue motivo de trauma, ni necesitó como hoy hacen mil madres histéricas, que mis padres me llevaran a ningún psicólogo. Sabía perfectamente hasta donde podía llegar, que podía hacer y que no, asumiendo sin inconveniente alguno que si yo tenía limitaciones había otros que sin ser tan patentes también las tenían y no pasaba nada.
Hoy hay una histeria colectiva, me da la risa cada vez que oigo que alguien manda a su hijo al psicólogo por cualquier cosa, que se habla con mucha frecuencia de niños hiperactivos y se les trata como bichos raros sometiéndolos a ojo escrutador de estos profesionales, en los que no tengo ninguna confianza (lo siento, me parecen una profesión que ha dirigido mal su objetivo buscando un licito negocio), por eso, el otro día metí la pata cuando uno de mis sobrinos estaba molestando descaradamente a alguien que se encontraba cerca ante la mirara impasible de su madre que no le llamaba la atención. Por vergüenza ajena me disculpe diciendo ¡Perdone, es que su madre es psicóloga y le consiente todo para no traumatizarle!, fue entonces cuando al contestarme me di cuenta de que había patinado ¡No se preocupe yo también soy psicóloga! (Leñe, esto si que fue un tropezón) y pensé, ¡Estamos rodeados de psicólogos y continuamente analizados en nuestros actos sin que nos enteremos,¡es para poner lo pelos de punta! ¿Verdad?
Una vez más, me he puesto a prueba, como los vehículos viejos, como la maquinaria vetusta con el fin de conocer hasta donde puede aguantar y si el rendimiento esperado es correcto, nuevamente, y aprovechando un fin de semana en Madrid en compañía de mis hijos, he vuelto a caminar mas de lo esperado, mas de lo previsto, sin que ese cansancio al final de la jornada estuviera fuera de lo normal. Nadie ( ni yo mismo) podría creer antes de la caminata que fuera capaz de subir desde la estación de Príncipe Pío, por la cuesta de San Bernardo hasta la Gan vía, llegar a Callao, continuar por Preciados hasta la Puerta del Sol y seguir hasta la Plaza Mayor, en un periplo que en algún momento parecía no tener fin, pero que terminó con una cena familiar en la Plaza Mayor, esa Plaza, que sigue pareciéndome pequeña ante la de Salamanca y oscura por el color rojizo del ladrillo.
Fue un viernes esplendido al que seguiría un sábado paseando desde Sol al Prado, los Jerónimos y el Museo Reina Sofía, para terminar el día asistiendo a una obra de teatro de Woody Allen ,donde ese humor fino y esperpéntico puso en mi la risa alegre de momentos desenfadados ya casi olvidados.
Han sido días por los que ahora, mirando a lo alto, puedo dar gracias por cada paso dado, por cada segundo vivido, por cada calle recorrida junto a los míos y por esas energías que no se de donde salieron pero intuyo que mucho tuvo que ver el cariño de los míos y las ganas de compartir horas con ellos.
Pocas veces tiene uno la oportunidad de escuchar con detenimiento y tranquilidad a un enfermo imaginario, pues lamentablemente todos estamos mas preocupados por nosotros mismos que por los que nos rodean, se trata de un egoísmo innato en el ser humano, todos nos miramos al ombligo y la gran mayoría de las veces somos incapaces de hacer un ejercicio de empatia con nuestro interlocutor y mas si este en su alocución nos esta recordando a nosotros mismos y nuestros problemas personales. No obstante ayer escuche, comprendí y sentí parte de las preocupaciones de un amigo, sus miedos atávicos a la muerte, su obsesión por tomarse cada media hora la tensión con un aparato casi rudimentario y de dudosa fiabilidad y su loable preocupación por como quedaría la familia si él faltara, me hicieron reflexionar en lo inútil de muchas de nuestras luchas diarias, de nuestras preocupaciones fútiles y vacuas muchas veces por aparentar ante los demás y otras por conseguir objetivos vacíos o realmente importantes para nuestra vida y la de los que nos rodean.
Puede parecer exagerado, que alguien se tome la tensión cada media hora, que tome tranquilizantes a cada latido de corazón alterado, que se mire en el espejo para ver si la ojeras han aumentado y que se tome el pulso permanentemente, pensando a cada instante que es el ultimo de su vida, pues no es motivo de risa como a alguno pudiera parecer, puesto en la medida de lo posible en el lugar de mi interlocutor, sentí parte del infierno que debe estar viviendo y lo que es peor, la impotencia de salir por uno mismo sin ayuda, de esta situación que es enteramente de "Coco".
Puedo asegurar por experiencia propia que es con mucho peor dejar a la cabeza que vaya a su aire imaginando enfermedades, que una enfermedad física y real, creo que en alguna ocasión ya conté mi experiencia en este tema y prefiero seguir sintiendo el dolor físico al dolor de elucubraciones imaginarias, sobre enfermedades no existentes o simplemente previsibles.
No hay consuelo, no hay medicamento, no hay cirugía para quien se empeña en ser un enfermo imaginario, las palabras de consuelo y consejos no sirven como tampoco sirven las recriminaciones para hacerle salir de ese trance, solo él, con fuerza de voluntad, cambiando los esquemas de su vida podía hacerlo, Lo lamento amigo mío, en esta ocasión no te puedo ayudar, solo me queda el consuelo de que tu enfermedad es realmente imaginaria.
Me quedé dormido con una mano en la cara y el codo apoyado en el sofá, el agotamiento del día me había ganado la partida y mi cuerpo pedía un rato de descanso a gritos, pero no, no fue un sueño placido como esperaba, una conversación con un amigo había quedado grabada en mi cabeza y ya se sabe la cabeza descarga esas cosas guardadas cuando menos te lo esperas.
Una frase venia una y otra vez repitiéndose como una letanía interminable, “cada día tienes que volver a demostrar lo que ya llevas haciendo durante años”, de nada vale lo que hayas hecho, tu historia de esfuerzos diarios con sus aciertos y errores de nada sirven, ni nadie los va a tener en cuenta.
Esta queja de mi buen amigo, me devolvía a situaciones personales pasadas y se mezclaba con situaciones ajenas presentes que uno vive de cerca cada día. Ciertamente el esfuerzo diario solo lleva en el mejor de los casos a producir en uno un estado de satisfacción personal, que nadie va a compartir, quizá sea una de esas pocas cosas que quedan para uno, guardadas en el interior y que nadie entendería por mucho que trataras de explicarlas. Nadie te va a dar palmaditas en la espalda por hacer lo que tienes que hacer, nadie te va a dar las gracias por cumplir con tu deber, nadie te va a premiar en momentos difíciles los desvelos pasados y si las cosas no vienen bien dadas, no trates de buscar explicación ¡No la tiene!, quizá traten de justificar lo injustificable, de apuñalarte por la espalda de arrinconarte en un lugar en el que no puedas ser molesto, solo te quedará el orgullo de saber que hiciste lo que hiciste aunque ahora te coma por dentro la falta de razón en las decisiones de otros, pero no te preocupes, los años me han enseñado un cosa, el tiempo termina por darte la razón aunque esta no se reconozca como debiera y se haga en voz baja, sin apenas publicidad, quizá con vergüenza de ser reconocida.
Desperté mas cansado de lo que estaba antes de dormir y en mi cabeza seguía una y otra vez repitiéndose machaconamente aquella frase. Sonreí y pensé, ¡No hay nada nuevo bajo el sol!, Caín sigue vivo y Abel recibiendo golpes con la quijada del asno, la cuestión esta en que personaje de estos dos nos toque vivir nuestra vida y mucho me temo que nos esta tocando Abel.
A los que me apoyaron y creyeron en mi, en mi capacidad que a primera vista podria haberse puesto en duda, a los que compartieron y comparten horas de trabajo con la misma ilusión que yo la compartí y comparto con ellos, a los que supieron entender mis fallos y debilidades, a los que aplaudieron mis logros y ansias de hacer bien las cosas, a todos aquellos que de una manera u otra han hecho que me sienta útil y bien en mi jornada diaria, GRACIAS.
Pocas veces puede uno darlas, y puede manifestarse de esta forma, pocas veces tiene uno la fortuna de contar cerca con personas a las que agradecer algo en el trabajo, yo tengo la suerte de tener alguna cerca y a estas va dirigido este post, a los que estuvieron y ya no están y a los que están y saben perfectamente a quienes me refiero si leen estas líneas, sin necesidad de dar nombres. Entre todos me habéis facilitado el camino pese a las zancadillas de otros, entre todos habéis logrado que suba mi autoestima pese a que esta podría en algún momento haber terminado por los suelos y nunca fue así. Uno sabe de sobra que en esta vida vas a encontrar quien pretenda hacerte la vida imposible, quien intente jugar contigo y quien aprovechando tu buena voluntad saque alguna tajada, lo difícil es encontrar gente como vosotros, por eso y por que sois como sois GRACIAS. Compañer@s.
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EL ULTIMO MONO.

Mi primer jefe,allá por el año 1981, fue todo un manual para el novato, de lo más “completito”, con ejemplos, no siempre buenos y con practicas forzadas, como la de repetir finiquitos, escritos a máquina, (entonces no había ordenadores), por que en lugar de poner “DOS MIL PESETAS” la maquina que sabia más que yo y sabia lo que ocurriría, tuvo la genial idea de imprimir “DIOS MIL”…y ¡Dios!… La que me armó mi apreciado jefe, delante de dos clientes, salieron de su boca, tal cantidad de improperios, todos ellos aprovechando la casualidad del error, con epítetos al “Santísimo”…como podréis imaginar… ¡Qué mal rato me hiciste pasar Manolo!, Supongo que luego te reirías a tus anchas recordándolo a solas, ¡Qué Dios te tenga en su Gloria!, se divertirá mucho con tus salidas de tono y seguro que como te conoce bien, sabrá que no es maldad, si no que tú eras así…
Amador, recordará como yo cuando recibiste, amigo Manolo, nuestras primeras nóminas, el primer sueldo, que no se ajustaba a la cantidad que se nos había prometido, faltaban unas doce mil pesetas del mismo y te encerraste en tu despacho, (con mamparas de madera que todo lo dejaban oír) y llamaste a Hernández, el entonces Jefe de personal…escuchamos como defendías nuestra primera paga con razonamientos llenos de tacos, blasfemias, entre los que soltaste un: ¿cómo c… les voy a poder exigir que trabajen con este sueldo de m…?, Luego saliste del despacho y con cara entre encolerizada y apesadumbrada, nos entregaste las primeras nóminas con un “ Esto es lo que hay de momento, espero que me hayan oído”…¡Vaya que si te oyeron…!
De ti aprendí algo que siempre he llevado como bandera, Para defender algo, es fundamental tener lo que tú llamabas “Fuerza moral”, una especie de sumatorio de razón, conocimientos, certeza y convencimiento de que lo que defendías era lo correcto.
El día que te jubilaste, Cercós, ( Director General de Winterthur), alabó tu valor, reconoció, quizá por primera vez tus méritos y me diste envidia… (sana envidia) pues habías llegado al final con el abrazo de tu jefe, con los nervios, le tiraste la copa… ¿O, no eran los nervios?, Conociéndote, pudo haber sido hasta intencionado.
Cae la tarde, una pesada y bochornosa tarde de verano en la que el calor hace mella en la actividad de todo bicho viviente. Indolentemente dejo caer los brazos a lo largo del sillón y me acomodo tratando de tener la menor actividad física posible, intentando mitigar el calor, siento en la cabeza una pesadez que ralentiza mis pensamientos igual que mis reacciones físicas, no obstante trato de centrarme en la conversación que a mi alrededor se esta manteniendo en la que escucho palabras que no se por que, se …van fijando con especial interés en mi inconsciente…”los años”…”la salud”…”los hijos”…”la jubilación”…”los abuelos”…”los precios”…mi cabeza, comienza a formar una idea, una nueva situación, una conversación imaginaria independiente de la que se mantiene a mi lado, quizá fruto de mis preocupaciones actuales, en las que las palabras que quedaron fijadas marcaban la pauta de una realidad.
El pasar de los años, que cada vez parecen caer con mayor celeridad, la salud que no es todo lo buena que debiera ser y que no solamente me afecta a mi si no también a los que me rodean y comparten mi vida, los hijos, unos que van saliendo del nido, que hace años creamos para protegerles y otros que aún no consiguen encarrilar su futuro, la jubilación, el fin de una actividad diaria, cada vez mas cercana y real, los abuelos (en este caso, la abuela, única superviviente de aquella generación que habiendo pasado una guerra, supo prepararnos un camino ) y los precios, quizá lo de menos (Aunque si, pueden llegar a agobiar)… quizá lo mas material y como material muy superable.
No conseguí atender a mis compañeros de tertulia, os pido disculpas, la mía fue una tertulia conmigo mismo, muy intima, muy inquietante, muy real…Por la noche tardé en conciliar el sueño, cosa que hacia mucho no me ocurría, y pensé, ¡mis preocupaciones son mías!, de lo que verdaderamente me importa, mas que el trabajo, los objetivos y demás, que ya son pasado
Hoy mi coche decía que estaba cansado, el ordenador de abordo tenia un mensaje en su pantalla muy claro... No ando por que no quiero... Me baje del coche y me puse frente a el, encarados los dos comencé de decirle ¿Que te pasa hoy, quieres fastidiarme el día?, un sonido ronco salió debajo del capó contestando a mi pregunta ¿No ves que ya estoy viejo?, Viejo, respondí si solo tienes 7 años, yo a tu edad... y me interrumpió, a mi edad tu proporcionalmente eras un bebé, no te tires pegotes, anda, ponme aceite nuevo, cambiame las ruedas, y estirate un poco poniéndome gasolina 98, no seas racano?...¿ Racano yo?, con lo que te cuido, te adorno con cintas plateadas en los costados, he cromado tu radiador, te he puesto unas tomas de aire chulisimas, he pintado tus paragolpes y te he puesto tapacubos nuevos también cromados ¿Qué mas quieres?.
¡Pues que voy a querer!... Que no me des acelerones a la salida de los semáforos, que no aparques de oído golpeándome contra otros colegas, que no me cargues como a un burro y sobretodo, que no corras por esos caminos de Dios.
¿Correr yo?, Tu no sabes lo que es correr, a ti te compre cuando ya se me había pasado la fiebre de la velocidad, cuando los años me habían asentado y llegar antes o después a un sitio no tiene importancia. Tu predecesor, el Chrysler, ese si que corría, tragaba mucha gasofa, pero era una delicia poner el pie en el acelerador y sentir todos sus caballos en el pie me deshice de él por que tenia un deposito muy pequeño y tenia que parar en todas las gasolineras que había a nuestro paso.
¡Vale!, ya negociamos...tu me lavas todas la semanas, me pones gasolina de lujo y yo prometo llevarte donde quieras, sin fallar en el arranque por las mañanas, sin darte sustos en las curvas y cuidándote en los viajes.
¡De acuerdo!, pero arranca ya de una vez que voy a llegar tarde al trabajo
Seguramente mas de una vez hemos pensado que “el tiempo vuela”…varios post atrás hablaba del ”tiempo que huye” y de la relatividad del mismo, una vez más he notado esa fuga implacable del tiempo, ese pasar veloz, constante implacable, cuando uno recuerda días de verano y piensa… solo quedan cuatro meses para Navidad, ¡otra vez!...casi ha volado el año, otro mas…un nuevo curso para mis hijos, otra vez la reuniones premonitorias del final de año, las prisas por hacer lo pendiente, los planes para hacer en el futuro, los aniversarios ( mojones en el camino del tiempo que nos sirven de referencia), aniversario de boda, cumpleaños de mi mujer y mis hijos, aniversarios de la muerte de mi Padre y mi Madre, y el tiempo sigue pasando…Es cierto lo que oí contar a mis mayores, “cuanto mas años cumples, mas rápido pasa el tiempo” ( otra vez la relatividad) y cuando uno mira atrás, al tiempo vivido, tiempo pasado, siente muy lejanos momentos de la niñez, correteando sobre las arenas de la playa de Ribadesella ( tan lejana), dejándome mecer por ese Cantábrico frió y embravecido, sintiendo el “orballo” en la cara y el olor a pinos y eucalipto que este año pude revivir en Portugal…echando de menos a mi Padre ( Asturiano de pura cepa) y a mi Madre ( Castellana de pura entraña)…¡nostalgia, morriña, saudade!...¿por que vuelves a mi hoy?. Y lo haces con esta fuerza… Septiembre nunca fue para mí un mes bueno, los peores aniversarios están concentrados en este mes en el que además la luz del día no acompaña, el aire ya frío hiela hasta el alma que parece encogerse, se acabó la luz del verano, el calor y la alegría del “doce far niente” ¿ por que morriña…por que vuelves?
Sr. Darwin, ¡Se equivoca usted!... el hombre no desciende del mono solamente también, desciende del buitre, por su rapiña y carroñeria en los países tercermundistas, desciende del tigre, por su agresividad en las guerras que continuamente provoca, desciende de la hiena por el trato a sus semejantes, desciende del ratón por su cobardía ante los problemas ajenos, desciende del cerdo ensuciando este planeta y a sus semejantes, desciende del esturión nadando siempre entre dos aguas.
Buitre, tigre, hiena, ratón, cerdo y esturión, somos todos en algún momento de nuestra vida, de cada uno de ellos hemos heredado algo y la herencia no la hemos podido rehusar.
No obstante también somos, caballo noble bruto que corre en pos de la libertad, abeja laboriosa en colmenas de actividad interminable, pavo real que exhibe sus galas, león rey de nuestra jungla y protector de la familia, hormiga en igualdad con sus semejantes, delfín fraternal y alegre.
Caballo, abeja, pavo, león, hormiga y delfín, somos también en algún momento de nuestra existencia, no solo monos, Sr. Darwin, la naturaleza ha querido que tengamos un poco de cada animal que comparte este planeta con nosotros, unas veces burro y unas veces águila, unas veces tortuga y unas veces gacela, no solo somos el mono divertido y juguetón, inconsciente de su existencia... ¡Que también!...somos el compendio de todos los animales, somos, EL SER HUMANO, con nuestros defectos y virtudes, con nuestros errores y aciertos, con nuestras capacidades y limitaciones, el único ser capaz de amar y odiar al mismo tiempo.
Por necesidades del trabajo, durante muchos años tuve que acudir al llamado GPS personal, es decir, preguntar la "paisano" de turno, por el lugar , la calle o el paraje al que uno se dirigía, sin la necesidad de satélites, pantallas y voces con acento mejicano que te indiquen el lugar.
Hoy, haciendo uso de la tecnología punta, he probado ese "cacharro" que llaman TOMTOM (No, tonto, como alguno lo denomina). La verdad me ha sorprendido, a parte de marcar en la pantalla la carretera y el punto exacto en el que me encontraba, una agradable voz de una señorita me indicaba con antelación los giros y maniobras para ir por el buen camino.
Ha sido una de las pocas veces que no de discutido con mi copiloto, sobre si la senda era a derecha o izquierda, sobre si, me he pasado la salida o he entrado en otra equivocada, ¡Bendito invento!, no solo me lleva al sitio correcto si no que además me evita discusiones conduciendo y es que la tecnología avanza que es una barbaridad, pronto veremos que no solo nos indica el camino, si no que será capaz de llevarnos el solito y sin sobresaltos al lugar seleccionado, seremos unos meros ocupantes de un vehículo y como mucho vigilantes de que todo salga como es debido. No es una utopía, ya he visto el coche que aparca solo, sensores y servos hacen posible esta maravilla en la que mientras aparca solo, puedes como en el anuncio hacerte el nudo de la corbata, atrás van quedando las habilidades de cada uno y van siendo sustituidas por la maquina, esa maquina que si bien por un lado nos facilita la vida, por otro le estamos dando tantas capacidades que un dia será ella quien decida cuanto y no solo como debemos vivir, y esto si que me asusta. ¿Imagináis un mundo gobernado por maquinas?, pues al paso que vamos no esta muy lejano, ¿Dónde quedará el libre albedrío?, ¿Dónde la imaginación?, ¿Donde la libertad?, ¿Dónde el ser humano con sus benditos errores?
Hoy quiero dedicar este post a las CROQUETAS, esas que mi madre hacia como nadie (todas las madres son las mejores cocineras para cada uno) os habéis fijado que siempre queda una en el plato, la famosa de la vergüenza, esa que nadie se atreve a tomar y que todos miramos de reojo con un respeto extraño y llenos de ansiedad, esa misma que le decía yo a mi madre ¿pa que la haces?, pues ahí esta, sola abandonada y bajo la mirada inquisitiva de todos los comensales. Pues este fenómeno de la croqueta solitaria, llega a producirse también a gran escala, veréis, imaginar un ágape de una boda por ejemplo, varios platos con croquetas y al final, una sola en cada plato y todas bajo la atenta mirada de los que las rodean y nadie se atreve a tocarlas, ahí quedan hasta que alguien en un alarde de logística se le ocurre mezclarlas todas en un solo plato, la cosa cambia, el cotarro se anima y ya nadie se ocupa del plato, pero por poco tiempo, al final vuelve a quedar una sola, esa que no se debía haber hecho, hasta que otro tan ingenioso como el mezclador de croquetas, se le ocurre una sádica solución, el descuartizamiento de la croqueta, y ahí tenemos a la pobre troceada en cuatro cachos, volviéndose a producir el fenómeno de que los comensales se animan al reparto hasta que queda un mísero cacho que nadie es capaz de tocar.¡Pobre croqueta!, por eso y para que esto no ocurra donde yo como, siempre y ante el asombro de los concurrentes, acabo comiéndome en un alarde de valentía y generosidad la ultima, para evitar la vergüenza y el desmembramiento de la pobre croqueta, es cuestión de sentimiento.
Una semana... ya ha pasado la primera semana en mi nuevo puesto de trabajo, han cambiado muchas cosas en mi modo de hacer, el trabajo es mas relajado aunque quizá mas intenso, ya había olvidado lo que es estar horas y horas pegado a una pantalla de ordenador haciendo un trabajo administrativo que la gran mayoría de la veces es gratificante, como lo es el hecho de contar con compañeros dispuestos a echarte una mano en caso necesario, cuando no sabes por donde encarar algún asunto y el respeto que me muestran ante mi nueva situación.
Pronto olvidé la presión de las estadísticas (ya no me desayuno con ellas) y los objetivos pendientes (el objetivo mas cercano es sacar el trabajo diario que sale sin dificultad). Desde esta perspectiva nueva, hay que hacer justicia a los comerciales y Directores (y no por que yo fui uno de ellos) su labor llega a obsesionar debido a la presión y a veces incomprensión tanto de los que están encima como de los que están por debajo, se suele hablar de la "soledad" del mando y yo la padecí como la suelen padecer aunque no lo reconozcan, todos los que ejercen algún puesto de dirección.
Confieso, que me siento bien, trabajo sin presión y sin descanso sintiendo que lo que hago sirve para algo y da sus frutos inmediatos, sin la espera de resultados estadísticos ni análisis posteriores en reuniones interminables. Termino la jornada y mi cabeza desconecta del trabajo y disfruto de mi vida y mi familia como hacía mucho tiempo que no ocurría, mi agenda se ha vaciado de anotaciones de trabajo y se llena de notas familiares...cumpleaños, exámenes de mis hijos, guardias de mi mujer, comidas con los amigos han sustituido a Visitas a mediadores, controles estadísticos, reuniones de trabajo, viajes a los pueblos.
Y como estoy bien, quizá sea esta la última vez que dedico un post a estos cambios ya casi consolidados y que me están dando satisfacciones que no conocía
Ojos que no ven...A veces uno desearía ser ciego, sordo, o vivir en un mundo donde la comunicación no fuera tan intensa ni completa como lo es en nuestro mundo actual.Te enteras de todo, con pelos y señales y tu animo se ve a veces agredido por comentarios, acciones, actitudes de las que casi al instante tienes información completa y detallada. Se termino la tranquilidad de espíritu, el reposo del guerrero, la descansada vida del ignorante al ...que en algún momento llegas a envidiar...Noticias, fotos, grabaciones,cualquiera tiene acceso a poder dejar constancia de todo en cualquier momento, un accidente, una pelea, un atraco, una manifestación, el rollito de dos amantes... nada escapa al ojo que todo lo ve y todo lo registra y nuestra mente a veces es incapaz de procesar tal avalancha grafica, con tanto detalle por la cantidad de información con la que se nos bombardea...Desde el desgraciado accidente del dia 20 ya todo el mundo habla de los litros de Keroseno que consumía el avión, el numero de horas de vuelo, las maniobras de despegue y aproximación, el numero de horas de mantenimiento de la nave y hasta los procesos de revisión de una aparato tan complicado como puede llegar a ser un avión de pasajeros ha de pasar y se explica por un mecánico de coches los procesos de revisión, o por un albañil, las maniobras de despegue y las normas de IATA...o un funcionario de correos demuestra con movimientos de las palmas de su mano como debió de haberse efectuado la maniobra para evitar tal desastre.Todos sabemos de todo, todos somos especialistas, entendidos en el tema y mostramos nuestras opiniones, frente al prudente mutismo de los verdaderos profesionales...no he escuchado aún una explicación, un comentario, una hipótesis de ningún profesional de verdad, el mutismo de pilotos, azafatas, sobrecargos, controladores, responsables del aeropuerto, constructores y mecánicos de aviación civil ha sido absoluto, sepulcral, aséptico, mientras en la calle ya se atribuyen responsabilidades, y apunta con el dedo a todo el mundo y es que la información es así de osada, no distingue a quien se envía ni la respuesta y reacción del receptor.
En fin, vivimos en la era de la información, buena o mala, ahí la tenemos y que cada cual haga con ella lo que quiera...
Hace unos días tuve la oportunidad de pasear por el Muro de San Lorenzo en Gijón, lo que despertó recuerdos ya olvidados de tiempos lejanos y que avivaron no sé aún bien por que motivo.
Corrían los años 60, (tenia yo entonces unos diez o doce años) la cirugía infantil, aún en nuestro país estaba en pañales y muy pocos eran los médicos que se atrevían a enfrentarse con casos de Polio y sus secuelas (Creo que recorrí todos, en un
peregrinaje largo y en ocasiones tedioso, en compañía de mis padres que buscaban soluciones allá donde pudieran existir).
Por aquella época, llegó a oídos de mi padre que había un cirujano en Gijón que podría resolver parte de mi problema y ni corto ni perezoso, me llevó a aquellas tierras en busca del mencionado profesional. Mis recuerdos son borrosos, he de confesarlo, pero lo fundamental de aquella visita, aún permanece en mi memoria. Dos días de espera hasta ser recibidos, una consulta en un primer piso desde el que se podía ver esa playa de San Lorenzo, unos viejos sillones en una sala de espera en la que hacían turno unas ocho personas y por fin la consulta, estudio a que fui sometido y una respuesta: ¡Si, puedo hacer que camine sin necesidad de aparato ortopédico! La cara de mis padres en aquel momento puedo recordarla perfectamente, fue de alivio que no tardó en desaparecer cuando el medico explicó:
¡Tengo que operar y bloquear esa rodilla dejando la pierna completamente recta como si no existiera rodilla y para siempre!, el post operatorio seria largo, nueve meses en cama y luego rehabilitación.
Una vez en la calle, (Quizá en el mismo sitio por el que he paseado estos días), recuerdo que rompí a llorar pidiendo que no me operaran, no estaba dispuesto no poder volver a sentarme en el colegio con comodidad y tener que hacerlo con la pierna estirada (aún no pensaba en que si la operación se llevaba a cabo, con el tiempo tampoco podría conducir un coche, por ejemplo y mucho menos aquella moto que me sirvió durante mis años de universitario para ir a la facultad). Una sonrisa en el cara de mi padre, me devolvió la serenidad mientras mi madre agarrandome fuerte, como solía hacerlo para tranquilizarme, me decía: ¡Ni tontos!, para esta solución no había hecho falta venir hasta aquí, a lo que mi padre respondió,¡ Mereció la pena muyer, mereció la pena venir a esta mi tierra y pasar en ella unos días!. Hoy yo también repito aquellas palabras, este fin de semana ¡Mereció la pena! Por el mismo motivo, por haber pasado unas horas en mi Asturias del alma disfrutando de ella con mi mujer y mi hijo.
Como todos los días, inicié mi rutinaria caminata de una hora, obligando a mis músculos a ejercitarse, a no olvidar su función y no perder la poca fuerza que ya conservan.
Hoy en mi cabeza había una preocupación especial subrayada por un extraño dolor de espalda y piernas, algo no estaba funcionando bien y por eso mis pasos eran cautelosos, pues tengo comprobado que los días en que ese cansancio extraño e incomprensible, hace aparición, mis caídas suelen ser frecuentes.
Quizá he forzado la maquina en estos días pasados, los nervios por querer hacer y sacar todo adelante, puede que hoy me estén pasando factura, espero que no,(ya pasó todo) pues las vacaciones están ya a la vuelta de la esquina y mi mayor ilusión es poder disfrutarlas con mi familia sin ser un lastre en sus diversiones.
Este año me espera el Mediterráneo, hace ya 16 años que no paso por Peñíscola y espero poder subir nuevamente al castillo del Papa Luna, por las tortuosas e inclinadas callejas de sabor marinero y medieval, cruzar el arco de entrada desde el puerto y bordeando las murallas ascender hacia la plaza de la iglesia, para terminar sentado en una de sus terrazas tomando un cerveza, mientras recuerdo como la ultima vez que llegué a aquel lugar fue con mucha dificultad, pues entonces no tenia aparato ortopédico para caminar erguido y solo un bastón de apoyo en mi mano derecha, mientras con mi mano izquierda sujetaba la rodilla para que esta no se doblara.¿Como he podido durante tantos años caminar de esa forma?.
Mis hijos eran entonces unos renacuajos, Fernando, siempre revoltoso, corría tras las palomas de la plaza y mi hija, ejercitaba su deporte favorito, subir y bajar escaleras en la entrada de la basílica, 16 años han pasado y puede (seguramente) nada será igual, pero el mar me espera, la luz del Mediterráneo y desde luego un descanso que el cuerpo ya me esta pidiendo a gritos.
Volveré a recuperar fuerzas y quizá a leer esos libros que tengo pendientes, quizá también a escribir con mas reposo y terminar ese articulo que prometí a mi amigo German, para su revista y pasear con mi mujer a la orilla del agua planificando con ilusión reformas de la casa o escapadas de fin de semana, para el largo invierno que nos espera.
¡Allá voy Mediterráneo! ¡Allá voy!
Año nuevo... VIDA por delante, Ha comenzado el año 2011, uno, que es un forofo de la ciencia ficción, recuerda que allá por los años 70 veía como muy lejano el relato de 2001 Odisea del espacio y luego su secuela 2010 que no ha llegado a producirse y seguimos anclados en este hermoso planeta azul. El tiempo ha volado, grandes avances solo imaginados por Asimov y otros visionarios han llenado nuestra vida cotidiana, imágenes en 3d, conexiones de Internet vía satélite, controles de meteorología altamente precisos, comunicaciones de bolsillo, escáner médicos, cirugía no invasiva, vida virtual en la Web, pero todo sigue igual, la gente sigue muriendo de hambre en algún rincón del mundo, los políticos arrimando el ascua a su sardina con tal de mantener su poltrona y los negritos cruzando en patera el estrecho.
Seguimos pensando que el hombre es el ombligo del universo y solo nos miramos a este punto sin ver lo que nos rodea, Se siguen matando ballenas y focas, esquilmando caladeros, quemando selvas, llenado de malos humos el aire de nuestro planeta sin preocuparnos de las generaciones venideras, ¡Total para que! Dicen algunos, si ya no estaremos vivos.
La madre tierra nos castiga de vez en cuando para recordarnos lo mal que la tratamos, ciclones Tsunamis, terremotos y luego olvidamos a quienes padecen esta calamidades ¡Acordaros de Haití!, de una Galicia que padeció la marea de Chapapote, de una Turquía asolada por temblores de la tierra.
Somos el enemigo de nuestro planeta, esa esfera azul a la que debemos la vida, madre de los días y las noches con las que contamos el tiempo pasado y el tiempo por venir. Por eso pido, con el año nuevo, VIDA por delante a nuestro planeta, VIDA para dejarla en herencia a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, VIDA para que el ser humano pueda sentir la magnifica creación de un mundo que nació de la nada y supo dar VIDA a la VIDA que lo destruye.
A medida que pasan los años uno se va haciendo más escéptico, las cosas se ponen en tela de juicio con mayor habitualidad y la información que llega, ya no es asumida instantáneamente como cierta, necesitando de una contrastación posterior. La palabra, el acuerdo con un simple apretón de manos ha dejado paso al acta notarial, al burofax y al contrato como medio de certificar la veracidad de algo. Ya nadie confía en la palabra de nadie, las continuas mentiras a las que se nos ha sometido durante años han creado un clima de desconfianza tal que la norma ahora es aplicar aquel refrán de... "la mitad de la mitad"... a cada noticia que nos llega, por eso hoy, leyendo la prensa he llegado a la conclusión (yo solito, sin ayuda de nadie) de que sobra la mitad del papel en que esta impresa,. Las declaraciones del ministro de turno, del Alcalde, del empresario que nos cuenta lo bien que va su empresa, o las del deportista que nos relata sus hazañas quedan reducidas a meras especulaciones ante la lupa a que se las pueda someter, solamente he encontrado en el periódico, algo que es irrefutable, cierto, categórico e indiscutible. Las esquelas de fallecimientos y los recordatorios de cabo de año. Mi horóscopo, nunca acierta, (ni me toca la lotería, ni voy a tener un gran éxito comercial y menos en el terreno amoroso con las mujeres), las ofertas de los anuncios por palabras no se ajustan a la realidad, (no es lo mismo vendo un abrigo de señora que una señora de abrigo, como he visto no hace mucho), las quejas en cartas al director, no suelen tener rigor y terminan cayendo por su propio peso, incluso no es cierto el numero de tirada de la publicación, que suele hincharse salvo cuando hay un acontecimiento importante.
En fin, con folio y medio se hubiera dejado el asunto despachado, si se hubieran limitado a contar la verdad, quizás hasta con dos folios si alguien se empeña en incluir fotos de la Belén Esteban, por aquello de no desentonar con el resto de publicaciones, pero hay que vender, como comercial que fui, entiendo muy bien que haya que vestir las cosas, adornarlas, quizá decir alguna mentirijilla, pero las declaraciones de políticos y demás fauna no hay quien se las trague ya y terminan por llenar hojas y hojas de papel que gracias a Dios van a terminar como sus mentiras....¡En la papelera!
(Dedicado a un buen amigo que cuando compra la prensa la pide como... deme 1,20 euros de mentiras)
Desde hace un año, mi móvil se mantiene en un silencio casi absoluto, únicamente las llamadas de la familia o la del algún amigo, hacen que reviva por unos momentos.
El teléfono, ese gran invento de Alejandro Graham Bell, es en ocasiones motivo de llamadas inoportunas, es fuente de mil anécdotas y como no de mil incordios por llamadas tontas innecesarias y cargantes que padecemos todos en nuestro trabajo.
El uso sin sentido lleva a que alguien te llame para ver si has recibido un fax, para ver si has oído su mensaje anterior e incluso para recordarte lo que hace breves momentos acabas de comentar con él. Esta tarde sin más, a las 21,20 me ha sonado el móvil, un agente se empeñaba en que le dijera, fuera de horario y sin medios, mientras apuraba un caña, el precio del seguro para un camión, esto me ha llevado a pensar que no solo se usa el teléfono sin sentido, sino que además hay bastante inconsciente e impulsivo que cree que te puede importunar en cualquier momento independientemente de la hora y el lugar. ¿Quien a esas horas esta delante de un ordenador trabajando?, pues el interlocutor cree que somos como la funeraria, los bomberos o el 112, servicio permanente.
Otras veces, el teléfono y sobretodo el móvil, puede jugarnos malas pasadas, no hace mucho, a una compañera que estrenaba teléfono y aún no sabia bien manejarlo, hizo una llamada al mío sin darse cuenta y lo dejó en su bolso encendido, mi curiosidad, después de gritar su nombre un montón de veces sin que contestara, hizo que siguiera escuchando la conversación que mantenía con otra compañera, sobre una tercera (tres mujeres implicadas y una de ellas ausente,¿imagináis como fue el traje que se cortó?).
He oído contar mil historias, alguna macabra como la del ATS del 112 que contesta el móvil de un accidentado que acaba de fallecer y la que llamaba era su esposa, otras divertidas como el cruce de frecuencias que casualmente se produce entre el teléfono de un marido engañado, su esposa y el amante de esta, o la mas común de todas que alguien que no te conoce de nada, se equivoque de numero y te deje un mensaje en el buzón de voz quedando contigo en no se que sitio y a no se que hora, confieso que si la voz es de mujer, he estado tentado en acudir a la cita, aunque solo fuera por ver la cara ante su error.
En fin, antes que me quejaba de la cantidad de llamadas inútiles que recibía, ahora lo hago del silencio del aparatito, el caso es no estar conforme con nada, pero si agradezco que todas las llamadas que recibo, suelen venir con buenas noticias de familia y amigos, esto es lo importante, siguen acordándose de uno
Hoy puede ser uno de esos días, en los que ese cansancio extraño se ha apoderado de mi sin causa justificada, ese dolor de articulaciones y espalda, ese malestar general, se ha instalado en esta casa en la que parece haberse encontrado a gusto y cual ocupa campa a sus anchas, sin que haya nada que logre echarlo fuera. Mientras, en el exterior la fachada no muestra el desbarajuste interno y uno hace de tripas corazón tratando de ser amable con el pesado de turno, de sonreír cuando malditas las ganas de sonreír que tengo y de seguir luchando pues la lucha es la única manera de hacerle entender al ocupa indeseado que no es bienvenido. Con que ganas me iría hora la cama, pero no puedo rendirme ahora, cada día se me hacen mas cuesta arriba caminar mientras las articulaciones emiten sonidos extraños al compás de un dolor permanente (parecen castañuelas dando un concierto que solo yo oigo por fortuna ya que seria un escándalo ir con ese ruido por la calle). En fin, lo importante, seguir viendo ver amanecer cada día, aunque para ello haya que ir al trabajo, seguir sintiendo, aunque entre dolores, que la maquina no se para y puedo dar algún paseo que otro y que la cabeza no permite elucubraciones de malos augurios ni malos pronósticos de un futuro que espero pueda seguir siendo al menos como hasta el presente.¡A la porra el cansancio!, me voy a dar una vuelta aunque solo sea dandola al rededor de la manzana,¡A ver quien puede mas!
Como un largo lamento, sin lagrimas ni suspiros, aquél violín sonaba en la calle, entonando su triste melodía.
Parado en una esquina, la gorra sobre el suelo, con unas monedas, bufanda al cuello y el cuello de la cazadora subido, aguantando el frió y el agua, interpretaba aquella vieja canción que tantas veces había yo tarareado.
Reducí mi marcha tratando de alargar el camino y poder escuchar aquella interpretación correcta, casi académica, casi perfecta y al llegar a su altura, busque en mis bolsillos alguna moneda que depositar sobre la gorra.
Mísero pago a un artista del asfalto, interprete de mil melodías, al que casi nadie prestaba atención y que ganaba su sustento poniendo el alma en cada una de sus obras.
Concentrado en la melodía, en un principio, no reparé en la sonrisa al depositar la moneda, pero inmediatamente percibí un cambio de melodía, ahora alegre, ahora de uno de mis grupos favoritos, un Michelle, de los Beatles que contrastaba con aquella triste canción de Titanic que estaba interpretando. Era su manera de dar las gracias y mi respuesta fue otra sonrisa asintiendo con mi cabeza.
Varias veces he pasado, en mis paseos diarios, por aquella esquina de la Calle Zamora con Isabeles, y varias veces he vuelto a reducir mi marcha, allí seguía, incansable, permanente, el artista callejero, un autentico músico que daba sus conciertos en plena calle y lamenté que casi nadie prestara atención a aquellas bellas melodías, lamentos de un hombre emitidos por un violín, ganándose el sustento de la forma mas bella que he conocido, la música
Cuando comencé este blog, lo hice colgando un triste recuerdo a tiempos pasados que creí me habían robado, recuerdos que en los últimos tiempos se reproducen con harta frecuencia, quizá debido a que los años ya comienzan a hacer mella en mi, pese a que espero pasen otros tantos y tan satisfactorios como los pasados.
Mi vida ha estado marcada por la familia, primero con mis padres y hermanos, luego la mía propia, con mi mujer y mis hijos y luego por el trabajo.
La primera (la familiar) solo me ha dado satisfacciones y el orgullo de pertenecer a una estirpe de luchadores de los que aprendí la labor constante y el respeto a los demás, enseñanzas que he trasmitido con éxito a mis hijos de los que me siento muy orgulloso.
Del segundo,(el trabajo) la vida no se ha portado mal conmigo, he ocupado puestos de responsabilidad a los que me he entregado con todas mis fuerzas (a veces con un oculto sobre esfuerzo escondiendo el temor a que no se me tomara en serio por mis limitaciones) y de los que obtuve satisfacciones personales y reconocimiento en algunas ocasiones (no todas las que uno esperaba).
Hoy repasando viejos escritos de este blog, he visto altos y bajos, alegrías y tristezas, encubiertas unas veces, descaradas otras, pero sinceras y quizás autocensuradas en varias ocasiones, por no herir a quien quizás lo merecía, pero el respeto (aunque los demás no lo tengan) es lo primero.
Releyendo antiguos post, me he descubierto con sentido del humor, un nostálgico, un amigo de mis amigos, un aficionado a la tecnología y siempre un enamorado de la vida.
Siempre me gustó expresarme por escrito, pues lo escrito queda y puedes como en este caso analizar, a toro pasado, aquello que dijiste en un momento determinado y ver que lo que en aquel momento parecía tener una cierta importancia, ahora no la tiene o llega a ser ridículamente estúpido siquiera recordarlo.
En los post, hay comentarios de todo tipo, predominando los de amigos y compañeros de camino, que en la mayoría de las ocasiones suelen darme ánimos cuando me quejo de algo o me manifiestan su apoyo y cariño en mi camino, al que en mas de una ocasión de dedicado algún escrito. Son dos años de mi vida con un post casi cada dos días,(a veces a diario) quizá, lo que estoy haciendo es decir ¡Eh, que estoy aquí y aquí sigo y estoy bien!, tratando que no me olviden aquellos con los que he compartido mi vida, horas de trabajo, viajes y diversiones, ¿será que tengo miedo al olvido?,¿de ser una barca varada?... dicen que es una manera de morir, quizá la mas triste pues la sientes en vida.

De médicos anda uno estos días y las comparaciones como suele ser habitual surgen en toda actividad…hace tres años, la misma peregrinación… radiólogos, analistas, neurólogos, traumatólogos… esta vez han sido nuevos con la intención de buscar segundas o terceras opiniones sobre algo que para mí ,"Paciente" ( En todos los sentidos de la palabra) estaba ya claro,y... como no, las comparaciones surgen…la situación es la misma pero el trato y el “ojo clínico” han cambiado.
Donde otros (quizá no saben hacer otra cosa), se disponían bisturí en ristre a abrir para no resolver nada, hoy la prudencia y la cordura parecen haberse asentado, mi negativa a pasar por quirófano basada en un razonamiento coherente, es aceptada y compartida por los galenos…( No es que uno tenga miedo a pasar por el quirófano…después de cinco ocasiones la sexta ya no seria algo traumático psicológicamente hablando)
Pero…¿Cómo demonios van a operar una pierna relativamente sana cuando la otra hace años que no funciona?...¿Que me estaban condenando a la silla de ruedas?, máxime cuando no garantizan el éxito y en este caso el remedio puede ser peor que la enfermedad, pues esto mismo que yo pensaba pude oirlo ayer, no con estas palabras, pero con un razonamiento clinico que me confimaba lo que siempre intuí.
El tratamiento y las recomendaciones de ahora, se pueden resumir solo en una palabra …¡paciencia!... o dos…¡mucha, paciencia! Que es tanto como decir..” no podemos hacer nada” y esto…ya lo sabia yo, solo intentar calmar el dolor y procurar no empeorar las cosas.
En fin… que uno debe recuperar el buen humor como sea y ver la parte buena y positiva de las cosas como siempre he hecho, no sea que uno empiece tambien a "cojear" de la cabeza y eso si que seria preocupante
Hacia ya mucho tiempo que no tenía que parar mis actividades dirarias, hacia ya mucho tiempo que el fuerte dolor de espalda no me paraba en seco y me mantenia quieto en casa, encerrado con mis pensamientos, en la soledad del hogar mientras el resto de la familia sigue en su que hacer diario, o al menos eso me parecia a mi, hasta que he caido en la cuenta de que el dolor nunca desapareció y simpre me ha estado rondando como una mala novia que no acepta un no por respuesta.
A la fuerza he tenido que parame hoy y entre punzada y punzada de espalda, creo que tambien por aburrimiento, he encendido este ordenador para ir haciendo algo y leer la prensa, ya que no he podido bajar a buscarla.
Nuevamente descubro que la inactividad es mala consejera, que la cabeza traiciona con imagenes de lo que pudiera ser mi futuro fisico ( Dios no lo quiera) que el propio dolor en si.
Hoy he dicho...¡Buenos dias dolor de espalda! y este ha respondido, como enterandose del saludo con una fuerte punzada, como diciendo ¡Buenos dias, aquí estoy para fastidiarte un rato!... Pues nada, el que te va a fastidiar voy a ser yo, ahora mismo me pongo a leer ese libro gordo, interminable que he sido incapaz de seguir leyendo "los pilares de la tierra" o a escribir un correo a mis amigos, pero no estoy dispuesto a pasar otro 11 M como el de hace catro años en el que me descubrí elucubrando imagenes pateticas de mi futuro fisico frente a imagenes horribles en un televisor, de un atentado al que apenas hacia caso, aquel dia descubrí que la mejor manera de superar todo es la actividad, el tener algo en la cabeza mas que un darle vueltas y mas vueltas a lo que si tiene que ser será y no vale regodearse en ello. ¡Adiós tristeza!, ¡Adiós malos pensamientos!, bienvenido dolor...¡estoy vivo! por que te siento y por que vivo seguiré luchando contra tí y contra tu aliado los malos augurios, ¡estas vencido de antemano!, nunca tuviste nada que hacer...y hoy menos que nunca, tengo muchas ilusiones en esta vida, ver como mi hija ha comenzado su andadura con exito, como mi hijo se esfuerza por seguir el mismo camino y como quitarle a mi mujer la preocupacion de un enfermo más en casa, que aumenta su ya larga lista de pacientes ¡Faltaria mas que tuviera que seguir la consulta una vez en casa!...ADIOS TRISTEZA...ADIOS DOLOR seguiré mi camino
¿Que herencia dejamos a nuestros hijos?… un mundo contaminado, lleno de rencores y pestilencia que heredan de las manos de unos padres que no supieron amar el planeta… hoy tienen el mundo en sus manos… manos inocentes que el tiempo y la vida les hará suspicaces, maledicientes, rencorosos, ingratos, descuidados como lo fuimos nosotros…¡pobre planeta!...ríos putrefactos, aires irrespirables, frutos de la tierra contaminados por pesticidas, mares cubiertos de luto por el negro “chapapote”, cadáveres de árboles a la vera del camino, talados por la mano egoísta del hombre… nosotros… eso… “hombre destructor”, insatisfecho, devorador de la naturaleza, depredador de si mismo…
No escuchamos las voces de quienes nos advierten del sombrío futuro que nosotros no veremos pero que será de nuestros vástagos que heredaran la tierra, ese planeta azul que se va tornando sombrío y triste al compás del hambre, la sed, el odio, la guerra, el abuso a la madre naturaleza a la que pedimos más de lo que nos puede dar, aun a sabiendas que una madre da siempre todo lo que tiene, sin pedir nada a cambio.
Planeta de vida, planeta madre… ¡Como te estamos tratando!, pocos hijos han salido en tu defensa…los bastardos siguen explotando tus entrañas, contaminado el aire y tus aguas, llenando de desperdicios tus campos, y sus bolsillos del vil metal que acuñan con avaricia, sin escuchar tu grito sordo de dolor…
¡Abrid lo ojos hijos de la tierra!...nosotros la heredamos para cuidarla, mimarla, amarla… ¡Abrid los ojos!, mañana puede ser tarde…
Si hace unos días hablaba de aprender, hoy lo haré de olvidar y es que, hay cosas, situaciones, vivencias, personas y momentos que vale mas que pasen al olvido cuanto antes, por lo nefasto, infortunado o adverso de su paso por el camino que uno lleva y en el que los tropiezos, como a todo el mundo, suelen aparecer cuando menos esperas.
Quizá sea una de las cosas más difíciles de hacer en esta vida, olvidar, relegar el pasado, borrar de la memoria aquello que precisamente quedó grabado por doloroso, punzante, triste. Una de las maneras mas fáciles de lograrlo (aunque sea un contrasentido) es, no olvidar y cambiar la perspectiva del asunto buscando la parte positiva del mismo o la parte mas agraciada y graciosa de la situación, para ello hay que hacer uso del sentido del humor buscando la gracia de aquello que precisamente no la tiene, o al menos no la tiene para nosotros, pero que indudablemente puede tenerla para otros. ¿No os habéis fijado que el humorista se ceba en la desgracia ajena para provocar la sonrisa? ¿Por que no podemos hacer lo mismo nosotros con nuestras desgracias?
Olvidar es matar el pasado, enterrar una situación, un dolor, pero los recuerdos son los ladrillos de nuestra vida, quitar ladrillos a una casa es dejarla sin consistencia, a veces es mejor restaurarla, rehabilitarla, ponerle una cara nueva. Pintar cada ladrillo roído por el tiempo con un color alegre sin desecharlo y devolver el lustre a la casa de nuestra vida.
No olvidaré, ni lo bueno ni lo no tan bueno, adornaré cada momento vivido, que por irrepetible merece la pena conservar y no echaré en el olvido esos momentos que compartí con los míos, (mi familia), con mis amigos, con esos compañeros a los que a veces añoro y con los que pase horas de viaje, de reuniones, de comidas de trabajo, de convenciones ya pasadas pero nunca olvidadas. No olvidaré, no quiero olvidar...
Un día más, la luz de este Octubre en las madrugadas ya deja ver su bajada de intensidad en este Otoño, mañanas frías cuando uno sale de casa que se tornan agradables durante el transcurso de las horas. En mi pensamiento, mis hijos en la lejanía ¿Que estarán haciendo?, luego el trabajo diario distrae mis pensamientos y las horas vuelan entre llamadas de teléfono y visitas que este año se me están haciendo algo pesadas y no se bien por que, pues me gusta mi trabajo, pero mi temple lo noto resentido, ya pierdo en ocasiones esa paciencia de la que siempre hice gala y entre dientes y para mi, reniego en ocasiones tratando que no se note, pero al final siempre hay alguien que te dice ¡Tranquilo!, y es que me han oído la queja que pretendía solo fuera para mis adentros. Comienzo a notar los años mas de lo que deseo, mi mujer me decía hace unos días, ¡Te has vuelto un renegón! y es cierto, me descubro en ocasiones mascullando por lo bajini no se que protestas y me parecen mal muchas cosas de las que antes pasaba sin pena ni gloria e incluso llegaban a parecerme normales. ¡Me hago mayor! ¿Y esto significa que me voy a hacer un viejo renegón e intransigente?, ¡espero que no!, creo que siempre fui afable y cercano, comprensivo y quizá demasiado blando en el trato con las gentes (otro gallo me había cantado si no hubiera sido así, pero uno es como es). Haré propósito de enmienda o al menos tendré cuidado en que no se noten mis pequeños cabreos ante la incompetencia o la falta de tacto (educación) de otros, a mi me ha tocado bregar, como a muchos otros, con impacientes, intransigentes, machacones, incompetentes, vagos e incluso con presuntos estafadores que pretenden vivir a costa de los demás, pero este es el pan nuestro de cada día, un pan que llevo años digiriendo y que no se por que ahora se me comienza a atragantar, ¿Me estaré quemando o son los años?.
En fin no queda otra que seguir adelante y aunque no me gusta la palabreja, trataré de volver a mi "talante" de siempre.
Hoy mi buen amigo y colaborador,Jose Maria, que siempre me ha surtido de recortes de periodicos y revistas con todo aquello que pudiera interesarme, me ha hecho llegar una pequeña fábula como regalo de bienvenida tras las vacaciones, que trascribo seguidamente:
EL BURRO DEL CAMPESINO
Ya era viejo el pobre burro, un dia se cayó a un seco y profundo pozo. El campesino pensó: "Ya no valen ni el pozo seco, ni el burro viejo" y palada de tierra, tras palada de tierra intetó tapar el pozo y enterrar al burro. Pero, hasta el final no se dio cuenta que cada palada de tierra que echaba, se la sacudía el burro de encima y pisaba sobre ella... Y con sorpresa vio el campesino que el burro llegaba hasta la boca del pozo y salía trotando.
El que me contó esto dice que la vida nos tira tierra a todos. Y el truco para vivir feliz es sacudírsela, y aprovechar las dificultades para dar un paso hacia arriba. Es lo que hizo el burro del cuento.
Hoy es un día de esos en los que uno se encuentra ilusionado, la respuesta a mi correo de felicitación ha llegado casi a saturar mi bandeja de entrada, veo que la diligencia mora entre mis amigos que no han tardado en contestar, ¡ya lo sabia yo!, pero nunca podía imaginar que además de buenos amigos fueran tan rápidos y la verdad es que las nuevas tecnologías se han impuesto tanto que el correo electrónico y los mensajes cortos a móviles ya son el pan nuestro de cada día, la pereza de escribir a mano felicitaciones, de buscar la frase adecuada y conseguir la dirección del destinatario, se han facilitado tanto que uno los selecciona en el directorio, creas una postal con el Power point, el paint o cualquier otro programa de diseño, luego agudizas el ingenio y le echas buen humor buscando frases adecuadas y en menos de 15 minutos has llegado donde querías, a decir a un amigo, un familiar o un conocido, que te has acordado de él y que se acuerden de uno, es ya un triunfo de agradecer,en esta vida ajetreada, que nos toca vivir y en este final de año en el que algunos se encuentran agobiados por el cierre del año, bien por que no llegan a objetivos, bien por que no venden lo que deberían, bien por que la crisis ha entrado en sus negocios o por que se les viene encima unos días de reuniones familiares en las que puede pasar de todo.
Hay felicitaciones para todos los gustos y de todos los colores; Fotos retocadas con gorros de Papa Noel, Power points sacados de internet, ingeniosos montajes con personajes populares o famosos (he recibido una de una amigo con el brazo por encima de Obama y otra de otro con mas picardia, rodeado de bellezas en Cancún-que no ha colado Karlos- pues se nota demasiado que es un montaje), uno modestamente este año y como ya decía ayer (que dijo Fray Luis), solo he puesto una vela, (no me atreví a poner dos, pues podría interpretarse que uno hace referencia a como estamos todos los españolitos con la crisis) esa vela ha prendido en mis amigos y todos a una, ( Fuenteovejuna), han respondido como un batallón desfilando- al unísono-haciendo temblar mi correo y haciéndome pasar un rato divertido ante las ocurrencias de alguno y la ternura de otros.Ya voy entrando en el ambiente navideño y como tuve la ocurrencia de poner mi nuevo numero de móvil particular en mi felicitación, este ha revivido, tras once meses de silencio casi monacal, lleva sonando como loco desde ayer dándome la oportunidad de hablar con amigos y compañeros con los que hacia tiempo no cambiaba impresiones.¡Que oportunidad me esta dando la Navidad!, me confirma algo que ya sabia y me llena de ilusión como decía al iniciar este post.
Siempre los imagino juntos, dando largos paseos por el Campo de San Francisco, en su Salamanca querida que nunca llegó a comprenderles del todo, Don Miguel de Unamuno y su inseparable amigo D.Filiberto Villalobos, mi primer rehabilitador, fue un médico con generosa y constante dedicación a su consulta, aunque desarrolló intensa actividad pública desde sus tiempos de estudiante hasta el estallido de la guerra civil, tras haber ocupado el Ministerio de Instrucción Pública en tres Gobiernos de la II República,en una España revuelta a la que amaba profundamente.
La imagen de D. Filiberto que tengo es exactamente esta que encabeza este post, colgada de su despacho, y conservada aún por su hijo Enrique y sus descendientes, y su voz potente reclamando a su personal de servicio “unas galletas Maria” para Fernando que acababa de entrar en el hall de su consulta como todas las tardes a las siete y media, acompañado la mayoría de las veces por su madre o por el abuelo Crispulo…Tras las galletas, las “corrientes” en la pierna, las sesiones de rayos ultravioleta y un desesperante reloj de arena para marcar los tiempos en que un pequeño de apenas tres años debía de estarse quieto… de ahí mi fobia y a la vez atracción por estos relojes sin cuerda, con un desesperante y eterno fluir de la arena.
Me cuentan que sus paseos eran largos, pausados, subiendo desde las escaleras de las Ursulas y la cruz hasta las escaleras y la fuente del Paseo de Carmelitas, luego giraban a la izquierda pasando ante la biblioteca pública que por aquél entonces existía en la parte superior del parque y bajaban hasta la fuente donde solían sentarse a mantener una charla pausada y profunda sobre los acontecimientos del día que había publicado el periódico El Adelanto, mientras Don Filiberto arrojaba migas de pan a los gorriones ( Entonces no había tantas palomas), no se lamentaban de la España que les había tocado vivir, vivían y hacían su trabajo para lograr un mundo mejor, uno …Don Miguel, denunciando en sus escritos y de viva voz en las aulas, las injusticias y la desigualdad social, negándose a que Franco fuera investido “Doctor honoris causa” o volviendo la espalda a Millán Astray, en su vista a Salamanca. El otro, Don Filiberto, dedicando su vida a luchar contra el dolor ajeno haciendo gala de su enorme humanidad de médico antiguo, familiar, erudito, querido por el pueblo llano que a su consulta acudía con cestas llenas de huevos y gallinas como ofrenda a sus desvelos.
Sirvan estas modestas líneas como homenaje sentido a ambos, hoy en mi paseo por el parque, intuía que sus espíritus aún perduran entre sus árboles y veredas y siguen haciendo su camino diario de buenos amigos.
Días de recuerdos…y de nuevo el presente golpeando a la puerta…¡DESPIERTA!...aun quedan tantas cosas por hacer, tanto por vivir y compartir…de nuevo llama a la puerta el dolor físico…¿no te podrías haber quedado de vacaciones?...esta vez la espalda, mañana quien sabe…pero hay que seguir, el camino es largo y hay que hacerlo, ahora toca el esfuerzo de final de año,( reuniones, planificación, ejecución)… los exámenes de mis hijos, el inicio de un nuevo curso, la esperanza de que todo saldrá bien y el miedo a que algo falle…
En fin…de nuevo la “pelea diaria” con sus rutinas y sobresaltos…la vida…esa vida que tan rápido va pasando y que tantos recuerdos nos ha dejado, ese pasar del tiempo que arregla males y empeora otros…ADELANTE…el camino está aun por hacer y estas líneas solo sirven para auto-animarme ante un futuro siempre incierto y mil puertas cerradas que hay que ir abriendo…El recuerdo, es pasado, agua que no mueve molino…el futuro…promesa, esperanza, ilusión y muchas horas de trabajo por delante…El próximo año veré los resultados y el ahora futuro serán de nuevo recuerdos…¡Siempre vuelve uno a los recuerdos!...
¡Por que no te callas¡…¡Se sienten todos coño!...¡Finstro, pecador de la pradera!...¡Raro, raro, raro…¡Hola soy Edu… Feliz Navidad!
Mil frases, mil expresiones nos inundan cada día, por su gracia, por su espontaneidad y las adoptamos como quien adopta un hijo… las ponemos en el móvil, las repetimos a la menor ocasión que se nos presenta y reímos la ocurrencia de su inventor.
Hoy se hace famoso el, ¡Por que no te callas! de nuestro Rey, mañana haremos uso de otra frase más o menos ingeniosa y así seguiremos hasta el infinito.
Somos un país con humor… ¿Si no, como íbamos a aguantar la que nos cae cada día?... subidas de precios, conflictos callejeros entre bandas, racismo, socavones en las vías del tren, accidentes de trafico, “chorizos” en Marbella…
Nos reímos de nuestra sombra y pensamos que el milagro no es el Alemán (Donde todos trabajan y el país prospera) si no el español, donde muchos se “escaquean” y esto no se hunde…y nos reímos de la muerte con chistes y chascarrillos que ponen los pelos de punta a Alemanes e ingleses que se la toman muy en serio, no entendienden como podemos reírnos de esto.
Y es que la risa, la “chufla” de aquello nos duele, es el mejor remedio os lo digo por experiencia… cuando alguien me pregunta…¿Qué tal andas?, suelo responder…”cojeando” ( es evidente) ¿Cómo quieres que ande?
Luz de sol en las piedras doradas, aire de la mañana dando la bienvenida al nuevo día, mientras paso a paso dirijo mi camino al trabajo para llenar unas horas de actividad, mantener la cordura de alguien que se sigue sintiendo útil y capaz de todo, evitando la inactividad que turba la mente con malos presagios y elucubraciones de un futuro incierto.
Son ya muchas las ocasiones en las que alguien pregunta: ¿y tu cuando te jubilas?, y la respuesta es bien sencilla, aún no tengo edad para ello y creo, que tampoco muchas ganas de que llegue la hora. Pasaron los días de andar corriendo de un lado para otro, de amanecer haciendo cálculos sobre objetivos que cumplir y planificando visitas, viajes y entrevistas. Pasó la hora de llevar un timón que ahora se me haría pesado y digerir exigencias incoherentes de interlocutores exigentes e intransigentes que todo lo arreglan con la amenaza directa o disimulada. Mi labor ahora es constante, callada, casi desapercibida por los demás, pero entiendo que fundamental para la buena marcha de la labor que el resto de compañeros también realizan. Me siento bien, mi agenda se llena de asuntos a resolver que al final de la jornada están solucionados, produciéndome la satisfacción de una labor terminada, el tiempo corre cuando uno esta entretenido y se evita darle demasiadas vueltas a males físicos que uno ya creía tener asumidos y nuevos males que no son otra cosa que el desgaste normal de los años. ¡No se ni quiero estarme quieto!, se que para muchos que cuentan los días para su jubilación esto es incomprensible, pero cada uno es cada uno y cada cual cada cual que dicen por ahí. He dedicado muchos años a trabajar, a veces no sin un esfuerzo en situaciones o condiciones que para otros serian normales y para mi no, nunca salió de mi boca una queja, una disculpa fácil y a veces pienso que justificada, mientras veía que a mi lado otros por un simple catarro aprovechaban la ocasión para eludir su trabajo. He llegado a ir al trabajo escayolado y con muletas, lleno de dolores que como mucho se traducían en un pequeño lamento en voz baja, para que nadie se enterara, pero he seguido mi camino. Ahora con los años, podría arrepentirme de haber hecho estos esfuerzos, ¡Pero no!, me ha tocado vivir la vida que vivo y de la que ya dije en alguna ocasión si tuviera que volver a vivirla no cambiaria nada, ni si quiera la cojera. Me siento satisfecho con lo hecho y lo vivido y solamente pido fuerzas y salud para poder cumplir el sueño de ver a mis hijos situados y quizá disfrutar algún día de un nieto que por ahora no tiene muchos visos (y no me refiero al apellido) de que esto se produzca. Mientras, seguiré levantándome a las 7 de la mañana, y no, salvo que sea por imperativo de la Ley o de quien sea, no pienso en la jubilación."Mientras el cuerpo aguante"...que diría Miguel Rios...
Las manos en los bolsillos, cabizbajo, midiendo cada paso recorro el pasillo de casa, mientras los pensamientos bullen en la cabeza frente aun esfuerzo por apartarlos, que aumenta el dolor de la sien. No ha sido un buen día el cuerpo ya cansado de sufrir el ataque continuo del dolor, hoy se resiente más que de costumbre y solo encuentra algo de consuelo, cuando me dejo caer sobre el sofá. Instintivamente busco el mando a distancia del televisor y repaso una cadena tras otra buscando algo que me distraiga. Todo son gentes discutiendo y vociferando sus miserias a cambio de unas monedas, termino por apagar el aparado y en la soledad de un día en que toda la familia esta fuera, trato de leer un libro, pero hay frases que terminan por devolverme a los extraños pensamientos del principio, finalmente recurro al portátil y comienzo a navegar en Internet, primero visitando los blogs de los amigos para terminar escribiendo estas líneas. Un extraño sentimiento me invade, cada día que pasa mis brazos pesan más y se duermen con mayor frecuencia, mis piernas terminan ya por no obedecer cuando debían y fallan las rodillas más de lo habitual y por primera vez en mi vida siento una tristeza extraña que me cuesta superar aún echándole buen humor a la torpeza de mis movimientos y aún me quedan un montón de pruebas en próximos días para saber que ocurre en realidad, aunque no importa, ya sabe uno de sobra lo que ocurre y como siempre hay que asumir que uno no es indestructible, que los años van haciendo mella en este viejo cascarón y que hoy en soledad, la cabeza me ha traicionado yendo por derroteros que no debía. Amanecerá mañana y la luz del nuevo día me devolverá el animo hoy perdido, aún me queda tanto por hacer…
Hace 20 años ya que el británico Tim Berners-Lee inventó la web "sólo porque la necesitaba",20 años en los que el mundo cambió las formas de comunicarse, de hacer negocios, de divertirse, 20 años en los que todos de alguna manera hemos aprendido que el mundo no es solo el entorno en el que nos movemos a diario, nuestras calles, edificios, oficinas, 20 años en los que se ha creado un mundo paralelo, virtual, a gusto del consumidor en el que todo puede hacerse realidad y donde uno puede encontrar información sobre todo lo que desees. Pues bien, ya van dos veces que uno comete el mismo error, ante una dolencia, en lugar de acudir en primer lugar al medico (y mira que lo tengo cerca) acudo a la web, a google (OH sapientísimo) y la información que encuentras te hunde en la mayor de las miserias y comienzas a pensar que solo te quedan unas horas de vida. La bronca posterior de mi mujer, por mirar estas cosas, os la podéis imaginar, y es que tiene toda la razón, en Google encuentras la información general y muy detallada de los casos gravísimos que no tiene por que ser el tuyo. Que no todo lo que en la Web se publica es verdad y que la naturaleza de cada uno no puede generalizarse en estudios sesudos que en la mayoría de las ocasiones están dirigidos a profesionales que pueden interpretarlos correctamente.
La Web, puede convertirse en tu mayor enemigo, te muestra con detalle pruebas médicas que mas valía no hubieras visto antes de que te las realizaran como se ejecutan, ventajas, inconvenientes, riesgos, mecanica y cuidados posteriores (la ignorancia en este caso es fuente de tranquilidad) y uno no tiene por que saber como se arregla un coche cuando lo llevas al taller o se desatasca una cañería cuando llamas al fontanero ¿A que entonces no consultamos en Internet?.
Y es que la red, ya omnipresente en nuestras vidas puede ser fuente de grandes errores cuando ojos inexpertos visualizan una información que necesita de una preparación concienzuda para su interpretación correcta.
Mi primer error fue hace años cuando busque “síndrome post polio”, en mi pantalla apareció una relación extensa de síntomas que a medida leía, me sumían en una profunda tristeza, solamente al final de la misma había una nota en letra verde (color esperanza) tamaño extra grande que rezaba: “no es mortal”, (Joer, menos mal, fue mi exclamación, con perdón) lo que te daba un respiro pero no consuelo ante lo anteriormente leído. Hace no mucho volví a caer en la tentación y consultar en la Web y creo que el origen de mis tristezas ultimas esta en todo lo que en ella encontré y me convirtió en un pequeño hipocondríaco, miedoso, que trato de combatir, pues nunca lo fui. En fin la Web que casi todos los días me permite desahogar mis pensamientos y compartirlos con vosotros, me traicionó con su exceso de información. Prometo no volver a entrar en cuestiones medicas no sea que me encuentre con lo que no quiero y es que en este caso ojos que no ven…posible tortazo que te pegas
Descubrir que no eres capaz de controlar tu dolor, que cada paso, cada movimiento supone un esfuerzo adicional al que ya normalmente haces acaba sumiéndote a veces en una tristeza hija de la impotencia y la rabia, que tratas de ocultar a la vista de los demás, por que los demás no tienen que aguantar tus lamentos y es entonces cuando haciéndote el valiente bromeas y pones cara de pocker tratando de asumir que aquello es ya algo habitual, que esa queja que en un momento dado se te ha escapado en voz alta es por un dolor nuevo al que no estabas acostumbrado y le das la bienvenida a la colección de dolores que tienes, con ese lamento. Otro nuevo, ahora es el codo, luego la rodilla, mas tarde la espalda, la cabeza, el estomago y acabas no haciéndoles caso pues ya son compañeros de viaje, algunos viejos conocidos que siempre han estado contigo, que sabes son solo el reflejo de una enfermedad que te acompaña casi desde que naciste y no te van a matar y seguirán contigo hasta el final, bromeas con tu capacidad de subir y bajar escaleras, con retar a una carrera a quien veas cojeando por una mala pisada o das la bienvenida al club de los cojeantes, a quien se ha roto una pierna y le das ánimos pues lo suyo es pasajero, y es cierto que tomar las cosas con buen humor y mejor cara ayuda bastante a superar dolores y no guardar rencores y temores, a seguir viviendo asumiendo las limitaciones sin que estas causen disgusto o preocupación, y es que la vida tiene de todo, ratos buenos y malos y estos últimos pueden ser no tan malos si a cada dolor se le acompaña de una sonrisa y el pensamiento de, "este es nuevo y por eso lo noto, ya te cansarás", al tiempo que te tomas un analgésico y continuas con tu actividad diaria para no caer en la tentación de hacerle demasiado caso. En fin, hoy tocó poner la cara de pocker, sonreír, tomar el analgésico y pensar, es el otoño y siempre lo notan los huesos, mañana será otro día.
Nuevamente, haciendo limpieza en cajones olvidados, llenos de recuerdos que uno trata de clasificar, aparecieron las tres fotos, desdibujadas, en blanco y negro, como mis recuerdos de aquella epoca que ya casi tenia olvidada, arrinconadas como mi guitarra,silencionsas y testimonio de un tiempo pasado...¡Que jovenes eramos!, aun falta un cuarto integrante de aquel grupo, al que hace mucho perdí la pista, pero aquí seguimos, con nuestros que haceres diarios quizá recordando aquellas melodias que un dia salieron de nuestros instrumentos hoy mudos. ¡CUANTO HEMOS CAMBIADO!...
¿Sabeis de que tengo ganas en este instante?...

De salir corriendo, pero mañana me espera...
y no queda mas remedio que aguantar el tipo...
Cada vez que uno vuelve la mirada atrás, cada vez que el recuerdo llega llamando a la puerta, cada vez que un pensamiento vuela hacia el pasado, uno acaba diciendo, unas veces en voz alta y otras para uno mismo, ¡Cuánto tiempo ha pasado! o ¡Cómo vuela el tiempo!, lo que parecía que ayer ocurrió ya tiene mas de cinco años o veinticinco, da igual, pero siempre tenemos la sensación de que fue ayer...
Parece que ayer nacieron mis hijos y ese ayer ya tienen 26 y 22 años, que ayer contraje matrimonio y ya van 27, que ayer falleció mi padre y ya van 31, que ayer nos hicimos novios mi mujer y yo y ya van 37, y que ayer correteaba por el Campo San Francisco con mis amigos Juan Antonio, Rodulfo, Samuel, Jesús y ya van 46 años.
La palabra ayer lo engloba todo, ayer hace mucho tiempo, y ayer es hace tan solo unas horas. Mirar al pasado sin dolor, sin rencor, como quien mira la película de su vida, sintiendo solo los ratos buenos y dejando de lado los malos tragos, convierte ese pasado que es nuestro patrimonio personal e intimo en un motivo mas para seguir adelante, hacia el futuro incierto que aún esta por escribir y del que somos enteramente responsables, no creo en destinos fijados e inalterables, he llegado al convencimiento de que todos nuestros actos, hasta los mas insignificantes, tienen su repercusión en el futuro, por eso, uno vuelve la cabeza de vez en cuando para echar una hojeada al ayer y ver que hice mal, con la intención de no repetirlo o intentar hacer lo mismo que hice y salió bien.
Ayer, hoy y mañana son el camino de nuestra vida, el andado, el que caminamos y el que nos queda por andar.
Hoy, no es un dia alegre...los recuerdos se agolpan en mi cabeza y con ello sentimientos como mi ultima visita a un pequeño pueblo minero en la cuenca Asturiana,(TURON:El de la foto superior) donde creció mi padre y sus hermanos y donde yo deje grandes recuerdos de mi niñez...horas despues de salir del pueblo y regresar a estas tierras castellanas escribi:
"Me han robado el pasado…Con esa sensación he salido ayer de Turón, mi Turón de la niñez, con sus locomotoras humeantes, arrastrando vagonetas cargadas de carbón, sus "cuarteles" ennegrecidos por el preciado mineral y ese olor del carbón que todo lo inundaba, ya solo queda la torre de la mina, los montes se han tornado verdes y las calles vacías…como ese vacío que siento hoy en el alma buscando con la mirada casas que ya no existen y entre las que correteaba cuando era niño, mentalmente he tratado de situar la casa de mis tíos y buscar en el pasado sus rostros, su cariño… mi pasado extinto y perdido para siempre…la congoja me la llenado el alma, ya no los volveré a ver, la realidad esta vez me ha golpeado sin que lo esperara, muy fuerte, sin compasión como el tiempo que ha pasado…tan rápido…tan inexorable.
Ya nada es igual…fue como entrar en un pueblo desconocido…fantasma del pasado en el que penas pude reconocer un Turón nuevo en el que faltaba la casa de mis tíos, el cine en la curva y después el puente, con sus grandes carteles pintados sobre lona por mi primo "Sabi", las vías del tren y sus pequeñas máquinas renqueantes, el bullicio de un pueblo minero, con sus carboneras al lado de la vía, los mineros saliendo del tajo y la alegría de vivir y compartir con los que quieres y que ya no están.
En lo alto del monte… el cementerio…desde allí esperan los que se fueron y a los que tanto quise, de reojo, miré dos veces y aparté la mirada,otras tantas con pena, mientras una tristeza enorme se apoderaba de mi corazón a la vez que decía adiós a un pasado ya lejano un tiempo vivido y ya perdido, un tiempo irrecuperable… sentí que me han robado las horas felices junto a mis primos, la alegría de mi padre al volver a su hogar y ver a sus hermanos, su mirada anclada en el pasado cuando formaba parte del orfeón, quizá recordando como yo ahora su pasado perdido, sus horas de colegio y facultad, sus correrías de niño…
Ahora le entiendo un poco mas…se como debía sentirse al regresar a casa desde las áridas tierras de Salamanca y ver los cambios de su querida Asturias, y sus amados valles mineros, hoy en silencio, le he sentido a mi lado y a Sabino, a Floro, a Adolfo, a Amor…a todos los que faltan y no volverán como aquel valle que conocí y que ya no existe…"
Hoy de nuevo vuelves a mi mente
Paso a paso, con la tranquilidad de saber que nadie corre tras de ti y que nada urge, comencé mi caminata diaria de una hora tratando de hacer trabajar mis piernas para que no se anquilosen, no tenia rumbo y dejé que las circunstancias fueran marcándolo. Calle Zamora abajo en dirección a la Plaza Mayor, Calle San Pablo abajo en dirección al río y cruzando el Puente Romano, parada para encender un cigarrillo mirando la rivera y el reflejo de las catedrales en el Tormes. Salamanca tiene ese encanto especial de una ciudad moderna que ha sabido conservar sus piedras históricas y su pasado ligado a la Universidad. El bullicio de los estudiantes es como un torrente de vida corriendo por las arterias de sus calles llenas de historia, llenas de leyendas, llenas de alegría. Hoy me he cruzado en mi caminar, con varios grupos de "estudiantes novatos", padeciendo las novatadas de los veteranos. Sin hacer daño, con el humor de la juventud que inicia su carrera hacia el futuro, los vi disfrazados de gatos, de caballeros medievales, de romanos con una sabana anudada en su cuello o pintados sus rostros de verde lagarto, entonado chirigotas y retando a sus colegas de otras facultades o residencias ante el jolgorio de los paseantes. Estos serán en un futuro no muy lejano, nuestros médicos, abogados, jueces, ingenieros, filósofos, la nueva savia de una nueva vida que puja por hacerse un hueco en este mundo como hicimos nosotros en su día y recordé mis primeros días de universitario en la facultad de Derecho, en la Plaza de Anaya junto a la Catedral, las primeras clases de Historia del Derecho impartidas por el profesor Francisco Tomas y Valiente y las primeras nociones del Derecho Romano, de la mano de D. Alfredo Calonge, la ultima clase del profesor Tierno Galván y las magistrales clases de derecho canónico por D. Lamberto de Echeverría , como tuvimos que salir por las ventanas ante el desalojo de la fuerza Publica en nuestras asambleas de la transición y la interminables huelgas a cada espasmo de un cambio político profundo que se estaba fraguando en aquella España de los 70. Tiempos pasados que hoy reviven en mí y vivo a través de mi hijo, que trata de abrirse camino en ese mundo universitario que creía olvidado, poco han variado los temas del Derecho Romano, del Derecho Natural, de la Filosofía del derecho, mientras que grandes cambios se han producido en el Derecho Civil, el Derecho administrativo y no digamos ya en derecho procesal tanto penal como civil, la evolución de una sociedad, la salida de un régimen autoritario y la consolidación de una sociedad democrática, han cambiado el aspecto de esta carrera que se ha adaptado a los tiempos, a una sociedad moderna en la que todos ellos tendrán que buscarse un hueco para construir un nuevo futuro.
No se si por revancha de lo pasado en los últimos días hoy os voy a contar varios chistes de médicos aún a riesgo de jugarme un divorcio…
Le dice un médico a otro,
-¿este enfermo que tiene?
- Plata.
Se encuentra el paciente tendido en la cama. En la misma habitación están su médico, abogado, esposa e hijos. Todos ellos esperando el suspiro final, cuando de repente el paciente se sienta, mira a su alrededor y dice:
-Asesinos, ladrones, mal agradecidos y sinvergüenzas.
Se vuelve a acostar y entonces, el doctor, confundido, dice:
-Yo creo que está mejorando.
-¿Por qué lo dice, doctor?, pregunta la esposa.
-Porque nos ha reconocido a todos.
El médico le dice a su paciente, en tono muy enérgico:
- En los próximos meses nada de fumar, nada de beber, nada de salir con mujeres, nada de comer en restaurantes caros, y nada de viajes o vacaciones.
- ¿Hasta que me recupere, doctor?
-No, ¡hasta que me pague lo que me debe!
Estaban operando a un paciente, cuando entra un Doctor al quirófano y grita:
- ¡PAREN TODO!, Detengan el trasplante que ha habido un rechazo,
- ¿Un rechazo?, ¿Del riñón, Doctor? -pregunta le enfermera
- NO..! ¡Del cheque!.... ¡El cheque no tiene fondos!
- Doctor ¿Ud. piensa que después de esta operación voy a volver a caminar?
- Claro que si...porque va a tener que vender el auto para poder pagar la factura de la Clínica.. !
Una paciente de sesenta años le pregunta al doctor:
- Oiga doctor, cuando subo la pendiente para llegar a mi casa me fatigo muchísimo, ¿Qué me aconseja tomar?
Y el médico le responde:
- Un taxi, señora.
Lifting
Una francesa se lo hace estirar todo: la nariz, la piel de la cara, el cuello y los senos.
Finalmente, el cirujano le pregunta:
- ¿Desea la señora algo más?
- Si. Quisiera tener los ojos más grandes y expresivos.
- Nada más fácil, señora. Enfermera: traiga la cuenta, por favor.
Dos enfermeras comentan al ver pasar a un médico:
- ¡Qué bien que se viste el doctor Garcés!
- Si, y qué rápido!
Dos cirujanos en un bar ven pasar a un paciente.
- A ese hombre lo operé yo.
- ¿Qué le sacaste?
- Cuatro mil dólares
- Fui al médico y me ha quitado el whisky, el tabaco y las drogas.
- Pero, ¿vienes del médico o de la aduana?
Bueno, pues ya está, ya me la he jugado, se que la próxima visita a revisión medica puede terminar con un duelo desigual (bisturí contra bastón), pero que sea lo que Dios quiera
Vivo rodeado de tecnología, mi afición por los “cachivaches” llega en ocasiones a ser enfermiza móviles, ordenadores, portátiles, tablet, comparten mi vida desde que me levanto hasta que el sueño me puede. No bastan 7 horas de trabajo frente a una pantalla, como, hojeando el Iphone, meriendo mientras leo el correo personal en el tablet y termino escribiendo en el portátil este post mientras sobre el techo de la habitación un reloj lanza un láser con la hora y el TV se enciende solo para darme las ultimas noticias de la noche, la cafetera ha saltado sola terminando de hacer el café para mañana y dos mensajes en el móvil me dicen que mis hijos están bien y uno de ellos ya tiene cobertura en el móvil para que podamos hablar.
Una aplicación gratuita me permite comunicarme con ellos por video conferencia y puedo verles la cara mientras nos contamos las incidencias del día. Tecnología que invade nuestras vidas, puertas que se abren solas a nuestro paso, cámaras que nos reconocen y huellas digitales para fichar la entrada al trabajo, semáforos que reconocen a un invidente y comienzan su melodía de aviso para que pase o no por aquel paso de peatones, coches que te avisan de la distancia que hay mientras aparcas, ascensores que indican un exceso de peso cuando están llenos, tarjetas de la Seguridad Social con todo tu historial medico y sin embargo, ya me habéis oído quejar en alguna ocasión de lo poco que ha avanzado la ortopedia en casos como el mío, sigo usando el mismo estabilizador para caminar que hace 50 años, el ortopeda me decía , es que cuando vosotros los afectados por la polio, desaparezcáis (Dios quiera que sea muy tarde por beneficio de ambos) este tipo de aparatos acabaran desapareciendo mientras progresan los avances en piernas artificiales a causa de las bombas anti persona y los accidentes de trafico. ¡Que gracia! Curiosamente uno llega a la triste conclusión de que los avances tecnológicos están siempre ligados a la guerra, de hecho el avance en comunicaciones y localización por satélite tiene su base en sistemas operativos militares, el desarrollo de nuevas tecnologías casi siempre y por regla general tiene como objetivo lograr una superioridad sobre el adversario posible o real, incluyendo el estudio del mapa genético cuya finalidad real y que se oculta con la pretensión de curar determinadas enfermedades, no es otra que la de lograr un guerrero superior, como buscaban los nazis alemanes hace ya años y mientras, uno tiene que ingeniárselas, rediseñando como puede artilugios ortopédicos vetustos y desfasados, pasando notas y bocetos a un entregado y hábil ortopeda que los acoge con curiosidad en principio y luego termina rematando con su experiencia lo que uno le propone. “Tecnología casera” que al menos a mí me sirve para poder seguir caminando y quizá, poner un granito de arena en esta necesidad olvidada y en vías de extinción.
Si hace unos días recordaba al cirujano que en cinco ocasiones me intervino, hoy es justo que recuerde a Samaniego, su enfermero de cabecera, por llamarle de alguna manera. Antiguo militar sanitario durante la guerra civil, siguió ejerciendo la profesión que aprendió durante la contienda y a la que confesaba había cogido cariño por lo agradecida que esta le había sido ayudando a quien padecía y tratando de mitigar dolores y sufrimientos varios.
La imagen que guardo de el, es de una persona ruda curtida entre dolores ajenos pero igual que el cirujano, con una sonrisa amable en el rostro quizá tratando de distraer la preocupación por hacer bien su labor y no preocupar al paciente.
Siempre atento a las órdenes del doctor, siempre hábil con la sutura y el vendaje, diestro en el manejo de la camilla, fui su pesadilla a la hora de quitar escayolas, como ya comenté en algún post, pero nunca salió un mal gesto de su cara. Bromeaba con aquel "rubio de ojos azules" que traía de cabeza a todo el mundo en el Hospital Maria Teresa y que era incapaz de estarse quieto a pesar de estar escayolado de cintura para abajo, recorriendo pasillos a golpe de muleta y escondiéndose en los lugares mas insospechados con la complicidad de alguna monja y alguna enfermera que seguían el juego entre divertidas y picaras, para hacer rabiar un poco a Samaniego.
Hoy, tristemente, no veo en ningún hospital ni centro de salud, aquellas maneras, formas y caracteres de los que hacia gala el personal sanitario. Quizá con menos preparación y medios que los actuales, quizá por que ejercían vocacionalmente, quizá por que la sanidad no estaba deshumanizada y el paciente no era un 37/XXX, tenia nombre y apellidos, era un ser humano y no un contribuyente que tiene que exigir por lo que paga a la Seguridad Social, esa misma Seguridad Social que tarda seis meses en hacerte una resonancia, que a veces confunde tus analíticas y tiene en permanente estado de cabreo a todo el personal sanitario con jornadas maratonianas donde no se juegan un cliente, se juegan la vida de un paciente ante la presión de unos gerentes sanitarios y hospitalarios que nunca ejercieron como médicos o enfermeros y administran de igual manera que lo harían en una fabrica de automóviles o de abrigos, tratando de mantener un puesto "político", de designación a dedo en muchos casos, que les viene grande.
Muchos Samaniegos, hacen falta en este pais, muchos profesionales vocacionales que por desgracia ya no se suelen ver.¿Donde vas Seguridad Social?...¿Dónde vas?.
Cuentan las historias que había un viejo león que enjaulado soñaba con la estepa africana, las grandes praderas y valles, las gacelas al alcance de sus fauces y la libertad para moverse donde quisiera.
El carácter del león se fue malogrando a medida que pasaba el tiempo y sus gruñidos continuos terminaron por molestar tanto a su cuidador, que este terminó dejando la puerta abierta un día para que escapara y librarse de él, cosa que no tardó en hacer el animal.
Una vez libre, correteo por las calles, lleno de alegría en un principio, disfrutando de aquella libertad, hasta que fue descubierto y acosado ante el temor de que causara algún daño, sintió por primera vez miedo y por primera vez, hambre, y ambas sensaciones que desconocía le produjeron incertidumbre y desconcierto que le llevaron a añorar la seguridad de su jaula y los cuidados que en ella recibía. Tratando de escapar, desfallecido, falto de reflejos y fuerzas terminó cayendo en un vertedero donde acabaron sus días.
No siempre los sueños se logran ni la libertad es el remedio de todos los males, a veces perder un poco de libertad nos da seguridad en la vida, pero ¡Que bueno es poder decir sin miedo lo que uno siente, lo que uno piensa, en lo que uno cree, aunque se pueda estar equivocado en todo!
Asciende entre eucaliptos centenarios, al borde del acantilado, un sendero plagado de bayas y hojas de agradable olor, al fondo, la vieja casona del guarda y el faro que incansable marca la posición a los navegantes. Una lagartija corre a esconderse a nuestro paso y el canto de las aves entre las ramas acompaña cada uno de nuestros pasos. Es el monte Somo, al lado de la playa de Santa Marina en Ribadesella,(de el que os dejo una foto aerea) paseo obligado cada vez (y cada vez son las menos) que tengo oportunidad de volver a los lugares de mi niñez. Desde lo alto, una hilera de viejas casonas se extiende a todo lo largo de la playa, esa playa de frías aguas y olas tenaces en la que tantas veces me zambullí y en las que ahora con los años, las fuerzas que fallan, no me permiten volver a sentirme mecido entre sus olas. ¡Cuantos recuerdos!, aquel viejo caserón del "Pandiello", el perro de lanas rojizas y por nombre Yul, la pesca de cangrejos en aquella ría (Hoy impensable y prohibido como tantas cosas) y las correrías por el lugar de cuatro hermanos que nos criamos amando aquellas tierras de nuestros antepasados.
Todo ha cambiado, una marabunta de nuevas edificaciones inunda gran parte de las laderas antes verdes que circundaban el lugar. Han desaparecido las Pumaradas y los verdes prados invadidos por el hormigón y el betún de sus calles. Una extraña sensación de tristeza me llena el alma cuando ya no reconozco apenas aquellos lugares hoy llenos de bullicio pachanguero de adosados tapando lo que antes fue naturaleza viva. Ya nada es igual, me cuesta reconocer aquel paraíso perdido en el que vivía tres meses al año y donde compartí juegos con mis grandes amigos Julio, Agustín, Fernan, Tino. Donde podíamos corretear con nuestras bicicletas sin miedo al tráfico y subir monte arriba sin tener que sortear vallas ni alambres de espino. El progreso amigo Fernando, me decía uno de ellos, el progreso que no cesa, pero aún nos queda el recuerdo de aquellos años y ese no nos lo quita nada ni nadie.
Queridos Reyes Magos:
Hace tantos años que no os escribo una carta que no se por donde empezar, y no por que tenga mucho que pediros, la verdad es que mis necesidades son muy limitadas y prefreiría pedir para los demás, cosa que no se si es muy correcta, pero en el fondo son mis deseos…
Se que habar de salud es algo muy manido, pero mi mayor deseo es para la estupenda familia que me ha tocado en esta vida, que la salud siga conservándola como hasta ahora con la unión y cariño vivos siempre como hasta el presente.
Para mi solo, os pediría TIEMPO…
Tiempo, para compartir con los míos…
Tiempo, para seguir viéndoles crecer en todos los sentidos…
Tiempo, para verles llegar y ver cumplir sus ilusiones…
Tiempo, para que formen una familia…
Tiempo, para disfrutar de sus hijos si llegan a tenerlos…
Tiempo, para seguir queriendo a mi esposa…
Tiempo, para mantener viva la llama del hogar…
Tiempo, ayudarles en lo que haga falta…
Tiempo, para recordar los años vividos…
Tiempo, para soñar los que aún quedan…
Tiempo, para ver como el tiempo pone a cada uno en su sitio…
Tiempo que todo lo cura...
Tiempo, para valorar el tiempo vivido…
Se que en vuestros cofres portáis oro, incienso y mirra, yo solo os pido un pequeño saquito de tiempo…buscar en vuestros equipajes si aún os queda tiempo…
Para los demás…una vida como la que yo he vivido y seguiré viviendo con vuestro tiempo, con la felicidad que da una gran familia y la satisfacción del trabajo terminado
Que tengáis buen viaje de regreso, espero veros el próximo año y contaros que hice con el tiempo que me dejéis…
Un abrazo
Miércoles de ceniza... se han empeñado en recordarnos lo efímera que es esta vida, ceniza de cenizos, que ennegrece el espíritu alegre y despreocupado haciendonos pensar: ¿para que tanto esfuerzo si todo terminará en ceniza? ¡Mira que son ganas de recordarnos que solo estamos de paso!, ya ni la ceniza del cigarrillo ¡prohibición total!, era la única ceniza que producía algún consuelo. La verdad es que ante tanta prohibición no le queda a uno muchas alegrías, ni circular a más de 110, ni comer carnes ricas en grasas ¡Ay Chorizo y salchichón míos donde estáis! ¡Y ese queso manchego y la bollería variada de la mañana!, en cenizas se convirtieron las ruedas de mi coche y ceniza las corbatas que hace años usaba. ¡Efímera es la vida del glotón, fumador y conductor veloz! Ya nos lo han prohibido todo y las cenizas han sido esparcidas. Miércoles de ceniza. ¿No se convertirá también en ceniza la hipoteca?, en ceniza las malas caras de los que han pretendido aguarte el día, en ceniza los cenizos que se empeñaron en recordarnos que somos cenicientos condenados al trabajo como castigo divino (Aunque alguno se empeñe en decir que el trabajo es una bendición). Alguien dijo: ¡El trabajo es sagrado! y añadió, ¡No lo toques!. Hoy mi post es ceniza de miercoles ceniciento consagrado por la Iglesia como Miercoles de ceniza.
Si usted está cerca de los 50, usted está en las Bodas de Oro de su nacimiento y ha llegado a la "Edad de los Metales", ¡ya que al hombre se le pone el cabello color plata, usa dientes de oro y aquello se le pone como el plomo!
Es la época en que todo comienza a arrugarse y a aumentar (¡a los hombres les crece la barriga, les aumenta la calvicie y le crecen sólo las bolas!). ¡¡¡A los 50, lo que no crece se cae!!!
No se trague el cuento de que usted está en su mejor edad. Eso fue a los 30 y a comienzos de los 40, cuando repetir de todo era motivo de orgullo y de jactancia. Pero a los 50, "repetir" es una palabra prohibida.
Veamos: ¿Repetir matrimonio? ¿Con quién, qué y cuando? ¿Repetir sancocho?¡Diarrea segura! ¿Repetir frijoles? ¿Y los gases qué? ¿Repetir el acto sexual?¡Será dentro de una semana o dos! ¿Volver a ser papá? ¡No sea ocioso! ¿Volver a trotar? ¡Infarto seguro! ¿Volver a nadar? ¡Será a flotar! ¿Volver a beber como antes? ¡Párele bolas a la cirrosis!
Después de los 50 todo es grave: de cama, de muerte. Un catarro: bronquitis. Un resfriado: neumonía. Un golpe: hematoma. Un chicharrón: diente partido. Dolor de cabeza: derrame. Dolores en las manos: artritis. Un olvido tonto: Alzheimer. Un escalofrío: Parkinson. Un estornudo: tuberculosis. Una oclusión intestinal: cáncer de colon. Sed: diabetes. Un kilo de más: escoliosis. Un kilo de menos: leucemia. Una mancha: SIDA. Una orinada a media noche: próstata.
A los 50 todo es mas peligroso:
Sonarse fuerte la nariz: hemorragia nasal. Visión borrosa: cataratas. Cera en los oídos: otitis. Insomnio: ataque depresivo. Un pelo en el peine: calvicie. Dolor en la nuca: osteoporosis.
No es por mortificarlo, pero es mejor que sea consciente de lo que le espera, para que vaya organizando su testamento y escogiendo un buen lugar en su cementerio favorito. Claro, puede que llegue a los 80, pero no le recomiendo confiarse demasiado; y en todo caso, ¡nunca será lo mismo! Por favor, puede poner sus propiedades a mi nombre y/o remita sus donativos y dinero a la siguiente cuenta: 6969-6969-70. ¡Gracias!
No hace mucho, un amigo me comentaba lo difícil que puede llegar a ser, mantener una conversación con quien no quiere oír, el famoso dialogo entre sordos de...
Puede en algunas ocasiones ser tan real que uno este diciendo una cosa y el contrario contestando lo que tiene en su mente sin prestar oídos al interlocutor.
Frecuentemente y cada vez con mayor insistencia uno encuentra diálogos de sordos continuamente, ya casi nadie practica el difícil arte de escuchar y hacerlo atentamente, es decir sin ideas preconcebidas, con la mente despejada de interferencias y tratando de captar el significado exacto de las palabras que por desgracia son mal interpretadas por un interlocutor que aplica conceptos distintos a los que la palabra expresada tiene y en función de sus prejuicios, experiencias anteriores, ideas equivocadas o una falta profunda de conocimiento del idioma.
Hablar por hablar, puede ser la conclusión a la que uno llega en muchas ocasiones y con la sensación de no haber llegado con la alocución al interlocutor, hoy nadie escucha, solo oyen y nunca lo que dices si no lo que quieren oír, escuchar supone estar atento a los movimientos de manos del interlocutor, de sus ojos de sus posturas interpretando como son captadas tus palabras, pues bien... en la mayoría de los casos uno deduce que el interlocutor no presta atención, (no solo por que bostece) su mente esta mas en las respuestas que quiere dar que en captar tu mensaje, (manos que se mueven inquietas) o en otras cosas distintas a lo que esta recibiendo (posturas desmadejadas, laxas, distraídas).
Decididamente, prefiero la comunicación escrita, pues quien te lee, puede hacerlo varias veces, con la intención de entender lo que se le trasmite y este entendimiento además puede variar dependiendo de su estado anímico y circunstancias, pero siempre quedará inalterado el sentido que uno quiere darle a las palabras, incluso a lo que se trata de decir "entre líneas" que a veces es más elocuente que las mismas palabras.
Seguiré escribiendo, pero nunca dejaré de echar de menos las conversaciones cara a cara, con interlocutores inteligentes y atentos aunque los temas fueran intranscendentes.
¿ALGUIEN SE PRESTA PARA CONVERSAR?
La suerte del cardenal Mazarino
Cuando notificaron a Luis XIV la muerte del cardenal Mazarino, sucesor de Richelieu en el gobierno de Francia, le dijeron: - Majestad, el cardenal ha entregado su alma a Dios. Y el rey, que no sentía demasiada simpatía por el cardenal, respondió: - ¿Estáis seguro de que Dios la ha aceptado?
A pesar de que a los europeos continentales nos choca que los británicos y los ciudadanos de otros estados circulen por la izquierda, todo parece indicar que en el pasado ésta era la convención más extendida por todo el mundo.
De hecho, algunos inicios apuntan a que ya en la época romana los carros circulaban por la izquierda en las calzadas del imperio, costumbre que perduraría durante toda la Edad Media. La explicación que se ha dado es que, como la mayoría somos diestros y en aquella época era habitual ir armando, la gente prefería dejar pasar al que venía de frente por su derecha, por si fuera necesario hacer uso de la espada.
En el siglo XVIII dos factores, uno económico y otro político, contribuyeron decisivamente al cambio. Por un lado, el de la proliferación de grandes carruajes para el transporte de mercaderías tirados por parejas de caballos en los Estados Unidos y en Francia. Como estos carruajes no disponían de asiento para el conductor, éste montaba en el último caballo situado a la izquierda, mientras la mano derecha le quedaba libre para el látigo que le permitía azotar al conjunto de caballos. Colocado así era normal querer ver a los vehículos que venían de cara circulando por la izquierda. Por otra parte, el hecho de que en la Revolución Francesa acabara con la costumbre de circular por la izquierda, una deferencia reservada hasta entonces a la aristocracia. Las invasiones napoleónicas extendieron esta norma a los países ocupados, norma que no fue aceptada por los países que resistieron a esta expansión, como el imperio Austrohúgaro, Gran Bretaña y Portugal.
En 1835 se estableció la obligación de circular por la izquierda en todo el Imperio Británico – excepto Egipto, país conquistado anteriormente por Napoleón -, a pesar de que el resto de países de Europa y América se inclinaban progresivamente por la conducción por la derecha. Este cambio comportó situaciones curiosas, como por ejemplo que en la Columbia británica y otros territorios anglófonos de Canadá se circulara por la izquierda hasta la Segunda Guerra Mundial, mientras que en Québec se circulaba por la derecha.
La primera obligación del ser humado, es SER FELIZ, la segunda HACER FELICES A LOS QUE LE RODEAN, y en este empeño uno trata de dar lo mejor de si mismo, a veces olvidando que uno no puede conseguir todo lo que desea, para si mismo y para los demás, no obstante en este empeño se consigue hacer una vida mas llevadera, dejando de lado preocupaciones incertidumbres, decepciones y en ocasiones malos humores provocados por esos mismos que te rodean, en el trabajo, en la calle, en el supermercado o incluso en la sala de espera de una consulta.
Hoy se observa un cabreo permanente en la gente que te rodea, es difícil ver una sonrisa, un gesto amable, un trato cordial en personas con las que compartes a veces horas de oficina o simplemente unos minutos de ascensor y es que los tiempos tampoco acompañan, una crisis negada por tiempo, necesidades básicas que ponen en peligro necesidades lúdicas, relajantes del espíritu laborioso y que solían unir a las personas en momentos divertidos, están dejando paso a ceños fruncidos por la preocupación y los agobios de final de mes. Ser feliz en esta situación resulta muy complicado, sobretodo cuando ves que el sueldo que te ingresan a primeros de mes se reduce inmediatamente como por arte de magia (magia negra) a las pocas horas y por culpa del dinero de plástico al que has dado uso el mes anterior.
La alegría de las navidades que otros años se plasmaba en un bullicio callejero entrando y saliendo de las tiendas, cargados de paquetes, este año parece haberse reducido, por el contrario unos grandes carteles invitan a entrar ofreciendo descuentos nunca vistos de 40 y del 50 por ciento y es que este año hacer felices a los demás con un regalo sorpresa, va a estar crudo.
No hay ninguna duda que el dinero no hace la felicidad, pero también es verdad que la ayuda mucho, (muchísimo en algunas ocasiones), por eso, este año, aquello de FELIZ NAVIDAD, va a resultar complicado para algunos.
Hasta las luces festivas parecen haber perdido su brillo, ¡hay que ahorrar! Y todos nos echamos en manos de la lotería, esa lotería que nunca toca pero que dicen lo hace cuando y donde mas se necesita, allá donde la desgracia se cebó durante al año, donde las catástrofes se produjeron o donde el tiempo estropeo cosechas y fabricas, existe la creencia popular de que la lotería caerá con certeza. Pues este año, debería caernos a todos, la crisis, la hipoteca, el crédito personal nos están estropeando la felicidad y son una gran desgracia que debería arreglarse con la lotería de Navidad. No me han pagado los de las Apuestas Mutuas del Estado, ni esto es el nuevo anuncio de la Lotería de este año, no seáis suspicaces, pero algo hay en lo que creer para levantar el animo y recuperar todos la felicidad perdida
Son muchas las veces, quizá mas de lo habitual, en las que el recuerdo de viajes con compañeros a tierras gallegas a convenciones, a reuniones en lugares pintorescos, vienen a mi memoria con un sabor agridulce, de haber compartido aquellas horas con gentes a quienes considero amigos a parte de ser compañeros de trabajo y a los que aprecio realmente pues su trato amable y distendido hizo que estableciéramos unos lazos que van mas allá del mero trabajo, de la mera relación laboral.
Un ría gallega vista desde el Louxo, un restaurante en unas pallozas perdidas en la campo leonés, cerca de Ponferrada, una casa rural propiedad de un familiar de un compañero, Astorga, El castrillo de los Povazares, la Cruz del Ferro, El palacio de Canedo, La Moncloa de San Lazaro, la Casa del Pulpo en Verín, tantos y tantos lugares. Una y otra vez suelen venir a mi memoria y curiosamente no recuerdo que se trató en aquellas reuniones de trabajo, pero si conversaciones, gestos, chascarrillos y bromas como la famosa afición de alguno de mis compañeros a comer panchitos o la expectación que levantó el hornazo de Salamanca que se me ocurrió llevar a una de estas reuniones en La Toxa.
Caras, nombres, lugares con los que y en los que compartí muchas horas de mi vida, horas que a veces añoro y no se volverán a repetir. Curiosamente estos recuerdos pertenecen a los últimos once años, pocas veces recuerdo las mismas reuniones de los años anteriores en anteriores empresas, reuniones que mi mente ha relegado y aún no encuentro explicación razonable para ello pues también se me trató bien, se me trató con cordialidad y compañerismo, en alguna ocasión hasta con una deferencia superior a lo esperado, como aquella ocasión en que el propio Director general de la empresa para la que trabajaba (Reddis), me invitó a cenar en su propia casa en Reus, donde compartí hasta altas horas de la noche, conversación amable con él, su esposa y su hijo, haciéndome sentir uno mas de su familia por unas horas. O aquella otra comida en Madrid como premio por una idea en un concurso de ideas para mejorar la empresa, en que el Director General y el Director Comercial (Athena) me hicieron entrega de una placa que aún conservo y un ordenador en reconocimiento a mi labor.
Años de trabajo que han quedado en el pasado, horas de compartir con buenas gentes, horas que he de agradecer a esta vida me ha permitido disfrutarlas y que guardo con cariño en el fondo de mi alma como un gran tesoro.
Hay, por compensación a los cantamañanas de los que hablaba hace unos días, una liga de hombres y mujeres extraordinarios, que se han cruzado en mi vida, gentes que fueron y son ejemplo de saber hacer, de respeto a los demás y que entregados en su trabajo tratan de hacer un mundo mejor, gentes que no presumen de nada teniéndolo todo, no necesariamente grandes fortunas ni patrimonios si no una inteligencia, educación y saber hacer que suplen con creces cualquier bien material que pudiera distinguirles.
No necesitan de medallas, de alabanzas de homenajes, viven su vida respetando al prójimo y haciendo lo que creen deben hacer sin dañar a nadie y si es posible mejorando el entorno en que se desenvuelven, con su afecto, la sonrisa en sus labios y una palabra de aliento para quien pueda necesitarlo.
Son excepción y por eso extraordinarios, pero en mas de una ocasión pasan por nuestras vidas y lo hacen sin que en la mayoría de los casos reparemos en ellos, dejaron su impronta con una palmada en la espalda en un momento duro, cuando el animo estaba bajo, tuvieron un gesto de aliento y cuando necesitamos una ayuda, allí estaban casi sin hacerse notar, tirando del carro para ayudarnos.
Por suerte uno cuenta con gentes extraordinarias en su camino, aquellos que con una simple llamada al móvil, levantaron mi animo cuando estaba decaído, aquellas que me acompañaron en momentos duros, con una sonrisa en los labios quitando importancia a lo que realmente la tenia y aquellas que abrieron puertas cerradas para franquearme el paso quizá saltando barreras.
Hoy, en que los sentimientos siguen a flor de piel y una especial sensibilidad sigue poniéndome un nudo en la garganta en muchas ocasiones, hoy que sigo necesitando de esas gentes extraordinarias, he querido dedicarles este post a esos hombres y mujeres que habiendo pasado por mi vida lo hicieron con el afecto de amigos incondicionales, desinteresados, generosos, que pasaron de puntillas para no hacerse notar mientras dejaban su gran regalo de compañerismo, solidaridad, complicidad, respaldo y protección.
Dejarme que yo también forme parte de vuestra liga, dejarme que yo también aprenda a ser como vosotros y como humilde discípulo termine algún día siendo uno mas, apoyo a quien lo necesite, consuelo a quien lo precise ayuda a quien lo requiera. Quizá así, pueda olvidar mis penas, minimizar mis dolores, relegar mis miedos, dejarme entrar en vuestra liga de hombres extraordinarios
Nunca quise entrar en temas de política, pese a que la política inunda nuestra vida diaria y política es querer un mundo mejor, donde la injusticia, el hambre, las enfermedades no tengan cabida o puedan ser paliadas, política es desear un mundo no contaminado, la seguridad de que tu vida no va a ser invadida por nadie, que no exista temor a pasear con libertad y sin miedo. Política, no son discursos grandilocuentes llenos de promesas que nunca se cumplirán, no es un candidato de imagen pulcra y manos sucias, no es tapar con actitudes fingidas un desprecio al prójimo.
Si hace unos días tuve la oportunidad de votar, fue por que hace años logramos entre todos la libertad de poder hacerlo. Durante mis años de estudiante de derecho, asistí a cientos de asambleas, grité y me manifesté jugándome en ocasiones el tipo pese a mi manifiesta incapacidad para correr (En el año 1974, Compañeros de estudios tuvieron que sacarme por una ventana de la rotonda de Fonseca, antigua facultad de Medicina de Salamanca, ante la entrada en las aulas de “los grises” en una de sus cargas contra los manifestantes), Asistí a la ultima clase impartida por el profesor Tierno Galván en la Facultad de Derecho de Salamanca, en la Plaza de Anaya y vislumbre en aquel entonces un rayo de libertad que poco después sería un torrente imparable añorado durante años, acallado por una dictadura que parecía no tener fin.
Triunfó la voz del pueblo, ese mismo pueblo y gentes que hoy manifiestan su descontento y ponen en tela de juicio la cordura y rectitud de nuestros gobernantes…digo: “nuestros”, pues nosotros libremente los hemos elegido, bien o mal, somos en parte responsables de lo que ocurra, nadie nos ha obligado a votarles, ya no se nos exige que justifiquemos como se hacia en la pantomima de la Democracia orgánica del franquismo, a quien y que habíamos votado, ahora podemos elegir y podemos decir que somos libres, pero esta libertad tiene su contrapartida, hay que hacerlo con responsabilidad, el periodo de reflexión era para eso, para que verdaderamente reflexionáramos y buscáramos entre todos una solución a tanto problema.
Hoy he roto mi promesa de no hablar de política y es que en el fondo, uno quiera o no forma parte de ella al tener derecho a voto y ejercer ese bien tan preciado que es la libertad.
Una conversación con un amigo, me ha dejado pensativo, me hizo la pregunta de ¿Qué te ocurre?, en el blog, das la impresión de haber perdido parte del humor habitual del que haces siempre gala y dejas ver una cierta tristeza de la que no acierto a clasificar.
Hice examen de mis últimos post y efectivamente, no tienen la chispa de otros anteriores, una revisión mayor me lleva hasta el día 17 de Febrero que es cuando comienza a instaurase esa tristeza coincidiendo con el accidente de mi hija. Ya se que debo dar gracias por que no le ocurriera nada, pero aquella llamada telefónica, sus sollozos, una petición de ayuda que por la distancia no podía prestar, se repiten una y otra vez en mi cabeza insistentemente , machaconamente, sin que lo pueda evitar, la intranquilidad, cada vez que me dice que ha salido con el coche, camino de su trabajo, se apodera de mi y no descanso hasta que al llegar la tarde me cuenta sus cosas y se que ya esta en casa y el coche en el garaje, (aunque no lo mencionemos para nada). Nunca creí que algo pudiera obsesionarme tanto máxime cuando a pesar de su escasa experiencia en la conducción, maneja perfectamente el vehículo y su prudencia, desde luego, es mucho mayor que la mía.
Supongo que será cuestión de tiempo que yo olvide lo que ocurrió, y es que uno siente en carnes propias lo que ocurre a mis hijos, quizá ellos nunca sepan de estos desvelos, de estas preocupaciones (no suelen leer este blog) y de la tristeza de no haber podido estar cuando y donde debería haber estado.
En fin, trataré de ir recuperando el animo ya que hay motivos mas que de sobra para estar contento, a veces la cabeza nos traiciona y el corazón la acompaña haciendo coro, en este sin sentido que es darle vueltas a las cosas sobre lo que pudo ocurrir y que gracias a Dios no ocurrió. Dicen que agua pasada no mueve molino, pero dejó mojada la tierra.
Algo que pretendo enseñar a mis hijos, es que el respeto de los demás hacia uno, hay que ganárselo día a día, con el ejemplo en nuestro trabajo y en la vida diaria, que la generosidad, (muchas veces mal entendida), no hay que escatimarla, no debe ser algo excepcional que se administre con cuenta gotas y que nunca, nunca, hay que asustarse ante las dificultades y poner auto freno por miedo a ellas.
Que los demás no tengan respeto a nada, que la lucha por medrar sea moneda de uso corriente, que la zancadilla este a la orden del día y que todos parezcan lobos luchando contra lobos, no debe ser el ejemplo a seguir.
No hacer nada de lo que no quieres que hagan contigo, ponerte en el lugar del contrario, tratar de ver sus puntos de vista, aunque no se compartan, asumir a veces cargas que no te corresponden, pero que en conciencia debes asumir, puede llevarte a sentir la satisfacción personal de que has hecho lo correcto, lo que tenias que hacer en un momento dado, aun a sabiendas de que no será comprendido, reconocido o pagado.
Recibirás puñaladas de aquellos a quien mas favoreciste y sentirás el desprecio de aquellos a los que ayudaste, pero nadie podrá quitarte la recompensa intima de haber escuchado a tu conciencia, de no haber dañado a nadie y haber tratado de hacer un mundo mejor.
No hace mucho, un amigo, profesor de Instituto, me decía, "Si supiéramos en manos de quien dejamos la enseñanza de nuestros hijos muchas veces, no los enviáramos al colegio". ¡Hombre, no creo que sea para tanto!, para eso estamos nosotros, los padres, para enseñar con nuestro ejemplo, con nuestro comportamiento diario, sin grandes lecciones magistrales, con nuestra actitud diaria ante la vida, puedo asegurar que a mi me ha dado resultado, solo tengo que ver el comportamiento de mis hijos y sentir orgullo por ellos. Lo aprendí de mis padres y creo que ellos harán lo mismo con sus hijos. Si ayer hablaba de educación, hoy hablo de respeto, ese respeto que muchas veces echamos de menos en nuestros interlocutores, que quizá tratando de demostrar que son superiores a uno, lo único que hacen es demostrar con su actitud que siempre estarán por debajo de uno.
Algún día quizá, en algún momento, cuente lo que hasta ahora he callado, por respeto a quien no lo tuvo conmigo, quizá siga en silencio, por aquello de que no merece la pena dar importancia a quien no la tiene y seguir viviendo la vida sin rencores ni espinas clavadas, ganándome el respeto de quienes me rodean sin necesidad de herir a nadie, sin necesidad de demostrar a nadie nada y solo por la satisfacción de hacer lo que hay que hacer en cada momento. Respeté a mis superiores e inferiores, respeté a quien merecía ser respetado y a quien no me respetó y por respeto callo incluso lo que me hirió.
Doce campanadas que dejarán perder su eco entre el bullicio de la gente y el aire frío de la noche, doce meses que terminan con sus alegrías, tristezas y preocupaciones. Un año más, piensa uno, y otro que viene cargado de ilusiones y esperanzas, dejando de lado todo lo que pueda ensombrecerlas.
No ha sido un año fácil, fue cumplir 58 años y un nuevo mal me dejó sumido en una tristeza de la que he tardado en salir, solo la alegría de mis hijos, los desvelos de mi mujer lograron que remontara el vuelo y hoy con energías renovadas me enfrento a otro año nuevo, a retos diarios que dan sal a la vida por pequeños que estos sean, quitando importancia a lo que no la tiene y asumiendo que uno va siendo mayor para muchas cosas y aún joven para otras.
Doce meses terminan y doce comienzan en una cadena en la que cada eslabón diario sujeta al siguiente. Este año, no he pedido nada especial ni nuevo, nada espectacular ni del otro mundo, solo que la salud me permita ver seguir creciendo a mis hijos y poder continuar apoyándoles en su camino diario, lo demás es pura anécdota para comentar mientras doy el paseo diario con mi mujer. FELIZ 2011 amigos
Hace unos días, sentado ante el televisor un aburrido sábado, descubro con sorpresa la figura del Sr. Mario Conde en una de las cadenas mas beligerantes de este país, y digo con sorpresa, pues seguí pegado al televisor, cosa no es habitual en mi, escuchando a este personaje que nunca fue de mi agrado, como relataba sin acritud alguna sus penas, con mirada baja, hablar pausado meditando y midiendo cada palabra, como temiendo enfadar a alguien o como huyendo de una realidad dura que le había golpeado esta vez con mas fuerza que otras... la muerte de su mujer...No le hizo daño la cárcel, según confiesa, el desprestigio, el aislamiento, la traición del amigo, la persecución del enemigo, los comentarios en la calle, los bulos, las anécdotas mal intencionadas... y sin embargo, perdió casi su aplomo, chulería y prepotencia ante la muerte de un ser querido y cercano...
El talón de Aquiles que todos tenemos, salió a relucir, en este caso"ELLA",era su talón de Aquiles, y no pudo haber sido mejor...mujer entregada a su marido, defendiéndole contra viento y marea, en un segundo plano, quizá perdonándole... en silencio, con adoración, apoyándole, dándole animo, ese animo que le ha llevado a asumir con una naturalidad desusada los cambios de su vida, sin reproches, sin comentarios, sin acritud, sin venganzas contenidas, sin rencores ahogados...
No todo el mundo asume sus cambios de esta manera, es signo de una inteligencia superior saber adaptarse a cada circunstancia sin mirar atrás, sin dolerse por lo perdido y asumiendo las nuevas circunstancias que en ocasiones pueden llegar a ser muy duras aunque no se reconozcan de "cara a la galería" por aquello de que siempre hay que decir que uno está bien, en la confianza de que el amigo se alegre y el enemigo "se joda"...
No tenia ninguna necesidad de exponerse a la mirada publica y lo hizo, para quizá darnos una ultima lección de saber estar, ese saber estar que hoy se ha perdido y que en muy pocas ocasiones podemos ver como ocurrió en dias pasados
Aire limpio de la brisa marina, cabeza despejada, dejando lejos preocupaciones y quehaceres diarios, satisfacción por estar al lado de mi hija en compañía de mi mujer, compartiendo unas horas que se hacen cortas, recorriendo calles y lugares nuevos.
Hace pocos días tocó Oviedo, ahora Valencia y es que uno se reparte como puede para estar unas horas con los hijos, fuente de alegrías y única preocupación real de esta vida.
Luego, el retorno al hogar en espera de estas fiestas que se aproximan y que de nuevo volverán a reunirnos.
Siempre tuve muy claro que quería ser padre y con ello dedicar mi vida a esos retoños que crecieron demasiado deprisa y hoy vuelan solos, por mucho que me empeñe en seguir velando por sus necesidades y en su caminar por esta vida a la que uno les lanzó sin su permiso, como nos ocurrió a los demás.
Son muchas las ocasiones en que la conversación con mi mujer gira entorno a sus vidas, en nuestros paseos al atardecer comentamos sus llamadas telefónicas, las incidencias del día y tratamos de darles repuesta a cualquier preocupación o dificultad que pueda surgir en su camino, y es que vivimos para ellos y por ellos, todo lo demás, el trabajo, nuestros achaques, algún encontronazo que otro durante el día quedan olvidados cuando aparecen en escena nuestros hijos. He vivido mi vida por ellos y para ellos y la vida me ha compensado con estos retoños orgullo de sus padres a los que hoy espero poder ver, mientras recuerdo sus travesuras de pequeños y aquellas navidades en que disfrazados de pastores, conejos u ovejas, hacían las delicias de unos padres que puntualmente acudían a las representación prenavideñas del colegio.
Un ejemplo de la riqueza del lenguaje castellano es el número de acepciones de una simple palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada referencia a los atributos masculinos, "cojones".
Si va acompañada de un numeral, tiene significados distintos según el número utilizado. Así "uno" significa "caro o costoso" (valía un cojón), "dos" significa "valentía" (tiene dos cojones), "tres" significa "desprecio" (me importa tres cojones), un número muy grande más "par" significa "dificultad" (lograrlo me costó mil pares de cojones).
El verbo cambia el significado. "Tener" indica "valentía" (aquella persona tiene cojones), aunque con signos exclamativos puede significar "sorpresa" (¡tiene cojones!); "poner" expresa un reto, especialmente si se pone en algunos lugares (puso los cojones encima de la mesa). También se los utiliza para apostar (me corto los cojones), o para amenazar (te corto los cojones).
El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase. Así el presente indica "molestia o hastío" (me toca los cojones), el reflexivo significa "vagancia" (se tocaba los cojones), pero el imperativo significa "sorpresa" (¡tócate los cojones!).
Los prefijos y sufijos modulan su significado: "a-" expresa "miedo" (acojonado), "des-" significa "cansancio" (descojonado), "-udo" indica "perfección" (cojonudo), y "-azo" se refiere a la "indolencia o abulia". Las preposiciones matizan la expresión. "De" significa "éxito" (me salió de cojones) o "cantidad" (hacía un frío de cojones), "por" expresa "voluntariedad" (lo haré por cojones), "hasta" expresa "límite de aguante" (estoy hasta los cojones), "con" indica "valor" (era un hombre con cojones) y "sin", "cobardía" (era un hombre sin cojones).
Es distinto el color, la forma, la simple tersura o el tamaño. El color violeta expresa "frío" (se me quedaron los cojones morados), la forma, "cansancio" (tenía los cojones cuadrados), pero el desgaste implica "experiencia" (tenía los cojones pelados de tanto repetirlo). Es importante el tamaño y la posición (tiene dos cojones grandes y bien plantados); sin embargo hay un tamaño máximo (tiene los cojones como los del caballo de Espartero) que no puede superarse, porque entonces indica "torpeza o vagancia" (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos, e incluso necesita una carretilla para llevarlos).
La interjección "¡cojones!" significa "sorpresa", y cuando uno se halla perplejo los solicita (¡manda cojones!). En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes (me sale de los cojones).
En resumen, será difícil encontrar una palabra, en castellano o en otros idiomas, con mayor número de acepciones.
Cuenta la historia
Una mañana, el guerrero mongol Gengis Kahn y su séquito salieron a cazar. Mientras sus compañeros llevaban flechas y arcos, él llevaba sobre el brazo su halcón favorito, que era mejor y más certero que cualquier flecha, porque podía subir a los cielos y ver todo aquello que el ser humano no consigue ver. Sin embargo, no consiguieron encontrar nada. Decepcionado, Gengis Kan volvió a su campamento, pero, para no descargar su frustración en sus compañeros, se separó de la comitiva y decidió regresar solo.
Habían pasado en el bosque más tiempo del esperado, y Kahn estaba muerto de cansancio y de sed. Debido al calor del verano, los riachuelos estaban secos y no encontró sitio donde refrescarse hasta que, ¡milagro!, vio un hilo de agua que caía de unas rocas enfrente de él. En ese mismo momento alejó de sí el halcón, sacó el pequeño cáliz de plata que siempre llevaba consigo, estuvo un rato llenándolo, y cuando estaba listo para llevárselo a los labios, el halcón le arrancó la copa de las manos.
Gengis Kan se enfureció, pero, como era su animal favorito, pensó que tal vez tenía sed también. Recogió el cáliz, lo limpió y volvió a llenarlo. Con la copa llena por la mitad, de nuevo el halcón se la arrancó y derramó el líquido.
Gengis Kahn adoraba a su animal, pero sabía que no podía dejar que se le faltara al respeto, ya que alguien podría estar asistiendo a la escena desde lejos, y más tarde les contaría a sus guerreros que el gran conquistador era incapaz de domar una simple ave.
Esta vez, sacó la espada de su vaina, cogió el cáliz y se puso otra vez a llenarlo, manteniendo un ojo en la fuente y el otro en el halcón. En cuanto hubo llenado la copa lo suficiente y se disponía a beber, el halcón de nuevo levantó el vuelo en dirección a él. Kan, de un golpe certero, le atravesó el pecho.
Pero el hilo de agua se había secado. Decidido a beber fuera como fuera, subió el roquedal en busca de la fuente. Para su sorpresa, vio realmente una poza de agua y, en medio de ella, muerta, una de las serpientes más venenosas de la región. Si hubiese bebido del agua, ya no estaría en el mundo de los vivos.
Kahn volvió al campamento con el halcón muerto en sus brazos. Mandó hacer una reproducción en oro del ave, y grabó en una de las alas: «Incluso cuando un amigo hace algo que no te gusta, continúa siendo tu amigo. En la otra:
Cualquier acción movida por la furia es una acción condenada al fracaso
Relajado ante el televisor, dejaba pasar las imágenes casi sin contemplarlas, sin prestar atención a nada y dejando vagar mi mente por derroteros no definidos.
Algo llamó mi atención en un momento determinado, quizá una imagen, quizá una palabra me hicieron salir del trance soporífero que estaba adquiriendo y me concentre en la historia que se relataba, no tarde en darme cuenta que muchas veces la historia contada por un personaje no llega a sujetarse enteramente a la realidad, lo subjetivo, los prejuicios, los tópicos, el entorno mismo hacen que un testimonio no sea siempre fiable y fiel a la realidad, recordando aquí, aquella practica de Derecho penal que hace años hice en la facultad, donde estando en una clase rutinaria, en un momento determinado se abrió la puerta y un energúmeno entro insultado al profesor Gimbernat y amenazándole, para acto seguido salir corriendo pasillo adelante y desaparecer de la vista de los presentes.
Dicha acción (por supuesto preparada entre profesor y alumno, que desconocíamos) nos dejó a todos sorprendidos, asustados e inquietos, pues la tomamos por un hecho real.
Aprovechando la situación creada, se nos preguntó uno a uno y por separado que describiéramos al agresor y contáramos que había ocurrido, para luego demostrarnos en conjunto que debería haber más de uno pues las descripciones eran tan dispares que se podía decir que hubo varios agresores. Unos lo vieron alto y otros bajo, unos gordo y otros flaco, unos vestido de verde, otros de gris y otros de azul. Unos que insultó, otros que amenazó e incluso hubo quien dijo que agredió físicamente, hecho que en realidad no se había producido.
No hubo acuerdo unánime, nadie, de cuarenta personas coincidió al cien por cien con la descripción de los hechos ni con la del sujeto, demostrando de esta manera que la fiabilidad de un testigo era siempre relativa aunque necesaria.
De igual manera ocurre cuando alguien te cuenta extraoficialmente (de nuevo radio macuto), situaciones de la empresa, posibles cambios y actuaciones, previsiones y suposiciones basadas la mayoría de las veces en meros comentarios aumentados y corregidos o en el peor de los casos, en imaginaciones calenturientas.
Y es que la única certidumbre que uno tiene, es que el tiempo pasa, que el momento presente es lo que cuenta, que el mañana esta por escribir y que todo tiene un final que tarde o temprano ha de llegar.
Ver lobos donde hay corderos y gigantes donde molinos solo sirve para perder de vista la realidad del momento presente y el momento presente mismo, que es el que hay que vivir. Cada cual verá la vida a través del cristal que le toque, yo por el momento la miro a través del mío que creo esta bien graduado.
Me estoy haciendo viejo, los años pasan y uno suele hacer memoria del pasado con bastante frecuencia y compara lo que en otro tiempo fueron las cosas y lo que son en la actualidad.
No hablo ya, de lo que costaba un café (2,50 pesetas ahora 1,20 euros =199,66 pesetas), no hablo de que no hace muchos años uno podía aparcar el coche en cualquier sitio de la ciudad y siempre se encontraba cerca del lugar de destino, no hablo de la cordialidad y familiaridad del tendero, sustituido por un sírvase usted mismo y pague en una maquina impersonal, no hablo de las tranquilas tardes al sol, sentados a la puerta de casa tras una jornada de trabajo compartiendo tertulia con los vecinos, sustituidos ahora, por una caña, deprisa y corriendo en el bar cercano a la oficina, no hablo de las largas cartas entre amigos, sustituidas por sms en jerga ininteligible.
Hablo de esa edad que uno siente en el alma cuando todo ha cambiado a tu alrededor, como debió de cambiar para nuestros padres, ya que la vida es cambio permanente.
Cambiamos cuando nos casamos y dejamos el hogar familiar para iniciar una nueva vida al lado de la persona amada. Cambiamos cuando nace el primer hijo, que nos cambia ritmos de vida y prioridades, cambiamos cuando los hijos dejan el nido para formar el suyo propio y seguimos cambiando cada día al ritmo de las circunstancias.
A veces una frase que pronunciamos nos deja descuadrados a nosotros mismos por unos momentos, pensando: esto mismo decía mi padre, cuando por ejemplo yo escuchaba los Beattles y decía que aquello no era música (igual me ocurre a mi cuando escucho un rap y suelto la misma frase), debo estar haciéndome viejo.
Cuando veo que ya casi nadie respeta las enseñanzas de los mayores, por caducas y trasnochadas aparcándolos en residencias, pues son un freno a la acelerada vida de hoy, debo estar haciéndome viejo.
Cuando no se entiende la libertad de otros, pues esta choca con el capricho egoísta de la propia, debo estar haciéndome viejo.
Al querer dejar terminado lo mas pulcramente posible el trabajo y atender personalmente al cliente, cuando hoy todo se hace deprisa y corriendo de manera impersonal y si es posible escudado en el anonimato de un ordenador. Debo estar haciéndome viejo.
Que no se tenga en cuenta el esfuerzo personal,(viajes, traslados, reuniones) la plena dedicación y las horas robadas a la familia, por lograr objetivos a veces inalcanzables impuestos por la empresa, que termina retirándote antes de tiempo con una prejubilación en el mejor de los casos, o relegándote al olvido en cualquier rincón, debo estar haciéndome viejo.
En fin debo estar haciéndome viejo, pues no entiendo a donde vamos tan acelerados para luego frenar bruscamente y sin motivo alguno volver a emprender una loca carrera dando la impresión de que no hay un camino fijado y un tiempo para cada cosa.
Definitivamente, me estoy haciendo viejo, hay tantas cosas que no entiendo
Hoy en el blog de un amigo, hemos cruzado opiniones sobre un Charro conocido de ambos, amigo y antiguo colaborador, hombre de palabra enamorado de su tierra y nacido en el mismo pueblo que Rafael Farina, al que adora.
De Salamanca dijo Unamuno “su paisaje y no su paisanaje”… permítame Don Miguel que le contradiga…hay paisanaje que merece la pena conocer, aunque solo sea un poco, Salamanca es tierra de gentes duras, criadas en una tierra olvidada por todos los gobiernos que en mis 56 años he llegado a conocer… Olvidada en época de Franco, despreciada en la democracia, nos roban hasta los legajos de una archivo creado con el trabajo y esfuerzo de salmantinos…se nos niegan las comunicaciones vía carreteras y tren, se olvidan que el aeropuerto de Matacán podría ser un aeropuerto alternativo de Barajas y se nos llevan la Renault a Valladolid por culpa de un Obispo de triste memoria que se opuso a que Salamanca fuera una ciudad industrial, solo quería para Salamanca “fabricas de curas” que cerraron por falta de “material”… No suelo se duro en mis comentarios, pero ¿No es triste que la ciudad más luminosa de Castilla, por sus piedras doradas sea la más olvidada?...Hay que venir a Salamanca, departir son sus gentes y olvidar clichés, estereotipos y prejuicios para disfrutar de un paisaje y un paisanaje único en el mundo…¡ A PRENDER A SALAMANCA!...¡AHÍ QUEDA ESO!...
En serio... (No creo que lo consiga hacer del todo)... Ayer, haciendo zaping en la TV me encuentro una boda de alguien conocido, en la que una alfombra roja cubría un traidor escalón en el que varios de los invitados terminaron con sus huesos por el suelo ante el regocijo de los periodistas y publico en general. Uno que ya es experto en caídas, master en trompazos y demás golpes, observaba la cara de susto en un primer momento e indignación en los siguientes, cambiando a un sentimiento de vergüenza en el caído.
Me vi, Reflejado en todos ellos y pensé: no soy el único que termina besando el suelo (además de la costumbre que tenia Juan Pablo II al aterrizar sus aviones, ¿Seria que tenia miedo a volar? o ¿poca confianza en el piloto?) y es que las caídas que provocan la risa ajena, hay que tomarlas del mismo modo, riéndose de lo torpe que uno puede llegar a ser. Recuerdo aquella anécdota de una sujeto que habiendo caído escaleras abajo, al llegar al ultimo escalón fue recibido por un grupo de asustados observadores que le preguntaron ¿Que ha pasado?, a lo que respondió ¡No se, yo acabo de llegar!, y es que las caídas, dolorosas en la mayoría de las ocasiones, levantan una oleada de carcajadas en los presentes a la par que una alerta inmediata tratando de ayudar al caído, en mi caso, aconsejo a todos los que me conocen que no lo hagan, pues puede ocurrir como hace años, en que dos compañeras de trabajo trataron de ayudarme a levantar tras una de esas caídas y en lugar de hacerlo terminaron resbalando y acabaron en el suelo a mi lado, cosa que preocupándome mucho me hizo gritar ¡Levantaros inmediatamente!, si llega a entrar alguien y nos ve de aquella guisa, a los tres en el suelo ¡ Que hubiera pensado!. Mis caídas han llegado a ser memorables a la par que estridentes, unas veces por causa del agua, que me hace resbalar y otras por fallos en mis extremidades, la ultima me ha costado 330 euros al romper en mi tropezón saliendo del coche los mandos de las luces (Vaya broma) y dejándome dolorido todo el fin de semana (en esta ocasión la risa como comprenderéis es floja, cuando ha llegado la factura del taller).
Caer o caerse, el caso es que uno espera seguir durante muchos años probando la dureza del suelo y comprobando que los Ayuntamientos han dejado de arreglar las baldosas sueltas por culpa de la dichosa crisis, que a mí en particular me afecta en el número mayor de caídas. ¿Podría ser esta una manera de medir el nivel de crisis? ¡A mayor numero de trompazos mayor endeudamiento de los ayuntamientos!, ¡JO! ¡Que mal deben andar, me caigo casi a diario!
Era todo un poema ver como trataba de seguir el ritmo de quienes con menos años y más agilidad sorteaban aquel serpenteante camino entre eucaliptos y robles, bajando aquella ladera que muere al borde los acantilados, donde un vetusto faro aún seguía alumbrando las noches de los navegantes. Nuevamente hice aquel esfuerzo tratando de conseguir la recompensa, llegar a un lugar desconocido que merecía la pena ser visto y nuevamente logre superar y superarme ante aquella nueva dificultad, terminando por sentirme bien, por sentir que aún puedo y que no hay de momento obstáculos insalvables en mi caminar.
Algún tropezón, alguna caída, solo sirven de recordatorio para que espabile y tenga cuidado, la curiosidad, sentir que cada paso que doy, aunque sea con algún esfuerzo, es una paso mas que he podido dar en esta vida. Se, que con el tiempo terminaré sentado en una silla de ruedas y entonces, estoy seguro, tampoco dejaré de ir a lugares que aquella situación me permita. Hoy por hoy, sigo erguido y paso a paso, con mucha torpeza en ocasiones y siempre acompañado por una sinfonía de mil y un dolores, disfruto de paseos allá donde exista algo digno de ver, donde la curiosidad me lleve y donde la mirada pueda disfrutar de cuantos paisajes nos brinda la naturaleza una veces y la urbe en otras.
Calles solitarias llenas del encanto de tiempos pasados, verdes paisajes, urbes modernas y playas soleadas, seguirán viéndome pasar, quizá vuelva a mi querido Paris, a mi añorada Asturias, a recorrer las payas del ardiente sur de Las Palmas, quizá, recorra nuevamente Astorga, La Toxa, Vilaba, en busca de recuerdos quizá compartidos con compañeros de fatigas y termine saboreando ese pulpo maravilloso en La casa del Pulpo en Verín. El tiempo lo dirá y lugares tan dispares como la Concha en San Sebastián, Los jardines del Piquio en Santander, la playa de la Malvarrosa, o el Muro de San Lorenzo en Gijón, sentirán mis pasos mientras dejo perder la mirada en el mar, quizá recordando que otro tiempo caminé sobre aquellos lugares con mayor firmeza y seguridad que las actuales, pero siempre con la alegría de poder hacerlo una vez más.
Por una vez y sin que sirva de precedente no puedo sustraerme a la tentación de hacer una pequeña reseña a un comentario que ha llegado mis oídos como suele ser habitual por “radio macuto”.
Uno que nunca fue beligerante con nadie y al que avalan 20 años dirigiendo sucursales de Compañía de Seguros, no tiene nada que demostrar a nadie,( menos aún al autor/a del comentario) durante esos 20 años, cree sucursales de la “nada”, partiendo de cero, o levanté sucursales que solo tenían la categoría de agencia a niveles de entidad y reconocido valor. Di trabajo a personas que posiblemente no lo hubieran encontrado en aquellos momentos y cree puestos nuevos que aún perduran, gestioné millones en primas y pólizas y nadie pudo nunca apuntarme con el dedo para hacer un reproche sobre dicha gestión.
Durante esos 20 años, llegué a ser tratado con respeto por mis superiores, incluso por algunos con el afecto de un padre (Si amigo Pellisé…Si Sr.Cailá…si mi estimado Cazaña…si mi estimado Carrera…si mi estimado Zapata y si a tantos y tantos que por falta de espacio no puedo seguir enumerando).
Efectivamente amigo/a comentarista de “radio macuto”…fui demasiado blando, demasiado permisivo, demasiado condescendiente incluso contigo, pero no me arrepiento de haber tratado de hacer el lugar de trabajo un lugar humano, donde cada uno/a debería haber sido responsable de sus actos sin la necesidad de tener “la espada de Damocles” todo el día encima, no en balde pasamos mas horas en la oficina que en casa y precisamente a quien mas favorecí ,fue quien menos lo entendió y de quien recibí mas criticas ( que perdono pero no olvido).No necesito ni he necesitado nunca alabanzas ni reconocimientos de igual manera que tampoco deseo a estas alturas, criticas “a toro pasado” ni comentarios fuera de tono que solamente pueden darme “pena” de quien los realiza.
Con este comentario quiero zanjar de una vez por todas esa estupida idea de que se me ha arrinconado por no saber llevar una sucursal… a ti…a quien haces ese comentario amigo/a, ¡Nunca te hubieran dado la oportunidad de ser director durante 20 años!, ni pasarás de ser lo que eres en este momento…no obstante te deseo mucha suerte en esta vida y que algún día, cuando la fuerzas te fallen como a mí, tengas la suerte que yo tengo de retirarte a puestos mas leves y disfrutar de la vida ayudando (que lo dudo) a otros compañeros que lo necesitan
Hay quien se empeña en hacer de su vida un desastre y lo consigue... la verdad es que no es difícil, basta con hacer todo lo contrario de lo que la razón dicta y aplicar un poco de osadía, ignorancia, autosuficiencia y aderezarlo con hacer oídos sordos a quien pretende ayudar, no escuchando consejos ni indicaciones...
Roberto era, una de estas personas: Dejó sus estudios por cobardía ante los exámenes, buscó un trabajo para salir del apuro y comenzó a trabajar recolectando fresas, tuvo idea de casarse y lo hizo con una mujer mayor que él que a poco del matrimonio le dejó por su jefe, trabajando un día se clavó una espina y tras la infección contrajo un mal incurable que le tuvo postrado en cama durante mucho tiempo, terminando con los pocos ahorros que tenia, desoyendo consejos de los familiares y amigos, cambió de residencia alejándose de todo lo que le unía al pasado y fue a terminar en las calles de una gran ciudad arrastrando en un pequeño carrito todas sus pertenencias.
Cierto día tomó un tren, sin saber bien a donde dirigirse, la cuestión era escapar, sin saber de que, cuando en realidad lo que pretendía era escapar de él mismo...Quiso el destino que aquel Once de Marzo, su tren volara por los aires en una atentado terrorista, entre hierros retorcidos pudo salir casi indemne y sacar de aquel vagón a tres personas más que aún respiraban, arrastró a la primera hasta el terraplén y sin pensarlo dos veces volvió otras tantas a meterse entre el fuego y el humo trayendo consigo a otros dos desgraciados que estaban a punto de perder la vida...y la vida tomó un nuevo sentido para él, sin que nadie se apercibiera de su presencia, se alejó del fatídico convoy haciendo la firme promesa de enmendar su vida...hoy conduce una ambulancia, sigue ayudando a otros, ha retomado sus estudios, su ilusión...terminar algún día sus estudios de enfermería y seguir ayudando...A veces haciendo las cosas por y para otros, las hacemos para uno mismo.
Hace unos días que me encuentro inquieto, quizá la ultima revisión medica en la que se me volvía a invitar a pasar por el quirófano, (he vuelto a decir: ¡No gracias!), quizá, que vuelven aquellos cansancios y falta de fuerzas ya conocidos que me acompañan desde hace años, quizá la ausencia de ese sol que en primavera y verano me hacen revivir, no se... Bromeando sobre estos temas, ayer comentaba con alguien, que no es para dar mucha confianza el hecho de que el cirujano se llame, "Carnicero", aunque a uno le conste que en su pericia es de lo mejorcito, pero después de un año, en el que uno ha abandonado al tabaco, (no por imperativo legal señora minista...), siguo la medicación a rajatabla, solo puedo decir que no me encuentro mal, que aún me quedan fuerzas para asumir un trabajo diario y seguir una vida de lo mas normalita. Que ahora por culpa de algún pinzamiento mi mano izquierda ha perdido fuerzas, pues esto es como en política, que por culpa de otros pinzamientos también ha perdido fuerza la izquierda, será cuestión de consolarse con el mal de muchos.
Hoy un compañero de Barcelona me decía, ¡Siempre estas de buen humor, con la sonrisa en los labios! Y así es, amigo Isaac, siempre he prensado que los males se espantan derrochando alegría en la vida, pese a que esta no suele hacer mucho por que nos sintamos alegres a todas horas.
Cuando uno tropieza y cae (por cierto, lo diré bajito pues hace tiempo que esto no ocurre) lo mejor es levantarse con una sonrisa y bromear sobre el tonto tropezón que uno dio por no ir con cuidado y de paso te despachas a gusto contra el Ayuntamiento por tener así las calles, cuando ese dolor del brazo, no te deja ni coger correctamente un tenedor, bromea pensando que hubiera sido peor si estuvieras en China y tuvieras que usar unos palillos.
Seguir adelante con la esperanza de que un día esas bromas y sonrisas sean contagiosas y quiten los malos gestos de los que nos rodean, es el sueño de un soñador que aún y a pesar de todo sigue pensando que ¡La vida es bella! (Groucho diría: ¡mas que bella, BELLOTA!) Y no hay por que estropearla con nada.
Me alegro... la verdad es que me alegro mucho,al saber que un compañero que hoy cumple años y ha padecido varios cambios en su trabajo en lo que va de año, se encuentra bien, con el animo alto y una visión de futuro optimista pese a los inexplicables cambios de los que me habla y que no llega a comprender, pero le da igual...
Está visto que no es solo uno el que vive cambios (no voy a decir nunca "sufre"), la vida es así como decía hace unos días, cambio permanente e inalterable, signo inequívoco de que estamos vivos y asumiendo que todo cambia, bien por nuestra intervención o por intervención ajena, uno puede llegar a tener la ilusión de que el próximo cambio sea para mejor, una ilusión similar a la de que toque la lotería, que nunca toca, pero ahí esta.
Confieso que soy de los que se alegra cuando ve a un compañero crecer como persona y crecer con alegría, pese a los cambios, hoy ha sido Juan Carlos, mañana puede ser otro de los que me rodean o aquellos con los que he compartido tantas horas de viaje, reuniones e incluso cursos de formación y con los que por desgracia últimamente no tengo demasiado contacto ya que el enclaustrado soy yo y ni viajo, ni tengo reuniones, ni cursos para compartir.
Por eso hoy, tengo el animo elevado, tu conversación, Juan Carlos, ha sido edificante al sentir como asumes todo lo pasado y Me alegro amigo mío, me alegro de verdad, FELIZ CUMPLEAÑOS
Hace unos días, un comentario de un desconocido (lo hacia bajo seudónimo) en el blog de un amigo, refiriéndose a mi persona decía: "tuve ocasión de conocerlo al final de su carrera profesional y, tengo que decir que a parte de ser todo un personaje, era un buen profesional"...esta frase, leída de corrido me dejó una gran inquietud, me toque la cabeza varias veces y puse la mano en el pecho para ver si, mi corazón seguía latiendo y si... estoy vivo y sigo aquí. Que de uno hablen en pasado (ERA), produce una desazón increíble, recuerda a los epitafios grabados sobre las lapidas o las notas que suelen publicarse en prensa, sobre alguien una vez fallecido, del que por cierto siempre suele hablarse bien, de ahí la frase de mi padre "Dios nos libre de la época de las alabanzas"... Yo sigo vivo y con ganas de seguir viviendo durante muchos años. Luego, amigo mío... ¡Sigo siendo, no me he muerto!...El comentarista añadía que me había conocido "al final de mi carrera profesional"... ¡Pues estamos buenos!...mi carrera que yo sepa aún no ha terminado, únicamente ha cambiado de rumbo a aguas mas tranquilas, pero uno sigue navegando, no como capitán del navío, pero embarcado y con el mismo destino que el resto de la tripulación. Que de uno digan que "es todo un personaje", es de agradecer, esto supone un reconocimiento de algo no especifico, pero reconocimiento al cabo, de alguna buena cualidad aunque esta este sin especificar, frente a la expresión mas utilizada de "personajillo" que seria despectiva y que el comentarista no usa pues realmente demuestra su aprecio hacia mi persona (cosa que agradezco de corazón), ..."deseándome que me encuentre bien y con salud", aprovechando para enviarme un saludo. Gracias amigo desconocido, hoy fuera de aquel blog y en esta tu casa puedes darte a conocer sin temor alguno, siempre serás bienvenido y yo te contestaré pues SIGO VIVITO Y COJEANDO...
Si de algo me precio es de ser persona de fácil complacer, sin pretensiones desmedidas ni aspiraciones imposibles, con buen humor y una apreciación de la vida en la que lo importante, lo verdaderamente importante, prioriza todas mis actividades, siendo muy difícil según dicen quienes me conocen bien, discutir conmigo y en este estado de cosas si alguien en algún momento me ha visto alterado, recordará mejor que yo en que circunstancias y quizá hasta sorprendido comente la situación con alguien y es que tratar que la vida sea llevadera para los que me rodean, bien en casa en la calle o en el trabajo, no es tarea difícil si uno le pone ese granito de humor que tanto hace falta y no se empeña querer tener siempre la razón asumiendo que uno puede equivocarse y cometer errores como todo el mundo.
A veces uno inconscientemente habla con la mejor intención y sin querer esta metiendo la pata, ¡Que alce la mano quien no halla errado alguna vez!, mil historias de equivocaciones propias y ajenas, podemos contar todos (solo no se equivoca quien esta para el otro barrio) y para muestra un botón: Hace años a una vecina le diagnosticaron un cáncer, tras seguir el tratamiento correspondiente, fue mejorando poco a poco, mientras que un día falleció su marido inesperadamente. La viuda, acompañada por su cuñada acudió al hospital, con su traje de luto y un velo que le cubría la cara, para acompañar el cadáver de su marido y mientras recorría los pasillos del Centro, se cruzaron con el oncólogo que la había tratado, que al ver a las dos mujeres de luto se dirigió a la cuñada de la vecina diciéndole ¿Tu cuñada verdad?, ha fallecido, ya te lo dije yo, que le quedaba poco tiempo de vida?La vecina, levantando su velo, miró al medico diciendo, ¡No, es mi marido quien ha fallecido!. Imagino la cara del medico y su deseo de que se lo tragase la tierra y es que con la mejor intención, se puede cometer errores fatales como fatales son los errores conduciendo o conduciéndose peatonalmente. Uno que ya lleva muchos años viendo siniestros no deja de sorprenderse de los errores a veces pueriles pero mortales que se comenten en la circulación. Muchas veces he pensado cuando veo a un peatón correr cruzando una paso cerrado, que ocurriría si la gente que esta al borde de la acera esperando, formara un bloque rígido y no le dejara subir en el ultimo momento a la acera. Error fatal es conducir con el cigarrillo en la boca (en este caso no me cabe ninguna duda que el tabaco mata). Error es cruzar una calle de única dirección sin mirar a ambos lados, cuando puede que un vehículo este dando marcha atrás por cualquier causa o venga un despistado por dirección única. Error tras error el ser humano es incapaz de escarmentar en cabeza ajena y seguiremos tropezando en la misma piedra, construyendo urbanizaciones al borde de ríos que en tiempos de lluvias pueden hacer desaparecer bajo las aguas miles de ilusiones. Pero el error que es humano es también fuente de grandes avances y descubrimientos, el error es hijo del pensamiento y la inteligencia, por error se descubrieron los rayos X, por error, el microondas, por error la radiación, por error se descubrirá el remedio contra el cáncer y por error, terminaremos todos pensando que somos indestructibles y seguiremos contaminando este bello planeta. En fin, tomaremos las cosas como vienen, tampoco voy a discutir por ello, como decía en un pricipio,seria un error.
Unos que vienen otros que se van- siempre seguirá el trajín de gentes, mientras haya vida en el planeta-aguas sin cauce, ríos sin mar-han parecido los últimos años en mi entorno laboral, del que me había prometido no hablar-siempre hay por que vivir a quien amar-vivir para seguir sintiendo la vida y ver como los ríos se encauzan y acaban llegando al mar y amar a mi familia, sin duda la mejor inversión de mi vida.- Al final, los buenos quedan los demás se van, ¡La vida sigue igual!.
Un año más comienza y 365 días abren un camino nuevo desconocido, nuevas sendas por recorrer, en mi mochila de caminante hay ilusiones, esperanzas nuevas y el plano de un camino que siempre cambia a cada paso pero que me apetece recorrer, un camino que solo terminara el día que el caminante ya no pueda caminar, un camino que se prevé largo, pero las fuerzas no me faltan para recorrerlo, fuerzas que me da la compañía de los que amo y cuidan cada paso que doy, fuerzas que me trasmiten los amigos, fuerzas que recibo de la naturaleza, cuando no las esperaba, dejando para mas adelante lo inevitable de una enfermedad que convive con uno y de momento me respeta.
Lo que decía, aguas sin cauce que se irán encauzando con el tiempo, al final, ¡LA VIDA SIGUE IGUAL!
Queridos Reyes Magos:
Este año, no voy a pedir nada especial, nada tecnológico, nada epatante ante los amigos con los que presumir de haber sido bueno y haber recibido un presente espectacular.
¡Hay tantas cosas para pedir, Que no sean materiales! que solo las puedo resumir en un único deseo, seguir teniendo fuerzas y ganas, salud, para poder continuar tirando del carro de mi familia (como buen burro acostumbrado al trabajo), tratando que sean felices y no pasen necesidad. Quizá (estoy seguro) que este presente te lo están pidiendo muchos padres de familia que hoy agobiados por una Crisis, que decían no existe, no tengan con que mantener a sus vástagos, Por eso y aunque ya hace mucho que dejé de creer en vosotros, sobretodo después de que no me trajisteis aquella escopeta de balines, quizá advertidos del peligro que suponía, por mis padres y pese a vuestro empeño anual de demostrarme que estabais ahí, por cierto, con muy poca imaginación pues vuestros regalos de colonias y corbatas así lo indicaban, hoy os doy ese margen de confianza y os pido SALUD, creo que no la vais a encontrar en ningún almacén, ni si quiera en el Corte Ingles, pero allá vosotros, para eso sois Magos.
Espero que esta vez, si me concedáis ese deseo, pues aún me queda mucho camino por recorrer y no quisiera hacerlo siendo una carga para nadie.
PD.- No se os ocurra llenarme los zapatos de medicamentos, de eso tengo ya bastante y de momento me mantienen vivo, que no es eso lo que os pido...
Sencillamente fácil me ha sido mantener la autoestima alta y en ascenso cada día, a pesar de que hubo quien intentó destrozarla y no lo consiguió, a pesar de esfuerzos y maniobras nada claras ni justificadas y a pesar de gentes a las que en su día traté como personas y respondieron anteponiendo intereses egoístas, pancistas y aprovechados en momentos en que a río revuelto era segura la ganancia de pescadores.
Uno se ha ganado el aprecio de los que me conocen a base de esfuerzo, respeto y educación a todo aquel que se ha cruzado en mi camino, de ello pueden dar fe muchos compañeros y amigos, muchos clientes y mediadores, que en 28 años de profesión han tenido de mí la respuesta que esperaban o al menos el esfuerzo e interés por conseguirla...
Hoy, por una de esas casualidades de la vida he tenido conocimiento y acceso a una conversación, que suponían privada, entre un colaborador y un compañero.(Por un error en el uso de un telefono movil que grabó la conversación). Con orgullo he de decir que se me tenia en alta estima por ambos y reconocían mi labor diaria, llegando incluso a manifestar opiniones que de haber estado presente me hubieran sonrojado, entre estas había, una frase que quien me lo enseña (la grabación) subrayaron y él mismo me hace notar... "su esfuerzo es mayor que el de cualquiera dadas sus circunstancias".¡No estoy de acuerdo!, amigos míos, mi trabajo no requiere que corra físicamente, no es necesario que haga grandes caminatas, ni me supone un esfuerzo adicional viajar ya que conducir siempre fue una de mis aficiones favoritas.
Si algo pretendo enseñar a mis hijos es esto, que el trabajo diario y el esfuerzo, la constancia a veces no se pagan con dinero, que hay un segundo sueldo no monetario, que en ocasiones satisface casi tanto como el emolumento mensual y este es, el sentirse reconocido, si me apuráis hasta querido y admirado como en el caso de estos dos que os contaba y ¡Qué demonios!... que eleva la moral de uno haciéndote sentir bien curando heridas de guerra hechas a traición.
Se que nadie me va a devolver a situaciones anteriores, que con esos comentarios no me da para pagar la hipoteca, ni siquiera para tomar una caña, pero hoy ha vuelto a subir mi autoestima, aquella que pretendieron destruir y no consiguieron.
Moraleja: cuidado con los moviles, pueden ser unos "Chivatos"
El año está terminando y como suele ser costumbre en estos casos, hacemos repaso de lo que nos han deparado los doce meses anteriores…luces y sobras en todos los aspectos de nuestra existencia se mezclan dando una visión casi “otoñal” de lo que ha sido el transcurrir de los días, problemas laborales y familiares se unen a éxitos en ambos casos creando una mar de dudas en el análisis posterior que hacemos de cada situación...¿lo podría haber hecho mejor?, en que me equivoqué y por que me falló aquella persona…todo a “toro pasado” resulta casi entupido de analizar ya que nada puede volverse atrás y lo hecho o dejado de hacer ya no se puede modificar.
Un año más…nuevas experiencias que añadir a bagaje de la vida y lecciones aprendidas a veces no sin encontronazos o con decepción de personas con las que compartes muchas horas.
¡Que rápido me están pasando los últimos años!, tomo como referencia el fallecimiento de mi madre… ¡cuatro han pasado ya!...y uno se pregunta por que cada año el tiempo parece correr mas y más, cada año que pasa, los hijos se hacen mayores, los mayores ancianos y entre unos y otros, está uno que carece de la juventud y energía de los primeros y ya ve achaques, falta de fuerzas y lapsus de los segundos, sin estar encuadrado entre ellos.
Las ilusiones de la juventud, con ella se fueron (eran eso…ilusiones), ahora uno vive el día a día tratando de sacarle el máximo partido a cada hora, cada minuto, cada segundo que escapan de nuestra manos, tratando de compartirlos con los seres queridos, con MI FAMILIA… así con mayúsculas, pues es algo que uno ha creado, cuidado, mantenido y mimado ya que es el germen de mi inmortalidad. Ellos recogerán el testigo y continuaran el camino, como hice yo de mis padres y ellos de mis abuelos, espero que piensen que no lo hice mal del todo…traté con mi ejemplo de enseñarles el camino que siempre creí correcto, como hicieron mis padres conmigo y espero hagan ellos con sus hijos, el tiempo sigue y aún podré seguir abriendo camino a los que vienen detrás, cometiendo errores de los que aprender y enseñar que no se deben cometer, aciertos que marcar, para que otros sigan el camino y cada año…volver la vista atrás para… “ver la senda que no volverás a pisar”…”caminante no hay camino…se hace camino al andar”…
Hoy tocaba Pizza, como viene siendo habitual el día que mi mujer esta de guardia, cosa que no perdonan mis hijos, pero hoy estuvo a punto de salirme la vena gamberra de los 20 años y se me ocurrieron un montón de “putaditas” para hacer a Telepizza y que luego aborté pues uno ya no tiene años para estas cosas (aunque la verdad, me quedé con las ganas)...Os dejo algunas ideas...
Como ser un cabrón a la hora de pedir una Pizza por teléfono
1)Si usa un teléfono de tonos, presione al azar números mientras la pide. Pídale a la persona que está tomando su pedido que pare de hacer esos ruidos.
2)Invéntese un numero de tarjeta VISA. Pregúntele si la aceptan.
3)Justo antes de terminar la llamada y ordenar la pizza, diga: “Recuerde, nosotros nunca tuvimos esta conversación.”
4)Dígale que tiene en la otra línea a otra Pizza a domicilio rival, y que tú vas con el postor más bajo.
5)Déle solo su dirección, diga “¡Sorpréndame!” y cuelgue.
6)Responda a sus preguntas con preguntas.
7)Cántele el pedido con la melodía de su canción favorita de Metallica.
8)No nombre los ingredientes que desea… Mejor, deletréelos.
9)Salte la palabra pizza. Evite decirla a toda costa. Si él la dice, dígale: Por favor, no mencione esa palabra.
10)Pida una comida disponible en alguna otra parte.
11)Pregúntele qué ropa lleva puesta.
12)Diga: ¿Dígame?, y no hable en cinco segundos, entonces compórtese como si ellos fueran quienes le llamaron.
13) Dígale que está deprimido. Logre que el o ella le alegre su ánimo.
14)Ordene 52 rodajas de pepperoni tal y como se inventó en un dibujo fractal a consecuencia de una ecuación que le va a dictar. Pregunte si necesita papel.
15)Empiece su orden con un “Me gustaría…”. Un momento más tarde desé una bofetada y diga: “No, no me gustaría”
16)Trate de alquilar una pizza.
17)Pregunte si puede quedarse con el cartón de embalaje de la pizza. Cuando digan sí, suspire y déle las gracias afectuosamente.
18)Aléjese del micrófono y hable siempre bajito mientras pide. Cuando la llamada vaya a finalizar, péguese al micrófono y grite con todas sus fuerzas: “ADIOS”
19)Imite la voz de quien recoja la llamada.
20)Pida ver un menú.
21)Ronque en el medio del pedido, y diga; ¿Donde estaba yo? ¿Quién es?
22)Pregunte cual es su número del teléfono. Cuelgue, llámelo y pida.
23)Con voz de ebrio llame para quejarse acerca de servicio. Más tarde, llame para decir que estaba borracho y no quería decirlo.
24)Trate de hablar mientras está bebiendo algo.
25)Pregunte por mantenimiento de la pizza y reparación.
26)Cuando repitan su orden, diga un pequeño ingrediente más cada vez.
27)Si usa un teléfono de tonos, apriete 9-1-1 cada 5 segundos por todas partes durante la conversación.
28)Después de pedir diga: Deseo saber qué hace ESTE botón del teléfono. Simule un corte de llamada.
29)Diga; Shhhhhhssssssssssssssht!!!!!! bastante fuertemente en el teléfono. Pregunte: “ha oído eso?”
30)Pida una pizza de dos centímetros.
31) Ordene un Seguro de la vida del término del pedido.
32) Pregunte cuántos delfines se mataron para hacer esa pizza.
Y… no os doy mas ideas pues seguros que las poneis en practica…..
Decir que una persona es capaz de estar hablando durante tres horas sobre "el valor del silencio", es tanto como decir que sus palabras no tienen valor alguno. El charlatán de feria que convence sin decir nada concreto después de haber estado hablando durante mas de treinta minutos sobre las bondades de su producto, se parece mucho a lo que hacen políticos y alguno de los profesionales (por llamarles de alguna manera) con los que me he tropezado en mi camino laboral. ¡De todo tiene que haber en la viña del Señor!, si no el asunto, seria muy aburrido. Hay gentes diligentes, hábiles, razonables, cuya profesionalidad queda patente desde el primer momento en que entras en contacto con ellos y te dejan ver que tipo gente son. Otros sin embargo, quizá los mas prepotentes, incultos, mal educados, desorganizados, chapuceros, presumen de una profesionalidad que no tienen y dudo mucho que obtengan algún día, estos son precisamente los que con su palabrería, facundia y locuacidad desmedida, terminan por hacer creer lo que no es, generando espejismos, entelequias, quimeras, con su verborrea interminable que siempre termina con un "YO", o un "por que lo digo YO", como si del Oráculo de Delfos se tratara la opinión emitida o la explicación dada.
Siempre recordaré a mi estimado primer jefe, aquél que tenia por norma lo que el llamaba "FUERZA MORAL", un compendio de razón, información, organización, claridad en la exposición y brevedad en el desarrollo. Hoy parece que prima la rapidez frente a la exactitud, en un falso alarde de eficacia envuelto en mil palabras, cuando posiblemente con dos se habría explicado algo y quizá sin ninguna, resuelto el problema.Hablar y hablar, quizá la única cosa que hacemos bien diferenciándonos de los animales, aunque en ocasiones lo que digamos no tenga mucho sentido.
Es cierto que esta vida tiene en todo momento un componente de incertidumbre, incertidumbre ante la salud, la familia, los amigos, la economía, el trabajo. Esa incertidumbre nos mantiene alerta, haciendo trabajar nuestro cerebro con posibles situaciones que en la mayoría de los casos no llegan a realizarse, pero logran que entre ellas, encontremos alguna que sea de nuestro especial agrado o la menos mala y a ella nos aferramos manteniendo la ilusión de cada día, pero, cuando esa incertidumbre supera determinados niveles a causa de la avalancha de información, casi nunca fiable de lo que normalmente llamamos "radio macuto", se produce en nosotros un desasosiego que termina por afectarnos tanto que somos incapaces de ilusionarnos incluso, con algo de lo que habiamos elucubrado y que nos podia gustar.
Hace ya tres años, pase un sarampión de estos y me prometí entonces que pasara lo que pasara en cuestiones laborales, nunca mas volvería a devanarme la cabeza. Este es el día en que una nueva situación se plantea en el horizonte y me sorprendo con una tranquilidad desusada, con una actitud de observador más que de actor en la parte que pudiera corresponderme y es que los años me han enseñado a tener paciencia, a esperar sin dar muchas vueltas a las cosas, pensando que lo que tenga que ser será y que el mundo no gira entorno a uno si no que uno gira al son que le tocan y en muy pocas ocasiones se puede parar este movimiento.
Los años le hacen a uno valorar más otras cosas, que lo meramente material, una mala salud de hierro, unos hijos en la lejanía, ocupan hoy mis mayores preocupaciones empequeñeciendo cualquier otra inquietud que hoy veo en compañeros cercanos.
El mundo gira y gira sin que podamos detenerlo, ahora toca ser espectador y dejar que las cosas evolucionen en cauces razonables y no pienso volver a pasar por otro año 2007 en el que aprendí que pase lo que pase la vida sigue.
El servicio de apoyo técnico de AST recibió una llamada de queja sobre lo difícil que resultaba manejar el ratón con la "protección para el polvo" puesta. La "protección para el polvo" resulto ser la bolsa de plástico en la que venía embalado el ratón.
Buenas tardes Western Digital - Soporte Técnico en que podemos ayudarle?
Mi nombre es Jesús y tengo un disco duro Western Digital, tengo un mensaje en la pantalla y me gustaría saber quien es el "General Failure" y porqué carrizo está leyendo mi disco duro.
Un usuario siguió fielmente las instrucciones para instalar el software. Tan fielmente que cuando leyó que sacara los discos de su envoltura y los introdujera en la unidad, el usuario retiró meticulosamente la parte externa dejando tan solo el disco magnético y la parte central metálica. Aun se preguntaba como podía tener problemas si había seguido la instrucciones "al pie de la letra".
A otro cliente de AST se le pidió que enviara una copia de sus discos de arranque que producían problemas. Unos días más tarde el servicio técnico recibió una carta del cliente con unas magnificas fotocopias en color de los discos.
Un técnico del servicio telefónico de Dell aconsejo a un usuario que volviera a introducir el disco en la unidad y cerrara la puerta. El cliente le pidió que esperara un momento, y se escucho como dejaba el teléfono sobre la mesa y se levantaba para cerrar la puerta de la habitación.
Otro cliente de Dell llamó diciendo que no podía enviar faxes con su ordenador. Después de 40 minutos de explicaciones cruzadas, el técnico descubrió que el usuario estaba intentando enviar una hoja de papel por fax pasándola por la pantalla y apretando la tecla "send".
Otro usuario de Dell llamó quejándose de que su teclado había dejado de funcionar. El técnico le preguntó sobre las condiciones de conservación del mismo y el cliente le respondió orgullosamente que por estar sucio no podía ser: "Lo he limpiado hoy mismo sacando una por una todas las teclas y limpiando el armazón con agua, abundante jabón y un cepillo".
Un usuario llama a soporte técnico y pide hablar con Pedro y el idiota le
contesta
- "Está de vacaciones pero puede esperar en línea"
Un técnico de Dell recibió una llamada de un cliente indignado porque su ordenador le había insultado. Me ha llamado "malo, invalido e incorrecto".
El técnico le explicó que las respuestas "comando incorrecto" o "invalido" del ordenador no deben tomarse como algo personal.
Un confuso usuario de IBM tenía problemas para imprimir sus documentos.
Le comentó al técnico de atención "on line" que su ordenador decía "no puedo encontrar la impresora". "Incluso he girado el monitor hacia la impresora pero el ordenador sigue sin poder 'ver' la impresora."
Una desesperada usuaria recurrió al Servicio de Apoyo Técnico de Dell porque su nuevo ordenador Dell no se encendía. Tras asegurarse que el aparato estaba enchufado el técnico, le pidió que le comentara que pasaba al apretar el botón de encendido. Ella respondió "He apretado varias veces el pedal y no ha pasado nada pero no encuentro donde se mete la llave".
- "¿Qué pedal?" - preguntó el técnico
- "El pedal blanco con los dos botones que tiene una pelotica abajo."
Otra clienta llamó al servicio técnico de Compaq para decir que su nuevo
y reluciente ordenador no funcionaba. Ella comentó que había desembalado la unidad, la había enchufado según las instrucciones y esperado hasta 2 minutos sin que nada pasara. Cuando se le preguntó que relatara que sucedía exactamente al apretar el botón de encendido, ella contestó "¿Qué botón de encendido?".
Operador del Centro de Atención al Cliente de Novell NetWare:
- Usuario: "Hola, ¿es el Servicio Técnico?"
- Técnico: "Si, aquí es. ¿En que puedo ayudarle?."
- Usuario: "El portavasos de mi PC se ha roto y como estoy todavía en garantía me gustaría que me lo sustituyeran. ¿Qué tengo que hacer?".
- Técnico:" Disculpe. ¿Ha dicho "portavasos"?
- Usuario: "Si. Esta incorporado a mi ordenador."
- Técnico: "Perdóneme, si parezco un poco perdido pero es que lo estoy. ¿Recibió usted ese elemento como parte de una promoción u oferta?, ¿cómo consiguió ese "portavasos"?, ¿tiene alguna marca impresa?."
- Usuario: "Pues venia con el ordenador. No se nada de ninguna promoción y en el solo hay escrito "8X"
En ese momento el Técnico se vio obligado a tapar el micrófono de su teléfono porque no pudo contener un ataque de risa. El usuario había estado usando como "portavasos" la plataforma extraible del CD-ROM. Y naturalmente había terminado por romperse.
Otro usuario de IBM tenía problemas instalando el software y llamó pidiendo ayuda. "Puse el primer disco en la unidad y todo parecía correcto.
Pero cuando me pidió que metiera el segundo disco tuve algunos problemas.
Pero ya el tercero si no me cupo esa ranura es muy pequeña.
Si eres programador y no logras hacer algo que sirva, llámalo versión 1.0
¿No les parece estúpido el siguiente mensaje? Error, No Keyboard Found- Press F1 to Continue
¿Alguna vez has notado lo rápido que corre Windows? Yo tampoco.
De cómo se dicen las cosas a como deberían decirse, puede ser la diferencia entre crear un conflicto o quedar bien y resolver un problema…En el que hacer diario hay miles de situaciones en las que uno inconscientemente utiliza palabras y gestos que pueden dar a entender lo contrario de lo que se pretende…Aquí recuerdo la anécdota del cura párroco de Turón el cual, tenia un tic nervioso que le hacia estar subiendo las mangas de su camisa continuamente, primero de un manotazo con su mano derecha al brazo izquierdo y luego con la mano izquierda al brazo derecho, con una actitud que a veces parecía arremangarse para liarse a trotazos con el interlocutor…El caso fue que…un mes de mayo de hace muchos años, cuando dando la primera comunión a un grupo de pequeños le sobrevino el tic en el mismo instante que pronunciaba las siguientes palabras…¡vais a recibir las primeras hostias de vuestra vida!...¿Podéis imaginar las caras de aquellos pequeños?, menos mal que las carcajadas de los feligreses relajaron la tensión y todos acabaron celebrando el asunto con algarabía y buen humor, pues conocían bien aquel tic del que tantas veces habían hecho mofa…
Y es que decir las cosas con gestos equívocos equivale a que nuestras palabras se interpreten con distinto sentido al que queremos darles, por eso, el leguaje escrito, cuando el mismo está meditado y medido, no puede tener mas interpretaciones que la que se quiere dar y así… no es lo mismo decir “un abrigo de señora” que “una señora de abrigo”…las palabras tienen un sentido y su medida exacta cuando las escribimos, por eso, me gusta usar este medio para contar anécdotas, desgranar pensamientos, recrear situaciones y hacer comentarios que entiendo no van a tener , salvo interpretaciones malintencionadas, otro sentido que el que uno quiere darles.
Las interpretaciones libres, a palabras que tienen un sentido muy concreto dentro de una frase, sacándolas de su contexto llegan a tener un efecto contrario al que uno desea, por eso advierto a “navegantes”…”leer con detenimiento sin omitir ningún renglón”, se y me consta que hay quien saca de contexto frases y luego las interpreta como quiere…ese no es mi problema…en todo caso será el suyo que no sabe o no quiere leer lo que esta escrito.
Quien me conoce sabe que no soy capaz de herir a nadie y que aguanto lo indecible hasta en ocasiones en que no tengo por que hacerlo, no me gusta la polémica, la discusión y mucho menos la ofensa y la violencia de las que huyo por principios, nunca por cobardía como quizá se pueda interpretar por esos mal intencionados que todos tenemos alrededor…paso…y pasaré de todo aquél que rompa la convivencia,el respeto, las buenas maneras y pretenda imponer por que si su santa voluntad,creo en el dialogo respetuoso, en la buena educación...
¡Vaya por Dios!... este post que solo pretendía contar una anédota de un curioso cura se esta convirtiendo en un alegato a las buenas maneras y es que mientras lo escribia me estaban viniendo a la memoria momentos de hace casi un año que sufí frente a un "energumeno" que llegó a levantarme la mano y me ofrecía lo mismo que el cura pero en otro sentido y que creí superados...parece que no estaban tan superados...
En un rincón de la mente, guardado, no se en que recodo, estaba aquella imagen que no acierto a saber cual ha sido el desencadenante para que esta reviva hoy en todo su esplendor. Era una tarde luminosa de Septiembre, en la que el mortecino sol apenas daba el calor que debía. Un grupo de jóvenes ilusionados con el ya cercano comienzo del curso, comentaba a la sombra de uno de los innumerables árboles del Campo de San Francisco, sus ilusiones y proyectos ante una nueva vida que se abría ante ellos al incorporarse a los estudios universitarios. Habíamos sido compañeros de colegio durante tantos años que sin saberlo forjamos un lazo de hermandad que el tiempo se encargaría de destrozar con la distancia y los dispares quehaceres a los que más tarde nos incorporaríamos en esta vida. Juan Antonio, ya tenia plaza en santiago de Compostela para ir a estudiar Económicas, Isidro, marcharía a Madrid para hacer una carrera que en aquel entonces era algo extraña, seria informático, Rodulfo, dejaría sus estudios y se incorporaría a trabajar en un banco, mi hermano iniciaba Biológicas y mi sueño de cursar estudios de derecho, ya estaba fijado, Samuel seria medico al igual que Manolo, Carlos (su hermano), al que la vida le seria arrebatada tempranamente, soñaba con ser capitán de barco y Jesús, como era habitual en él, aún no tenia nada en mente, siempre terminaba haciendo las cosas a ultima hora y nunca tenia nada previsto para mas allá de dos días. Inquietudes de años jóvenes ante un nuevo futuro que se abría ante nosotros, dejábamos aquel colegio Marista que nos había acogido durante mas de 18 años y ahora un nuevo aire de libertad y mayor responsabilidad nos mantenía inquietos, ya no nos apetecían los juegos de niños que hasta entonces practicábamos en aquel parque, nos sentíamos mayores para jugar a las canicas o a las chapas y nuestros sueños comenzaban a abrirse camino. Era una tarde luminosa en la que por última vez estuvimos todos reunidos junto a aquella fuente en la que el sonido monótono del agua al caer, parecía apaciguar algo nuestros desvelos. Fue la última vez que vi. a muchos de ellos y hoy, no se por que he vuelto a recordar a aquel grupo de amigos que la vida terminó por separar, melodia inacabada de un viejo violín que aún no ha dejado de sonar.
Gracias, ¡Que palabra tan fácil de pronunciar! y que hoy, parece costar tanto decir en determinadas ocasiones, Gracias, es expresión de agradecimiento, demostración de educación, enunciado de respeto hacia el que se lanza el vocablo. Hay quien instintivamente la pronuncia siempre y quien la omite siempre, retratándose en un acto tan banal e intranscendente. Ser agradecido es haber aprendido el respeto al prójimo, es saber valorar las pequeñas cosas que este hace por nosotros y que en la mayoría de las ocasiones pasan también desapercibidas. Cualquier detalle por insignificante que parezca, puede mejorar la convivencia y este, gracias, que nunca parece ir a ninguna parte es la llave del buen entendimiento quizá de un fogonazo de amistad expresado con una sola palabra que equivale a un gesto. ¿por que cuesta tanto ser agradecido?, dar las gracias al camarero que te ha servido el café, las gracias a la cajera que ha metido tus viandas en una bolsa, al taxista, que te ha ayudado a bajar la maletas, a quien te cede el paso en la calle un día de lluvia, para que vayas por debajo de los balcones, a quien abre una puerta para dejarte pasar cuando vienes cargado de cosas, a quien pregunta por tu salud cuando en realidad le importa quizá muy poco. Quizá ya no se estile y haya quien piense que no hay nada que agradecer en esta vida a nadie. ¡Peor para ellos!, su ignorancia demuestra una vez mas que los planes de estudio se equivocaron al suprimir la asignatura de urbanidad. ¿Que qué es eso?, (hace unos días alguien me lo preguntaba y así van las cosas pensé yo en aquél momento). Pues ni más ni menos que el compendio de modos, formas y maneras de demostración de respeto a todos cuantos nos rodean. Por eso, por que uno aprendió urbanidad y respeto hoy terminaré dando las gracias a todos los que os habéis molestado en leer estas líneas.
SUTILEZA: Dicho o idea aguda e ingeniosa, pero que generalmente es inexacta o no se corresponde con la realidad.
Y así ocurre, en situaciones que por llamarlas de alguna manera pueden ser delicadas, todo el mundo trata de aplicar la sutileza para consolar al afligido o salir del paso en una situación comprometida. Es decir; Mentimos... si no una mentira gorda, mentirijillas que algunos llaman piadosas a las que de verdad no suelo encontrar la piedad por ningún lado, por mas que lo busco.
- ¡Tranquilo, esto lo hacen todos los días y es cosa de coser y cantar!...¡Claro!, Pero no lo hacen todos los días, no es como zurcir calcetines y claro que es cosa de coser y no sé si de cantar pues uno esta dormido y no sabe si en los quirófanos se canta mientras se opera.
- ¡A un primo mío le hicieron lo mismo, lo dejaron como nuevo, pero le dejaron un moraton enorme durante días!...¡Joer, esto si que es sutileza y dar ánimos!
- ¡Nada, en tres días estas en casa, hoy echan enseguida a todos de los hospitales!...¡Leñe!...¿No será por falta de presupuesto para mantener a los enfermos?, No me extrañaría estando como esta la Seguridad Social.
- ¡Que no hombre, no seas miedica!, Si dormido no te vas a enterar de nada...¡Ya!... pero no es que yo me duerma plácidamente en mi cama, ¡Me duermen! Y para que no me entere de lo que hacen, que es muy distinto.
En fin, Sutilezas varias, que uno oye estos días y que no sé si me tranquilizan o me ponen más nervioso, alguno incluso bromeando me ha repetido en alguna ocasión ¿ De que color quieres que sean las flores? Y no sé si se refiere a las de bienvenida o a las de despedida.
Bueno ya va quedando menos para el lunes, supongo que pasaré un domingo agobiado tratando de distraerme y distraer mi mente de malos pensamientos, esos que de vez en cuando me asaltan sin sutileza alguna y hacen que mi corazón lata mas deprisa de lo que debiera y a los que silencio pensando que son un mal menor, que cuando todo haya pasado, me parecerá menos grave de lo que hoy me parece, yo también utilizo la sutileza conmigo mismo...
Cayó el telón acompañado de un estruendoso aplauso colectivo, los actores fueron apareciendo desde los laterales de la palestra y cogidos de la mano agradecieron con reverencias una y otra vez la ovación que recibían por su excelente trabajo, aplaudiendo acto seguido ellos mismos, a los espectadores por su magnifico comportamiento. Pocas profesiones tienen este reconocimiento tan inmediato y algunas ni si quiera llegan a tenerlo en algún momento de la vida. Actores somos todos en el teatro de la vida, unos con mayor fortuna que otros, con mejores papeles en la obra que se representa mientras que otros, ejercen de meros figurantes y completan el cuadro representado. Existe un segundo sueldo no cuantificable monetariamente, un sueldo que en ocasiones puede llegar a satisfacer más que el meramente económico y que en muy escasas ocasiones llegamos a percibir, el reconocimiento de un esfuerzo, una labor, una iniciativa generalmente quedan en el olvido o en el peor de los casos se sobrentiende que van incluidos en el salario de final de mes, cuando esto no es cierto. En muchas ocasiones he tenido que oir... “esto o aquello va incluido en el sueldo” y ¡no es verdad!, hay quien termina percibiendo el mismo sueldo económico, que tu haciendo la mitad, preocupándose de nada, frente a lo que tu haces, todo el día corriendo con el móvil pegado a la oreja, contestando correos, archivando documentaciones, acudiendo a reuniones y cursos, tomando la iniciativa en decisiones buenas para la empresa que quizá no te correspondería tomar, pero lo haces tratando de dar soluciones, de que todo este hecho y todo el mundo atendido. Si esperas una ovación, ¡No va a llegar nunca!, no te engañes cada día tendrás que demostrar lo que antes habías demostrado y ¡ay de ti si no lo haces!, si alguna vez alguien te aplaude, espera que con ese proceder te pidan luego un esfuerzo mayor.
Somos actores sin aplauso en un teatro de la vida en el que parece que nunca cae el telón y donde no existe aplauso final.
Cuentan las crónicas que en 1.994 se celebró una competición de remo entre dos equipos, uno compuesto por trabajadores de una compañía española, y el otro por sus colegas de otra empresa similar japonesa. Se dio la salida y los remeros japoneses se empezaron a destacar desde el primer momento. Llegaron a la meta y el equipo español lo hizo con una hora de retraso sobre los nipones. De vuelta a casa, la Dirección se reunió para analizar las causas de tan bochornosa actuación y llegaron a la siguiente conclusión:
- Se ha podido observar que en el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros, mientras que en el español había un remero y diez jefes de equipo. Por lo que para el año próximo se tomarán las medidas adecuadas.
En el año 95, se dio de nuevo la salida y nuevamente el equipo japonés se empezó a distanciar desde la primera remada. El equipo español llegó esta vez con dos horas y media de retraso sobre el nipón. Dirección se volvió a reunir después del sonado rapapolvo de Gerencia para estudiar lo acaecido, y vieron que este año el equipo japonés se compuso nuevamente de un jefe de equipo y diez remeros, mientras que el español, tras la eficaces medidas adoptadas el año anterior, se compuso de un jefe de equipo, dos asesores de gerencia, siete jefes de sección y un remero. Por lo que tras un minucioso análisis, se llega a la siguiente conclusión:
- EL REMERO ES UN INCOMPETENTE.
En el año 96, como no podía ser diferente, el equipo japonés escapó nada más darse la salida. La trainera que este año se había encargado al departamento de nuevas tecnologías, llegó con cuatro horas de retraso. Tras la regata y, a fin de evaluar los resultados, se celebró una reunión de alto nivel en la cuarta planta del edificio de la central, llegándose a la siguiente evaluación:
- Este año, el equipo nipón optó una vez más por una tripulación tradicional, formada por un jefe de equipo y diez remeros. El español, tras una auditoría externa y el asesoramiento especial del departamento de organización, optó por una formación mucho más vanguardista, que se compuso de un jefe de equipo, tres jefes de sección con plus de productividad, dos auditores de Arthur Andersen, cuatro vigilantes jurado que no quitaban ojo a un único remero, al que habían amonestado y castigado quitándole todos los pluses e incentivos por el fracaso del año anterior.
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD NO ES MERA COINCIDENCIA
Cuentan sobre PEDRO MUÑOZ SECA ( Autor de la Venganza de Don Mendo), que durante meses acudia al Café Levante, pedia un café y media tostada, leia el ABC y al terminar el diario acudia a su lado una pobre mujer que recibia la media tostada y el periodico para revenderlo.
Dejó de ver a la señora durante una semana, despues de la cual aparecieron otras dos mujeres que le dijeron:
"ECHARÁ DE MENOS A LA ANCIANA QUE VENIA CADA MAÑANA"
"SI", Contestó Pedro. ¿ESTA ENFERMA?.
"NO"...HA MUERTO, Le respondieron, casi al unísono...HA HECHO TESTAMENTO Y A MI ME HA DEJADO EL ABC Y A MI AMIGA LA MEDIA TOSTADA...
La verdad es que no entiendo a la gente… (En general), los cambios de comportamiento debidos sin duda al ¡Que pensaran los otros!,a miedos sin sentido y a veces inducidos por terceros, me han desconcertado siempre, uno es como es…y uno también cambia a veces sin percibirlo pero siempre tratando de no herir al que esta cerca, los 55 años te hacen ver las cosas de otra forma, pero nunca perder las formas fundamentales de comportamiento,la educación y las buenas maneras que uno aprendió en casa de unos magníficos profesores…mis padres… siempre el respeto ajeno, incluso a ideas que uno puede no compartir y a desaires que uno puede recibir… en fin… no entiendo a quien retira un saludo, a quien vuelve la cara, a quien por detrás “pelotea” “puentea” o comenta sin dar la cara, a quien no va de frente y utiliza a otros para transmitir lo que no se atreve a hacer o decir.
Quizá deba ser así… pero no lo comparto y últimamente, no se por que, me esta ocurriendo con demasiada frecuencia, el comentario “por la espalda”, la sonrisa irónica, la mirada desviada a la derecha cuando se comenta algo ( signo inequívoco de malicia), silencios inexplicables…
¡Que mas da!... solo digo que no lo entiendo
Corrían sin cesar de un lugar a otro tratando de ocultarse esquivando las balas, saltando sobre contenedores y arquetas colocadas estratégicamente y llenándose del rojo sangre vestimenta y casco, alguno, reptaba tratando de no ser visto y otros haciendo gala de valentía y arrojo buscaban el peligro constantemente.
Desde mi puesto de observación vi., como la estrategia de un grupo de contendientes daba buenos resultados, dos avanzaban mientras otros dos les cubrían con fuego racheado de cobertura, aquella incruenta batalla, simulacro de las reales donde las balas eran bolas de pintura, me recordó tiempos de mi niñez, en que pistoleras al cinto y chapa de Sheriff al pecho jugábamos a indios y vaqueros, a policías y ladrones, con pistolas de plástico que a lo sumo lanzaban tapones de corcho o chorros de agua. Han cambiado las técnicas, ahora pistolas de gas y bolas de pintura, nonos y cascos de protección, lugares simulando campos de batalla hacen más real lo que la imaginación infantil suplía, pero en el fondo todo es igual, buenos y malos tratando de ganar un juego de guerra en el que no se pierde la vida.
Hacia mucho que no veía a mi hijo disfrutar tanto con un juego que no fuera informático, pegado a un ordenador donde la pantalla a lo sumo se coloreaba pero no se siente el golpe de una bola lanzada a gran velocidad. Moratones y arañazos, le hicieron saber que la realidad (aunque esta sea un simulacro) es siempre más dolorosa que la ficción pura y dura. Por unos momento envidié su agilidad y sus años, me hubiera gustado intervenir en la batalla, pero la edad ya no me permite estas diversiones y me tuve que conformar con ser un mero espectador de aquella incruenta batalla.

Amigos…lo que se dice amigos… uno los tiene contados, pero selectos… Son aquellos que te han acompañado en las “duras y las maduras”, los que han caminado contigo preocupándose por como estas en cada momento y a los que tratas de igual manera, sintiendo que compartes sus alegrías y preocupaciones y ayudando cuando te necesitan… por eso la imagen de arriba, un grupo de buenos amigos, de los de antes,de los que no te llevaban de copas para ver cuanto aguantas ni te ponen en el compromiso de tener que decirles no a algo, pues ya te conocen y no te piden lo que no puedes dar, de los que saben retirase a tiempo y darte espacio para respirar, sin dejar de estar ahí a tu lado pero en la lejanía, por si los necesitas
La imagen la encontré en un viejo baúl de recuerdos familiares… así como esta…y en ella reconozco a mi padre, el abuelo algún tío y amigos de todos ellos, caminando por la Gran Vía en Madrid… ¿Verdad que parece salida de una película de Franc Sinatra?... Eran un clan unido, sin fisuras…lo que hoy llamaríamos JASP ( jóvenes...aunque... suficientemente preparados), dispuestos a comerse el mundo, caminando con paso firme y la decisión reflejada en sus rostros…amigos…a los que sanamente envidio…
Ya ninguno nos acompaña, y los imagino igual que en la foto, caminando por senderos del mas allá ( si allí hay senderos)…todos juntos…unidos
Solitaria, en un rincón de la habitación, duerme mi guitarra soñando tiempos pasados, en los que de sus cuerdas salían acordes y punteos, piezas clásicas y modernas interpretadas con la afición y el alma de un principiante en el difícil arte de la música.
Horas quitadas a los estudios (hoy se pierden con los videojuegos e Internet), pero horas de satisfacción e ilusión tratando de conseguir melodías perfectas, melodías dulces, melodías alegres.
Hoy permanece enmudecida, no me apetece interpretar nada, el cansancio al final del día y la pereza pueden más que la afición.
Fue mi compañera inseparable cuando tenia 16 años, confidente de penas y desahogo de preocupaciones, objeto de culto en reuniones de amigos, donde su sonido acompañaba canciones cantadas a coro.
Quizá, algún día vuelvas a sonar entre mis manos, vibrando en tus cuerdas, "el concierto de Aranjuez", "Here comes de Sun", "la bamba","perfidia" o quien sabe que...celebrando algún acontecimiento o desahogando alguna pena.
Hoy solamente volveré a pasar el paño limpiando tus cuerdas y tu caja, a admirar una vez mas, tú estampa de guitarra ranchera y enorgullecerme de ti. Hoy no hay penas que calmar ni celebraciones que festejar
Era capaz de vender corbatas en el Magreb, barras de hielo en Siberia, estufas en Arabia. Se podría decir que era un vendedor nato, negociante y charlatán, embaucador y trafullero, pero nunca perdía su compostura de hombre de bien hecho a si mismo en mil batallas, unas ganadas y otras perdidas, a las que se dedicaba en cuerpo y alma.
Nunca fue reconocida su valía, nunca sus esfuerzos por cumplir con un trabajo desagradecido en el que nadie parecía estar nunca satisfecho con la labor realizada, por perfecta y meticulosa que esta fuera. El nivel de exigencia de sus clientes era cada día mayor, todo corría prisa, era urgente y nunca dejaba satisfechos a sus clientes por mucho que les rebajara el precio, aun perdiendo su margen en la comisión. Muchas veces se preguntó si tanto esfuerzo merecía la pena, si no estaría perdiendo con tantas horas dedicadas a su trabajo, algo importante en su vida, la vida misma que para otros era disfrutada y para el se limitaba a trabajo, trabajo y trabajo que nunca parecía tener fin, a veces se lamentaba del poco tiempo que dedicaba a su familia, de la falta de unas horas para dedicárselas a si mismo y darse algún respiro.
Pasaron los años, quizá mas deprisa de lo que el sentía, una mañana, sintió que las fuerzas le fallaban, algo ocurrió en su cabeza que comenzó a olvidar cosas, a no recordar nombres y a no encontrar palabras durante la conversación. No le dio importancia en un principio y pensó ¡es solo cansancio!, pero los días fueron pasando, olvidaba donde ponía las cosas, en la calle se desorientaba y tenia que preguntar el nombre de la calle, al primer transeúnte que se le cruzaba.
Alguien, le ayudó un día a llegar hasta casa y al día siguiente acudió al medico. Por primera vez oyó aquella palabra que ya nunca logró entender ALZEIMER, su vida comenzó a deslizarse por una pendiente sin fin en la que su febril actividad se paró de repente, terminó por no reconocer ni siquiera a sus seres mas queridos y hoy consume sus horas con la mirada perdida en el vacío, sentado frente aun gran ventanal en aquella residencia.
Me ha hecho pensar mucho aquella imagen de un hombre que todo lo dio en esta vida a un trabajo desagradecido de vendedor incansable, olvidándose de vivir, hoy dormita en un interminable sueño sin soñar, donde el tiempo transcurre sin que nada quede en su memoria.
Cada segundo vivido es un segundo ganado, empeñarse en vivir del pasado o planificando el futuro puede ser perder el presente que ya nunca volverá.
Sin saber ayer, el dia que era y lo que se conmemoraba, escribí en borrador estas lineas que hoy publico en este post, eran el recuerdo de un amigo, representante de una importante empresa y en su memoria (casualidad de casualidades, lo hice el dia dedicado al Alzeimer, sin saberlo hasta por la noche al ver los telediarios)
Fue mi primera bicicleta, aún no llegaba a los pedales y al abuelo se le ocurrió la genial idea de incluir unos tacos de madera (mirar los pedales), para que pudiera pedalear, tarde unos quince días en conseguir que me quitaran esos patines supletorios y desde aquel momento encontré una libertad de movimiento que pocas veces he conseguido. A partir de ahí esta bicicleta fue sustituida por otra, una BH roja que durante años fue mi medio de locomoción para ir al colegio. ¡Un privilegiado!, la envidia de mis colegas que a pie recorrían las calles de la ciudad para llegar hasta las aulas, mientras que yo, mitad por las aceras, mitad por la carretera (en aquel entonces no había trafico alguno), llegaba al colegio montado en aquella maquina enviada por todos.
Hoy las calles vuelven a tener bicicletas rodando por ellas,¡No seré yo quien se suba de nuevo a una dentro de la ciudad!, el trafico, los peatones hacen que sienta pánico a este medio de locomoción, pero aún me quedaban las calles de la urbanización donde viven mis cuñados y hoy sentí la curiosidad de saber si es verdad aquello de que montar en bicicleta nunca se olvida y efectivamente, así es, pedí prestada la bici de mi sobrino y con decisión inicié la marcha, pero mis miembros cansados y los años que pesan, se resintieron con unas pocas pedaladas, hace ya un año que no fumo y aún aprecié la falta de resuello ante el esfuerzo, pero ¡mereció la pena!, volví a sentir aquella libertad de movimiento, el aire en la cara y saber que aún puedo, aunque solo sea recorriendo unos cientos de metros, montar en bicicleta.
Entre los síntomas más comúnmente reportados por los que somos sobrevivientes de la polio, y un primer indicador de posible presencia del SPP (Sindrome post-polio), es un cansancio extremo e inexplicable, es decir, un cansancio sustancialmente superior al que uno reportaría al final de un día normal de actividades.
La fatiga el síntoma más comúnmente reportado en los sobrevivientes de la polio, con más de 90 por ciento de individuos que reportan una nueva o incrementada fatiga y más de 40 por ciento una fatiga misteriosa que interfiere con su habilidad para desarrollar sus actividades diarias y su trabajo. (Silver, 2001, p.68)
En mi experiencia personal, es un cansancio que, antes del medio día de una jornada laboral (de oficina) sin actividades fuera de lo normal, equivale al que sentiría después de una prolongada jornada de 3 días y 3 noches de trabajo intenso, sin dormir (que sí las he vivido en mi actividad profesional). Un cansancio que he llegado a sentir en mas de una ocasión incluso durante reuniones en las que he permanecido sentado desde las diez de la mañana hasta las 7 de la tarde, sin actividad física alguna.
Algunos sobrevivientes de la polio describen la fatiga como un decremento en la energía, en la resistencia y en la capacidad para desarrollar acciones repetitivas (rápida fatigabilidad muscular), medida esta, ya sea en distancias ambulatorias o en el desempeño de tareas con las extremidades superiores. Otros reportan una sensación de cansancio global, y describen falta de sueño, decremento en la atención, y olvidos. Muchos requieren dormir un tiempo mayor al esperado, y frecuentemente se sienten renovados con una siesta. Muchos sobrevivientes de la polio también describen un mayor decremento en su energía después de una enfermedad, una cirugía o un trauma. (Maynard y Headley, 1999, p.31)
Por las mañanas generalmente despierto con buen nivel de energía, pero, conforme avanzan las horas, hay días en los que a las 11:00 ó 12:00 a.m., quisiera que el reloj marcara las 21:00 horas para sentir que es justo ir a casa a descansar, tal como mi cuerpo me lo exige.
Típicamente, los individuos con SPP despertarán en la mañana sintiéndose renovados, pero perderán esa energía matutina al medio día o poco después. A menudo llegarán a un punto en la tarde cuando se sentirán abrumadoramente fatigados y se sentirán forzados a detenerse y descansar. (Silver, 2001, p.69)
En su libro sobre el SPP, la Dra. Julie K. Silver dice que la fatiga en los pacientes con dicho síndrome es explicada bajo dos teorías, a saber, la Teoría Central de la Fatiga y la Teoría Periférica de la Fatiga.
La Teoría Central afirma que éste síntoma tiene su origen en un daño que sufrió un área del cerebro durante el ataque agudo del virus de la polio, misma que está asociada con la debilidad, la atención y la memoria (Silver, 2001, p.70).
Esta teoría, está sustentada en el hecho, según lo reporta el Dr. Bruno, de que el virus de la polio es como un misil dirigido directamente al cerebro, causando en éste una inflamación, por lo que, dicho sea de paso, aún cuando muchos sobrevivientes de la polio (polio = gris) sufrieron daño e inflamación de las neuronas motoras, a nivel de médula espinal (mielitis = inflamación en las neuronas de la médula espinal), el padecimiento podría llamarse encefalitis (encéfalo = cerebro, itis = inflamación) (Bruno, 2002, pp.33-34).
De hecho, Maynard y Headley se refieren a esta como una teoría que habla de la fatiga como el resultado de haber tenido polioencefalitis, y explican que “estos individuos” pueden experimentar un sentido de fatigabilidad central (atención y concentración decrementadas y pérdida de memoria) debida al involucramiento de varias estructuras cerebrales incluyendo el sistema de activación reticular (Maynard y Headley, 2001, p.32)
La Teoría Periférica, por su parte, está basada en estudios realizados en pacientes con SPP, los cuales revelan que, en cierto punto, los músculos afectados por la polio son incapaces de continuar produciendo contracciones, dado que, después del ataque agudo del poliovirus, quedaron debilitados de por vida (Silver, 2001, p.71).
Ambas teorías, dice la Dra. Silver, son actualmente aceptadas dado que ambas describen mecanismos que causan la fatiga. No obstante, es necesario tener presente que puede haber otras causas de fatiga, algunas relacionadas con otros síntomas del SPP, como lo es el dolor crónico, y los consecuentes (o concomitantes) trastornos del sueño, así como la dificultad para respirar, e incluso la misma depresión que siente el paciente, resultado de su nuevo y deteriorado estado de salud, y otras causas que pueden estar relacionadas con otros padecimientos, tanto crónicos, como ocasionales (Silver, 2001, pp.71-73).
Curiosamente, los dos medicamentos que a la fecha más se han recomendado para atacar la fatiga en el SPP, aunque no con el éxito deseado, corresponden, uno, la Bromocriptina, a la Teoría Central, y el otro, la Piridostigmina, a la Teoría Periférica. El primero es generalmente usado para tratar el mal de Parkinson, trabaja a nivel cerebral y ayuda, además de la fatiga, con problemas de atención, memoria y concentración, mientras que el segundo trabaja a nivel de los músculos, específicamente (Silver, 2001, p.78).
No obstante lo anterior...
A la Teoría Central yo le preguntaría ¿por qué la fatiga no ha estado presente en mí a lo largo de toda mi vida, sino hasta apenas hace unos cuatro años? y, a la Teoría Periférica le preguntaría ¿por qué actualmente la fatiga se presenta en mí, no de manera constante, sino en forma más bien ocasional?. A ambas teorías les preguntaría además ¿qué relación guarda la fatiga con las fasciculaciones? (otro de los síntomas del SPP), pues, en mi caso, cuando estas se presentan, inmediatamente después, incluso casi al mismo tiempo, aparece la fatiga.
Referencias bibliográficas.
1. Silver, Julie K. (2001). Post-Polio syndrome, a guide for polio survivors & their families. Yale University Press, USA.
2. Maynard, Frederick M. and Headley, Joan L. (1999). Handbook on The Late Effects of Poliomyelitis for Physicians and Survivors, Gazette International Networking Institute, Post-Polio Health International, USA.
3. Bruno, Richard L. (2002). The Polio Paradox, Understanding and Treating “Post-Polio Syndrome” and Chronic Fatigue. Warner Books, USA
¡Fue espléndido!...Hoy estaban los que uno esperaba... un vino con antiguos colaboradores donde me hicieron sentir querido, reconocido, comprendido, apoyado... el acto espontáneo de estos amigos con los que tantas horas de trabajo he compartido ha sido una inyección de moral durante la cual me hicieron pasar un momento de esos en los que las lagrimas casi afloran y el nudo en la garganta no te deja decir nada más que... GRACIAS... unas gracias por vuestra manera de demostrarme que dentro del trabajo se puede tener amigos, pese a que muchos piensen que esto no es posible, hoy me habéis confirmado que mi trabajo no fue en balde...no se si en estos años gané mucho o poco, pero si gane vuestro afecto...nuestros caminos se han separado laboralmente, pero en el fondo, ha quedado lo que mas me importa, una amistad y ese... ¡cuenta con nosotros!... que hoy tantas veces me habéis repetido, seguiréis adelante sin mi en el trabajo, pues todos somos prescindibles, pero no nos alejamos en la amistad y el afecto donde nadie es imprescindible...GRACIAS, MUCHAS GRACIAS AMIGOS.Hoy ha sido un dia ¡ESTUPENDO!...
Doce campanadas, doce uvas, doce meses por delante y doce deseos por cumplir.
Nuevamente comienza la cuenta de un nuevo año, otro más, igual que los demás aunque nos empeñemos en que sea distinto y nuestros empeños nos lleven a hacer promesas que luego no cumpliremos. Seguro, que no dejo de fumar, (pero para no faltar a la tradición hago el propósito pero sin convencimiento alguno), seguro, que no dejaré de preocuparme por las cosas pendientes en mi trabajo, (Va con mi manera de entender la responsabilidad y tengo la intención de seguir igual), seguro que seguiré haciendo ejercicio, pero no tanto como el que me hace falta. (Me marcaré un objetivo, pero seguro, también, que no tendré tiempo ni fuerzas para cumplirlo).
Hace un mes hice un repaso al año y hoy trato de programar los próximos 12 meses... muchos proyectos, ilusiones, expectativas que pueden dar un nuevo cambio a mi vida y siempre presente que mi familia debe estar lo primero. Repaso el calendario buscando puentes en los que escapar a Valencia y ver a mi hija, horas que dedicar a mi hijo, tiempo para compartir con mi mujer cambiando alguna cosa en la casa o disfrutando de algún viaje que rompa la monotonía de su trabajo y el mío.
Doce deseos: Salud, Familia unida, Alegría, Paz, Tranquilidad, Respeto, Amistad, Trabajo (reconocido y si es posible bien remunerado), igualdad, equidad, libertad y poder seguir teniendo tiempo para contaros mis cosas durante los próximos doce meses.
Hoy alcé mi copa de cava recordando a todos mis familiares y amigos, hoy alcé mi copa, pidiendo para ellos los mismos doce deseos que antes pedía para mi. FELIZ 2010...
Hay días que uno no esta para nada, hoy puede ser uno de esos días en los que las noticias nada halagüeñas se agolpan desde primera hora de la mañana y ya no te a abandonan en todo el día haciendo que una profunda tristeza ocupe cada hora, cada minuto en el que tratas de distraer los malos pensamientos sin conseguirlo del todo. He tenido que ocultar alguna lagrima de tristeza, he soltado alguna que otra gracieta a preguntas de compañeros y familiares tratando de ocultar lo que era evidente en mi mirada y termino el día pensando que mañana amanecerá de nuevo y quizá vea las cosas con otra perspectiva, pero hoy, no ha sido un día alegre, siempre me creí con fuerzas para superar contrariedades, pero veo que los años también han hecho mella en ese espíritu que me acompañaba y de el que siempre hice gala, ahora me siento débil, triste. Quizá debería haberme hecho a la idea con mas fuerza sabiendo que todo termina por llegar y que las fuerzas (las fisicas) merman con los años, pero no importa solo ha sido un día mas, al llegar esta hora, en que suelo ponerme al ordenador para desahogar algún que otro pensamiento, me he prometido seguir adelante, evitar volver a hablar del tema y poner a mal tiempo buena cara, supongo que dejando de lado tristezas a lo inevitable y con un poco de animo y buen humor, uno seguirá superando limitaciones aunque solo sea para no entristecer a aquellos que me rodean y a los que verdaderamente importo, que hoy me han mostrado su apoyo con palabras de afecto y ánimos durante todo el día. Mañana tendré de nuevo mi sonrisa en la cara y volveré a bromear con lo pesadas que se me hacen las escaleras, mañana será un día mas de los muchos dias que espero seguir peleándome contra la tristeza y ganándole la batalla al tiempo
Han pasado los años, el encuentro con antiguos compañeros de trabajo a los que el destino alejó de mi camino, revive historias pasadas en las que la ilusión y las energías estaban intactas alentadas por una juventud que ha quedado atrás. Hace veintiún años, me hice cargo de la apertura de una sucursal de una aseguradora desconocida en Salamanca que pretendía su implantación partiendo de cero. (De hecho, las tres primeras pólizas que se hicieron fueron la de mi coche, mi casa y mi moto). Buscar locales, empleados y luego iniciar una actividad, era un reto demasiado importante como para dejarlo pasar. Cinco años después, treinta agentes y doscientos millones de cartera eran el resultado de muchas horas de trabajo y la culminación de un camino en el que el esfuerzo de mis compañeros Mariangeles, Maripaz y Paco, habían volcado en un proyecto difícil que hicimos posible. En 1994, una nueva oportunidad y un nuevo reto, me hizo cambiar de empresa, esta vez, también, para abrir una nueva sucursal en el corazón de esta ciudad y casi partiendo también de cero, después de una fusión difícil de tres aseguradoras que solo tenían como representante a un único agente que hacia las veces de delegado y única referencia de las mismas en Salamanca. Nuevamente buscar local y compañeros, colaboradores, me llevó a patear calles y pueblos, a conocer en profundidad a todos los profesionales del sector entre los que llegué a hacer buenos amigos. Recordaba mientras paseábamos, con uno de ellos, aquellos inicios difíciles pero llenos de ilusión, en los que cada día veíamos crecer nuestra criatura. Hoy, muchas de las ilusiones acabaron en el baúl de los recuerdos, nos queda, como decía mi interlocutor, la satisfacción de haber trabajado juntos y bien, de sentir que no todo el tiempo dedicado fue tiempo perdido a pesar de que el tiempo nos colocara en situaciones que nunca imaginamos y las necesidades de otros terminaran relegándonos, pero siempre nos queda la satisfacción del trabajo hecho, de que en la calle, se nos recuerde y salude con afecto como ocurrió durante nuestro paseo, en el que una y otra vez volvíamos la cara para saludar a viejos conocidos con los que también compartimos horas de trabajo y siguen valorando lo que hicimos y como lo hicimos.
Tres ruedas, lo último en tecnología de la época y una arriesgada conductora, mi madre, que causaba expectación cuando hacia circular su vehículo en aquellos años cincuenta cuando muy pocas mujeres se atrevían a tales menesteres. En el sidecar, mi hermano y no, abrigados hasta los topes y disfrutando de paseos en aquella vespa, que mi padre cuidaba con esmero. Eran tiempos en los que los coches se importaban del extranjero y una incipiente industria llamada SEAT comenzaba su andadura en Cataluña fabricando un SEAT 600 que posteriormente sustituiría en casa a esta joya de la carretera.
Mis recue rdos son vagos, en ocasiones unas gafas de sol atadas con una goma servían de protección frente al frío, trenka, gorro de punto y bufandas hacían las veces de los modernos trajes para motoristas.
Fue viajera intrépida, en tiempos en que las carreteras tenían un solo carril, bordeadas de árboles y sin apenas tráfico. En los cruces, los guardias urbanos, subidos en pedestales con sombrilla, le facilitaban el paso cortésmente cuando la veían venir, con una sonrisa entre divertida e incrédula. Siempre fue muy avanzada para su época, precursora de las miles de conductoras que hoy circulan por nuestras carreteras.
Ahí la tenéis, con su moto engalanada durante un descenso del Sella, en el que era costumbre decorar los vehículos que seguirían la bajada de las piraguas desde Arriondas hasta Ribadesella bordeando el río. Haciendo patria como buena salmantina, colocó un cartel bien visible con el nombre de su ciudad y los típicos collares de flores adornaron sus cuellos. Eran otros tiempos, donde conducir servia de distracción y relajo, sin el peligro de un tráfico intenso, abigarrado, nervioso y rápido en el que las prisas no existían y se podía disfrutar del camino.
Quiero envejecer a tu lado y todas las mañanas calentar el café mientras te desperezas.
Quiero que sigamos soñando mañanas y viendo crecer a nuestros hijos.
Quiero recordar nuestros momentos felices y hacerte reír con mis salidas inoportunas.
Quiero seguir pensando que somos jóvenes y hacer locuras cada día.
Quiero seguir escuchando, como pasa el tiempo sin que el tiempo nos hiera.
Quiero seguir queriéndote como tú me quieres.
Nada cambiaria en mi vida si tuviera que volver a vivirla,
Ni las noches en vela vigilando el regreso de nuestros hijos.
Ni los llantos de las despedidas, cuando alguno se va.
Ni los ratos amargos de un trabajo incomprendido.
Ni los dolores sufridos por un mal asumido.
Que la vida hay que vivirla, para sentir que se vive.
Que el amor hay que amar, tanto como se es amado.
Que en el trabajo hay que luchar, desgarrando el mal trago.
No hay vida sin amor, sin sufrimiento, sin desazón, sin alegrías mezcladas con sinsabores, que la ternura adereza al irnos haciendo mayores.
Quiero seguir vivo, viviendo los retos y sueños diarios
El mar…La mar…Todo depende de quien lo diga…de cómo la sienta y digo “la” pues la siento en femenino, como “la madre” de la vida, cuna de culturas donde poder refugiarse y ahogar nuestra penas o donde festejar los mayores acontecimientos y alegrías de nuestra vida…
Mi niñez la pasé en grandes temporadas a la orilla de la mar, (jugando en la arena, como en la canción de Serrat), esa mar Asturiana, brava, fuerte y rugiente del Cantábrico, de altos acantilados y playas de arena fina… La Isla…Colunga…Ribadesella… Salinas…Vega…tantas y tantas playas que no sabría decir cual es mi preferida, pero en todas ellas “LA MAR”, esa mar que he recorrido a brazadas, envolviéndome con sus olas, disfrutando sus fuertes abrazos, soñando con ella desde mi exilio en la estepa castellana.
¡Que poco te cuidamos!, somos unos desagradecidos, olvidamos que en ti nació la vida que tenemos y la estamos matando…matamos, a la Ballena, el Delfín, extinguimos al Jurel y al Atún, ensuciamos tus playas y ennegrecemos tus acantilados, llenamos de edificios la costa y nos agolpamos en tus arenas dejando todo tipo de desperdicios como si de una plaga humana se tratase.
¿ALGUIEN TRATARIA ASÍ A SU MADRE?
Caía la tarde de un día lluvioso, tras los cristales del balcón apenas se distinguían las torres e la catedral y el Campo San Francisco, aparecía vacío y triste en aquella tarde otoñal…apenas unos pocos viandantes se esforzaban en subir la “cuesta de Moneo”, luchando contra el aguacero y el viento, una ráfaga de aire arrancaba un paraguas de las manos a un caminante, mientras las copas de los árboles parecían saludar meciendose con viento,a los aventureros que se atrevían a caminar con aquel tiempo, la vieja camioneta del butano, paraba a la puerta de casa, al lado del Seat 600 de mi padre y de la moto de Bernadi, vecino del tercero, el guardia urbano, se había bajado de su pedestal cobijándose bajo los aleros de la antigua facultad de medicina, mientras la luz de la tarde se hacía mortecina, ¡Otro día más sin poder salir a la calle!...sentado en un sillón, las muletas apoyadas en el borde del reposabrazos, pasaba las horas entre Lecturas de ,Enyd Blyton y Los Cinco, Emilio Salgari, los inventos del TBO con su magnifico profesor, Tintín y el tesoro de Rackman el Rojo…Hacía pocos días que me habían operado, no podía moverme apenas y por aquel entonces solo había una cadena de TV, en blanco y negro llena de toros y fútbol, que aburría y aburría a conciencia.
La escayola molestaba aquél día mas de lo habitual y con 7 años, estarse quieto era casi imposible, un suplicio mayor que todo lo pasado en el quirófano y en el postoperatorio, para un “rabo de lagartija” que no paraba ni un solo instante.
Cuantos recuerdos, me trae la casa del “Grupo Mariano”, frente al Campo de San Francisco, esa casa que lleva cerrada mas de 17 años... hoy he vuelto a pasar frente a ella y por un momento la imaginación me hizo ver a mi madre en el balcón, regando sus plantas, pero…ya no había plantas, las persianas estaban bajadas y mi niñez se fue entre aquellas paredes, hoy vacías esperando una nueva vida.

Fue maravilloso pasear por sus calles, recorrer desde la Plaza de la Opera, el Boulevard des Capucines y de la Madeleine, hasta el magnifico templo de grandiosas columnas, descender por la Rue Royale, pasando frente a Maxims, hacia la Place de la Concorde y recorrer luego bordeando la Tullerias, el camino hacia la Rue de Castiglione, (que por cierto me recordaba mucho a la Gran Vía de Salamanca, con sus soportales de igual factura y edificios semejantes, pero sin el color dorado de la piedra de Villamayor), para terminar sentado en uno de los mojones que rodean la Plaza de Vendome. Cigarrillo en mano, dejé volar la imaginación observando la columna Central de la plaza, tratando de recrear la imagen de Napoleón, con su mano en el pecho, para seguir de nuevo hacia el Palacio Real y por fin el Museo del Louvre.
Aquella tarde, me encontraba liviano, no reparé en la caminata hasta haber llegado al hotel donde me dejé caer en aquel sillón de cuero que alivió un incipiente dolor de espalda en el que no había reparado hasta entonces y al que no hice caso, pues ante mi se abrían cinco días para recorrer con calma la ciudad de la Luz, no había prisa y cada noche ante un plano de la ciudad planificábamos el recorrido del día siguiente. Nuestra primera visita del día siguiente, fue el Puente de Alejandro III , la Avenida de Winston Churchill y visitar el Petit Palais y el Museo Dórsai y tras desaher nuestros pasos cruzando de nuevo el Sena,entrar en los Inválidos para luego terminar frente al Arco de Triunfo, descender por los Campos Eliseos, comer sentados en una terraza contemplado el bullicio parisino de gentes dispares que enfebrecidamente se dedicaban a las compras o a pasear simplemente por aquella gran avenida.
Sin sentir el cansancio y con unas energías para mi desconocidas, comenzamos el tercer día subiendo al Sagrado Corazón, Unas enormes escalinatas que ascendí con toda mi santa calma me llevaron a un espectáculo incomparable, a mis pies la ciudad de París iluminada por un sol espléndido que nos acompañó durante toda la jornada. Nuevamente y tras tomar un desayuno en la Plaza de Tertre contemplado las obras de pintores callejeros, me sorprendí de mi capacidad para caminar bajando cuestas y calles...Rue Norvins, Rue Ravignan, Rue des Abbesses, Rue Lepic...para llegar sin sentir cansancio hasta el Moulin Rouge en la Pace Blanche. Fue otro de esos días que terminan haciéndome pensar que soy capaz de caminar mas de lo que pienso y que todas las previsiones negativas sobre mi condición física están equivocadas. Tras comer en un restaurante frente al Moulin, nos dirigimos hacia la Torre Eiffel tomando el metro. Aún quedaban días para ver Notre Dame, La Sorbona, Les Halls, el museo Rodin... Eran las seis de la tarde y sentado a los pies de la torre pensé...Si algún día llego a encontrarme mal...(recordando la frase de Casablanca) ..."siempre me quedará Paris"...
No se, a veces las cosas que parecen claras se tornan oscuras y las oscuras adquieren la claridad mas deslumbrante cuando uno menos lo espera.
Seguir día a día en el empeño de hacer un mundo mejor para nuestros hijos, le lleva a uno a reciclar, cuidar el entorno y contaminar lo menos posible, pero siempre hay quien haciendo de su capa un sayo, no recicla, ni cuida el entorno, contamina sin percatarse de que este mundo tiene sus limites y estos los estamos traspasando desde hace tiempo.
Que no veremos los malos tiempos que se avecinan, con lluvias ácidas, incrementos y bajadas de temperaturas inesperadas, ciclones, contaminación ambiental, destrucción del bosque, es un hecho cierto, pero también lo es que serán nuestros hijos y nuestros nietos quienes tengan que sufrir los rigores del cambio climático.
Uno que suele recordar con añoranza los verdes prados asturianos, los bosques de hayas, robles y pumaradas cargadas de manzanas, siente retorcerse el alma cuando en algún medio de información aparece un incendio, un bosque talado o una inundación.
Los eucaliptos, los robledales han dejado paso a una invasión de chalet adosados, rompiendo la estética de los valles y las orillas costeras.
Aún siento la desazón que me produjo ver la ladera del monte Somo en mi querida Ribadesella, asfaltada, llena de calles y adosados donde antes había manzanos poblando una fértil colina y un prado en el que he correteado en mi niñez y donde sentí la naturaleza y me sentí parte de ella.
Me avergoncé de pertenecer a la raza humana, esa raza que como una plaga todo lo invade y destruye, que no respeta a la madre naturaleza, arrojando sus miserias y basuras a un mar tan bello como el Cantábrico.
No hace mucho pude ver un remake de "ultimátum a la tierra" y pensé, no tenemos arreglo, lo tomamos como mera ficción sin darnos cuenta de que somos una marabunta devorando nuestra tierra, ese planeta que tenemos en usufructo y que deberíamos cuidar para dejárselo a nuestros descendientes mejor de lo que lo recibimos.
La especulación, el sin sentido de construir, la locura de verter desechos en cualquier parte contaminando ríos y lagos, llenando de basuras los mares y polucionando el aire de ciudades.
Por eso hoy pongo una imagen de lo que tenemos que conservar, ¿hay quien piense mirándola en llenar este paisaje de construcciones?, si lo hay, ¡no debería pertenecer a la raza humana!
Que en todas las profesiones ocurren situaciones graciosas para el espectador ajeno, no cabe ninguna duda. Hay ocasiones en que nos pillamos un cabreo interno (muchas veces no manifestado) cuando algún cliente nos solicita una estupidez o nos pone en alguna situación ridícula. Ayer comentaba con unos amigos situaciones de este tipo que vistas desde fuera demuestran lo esperpéntica que puede llegar a ser nuestra actuación, o la de otros, en algunos casos. Uno de ellos, bombero de profesión, contaba avisos que habían tenido en los últimos días, desde una señora que no había especificado su urgencia y les llego a llamar para abrir un tarro de mayonesa, a una pareja que en su fogosidad amorosa y practicas extrañas habían quedado atrapados atados a una cama por unas esposas que se negaban a abrirse, el problema fue mayor cuando uno de los bomberos descubrió que era su novia la atada a la cama.
Macabra fue la anécdota de la enfermera de urgencias que al oír sonar el móvil de un lesionado grave, lo cogió para contestar sin saberlo a la madre del mismo, Pero la mas divertida fue la de aquel grupo de empleadas de un Centro comercial a las que un cliente advertía sobre un boleto de la bono loto que les había regalado y que al parecer sus números habían salido premiados. El revuelo y la alegría les hicieron tomar la decisión unilateral de cerrar el centro, comenzaron a celebrarlo a base de champán cogido de las estanterías del establecimiento, hasta que alguien se dio cuenta que el boleto supuestamente premiado, pertenecía a un sorteo anterior. Fue dificil explicar a la Dirección el revuelo formado y recuperar horas perdidas, pagando además el champán que se bebieron.
Otra situación divertida fue contada por una ginecóloga cuyos dos hermanos hacían guardia en el servicio de urgencias llegándoles una joven con dolores abdominales, ambos, no detectando nada anormal, remitieron a la joven a Ginecología y horas después cuando todos se encontraron en la cafetería preguntaron a su hermana por la paciente, siendo la respuesta de esta ante la sorpresa de todos: un crío de tres kilos. Los hermanos se pusieron a discutir sobre como se les podía haber pasado por alto el embarazo y en ese momento parecieron los padres de la ingresada preguntado por su hija, al recibir la misma respuesta el padre soltó un ¡No puede ser si mi hija no sale nunca!, a lo que la madre cortándole respondió. ¡No saldrá, pero que alguien entra en casa no cabe duda!
Rizando el rizo, un informático contaba como tratando de arreglar telefónicamente una avería en un ordenador, le indicó al cliente “arranque el disco duro” y este fue y lo arrancó de cuajo siguiendo al pie de la letra las instrucciones del técnico. Y, es que no estamos ninguno libre de padecer estas situaciones que si en un primer momento nos descolocan, son la sal de la vida, momentos divertidos a los que hay que sacar su parte cómica aunque en ocasiones nos hayan desesperado, la vida tiene su humor propio y hay que saber buscarlo, antes de explotar en situaciones comprometidas deberíamos tratar de verlas con ese cristal critico del humor, supongo que la vida seria mas amable y todos terminaríamos riendo en lugar de frunciendo el ceño.
Hace ya algún tiempo, recibí la llamada de un compañero, al que habían trasladado de puesto, la conversación fue larga y cuando colgué el teléfono una extraña sensación me invadió por unos momentos, mezcla de tristeza e inquietud, mezcla de incertidumbre y desasosiego, que no sabría bien definir.
Aquella conversación me había descuadrado esquemas preconcebidos y como suele ser habitual en mi, (siempre tardo en caer en la cuenta de las cosas) no reparé en muchos detalles de la conversación, hasta haber pasado algún tiempo, sus quejas y lamentos encubiertos en una cierta conformidad ficticia y autocomplaciente, se habían dejado ver en alguna de sus frases, en las que reparé una vez terminada la llamada,¡No estaba bien!,¡realmente lo estaba pasando mal!.
Una nueva situación laboral, no bien asumida, no bien entendida, quizá no bien explicada, estaban terminando con la moral de un compañero que aprecio y convirtiéndole en un ser extraño para mi. No era la misma persona que hace unos meses, su alegría habitual, quizás su arrogancia en algunos momentos había desaparecido, en su lugar había una tristeza y unos sentimientos que me atrevería a calificar de rencor, pensando que había sido traicionado, arrinconado y menospreciado.
Fue entonces cuando pensé, ¡Que suerte tengo!, yo había aprendido que en esta vida hay que tomar las cosas como vienen, sin darles muchas vueltas, si no tienen remedio y sin tratar de buscar culpables aunque tengas la certeza de que existen. A mi también me cambiaron de puesto, hace ahora un año, también pude en algún momento haber sentido lo que él siente, pero no, pues caí en la cuenta de que lo importante en esta vida no es lo que los demás piensen de uno, si no lo que uno piensa de si mismo, de que el trabajo es solo un medio y no un fin y que lo realmente importante es tener la salud suficiente para disfrutar de de la vida y compartirla con la familia y los amigos.
A veces nos empecinamos en la inútil búsqueda de una felicidad imaginaria, estereotipo de la que suelen presentarnos anuncios publicitarios y medios de comunicación,( no es este el caso), resultando que en realidad la felicidad se consigue asumiendo simplemente lo que uno es, como es y las propias limitaciones, así como asumir los obstáculos y zancadillas que la misma vida te presenta, como algo casi natural en el mundo en que vivimos y de los que aprender para no volver a caer en errores pasados. El orgullo herido, no debe cegarnos, debiendo prevalecer siempre la autoestima independientemente de la situación que uno ocupa frente a los demás, que no son quien para juzgarnos.
Amigo mío, hoy he vuelto a recibir noticias tuyas y no soy quien para dar consejos, ni suelo darlos, pero en esta ocasión permite que te diga: vuelve a sonreír, y disfruta de esta vida, que son cuatro días y ya han pasado dos
Luchar contra imposibles, no suele ser signo de inteligencia e imposibles hay muchos en esta vida…veréis…Os habéis dado cuenta de que cuando se abre una caja de un medicamento, por muchas vueltas que le deis siempre se abre por el lado en que esta el prospecto, que cuanta mas prisa tiene uno, el ascensor esta en los pisos mas altos y mas arriba cuanta mas prisa tienes, que en toda fiesta siempre hay alguien que recuerda que no se han pagado las Coca colas, Que cuando lavas el coche siempre llueve, que la gente cuando llueve siempre corre y yo me pregunto ¿Por qué corren, si más adelante también cae agua?, o que cuando te estas bañando en la playa y comienza a llover siempre hay alguien que te dice…¡ Sal del agua que está empezando a llover!... siempre les falta el… ¡y te vas a mojar!, que no terminan de decirlo por que se dan cuenta “tarde” de la estupidez que están diciendo.
Pues eso…luchar contra imposibles es como pelear contra molinos, uno tiene la sensación de que en esta vida hay mas imposibles que posibles, la mancha de grasa siempre termina en la corbata (y si no que se lo pregunten a mi compañero Víctor que siempre se condecora en las comidas), Continuamente tropezamos en la misma baldosa suelta o en la placa conmemorativa que alguien colocó en el suelo...Hace años visitando el barco del Almirante Nelson, tuve la mala fortuna de tropezar con una de estas placas que decía…” Aquí cayó el Almirante Nelson”…y la verdad es que no me extraño… yo también tropecé en la misma placa, pero nadie añadió mi nombre.
Acostumbrarse a los imponderables, puede ser difícil, pero no imposible, todos sabemos que si estrenas una chaqueta de ante…lloverá o el pájaro de turno hará sus necesidades con puntería inusitada, que si en las rebajas esperas al día siguiente el producto estará ya agotado, no tienen tu talla o tienes que pelearte con la “gorda de turno” que siempre acaba llevándose el gato al agua.
Así pues y visto lo anterior he decidido asumir que…hay que tener paciencia con los monótonos ascensores, que es mejor mancharse la corbata que la camisa, que los segundos que tardas en abrir el envase de los medicamentos son segundos que ganas de vida, que los tropezones no solo te los pegas tu, si no que también se los da gente tan importante como un Almirante y que siempre habrá alguien que te recuerde que la consumición no está pagada
Pasé mi adolescencia con la pantalla en “blanco y negro”,con Rin tin tin, la Patrulla de carreteras, los Intocables, Salto a la fama, el Fugitivo, Historias para no dormir, Un millón para el mejor, Mirando a la Peseta, viendo llegar al hombre a la luna el mismo año en que moría mi abuelo Crispulo…
Mi Juventud, fue ya en color, La muerte de Franco, la transición, el Un dos tres, Eurovisión, inauguraron con un “color desdibujado” una nueva manera de ver la vida, una vida que se abría a un futuro prometedor lleno de libertades tantas veces exigidas desde la aulas de la Universidad y que me costaron salir por una ventana ayudado por compañeros que entendieron no era el sitio mas adecuado para mi en aquellos momentos en que “los grises” entraban por la puerta principal y no con la sana intención de darnos los buenos días precisamente.
El color se ha “digitalizado”, los paisajes son casi reales y las escenas aunque truculentas nos transportan desde el espacio exterior y otros mundos, al futuro o al pasado lejano del Jurasico donde el Triceratops y el Velociraptor eran los dueños de la tierra.
Pero también nos han traído un “color rosa”…indescriptible, inaguantable, impresentable, donde todo vale…por unas monedas como las de Judas, se venden infidelidades, se cuentan malos tratos, se saca los trapos sucios de cualquiera por el mero hecho de ser conocido (no digo ya famoso, pues la fama buena o mala se la ha ganado cada uno), se hacen juicios paralelos sin garantía alguna de legalidad y con una difusión publica superior a la de un Juzgado, condenando sin sentencia por una audiencia que parece insaciable.
Este color, ya no me gusta, he de confesar que prefiero el “Blanco y negro” de Casablanca, John Waine, Duelo en Ok Corral, La Diligencia o los Hermanos Marx en el Oeste, Búster Keaton y su impenetrable rostro. En los Telediarios “las cosas” solo pasaban en el extranjero, hasta en los parte meteorológicos había un barco “K” situado en las Azores donde por cierto…siempre había un anticiclón.
No se… comienzo a plantearme SI CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR…Al menos en la televisión.
Que este invierno esta siendo duro, con cambios de temperatura bruscos y extremos, con agua como para crear nuevos mares y aburrir a los patos, no se le escapa a nadie. Quien más o quien menos tenemos un barómetro corporal que nos indica los cambios de tiempo y el ánimo baja a límites nunca pensados cuando aparece el frío, el agua y los dolores de alguna articulación que siempre avisa.
Bajo de tono, pese a que uno siempre trata de ver la botella medio llena, no puedo quitarme de la cabeza situaciones que creí superadas e inconscientemente le doy vueltas a cada tontería que asustaría al mas pintado si la manifestara en voz alta. ¿Será que necesito relajarme?... no entiendo como encontrándome en un momento dulce de casi todo, me asaltan temores y preocupaciones, pequeños cabreos que no tienen sentido y agobios que a cualquiera darían risa.
Hoy he releído mi post anterior y si os digo la verdad, no se por que en el momento de escribirlo descargue un cierto mal humor no habitual en mi, pero dije lo que quería decir. (Faltaría mas que a estas alturas y a mi edad tuviera que autocensurarme y no pudiera expresarme con libertad). Uno que ya no tiene por que pedir disculpas por casi nada, tiene arranques de ira frente a situaciones injustas, que creí haber asumido y parece que no es así, ahora al cabo de los años y tras haber ayudado a ganar una batalla que en parte no me correspondía.
Alguien me decía que la guerra se ve bien desde la retaguardia... pero da la casualidad que uno nunca se consideró en tal lugar y luché como si de marine en primera línea de fuego se tratara, nunca di un paso atrás ni para coger impulso y resultado de mis acciones (mas bien colaboraciones) ha sido un final de año relativamente bueno, teniendo el reconocimiento, al menos de mis superiores mas cercanos, de esa lucha en la que sigo pese a que en alguna ocasión uno sienta que no es acompañado y se aproveche mis ganas de hacer para cargarme con trabajos que muy bien podrían compartirse con otros peones cercanos y es que cuando uno acude por ejemplo a la delegación de Hacienda o al Inss y sabes que hay un funcionario que te va a atender bien y rápido (Es una entelequia como comprenderéis, pues no existe tal funcionario), este tiene cola y seguro que siente el mismo agobio que yo.
En fin, me queda el consuelo de que la primavera me traerá sol, luz y animo que este invierno me esta robando ¿O será la crisis?... ¡La de los 58 que están a punto de caer!
Encendí el cigarrillo, como la gran mayoría de las veces, inconscientemente, de manera mecánica y tras dar las primeras caladas, caí en la cuenta de que tenía otro encendido sobre el cenicero de mi mesa. Moví la cabeza diciendo para mis adentros, ¡No tienes remedio! La normativa que pretendía imponer por decreto la salud, prohibiendo fumar, poco lo había logrado en mi caso. Si bien, no fumo durante las horas de trabajo, sigo encendiendo el cigarrillo nada más que piso la calle, cuando subo al coche (donde antes me había prohibido fumar cuando compre el nuevo) y sigo encendiendo cigarrillos cuando llego a casa.
Mi guerra personal con el tabaco, la perdí en dos batallas en las que logré aguantar el tipo durante tres meses en cada una de ellas, cambiándome el carácter y ganando un peso que no me favorecía en nada. ¡Disculpas! Pensareis, pues no, el tabaco me gusta, disfruto cada calada y no me encuentro mal por su culpa. No pretendo hacer un alegato a favor del tabaco (tampoco me pagan las tabacaleras), reconozco que no hace ningún bien, al menos físicamente, pero me relaja y me ayuda a concentrarme (a veces tanto que enciendo dos cigarrillos sin darme cuenta). La esclavitud a la que me somete, es consentida e incluso disfrutada y cualquier cosa que podáis decirme ya me la he dicho yo, que si ahorraría para otros caprichos, que si me cansaría menos, que si no es ahora si no mañana cuando lo voy a lamentar, que ya no se lleva, que es cosa de antiguos.
Alguien me regaló el libro para dejar de fumar, lo he leído dos veces y pese a que reconozco que las obiedades que en el mismo se vierten con certeras, yo sigo encendiendo cigarrillos inconscientemente y jugando con el humo mientras tecleo estas líneas y es que, remedando a Sara Montiel, Fumar es un placer y como uno puede permitirse muy pocos placeres, este lo disfruto y lo consiento, recordando que también mi padre y mi abuelo cortaban los cigarrillos con una hojilla de afeitar, por la mitad, tratando de engañarse con eso de fumar menos.
Por eso, cuando mi mujer me dijo: Nuestro hijo Fernando fuma riñele, pensé, no tengo fuerza moral para hacerlo pues soy fumador, lo más que puedo hacer es decirle, no cometas el error que yo cometí a los 12 años empezando a fumar, ser esclavo del tabaco es un error cometido hace mucho tiempo que uno arrastra, pero que tampoco que quita el sueño. En fin ( nueva calada) que no tengo solución.
Siempre ha sido “el pillo” de la familia, con sus muy pocos años y una energía envidiable, mi sobrino Juan me recuerda en mucho a mi hijo Fernando cuando tenia su misma edad… inquieto, imparable, incansable, charlatán hasta la saciedad, con “golpes” inesperados que te dejan sin saber como reaccionar o responder, es “el diablo en persona”… tirando petardos, corriendo con sus patines maquinando diabluras como hacía mi hijo y dándonos sustos como mi hijo, cuando con muy pocos años correteando sobre la plataforma del puerto de Mogán en Las Palmas , lo vimos desaparecer bajo tierra tragado por una tapa de alcantarilla sobre la que había saltado y se había hundido engullendolo la tierra literalmente…con la tremenda suerte de que la tapa, se cruzó en el camino y evitó que cayera al mar…, la agilidad de un pescador que remendaba redes y las carreras de mis cuñados evitaron lo que podría haber acabado en desgracia.
Sus chistes son calcados a los de mi hijo… el cual hace años, estando de vacaciones en Canarias, comenzó su repertorio de chistes verdes delante de un familiar de aquellas tierras que acababa de conocer, subiendo de chiste en chiste el tono verde de los mismos, ante la sopesa y preocupación de su abuela que en un momento dado le preguntó… ¿ Fernando sabes en que trabaja Nelo?... y el aludido, Nelo, sin dar tiempo a responder a Fernando y con una risa picara respondió adelantándose … ¡Soy panadero!... lo que estimuló aun mas a mi hijo para seguir con sus chistes sin parar ante el jolgorio general..
Por la noche la abuela, un tanto preocupada volvió a preguntar a Fernando…¿Pero Fernando… de verdad, no sabes en que trabaja Nelo?... respondiendo Fernando como un escopetazo… ¡Que si abuela… que es panadero!... Pues no hijo… es el Deán de la catedral y es cura… a lo que Fernando sorprendido soltó un …¡Jobar… me voy a tener que confesar!…
¡Benditas diabluras de los niños!... la verdad está en su boca, su inocencia aún no maleada por los avatares de esta vida y una espontaneidad carente de toda afectación los hacer ser como son…la alegría viva…
No hace mucho comentaba con alguien que siempre tenemos que estar buscando culpables, para cualquier situación, y es que el ser humano es así, busca alguien en quien descargar sus responsabilidades o sus penas, señalando con el dedo al posible causante de las mismas, tenga o no la culpa, sea o no responsable de los hechos acaecidos.
Echar la culpa es según parece liberarse de las penas por un fallecimiento... echar la culpa es quitarse responsabilidades o que te las echen a ti si se ha producido un accidente... echar la culpa es lavar la conciencia y desentenderse del anciano padre o madre al que ya no se puede atender y se lo deja aparcado en una residencia...echar la culpa es siempre lavarse las manos ante cualquier situación conflictiva.
Así somos...culpamos a la industria de la contaminación, ¿y nososotros no contaminamos?...culpamos a la sociedad de consumista, y ¿nosotros no consumimos?, culpamos y culpamos de todo a todos sin encontrar por ningún lado nuestras culpas, nadie hace autocrítica y cuando se dice que se hace, lo que se hace es estar buscando culpables a nuestros errores...En fin, vosotros tenéis la culpa de que yo siga aporreando este teclado, pues leéis lo que escribo, no es culpa mía que Internet llegue a todas partes, que me guste escribir y que además me sirva de relajo diario, la culpa la tiene "el maestro armero", que suele ser a quien se echa la culpa de algo cuando no hay a quien culpar...
Me había prometido no hablar mas de mi trabajo, me había hecho el propósito de nunca quejarme del trato de algunas personas, ni afear situaciones en las que uno, quizá por sensibilidad personal, llegaron a herirme sin que yo exteriorizara queja alguna.
Hoy la espina clavada a traición ha sido arrancada de cuajo, alguien a quien estimo por su saber hacer, me ha mandado cerrar la puerta de un despacho y tras pedirme disculpas por la situación de estos días pasados me ha dado las gracias. No tenía por que darlas tampoco lo necesitaba, pero ha sido un bálsamo en una herida abierta que me ha devuelto la confianza en las personas.
Si algún esfuerzo hice en estos días, no fue por la empresa, no fue buscando el reconocimiento que hoy se me ha dado ni por ganar puestos, lisonjas ni felicitaciones, mi afán de superarme cada día, de sentir que lo que hago lo hago por satisfacción propia y que al terminar el día pueda retirarme tranquilo, ha sido mas fuerte que cualquier otra cosa.
Alguien me dijo esta mañana…”Con tu actitud has demostrado lo que vales y mas de uno tendrá que envainarse comentarios”… ¿Hubo comentarios tras mi salida de la dirección de la sucursal?...ni presté atención, ni me importa y solo debo justificarme ante mi conciencia que siempre ha estado tranquila. No debo nada a nadie ni nadie me debe nada a mi, solo quiero que quien me trate y con quien trate lo haga con el mismo respeto que yo trato a las personas (a veces por desgracia uno lo practica y el interlocutor te trata con tal desprecio que te entran ganas de mandarle a hacer puñetas). Hoy el león ya yo tiene espina clavada y siento una gran paz interior que compensa el cansancio acumulado durante estos últimos 15 días. Gracias Javier, has hecho mucho mas de lo que yo esperaba (la verdad es que no esperaba nada), Ahora si me voy a ir de vacaciones tranquilo…Muy tranquilo.
La cola para tomar el ascensor , no era la habitual, antes muchos haciendo gala de una energía producto de los pocos años, preferían subir por la escalera hasta la planta en que normalmente desempeñaban su trabajo, tampoco era habitual que a la entrada de cada planta y al lado del perchero hubiera un bastonero el cual, a medida que la gente se iba incorporando se llenaba con bastones de toda clase y forma, como ocurría ahora, formando un abigarrado bosque en miniatura. El ritmo de trabajo en aquella oficina, era pausado, casi lánguido e indolente, no había apenas voces altas, que eran suplidas por carrasperos continuos y toses habituales. El movimiento de la gente era pesado, lento y casi siempre acompañado de algún gesto de dolor en los huesos, unos apoyaban su mano en cadera otros, encogían los hombros ante un dolor de espalda y los más, tocaban sus brazos doloridos por el tiempo haciendo pequeños masajes para mitigar el dolor, la hora del café fue sustituida por la hora de la pastilla formándose de nuevo colas para poder llenar un vaso de agua en la fuente artificial, con la que hacer pasar los medicamentos, no había muchos que conservaran su pelo y las clavas eran la tónica común a todo el personal masculino, ellas todavía mantenían ese punto de coquetería y disimulaban canas con tintes, arrugas con colorete y años con vestidos coloridos que lograban animar algo el panorama de aquel lugar de trabajo. Año 2030, veinte años antes a alguien se le había ocurrido la genial idea de prohibir las jubilaciones, ya no había fiestas de celebración entre compañeros al cumplir los 65 años, no se entregaban relojes de agradecimiento por los trabajos prestados ni nadie se acordaba que hace mucho tiempo al llegar a esa edad y tras haber trabajado casi toda una vida, se podía tener un descanso merecido recompensa a tantos años de esfuerzo y desvelos.
A la puerta del edificio ya no estaba el carrito del vendedor de refrescos y bocadillos, una ambulancia hacia guardia permanente, para en el mejor de los casos trasladar a algún achacoso hasta el hospital mas cercano o retirar al que dejaba una nueva vacante que por supuesto no seria cubierta por personal mas joven ya que había que ahorrar y mantener aún a muchos ancianos para que no tuvieran la osadía de cobrar jubilaciones.
Año 2030, una población laboral obsoleta, incapaz de ponerse al día en las nuevas tecnologías, seguía empeñada en usar Windows en sus terminales, negándose al uso de las nuevas pantallas holográficas de acceso por pensamiento y preferían seguir empecinados tecleando sobre aquellos ya gastados teclados de plástico duro, contestado las llamadas con los antiguos teléfonos de auricular y cables propios del año 2000 a los que tanto cariño habían cogido después de compartir años y años en su labor diaria.
Año 2030 tan solo, veinte años atrás a alguien se le ocurrió que nadie debería jubilarse para que la Seguridad Social no tuviera que asumir costes de jubilaciones... ¿Como se llamaba aquél señor de las cejas curvadas?... no lo recuerdo la edad ya ha hecho presa en mi y me falla la memoria, mientras aquí sigo con listados que ya casi no veo y estadísticas que no se para que sirven.
Dicen que un equipo es un grupo de 3 o más personas unidas con un objetivo común, una investigación o un servicio determinado. Un grupo en si mismo, no constituye un equipo, por mucho que nos empeñemos en llamarlo así, y así, hay quien considera que la palabra equipo, esta ya desgastada, (demasiado usada) y poco útil, otros lo ven como una panacea de relaciones humanas y la manera de conseguir objetivos complejos que de otra manera no se pueden conseguir individualmente y hasta aquí estoy de acuerdo con esta ultima afirmación.
Hay quien entiende el equipo de manera errónea, como la forma de encubrir sus carencias y quien, también, a sensu contrario lo entiende como la manera de complementar sus lagunas para ser más eficaz.
El equipo necesita así pues de una actitud positiva, en la que cada cual asume humildemente sus limitaciones en espera de que estas sean complementadas con las cualidades de otros, si el equipo se entiende como la manera de escurrir el bulto, de tapar defectos, insuficiencias o lagunas,haciendo que otros hagan la labor que uno tiene encomendada y es incapaz de realizar, el equipo en si mismo se convierte en una falacia, en la disculpa perfecta para echar las culpas a otros quedando a salvo de cualquier critica.
Treinta años trabajando, me han dado muchas oportunidades de ver equipos y equipos, es decir, equipos de verdad y grupos de personas simplemente, a las que se llama equipo sin serlo. Cuando uno de los eslabones de la cadena falla y lo hace a sabiendas y aprovechandose de la situación es cuando el equipo deja de serlo para pasar a ser un simple grupo, con mas o menos simpatia o empatia entre los sujetos que lo forman, pero nunca podremos llamarlo equipo. Por eso, cada vez que oigo esta palabra, siempre, termino poniéndome en guardia hasta que ese grupo de personas se pone en marcha, es entonces, cuando se ve realmente el equipo, si este lo es, si todos muestran la disposición necesaria a complementar lo que falta a cada uno de los integrantes o si se esta dispuesto a aprender de ellos aquello que uno desconoce. Pocos saben formar equipo, y menos aún integrarse en el mismo. Uno ha tenido la fortuna y el honor, en los últimos tres años de formar parte de un "EQUIPO" (Así, con mayúsculas), con todas las letras de la palabra, donde arropado por mis compañeros he podido aprender, (no me averguenzo de mi ignorancia anterior),muchas cosas que antes desconocía y donde he podido aportar algo, no se bien que, si ganas de hacer, ganas de sentirme útil y sentir que así era reconocido. En fin, de equipos y grupos he hablado hoy y aún no se cual ha sido la chispa que me ha llevado a ello, pero ahí queda mi humilde opinión sobre lo que un equipo puede ser, aunque luego no lo sea.
Hoy solo voy a decir una cosa...
ES UNO DE LOS MEJORES DIAS DE MI VIDA...MI HIJA SACÓ POR FIN SU OPOSICION... ( hace tan solo 15 minutos una llamada nos trajo la buena noticia entre lágrimas de alegria y gritos de festejo)...SOY EL HOMBRE MAS AFORTUNADO QUE JAMAS HA EXISTIDO NO LO DUDEIS...
Día 21 de baja: (bitácora de un viaje a lo desconocido),¿ Verdad que el comienzo parece de Star Trek? Aún sigo sin saber que van a hacer conmigo y hasta mañana no tomaran una decisión, la incertidumbre, es casi peor que el mal y en la soledad de esta mañana lluviosa, en una casa en silencio hace que aún me sienta más triste. He abierto uno de mis libros preferidos, una antología sobre Leonardo Da Vinci y ante mí, por casualidad y como si estuviera marcado, predestinado de antemano los dibujos anatómicos que siempre me sorprendieron por su precisión y eso que en aquella época no había scaners, ecografias, tomografias axiales computerizadas ni ganmagrafias. A punto he estado de cerrarlo, a punto de cambiar a otro libro, pero la curiosidad me ha empujado a leer y seguir el recorrido de venas y arterias, quería conocer el mapa de mi cuerpo, donde puede estar el mal y disipar miedos, temores a lo desconocido. Siempre he pensado que el conocimiento lleva a la tranquilidad, solo lo desconocido e incomprendido me da miedo, (dice el Dr. Spok y le doy la razón) ese miedo que desde hace unos días viene siendo mi compañero inseparable y al que voy tratando de dominar poco a poco, antes de que se convierta en pánico.
Mañana será el día definitivo, (pensaba decir el día de la sentencia definitiva, pero sentencia sonaba a pena de muerte), quizá no sea necesario pasar por el quirófano, quizá una dieta correcta y estos medicamentos nuevos para mí, arreglen lo estropeado por no haberme cuidado lo suficiente y es que siempre me he estado preocupando por todo y todos los que me rodean, por una familia que lo merece y un trabajo que me satisfacía. Ya va siendo hora de que me dedique un rato para luego poder seguir dedicándome a los demás. ¡Adelante Sr. Zulo, prepare los fassers!, ¡Alcen escudos de defensa!, nos enfrentamos de nuevo a lo desconocido...
Tras un corto periodo de vacaciones, he vuelto a retomar este Blog en el que vuelco mis pensamientos y anoto mis recuerdos…Este año tocó vacaciones en Portugal, cuna de mi abuela Julia y pese a encontrarme a pocos kilómetros del mismo era mi gran desconocido…La sorpresa de encontrar un país muy parecido al de mi niñez…con olor a eucalipto y pino…con la lentitud de los años pasados…antiguas librerías, donde uno puede encontrar casi de todo, con el regusto de lo añejo…el café muy cargado y el marisco por doquier, los paseos al lado del mar y la calidez del trato amable y cortés de los portugueses, me han devuelto como nuevo al ajetreo diario, donde el ruido del fax imprimiendo, el repiqueteo del teléfono y las conversaciones de fondo me han sacado del ensueño vivido en días pasados…¡Es la vida diaria!, otra vez la lucha por el objetivo, por hacer las cosas como uno mejor sabe y puede o le dejan…la preocupación por los exámenes de mis hijos…la salud de mi suegra…las necesidades de casa y el levantarse de nuevo todos los días a las siete y media .
Nada ha cambiado, solo el recuerdo de lo vivido que el tiempo se encargará de ir matizando en la memoria, como esa puesta de sol que captó la cámara de mi teléfono…¡En fin! Lo vivido, vivido y disfrutado está…¡Adelante con los faroles que dentro de nada tendremos la Navidad!
Durante mucho tiempo caminé por los verdes valles, admirando la altura de los árboles que bordeaban el camino, sorteando veredas, a veces sinuosas y otras de caminar relajado, sintiendo que la luz del sol jugaba entre las copas mecidas por el viento, unas veces acompañado en mi andar, otras en la soledad del peregrino y siempre acompañado por la melodía del canto de la aves y el murmullo de los riachuelos... caminé hasta que el camino llegó inesperadamente a su fin y desde lo alto de la colina me volví a ver la senda recorrida y pude desde el altozano, ver lo larga que fue mi caminata, las piedras del camino, a veces caídas casualmente desde los cerros y otras puestas por manos mal intencionadas y que tantas veces me hicieron tropezar, y sentí que había merecido la pena aquella andadura, aunque sienta pena por haber terminado el camino, en el que dejé amigos en todas las aldeas que crucé y que quizá no vuelva a ver, compañeros de caminar que tomaron otras rutas y muchas jornadas de perseguir un sueño, una quimera que no llegué a alcanzar.
Los años pasaron casi sin darme cuenta, mis fuerzas aunque aún suficientes ya no son lo que fueron cuando inicié el peregrinaje, deshacer el camino me parece una meta imposible, iniciar otro nuevo una utopía...crearé mi nueva morada en este altozano donde la senda termina y desde el que cada día puedo mirar al valle y ver los montes que lo rodean, los ríos que lo bañan y los caminos que un día recorrí y soñar que aún sigo en el camino aunque solo sea un sueño, aunque solo sea una ilusión, aunque también tenga un final como el camino.
Un consejo: entar a ver las nuevas fotos de los esmaltes de mi madre en: http://esmaltesflorentina.blogspot.es
Hay ocasiones en las que la intranquilidad, hace que uno se ponga en lo peor de cualquier situación. Un examen de un hijo, un viaje inesperado, una enfermedad de alguien cercano, la espera de noticias de un hijo en la lejanía, la revisión medica que hay que pasar periódicamente, el comentario, al que uno no da importancia por pensar que es, "radio macuto" otra vez.
Siempre hay algún motivo perturbador de la tranquilidad espiritual en la que uno piensa que debería vivir, cuando ya tienes un numero de años suficiente para considerarte mayor, aunque solo fuera por habértela ganado tras el esfuerzo diario y las dificultades que durante años arrastré y arrastro, sin quejas, tratando se superarme cada día y superar limites o limitaciones, dolores y cansancios, propios de un mal con el que convivo casi desde mi nacimiento.
Todo el mundo tiene esas incertidumbres, esas perturbaciones, esos temores y por que no, esos miedos que en ocasiones nos quitan el sueño, nos distraen de lo mas inmediato transportándonos a un, ¿Y si ocurre que?...
Vivimos sin quererlo, tratando de pronosticar y adelantarnos a acontecimientos futuros que pueden o no suceder, a previsiones posibles pero no ciertas y a miedos atávicos a enfermedades, tropiezos, zancadillas, encontronazos, patinazos y demás imprevistos que esta vida nos brinda a diario y que en el fondo no dejan de ser la salsa del guiso.
No imagino (tampoco lo deseo) una vida monótona, aburrida, lineal y estática en la que lo cotidiano es un repetirse continuo de situaciones previstas, previsibles y sin chispa, en un bucle permanente, eterno, inacabable.
Últimamente, por circunstancias laborales estoy sufriendo una aceleración en mi ritmo de trabajo, que se ha convertido en un nuevo reto que me he propuesto superar, se que suplir la falta de dos compañeros,(tres para ser mas exacto: uno por fallecimiento, otro por enfermedad y una tercera por maternidad), puede parecer descabellado, exagerado, improcedente incluso y fuera de toda lógica a la vista de cómo se me alejó de un puesto que venia ocupando desde hace varios años,sin expliación alguna. Pero hay algo que me empuja a ello, no es el agradecimiento a la empresa,(dado que ella nada me debe pues me pago mi trabajo, yo tampoco a ella pues lo hice cumpliendo mi obligación,"estamos en paz") , esa fuerza es mi orgullo personal que me empuja a superarme cada día, a aprender cada jornada algo nuevo, a vencer miedos, temores y contrariedades, para que al terminar la tarde y sentado frente a una cerveza, respire hondo mientras apuro un cigarrillo, pensar, otro día mas y sigo haciendo un trabajo bien hecho,(al menos a mi me satisface), donde mis interlocutores han quedado atendidos y satisfechos, donde he conseguido resolver mil problemas y donde me he sentido a gusto, y útil, sobretodo a un compañero, con el que compartí la misma posición y que hoy es mi superior,del que entre bromas y veras, recibo lo que la empresa no supo o quiso darme. COMPAÑERISMO, ese compañerismo, forjado entre viajes y reuniones, que uno trata de agradecer arrimando "el ascua a la sardina" en momentos que hacen falta.
Eran las 7,15 de la mañana, como de costumbre, no dejé sonar el despertador y me levanté, hoy pensando... hace quince minutos que he cumplido 59 años(fui madrugador hasta para esto), pero pronto cambiaron mis pensamientos, hoy tenia que ir al funeral de un antiguo compañero y amigo, Germán, ese mismo que en su día me sustituyó cuando dejé Winterthur allá en el año 1989. Esa maldita enfermedad inombrable lo ha arrancado de este mundo a los 56 años. Pocas veces uno se encuentra a personas como esta en su camino. Luchador hasta el final se negó a dejar su actual trabajo en una correduría hasta que la enfermedad ya no le dejó seguir adelante. Es un ejemplo de entereza y tesón insuperable que hoy quedó roto.
Tuve que ocultar una lagrima que escapaba por mi mejilla cuando una voz angelical entonaba el Ave María. La imagen de Germán, erguida, permanecía en mi mente y siempre permanecerá de esta manera enfrentándose a la vida y al dolor con el único arma que aveces nos queda...la esperanza. Adiós amigo mío, estrás siempre en mi recuerdo
Siempre se nos ha presentado a Job, como el prototipo de hombre imperturbable, cargado de paciencia ante las adversidades y soportador profesional de todos los males que a uno le pudieran acaecer. Vamos, un " ye un cachazas" que diría mi buen amigo Casielles, y es que la paciencia, hoy podemos casi considerarla como un articulo de lujo, pues muy pocos la tienen y quien la tiene la oculta por aquello de ser tachado de "cachazas".
Uno que es de naturaleza impaciente, hace ejercicios de paciencia a diario, soportando con estoicismo colas de espera y observando como la impaciencia es general, todo el mundo tiene prisa, todo el mundo protesta, unas veces entre dientes otras descaradamente y las mas con un gesto de desesperación, lo hacen en la cola del banco, en la sala de espera del consultorio, en la cola de supermercado, en las zonas de espera de correos, en la oficina y en todos aquellos lugares en los que hay mas de dos personas pendientes de ser atendidas.
Pero cuando les toca a ellos el turno, nadie se acuerda del que viene detrás, alargan conversaciones con explicaciones inútiles a veces grotescas, sin pensar que hay gente esperando, solo son ellos y los demás no existen, o si existen ¡Que se fastidien que para eso he esperado yo!
Los hay que te plantan cara y te dan lecciones de cómo se debe dirigir una empresa. ¡A mí que me cuentan yo soy un madao!, otros, mas elevados, te dan una lección de política de empleo hablando de la cantidad de gente que hay en el paro y que podrían estar atendiéndoles, pero lo que ya exaspera es cuando estas en la cola del supermercado, empujando el correspondiente carro con la compra de la semana y oyes a tus espaldas, ¡Pues vaya carro!,¡Puff con lo que lleva! Y te dan ganas de volverte y preguntar ¿Lo va a pagar usted?, pero aguantas cargado de paciencia, por no parecer grosero ante quien lo esta siendo y de pronto, alguien te pregunta ¿me deja usted pasar delante, solo llevo un barra de pan?, es entonces cuando te pasa algo en la cabeza, la presión sube y te dan ganas de mandar a hacer gárgaras a la gente. ¡Oiga yo también tengo prisa!, ¿O cree usted que espero por que me gusta?, (lo piensas, pero por educación no lo dices) pones cara de pocos amigos y si niegas el paso, te conviertes en un chulo, prepotente, mal encarado y mal educado (lo que nunca fuiste y que de repente te han clavado por no dejar paso a alguien en una cola de supermercado). ¿A que también os ha pasado a vosotros?...
En fin, PACIENCIA, échale "cachaza", Fernando,que diría mi amigo Casielles.
Arrastrando los pies, con pasos muy cortos, apoyada en su bastón que apenas se movía unos centímetros en cada pisada, teniendo todo el tiempo del mundo para cruzar aquel paso de peatones, descubrí el otro día a una ancianita…mientras, detrás de mi…el impaciente de turno dando su concierto de bocina y gesticulando como un energúmeno… ¿Haría lo mismo si aquella ancianita fuera su madre?, Pensé para mi,…dejé que pasara con toda la calma del mundo, ese mundo al que en algún momento ella debía haber pagado su contribución, con hijos, luchando a brazo partido por sacarlos adelante, quizá privándose de algún capricho para que nadie en casa echara en falta algo, matándose los domingos con la colada y la plancha, inventando cada día un menú nuevo para toda su tropa…
Y el impresentable de atrás…seguía con su concierto desafinado, inoportuno, incalificable y de mal gusto…No suelo tener “mala leche”, pero lo confieso… una vez que pasó la anciana, mantuve el pie en el pedal del freno unos instantes, mas de los debidos y miré a través del espejo retrovisor como se desencajaba la cara del concertista , que acompañaba sus gestos con insultos irreproducibles…fue entonces cuando señalé al cielo con el dedo corazón alzado y el cielo me oyó…el tipo intentó bajarse del vehículo y teniendo la puerta abierta otro que pasaba a su lado se la arrancó…¡JUSTO CASTIGO!... Pensé y me fui del lugar dando gracias al cielo que imparte justicia en la tierra
Con lo que a uno le cuesta en ocasiones encontrar la palabra justa para provocar la sonrisa y leyendo unos curiosos libros que han llegado a mis manos, cuyo titulo es, cosas de niños, he llegado a la conclusión de que a medida que uno se hace mayor va perdiendo junto con la capacidad de sorprenderse la capacidad de ver la parte cómica de las cosas.
Solo los niños con su inocencia aún salvaje y sin contaminar son capaces de preguntar ¿Mama si esa es la familia real, la nuestra que es? ¿De mentira? O Mamá ,Jesucristo en el cielo ¿esta en la cruz o esta suelto?.
Sin pretenderlo y con sus salidas, crean un humor fino, inteligente que a los mayores nos cuesta un esfuerzo lograr. Juan se dirigía al servicio y de repente se vuelve a coger su Nintendo diciendo, "sin tetas no hay paraíso y sin Nintendo no haya caca", Por mimetismo con el mundo que les rodea, tratan de imitar posturas, gestos y frases de los mayores y lo hacen sin el menor sentido del ridículo, ese sentido que a los mayores nos impide hacer esos gestos de burla ante situaciones tontas, como hacen ellos, o canturrear cancioncillas burlescas en lugar de insultar como hacemos los mas entrados en años.
Nadie se imagina un "Chincha rabia que tengo un coche mejor que el tuyo", cantado por un mayor, ni sacar la lengua al que te acaba de hacer una pirula con el coche. Nosotros sacamos la mano amenazante y ellos el golpe inesperado que descuadra al contrincante.
Decididamente hay que tener alma de niño para encontrar el humor en las cosas cotidianas, ese alma sin complejos que hace preguntar a un niño: Si yo vine de Paris y mi hermana nació en una coliflor ¿Es que no hay nadie en esta familia que nazca de manera normal?.
Quizá la solución para hacer un mundo mejor es mirar la vida con ojos de niño, sorprendernos a cada paso de lo que nos rodea y dar gracias por tenerlo cerca, descubrir que todo tiene su parte cómica y sacarla a relucir a la menor ocasión, eso que llamamos "sorna" cuando lo hace alguien entrado en años y que en realidad no es mas que un volver a la niñez, sin complejos, sin ataduras, sin miedo al que dirán si digo una tontería.
Conozco a varias personas que tienen esta loable capacidad, algun amigo y compañero gallego, algún amigo asturiano de la niñez y siempre el recuerdo eterno de mi padre, cuya sorna sacaba punta a todo quitando hierro a las situaciones mas conflictivas. Yo quiero ser como ellos, ver la parte alegre de la vida, reirme de lo que parecen ser problemas y luego vistos desde la otra mirada convertirlos en la broma del dia. Yo quiero tener sorna...
La pantalla de aquel teléfono indicaba que la llamada procedía de un número oculto, el recelo de miles de llamadas con publicidad sobre líneas ADSL, ofertas telefónicas y libros, alteró por unos momentos mi natural tranquilidad, fue entonces cuando decidí seguirles el juego, haciendo lo mismo que hacíamos cuando éramos pequeños y repetíamos una y otra vez lo que decía nuestro interlocutor, hasta llegar exasperarle.
-Buenos días ¿Don Fernando?
-Si, dígame (seco y distante)
-Le llamamos de la compañía telefónica BTB para ofertarle nuestro nuevo producto línea 2009
-Perdone, ¿se trata de una oferta?, le paso con mi departamento de compras.
Separo el auricular y me pongo a silbar el Puente sobre el Río Kway
Tomando de nuevo yo la iniciativa sobre la conversación al cabo de unos treinta segundos.
-Buenos días, le habla el departamento de compras de Fernando ¿dígame?
-Mire le llamamos de telefónica BTB para ofertarle nuestro nuevo producto línea 2009
-Perdón,¿es para vendernos algo?
-Si (empieza a mosquearse la interlocutora)
-Pues un momento que le paso con el departamento de servicios
Nuevamente separo el auricular y esta vez entono silbando, La muerte tenía un precio.
-Buenos días, le habla el departamento de servicios de Fernando ¿dígame?
-Pues mire ya les he dicho antes que le llamamos de telefónica BTB para ofertarle nuestro nuevo producto línea 2009
-Un momento, ¿Quién le ha dicho que tiene que hablar conmigo?...
El mosqueo aumenta y la voz de la telefonista comienza quebrase y ser dubitativa...
-Mire le voy a pasar con Almacén que ellos se encargaran de este asunto.
Nuevos silbidos y esta vez una espera mas larga, comienzo a oír unos jadeos de la telefonista, comenta algo con alguien en voz baja le dice, ¿No se si me están vacilando o esto es así?...
-Almacén ¡¡¡diga!!!...
-No... esto... que yo, bueno... que le llamamos de telefónica BTB para ofertarle nuestro nuevo producto línea 2009
-¡Aquí no compramos nada!, somos unos currantes oiga, dígaselo a nuestro jefe
Por fin le paso el teléfono a mi mujer y pregunta...
-¿Es usted la señora que va a venir a hacer la limpieza de casa?
-No mire soy de telefónica BTB para ofertarle nuestro nuevo producto línea 2009, pero si no lo quieren da lo mismo y renuncio...le juro que renuncio...
A veces un poco de su propia medicina no les viene mal ¿verdad?
DEDICADO: a ese impertinente numero de teléfono oculto que todos los días me interrumpe la siesta
Seguir la senda marcada como la res en el campo…no ver el paisaje y sentirte como aturdido por la larga caminata…a veces podemos sentirnos igual…cansados de lo que nos rodea, la estupidez humana, el comentario a destiempo, la frase hecha que hiere y no sabes por que deseas mandar todo a paseo.
Años de ilusión y trabajo hecho con ganas, poniendo el corazón en cada paso que das y llega un momento en que la traición, el egoísmo ajeno, el cotilleo de portera hace que te plantees muchas cosas y el trato con determinadas personas con las que has compartido horas y horas de lucha diaria.
Todo esto viene a cuento de un comentario que me han hecho hoy y una pregunta que dejaron colgada…
Me han dicho que te van a prejubilar...
¡Coño!... y van dos…(hace un mes otra persona muy entrañable y compañero me llamó a las 8 de la tarde para darme la enhorabuena por lo mismo…a raiz de un comentario que habia oido en la Dirección Comercial)
¡Perdona!... pero lo se buena fuente, Fulanito…(como si el tal "fulanito" gozara de la infalibilidad Papal)... que me lo dijo, tiene información directa y confirmada de la otra oficina…
¡Joder!... Que sabrá el tal fulanito…A mí nadie me ha dicho nada aún
Pues si, me ha contado que se harán tales y cuales cambios de personal y que tu oficina quedará así o asao…
¡Pues empiezo a preocuparme!...( Lo que me contaba coincidia punto por punto,con una información interna que no ha salido de mi cabeza ni de mi boca, excepto en lo en la prejubilación de la que nadie ha llegado a hablarme ni a insinuar nada)
Tu no te preocupes te van dejar de “puta madre”…
¡Si!... jodido ¿quieres decir?...
Hombre no…tú ya tienes muchos años… (Como si 55 fueran los de Matusalén) y ya sabes… estas empresas quieren gente joven…(“Leñe”…me estaba dejando bueno… en lugar de arreglarlo lo estaba estropeando)
¡Vale colega!... tomate otra caña y calla… que me estas dando el día…
Unir a esta conversación un ambiente enrarecido por la baja de una compañera, el agobio de otra que intuye (nadie ha confirmado aún nada) que tendrá que seguir en el puesto actual sin ascenso, mientras otros ascienden de categoría y que habrá cambio con nuevos compañeros y así se podrán entender los dos primeros párrafos de este post…
Uffffffffffff….. (Respiro hondo)…trato de no pensar en nada y el pensamiento se me va a la imagen de mi apreciado amigo Jerónimo al que prejubilaron hace tan poco que aún no ha llegado al mes…Lo que hace un mes con la primera llamada me lo tomé a risa, ahora comienza a preocuparme ¿Sería posible?...suele ocurrir que de estas cosas y otras parecidas el interesado es el último en enterarse.
Uno comienza a hilar inconscientemente, frases de terceros, situaciones y hasta sonrisas de alguien cuando uno ha comentado que nos esperan muchos cambios sin precisar en los mismos…y algo se revuelve en mi interior..¿inquietud?...¿ impaciencia?...¿inseguridad?...¡Que se yo!...
Bueno…¡Que sea lo que tenga que ser!...el tiempo me lo dirá y además, lo que tenga que ser me lo van a dar hecho
Una fina lluvia llenaba los verdes prados, en los que en sus laderas pastaban vacas con la parsimonia de quien no siente el agua. El tiempo parecía haberse detenido por unos instantes mientras las nubes jugaban en el cielo formado extrañas figuras de tonos grises. A lo lejos se divisaban pequeñas casas colgadas en la montaña, tan lejanas, tan pequeñas que parecían pintadas sobre un fondo verde de árboles frondosos. Las risas de unos niños jugando a esconderse de la lluvia bajo unos árboles, rompía el silencio junto con el cadencioso sonido del agua cayendo desde un viejo canalón ya gastado por los años.
Hay imágenes que uno no olvida, una tierra que fue cuna de mis antepasados y muchos días en los que mi niñez se consumió con el paso del tiempo, recuerdos de una Asturias siempre amada, siempre añorada, en la que el olor de la hierba recién segada a golpe de guadaña se mezcla con las vivencias de los pocos años y la paz que se respiraba en aquellos lugares hoy tan lejanos.
La palabra no es capaz de describir tantos sentimientos guardados, a lo sumo un esbozo desdibujado de un instante vivido, colores, olores, imágenes de un pasado muy, muy lejano.
Dicen que el recuerdo es el cimiento de nuestras actuales vidas, quizá sea cierto, cada día que pasa, aquellas imágenes vuelven a mi vida llenas de añoranza de una niñez y una juventud perdida en el transcurso del tiempo, ese tiempo que implacable, inexorable avanza sin que nada pueda detenerlo.
Manzanas recién arrancadas del árbol, el olor de la sidra escanciada y la leña ardiendo en la chimenea, golondrinas haciendo sus nidos de barro en los aleros de los tejados, ese color verde de los prados, el olor a eucalipto de los montes, un cangrejo corriendo entre las rocas de la playa, olas rompiendo en la escollera, el sentimiento del pastor que bajo su paraguas entona una asturianada, entreteniendo sus largas horas cuidando del ganado, la leche recién ordeñada y guardada en aquellas grandes cantas de metal que al borde de la carretera esperaban ser recogidas por aquel pequeño camión que puntualmente pasaba a por ellas, el hórreo bajo el cual un viejo carro de madera servia en ocasiones a nuestros juegos de niños. ¡Tantos recuerdos y tan vivos!
Lejos en el espacio y el tiempo, cercanos en el alma siguen siendo motivo para que los reviva en este modesto blog, en el que todo cabe, humor, amor, nostalgia en ocasiones desahogo de pequeños cabreos que ante momentos como este pasan al olvido total frente a recuerdos del pasado guardados en el alma y que son bálsamo para el presente.
Desde hace unos días, uno viene sintiendo sensaciones antes no vividas a las que ya he aludido en post anteriores, miedo, nunca sentido antes y no es precisamente a la muerte, aunque no quiero morir, pues aún siento la necesidad de ver a mis hijos encauzados y si fuera posible algún día tener entre mis brazos un nieto al que malcriar. ¿Qué es este miedo que siento?, No temo la muerte pues la asumo como algo muy natural y uno piensa que todo tiene un fin, cuando también tuvo un principio, ¿miedo a que?, ¿Al dolor?, No creo... convivo con él desde siempre y ocultándolo en la medida de lo posible a miradas ajenas que no tienen por que ver el dolor ajeno ¿ Miedo al Hospital?, Que va... los hospitales han sido mi segunda casa, desde que tengo uso de razón ¿ A qué tengo miedo?, El no poder definirlo me tiene inquieto y sin embargo, lo siento. Las palabras de animo de familiares, compañeros y amigos, que agradezco en el alma, no son capaces de mitigar este desasosiego y en rincones apartados, fuera de la vista de todos desahogo ese miedo en un mar de lagrimas. Sintiéndome tonto, por tener miedo, cuando en peores tragos me he visto envuelto.
Sé que la operación y las pruebas que le van a preceder tienen su riesgo, pero también sé que estaré en manos del mejor cirujano vascular que hay en Salamanca, habituado como él me decía, a hacer de tres a cuatro intervenciones al mes iguales que esta... y sin embargo, ¡Tengo miedo!...El no poder definir a que tengo miedo es a peor de las sensaciones, no saber contra que luchar ni como apartarlo de mi mente y mientras, he dejado mudo por unos días este blog, pues mi único tema ahora es vencer el miedo, ya que el mal lo vencerán manos expertas.
Me he prometido que cuando todo esto pase, contar con el buen humor habitual y si es posible con ironía estos momentos que hoy me angustian y que estoy convencido una vez superados me van a dar risa, pero hoy sigo con mi miedo...
Una vez mas y como todos los años, esta mañana remití mi felicitación de Navidad a los buenos amigos que aún conservo en el trabajo y fuera de él, como siempre (no me sorprende), la respuesta, casi masiva, no se ha hecho esperar.
Este año, fue esa imagen que encabeza este post (pena que no podáis verla en movimiento, era un Power Point, que este blog no lo permite). Mi avatar camina por esta hermosa Plaza Mayor de Salamanca, un tanto desabrigado, para los fríos que últimamente padecemos, pero como no deja de ser un dibujo, no llega a sentir la gélida brisa, ese frió que hoy desaparece con el calor de amistad que me brindan los múltiples correos recibidos y que me muestran que no he caído en el olvido de gentes amigas con las que llegué a compartir horas de trabajo y horas de diversión.
Mi agenda electrónica me mostraba hoy 1.382 contactos a los que felicitar, muchos de ellos han sido desechados pues el tiempo inexorable y la vida que no perdona, hizo que ya no estén entre nosotros, otros rompieron amarras y fueron por otros derroteros, pero los que recibieron el mensaje (Quizá seas tu amigo lector, uno de ellos), ahí permanecen, con su cariño y siempre con mi amistad, en el recuerdo de tiempos pasados que uno espera perduren.
Si la bondad de la vida que uno ha vivido se pudiera medir por ese número de correos que hoy me han llegado, podría muy bien decir que ha sido una vida muy satisfactoria y todo gracias a estas gentes que un día se cruzaron en mi camino y con las que hoy me une un lazo invisible que una vez al año se ilumina dando luz a mi vida. GARCIAS A TODOS y FELIZ NAVIDAD
Hacia mucho que no usaba muletas…ya no recordaba lo complicadas que se pueden poner las cosas mas sencillas cuando tienes que usarlas y para mas INRI, ahora…que no solo me falla la pierna mala sino que además la otra…”la buena” ya esta cansada de soportar peso y a veces se “declara en huelga”.
A veces las cosas mas simples se convierten en lo mas complicado del mundo, por ejemplo…Llegas al garaje y para abrir la puerta, la empujas con un bastón mientras apoyas el otro… y abre… pega un portazo, pero abre… ¿ pero y para cerrarla?,¿ Como tiras de una puerta de seis metros de ancho por tres de alto que pesa un h… mientras sujetas una muleta para que no se caiga y te apoyas en la otra para no caerte tu?...pues, dando pequeños saltos, tirando de la puerta para cerrarla te acuerdas del primer hombre que pisó la luna y deseas saltar como él sin apenas gravedad, al tiempo que te acuerdas de la familia del que fabricó la puerta y no se le ocurrió hacerla automática…¡ y lo de afeitarse por las mañanas!... ejemplo…apoyas las dos muletas en el lavabo… te sujetas con una sola pierna ( la de la huelga) y cuando acercas las hojas de afeitar a la cara… rezas para no perder el equilibrio, pues aquello puede acabar como los de “Calle 13” y los del CSI, preguntándose como demonios ocurrió aquella carnicería. ¡Claro que peor es en la oficina!, si tienes que ir a fotocopiadora con un par de folios… pues bueno… los agarras con la boca y como un perrito con el periódico vas hasta ella … ¿pero y si tienes que fotocopiar un expediente de 230 folios? … os juro que he sido incapaz de sujetarlos con la boca…
Otra es entrar en un ascensor de esos que tienen un puerta exterior y dos interiores “ manuales” ( vamos que hay que empujarlas), de entrada bien… abres la puerta exterior, igual que la del garaje… empujas con las muletas las dos interiores y entras…una vez dentro y sin apenas moverte dejas apoyada una muleta dentro del habitáculo y haces equilibrios para llegar al pomo de la puerta exterior, que ya te queda lejos pues la puerta abre hacia fuera…tratando de no caer tiras de ella y la cierras y una vez cerrada viene la segunda parte, cerrar las otras dos sin caerte… cuando lo has conseguido, normalmente llega “el de turno” y te abre de nuevo las puertas para entrar él antes de que tu hayas pulsado el botón, y… es entonces cuando maldices haberte adelantado por una vez en la vida a algo… luego si el ascensor es lentito..bien… pero si es de los que arranca fuerte y de golpe es posible que acabes en el suelo pues te habías olvidado que el equilibrio se pierde por un tirón desde abajo… y te ha pillado desprevenido sin estar “apuntalado” con las dichosas muletas, cuando el otro apretó el botón de marras... “ para evitarte la molestia”
Conclusión: ¡Dios… que difícil es andar a cuatro patas!
Hace unos días comentaba con un compañero, lo difícil que puede llegar a ser dirigir un grupo de trabajo, cuando en el mismo hay alguien que no desea colaborar o se encuentra en tal situación de contrariedad por lo que tiene que hacer, que todo son trabas para cada paso que se pretende avanzar, entorpeciendo el trabajo de los demás por muy buenas intenciones que estos pongan y por mucha ilusión que le echen.
El "garbanzo negro", que si me apuráis está en todos los guisos... suele contagiar su desanimo, paralizar el avance de los que quieren avanzar e incluso poner en mas de un aprieto a quien pretende dirigirle... todo son disculpas y justificaciones... la mas usada es la de achacar la no creación de un verdadero equipo, por el echo de que este garbanzo negro no se haya querido integrar en el mismo y sea además el único que no lo ha hecho.
En otras ocasiones achacará a sus superiores un "acoso laborar", por el hecho de que estos le exijan el cumplimiento de sus obligaciones ...Tendrá quejas continuadas sobre la cantidad de trabajo ( no real) que tiene y con el que se "agobia" dándole vueltas inútiles en lugar de tomar "el toro por los cuernos" y resolverlo...
El "garbanzo negro" es un peligro para todo el que le rodea...culpara de su lentitud al compañero que habla por teléfono y le distrae, por que el tono de voz es muy alto...al jefe, que no organiza el trabajo, entendiendo por organizar el hecho de quitarle parte de su labor para que otros la asuman gratuitamente,...al cliente que es un "pesado" que le entretiene y a veces cuando le interesa, con quien se entretiene para no hacer otras labores, todo depende del momento... alargará las conversaciones por teléfono, cuando hay gente esperando, con la intención de que otros con mas conciencia profesional y si me apuráis humana y con mas vergüenza, asuma la atención al publico incluso sin tener que hacerlo.
Y de todo lo que le ocurra, incluido que no ascienda laboral ni profesionalmente, siempre tendrá la culpa su superior al que tratará de hacer la vida imposible con zancadillas y comentarios fuera de tono y lugar, tratando de ridicularizarle, cuando a solas y cara a cara es el "pelota" mas grande que podrías haber visto.
De lo anterior... que nadie piense que hablo de alguien en concreto... no es mi intención ni fue la de mi interlocutor señalar a nadie, solamente hacíamos unas elucubraciones de cómo una sola persona podía boicotear el trabajo de todo un equipo y que precisamente podría ser el que menor valía tendría dentro del grupo.
"CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD PUEDE SER MERA COINCIDENCIA"
No he tenido ganas... fuerzas mas bien... para ponerme al ordenador después de estos tres días de hospital, tres días en los que he aprendido que puede haber mayores dolores y males que los de uno y que no siempre los temores y augurios negativos tienen por que cumplirse.
Aún queda el veredicto final, tras una dura prueba que me ha dejado desmadejado, dolorido y con una ojeras que parezco mas mi abuelo que yo mismo (Debe ser por eso, por lo que delante de mi mujer y refiriéndose a la misma me dijeron, ¡Que suerte tiene usted, viene su hija a cuidarle!).
Hoy y tras unos días de reposo casi absoluto, necesito volver a escribir algo, aunque solo sea para decir y decirme, ¡Sigo vivo! Y a la espera de que el miércoles acaben de tomar una decisión que me mantiene intranquilo.
De momento, el miedo ha conseguido algo que nunca creí poder lograr, que lleve 8 días sin tocar un cigarrillo, que no tenga ni ganas de volver a tocarlo y que me haga cada instante la promesa, de si no fuera necesaria la operación, hacer ese ejercicio que tanto necesito y que no hice quizá por pereza.
En mi cabeza han quedado grabadas imágenes, sonidos y situaciones que quizá con un poco de humor pueda contar pronto como anécdotas de unos días de hospital y quizá critica, a como funciona tal institución hoy día, frente a lo que yo conocía que ya es tiempo pasado.
Ahora solo deseo que me den tregua, poder volver al ritmo habitual de levantarme a las 7 para fichar y aguantar horas de oficina, que nunca pueden ser peor que aguantar esperas con incertidumbre, análisis, tomas de tensión, muestras de sangre, placas de tórax, ecodopler de carótidas y mil pruebas, sin que nadie te diga de una vez, 0 ¡ Cuidándote y siguiendo un tratamiento no pasa nada! O ¡ Hay que operar o te mueres!.
En fin, aquí sigo a la espera de esa decisión que nunca parece llegar.
Gracias a todos los que me habeis llamado y habeis saturado mi correo, aqui sigo, deseando que todo esto pase pronto y que todo vuelva su ritmo habitual.
(Palmanova, vista desde la terraza de mi habitación)
De nuevo en casa..Ya pasaron los días de sol y playa, de natación y cervezas junto a la piscina, paseos entre puestos callejeros llenos de recuerdos para turistas…aún quedan días de descanso, pero con comidas caseras (Siempre acaba uno echándolas de menos, cuando se esta fuera de casa), con largas siestas que en invierno uno no puede disfrutas pues el horario de trabajo no lo permite (Bendito invento, merece un premio Nóbel), aun quedan días... para seguir olvidando temas pasados y creando nuevos hábitos, nuevas formas de vivir y sentir la vida, echando de menos las olas y el olor a la mar, pero disfrutando de sol al lado de la piscina y alguna que otra cena con mi mujer e hijos…Aún quedan días... y los voy a seguir disfrutando.
La edad de piedra, que tan lejana nos parece en el tiempo, puede estar a la vuelta de la esquina. Todos los avances tecnológicos pueden irse al garete de un momento a otro y encontrarnos con que no tenemos luz en casa, la TV no funciona, el portátil no se puede conectar a Internet, los semáforos no funcionan, los cajeros dejan de funcionar en los bancos, las compañías de seguros no pueden atender a sus clientes y hacienda, incluso hacienda, no puede cobrarnos los impuestos pues todo su sistema informático se ha quedado muerto. No podemos encontrar una dirección pues nuestro Tomtom no tiene línea con el satélite, en casa la lavadora, el lavaplatos, la plancha, el teléfono han dejado de funcionar por un fallo generalizado en la corriente (Barcelona experimento un apagón general no hace mucho que se solucionó con generadores provisionales en determinadas calles,¡Vaya chapuza!).Los aviones no podían despegar pues no había corriente para la comunicación con los controladores, las vías férreas estaban paradas sin corriente en sus catenárías, los comercios cerraron pues sus sistemas informáticos sin corriente dejaron de controlar sus existencias y tampoco podían controlar sus cajas (cientos de cajeras de brazos cruzados, ¡Vaya espectaculo! lo imaginais). Algo tan habitual como tomar un café en el bar de la esquina, fue imposible, al no poderse poner en marcha la cafetera Express.
¿Creéis que exagero?, pues esta semana solo he visto la punta de un gigantesco iceberg como el descrito antes, cuando por motivos que desconozco, en mi trabajo todo el sistema informático comenzó a fallar, la cadena de llamadas telefónicas, paso a multiplicarse exponencialmente a medida que pasaban las horas sin conexión informática y exponencialmente los nervios de todos comenzaron a resentirse sin que nada pudiéramos hacer para remediar la situación.Por primera vez sentí "mono de ordenador", no podiamos hacer nada y el trabajo se acumulaba a medida que pasaban los dias y las horas.
Tres días después cuando todo parece normalizado, uno se pregunta ¿Cuánto ha costado esta broma informática? ¿Y si la broma no fuera solo de una sola empresa si no de varias y simultáneamente? Y si en lugar de seguros habláramos de Hospitales, grandes almacenes, transportes, como indicaba al principio y en lugar de durar tres días durara veinte, os imagináis ya que el caos puede ser total.
Cada vez dependemos más de las maquinas, del sistema informático, para comunicarnos, guardar nuestros archivos y notas, resolver el trabajo diario.
Cuando escribo estas líneas me llega la información y la contrasto confirmándola, de que el sistema informático de varios hospitales de de Castilla y León dependientes de la Junta, están afectados por un virus informático que no permite a los profesionales acceder a las historias de los pacientes ni emitir recetas informaticamente.
¿Volvemos a la edad de piedra?, la verdad no me gustaría tener que salir a cazar para poder comer y menos aún correr (no lo podría hacer), delante de un mamut.
¿Habéis oído decir alguna vez que si una cosa funciona vale mas no tocarla?...y seguro que también habréis oído decir que las cosas se cambian para que no cambie nada…Pues esa sensación me han dado las elecciones francesas y me dan las próximas que pasaremos en España…¡Claro! Que también es difícil decir que las cosas que están funcionando funcionen como debieran o que los cambios que se realizan no lleguen a fructificar en cambios reales y tangibles que podamos disfrutar o padecer en ocasiones.
Cambiar algo caprichosamente sin haberse experimentado antes ( y los experimentos ya sabemos que hay que hacerlos con gaseosa), puede ser peor que no cambiar nada, pero cuando el cambio esta fundamentado y contrastado produce unos resultados inmediatos que en la mayoría de las ocasiones uno agradece pese a las reticencias del entorno siempre reacio a la novedad, siempre temeroso del cambio y acomodado a la rutina, esa rutina capaz de fusilar matrimonios, empresas, partidos,negocios y todo en lo que se asiente esa rutina...
Personalmente siempre me ha gustado el cambio…ordenado, experimentado, sin traumas, sereno y que da “chispa” a nuestro que hacer diario.
De hecho, cada cierto tiempo cambio de lugar la mesa de mi despacho intentando cambiar la perspectiva fisica de las cosas, cambio de lugar mis cosas ( a riesgo de luego no encontrarlas) y hasta solia cambiar mi aspecto, unas veces con bigote y otras sin él, hasta que un "pequeñajo" que tenia en mis brazos al preguntarle quien era yo, y viendo un bigote blanco me dijo...¡Abuelo!...¡Fuera bigote! y hasta ahora...
Temer al cambio… es temer a la vida misma, cambio permanente en nuestro entorno y en nosotros mismos…¿ No hemos cambiado físicamente desde que nacemos?,¿No cambiamos de modo de vida cuando nos casamos?, No nos cambian la vida los hijos cuando nacen, cuando crecen, cuando se nos van?...
Todo esto no es más que una reflexión personal sobre cambios y más cambios que se producen en mi entorno laboral en estos momentos ( al igual que en el mundo de la política) y que en lugar de asustarme lo que hacen en darme como la Coca Cola “La chispa de la vida”…Bienvenido seas CAMBIO
Perezoso, es cierto, he estado perezoso para coger el portátil y ponerme a la tarea de escribir algo para este blog, pero no tanto como para no haber tomado alguna nota a vuela pluma para luego plasmar mis impresiones con más tranquilidad.
Quizá la saturación de ordenador de los últimos días antes de las vacaciones hizo que tratara de olvidar el teclado y volví al bolígrafo y el bloc de notas que siempre me acompaña, allí anote casi taquigráficamente alguna impresión que hoy con mas calma termino de rematar, con la perspectiva de la distancia en el tiempo y el regusto de unas vacaciones que aunque ya terminadas, siguen en el recuerdo de horas felices en compañía de mi familia, disfrutando del sol y haciendo ese ejercicio que tanta falta me hace y que durante el invierno abandono por culpa de la rutina diaria y la pereza de ir a nadar cuando ya el sol se ha puesto y solo apetece sentarse frente a un café y charlar un rato.
Hoy retomo una primera nota que tome paseando por Peñiscola y que anoté como...
Los nuevos piratas
Una manta como navío, en el que el botín depositado eran copias de bolsos de Prada, Carolina Herrera, relojes de Cartier y Rolex, la mirada oteando el horizonte, por si la autorizad aparece y el regateo como arma, uno tras otro aquellos hijos de África, venidos al continente, quizá en patera, quizá ocultos en algún camión, ofertaban sus mercancías sobre aquella acera al lado del mar. Piratas modernos que poco daño hacen, salvo a las grandes marcas y a nadie engañan con su mercancía y si pueden, si en el precio.
He de confesar que yo fui uno de los que cayó en sus redes, un reloj y un bolso, copias de marcas conocidas y buenas imitaciones, el precio fue la batalla librada y siempre queda la duda de si se ganó o se perdió en el regateo, pero a fin de cuentas que importa.
Estos piratas no matan, no secuestran, no dañan a la gente y producen la ilusión de tener al alcance productos de marcas famosas y caras. No pretendo hacer apología de ellos, tampoco sentirme culpable por haberles comprado algo, solo dejar constancia de su existencia, quizá mísera, quizá explotada por manos ocultas que se aprovechan de su necesidad de subsistir en este mundo en que la economía va como va y el reparto de los bienes nunca llegará a ser equitativo. Piratas descafeinados, piratas de la ilusión, que un día vi. Junto al Mediterráneo
Por unos instantes dude en aceptar aquella proposición de mi sobrino, ¿dar un paseo en bicicleta?, hacia ya tanto tiempo que temí haber olvidado el ritmo de pedaleo y el equilibrio, pero pensé ¡Que demonios! Me pasé mi niñez montado en una, que fue mi medio de movilidad para ir al colegio, ¡Como no voy a poder ahora! Con recelo, he de confesarlo, subí al sillín, con recelo puse el pie izquierdo en el pedal y con recelo di mi primera pedalada, aquello se movía, y sin dificultad comencé a sentir la ligereza de un moverme sin demasiado esfuerzo, al principio, saboreando el aire del campo y la libertad que aquel artilugio me daba para ir mas rápido y mas lejos.
Recordé mi niñez, en la que una bicicleta Orbea, roja me acompañaba a todas partes, dos muletas colgadas en la barra y una mochila a la espalada, eran mi bagaje diario para acudir a las clases y en las horas libres, mi inseparable compañera de juegos, la manejaba con soltura, con fuerza entonces, sintiéndome el rey del mundo por mi habilidad sobre las dos ruedas.
Hoy, torpe y dubitativo, apenas hice unos cientos de metros, pero me sentí libre y ligero, quizá falto de fuerzas, por ese tabaco que soy incapaz de dejar y unos años que pesan más de lo que uno quisiera. Por un momento me sentí niño otra vez y traté de echar una carrera a mi sobrino, por supuesto ganó el pero volví, como cada instante de mi vida, a retarme a mi mismo y como siempre, gané a lo que mi cabeza me decía. ¡Puedo y lo hago! y este retarme constante me hace sentir bien, recuperar ánimos para seguir pedaleando en la bicicleta de la vida donde cada instante es un reto que tengo que superar.
Hoy es un día triste...¡Cuantas veces habré volado yo en ese mismo vuelo...camino de las islas, para pasar vacaciones o ver a mis cuñados!, ya en un post de hace mas de una año hablaba del miedo a volar, ese miedo que hoy se hace mas palpable ante la tragedia y los cientos de muertos que ayer quedaron en los campos de Barajas...Uno nunca piensa que eso puede ocurrir, igual que cuando se coge el coche y se inicia un viaje por carretera.
Ayer, me sentí identificado con los familiares que aparecían en TV, las lagrimas afloraron ante su desesperación y tristeza y me sentí uno mas, tocado por la mala suerte.
Son millones de personas la que a diario cogen un vuelo y las cifras pueden ser apabullantes si pensamos que en este mismo instante en que lees estas lineas puede haber más de veinte millones de personas en todo el mundo volando a más de once kilómetros de altura, sobre nubes de algodón. Nunca pasa nada...o casi nunca...Hoy todos tenemos miedo a volar, hoy todos somos pasajeros y nos damos cuenta de que nuestro viaje comenzó al nacer y viajamos con el atávico miedo al final del viaje, ese final que ayer llegó de improviso para ciento cincuenta y tres personas...¿mala,suerte?...¿negligencia?...¿accidente?...¡Que mas da!...nadie les devolverá a la vida.Hoy es un dia triste.
Hay momentos en esta vida en las que todos hemos sentido el aguijón de la tristeza, por una causa o por otra, incluso sin motivos aparentes sentimos ese nudo en el estomago y esa cerrazón de la cabeza que termina poniendo esa mirada triste en nuestros ojos, sin que podamos ocultar que algo esta pasando en nuestro interior.
Tratamos de eludir esa pena extraña que se nos ha metido en el alma y solo, a duras penas, lo conseguimos durante unos momentos pues la persistencia e insistencia vuelven a hacernos caer en ese abatimiento.
Uno piensa que el Otoño siempre es propicio a esta serie de tristezas y causa de ellas. La luz, los fríos no ayudan demasiado a levantar el ánimo que ha bajado, quizá por la lejanía de los hijos, quizá por la rutina diaria a que nos somete el trabajo, quizá por que los años han pasado demasiado deprisa y ya comienzan a pesar, no solo en lo físico, si no también en lo anímico.
Fotos en el salón de cuando eran pequeños, puertas cerradas en sus habitaciones y la espera diaria de un mensaje al móvil, o una llamada perdida para que les llamemos, (cuestión de economía familiar). Uno asume sus pequeños problemas como propios, aún a sabiendas que por la lejanía poco puedo hacer y que ya tienen años suficientes como para abrirse camino en la vida, pero uno, no deja de pensar en ellos como si de pequeños se tratara y es que siempre serán mis pequeños, aquella pareja de retoños que alegraban la casa con su presencia. No en balde, he vivido, trabajado y disfrutado esta vida en función suya y ahora, cuesta hacerse a esta ausencia.
En fin, "todo sea por ellos", como lo ha sido siempre y siempre lo será...
Fue en el año 1989, cuando en unas vacaciones en Torrevieja una tromba de agua dejó el coche, recién estrenado, de mi mujer durante dos días bajo las aguas, convirtiendose en submarino un precioso citroen BX, inocente de mí, cuando pude llegar hasta el mismo, accioné el mando a distancia esperando que las puertas se abrieran, intenté bajar las ventanas presionando el mando eléctrico y poner la radio... debían haberse ahogado los locutores pues en los altavoces no se oyó nada... fueron unas vacaciones aciagas que nunca olvidaré. Pues bueno, este año (para muestra os dejo una foto de mi coche, tomada dos horas después de una gran tormenta cuando las aguas me dejaron llegar hasta él) creí que la historia se repetía, como suele tener costumbre la historia de repetirse, por fortuna las aguas llegaron hasta media puerta y no entraron en el coche, pero mis temores estuvieron presentes durante el diluvio que cayó durante dos horas.
Dicen algunos de los que vieron mi coche que este se mecía al son de las olas levantadas por coches de bomberos y policia, debe ser que tuvo envidia de los yates anclados en el puerto y quiso seguir sus vaivenes y es que cada vez tengo mas aprensión a Alicante, no es por nada, pero cada vez que se me ocurre ir por aquellos pagos, me reciben con trombas de agua, prefiero Valencia donde la recepción suele ser con cohetería varia y fuegos de artificio y donde la horchata calma la sed de un no bebedor de cervezas. Hoy de regreso a esta seca Castilla cuando he descargado las fotos he pensado ¡Pudo ser peor! y gracias a Dios todo quedó en un susto.
No era normal que cometiera fallos conduciendo, su meticulosidad y prudencia a la hora de ponerse al volante de un vehículo, era casi legendaria y ciertamente, lo confieso, es una de las cosas que no heredé en mis primeros años como conductor (Los años terminan por asentarle a uno y ahora, sin llegar a sus extremos, he tranquilizado mis impulsos). Siempre me hacia ir detrás de él en nuestros viajes a Asturias y yo con mi SEAT 127 seguía la estela de aquel SEAT 1.500 de color verde claro que siempre me iba abriendo camino, sintiéndome vigilado y tutelado a través de los retrovisores. Solo al final de sus días y poco antes de que le diagnosticaran aquel maldito cáncer, sentí que había cometido un pequeño error en nuestro regreso a Salamanca, de unas largas vacaciones en Ribadesella. Llegando a Oseja de Sajambre, se desvió a la derecha para entrar en el parking de un restaurante, sin indicar la maniobra con los intermitentes, como siempre hacia con mucha antelación. Una vez en el parking, le hice ver que no había señalizado el desvío y llevándome hasta su coche me enseñó la palanca de intermitentes colocada a la derecha, ¿Que había ocurrido?, ¿un bombilla fundida?, no, era una avería en el sistema eléctrico y como conductor meticuloso hizo el resto del viaje con la ventanilla abierta y señalizado con su brazo las maniobras.
Al día siguiente, tras incorporarse al trabajo, regresó a casa con un fuerte dolor en el costado izquierdo, todos lo achacamos en principio a su cabezonería en venir con la ventanilla abierta y a alguna corriente de aire que posiblemente le haría afectado. (Error lógico el nuestro, del que nos sacó dos días después su buen amigo y radiólogo Enrique Villalobos). Fernando, me dijo retirándome aparte, El medico de cabecera me pide unas radiografías que no voy a hacer, pues estoy viendo otra cosa con los rayos X que no se verían en la misma. ¿Que ocurre Enrique?, pregunté, Tiene una gran sombra en el pulmón izquierdo que no me gusta nada…
No había sido su extrema prudencia, fue otra cosa y ahora, cuando repito el camino, en mi recuerdo está aquel coche verde, el brazo asomando por la ventanilla y siempre…siempre el recuerdo de mi padre y su prudencia al conducir.
Volando, el tiempo se me pasa volando y los días caen uno tras otro con una celeridad que asusta. Ya pasó Semana Santa, los nueve días que mi hija ha estado en Salamanca, un montón de días desde que estuve ingresado y tres meses del año en los que han ocurrido un raudal de cosas, unas buenas, otras malas y muchas indiferentes...
Revisando blogs de amigos y este propio, comentarios que se hacían hace tres años hoy toman un sentido nuevo analizados con las perspectiva del tiempo. Muchos temores, preocupaciones, prontos ante una situación concreta y alegrías varias, me hacen recapacitar sobre lo efímero de todo en esta vida, lo bueno y lo malo, lo triste y lo alegre, los cabreos y las celebraciones duran lo que dura como mucho el día en que se producen y luego todo sigue igual. Medir el tiempo es un empeño inherente al ser humano, medir las alegrías y las penas también ha sido una obstinación insistente en ocasiones y sin sentido alguno. Hay que vivir y sentir la vida,(me repito para mis adentros continuamente), disfrutar de lo efímero y por efímero olvidar lo malo y los malos momentos, pero uno no siempre lo consigue, desde hace días y cuando menos lo espero me asaltan temores y miedos que antes nunca había sentido, la debilidad que ha quedado en mi, tras los días pasados, me recuerda constantemente que debo cuidarme y lo hago sin llegar a ser obsesivo, respetando pautas en dietas y medicación, rechazando esos momentos en los que me asalta el deseo de volver a coger un cigarrillo y haciendo ejercicio cuando me es posible. Algo ha cambiado en mi y no acierto a saber que es, mantengo el buen humor y la alegría, trato de disfrutar cada segundo de lo que hago y he vuelto a recuperar parte del ímpetu que tenia en mi labor diaria frente al ordenador y el teléfono en mi trabajo, pero algo ha cambiado, no se de donde sale esta tristeza que en ocasiones me invade y que inmediatamente aparto de mi con una broma, un chascarrillo, hoy alguien me preguntaba por que no me había operado y respondí " No puede uno fiarse del cirujano, experto en manejo de cuchillos, que se tapa la cara para no ser reconocido y usa guantes para no dejar huellas". (bromas a parte), acto seguido siento que la cara me cambia y una mueca de tristeza refleja que algo no esta bien y vuelvo a bromear para ocultarla. ¿Serán los años?, ¿el cansancio ese tan extraño que antes superaba con facilidad y que ahora me afecta más de lo debido? ¿Me he dado cuenta que no merece la pena hacer esfuerzos nunca reconocidos, nunca valorados, nunca agradecidos?
En fin, espero que la primavera me traiga nuevos ánimos, que el sol vuelva a darme energía y lo mismo que todo pasa raudo, este bajón pase también y mis bromas no sean para encubrir tristezas sin sentido.
Hace muchos años oí contar una historia a mi madre, digna de película de James Bond o el caso Burque, (por aquello de los espías) solo que en este caso era ella misma parte integrante de la historia.
Corrían los años 40 y mi madre era la secretaria personal del Gobernador Civil de Salamanca (Salas Pombo), el cual como buen seguidor de la doctrina del momento mantenía una beligerancia con la Masonería española que oculta seguía su lucha por la libertad.
Parece ser que en un determinado momento, en el que el mencionado gobernador, que estaba escribiendo un libro sobre la masonería, recibió el chivatazo de que en Salamanca había un individuo que transportaba documentación relativa al grupo, tratando de no estropear el trabajo de seguimiento de los servicios secretos de aquel entonces, que también se interesaban por el asunto, decidió hacerse con una copia de dicha documentación sin que el individuo se percatase y solo se le ocurrió acudir aun carterista afamado que tenían detenido por aquel entonces, para que extrajera los documentos de la cartera en que se portaba, copiarlos y luego volverlos a poner en el mismo sitio que estaban si levantar las sospechas del portador.
Aquí es donde entra en juego mi madre, experta taquígrafa y con una velocidad impresionante digna del Ginnes, (nunca fui capaz de descifrar sus notas taquigrafiadas a mano). Fue, custodiada por dos guardias de asalto vestidos de paisano, hasta un portal en la Plaza del Liceo de Salamanca, desde donde pudieron observar como el carterista extraía con toda limpieza la documentación, en plena calle, que le fue entregada a mi madre para su copia, poniéndose a la tarea en el mismo portal, (según contaba, sentada en unos escalones, taquigrafiando sobre sus rodillas) y devolviéndola al ratero 15 minutos después, para que volviera a ponerla en su sitio sin levantar sospechas. (No debían tener presupuesto para usar una minolta, como haría un espía alemán o americano y fotografiar los documentos)
De los manuscritos taquigrafiados por mi madre, nada se, pero si conozco el informe a que dieron lugar y que hoy esta junto con el resto de Papeles sobre la guerra guardados en el archivo histórico de Salamanca, era una relación de integrantes de una logia)
Al relatar la historia, ella siempre quitaba importancia a su participación (era una mandada según decía) y contaba asombrada el fino trabajo del carterista (autentico protagonista de la historia según ella), añadiendo que aún sabiendo lo que iba a hacer y con quien, no vio en ningún momento como fueron extraídos los papeles y devueltos, pese a la atenta mirada de los dos guardias que tampoco vieron nada y no daban crédito a lo ocurrido. Supongo que ellos también contarían esta historia a sus hijos y supongo que también pondrían como protagonista al ratero que un día hizo de espía.
Eran las 9 de la noche, un cierto nerviosismo, que sin llegar a alterar mi ritmo habitual, se estaba apoderando de mi ante la perspectiva de volver a reunirme con antiguos compañeros, esta vez en una cena, medio informal medio de trabajo. Sabía que estarían todos reunidos y mi cabeza ya comenzaba a imaginar situaciones ante el reencuentro, seguramente habría preguntas de compromiso y preguntas con curiosidad, que eran de esperar. Dejé el coche aparcado cerca del restaurante y comencé a caminar hacia la Plaza Mayor, a cada paso notaba como se me aceleraba el corazón, pues sentía verdaderas ansias de ver y departir, unas horas con aquellos que compartí tantos viajes y horas de trabajo, tantas reuniones y cursos de formación.
Ahora hace un año de mi cambio laboral, un año que verdaderamente se me ha hecho corto, entre otras cosas por que el tiempo parece acelerarse con el paso de los años, una año sin verles aunque si sabiendo en algunos casos de sus vidas o nada de de ellos en otras. ¿Me verían distinto?, (coquetería idiota por mi parte) ¿los vería distintos?, (estupidez supina pues no se puede cambiar tanto en un año), ¿Cuál será su actitud conmigo ahora que no soy del grupo?, Y el corazón se me salía del pecho ayudado por que había acelerado el paso sin darme cuenta.
Llegué al restaurante Don Mauro, donde los mas madrugadores ya estaban haciendo ejercicio de barra, con unas cervezas en la mano, cervezas que soltaron para darme unos apretones de manos que luego a medida que la gente fue llegando se convirtieron en aluvión, algún abrazo, alguna sorpresa de encontrar compañeros que acababan de ascender y a los que no esperaba ver en aquel lugar y por supuesto la satisfacción de haber encontrado el afecto de todos sin excepción. (Miento, hubo alguna pero no la tengo en cuenta pues estaba prevista, siempre tiene que haber excepción que confirme la regla). Las preguntas que esperaba fueron las justas, mientras que el afecto demostrado, más de lo que uno podía imaginar, y entre plato y plato, bromas y alguna confidencia.
Hacia ya mucho que no me sentía tan bien entre este grupo, al que muchas veces eché de menos durante el año pasado, fue una inyección de moral y un honor compartir esas horas, ojalá se repitieran mas a menudo.
¡Que miedo me dais!, dejar en vuestras manos el patrimonio de miles de personas, la gestión de una economía nacional que padece una gripe y la gestión de una pandemia de gripe que en otros países parece tener un plan de ataque, al menos a escala mayor que la planificada en este país. ¡Que miedo me dais! Se envían circulares internas con instrucciones la mayoría de las veces contradictorias o incongruentes,(He podico leer alguna de ellas), se ataca el patrimonio de las clases medias que sustentan la economía de mercado y se ataca la pandemia con instrucciones a los Centros de salud y los médicos sin siquiera darles a estos y a los ATS una protección frente al mal, ese mal con el que a diario tienen que bregar y siguiendo instrucciones... "En directo"... es decir, acudiendo al domicilio del paciente. ¿Y la vacuna para cuando? Y la vacuna ¿para quien? Mucha publicidad de que se están fabricando en cantidades ingentes, pero si echamos cálculos, sumamos dos mas dos (estos no saben hacerlo, su resultado es siempre cinco y se llevan una) resultan insuficientes.
Uno que pertenece al grupo de alto riesgo de enfermedades neuromusculares graves, se echa a temblar cuando escucha que solo se va a vacunar al 30% de la población, que las medidas de prevención, que me parece muy bien, se van a publicar por todos los medios, pero ¿Quien va a controlar que se cumplan?, que la gente se lave las manos, que no te estornuden encima, que algún cariñoso/ cariñosa no suelte algún beso envenenado. ¿Habrá policía anti-besos?, o todo va quedar en lo mismo que la lucha contra los sufridos fumadores, mucho bombo y platillo, para luego que cada cual haga de su capa un sayo.
Propongo una policía anti besos, anti guarros que no se lavan las manos, anti incívicos estornudadores, que las vacunas lleguen a todos, que para eso pagamos Inseguridad Social (Perdón, en que estaría yo pensando) Seguridad Social, De esta manera darían trabajo a miles de parados que hoy inundan las oficinas del paro y de paso con las multas se evitaría tener que subir impuestos. La solución es bien fácil, no haría falta hacer oposiciones para vigilar la gripe, solo un curso de detección y prevención de cariñosos públicos, de manos sucias y de estornudos no contenidos, el diploma podía decir: Ha superado el curso anti gripe quedando diplomado como inquisidor de besos, manos y estornudos. ¡Somos C...! (rimar vosotros, Atttttttttchiiiiiiiis, malditos cambios de tiempo), y encima nos meten la mano en el bolsillo de los españolitos, que como los tenemos rotos, nos van atocar los C... luego dicen que es "limitada" y "temporal" esta medida de la subida de impuestos ¡Claro!..."limitada" a quienes cobramos por nómina y "temporal" hasta que nos toque ir al paro... En fin, ¡Vaya Otoño que nos espera!...
Un arte difícil en el que cada día uno va aprendiendo algo nuevo, es el de sacar una sonrisa a alguien.
Siempre admiré a los cómicos y escritores con humor fino y certero, Jardier Poncela, fue uno de mis primeros autores preferidos y hace muchos años devoré sus libros, que ahora releo encontrando verdaderas perlas de humor en sus relatos. El inefable Gila, maestro del monologo al que nadie, ha logrado superar en sus conversaciones telefónicas, o los inimitables Tip y Coll auténticos humoristas de lo absurdo junto con un Groucho Marx o un Búster Keaton, ¡Mas madera es la guerra!...siempre serio y de cara imperturbable como nuestro Eugenio, de pitillo y copa en mano que nunca cambiaba su expresión seria, pese a que lo que estaba contando fuera para partirse de risa.
El truco no es más que ser muy observador y sacar de quicio,las cosas, buscando la parte cómica a las situaciones mas serias.
He oído un monologo sobre un funeral, he visto la disparatada manera de llenar un vaso de agua o comerse una manzana y me he reído con un camarote lleno de gentes dispares.
La actitud del humor, es cuestión de ejercitarla y es uno de los mejores medicamentos que he llegado a probar, he tenido ocasión de sentir como aquel dolor que me estaba agobiando, casi desaparecía o al menos se hacia mas soportable, escuchando a Gila contar su vida y como nació, cuando su madre estaba a haciendo la compra. Viendo el absurdo dialogo de,"La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte" con una inimitable Groucho, discutiendo con Chico, puro en mano, sobre un contrato disparatado. Uno trata de aprender de estos grandes maestros, con la sana intención de dar a esta vida un punto de humor del que tan necesitados estamos todos. La verdad es que la situación actual no es para tomarla a risa, problemas de paro, problemas económicos, guerras injustas, no son precisamente el caldo de cultivo para esbozar una sonrisa, ¿o si?, Gila contaba la guerra a su manera, Groucho se reía de la severidad de los banqueros y abogados, Eugenio contaba con gracia aquella orden de un general sobre un eclipse, que al ir pasando a eslabones inferiores terminaba haciendo que el que se eclipsara fuera el general dentro del hangar.
Reír, ensancha los pulmones, expulsa de nosotros ese mal humor permanente al que hacia mención hace unos días y lo mejor de todo es que contagia y hace mas llevadero el trato con los semejantes, por eso si un día me veis reír sin sentido, no penséis que me he vuelto loco, solo trato de que mi vida no caiga en la tristeza y estoy haciendo un simple ejercicio de buen humor.
Saltar, correr, bailar, patinar, verbos que nunca pude ejercitar
Reír, cantar, soñar, amar, verbos que ocupan mi existencia
Y solo extrayendo de ellos su esencia
Puedo decir que allí se halla el altar
Donde siento toda la presencia
De mi torpe caminar…
Como poeta soy todo un desastre, juro que no volveré a intentarlo, prefiero la fluidez de la prosa que el verso, la inmediatez de la palabra que se encadena al tecleo del ordenador y que fluye con facilidad en mi mente, contar las cosas como son, sin rebuscar con artificios del leguaje la expresión directa, llana y simple de lo que el corazón dicta y la cabeza interpreta, nunca fui bueno en el arte de verso y siempre me pareció difícil y rebuscado, pero bello y profundo cuando un maestro lo ejercitaba…A mi lado estuvo y compartí con él grandes ratos, el poeta salmantino JOSE LEDESMA CRIADO, de fácil verso, que ensalzaba las bondades de nuestra tierra, llegando incluso a utilizarlo en los juzgados en mas de una ocasión, mientras ejercía lo que el llamaba su hobby, frente a la poesía, su profesión. Aún guardo dedicados varios de sus libros que de vez en cuando repaso, hallando perlas nuevas del lenguaje.
Donde dije Saltar, correr, bailar… intenté expresar con este verso todo aquello que eché alguna vez en falta, creando una imagen de lo que realmente no puedo hacer por mi condición física…ves…así es mas fácil de expresar.
Reír, cantar, soñar, amar…sí son cosas que puedo hacer y en las que uno pone todo su afán, sin el artificio del verso, expreso mejor el sentimiento y sin embargo, reconozco con envidia lo hermoso que puede llegar a ser el encadenado de versos dibujando un sentimiento
Nunca seré poeta, amigo PEPE, solo notario en prosa de momentos de mi existencia, para quien quiera compartirlos conmigo, envidiando tu facilidad de verbo y tu corazón de salmantino enamorado de su tierra.
Alguien me dijo en una ocasión que la eficiencia se puede lograr yendo un paso por delante de los acontecimientos, intuyendo por donde pueden ir los tiros y planificando el camino a seguir, dejando siempre una alternativa al mismo. Siendo rápido en la resolución de asuntos y no perdiendo tiempo en cosas inútiles. Hoy la eficiencia se mide por algo que llaman multitarea, es decir lograr hacer mas de una cosa a la vez, móviles multitarea, ordenadores multitarea y hasta lavadoras multitarea, mientras que conduciendo un vehículo, la multitarea esta prohibida (no se puede hablar a la vez por teléfono, manejar el tomtom, poner la radio, encender el cigarrillo), en la empresa hay que estar haciendo dos cosas a la vez como mínimo para ser considerado eficiente, con el riesgo que supone terminar no haciendo bien ninguna de ellas, pero las cosas van por ahí y hay quien lo interpreta a su manera, por ejemplo ( que nadie se de por aludido no es mi intención) hay quien mientras habla por teléfono resolviendo un asunto, cuenta a su interlocutor su vida y milagros alargando conversaciones inútiles ¿ Eficiencia?, pues según se vea, desde luego, esta haciendo dos o tres cosas a la vez según mandan los cánones, una resolviendo el trabajo, otra contando lo que no se debía y una tercera perdiendo el tiempo miserablemente. ¡Eficiencia total! Y multitarea cumplida. Otros la entienden de forma distinta, multitarea es atender a alguien resolviendo el problema al instante, al tiempo que con la solución se le propone un aumento de negocio y quizá una cita para concretar una colaboración mayor. En fin, multitarea es lo que estoy haciendo en este instante, mientras escribo este post, me descargo un álbum completo de los Beatles y hablo por teléfono con alguien que me oferta un cambio de línea ADSL, esto es multitarea trasladada a la vida diaria, lo demás son zarandajas.
Fueron años de difíciles, años tratando de olvidar una guerra sin sentido donde perdieron todos. Una guerra que hoy algunos se empeñan en resucitar levantando tumbas, removiendo recuerdos del pasado.
Los años posteriores fueron años de rencor, años de aislamiento del resto del mundo. Hoy un viejo cuaderno de fotos me ha hecho meditar sobre lo que debieron sentir y padecer nuestros padres y abuelos. Se les intentó hacer creer que este país había ganado una guerra y esa guerra al final resultó que no la había ganado nadie, que la promesa de prosperidad se levantaba sobre una gran mentira y las necesidades seguían presentes un país atrasado que tardó medio siglo en despertar y comenzar a ser algo digno.
No soy hombre de política y creo que nunca lo seré, no creo en los grandes líderes ni en las grandilocuentes alocuciones de estos en sus comparecencias ante el pueblo. No creo en las grandes figuras que la historia pretende ensalzar, olvidando el sufrimiento de miles de gentes que padecieron su opresión, su gran mentira.
Calles llenas de gente triste, sentados a las puertas de sus casas, sin un futuro cierto, con ilusiones cercenadas por el recuerdo de los muertos en aquellos campos de batalla que en otro tiempo fueron campos de labor, campos de esperanza, campos llenos de vida.
En blanco y negro, una a una fui hojeando aquellas reliquias fotográficas, trajes oscuros, vestidos tristes, lagas vestimentas entre las que quizá destacaba algún viejo traje que daba un porte distinguido a su portador, pero no ocultaba la tristeza de su rostro, casas pobres, casas sin vida, casas y calles que aún conservaban cicatrices de cruentas batallas.
Cerré aquel viejo álbum y no quise enseñar a mis hijos el dolor de sus antepasados, he preferido animarles en su lucha diaria por la justicia y el trabajo, por la esperanza y la ilusión de construir entre todos un mundo mejor.
Hoy me ha podido la fiebre y esos dolores por todo el cuerpo en los que parece que mis huesos protestan con cada movimiento, hoy he tenido que quedarme en casa como un inútil sin poder apenas moverme y pensando en todo lo que podía hacer y no puedo. Mis brazos con ese hormigueo de sentirse dormidos apenas pueden teclear estas letras que cada día me he prometido escribir en mi blog, hoy, no esta siendo un buen día y aunque uno nunca se consideró imprescindible en nada, pienso en lo que podría estar haciendo y no puedo. Hoy me ha ganado la batalla la fiebre, ese temblor de manos y este dolor de cabeza que a duras penas me deja pensar en cada frase que estoy escribiendo. Hoy estoy derrotado, pero mañana...mañana ganaré la batalla y volveré a mis quehaceres diarios, mientras, mi cabeza sin querer sigue pensando en las cosas que hoy quedaron pendientes,mañana será otro día y espero que con fuerzas suficientes para sacar adelante todo lo que hoy quedó por hacer. Hoy no ha sido un buen día, la fiebre me ha ganado esta vez, pero no me siento derrotado, mañana será un nuevo dia
Condenada a arrastrar el negro carbón, entre verdes valles y montañas, renqueante en las cuestas, alegre en el llano, resoplando en la noche nubes de humo, siguiendo el camino fijado por las vías, incansable, constante, pequeña pero fuerte, eras parte del paisaje, de la labor diaria del minero al que acompañabas en sus cánticos con el pitido agudo del vapor saliendo por tus cuatro costados. Miles de kilómetros arrastrando el negro mineral, empujada por tu infierno interior, ese infierno que te daba la energía y fuerzas para seguir adelante en tu interminable ir y venir en aquel camino de hierro, hoy abandonado y olvidado, rompiendo en el silencio de la noche, el descanso del picador que soñaba con el sol en sus sueños y recordándonos que la vida es un ir y venir constante, a veces monótono pero necesario, a veces duro pero útil.
Hoy te has ganado el descanso, pintada de verde y rojo, colores de esperanza y dolor, reposas varada en la vía muerta, jubilada, testigo mudo de lo que en otro tiempo fuiste y merecedora del agradecido recuerdo de aquellos a quien prestaste tu esfuerzo. Hoy te envidio vieja maquina, hoy te envidio, en tu silencio sigues siendo referente de lo que fuiste y nadie te puede ya arrebatar el honor de haber sido fuerza y motor de una época que pasó. Hoy te envidio vieja maquina...hoy te envidio...
(Dedicado a un joven jubilado al que cambiaron su vida)
El tañido de aquella campana resonaba en el valle con insistencia inusual, acompañada por el eco en las montañas. Una hilera de gentes en sombrío desfile, y respetuoso silencio, ascendía hacia aquel cementerio enclavado en la montaña, a medio camino entre el pueblo y la cúspide, que coronada de nieve, daba un resplandor a la noche reflejando los haces de luz de una luna, que jugaba a esconderse en la negrura, tras nubes amenazadoras de lluvia.
Cuellos de abrigo subidos hasta las orejas, guantes enfundando manos temblorosas y alguna bufanda, servían de ayuda para mitigar el frió de aquella gélida noche.
Candiles y velas formaban un gusano de luz tenue, que serpenteaba por el camino, algún sollozo, alguna lagrima rompían el silencio de aquella inusual caravana, que tras un carro tirado por bueyes, acompañaba a su ultima morada los restos de aquel hombre que hasta entonces había sido guía, mentor, amigo y protector de aquella pequeña comunidad, en la que durante años ejerció como alcalde, con mano férrea en guante de seda, pero siempre mirando por el bien de sus conciudadanos, a los que le unía mas que el mero hecho de compartir un lugar para vivir, pues todos ellos eran familiares como suele ocurrir en sitios tan pequeños.Aveces olvidandose de si mismo, aveces olvidando sus propios intereses, aveces dejando paso a otros aunque tuviera prioridad.
Tras el funeral, algo cambio en el lugar, la paz que durante años se disfrutaba pareció romperse el día que falleció, intereses inconfesables, aspiraciones contenidas, orgullos heridos, ansias de poder, salieron a relucir en una lucha feroz por ocupar el puesto vació. Se olvidaron favores, se olvidó el parentesco y se olvidó la amistad. Cada cual luchaba por sus intereses sin mirar en el bien común por el que él había luchado toda su vida y que siempre había sabido salvaguardar, nadie recordaba ya los desvelos del que fuera su amigo, vecino y alcalde, por mantener una paz idílica de la que todos disfrutaron y que fue motivo de prosperidad y progreso.
La desconfianza, el recelo, la zancadilla se instauraron como algo corriente en el vivir diario y aquella aldea que un día fue ejemplo y motivo de envidia en toda la comarca, se convirtió en un infierno donde la soberbia, la avaricia, la envidia, el orgullo y la ira fueron moneda de curso legal.
Pasaron los años, el cargo de alcalde fue ocupado unas veces con trampas en los comicios, otras, comprando votos con favores o con dinero y muchas con votos de censura amañados. Cada nuevo alcalde empeoraba la situación anterior y ya nadie recordaba que hubo un tiempo en el que todos disfrutaron de prosperidad y paz en un lugar idílico en el que un hombre supo olvidarse de si mismo y dedicarse a los demás.
MORALEJA: Te irás de este mundo y nadie recordará lo que hiciste por ellos, solo los muy, muy cercanos te echarán de menos, nadie dará valor a lo que hiciste en su favor y si llegan a recordarlo en algún momento dirán que fue tu obligación
(Que no haya suspicacias, esto no tiene nada que ver con la fecha 20N - es mera concidencia en la que caigo al escribir y releer antes de editar-ni se me ocurre hacer una parabola sobre ello...esto es otra cosa...)
A veces me he puesto al teclado de este ordenador, sin nada en la cabeza que contar, solamente por pasar ocupado un rato muerto en el que no me apetecía ver televisión y la pereza de retomar alguna lectura aparcada me parecía pesado o inapropiado para ocupar unos minutos mientras mi mujer preparaba la cena. Tras teclear las primeras palabras de inicio de algún escrito, los dedos comienzan a volar sobre el teclado, componiendo frases de una historia o alguna anécdota, y los recuerdos comienzan a fluir como un río interminable.
Al cabo de pocos minutos, releo lo escrito y me sorprendo de la facilidad con la que he contado algo de mi vida, algún sentimiento hondo o una historia divertida, en las que solo tengo que corregir algún pequeño gazapo o algún giro inapropiado en alguna frase.
Cuando lo vuelvo a leer, me doy cuenta de que muchas de las historias han salido de mi inconsciente y he contado sentimientos guardados, quizá sentimientos profundos convirtiendo, como dice algún amigo mío, este blog en el diván del psiquiatra.
El recuerdo de tiempos pasados, la presencia inconsciente de amigos lejanos y cercanos, de compañeros y situaciones vividas durante el día, conversaciones casi olvidadas han sido el disparador que una vez puesto a escribir ha provocado un alubión de ideas que unas veces aciertan en su contenido y otras pasan a ser meros escritos de desahogo.
He de confesar que pocas veces he escrito pensando que alguien pudiera leer estos escritos y por ello nunca he tenido, quizá la prudencia, de autocensurarme en algún momento, si bien nada tengo que ocultar aunque en ocasiones haya utilizado seudónimo en algún comentario a algún amigo, pues no guardo rencores ni miedos a la vida y los malos momentos suelo somatizarlos fumando algún cigarrillo de más o tratando de ver la parte positiva de cada contrariedad, que siempre la tiene.
Ejemplo de todo lo dicho es este mismo escrito, que me sirve de entrenamiento de redacción y de tabla gimnástica para la cabeza, haciendo trabajar las neuronas cerebrales que quizá sean las únicas que no se me están averiando por el dichoso síndrome.
En fin otro post mas para colgar aunque en esta ocasión no tenga contenido emocional y haya sido solo un mero ejercicio de redacción.
El silencio suele ser más elocuente que mil palabras, hoy mi silencio puede ser:
Silencio de respeto
Silencio de dolor ante el dolor de un amigo
Silencio de cautela ante hechos previsibles
Silencio breve ante la alocución de otro para que siga hablando
Silencio expectante
Silencio por ignorancia
Silencio por miedo
Silencio por no querer ofender
Silencio como rebeldía
Silencio por incomprensión
Silencio por no saber que decir
Silencio se interpreta una gran obra
Silencio, alguien se juega la vida
Silencio se medita,
Silencio se estudia
Silencio por el simple silencio
Y en silencio hoy termino por no decir nada cuando todo se sabe y no merece la pena romper el silencio
Hablan de una luz al final de un túnel, de una paz jamás sentida y que han visto gentes al otro lado. Hay quien cree en la reencarnación y quien niega toda existencia posterior a esta vida. Es una mera cuestión de creer o no creer, de fe o de esperanza. Suponer que todo termina con nosotros, no tiene, al menos para mi, ningún sentido. ¿Para que tanta inteligencia desperdiciada, tanto amor y odio derrochados?, ¿tanta energía malgastada, tanto esfuerzo diario?. Me niego a creer que todo se acaba y que no hay un mas allá, sea en la forma que sea, algo deberá quedar de nosotros, una simple energía, un destello de aquello que fuimos y aquello que deseábamos ser.
Me niego a creer que no existe algo más allá, un lugar donde quizá no exista el dolor, donde desprovistos de nuestro imperfecto envoltorio, podamos conocer la verdadera paz, sin odios ni rencores, sin temor al mañana ni diferencias de raza, color o religión, donde las guerras solo sean el eco de una vida anterior y la enfermedad no tenga lugar.
Hoy estaban en mi recuerdo todos aquellos que en los últimos tiempos nos dejaron, algunos muy jóvenes, otros inesperados y todos dejando un espacio vació en esta vida que uno vive siempre de prestado. Quizá desde ese otro lugar que imagino lleno de luz, donde no hay dolor, ni frío, ni calor, ni vanaglorias mundanas, ellos también nos recuerden y quizá si no es mucho pedir, nos echen una mano en esta vida tan complicada.
Dos años y parece que fue ayer, hace ya dos años y no paro de repetírmelo, que cambió mi status y mi ritmo de trabajo y hoy (parece que fue hace tan solo unos días, cuando cruzaba esa puerta de cristal para incorporarme a nuevas tareas y nuevas formas de entender el negocio), hice un pequeño repaso a lo que han supuesto estos dos últimos años para mi. Ciertamente he de confesar que he aprendido mucho de los que me rodean y he conseguido llegar a sentirme bien después de haberme sentido en algún momento despreciado, arrinconado o maltratado después de 22 años dedicado a la dirección de distintas sucursales, pero quien lo pretendía no lo ha conseguido, Todo lo contrario, con el apoyo de mis compañeros, su benevolencia ante los primeros errores de un novato que se incorporaba a una labor que hacia mucho tiempo tenia olvidada, fui creciéndome en mi que hacer diario al tiempo que comenzaba a dominar aspectos administrativos que antes se me escapaban y sintiéndome seguro afronte alguna situación de trabajo en soledad que quizá antes no me hubiera atrevido a soportar. Dos años, con la perdida de compañeros, con nuevas incorporaciones, que han pasado como un suspiro. ¡Me da miedo la velocidad con que pasa el tiempo!, y sin embargo, uno sigue deseando que pase y que eventos futuros lleguen pronto, (Que contrasentido). Mientras, seguiré levantándome pronto, fichando a las horas reglamentarias y trabajando aportando ese pequeño grano de arena que pienso puedo aportar, que aunque insignificante, de algo puede servir, al menos a mi me sirve para sentir que estoy vivo y sentirme bien ante un trabajo que si bien no es de prima dona, si de tramoyista en el gran teatro laboral.
Agredido...hace unos día fui agredido verbalmente y amenazado físicamente por un "energúmeno" carente de todo escrúpulo, educación y respeto y que piensa sigue vistiendo uniforme gris y esta en los años 60 quizá abortando manifestaciones...por desgracia este "impresentable" y sobretodo "valiente" que amenaza físicamente a quien sabe no puede de ninguna de las maneras defenderse físicamente, tengo que verle casi a diario por mi trabajo...solo el apoyo de compañeros y jefes me hace soportable algo que nunca me había ocurrido... ni siquiera mi padre llegó a levantarme la mano a pesar mis trastadas...
Mi agradecimiento a un colaborador que intervino oportunamente retirando de mi presencia a este "mafioso de pacotilla" y que luego me preguntaba ¿por que no le diste con el bastón?...
Fácil amigo Vicente...Tengo inhibido el reflejo de usar como arma algo que me es necesario para caminar, tanto que me cuesta subirlo por encima de la cintura y por que además no va uno a ponerse a la misma altura de quien agrede, el insulto, la falta de respeto, levantar la mano con el puño cerrado y la intención de golpear, no hacen otra cosa que descalificar a quien así procede.
A mi me enseñaron que el dialogo sosegado, con educación y respeto al interlocutor, tenga la envergadura que tenga, sea quien y como sea, superior o inferior, guapo o feo, rico o pobre, blanco o negro y manifieste las opiniones que manifieste siempre y cuando lo haga con respeto y la misma consideración que uno le presta, son la mejor manera de al menos vivir con la conciencia tranquila de haber contribuido a hacer un mundo mejor y mas humano.
Pero por desgracia esto puede ser una utopía...el "animal humano", sin principios, acostumbrado a imponer por la fuerza y el chantaje su voluntad, es mas peligroso que una pantera hambrienta, esta caza por instinto, el otro por maldad,con conocimiento de causa, alevosía...
En fin...dicen que el mundo es así...hasta ahora no me había tocado vivir lo que otros padecen a diario, menos mal que uno, también esta rodeado de gente buena que compensa con creces estos sinsabores
Acosado... realmente me siento acosado por pertenecer a la especie de los fumadores, cada día nuevas trabas, nuevas zancadillas se nos pone a quien disfrutamos del placer de fumar (peligroso o no, casi todos los placeres que conozco entrañan algún riesgo, accidentes si se trata de conducir, enfermedades de transmisión sexual si se trata de sexo, colesterol e infartos si se trata de comidas copiosas y cargadas de grasa, ulceras de estomago si se disfruta del vino y alcoholes varios, etc.). Ahora, se va a decorar las cajetillas con fotografías de pulmones destrozados, dientes podridos, huesos desechos etc. para que nos abstengamos de consumir tabaco (lo único que van a lograr es que se dispare la venta de pitilleras, que yo ya vengo utilizando desde hace años). Dentro de nada si el resultado de esta terrorífica campaña da resultado, veremos pintadas en las cunetas cuerpos destrozados por algún accidente, fotos de mutilaciones varias en los pasos de peatones y alguna que otra de cabeza de motorista en las rectas de las auto vías, tratando de hacernos patente algo tan elemental como que la carretera también mata. Luego seguirá la campaña contra que se yo... y también con el mismo pésimo gusto de la campaña anti-tabaco, cargada de intransigencia y falta de respeto a quienes fumamos.¿Que olemos a tabaco?, ¡ Pues si!,pero otros huelen peor y nadie les dice nada, ¿ Que contaminamos?, ¡Pues si!, pero otros contaminan mas y sin posibilidad de que escapemos de ello y nadie les mete mano amargándoles con campañas de fotografías sobre canceres de pulmón, estomago, o páncreas y sin embargo nos están envenenando con aditivos que pagamos como alimento o humos de tubos de escape de autobuses urbanos que terminan ennegreciendo hasta las fachadas.
Es evidente que si en un local se permite fumar, quien entra en el sabe a lo que se expone, luego la protesta, por que haya humo, ¡Sobra!, a mi no se me ocurre entrar en una "casa de citas" (¡que fino lo digo!...), si voy acompañado de niños. Cada cual sabe donde puede o debe entrar o no, pero al paso que vamos terminaremos ocupando las aceras y las terrazas, como ocurre ya en Francia y haciendo compañía a los desheredados de la fortuna, que cada día son mas, ocuparemos rincones donde guarecernos del frió y poder disfrutar de ese cigarrillo al que no queremos renunciar y que se va convirtiendo en el único lujo que podemos permitirnos.
Señora ministra, permítame que le diga que el absentismo laboral va a aumentar por los catarros y gripes y no por el humo del tabaco, hoy he visto a una buena amiga a la puerta de Hacienda, su lugar de trabajo, aterida de frió, pero no renunciando a su cigarrillo, Ana dentro de tres días estarás de baja por la gripe, pero no por el tabaco, la culpa..."el maestro armero"... como todo lo que ocurre en este país
Será que me hago mayor... será que la vida cambia las personas y las cosas... será que voy aprendiendo con los años... será...será... pero ultimamente me observo y observo mis reacciones ante determinadas cosas de la vida y estas no se parecen en nada a las que hubiera tenido años atrás.
Suelo encontrar el lado positivo, relativizo las cosas y pienso que podría haber sido peor si la cosa es mala, o que no hay bien que por mal no venga si la cosa es buena. No doy importancia a lo que no la tiene y valoro los pequeños detalles que antes me pasaban desapercibidos, ahora los cazo al vuelo, quizá con la ansiedad de que se produzcan. Muchos de mis temores e incertidumbres sobre la salud, quedan minimizados ante el paso del tiempo sin que la cosa empeore, como se me había pronosticado y asumo que todo ello debe durar lo que el tiempo quiera y las circunstancias me dejen.
Si esto es hacerse mayor, bienvenido sea, pero me temo que no es cuestión de edad, pues cada día veo que los mayores también han perdido la paciencia, que no valoran las cosas pequeñas, por pequeñas que son, que hasta incluso pierden la educación que luego exigen a los jóvenes y que ven el vaso medio vació cuando aún queda mucho por apurar en el mismo.
¿Qué es entonces lo que me ha ocurrido a mí? Mi impaciencia ya crónica para hacer las cosas, a veces atropelladamente, deprisa y corriendo sin pararme a pensar mucho, se ha tornado pausada, acompasada, flemática. Doy importancia a lo que la tiene y de paso me evito berrinches innecesarios y meteduras de pata, que antes eran frecuentes. Analizo y pongo en tela de juicio toda información que me llega y al final de todo ello acabo disfrutando de una tranquilidad que antes no tenia.
Dejé de lado el protocolo (ya apenas uso corbata), el móvil y horas fuera de horario pendiente de cuestiones laborales, pero me siento mas eficiente, resolutivo y satisfecho con mi labor, de lo que nunca antes me había sentido, mi memoria, se ha recuperado una vez liberada de no se que presión y ahora si recuerdo nombres y datos que antes se me quedaban en el tintero si no los anotaba.
Me he olvidado, de la etiqueta, que bajo mi nombre aparecía en las tarjetas de visita y ahora solo soy yo, mi nombre, mi propia existencia y la de aquellos que me rodean y lo merecen.
Quien crea que se trató de hacerme daño, puede que esté en lo cierto, pero no lo consiguieron, quien crea que se trató de ofenderme, puede que esté en lo cierto, pero no lo lograron.
No es la edad, no son los años, es que la vida me ha enseñado muchas cosas en muy poco tiempo
El poeta quedó callado, su silencio producía un doloroso efecto entre el auditorio que con la mirada buscaba una explicación, una causa para que los versos hubieran cesado, y el autor enmudecido, pasó tiempo antes que el poeta volviera a articular palabra, un tiempo eterno, lleno de ansiedad de los oyentes y tensión del poeta…Sus primeras palabras fueron…¡Mi musa se ha ido!...acompañó a la fase un gesto de dolor mas elocuente que sus palabras y acto seguido se desplomó ante el murmullo general de la sala.
No recordaba nada, ni su silencio, si sus gestos ni que había ocurrido, cuando en el hospital abriendo los ojos, una luz cegadora se los hizo cerrar de nuevo por unos instantes abriéndolos luego con dolor y desconfianza…ante él, una bata blanca a su derecha y otra verde a su izquierda, no reconocía rostros, solo bultos, colores y le dolía la cabeza.
Trató de preguntar que había ocurrido y de su garganta solo salió un leve gemido que se perdió entre el repiqueteo de voces que le rodeaban, pudo oír un…¡Se nos va!...¡Preparar la Adrenalina!...¡Marca 350 y fuera!... un dolor agudo y profundo recorrió su cuerpo y se sentía saltar sobre aquella camilla como empujado por un vendaval…¡Repite marca 380 y fuera!...y una nueva sacudida le hizo sentir que la luz se hacía mas cegadora y el ruido mas ensordecedor…pasaron unos minutos que parecían siglos, la voz de su derecha repetía con cansino ritmo, 30…40…50…60… una extraña sensación de paz le invadió y sintió entonces aquel cansancio y el magullamiento general de su cuerpo, trató de nuevo en decir algo y esta vez ni siquiera un gemido salió de su boca, abrió aún mas sus ojos, aguzó sus oídos y ya no veía nada ni oía nada, un silencio sepulcral le rodeaba y no entendía como con tanto movimiento a su alrededor nada hacia ruido, sin embargo, sentía movimiento un extraño movimiento liviano en su cuerpo, como si flotara sin peso en una nube de algodón, volvió a ver y se vio a si mismo tumbado en aquella camilla, vio las caras sobrias, tristes, pensativas de los que le rodeaban y pensó…¡He muerto!.
Una ráfaga de aire meció sus cabellos y acarició su cara, instintivamente buscó su procedencia y vio un gran agujero en el aire, rodeado de nubes que giraban en su luminoso interior, alargó la mano y trató de tocarlo, pero sintió un fuerte dolor en todo su cuerpo, una peso enorme sustituyó su anterior sensación de ligereza y sus brazos cayeron pesadamente uno a cada lado de la camilla… gritos, carreras, sintió algo sobre su boca y nariz y una corriente de aire entro en sus pulmones, tosió una y otra vez y por fin pudo gritar…¡VIVO!, ¡No necesito musas, la vida es mi musa!. Y pensó… mañana dedicaré un poema a la vida…
Fué quiza uno de mis primeros escritos en este blog que ya tiene casi cuatro años,bajo el titulo de "MIS PROBLEMAS CON LAS MULETAS", trataba de quitar hierro a una situación dificil de llevar y que hoy reedito con la intención de dar animo a una compañera que pasa por una situación parecida en estos momentos, ¡Animo son solo dos dias! luego terminarás riendote como hago yo ,Aquel post decía:
Hacia mucho que no usaba muletas…ya no recordaba lo complicadas que se pueden poner las cosas mas sencillas cuando tienes que usarlas y para mas INRI, ahora…no solo me falla la pierna mala sino que además la otra…”la buena” ya esta cansada de soportar peso y a veces se “declara en huelga”.
En ocasiones, las cosas mas simples se convierten en lo mas complicado del mundo, por ejemplo…Llegas al garaje y para abrir la puerta, la empujas con un bastón mientras apoyas el otro… y abre… pega un portazo, pero abre… ¿pero y para cerrarla?, ¿Como tiras de una puerta de seis metros de ancho por tres de alto que pesa un h… mientras sujetas una muleta para que no se caiga y te apoyas en la otra para no caerte tu?...pues, dando pequeños saltos,a la pata coja, tirando de la puerta para cerrarla, recuerdas al primer hombre que pisó la luna y deseas saltar como él sin apenas gravedad, mientras simultaneamente, te acuerdas de la familia del que fabricó la puerta y no se le ocurrió hacerla automática…¡ y lo de afeitarse por las mañanas!... ejemplo…apoyas las dos muletas en el lavabo,te sujetas con una sola pierna ( la de la huelga) y cuando acercas las hojas de afeitar a la cara, rezas para no perder el equilibrio, pues aquello puede acabar como los de “Calle 13” y los del CSI, preguntándose como demonios ocurrió aquella carnicería. ¡Claro que peor es en la oficina!, si tienes que ir a fotocopiadora con un par de folios, pues bueno, los agarras con la boca y como un perrito con el periódico vas hasta ella … pero ¿y si tienes que fotocopiar un expediente de 50 folios? … os juro que he sido incapaz de sujetarlos con la boca…
Otra es entrar en un ascensor de esos que tienen un puerta exterior y dos interiores “ manuales” ( vamos que hay que empujarlas), de entrada bien, abres la puerta exterior, igual que la del garaje, empujas con las muletas las dos interiores y entras, una vez dentro y sin apenas moverte dejas apoyada una muleta dentro del habitáculo y haces equilibrios para llegar al pomo de la puerta exterior, que ya te queda lejos pues la puerta abre hacia fuera,tratando de no caer tiras de ella y la cierras y una vez cerrada viene la segunda parte, cerrar las otras dos sin caerte, cuando lo has conseguido, normalmente llega “el de turno” y te abre de nuevo las puertas para entrar él antes de que tu hayas pulsado el botón, y… es entonces cuando maldices haberte adelantado por una vez en la vida a algo, luego si el ascensor es lentito..bien… pero si es de los que arranca fuerte y de golpe es posible que acabes en el suelo pues te habías olvidado que el equilibrio se pierde por un tirón desde abajo… y te ha pillado desprevenido sin estar “apuntalado” con las dichosas muletas, cuando el otro apretó el botón de marras, “ para evitarte la molestia”
Conclusión: ¡Dios… que difícil es andar a cuatro patas!
CIEN DIAS…Hace 100 días que dejé la dirección de la Sucursal y que uno no dirige nada, no toma decisiones, no tiene objetivos, el móvil ha dejado de sonar,( solo llaman los amigos y la familia), los viajes han desaparecido, junto con las visitas a mediadores y lo que en unos primeros días me parecía que algo extraño se instauraba en mi vida, hoy es normal…un nuevo trabajo metódico, mas reposado sin el estrés del teléfono, las visitas y los viajes, pero intenso en cantidad, se ha colado en mi vida y cada día me siento mejor, conservo los amigos que tenia que conservar de mi situación anterior y tengo unos nuevos compañeros a los que no me canso de agradecer el comportamiento humano que están teniendo y de auténticos compañeros que me ayudan a ponerme al día en labores que aunque conocidas, no estaban en mi practica diaria.
Hace unos días hablaba con un compañero de Galicia que se encuentra en la misma situación y pude comprobar que mis sentimientos son comunes, nada extraño en ellos, nada raro que un cambio como el que he pasado no produjeran en alguien que tiene ganas de seguir en la brecha y que no se pueda asumir con cierta naturalidad…
En fin…pasado que “no mueve molino”, futuro que está por escribir y día a día uno va poniendo renglones y sintiéndose bien…muy bien y lo digo no por aquello del “dientes, dientes que eso es lo que les jode”, si no por que realmente me siento renovado,( lo digo, por que hay quien no se lo cree y piensa que puede ser una pose de cara a la galería, para que mis amigos se alegren, es cierto que estoy bien, los enemigos, si existen, que se fastidien, para estos estoy requetebién) mis dudas, si es que en algún momento existieron, hace también tiempo que quedaron resueltas, así como aquella sensación de tristeza ( por llamarlo de alguna manera) por abandonar lo que fue mi que hacer diario durante 20 años, dirigiendo sucursales…el humor sigue intacto…quizá hasta mejorado, y cada día encuentro situaciones que posiblemente no darían risa alguna si no fuera por que uno trata de mirarlas con la parte de humor que tienen, por eso, seguiré contando anécdotas y seguiré observando el mundo que me rodea, ese mundo que durante años no veía pues tenia las “gafas” de solo ver trabajo, ahora veo…”VIDA” y me redescubro cada día a mi manera con nuevos gestos y nuevas formas que me dan fuerzas para seguir adelante pese a los achaques fisicos (ocultados muchas veces, e ignorados conscientemente otras) que no dejare me venzan en mi camino diario.
Por cierto...He colgado un nuevo blog dedicado en homenaje a mi MADRE y su obra pictorica, podeis tener acceso al mismo en el siguiente enlace:
http://esmaltesflorentina.blogspot.es
Espero que os guste
Buscando en el baúl de los recuerdos (No estoy imitando a Karina), apareció esta vieja foto que el Photo Shop me ha ayudado a recuperar.
Ahí, en el centro, rodeado de la gran familia asturiana y de mis padres (parte superior derecha), estoy yo, el único niño de la foto, custodiado por mis primas Amparo y Mori, por mis tíos Floro, Sabino, Adolfo, la abuela Lola, mis tías, Amor, Amparo, primas y primos. Era el año 1954, la cuenca minera asturiana y el edificio el casino obrero de Turón. Algo se debió de grabar en mi subconsciente, pero cada vez que recuerdo aquellas tierras, una cierta nostalgia llena de cariño a la gran familia me invade, junto con un deseo casi irreprimible de coger el coche y plantarme en aquellos lares.
No puedo recordar el motivo de aquella reunión familiar (apenas tenia dos años), debió de ser importante, pues están todos en pleno y en sus rostros se adivina que debía ser con ocasión de una celebración gozosa, (flores blancas en el ojal incluidas) quizá simplemente celebrando el regreso de mi padre a su tierra, a la que quería y añoraba desde estos áridos campos castellanos.
Nos enseñó a querer a su patria chica, a amar los verdes campos, las montañas, el orballu, el olor a sidra a hierba recién segada a compartir nuestras vidas con la familia, esa gran familia que siempre estuvo dispuesta en momentos alegres (estuvieron en su boda) y tristes (volvieron a reunirse en su funeral), unidos como una piña con el orgullo de apellidarse Fernández del Viso.
Hay mucho cantamañanas suelto en esta vida, mucho intelectual de secano que nunca leyó un libro, aunque los tenga en sus estanterias ordenados por colores y tamaños, dando luego lecciones a todo el mundo como si de un miembro de la real academia de las ciencias o la lengua se tratara, o un investigador erudito de la universidad. A uno le asusta saber que tenemos ministros cuyo currículum no pasa de octavo de EGB y ahora regentan el puesto de ministro de trabajo, por ejemplo o ministra de la igualdad, que tiene un master en bailes flamencos, pero ningún estudio concreto de sociología o psicología aplicada como mínimo. Claro que también uno encuentra especimenes de esta categoría en su labor diaria, gentes que por demás, nunca fueron otra cosa que meros vendedores a bajo precio, que aprendieron su oficio de sus progenitores en el mejor de los casos o se iniciaron en este negocio, pues no eran capaces de prosperar en otros trabajos. Hoy, cuando su labor de años, ha dado algún fruto y tienen una cierta posición económica (no les quito el merito en su trabajo diario, que no es nada fácil ni agradable en ocasiones), se han olvidado que tuvieron que arrastrarse para conseguir un contrato, y permitirme la expresión, lamer muchos traseros, pedir muchos favores, aporrear muchas puertas y recibir muchos portazos, hoy, usan la misma altanería y prepotencia que los ministros designados a dedo por su partido, que los alcaldes encumbrados por el pueblo, al que traicionan y olvidan que de ellos les viene ese efímero poder, que en ocasiones detentan sin preparación alguna.
Quizá los años, quizá que uno ya va estando en posición de poder hablar claro después de haber convivido con ellos durante mas de treinta años, aguantando su falta de preparación, su osadía y torpeza, corregida y salvada siempre por los profesionales de las compañías, que siempre están al quite para que ellos se puedan llevar la gloria de las operaciones y como no las comisiones, que siempre les parecen poco.
Uno ha visto de todo, de casi todo, pues aun siguen sorprendiéndome, gentes y agentes, que hoy se bajan de un Mercedes 300 o un BMW 500, móvil en mano, haciendo gala de un status mas aparente que real, olvidando que uno los conoció cuando se iniciaban en estos lares, con una carpetilla de cartón bajo el brazo y un SEAT 127, en el mejor de los casos como medio de transporte. Hoy, llaman por cualquier cosa al director de una sucursal y le exigen amenazantes, altaneros,intransigentes, ante la menor contrariedad que puedan haber sufrido con cualquier cliente o en su negocio. Hoy olvidan que hace años y quizá a ese mismo director, vinieron pidiendo ayuda para iniciar un negocio que desconocían y quizá, este mismo director les dio sin mucho convencimiento de que aquello pudiera ser rentable, una subvención con la que poder tirar para adelante mientras se abrían paso en esta vida. Otros, lo heredaron, les cayó del cielo un negocio levantado no sin esfuerzo, dedicación y seriedad por su progenitor, terminaron trabajando en esto pues serian incapaces de hacerlo en otra cosa que necesitara no ya un esfuerzo físico, si no mental que fueron incapaces de hacer durante sus años de escuela.
A todos estos les puedo señalar un sin fin de ejemplos dentro de su misma profesión de lo que deberían de ser y como se deberían de comportar, no basta tener un palacio como oficina, un mercedes a la puerta. Conozco quien también heredó el negocio y no solo lo aumentó si no que se ha ganado el prestigio y reconocimiento, con un trabajo serio, con una educación que no dudo heredó también de sus padres y un saber hacer, forjado con horas de estudio y formación quizá en distintas empresas.
Pero no aprenderán, seguirán en su ciego afán de ir pisoteando a todo el mundo para demostrar una superioridad que nunca tuvieron ni tendrán, frente a quien por educación, respeto y profesionalidad muchas veces calla o por que no recibe el apoyo debido de sus superiores o de una empresa que no se acaba de enterar de lo que ocurre a pie de calle, ni de lo bueno que tiene en su capital humano.
En fin, las cosas no tienen arreglo y todo seguirá igual mientras los números cuadren, aunque hay ocasiones y se lo que me digo, que aún cuadrando, se hacen cambios con la disculpa o el pretexto de mejorar algo y en realidad lo único que se esta haciendo es encubrir el otorgamiento de una poltrona a quien mas protestó, chilló, presionó o vendió a sus compañeros,aunque luego las cifras no cuadren. En fin que hay mucho cantamañanas...
Un compañero, escribe hoy en su blog, sobre la crispación, la falta de educación y sobre el respeto.
Es cierto que los tiempos que corren no son por desgracia, propicios para las buenas maneras, ya nadie conoce a nadie en las calles, todos somos seres anónimos con nuestros problemas cotidianos que exteriorizamos en un permanente “cabreo” sin que venga a cuenta…
Das los buenos días y te responden… ¡Serán para ti!...
¿Cómo esta usted?...¡Mejor que tú!...
¡Pase por favor!... y un gruñido sale en lugar de un...Gracias…
Nadie se levanta en el autobús para ceder el asiento a una señora…nadie pide permiso para entrar en ningún sitio…en las aceras se hacen corrillos entorpeciendo el paso… y no lo pidas por que te puedes encontrar con una contestación desagradable….¡Baje usted de la acera!...Los dias de lluvia, los paraguas te agreden por doquier, nadie los alza para evitar el encontronazo y el "dejen salir antes de entrar" no se respeta en los ascensores...
Hace unos días intenté aparcar en una plaza reservada a minusvalidos, para la cual estoy autorizado, en ella se encontraba un vehículo aparcado y en su interior un “cara dura” que al pedirle por favor dejara la plaza me contestó …¡Estoy hasta los c… de los privilegios de los minusvalidos!... sacando su dedo índice elevado hacia el cielo…
Por fortuna en ese momento pasaba un motorista de la Policía Municipal que había visto el gesto y cuando le recriminó en su actitud, el “energúmeno” volvió a la carga, exigiendo que le enseñara la autorización, cosa que por supuesto no hice ya que no era quien para pedirla, añadiendo que era poco minusválido para tener derechos…¡Que quería que me rompiera la otra pierna!...por un momento, he de confesarlo estuve a punto de blandir mi bastón contra aquella cabezota… no me hizo falta… el policía se encargó de todo…multa…prueba de alcoholemia y retirada del vehículo.
Seguramente no aprendió la lección y seguirá campando a sus anchas y yo añorando que no se utilice aquel libro de buenas maneras…”Cartilla de Urbanidad”…que era obligatorio en colegios y escuelas…
Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, uno de los visitantes le preguntó al Director, qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado...
- "Bueno", dijo el Director, "hacemos la prueba siguiente... llenamos completamente una bañera, luego le ofrecemos al paciente una cucharita, una taza y un cubo y le pedimos que vacíe la bañera. De la forma como vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no".
-Ah, entiendo- dijo el visitante. - Una persona normal usaría el cubo porque es más grande que la cucharita y la taza.
-No -dijo el Director, "una persona normal sacaría el tapón"...
Usted ¿qué prefiere: una habitación con o sin vista al jardín?...
Dedicado a todos los que pensaron en el cubo... :-)
De mis amigos es conocida mi afición a tunear todo lo que cae en mis manos... (móviles, coche, agenda, y hasta las carpetas de trabajo que rotulo con cuidado y esmero), hoy me he preguntado por que motivo tengo esta manía, ¿quizá afán de perfeccionismo, inconformismo con lo rutinario, tratar de que las cosas que poseo y utilizo sean distintas a las de otros rompiendo lo estandarizado? Pues de todo un poco... creo que algo llegué a heredar de la vena artística de mi madre, a pesar de que siempre me consideré un zote para la pintura, pero no para la mecánica y trabajos manuales. Hoy un antiguo compañero de trabajo en una entidad ya extinta, recordaba que años después de haberme marchado yo de aquella aseguradora se conservaban algunos expedientes rotulados a mano por mi las carpetillas y con anotaciones hechas poco menos que con redondilla. Mi móvil ya no tiene el sistema operativo de origen, mi coche tiene aditamentos que lo distinguen de lejos del resto y hasta en el llavero que tengo, cambié una figura extraña que tenia por un escudo de derecho, mi bolígrafo utiliza unas minas de gel que me cuesta un h... encontrar, habiendo tenido que hacer una pequeña operación para que entren dentro del Montblanc y mi portátil esta decorado con una lamina de vinilo que imita la fibra de carbón. Y es que no puedo ver algo estandarizado y común que no provoque en mí un deseo incontenible de cambiar su aspecto. ¡Que maniático soy!, Vais a decir, pero todos tenemos nuestras manías ¿o no?. Hay quien se levanta con el pie derecho, quien atraviesa las puertas siempre pegado al lado de los goznes, quien se empeña en tomar el café frió, quien prefiere subir escaleras a subir en el ascensor, quien coloca sus zapatos siempre fuera de la habitación, quien no estrecha nunca una mano por miedo a un contagio, quien siempre comiendo, deja algo en plato de muestra y nunca lo termina, quien cuando habla utiliza siempre la misma muletilla (¿me entiendes?), quien usa sus gafas como puntero en una explicación, quien no sabe vestirse sin corbata, quien caminando procura no pisar nunca las juntas de las baldosas,quien al salir de casa mira hasta tres veces si ha quedado alguna luz dada, quien constantemente cambia de canal en la TV sin sentido alguno, quien lee la prensa comenzando por las esquelas mortuorias, o los sucesos, quien siempre que pide una caña pregunta ¿hay panchitos?.
Tantas y tantas manías tenemos todos que en ocasiones han terminado por ser la seña de identidad de cada uno de nosotros y es que quien no tiene alguna, es por que ya no pude tenerla y está en el huerto del cura dentro de una caja de pino. ¡Benditas manías!, amigos maniáticos.Benditas manias.
No parecía ser un buen día, las rodillas me dolían indicando un cambio drástico en el tiempo y la espalda anunciaba con su precisión de relojero que el frió volvía a la meseta castellana…perezosamente me revolví entre las sabanas sabiendo que no tenia que madrugar y pensé…hoy es día de vacación, que le den al despertador, pero uno que no aguanta la cama estando despierto, salté de ella y con dificultad comencé a vestirme, los dolores seguían presagiando frió, agua, y una extraña sensación comenzaba a inquietarme... ¡ si llueve no podré caminar mucho!, el suelo mojado es para mi una pista de patinaje y me expongo a caídas tontas y la perspectiva de pasar un día de vacación encerrado en casa no era plato de gusto…a medida que pasaban las horas, el tiempo empeoraba, salí a por la prensa y la calle me recibió con “chispas” de nieve en la cara…¡vaya segundo día a primavera!...pensé mientras con sumo cuidado y temiendo un mal paso, crucé la carretera en dirección al kiosco de prensa, la fuente de Carmelitas, casi helada y no había un alma en la calle…¡es fiesta!...pensé, todo el mundo debe estar en la cama y yo pasando frió para poder leer “un puñado de mentiras” como llamaba mi amigo Fernan Casielles, al periódico…Al volver a cruzar el paso de peatones, la resbaladiza pintura blanca me traicionó “un patinazo” perdí el equilibrio y solté la prensa que voló por los aires desplegando todas sus hojas al viento, mientras mi bastón caía pesadamente en la calzada y yo tras él haciendo una extraña pirueta… una pierna por delante y otra hacia atrás…¡maldita pintura blanca!, ahora entendí el miedo de los motoristas a los pasos de peatones… ya decía yo que no parecía ser un buen día… por suerte uno es como los gatos, son tantas las caídas que instintivamente caigo casi siempre bien y no suelo hacerme mucho daño, lo dicho…como parece no ser muy buen día, por si acaso me quedaré en casa.
Uno, dos, tres, la mano izquierda apoyada en la barandilla, la derecha sujetando el bastón, cuatro, cinco, seis, escalones y la mirada a lo alto, para calcular cuantos escalones mas quedan hasta el final, ese final enmarcado por la cúpulas del Sacre Coeur, siete, ocho, nueve, y el aliento aún no me falla subiendo las escaleras de Montmartre, esas escaleras de la foto, que me separaban de la grandiosa basílica y del barrio de los pintores, la Plaza de Tertre y un café en una de sus terrazas, por supuesto, saboreando algún cigarrillo, mientras el trasiego de gentes admirando las obras de los pintores en la calle, llena de colorido uno de los barrios mas populares de París. Veinte, veintiuno, veintidós, ya va quedando menos y el esfuerzo merece la pena, las farolas en el centro de la escalinata, iluminaban mi peregrinaje a las alturas escalando por aquellas losas de granito bordeadas de árboles muy cuidados y setos recortados con esmero. Cuarenta, cuarenta y uno, cuarenta y dos, el aliento comienza a fallar y se hace obligatorio un descanso, en el que aprovecho para desenfundar mi movil y con su cámara fotografiar el camino recorrido, como recuerdo de aquella pequeña aventura de subir y subir escalones en busca de un París colorista, bohemio y lleno de arte.
De todos es conocida mi aversión a las escaleras y de las bromas que con ello hago, pero pocas veces, muy pocas, he sentido tanta satisfacción en el esfuerzo que supone trepar, escalón tras escalón. El día anterior había despotricado en el metro de la Plaza de L`Etoile, cuando al ir a salir por la única escalera mecánica que vi, había un rotulo de "averiada" y otro complementario de "99 escalones hasta la salida", parecía un sabotaje a mis ganas de sentir y caminar en París, pero ni aquel día ni el siguiente, consiguieron los escalones detener mis ansias de vivir y disfrutar de la ciudad de la luz, hoy revisando las fotos, he dado con aquella que hice en un momento de respiro y que quiero compartir con vosotros, viéndola, quizá comprendáis por que hice aquel esfuerzo y confieso, que mirándola, sigo pensado que mereció la pena.
Tiempos modernos, donde la tecnología todo lo invade, donde se han hecho realidades soñadas por Verne y Asimow, en las que ya no sabemos vivir sin un móvil pegado a la oreja, un televisor encendido, aunque ni lo miremos ni escuchemos en muchas ocasiones, sin un vehículo que nos mueva en la ciudad o un portátil que nos mantenga en contacto con todo el mundo a través de Internet y líneas de alta velocidad.
Tiempos modernos en los que la tecnología ha invadido nuestro trabajo quizá restando mano de obra en cada empresa y en la que cuando las líneas de conexión caen, nos sentimos unos auténticos inútiles sin información, sin poder aporrear un teclado en busca de información. Hoy leía un artículo en el que se hablaba de los libros digitales y la explosión de ventas de los mismos así como de un comentario asegurando que los pequeños cometen menos faltas de ortografía desde que han comenzado a utilizar habitualmente este artilugio. ¿Que tendrá que ver una pantalla digital frente al papel para que esto ocurra?, uno no acierta a comprender la relación causa efecto y permitir que pese a ser un forofo de toda nueva tecnología, siga decantándome por el tacto del papel y la tinta impresa para leer mis obras preferidas, del bolígrafo y la hoja en blanco para tomar mis notas antes de plasmarlas en este blog. Reconozco que los nuevos tiempos han traído nuevas formas, nuevos modos de relacionarse y contar las cosas, nuevos medios para la labor diaria, que terminan esclavizándonos y haciéndonos dependientes de esa tecnología que todo lo invade. Ya a casi nadie se le ocurre teclear sobre una Olimpus, como comentaba hace unos días en uno de sus artículos Javier Marías, la mía ha quedado arrinconada en un trastero y ni siquiera la quieren en las tiendas de compraventa de segunda mano.
Hoy buscar una cabina de teléfonos para llamar a casa, parece como algo arcaico, inusual.
Pues bien, no solo estos tiempos han cambiado las herramientas de comunicación, también han cambiado las relaciones personales, nos comunicamos no frente a una caña en un bar, si no a través del correo electrónico en el mismo móvil, hay quien estando a menos de tres metros te envía un correo para decirte no se que, nos vemos las caras enviando las fotos a través de la aplicación instantánea y en el peor de los casos los SMS no hay quien los traduzca al estar escritos en una jerga especifica para ahorrar letras en cada palabra y luego dirán que hay menos faltas de ortografía entre los menores cuando son ellos quienes suelen utilizar este medio y lenguaje incomprensible. Tiempos modernos en los que todo cambia con una rapidez inusitada en los que muchos siguen negándose a utilizar un ordenador habiendo quedado convertidos en analfabetos digitales relegados de un mundo que cada día nos presenta algo nuevo, son tiempos modernos y que le vamos a hacer, habrá que seguir adaptándose a los mismos si uno no quiere terminar aislado en esta marabunta de la comunicación.
Me levanté con los ojos casi cerrados y a tientas busqué el primer cigarrillo de la mañana, tras la primera calada, inicié el ritual de afeitarme, buscar la ropa del día y mecánicamente me anudé la corbata, desayuné y Salí a la calle. Aquella rafaga de aire frió en el rostro acabó de despertarme, el cielo estaba despejado pero el frió de la noche aún se dejaba sentir, me subí el cuello de la cazadora y busque en sus bolsillos las llaves de coche, fue entonces cuando recordé uno de los buenos propósitos de final de año,¡Caminar mas!. Dejé el coche en el garaje y me dispuse a caminar hasta el trabajo bajando por las vacías calles en las que a aquella hora solo circulaba alguna furgoneta de reparto y algún madrugador despistado como yo. Al doblar una esquina el panorama cambió de repente, una serie de colas de gente a la puerta de varios establecimientos me hizo recordar que hoy era el día después de reyes, el comienzo de las rebajas y de las devoluciones de los regalos defectuosos o que no acertaron en tallas y gustos, HyM, ZARA, SFERA, CORTEFIEL, hoy tenían antes de abrir un extraño apéndice de gentes haciendo cola y aguantando el frió de la mañana, algunos con la intención de ahorrarse unos euros y otros la intención de gastarse un dinero que llovido del cielo llegó con los Reyes.
La historia se repite cada año, la cuesta de Enero, las rebajas, el regreso de los crios al colegio nos marcan el comienzo de un año que se prevé duro, con una crisis no controlada pese a que los políticos sigan tratando de infundir confianza y los bancos recibiendo dinero para facilitar unos prestamos que cada día son mas difíciles de conseguir. Un invierno económico, frió y desangelado al que las rebajas no llegan a calentar, pese a que este año son espectaculares en su cuantía y publicidad de grandes carteles en los escaparates, 40% de descuento, 50% de descuento, 70% de descuento,¿Llegará algún momento que lo regalen?, Uno se pregunta,o mucho ganaban en las ventas sin descuento y nos timaban o los productos con descuento no tienen la calidad de lo habitual y nos timan ahora, aquí hay gato encerrado, el traje que valía 500 euros ahora se vende por 100 si se compran dos, la camisa de 150 euros, cuesta 35 ahora y si pagas cuarenta te llevas dos ¿Dónde esta la el truco?
Ayer, definitivamente se fue, iniciaba su camino independiente y lejos del paraguas familiar que todo lo pretende proteger y que no obstante intentamos siga protegiéndola en la medida de nuestras fuerzas y la distancia. Las lágrimas se contuvieron hasta que el autocar se alejó, luego...una extraña sensación nos invadió a todos, mezcla de tristeza y alegría, en un momento que sabíamos tenía que llegar y por fin llegó.
Un domingo, pendientes de los mensajes en el móvil, esperando noticias-"He llegado a Madrid", "comeré en la estación de auto Res"- "ya estoy en el autocar, salgo para Valencia" y por ultimo una llamada-"Ya estoy en casa".
Un hondo respiro nos daba una tregua en la tristeza, ya esta en casa y bien, ha hecho un buen viaje y como cabía esperar de una viajera empedernida, no estaba cansada.
Este viaje fue distinto a los de Londres, Bruselas, Viena, Praga, Italia, París, Irlanda, Berlín, era el viaje de su independencia y el inicio de un trabajo que le ilusiona y para que el que esta muy preparada.
Por nuestra parte, ya estamos pensando en huecos de nuestro calendario para echar una espada. (¡Pronto!, pensareis... pero uno es padre y le cuesta mucho desprenderse de los hijos, máxime cuando toda mi vida ha girado entorno a ellos y para ellos, nunca concebí unas vacaciones sin su presencia y si en alguna ocasión viajé solo siempre lo hice echando de menos su compañía)
Supongo que fue igual nuestra salida de casa, nuestro inicio de una vida independiente del ámbito familiar en el que nos criamos y que nunca dejamos del todo, pues siempre nos acompaña el recuerdo de nuestra adolescencia y juventud junto a nuestros progenitores y hermanos.
La historia se repite demostrando que una vez más no hay nada nuevo bajo el sol, que es ley de vida y que la ilusión de los hijos contrasta con la mezcla de alegría y tristeza de verlos crecer y alejarse de casa.
Hoy admiro a los conductores de Autoescuela, entiendo que muchos de ellos se tengan que jubilar anticipadamente, pues los nervios les juegan malas pasadas, ocupar el asiento del copiloto, cuando el piloto es un novel, supone cargarse de paciencia, tranquilidad (que pierdes nada mas ponerse el motor en marcha) y buenos modales para evitar estar soltando tacos a cada vuelta de rueda.
Uno entiende que nadie nace sabiendo, que las cosas se aprenden sobretodo con el uso y la practica continuada, pero los primeros momentos, las primeras clases son una prueba de fuego para los nervios mas templados, cada maniobra, cada curva, cada cambio de rasante parecen ser los últimos de tu vida que pasa rauda ante tu vista en unos segundos...esto de recordar toda tu vida continuamente agota...siempre habrá algo que no se hizo bien según el copiloto, ya que nadie conduce igual, igual que no se camina de la misma manera, cada uno tiene sus truquitos, su manera de entender el trafico ( siempre dentro de la ley) y de hacer una maniobra. Con esto de estar haciendo de instructor uno aprende que hay otras maneras de aparcar distintas a las que habitualmente hace, otras maneras de encarar una rotonda (Ahora con criterio académicamente puro de autoescuela) y te das cuenta que hay muchas cosas que creías hacer bien y resulta que estas aprendiendo de quien coge por primera vez un coche después de haber pasado por la autoescuela y es entonces cuando empiezas a plantarte que no te lo sabes todo como creías, que los 33 años conduciendo te han producido una serie de hábitos que si bien no están mal, son superables haciendo las cosas mejor y con mayor seguridad, resultando que el maestro aprende del alumno.
En fin, la vida es así y no está de más aprender algo nuevo cada día, hoy he aprendido a tener más prudencia y me alegro de haberlo aprendido de mi hija...
Hace ya mas de un año que comencé a escribir en este blog , tras 121 post, hoy me he parado a revisarlos, releer lo escrito haciendo un pequeño balance sobre ellos…Humor, tristezas, recuerdos de tiempos pasados y seres queridos, anotaciones sobre momentos puntuales de mi que hacer diario y muuuuucha nostalgia vertida en mil recuerdos de la niñez y juventud…¿será que me hago mayor?... dicen que los ancianos no recuerdan lo ocurrido unos minutos antes y ven con toda claridad su niñez y juventud…¡anciano!...hombre, tanto como anciano no… solo entradito en años y con una memoria del pasado que me hace a veces pensar…¿cual es el motivo de tanta añoranza?...Vivo feliz con una familia estupenda, sin mayores preocupaciones que la habituales de cualquier mortal, sin necesidades imperiosas ni carestías de ningún tipo, y ¿Por qué recuerdo tanto el pasado?...
Es cierto que quise mucho a mis padres, que añoro las largas temporadas en mi Asturias del alma, correteando en los verdes valles o a orillas del mar en aquella Ribadesella tan lejana, compartiendo horas con mis grandes amigos Fernan Casielles, Julio Álvarez, Agustín Cueto, Magín Berenguer, Carlos y su hermana Gloriel. Es cierto que me gustaría que mis hijos pudieran vivir lo que yo viví en aquella tierra con aquellas gentes…Subir en lancha Sella arriba, hasta que la quilla tocara fondo, pescar en sus rabiones y perderse entre montes de eucalipto y castaños, ver corretear las ardillas y enfurecerse el puerco espín, sentir el olor de hierba recién segada a golpe de guadaña y llegar con la mano a las manzanas del árbol mas cercano, recorrer los magníficos parajes de Obaya y el “Fitu” o subir a los lagos en Covadonga, arrodillarse ante la Santina y tomar un Culín de sidra en el “Rompeolas”, acompañado por una buena tortilla de patata, unos calamares fritos y unas sardinas a la plancha…
¡Claro!...ante tanta maravilla, no hay misterio ni nada extraño que mis recuerdos vaguen por aquellos tiempos, ¿verdad?... no es nada raro ni enfermizo ni lunático recordar lo que merece la pena recordar…Un paraíso en la tierra, en tiempos de remanso, sin prisas, con la sola obligación en aquellos tiempos de estudiar y labrarme un porvenir… sin el agobio de objetivos, horarios, vistas, teléfono, compromisos, incertidumbres varias…
Seguiré añorando, recordando y si es posible reviviendo con mi familia aquellos momentos, aunque el saber popular diga que “segundas partes nunca fueron buenas”… y yo añado, ni iguales… hay que intentarlo al menos…
A veces oímos decir que este país parece un país de tontos… y haberlos los hay, tantos que se ha hecho una clasificación de los mismos como:
Tonto la gaita
Tonto el haba
Tonto de baba
Tonto la pera
Tonto de las narices
Tonto del culo
Tonto de solemnidad
Tonto el higo
Tonto de capirote,etc…
Y a veces hasta los comparamos…”mas tonto que Abundio” (Mira que debería ser tonto este Abundio)…”es tan tonto que si los tontos volaran este sería ministro del aire” (Con perdón del ministro o ministra del aire que también se lució lo suyo con lo del Aeropuerto del Prat o lo de Air Madrid).
Y es que de tontos está este mundo lleno… los hay “tontos felices” (Los que aún sabiendo que les ponen los cuernos siguen en la brecha por que piensan que no habrá otra que les aguante) y “Tontos infelices” (Los que no se enteran de nada y les ponen los cuernos sin que lo sepan).
Los hay “Tontos alegres” (Los que van por la vida despreocupados sin pensar en el mañana) y “Tontos tristes” (Agobiados por todo, hasta por la cosa más pequeña y sin importancia).
Los hay también “que se hacen los tontos” por la cuenta que les trae y los que de puro “listo” demuestran su “tontuna”, estos son los que “se han pasado de listos”, pensando que todos somos tontos, cuando los tontos son ellos.
El “Tonto” tiene carta de naturaleza en los negocios, es el que mejor sabe como camelarse al “jefe” con halagos y no dar golpe haciéndose precisamente “el tonto”, o engatusar al cliente aparentando no saber mucho, cuando en realidad esta dominando la situación pues su interlocutor es mas tonto todavía, al creer que habla con un tonto, por tontos nos han tomado los promotores de viviendas y los especuladores de Marbella, los politicos prometiendo lo que no cumplirán y banqueros por lo que no nos pagarán, los contetulios de los programas de televisión y hasta algún presentador de triste memória.
En fin…tontos somos los que escribimos y pensamos que alguien pude leer nuestras tonterías y hasta parecerles divertidas, claro que…si les parecen divertidas, puede que ellos también sean tan tontos como nosotros…
Esta visto… la tontería alguna vez nos alcanza a todos… como la que acabo de hacer escribiendo sobre los tontos y ahora...¡A ver quien es el tonto que hace algun comentario sobre esto...!
Quien afirme que en su vida no se ha desilusionado en alguna ocasión, miente o vive en los mundos de Yuppi, tarde o temprano, la vida te suele mostrar incoherencias que perturban las ilusiones puestas en algo, en algún objetivo, en alguna situación que habías tomado con toda la ilusión pensando que en ella podrías crecer como persona, donde no habría zancadillas ni incongruencias, donde el absurdo no tendría lugar y el futuro te daría mas satisfacciones que decepciones, pero cuando las decisiones las toman otros, nunca puedes estar seguro de conseguir esa ilusión inicial, todo depende de criterios ajenos y por mucho esfuerzo que le eches, puede ser esfuerzo baldío, ¡Pero no me desanimarán! , puede que hoy no comprenda ni tenga sentido algo, que incluso llegue a calificar, de injusta alguna situación ¡Que mas da!, no depende de mi, como no dependieron otras situaciones vividas hace ya mas de tres años y que el tiempo llegó a situar en su sitio poniendo de manifiesto lo absurdo e inconveniente de aquellas medidas que otros tomaron sin miramiento alguno y acabaron por dar notoriedad al error en que se encontraban.
El tiempo es juez supremo, termina dictando su sentencia sobre aciertos y errores, en mi conciencia siempre quedara el consuelo de haber hecho lo que tenia que hacer, de haberme volcado en un trabajo, que además de gustarme, también me dio alguna que otra satisfacción, la del deber cumplido y si me apuráis la de haber servido de algo en esta vida, terminando cada jornada respirando hondo y satisfecho por el esfuerzo realizado.
Pocos van a entender lo anteriormente dicho sin explicar la situación que ha provocado este post, no la voy a contar, solo diré que una vez mas, en lugar de valorar mi esfuerzo, me he sentido defraudado (que no desilusionado), pero la vida es así no todo es trabajo (gracias a Dios), las compensaciones de mi familia superan con creces cualquier desilusión extramuros de la misma y como últimamente vengo pidiendo, solo deseo salud para poder seguir desilusionándome con decisiones ajenas en el ámbito laboral y satisfacciones plenas en el familiar.
DE: JEFE DE RECURSOS HUMANOS
A: TODO EL PERSONAL
ASUNTO: PROGRAMA DE JUBILACIóN ANTICIPADA Y ENFERMEDAD PROLONGADA
Como consecuencia de la mala situación y la crisis creciente de nuestra empresa, la Dirección se ve obligada a tomar medidas para reducir la plantilla. A tal efecto se ha elaborado un plan para efectuar esta reducción de la forma más justa posible.
El plan consiste en acelerar la Jubilación de los empleados con más edad, facilitando, por otro lado, la retención de los más jóvenes, en quienes se confía el futuro del servicio. Este Plan entrará en vigor de inmediato y tendrá el nombre de "JODE" (Jubilación Opcional de Empleados).
Los empleados "JODIDOS" tendrán la oportunidad de buscar otros trabajos dentro del servicio, con la condición de que mientras estén "JODIDOS", soliciten una entrevista con esta Jefatura para determinar si su situación laboral es compatible antes de jubilarse. Esta fase de la operación se llamara "PAJA" (Plan Acelerado de Jubilación Anticipada).
Todos los empleados que hayan sido debidamente "JODIDOS" y que hayan recibido su "PAJA" pueden solicitar una revisión final. Esta última fase se denominará "POLVO" (Posibilidades Óptimas Legales de Volver a la Organización).
La política del programa establece que los empleados pueden disfrutar de un sólo "POLVO" y de dos "PAJAS", pero a su vez pueden ser "JODIDOS" tantas veces como la dirección lo juzgue necesario.
Se ruega la mayor difusión del contenido de la presente para que, el que lo desee, sea debidamente "JODIDO".
Hoy he soñado un nuevo mundo donde no existe el dolor, donde frío y calor no acobardan al caminante que en su andadura descubre una naturaleza bella y limpia, libre de cercados en sus campos donde el agua fluye cristalina en mil riachuelos y las aves bajan a mitigar su sed. Hoy he soñado un mundo donde el hombre no es depredador del hombre y juntos caminan ayudándose en su caminar, donde la zancadilla, la mentira, la avaricia, la exigencia y la sin razón fueron desterradas del planeta y soñando... soñé que no había guerras ni hambre en el mundo, que la naturaleza compasiva no azotaba con sus huracanes, terremotos y volcanes, que respirando el aire limpio de la mañana habían desaparecido la enfermedad y la gente vivía su plena felicidad.
Pero todo fue un sueño del que me hizo despertar ese dolor ya conocido, mientras tiritaba de frío y me desperezaba viendo malas noticias en mi televisor. Fue un sueño hermoso que duró, lo que duró aquel momento de reposo mientras me preparaba para la lucha diaria con este mundo donde no se puede soñar ni los sueños se convierten en realidad.
A veces uno tiene que "hacerse el valiente", en situaciones que luego analizadas son de lo mas estúpido, últimamente estoy pasando situaciones tristes, en las que la sonrisa forzada, me la notan quienes me conocen y mirándome a los ojos, veo en los suyos un "paciencia" o un "animo" que me ayudan a seguir. Llamadas de antiguos compañeros de camino...hay dos muy fieles...hacen que uno se anime y recupere la sonrisa franca, sin disimulo y el pensamiento positivo de: ¡no lo debí haber hecho tan mal cuando estos llaman!... No tengo motivo alguno de queja, pero todo ha cambiado en mi actividad diaria, unas cosas para bien otras para no tan bien sin llegar a malo, solo añoranzas de tiempos pasados, (uno es un nostalgico empedernido) que no mueven molino hacen que en algunos momentos mi sonrisa se congele, solo por poco tiempo, pero esto pasará, solo son los "temblores" de un ajuste entre lo que fue y lo que es, el choque entre placas tectónicas buscando su sitio, que en algún momento producen algún temblor sísmico en mi interior...¡Vamos, que uno esta en nuevo periodo de formación!, como lo estuvo la tierra hace muuuuuuchos años,haciéndose un nuevo hueco en la vida, viviendo una nueva situación y mientras esto ocurre uno va descubriendo nuevas ilusiones y el afecto de los que realmente importan y me lo demuestran cada dia, unas veces con llamadas telefonicas, otras con comentarios en este blog y muchas con una simple mirada de complicidad. No es dificil el camino ni dura la senda, solo y en pocas, muy pocas ocasiones ,añoranza...
Sorprendido, por los comentarios inesperados, durante aquella extraña reunión de trabajo por las posturas duras de criticas destructivas envueltas en el falso velo de cooperación positiva, aquel día Juan sintió repulsión sobre el ambiente que le rodeaba en su entorno laboral. Siempre había asumido que su posición en la empresa seria como un imán atrayendo criticas, recelos, envidias, pero nunca pensó que aquellos a quien mas dio y por los que mas luchó, terminaran clavándole aquel puñal, abrumado por la situación decidió terminar de una vez por todas con la misma y convertirse en lo que siempre había odiado, en el déspota tirano hacedor y deshacedor a su santo capricho investido por el aura del poder que los Dioses le habían concedido.
Al día siguiente entró en le despacho pegando un fuerte portazo y dirigiéndose al primero que encontró, dio sus instrucciones para el día mientras propinaba un fuerte manotazo sobre la mesa para llamar la atención del resto. Uno a uno aquél día fueron recibiendo malas contestaciones llenas de superioridad con autoritarismo prepotente y chulesco, frases groseras que a él mismo le costaba creer que estaba pronunciando y ordenes disparatadas que ante el temor general veía cumplidas inmediatamente.
Salió cuando le dio la gana de su despacho, tomó los cafés que le apetecieron y contestó las llamadas que quiso, recibió a quien le apeteció y repartió sus tareas entre el resto de los empleados, sin método ni criterio alguno, con la escusa de estar delegando trabajo, bromeó con el vigilante de la entrada sobre el aspecto de una rubia que acababa de entrar, tiró colillas en los pasillos, dejó abierto el servicio y revolvió las estanterías de los archivos sin buscar nada en concreto,con la intención de aparentar que estaba controlando algo...no se que... gritó a un cliente quitándole la razón en publico, rió con estruendo coreando un chiste malo y se marchó del trabajo antes de terminar la jornada.
Cuando llegó a casa, se dejó caer en el sofá y encendió su enésimo cigarrillo del día, que fue acogido por sus labios con una extraña y malévola sonrisa pensando, ¡Que extraña es esta vida!, para tener el respeto ajeno hay que comportarse como un energúmeno y llegó a la conclusión de que había perdido toda su vida entre buenas maneras, preparándose para ser eficiente y respetuoso aún con los mas desfavorecidos, que la gente no entiende otra cosa que la chulería y el desprecio, la mirada por encima del hombro y la prepotencia de quien se cree superior a los demás, que con esta actitud, no se gana el respeto, pero te respetan por miedo y a nadie se le ocurre subirse a tus barbas.
Fue entonces cuando aquel pequeño tropezón con una mesa, devolvió a realidad a Juan. Todo había sido un sueño, nada había sido real, solo la imaginación de un despechado mientras salia de aquella reunión en la que acababa de perder la confianza en los que le rodean, una reunion que nunca podrá olvidar pese a su buen caracter y disposicion para seguir perdonando hasta lo imperdonable.
Hace unos dias os contaba situaciones que se suelen dar en el trato diario y en nuestro trabajo, hoy he recopilado algunas de las que me contó mi amigo el informatico que trabaja en un Call center, ¡ No tienen desperdicio!:
Informático: ¿Qué ordenador tiene?
Cliente: Uno blanco.
(la del Santo Job)
Cliente: Hola. No puedo sacar el disquete de la disquetera.
Informático: ¿Ha intentado apretar el botón?
Cliente: Sí, claro, esta como pegado...
Informático: Eso no suena bien, tomaré nota
Cliente: No... espera... no había metido el disquete... esta todavía en
la mesa... lo siento. (sin comentarios)
Informático: Haga clic sobre el icono de 'Mi PC', a la izquierda de la
pantalla.
Cliente: ¿Tu izquierda o mi izquierda?
hay cada uno que...)
Informático: Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
Cliente: Hola, no puedo imprimir.
Informático: Podría hacer click sobre "inicio" y ...
Cliente: Escuche; no empiece con tecnicismos, no soy Bill Gates.
¡Maldita sea! (y cada una.....)
Cliente: Hola, buenas tardes, soy Marta y no puedo imprimir, cada vez que
lo intento dice "No se encuentra impresora". He cogido incluso la
impresora,la he colocado en frente del monitor pero el ordenador todavía
dice que no la puede encontrar. (el mejor)
Cliente: Tengo problemas para imprimir en rojo
Informático: Tiene una impresora a color?
Cliente: Aaaaaaaah.... gracias!!
(el segundo mejor)
Informático: Qué hay en su monitor ahora mismo?
Cliente: Un osito de peluche que mi novio me compró en un supermercado.
(Dios es grande)
Informático: Ahora, pulse F8.
Cliente: No funciona.
Informático: Que hizo exactamente?
Cliente: Presionar la "F" ocho veces como me dijiste, pero no ocurre
nada. (hay que ser tooontoooo)
Cliente: Mi teclado no quiere funcionar.
Informático: ¿Está seguro de que esta conectado?
Cliente: No lo sé. No alcanzo la parte de atrás.
Informático: coja el teclado, y dé diez pasos hacia atrás.
Cliente: OK
Informático: El teclado sigue con usted?
Cliente: Sí
Informático: Eso significa que el teclado no está conectado ¿Hay algún
otro teclado?
Cliente: Sí, hay otro aquí. Andaaa,.... este si funciona!! (el primo del
anterior)
Informático: Tu password es 'a' minúscula de andamio, V mayúscula de
Victor, el número 7...
Cliente: 7 en mayúscula o minúscula?
(el tercer mejor)
Cliente: no puedo conectarme a Internet
Informático: Está seguro de que esta utilizando el password correcto?
Cliente: Si, estoy seguro, vi a un colega hacerlo.
Informático: Me puede decir cual era el password?
Cliente: 5 asteriscos.
(pa nota)
Cliente: Tengo un grave problema. Un amigo me puso un protector de
pantalla, pero cada vez que muevo el ratón desaparece.....
(en fin...)
¡Que Dios nos coja confesados con estos expertos usuarios de informatica
Remanso de paz y tierra de juegos infantiles, con su fuente en el centro del parque, antiguo estanque en el que hacíamos nuestras pequeñas batallas navales con barcos tallados en corteza de árbol a golpe de navaja o raspándolos contra el granito de los bancos, fuente, rodeada de cipreses y castaños de indias, cobijo en horas de descanso entre clase y clase, lugar de reunión de amigos y conciliábulo en nuestros primeros escarceos contra una dictadura que llenaba de policías sociales, las aulas de la facultad.
¡Ahí esta!, erguida en medio del parque, impasible al paso del tiempo, ese tiempo que en la lejanía de la memoria me trae recuerdos de la niñez, en las que el sol tejía sombras entre las copas de los árboles, mientras bajo la atenta mirada de mi madre jugaba a ser vaquero, policía, bucanero o aviador, soñando aventuras en compañía de amigos con los que tantas horas compartí.
Caminos de tierra flanqueados por bancos de granito en los que algún anciano apoyado sobre su bastón recuperaba fuerzas, escalinatas de piedra que siempre traté de eludir. Cruz redondeada de granito,cruz de los Caidos, frente a la Iglesia de las Ursulas y al otro lado la Cuesta de Ramón y Cajal con la iglesia de los Capuchinos y la antigua facultad de medicina. Ahora entiendo aquellos párrafos de D. Miguel de Unamuno, cuyos pasos aún parecen resonar en su recinto en el silencio de tarde "Allí, en aquel bendito Campo de San Francisco, campo franciscano,en aquel rincón de remanso, donde he oído tantas veces el rumor de las aguas eternas, ¡allí sí que estaba el centro del Universo!"
Permitirme por una vez que exprese mi opinión (agria, rompiendo la tónica habitual de este blog), sobre un colectivo (por supuesto, aclaro antes, siempre hay excepciones muy honrosas, pero también existe la figura que voy a describir). La del profesor de universidad incompetente y que se vanagloria de ello, no me estoy refiriendo, por supuesto, al Catedrático consolidado, reconocido, verdadero científico o erudito en su labor, si no a toda la "ralea" de acólitos presuntuosos que pululan por los pasillos de nuestra insigne Universidad "chupando rueda" del genial profesor o el ilustre catedrático.
La gran mayoría son profesionales que no fueron capaces de enfrentarse con el ejercicio de su profesión (abogados, médicos, economistas etc.) que ineptos para actuar ante un juzgado, un paciente, o en una empresa privada, se refugian en la Universidad, memorizando unas lecciones que luego se limitan a repetir todos los años ante sus alumnos, como si de una grabación se tratara, incluyendo el mismo chiste en el mismo sitio, durante el desarrollo de lo que se supone deberían ser lecciones magistrales.
¿Qué por que digo esto?, pues por que lo padecí y lo verifique cotejando apuntes de distintos años en los a que a pesar del paso del tiempo, el chiste y la opinión gratuita, siguen presentes en los apuntes de los alumnos actuales, en el mismo sitio y con la misma poca gracia. Incapaces de seguir el camino abierto por sus maestros en la investigación y desarrollo, han optado por la comodidad de repetir una y otra vez, como loros, lecciones bien aprendidas, en las que no han sabido o no han querido aportar nada nuevo. No aprendieron nada de D. Enrique Tierno Galvan, ni de Doña Gloria Begé Cantón, Ni de D. Enrique Gimbernat Ordeig, Ni de D. Alfredo Calonge ni de tantos otros doctos profesores que han pasado por nuestra universidad, engrandeciéndola con sus estudios profundos y su capacidad docente para transmitir una ciencia y un conocimiento adquirido con horas de esfuerzo, ese esfuerzo que hoy se limita en algunos a repetir y repetir lecciones y temas.
Tengo en mente varios nombres, varias personas, que presumen de docentes universitarios, incapaces de explicar con claridad el funcionamiento de una economía de mercado, las teorías de Momsen, o la diferencia entre un homicidio y un asesinato, un hurto o un robo, basando su dudoso prestigio en el número de alumnos suspendidos.
Lamentable, pero cierto, es lo que os estoy contando, hoy, tras haber estado escuchando a uno de estos falsos docentes, vanagloriándose del numero de suspensos en su asignatura, como baremo, escala, grado o nivel, medidor de su inexistente prestigio, me he sentido avergonzado (con vergüenza ajena). ¡Cuanto has cambiado universidad mía!, hasta los trepas inflados de auto bombo, han llegado a tus aulas, ¿que diría Fray Luis si levantara la cabeza?, huiría ahora con razón, del mundanal ruido que hacen vuestra vanaglorias,vacias
58... Señores, me han caído 58 años... y he de confesar que los dos últimos me han pasado como por arte de magia en un suspiro, ¿Será por aquello de que me he encontrado bien?, ¿A gusto en mi situación actual?, sin conflictos que perturbaran mi animo mas allá de lo razonable, en un buen ambiente y con una actividad alta pero soportable. Si echo la vista atrás, cosa que suelo hacer con habitualidad, (Costumbre de conductor, mirar al retrovisor de vez en cuando), el paisaje dejado atrás no tiene nada que ver con el que esta por venir. Confieso que en esta vida hay algo que de verdad me provoca temor y es la inactividad, el no saber que tener que hacer un día y sentarme a dejar pasar el tiempo. En ocasiones hecho de menos las energías y la fuerza de los 30 años, esa fuerza que rebosaban mis brazos capaces de mantenerme anclado como una columna sobre dos bastones. (Hoy tiemblan y protestan con un dolor sordo), y hoy precisamente inicio un nuevo peregrinaje por hospitales y centros de reconocimiento con una nueva dolencia (Cojeo de la pierna izquierda y mi ojo derecho no se sabe aún por que, se ha negado a ver, algo parecido a lo que ocurre en politica... la izquierda no anda y la derecha esta ciega) pero ahí sigo, luchando en esta vida a la que contrariamente a lo que pudiera pensar alguno, debo mucho y en agradecimiento tengo que devolver al menos el espíritu de no rendirme aunque las cosas vengan mal dadas.
No se cuantos años mas soportará mi cuerpo (¿Quién lo sabe?), si mis piernas seguirán el ritmo que en ocasiones les marco y si mi cabeza podrá seguir elucubrando, creando nuevos retos y desafíos que superar, lo que si os aseguro es que trato de vivir cada día, cada minuto, cada segundo como si fuera el ultimo y dedicarlo a mis seres queridos, pendiente de sus necesidades y deseos, de sus desvelos y preocupaciones a las que hoy sin querer, he añadido una mas por culpa de mi mala salud de hierro, que trato de mitigar en la medida que me es posible.
Acabo de cumplir mis primeros 58 años (y los últimos, no por que me vaya a morir mañana... toc, toc, toc, tocando madera... pues solo se cumplen una vez), por eso he querido compartir hoy este día y estas líneas con todos vosotros, los que habitualmente me leéis y con aquellos que haciéndolo no os atrevéis a poner un comentario, pero se que estáis ahí pues me lo habéis dicho de palabra en mas de una ocasión. Seguiré contando mis peripecias, dejando retazos de mi vida que hoy ya tiene 58 años.
Una costumbre, quizá manía, que adquirí hace ya tiempo, es la de ir anotando en mi agenda electrónica hechos que sin aparente relevancia, pasan a engrosar día a día una larga lista de acontecimientos, onomásticas, santos, óbitos, y celebraciones varias, que desde hace un año son mayoría frente a los que venia siendo habitual de notas de trabajo y recordatorios laborales.
De vez en cuando y aprovechando la facilidad que te da la electrónica de hacer consultas, bien generales o acotadas, hago un repaso leyendo notas de hace un año o de unos meses y en ocasiones encuentro notas de cosas olvidadas, por desagradables, o de hechos a los que no di importancia y luego resultaron importantes.
Mi memoria, ya no es todo lo buena que debería de ser y al igual que para caminar necesito de un bastón, mi PDA es el bastón de la memoria, este me recuerda que hoy es el Santo de un amigo y que mañana tengo que llamar a un carpintero, que hace un año estábamos preparándonos para ir a Madrid y ver que plaza le daban a mi hija o que hace dos años ya, (el tiempo vuela a pesar de no tener alas), que se apuntaba la posibilidad de que dejara la Dirección de la Sucursal para ocupar otro cargo (mas relajado, decían y ahora me río del relajo).
Hace unos días hablando con un amigo, no recordábamos la fecha del fallecimiento del padre de otro amigo común, fue entonces cuando tomé mi agenda y puse la palabra FALLECIDO, para buscar la fecha, tras unos segundos de búsqueda, la maquina mostraba en su pantalla cuatro paginas de notas, todas ellas con fallecimientos de amigos, familiares y conocidos, sentí un sobresalto, un escalofrió me recorrió la espalda y en voz alta dije un ¡No puede ser!, mis notas como mucho se remontan a tres años atrás, ¿42 notas?,¡es posible!. Mi amigo exclamó. ¡Leches, nos quedamos solos!, Puse entonces la palabra BODA y luego NACIMIENTO...
¡Menos mal!, Esta vez la maquina dijo que había 14 bodas y 62 nacimientos, superando estos a la fatídica nota del principio, nos dejó un poco mas tranquilos, ¡El mundo no se acaba!
Diréis... ¡Vaya cosas que apuntas!, pues si y en ocasiones desahogo en notas ocultas algún berrinche que otro, que luego al leerlas dibujan un sonrisa en mi cara, pues el tiempo pacifica y relativiza todo. A veces, es mejor no tener memoria, a veces hay que olvidar y el tiempo ayuda en ello, a veces es mejor tener la memoria... en el bolsillo.
Serian las tres de la madrugada y no podía dormir...una sensación de inquietud y angustia, se estaba apoderando de mi, no podía quitarme de la cabeza, la carretera, las calles, las maniobras que mi hija había hecho conduciendo mi coche en la mañana, mientras practicaba... hace años que sacó su carnet de conducir y ahora, que ya tiene coche nuevo, necesita ponerse al día... no lo hace mal...la prudencia y su buena cabeza, suplen con creces los pequeños fallos que solo con un continuo uso del coche serán corregidos sin duda... pero me preocupa...recuerdo mi primer vez, yo era mas lanzado, mas agresivo, mas inconsciente quizá, pero también hay que decir que había menos circulación, menos rotondas, mas tranquilidad en el trafico...Ciertamente conducir por primera vez un turismo automático de gran cilindrada y tamaño, no es fácil y sin embargo, se atrevió, hizo sus primero 70 kilómetros entre carretera y ciudad , con un copiloto ...acojonado... que solo puede decir ¡ Ole tus narices!...
Uno, que ya lleva 33 años conduciendo y miles de kilómetros a la espalda, tiene cada vez mas respeto a la carretera, mas prevención en ciudad y ahora miedo por quien comienza a utilizar un vehículo. He visto muchas veces el peligro y gracias a Dios solo ha sido eso...Verlo...como lo he visto trato de enseñar a mi hija que como buena alumna toma nota de todo y repasa una y otra vez sus nuevas lecciones, esta vez de conducir.
Espero que entre la academia y lo que uno buenamente pueda aportar, pueda muy pronto enfrentarse a la marabunta diaria del trafico con una cierta seguridad que en la realidad no existe para nadie, mientras yo seguiré preocupado por ella y su madre que también tiene que estar muchas horas al volante.
Un barco tenía un capitán muy valiente. Un día, van a atacar un barco pirata y el capitán ordena:
- ¡Tráiganme mi camisa roja!
Un marinero se la entrega, se la pone, luchan y ganan. Al otro día divisan otros dos barcos piratas y el capitán vuelve a pedir:
- ¡Tráiganme mi camisa roja!
Vuelven a ganar y uno de sus hombres le pregunta:
- Mi capitán, ¿por qué cada vez que vamos a la batalla, usted pide su camisa roja?
El capitán le responde:
- Porque si soy herido ustedes no se darían cuenta y seguirían peleando bravamente.
Al otro día aparecen 10 barcos piratas, y el capitán dice:
¡Tráiganme mis pantalones marrones!.
Cuentan que un alpinista desesperado por conquistar el Aconcagua, inició su travesía despues de años de preparación. Pero quería la gloria para el solo, por lo tanto subió sin compañeros.
Empezó a subir y el tiempo fue pasando haciendose muy tarde. No se preparó para acampar, sino que siguió subiendo decidió a llegar a la cima, hasta que se hizo la oscuridad.
La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña; ya no podía ver absolutamente nada. Todo era negro, visibilidad cero, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.
Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros.. de la cima, tuvo la mala suerte de resbalar se desplomó por los aires... Caía a una velocidad vertiginosa solo podia ver veloces manchas mas oscuras, que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad...
Seguía cayendo... y en esos angustiosos momentos, le pasaron por su mente todos los gratos y no tan gratos momentos de su vida, como dicen suele ocurrir en estas ocasiones. Pensaba que iba a morir, sin embargo de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo partió en dos....Sí, como todo alpinista experimentado, habia clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura. Después de un momento de quietud suspendido por los aires, gritó con todas sus fuerzas: "AYÚDAME, DIOS MIO!!!"
De repente, una voz grave y profunda de los cielos le contestó: "¿QUÉ QUIERES QUE HAGA, HIJO MÍO?"
"Sálvame, Dios Mío".
"¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDO SALVAR ?"
"Por supuesto, Señor"
"ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE..."
Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y falto de confianza,reflexionó...
Cuenta el equipo de rescate que el día siguiente encontraron colgado a un alpinista muerto, congelado, agarrado fuertemente con las manos a una cuerda..
A TAN SÓLO DOS METROS DEL SUELO...
Ayer mientras conducia con la radio puesta, una vieja melodia invadió el habitáculo..."Volver...con la frente marchita, la nieves del tiempo, platearon mi sien...sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada... que febril la mirada te busca y te nombra..."
De nuevo el recuerdo de mi padre...imitador impenitente de Gardel y Acuña... ¡No lo hacía mal de verdad!...el sentimiento y la voz puestos en el tango que siempre cantaba por Navidad a petición de toda la familia... Cuantos recuerdos y que razón tenía la letra del tango.
Cada vez que lo escucho siento la presencia de mi padre... no se aún despues de 55 años si creer en el más allá, pero si estoy seguro que una fuerza entre nostalgica y triste me invade con cada nota de la melodía, como si mi padre estuviera mi lado cantando y siempre en momentos de bajón...(tambien es casualidad que la oiga siempre en esos instantes ¿verdad?.. pues es así), el susurro desgarrado me da nuevas fuerzas, el tiempo... todo lo arregla..."veinte años no es nada"...cuando uno ya tiene "las nieves del tiempo plateando mi sien" y pese a los achaques la intención de pasar muchos años aún viendo crecer a los mios envejeciendo a lado de una maravillosa mujer con la que compartir cada instante.
"Volver"... a mi Asturias querida, de la mano de los mios es mi añoranza continua que quiza cumpla no tardando mucho
Nacieron con un móvil en una mano y un ratón de ordenador en la otra, juegan sin levantarse de la silla ni salir a la calle, no saben lo que es hacer caminos de tierra para jugar a las carreras de chapas ni usan un clavo para jugar, ni construyen un patín con rodamientos y tablas, no saltan a la comba ni juegan al escondite francés, pero son capaces de tener el mundo en sus manos, comunicados con mas de 20 millones de usuarios, compartiendo fotos, música y su vida a través de una pantalla, ocultando sus verdaderos sentimientos y creando avatares de su propia existencia, imágenes ficticias de una existencia ideal que ellos mismos crean en sustitución de su vida cotidiana y real. Se enamoran de ídolos de barro (quizá como nosotros) y han perdido los ideales de lucha y protesta que tuvimos en los años 60, ya no se manifiestan en las facultades no hacen huelgas por la libertad, la igualdad, ni piden amnistías. Les preocupa la ecología por que en su mundo los mensajes catastróficos sobre el futuro de nuestro planeta son el pan nuestro de cada día, viven mundos asolados por guerras nucleares y catástrofes apocalípticas, luchando con seres imaginarios y se ríen de nuestras pistolas de juguete, de nuestros indios y vaqueros, de nuestros ladrones y policías, se relacionan a través de Twenti, de Hotmail o Senond live y sus alegrías y desgracias parecen ser tan virtuales como su vida ficticia creada por sus deseos y no por una vida real, y yo me pregunto ¿Son felices así?,¿Qué futuro les espera cuando choquen con la dura realidad de la que huyen?, cuando tengan que enfrentarse de verdad al egoísta, al trepa, al impresentable de turno, a la contrariedad del día a día, a que otros te manejen y cambien tu vida o tus esquemas preconcebidos, cuando tengan que resolver su subsistencia diaria y encarar un problema que no puedan solucionar pidiendo puntos al administrador del programa o ganarlos con una acción heroica ante un monstruo alienígena.
A mi también me hubiera gustado diseñar mi vida virtualmente, poco habría cambiado de la misma, quizá nada, pues no aspiro a imposibles y trato de ser lo mas realista en un mundo virtualizado, idealizado, manejado y programando por la publicidad machacona de televisión y prensa en la que continuamente se nos presentan modelos ideales difíciles de alcanzar. En fin una segunda vida paralela a la real, no me llama la atención, prefiero sentir el dolor y saber que vivo, la contrariedad y saber que vivo, la desilusión y saber que vivo, el cariño de la familia y saber que vivo, la ironía del destino y saber que sigo vivo
Hoy debe de ser mi día…
¡Que inocente soy!...
Aún creo en la amistad
Aún creo en que a pesar de todo..todo puede ir mejor
Aún creo que la gente es sincera
Aún creo en que la libertad existe
Aún creo en la Solidaridad
Aún creo en la mano tendida
Aún creo en que con esfuerzo todo se consigue
Aún creo en el compañerismo
Aún creo que no hay mala fe
Aún creo en el perdón y en ser perdonado
Aún creo en que el tiempo todo lo cura
Aún creo en el futuro
Aún creo que el pasado no fue mejor
Aún creo en que la enfermedad es curable
Aún creo en la suerte
Aún creo en la sapiencia de mis maestros
Aún creo que creer es bueno…
Y creyendo me he sentido INOCENTE por creer en tantas cosas
HOY DEBE SER MI DIA….
Hoy me he sorprendido trabajando y silbando por lo "bajini" una melodía que debía de ser contagiosa ya que al cabo de un rato casi la totalidad de mis compañeros la coreaban inconscientemente... hacia mucho tiempo que no silbaba, que no canturreaba algo mientras hacia mi trabajo y es que estoy contento...debo confesar que en un principio tomé con cierto recelo ,hacer un trabajo monótono, repetitivo, mecánico, reglamentado, estatutarizado, estandarizado, encorsetado, rompiendo mi habitual ritmo de los últimos 22 años hoy y gracias a la cancioncilla puedo decir que toda duda sobre el trabajo ha desaparecido, el miedo inicial, cada vez que tenia que encarar alguna nueva labor administrativa, no existe y mi seguridad ante cada problema que pudiera plantearse es casi ya absoluta y hago las cosas silbando.
Y es que, no hay mejor indicador que un silbido para saber si las cosas van bien o mal, silbamos ante una mujer espectacular, ante un gol en el partido y silbamos cuando hemos conseguido quitarnos un peso de encima y silbando silbando, sabemos si las cosas van medianamente bien o mal si no existe silbido.
Hacia mucho que no silbaba y hoy he vuelto a silbar.
Desde hace algún tiempo uno no vive con los sobresaltos que nos dan las noticias, bombas como la de un guardaespaldas corrupto, atentados contra la ciudadanía como la de una banda de impresentables vestidos de policías municipales, explosiones como la de una conocida que no encuentra vestido de boda o amenazas de una starlette a un presentador de TV... ¿Dios mío donde hemos llegado?, las noticias no nos cuentan lo mal que lo están pasando los ciudadanos que no llegan a final de mes con las subidas de Euribor, las subidas del precio del pescado, las subidas del precio de la gasolina, las dificultades para hacer llegar a fin de mes un sueldo exiguo "menos que mileurista" y casi común a la mayoría de los ciudadanos, solamente cuando un grupo de transportistas pide ayuda, apoyado por los pescadores que ya no pescan por que no les es rentable, levantan la voz y cortan carreteras, es cuando los medios de comunicación se ponen manos a la masa y nos abruman y alarman, cuando la gente comienza a ver que las cosas no van bien, que hay mucho tajo por cortar y que vivimos en un país en el que la política no sirve para resolver los problemas del ciudadano ( y me da lo mismo que el político sea de derechas, de izquierdas, de centro de levante o de poniente), todos parecen dormitar en el sueño de los vencedores sin ocuparse de quienes les pusieron en el poder, ese poder que no detentan como debían y únicamente parece exhiben para hacerse la foto de turno.
Uno, que nunca fue político beligerante, al que da lo mismo que el gobernante sea de derechas o de izquierdas, blanco o negro y que lo único que pide es que nadie pase necesidades, que el trabajo rinda económicamente en función de lo trabajado y que este no falte a nadie, hoy hago una excepción y me meto en política haciendo una critica a la política misma que se esta llevando en esta nación, donde parece importar mas, que un torero salga a hombros en la Monumental, se gane un partido por la selección,por cierto 4 a 1 contra Rusia (¡Si levantara la cabeza quien yo me se!) o una señorita fea de un culebrón se vuelva guapa por mor del guión.
Estamos como hace muchos años en época del "general", donde los Toros y el fútbol acaparaban las noticias para que nadie hablara, nadie pensara y la paz fuera la de los cementerios.
Las pocas noticias claras llegan a cuenta gotas en cada telediario y siempre curándose en salud y envueltas en noticias sobre riadas, cambios de imagen de alguna actriz, bodas y banquetes nupciales y la crónica negra que tanto parece gustar en nuestro país. Y uno se pregunta... ¿para cuando soluciones concretas?, ¿para cuando una política clara, venga de quien venga?, ¿para cuando un programa de gobierno, no basado en la critica al oponente y que nos deje un país donde poder vivir sin sobresaltos?, ¿para cuando ideas claras y soluciones precisas?...ya va siendo hora de olvidarnos de la "pandereta", los "toros", la "guitarra" y el "flamenco" como simbolos de un pais y convertirnos en un país EUROPEO, sin tópicos sin la cacareada "diferencia" que se añadía siempre a la palabra España, tenemos mentes lucidas y preparadas igual que cualquier otro país, técnicos y estudiosos que siempre demostraron su valía y nunca fueron reconocidos en su tierra...¡Dejarles paso!... a lo mejor arreglan esto...
Cuenta una leyenda india que había un malabarista cuyo espectáculo consistía en mantener una pértiga con su barbilla mientras por ella trepaba una joven hasta lo alto de la misma. Cierto día el malabarista ante el temor de sufrir algún accidente habló con la joven y le dijo:
Para evitar un percance, a partir de ahora estaré atento a lo que tú haces mientras tú deberás estar atenta a lo que yo hago.
A lo que la joven respondió:
No, lo correcto es que yo este atenta a lo que hago y tu atento a lo que tu haces.
El éxito en esta vida está en librar las batallas propias y no las de otros.
Cuento esta pequeña historia, tratando de convencerme una vez más, de que mi batalla contra una vieja enfermedad que me ha acompañado durante toda la vida, solo la, puedo librar yo, médicos, cirujanos, rehabilitadotes, pusieron su empeño en mejorar una situación que siempre acabó con su paciencia y la frase ¡Hemos hecho todo lo que podíamos! (me sentí desahuciado). La cirugía, cuyos avances ha sido impresionantes, nada ha podido hacer, (cinco operaciones no sirvieron de mucho pese a que en su día las técnicas aplicadas tenían la expectativa de ser algo innovador, me sentí conejillo de indias) la rehabilitación, parece que tiene un límite al que siempre llego tras unas sesiones y del cual no se puede pasar, los medicamentos solo son, engañar al dolor y a las fuerzas que en algún momento pueden faltar. En fin, la batalla diaria de mantener lo que uno tiene, solo la puedo librar yo y en mi empeño mantengo un ritmo diario razonable de ejercicio caminando todos los días una hora sin forzar la marcha y recordando a mis piernas que para eso están, para caminar. Aún me queda un largo camino, aún me queda mucho por hacer, aún tengo fuerzas para seguir, mi batalla no ha terminado, solo está comenzando.
"HERE COMES THE SUN" *1
Afanosamente buscaba entre las estanterías, aquel disco de los Beatles, con la melodía “Here Comes the Sun”, que tantas veces había oído junto a él… ¡su canción favorita!...que mejor regalo de cumpleaños…una y otra vez fue moviendo los vinilos leyendo cada uno de sus títulos y a punto estuvo de renunciar en la búsqueda, cuando oyó una voz a sus espaldas que preguntaba a la encargada de la tienda, por el mismo disco y la misma melodía… se volvió y fue entonces cuando vio a aquella chica rubia por primera vez…La encargada contestó que lo tenían agotado y salió de la tienda…
No fue la primera ni la única vez que la volvió a ver, en su segundo encuentro en otra tienda de música , pensó, ¡Es casualidad!... la tercera…¡No puede ser verdad!...en la cuarta ocasión ya entablaron conversación sobre el disco que buscaban y acabaron tomando café, en la cafetería mas cercana, donde descubrieron que no solo tenían en común la búsqueda de aquel disco, si no que además era para la misma persona… fue entonces cuando se olvidaron de los Beatles, de la canción y del novio que compartían…
*1.- Esta es una de mis preferidas melodias de los Beatles y escuchandola escribí este pequeño relato
EL CARTERO
Todos los días, con precisión relojera, tomaba su bolígrafo y papel, lo sobres y sellos y comenzaba el ritual de escribir a su novia, la carta diaria, en la que contaba sus vivencias, preocupaciones, disgustos y alegrías del día…y todos los días recibía carta de su amada contestando sus escritos casi con iguales términos, con iguales preocupaciones por la distancia…
Pasó el tiempo y mientras el mantenía su costumbre diaria, las cartas de ella fueron distanciándose hasta que un día recibió una carta que decía…”Querido Alberto: Desde hoy, no volverás a recibir noticias mías, mañana me caso con el cartero”… ¡Tanto fue el cántaro a la fuente!...ese es el peligro de escribir mucho a la novia…
Si hace unos días me encontraba en situación de "agredido", hoy el desagravio de un buen amigo me reconforta y hace pensar que no todo en esta vida es malo ni bueno, una mezcla de todo un poco le da salsa a la lucha diaria.
Hay quien me ha tachado de "luchador" ( Si ayer tocaban bastos hoy tocan espadas), mi lucha si así se puede llamar no es mas que intentar que un trabajo diario sea y salga lo mejor posible de tal manera que cuando la jornada termina mi satisfacción personal por el trabajo hecho me deje descansar sin preocupaciones de cosas pendientes o asuntos sin resolver.
Aveces echando la mirada atrás yo mismo me sorprendo del camino recorrido, no siempre en buenas condiciones y aveces con esfuerzo físico que en aquellos momentos no parecía tal y ahora si tuviera que volver a hacerlo quizá lo dudaría un instante.
Una de aquellas situaciones que con mas fuerza recuerdo fue allá por el año 1994,en mi incorporación a Athena seguros el día de la entrevista con todos los directores de área y el Director General...Una jornada entera en Madrid, cada hora una entrevista con uno de los Directores... una comida en la que uno se sentía observado, medido,estudiado, examinado...y una caminata de casi dos kilómetros por el centro de la Capital, con el suelo mojado por la lluvia. ( Aún no tenia mi aparato ortopédico y mi caminar era dificultoso, en la mano derecha el bastón y la izquierda sujetando la pierna), flanqueado por dos directores comerciales tuve que mantener su paso durante el paseo a que se me sometía, sin dar muestras de cansancio, disimulando la falta de "resuello" y llegar al destino fijado igual que cualquier otro hubiera hecho...¡Objetivo conseguido!...hoy, hubiera pedido un taxi, pero entonces,la inconsciencia, el intentar demostrar lo que hoy no necesito demostrar a nadie,quizá el pundonor personal... o ¡que se yo!...hizo que me la jugara caminando sobre suelo mojado a un ritmo muy superior al que debía de hacerlo, corriendo el riesgo de una caída y forzandome hasta un punto que no puedo hoy imaginar...¿ Que tontería verdad?...Pues esa era mi lucha... las espadas en alto...
Termine hablando con mi sombra, era, como si en el mundo hubiera ocurrido una gran catástrofe y fuera yo el único superviviente, el silencio de las calles vacías aumentaba mi sensación de soledad y paso a paso recorría el camino mientras en mi cabeza recordaba cuantas veces lo hice sobre aquella moto regalo de mi padre, que fue mi único medio para poder moverme libremente por la ciudad, ahora no me atrevería, demasiada circulación, demasiado coche circulando en la ciudad. Hace pocos años tuve la oportunidad de volverme a subir a un vehículo de dos ruedas de un compañero de Valladolid, aún con la corbata puesta me coloque el casco y salí por una de las calles cercanas a la Sucursal, di la vuelta a la manzana y cuando llegué a la altura de Juanjo, solté un: ¡Esta es la ultima vez!. Pocos metros antes de llegar hasta mi compañero, tuve que parar en un paso de peatones, como siempre mi pierna derecha se apoyó en el suelo en el momento de la parada, pero esta vez, ocurrió algo distinto, sentí ya entonces la falta de fuerzas y temí caer, fue cuando a mi pesar, ya que disfrute de la vuelta, tomé aquella decisión que mantengo por imperativo fisico. Hoy he recuperado una vieja foto de aquella moto, guardabarros cromado, ruedas de tacos, deposito pintado de amarillo y un manillar espectacular para la época. A esta le sucedió con el tiempo una scooter roja con la que acudía al trabajo ante la falta de aparcamiento para el coche. Desde el año 1991 no había vuelto a montar en moto, por unos momentos sentí esa sensación de libertad y ese olor de gasolina mezclada con aceite, tan característico de las motos. Eran otros tiempos y uno tenia fuerzas para disfrutar de estas maquinas que hoy me son prohibidas por las circunstancias.
Hay ocasiones en las que habría que hacer como en las inundaciones, poner una marca, ¡Hasta aquí llegó el agua en el año X...! y una de esas ocasiones la estamos viviendo en la actualidad con las manifestaciones de políticos, banqueros, empresarios y hasta sindicalistas que hasta el presente nos parecían personas serias y sensatas en las que dejábamos en sus manos nuestro futuro y les autorizábamos a administrar nuestros trabajos y nuestros dineros, ¡Hasta aquí llegó la tontería en el 2010...!,habría que poner ahora, ¿Pero como se puede decir que un parado en formación no es una parado?,¿como se puede prohibir los bocadillos de los niños en los colegios, con el pretexto de que engordan?,¿como se puede pedir que vayan a la huelga los abuelos el próximo día 29? - ¿Quien de ellos hará servicios mínimos cuidando bebés? ¿Quien con setenta y muchos años va a hacer de piquete, para que el abuelete de turno no se pase dando potitos a algún infante en el parque?, ¿como se puede pedir a los jóvenes que para conseguir trabajo engorden sus curriculums? (Quizá con formación y estudios falsos como hizo Roldán en su día), ¿como se puede estar prohibiendo el tabaco (que según dicen, mata lentamente y uno la verdad es, que no tiene prisa por morir), mientras por otra parte se permite que uno pueda firmar un "testamento vital" por el que te quitarían la vida raudamente si ya no tienes solución, desconectándote de los soportes vitales?. ¿Como se puede permitir a una menor abortar sin el consentimiento ni conocimiento paterno, mientras que para una operación de cirugía plástica necesitan autorización expresa?, ¿como ecologistas y antitaurinos se manifiestan en contra del maltrato animal y mientras olvidan al pequeño inmigrante sin escolarizar o protegen al buitre negro olvidando cientos de niños abandonados de los que casi nadie habla o se acuerda?.Un buen amigo dice ¡El mundo esta loco!, y yo añado, ¡y de remate!. Esto no parece tener fin, cada día una noticia nueva sobresalta mi ánimo, con una nueva estupidez en boca de personas que se supone deberían tener la formación suficiente para no caer en tales tonterías ¿O es que carecen de esa formación?, mucho me temo que así sea y estemos en manos de auténticos analfabetos.
No voy a mencionar nombre de políticos,(los hay de todos los colores), empresarios ni prebostes, pues están en la mente de todos. Tampoco voy a hacer un alegato partidista, pues ningún partido me convence en estos momentos, solo pretendía reunir en este post, unas cuantas tonterías que uno ha oído en estos días y me sirven de consuelo ante la sordera que cada día va siendo mas patente en mi (otra gotera más) ¡Total para lo que hay que oír! ...¿Verdad?.
Todas las tardes, como cumpliendo un rito litúrgico, casi sagrado, abro mi portátil y entro en tres blogs, de tres amigos distantes en el espacio, cercanos en el sentimiento.
Uno, un gallego con sorna y un sentido el humor, que no se por que me recuerda al que tenia mi padre en sus buenos tiempos. Otro, un cabreirés amigo de los buenos manjares y vinos, erudito en mil historias y compañero de muchas horas de trabajo, amigo donde los haya, y un tercero, catalán inteligente que fuera director de recursos humanos y ahora interlocutor amable del que uno aprende de sus viajes e historias,¡Pena no haberte conocido antes!.
Tres blogs enlazados entre si, a los que se puede tener acceso desde cada uno de ellos, al resto. No ha sido por acuerdo verbal, ni escrito, todos pusimos enlaces de los blogs de los otros, en el nuestro y creamos una red de amigos unidos por un pasado común, haber pertenecido a la misma empresa. Dos están ya prejubilados, lo otros dos, sobrevivimos en un mundo difícil y complicado por la situación actual. Me consta que mi liturgia diaria se repite en cada uno de ellos y seguimos con interés cada relato, cada duda, cada tristeza, alegría o incertidumbre que el otro expresa, poniendo a veces nuestro granito de arena en algún comentario. Hemos formado sin quererlo, una mesa de tertulia, (de momento la tabla cuadrada) una mesa con cuatro patas (una de ellas cojea), pero sólida, constante, variada, donde los lazos de amistad se amplían de día en día compartiendo retazos de nuestra vidas, de nuestros anhelos, aportando historias curiosas o simplemente diciendo,¡Aquí estamos!.
Adelante caballeros, seguid contando con este lector fiel, al que vuestras historias divierten y hacen pensar.
Un brazo a todos.
Señor juez:
No culpe a nadie de mi muerte, me suicido porque en dos días más que viviera no sabría quién soy.
Verá usted, tuve la desgracia de casarme con una viuda, esta viuda tenía una hija casadera, y mi padre se casó con ella; para mi perdición. De modo que mi esposa pasó a convertirse en suegra de su suegro, mi hija se convirtió en mi madre y al mismo tiempo mi padre era mi yerno.
Poco después mi madrastra trajo un niño al mundo, que sería mi hermano, pero a la vez era, nieto de mi mujer, por lo que yo era el abuelo de mi propio hermano. Con el correr del tiempo mi mujer tuvo un hijo, que como era hermano de mi madrastra, era cuñado de mi padre y tío de su hijo. Mi mujer, por lo tanto, era suegra de su propia hija.
Yo, en cambio, soy padre de mi padre y mi padre y su mujer son mis hijos, por lo que ya soy el padre de mi padre, mi madre y mi hijo son hermanos, mi mujer es mi abuela, ya que es la madre de mi padre, así que yo soy mi abuelo.
Ya ve, señor juez, me despido de este mundo porque no sé ni quién soy.
Firmado: Mi abuelo.
Cuando escribo busco palabras, adjetivos, calificaciones que adornen el texto y mientras lo hago mi mente recuerda el ejercicio escolar de buscar sinónimos y adjetivos a una misma cosa, combate mental al que se nos sometía en las aulas enfrentándonos a compañeros, ganaba el que mas adjetivos aplicaba correctamente logrando una mejor puntuación, dejándonos al resto de los alumnos absortos por la sapiencia del empollon de turno, al cual terminábamos mirando con cierto recelo.
"Pitagorin" (Paco Hernández), "Lumbreras" (Antonio Montejo), "Listillo" (Luis Gómez), siempre recordaré su nombre y las caras de aquellos que la naturaleza dotó para jorobarnos al resto de los compañeros, su mirada retadora en clase, delante del profe, no se sostenía en el patio durante el recreo, pocos jugaban con ellos, pocos les reían las gracias pues estas eran hirientes tratando de demostrar una superioridad mental, que se tenían creída y que el tiempo llegó a demostrar que no era tal.
Los tres fracasaron en sus carreras, los tres mantuvieron su primacía hasta incorporarse a la Universidad, donde fallaron sus fogonazos de ingenio y memoria. Paco nunca terminó su carrera de exactas, Antonio fracasó como abogado y hoy corre turnos en el turno de oficio con los asuntos que nadie quiere llevar, Luis, nunca llegó a ejercer como medico y hoy arrastra un maletin de comercial representante de medicamentos.
Cuando un día conté la historia de estos tres a un amigo, este recordó perfectamente los nombres de hasta otros tres que compartieron aula con él y como ninguno de ellos llegó a destacar en su trabajo posterior. No se si es casualidad o si a todos nos ocurre lo mismo, recordamos a los empollones pero casi ninguno podemos ubicarlos en puesto brillantes, como se baticinaba, una vez superada su carrera universitaria, y si embargo si reconocemos en puestos brillantes tanto de la política como de la empresa a compañeros que no destacaron nunca en sus estudios o que incluso los terminaron tras años de vagar y bagar por las aulas.
Alguien me va a tachar de derrotista, alguien me dirá que doy justificación a los malos estudiantes, que cada cual saque sus consecuencias, la mía es que nada tiene que ver la memoria y reflejos del empollon con el esfuerzo diario y constante del trabajador tenaz que no se rinde ante las adversidades. Por eso, cuando alguien menciona mira a fulanito y te pone por ejemplo a uno de estos empollones de galeria, prefiero mirar al que como una hormiga, día a día y con constancia echa horas ante los libros o en su trabajo diario, sin fiarse del pelotazo o la suerte incierta.
Hoy, en la revista del Colegio de médicos de Salamanca, se publicaban dos páginas dedicadas al Doctor Moraza, su vida, como la de cualquiera, estaba llena de aciertos y errores. Yo fui uno de sus pacientes, mi primera operación con muy pocos años (apenas tenia tres), fue el comienzo de un peregrinaje por quirófanos, con cinco operaciones tratando de corregir inútilmente, lo que la polio había destruido. En aquella época aún no existían los anestésicos modernos, el éter y el cloroformo, eran la única manera de anestesiar al paciente y yo experimenté en aquella ocasión sus efectos, nada agradables os lo aseguro, tras la operación simple de estiramiento del tendón de Aquiles.
Posteriormente, y hasta los dieciséis años, mi peregrinaje de hospital en hospital, de medico en medico, de quirófano en quirófano se hicieron tan habituales que ya terminé por tomar con normalidad mis estancias en las camas de hospital y las interminables sesiones de rehabilitación, hasta que llegado un momento, todo se dio por perdido. No había posibilidad de avance.
Durante años la esperanza de alguna innovación tecnológica o quirúrgica siempre estuvieron presentes, pero la ciencia avanza despacio en materias tan complejas como la cirugía neuronal o la ortopedia, los avances en esta ultima se han limitado a los materiales empleados, mis primeros aparatos ortopédicos hechos de hierro revestidos de níquel, ( pesaban mas de tres kilos y tenían una altura de unos 40 cm.) fueron sustituidos por aluminio procedente de aviones de la segunda guerra mundial, traído desde Alemania por un Ingeniero aeronáutico amigo de mis padres y su resultado fue decepcionante, solo duró unas horas aquel aparato construido con este metal, hoy las aleaciones nuevas hacen que sean mas livianos y duraderos, pero su diseño sigue siendo mas o menos, el mismo de hace 50 años, poco han variado,"los estabilizadores de marcha" (que es así como se denomina a estos aparatos), únicamente las prótesis totales,(para amputados), tienen avances realmente espectaculares, debido a las investigaciones americanas y a la proliferación de lesionados por las bombas antipersona y uno tiene que ingeniárselas rediseñando rodilleras, cierres, protecciones y hasta botas si quiere ganar algo en comodidad y seguridad....vamos...el yo me lo guiso ...Pocos ortopedas se dedican a innovar y si lo hacen es por las sugerencias que los usuarios hacemos sobre estos aparatos, con el handicap añadido de que en la gran mayoría de los casos no se pueden generalizar estas adaptaciones,ya que son muy personales y no exportables al resto.. En fin, las ciencias adelantan que es una barbaridad, en todo menos en lo que a uno atañe...paciencia, algun dia haran un aparato turbo alimentado con expansor de velocidad y control automatico de cierre, con filibotes y escorchapines...jejejejejejeje ALTA TECNOLOGIA....
Cuando comencé a escribir en este blog, me prometí arrancar una sonrisa con cada uno de los post que iría escribiendo, pero el tiempo terminó haciendo que fuera un baúl de recuerdos, aveces lamentos en momentos difíciles y se perdió parte de mi intención de arrancar una sonrisa cada vez que alguien abriera este rincón en el que relato mis pensamientos. Quizá los últimos tiempos me trajeron demasiadas preocupaciones que hoy el tiempo ha ido relativizando y vuelvo a volcar en mis escritos ese humor que día a día aplico a mi existencia. Una sonrisa, la parte chistosa de situaciones complicadas o lo absurdo de algo que tomamos por muy serio son la mejor medicina para esos momentos de bajón en los que todos nos encontramos alguna vez. Hoy os contaré que ocurre cuando uno le da muchas vueltas a las cosas:
Cierto día pinché una rueda, con tan mala fortuna que había olvidado el gato en casa, alcé la vista y vi. una señal indicando que había una gasolinera a dos Km. y cerré el coche encaminándome a la misma, mientras andaba el camino pensé, ¡no se para que voy a ir si me van a decir que no me dejan un gato!, pero seguí andando por si las moscas mientras la dudas me asaltaban ¡no me van dejar el gato, seguro que no me lo dejan!, no obstante ya solo quedaban unos metros continué el camino, asaltándome de nuevo las dudas, ¡Me van de decir que no hay gato, que vaya a la porra!, tanto di vueltas al asunto, que al llegar a la gasolinera y con la cabeza auto calentada por mis elucubraciones abrí la puerta de golpe gritando ¡saben lo que les digo, que se metan el gato por donde les quepa! y me volví a buscar el coche sintiéndome muy desahogado, eso si, pero sin poder arreglar el coche que al final tuvo que arrastrar la grúa de asistencia.
Muchas veces pensamos que las cosas van a ser peor de lo que luego son y terminamos nosotros mismos estropeando lo que va por buen camino.
Que la vida hay que vivirla, no es ningún secreto para nadie, (mas aún, yo diría que es una perogrullada lo que acabo de escribir y lo podría entender hasta un niño de cinco años-¡Que traigan un niño de cinco años!), de cómo se viva y disfrute o padezca la misma depende solo de uno. Aquí no hay consejos que valgan ni buenas intenciones, solamente la decisión intima de vivir y disfrutar de las pequeñas cosas, de arrinconar temores y rencores, de crear momentos dulces y echar a la cuneta los dolorosos, dejando en el camino lo malo y desagradable, encarando el futuro con esperanza y la alegría de que uno vive y trata de seguir adelante, aunque sea con dificultades, pero siempre adelante.
Ya no es cuestión de que uno se sienta bien, hay que hacer que los que te rodean, compartan contigo esa alegría de vivir, de poder levantarse cada día y dar gracias por ver el sol, por sentir el frío de la mañana y quizá por padecer ese dolor incordia, que en el fondo no hace otra cosa que recordarte lo frágil que eres, pero también que estas vivo.
Los últimos días han sido tristes, no obstante, uno ha encarado esa tristeza con dos armas muy poderosas, LA ESPERANZA y el HUMOR, un humor que ha podido parecer a alguien, fuera de tono, cuando tratando de romper la seriedad de determinadas situaciones he comentado:
Menos mal que el refrán dice- "parece que nos ha mirado un tuerto"- pues si dijera-!parece que nos ha mirado un cojo"- a mi me habrían tirado ya por la ventana. La mayoría de las ocasiones he logrado arrancar una sonrisa, y de eso se trata, de hacer reír, de descargar tensiones, pues estas vienen solas y nunca son buenas compañeras de camino.
Hay armas mas poderosas que las de fuego, incapaces de lesionar a nadie, pero capaces de desarmar al enemigo mas fiero, al que viene con ganas de guerra y al que es incapaz de asumir que sus semejantes pueden ser superiores en algo a él mismo.
Una de esas armas, es la sonrisa, que unida al humor inteligente y no grosero son capaces de desmontar argumentos airados que expresados a voces y con malos modales pretenden justificar en ocasiones lo injustificable.
No hace mucho hablaba en este blog del cabreo nacional, ese cabreo que ya se ha asentado en casi todos los españolitos de a pie, aumentado por la situación de crisis actual y la presión generalizada de las deudas, hipotecas, paro, jubilaciones anticipadas, etc.
Solamente cuando alguien, es capaz de hacernos reír, olvidamos los agobios diarios, las prisas, el mal humor y llegamos a prestar mas atención a lo que nos cuenta, teniendo una mejor predisposición a los posibles argumentos que pueda esgrimir entre broma y broma.
Todo esto, que puede parecer una tontería, en el fondo lo es, por lo obvio, pero me ha servido en más de una ocasión para amansar interlocutores airados, impacientes, intransigentes, nerviosos que a diario se nos presentan en el trabajo.
Tengo la satisfacción personal, de haber superado en más de una ocasión la prueba y cada día, mientras me afeito, y tras preguntarme ¿cuando me hice yo esta foto de carné tan grande?, ya voy preparándome para la lucha cotidiana mentalizándome ante el espejo de que el humor, el buen humor se entiende, me va a ayudar durante todo el día. Haced la prueba, recordar un chiste gracioso al levantaros y veréis como la mañana se da mejor.
Ahi os dejo uno...
"El otro dia ligue con una extranjera, que me dijo que me enseñaria el Bulgaro... y resultó que era un idioma"...
Si hay una ley que parece infalible y superior a cualquier otra establecida por la humanidad, esa es la Ley de Murphi, creada por un ingeniero aeronáutico que establecía como premisa fundamental "Que si algo es susceptible de que salga mal, seguro que saldrá mal"..."que entre varias opciones malas, siempre se acabará eligiendo la peor"..."que si algo puede empeorar, seguro que empeora" y otras tantas sentencias que no dejan mucha posibilidad a que uno se sienta ilusionado y optimista leyendo los enunciados de esta archiconocida ley...
Pues no... no estoy del todo de acuerdo aunque todos cuando leemos este libro en cada párrafo asumimos que es cierto lo que se nos cuenta ...No es cierto que la tostada caiga siempre por el lado de la mantequilla, a veces cae bien y en el peor de los casos acabas pisándola y resbalando sobre ella...No es cierto que si algo puede salir mal seguro que sale mal...a veces sale aún peor...y cuando sale bien no nos acordamos de computarlo como un tanto en contra de ley.
No sé por que "demonios" todos tenemos tendencia a ver la parte mala de las cosas y nunca nos percatamos de lo bueno...Si uno ha tenido un accidente de coche, solo vemos los abollones y no nos damos cuenta de que el vehículo va a estar parado durante un tiempo, sin gastar gasolina (ahorro), sin polucionar el ambiente (ecología), sin crear peligro a otros (Seguridad), ahorrándonos cabreos al conducir (higiene mental) e incluso sirviéndonos a veces de disculpa para escaquearnos del trabajo (picardía elemental).
Igualmente, cuando se nos prohíbe fumar por "decreto ministerial" (no entro en la prohibición medica pues eso es harina de otro costal), en principio asumimos que la Ley de Murphi tenia razón y todo va de mal en peor y ¡No es cierto!...Uno saca mas gusto al cigarrillo fumado a escondidas (Como en el Colegio) y revive aquellos tiempos en que había que esconderse del "profe" ,gorrón de turno, cuya mayor afición era cazar incautos para castigarles a llevar cinco cajetillas por haber fumado en el recreo (regreso al pasado), Saltarse lo prohibido, sin causar mal a nadie produce sensación de rebeldía contra el Estado propia del año 68 (desobediencia civil, revolución, contestación al poder establecido),Encender un cigarrillo tras una tensa reunión de trabajo donde no se pudo fumar...(las puertas del cielo, el nirvana)...
Lo siento mucho, pero creo que Mr. Murphi se equivocaba, solo es cuestión de buscar la parte buena de las cosas, por ejemplo que mientras has estado leyendo este alegato en tu ordenador, este no se ha colgado, nadie te ha mandado un correo basura y en casa te han dejado un rato tranquilo para leer algo en el Blog de Fernando, y quizá hasta reconocer que solo vemos lo malo...
Largo y paseado fin de semana ha sido este último, caminando por las calles de Madrid en compañía de toda mi familia. La alegría de ver a mi hija (partimos camino, ella se acercó a Madrid y nosotros también para poder estar con ella), pasear por las calles de la Capital flanqueado por Fernando y Julia, ante la atenta mirada de Charo que vigilaba mi nivel de cansancio a cada paso, me ha servido para romper un poco con la rutina diaria y volver a demostrarme que soy capaz de caminar durante cuatro horas seguidas, si la caminata es en compañía de seres queridos y distraído por conversaciones y rutas nuevas que explorar.
Verdaderamente Madrid, "será una gran capital cuando la terminen", Todo son obras, pavimentos levantados frente al palacio de las Cortes, calles llenas de vallas rebajando bordillos de aceras y cortes de trafico en calles que uno no esperaba encontrar. Árboles en peligro frente al Museo Tissen, proyectos y soterramientos varios hacen de Madrid una ciudad tomada por las maquinas y las obras, donde se pretende ocultar el trafico rodado bajo las calles creando una ciudad subterránea difícil de imaginar, pero que ya tiene vida propia en muchas zonas.
Gran Vía, Callao, Puerta del Sol, Plaza de Neptuno, Cibeles, Puerta de Alcalá y regreso por Alcalá a Gran Vía y Puerta del Sol, fue la caminata de una mañana soleada mientras escuchaba a mis hijos contarme sus pequeñas aventuras diarias en las que me veía reflejado a su edad, llenos de ilusiones y proyectos con toda una vida por delante y unas energías que yo, hoy puedo tener mermadas por el desgaste de los años, pero aún suficientes para seguirles el ritmo sin entorpecer sus caminatas de fin de semana.
He vuelto con la cabeza despejada, ilusionado por haber compartido horas tranquilas con mis hijos y mi mujer, que también necesitaba de estos descansos rompiendo la rutina del trabajo diario, cada vez más exigente, cada vez mas apresurado.
El sol de un extraño otoño, sin lluvias, sin fríos excesivos fue nuestro compañero durante estos días y esa temperatura que yo llamo, "norteña", en la que me encuentro como pez en el agua, fue la que me ayudó a caminar sin cansancio, sin excesivos dolores y disfrutar de una ciudad que aunque tomada por los agricultores manifestándose, siempre abarrotada de vehículos, sigue siendo acogedora y fácil de caminar. Si en algún post dije "siempre nos quedará París" hoy puedo decir "o Madri" que esta mas cerca.
Imagen del original
Imagen modificada
De mis amigos es conocida mi afición a todo lo relacionado con la informática y en especial con los móviles y PDA, de los que he tenido oportunidad de probar varios modelos, modificando incluso su software o añadiendo a los mismos aplicaciones y configuraciones distintas a las que traen de fábrica.
Uno de los últimos modelos ha sido el HTC Touch, del que inserto imagen de cómo ha quedado tras la nueva configuración,a la que le he sometido, tratando de hacerlo similar en apariencia al famoso Iphone, que me ha decepcionado.
La publicidad suele ser buena en estos aparatos, máxime cuando en Internet hay foros donde se analiza con detenimiento cada uno de ellos y se llegan a "destripar" literalmente, pero este no es el caso, la publicidad no dice que mientras navegas con tu iphone en Internet, las llamadas telefónicas suelen no entrar, que la navegación en Internet es lenta (con aumento de tiempos de conexión), que no hay apenas aplicaciones disponibles para configurarlo o modificarlo como puedes hacer con las PDA, que usan sistema Windows móvil (en las que tienes mas de 2.000 programas de software gratuito, para poder hacer lo que quieras) y un sin fin de inconvenientes. En fin..."gato por liebre"...como hacia un cartero ya fallecido de un pequeño pueblo asturiano ( Gobiendes), empedernido cazador, que cambiaba sus liebres por "gatos", a los cuales encontraba mas suculentos que su caza...¡Para gustos hay colores!, yo de momento me quedo con la liebre...Que funciona.
Campos yermos al sol de un verano castellano, espigas doradas que se mecen al son del viento imitando el oleaje del mar, un solo árbol en la lejanía y casas de adobe en las que la calima se resiste a entrar. Pañuelos en la cabeza y la cabeza tapada por un amplio sobrero, para que el rostro no se queme, sentados en una silla de madera sobre el trillo tirado por el burro, una y mil vueltas, el grano se separa de la paja que luego será aventada.
Esta vieja estampa del agricultor castellano quedó grabada en mi memoria y no se bien por qué, es una imagen vista desde el coche mientras recorríamos pueblos de Salamanca y Zamora, camino de la verde Asturias donde tres meses al año escapábamos de los calores de Castilla. Quizá lo rudimentario de la labor, el temor de las mujeres a quemar su rostro, motivo por el cual se tapaban de aquella manera, la soledad de unos campos abrasados por el sol. ¡Que se yo!... pero en mi quedaron aquellas imágenes fugaces de una castilla pobre en la que la tierra solo era cultivada por los pocos que no emigraron a Suiza o Alemania, en busca de un mundo mejor. Tiempos de post guerra en los que yo no entendía aquellas historias en las que se hablaba de guerra entre hermanos y en las que cualquier idea de libertad era sofocada como si de un anatema se tratase. Desde aquel viejo 600 pasaron ante mi, pueblos tristes de gentes tristes que consumían su tiempo en un país triste.
Realmente, soy un tipo con suerte... a medida que van pasando los días, que mi cabeza comienza a hacerse con el control de los sentimientos (me refiero a los negativos), que voy logrando encauzar el miedo natural que estas cosas producen, me doy cuenta que no todo el mundo tiene la oportunidad de recibir un aviso a tiempo, que no todo el mundo tiene la inmediatez de tener cerca un medico, (que incluso cuando paseo la llevo del brazo) que no a todo el mundo la solución a los problemas esta en buenas manos y muy cercana, que tarde o temprano esto habrá pasado como un episodio mas de mi vida en el que he aprendido a tener miedo y estoy aprendiendo a dominarlo.
Se terminaron las meriendas con chorizo, con lomo, los huevos con farinato y hasta el cocido Maragato, el chocolate, los torreznos y las patatas meneas. Mi cuerpo ahora necesita cuidados que antes no le di y por eso ha protestado, para que tenga cuidado y no siga siendo un imprudente.
Aún me quedan días hasta entrar en el quirófano (ya sabéis, listas de espera de la Seguridad Social) y mientras, tengo la suerte de seguir acompañado en la distancia por un batallón de amigos que me llaman, envían correos, me paran en la calle (nunca creí conocer a tanta gente y que tanta gente me apreciara, bajar desde casa a la Plaza Mayor supone pararme con cuatro o seis personas que se interesan por mí). Soy un tipo con suerte y en mis manos esta seguir teniendo esa suerte que quiero compartir con todo el mundo si Dios quiere por muchos años mas.
Esta mañana,abrí los ojos, sin ver aún el mundo real... seguía en mi sueño, acompañado del hombre de hojalata, del espantapájaros, de Dorothy, seguía con el miedo de un león acobardado que trata de hacer frente a la vida andando el camino de baldosas amarillas, ese camino que tiene un final en el que la esperanza es lo que cuenta. La compañía ayuda y el camino se hace más llevadero, pero la andadura es larga, tanto como para que las fuerzas fallen en momentos determinados, como para que los temores y dudas te asalten a cada paso y las lagrimas del león cobarde vuelvan aparecer.
Hoy en Oz, me he sentido león y le he comprendido, pero allí estaban Dorothy, el espantapájaros y el hombre de hojalata, ayudándome a caminar en busca del valor perdido. ¡Que largo es el camino de baldosas amarillas! y cuantos temores acechan en el bosque, camino de la Ciudad Esmeralda.
(No he podido incluir mi canción preferida:"En algun lugar sobre el arco iris",), pero algun dia...algun dia volaré sobre el arco iris...
Me senté, solo con la intención de reposar un instante, después de la larga jornada de trabajo (No me equivoco al decir que últimamente casi todo acaba sobre mi mesa y todas las visitas se dirigen a la misma, ni de momento voy a hacer comentarios sobre este punto en el que tengo las ideas muy claras).
Mi intención de descansar solo unos instantes se convirtió en un profundo sueño, apoyado el codo en el brazo del sillón con la mano en la cara, sentí como Morfeo se hacia dueño de la situación y me trasportaba a otra realidad, la realidad imperiosa de descansar. Esta vez, nada tenia que ver con esos momentos ya asumidos en que mi eterna enfermedad me sume, esta vez era cansancio autentico, ese cansancio satisfactorio de haber estado realizando un trabajo en el que me siento cómodo y en ocasiones desaprovechado (también esto es harina de otro costal).
Como suele ocurrir en estos casos, (Freud sabría dar explicaciones del por que) se produce un repaso de lo vivido en las ultimas horas, mezclado, a veces realidad irreconocible y otras con aspecto premonitorio como si de presentimientos se tratara.
No sé exactamente cuanto duró el sueño, lo que si sé es que desperté sobresaltado, con la cabeza aún pesada por la modorra y un extraño temblor de manos. Imágenes ficticias mezcladas con reales y palabras de un mal sueño, rebotaban en mi cabeza sin poder aún distinguir ficción de realidad. Una vez despejado caí en la cuenta de que el sueño había sido un poco como "marear la perdiz" inconscientemente, sobre un comentario escuchado en el que se me ponía como justificante, más bien excusa de que algo no funcionaba bien al cabo de dos años después de haber dejado mi puesto anterior...sonreí y pensé... ¡Que pobre es la gente mentalmente!, si dos años después no han sido capaces de corregir, si es que existió algún defecto en mi gestión (uno no es perfecto pero se consuela viendo que hay quien lo es menos aún), A que extremos se puede llegar para justificar lo injustificable, siempre habrá quien recuerde que hace años uno hizo o dejó de hacer algo y lo utilizará para justificar su incapacidad, torpeza, ignorancia, inexperiencia, dos o tres o cuatro años después...Quizá me muera ( Dios quiera que sea muy tarde) y seguirán usándome de justificación para lo injustificable, ¡Que pena! que mi sueño no sea tal y sea una realidad, a todos nos usan, tanto si estas arriba, como si estas abajo, el "yo no he sido, no es culpa mia" dicho señalando con el dedo a otro, es un gesto tan común que ya no me debía de sorprender, máxime cuando lo vi, utilizar señalando a otro compañero que por suerte para él, se retiró o lo retiraron a descansar,¡Que pena de sueño que no fue tal!
Una marea de gentes ataviadas de color rojo, entonando canciones, tocando cornetas (me niego a llamarlas de otra manera), exaltación patria como nunca había visto, banderas en los balcones y ventanas, juerga nocturna que hacia olvidar penas y conseguía lo que todos los políticos reunidos no habían conseguido nunca, que todos nos sintiéramos españoles, que todos nos sintiéramos España. Lo habían logrado un grupo de jugadores que pasarán a la historia como los grandes conquistadores, junto a Hernán Cortes, Colón, Magallanes. Desde mi balcón me negué a ir a la cama y dejé pasar horas al fresco de la noche adhiriéndome a ese movimiento único y quizá irrepetible. Uno que nunca fue futbolero se ha sentido contagiado por el entusiasmo familiar de dos forofos (mi mujer y mi hijo) que han gritado desaforados cada jugada, cada patada recibida por los nuestros, cada falta no pitada llegando al paroxismo con el gol de la victoria.
Hoy he visto un país en el que el paro, la crisis y cierre de empresas, la bajada de sueldos a los funcionarios, quizá la congelación de las pensiones, quedaron en el olvido convirtiendo a España en la mayor fiesta de la historia. Me gusta esta España alegre, feliz aunque sea por haber ganado un partido, olvidando por un momento que mañana nuevamente los políticos volverán a amargarnos la fiesta, hoy, hasta mis vecinos los "chinos" ,salian a la calle gritando ¡Soy español, español!, (Claro que con esas caras nadie se lo va creer, pero lo gritaban plenamente convencidos) Lo que si tengo claro, es que a partir de hoy, cada vez que coma pulpo, entonaré un ave Maria, por si las moscas, no sea que los cefalópodos terminen siendo extraterrestres inteligentes,(ya los veníamos dibujando así en los comics desde hace tiempo) y si así fuera deberíamos incorporales al gobierno del país inmediatamente a ver si resuelven los problemas con su intuición prodigiosa.
Hacer un castillo de naipes, nunca fue tarea fácil, colocas carta a carta con sumo cuidado una tras otra y sobre otra, elevando cada vez mas el listón y temiendo que una inoportuna racha de aire arruine lo conseguido y tengas que volver a empezar… así es la vida, como un castillo de naipes, impredecible en su comportamiento y conseguido con un esfuerzo diario y continuo, rogando que nada de te lo eche abajo.
El desvelo por la familia y la mano tendida a un amigo en apuros, dar solución a un problema del trabajo y conseguir un día mas sin que el dolor te lo arruine, carta a carta sigue subiendo el castillo, escuchar y comprender las quejas de un compañero y aguantar estoicamente un chaparrón en la oficina… otro piso más…enseñar a los hijos que nada es fácil en esta vida y que el esfuerzo diario suele tener su recompensa, que un tropezón no termina con el camino y que el camino se hace andando, que dicen… “el tiempo todo lo cura” y a veces el tiempo es el peor de los remedios y la enfermedad misma…
Carta a carta, paso a paso subes el castillo sin saber cual es tu límite, sorprendiéndote de lo alto que se puede llegar con paciencia y tesón.
El enemigo son el desanimo, la falta de fe, las corrientes de aire levantadas por el vecino, el pensar que uno no puede y no lo intenta al menos…el temblor de la mano al colocar la carta…la duda, la falta de confianza…
Construye tu castillo, con mano firme, seguro de lo que puedes conseguir, sin desanimo, día a día sin flaquear en el empeño y verás con el tiempo lo que puedes lograr.
Si tu castillo cae un día, comienza al siguiente, solo el que no lo intenta no sabe hasta donde puede llegar
Una copa de buen vino, un lugar calido y acogedor frente a una chimenea de leña, donde el chisporroteo de las brasas sirve de música de fondo a una conversación distendida, donde se cuentan mil historias de tiempos pasados y gentes que nos precedieron. Historias de los abuelos que han pasado de boca en boca y a las que el tiempo y cada narrador añade algo nuevo haciéndolas mas atractivas. Puede que nunca las cosas ocurrieran como se cuentan, pero lo cierto es que muchas de ellas aún teniendo un sustrato real han llegado hasta nosotros con tantos añadidos que apenas son reconocibles.
No hace mucho en una de estas charlas de chimenea, surgió una historia ocurrida en el Oviedo del año 37, alguien me contaba que durante el cerco de Oviedo, los nacionales que fueron apresados eran enviados casi a primera línea de fuego a cavar trincheras, entre ellos estaba mi padre, con 26 años, toda una vida por delante, que se presentaba difícil y complicada por una guerra que le había pillado en el momento equivocado y el lugar no indicado. Cuentan que desde la líneas nacionales, sabiendo que sus correligionarios se encontraban en aquella situación tan cerca y tan lejos a la vez, les tiraban piedras y en ocasiones alguna cajetilla de tabaco, tratando de decirles ¡Eh, que estamos aquí!, pero nada podía consolar a quien estaba condenado a trabajos forzados. En este desconsuelo, solo se le ocurrió la salida mas elemental y deber de todo militar preso del enemigo, ¡Huir!,como si de una película al uso se tratara, quien me relata la huida la narra como si hubiera estado presente, cuando en realidad es transmisor de una historia contada por su padre, compañero de fatigas del mío. Cuenta que estando un día tirando de pico en las trincheras, mi padre sufrió el percance de clavarse el pico en pierna derecha (doy fe de que en alguna ocasión me enseño la cicatriz de aquella peripecia), arrastrado por el lodo y bajo la fina lluvia habitual en aquellas tierras fue llevado hasta una vieja ambulancia y cuando era trasladado saltó de ella en una curva, perdiéndose en uno de los bosques que rodeaban el Naranco. Su huida duró tres días llegando no se sabe como hasta Bilbao donde nuevamente fue apresado y devuelto a las trincheras de Oviedo. Nunca contó lo ocurrido en aquellos tres días, solamente se que hizo la promesa de que si salía vivo de aquella, haría el camino desde Oviedo hasta Covadonga, para subir de rodillas las escalinatas hasta la cueva de la Santina, como hizo una vez terminada la guerra. La imaginación añade peripecias a esos días en los que nunca sabremos que ocurrió realmente. Historias del pasado que aún perviven y con ellas nuestros seres más queridos. ¡Ojalá! alguien recuerde mañana las nuestras aún añadiéndoles detalles que nunca llegaron a ocurrir.
Si ayer recordaba situaciones de mi niñez, en las que mi peregrinación por hospitales y quirófanos fueron el pan nuestro de cada día, hoy, por una de esas casualidades de la vida he tenido la oportunidad de charlar durante un largo rato con uno de esos médicos, (ya retirado) para los que fui, como me confirmaba, conejillo de indias, pues no tenían ni medios ni la suficiente información para combatir un mal que en aquella época era un azote y que gracias a Dios quedó prácticamente erradicado.
Hoy me confesaba que todo se hacia por intuición, tratando de paliar lo evidente y sin apenas medios.
Serrarme el fémur para enderezarlo y que el punto de apoyo variara para que la rodilla fuera hacia atrás sin necesidad de que interviniera la musculatura. Insertarme huesos de buey en la tibia para que se favoreciera el riego sanguíneo y la pierna creciera por encima de lo normal igualándose en longitud a la derecha, (no me crecieron cuernos de milagro). Estirar el tendón de Aquiles para que el pie no colgara y tuviera una posición correcta,(esta hubo que hacerla dos veces), reordenar los huesos del pie para que tuviera la funcionalidad adecuada, solo fueron parches que en alguno de los casos dieron buen resultado y en otros solo sirvieron para que estuviera ingresado y convaleciente durante casi un año.
Recordaba con asombro mi capacidad de recuperación y lo poco que me quejaba (llegó a decirme que en alguna de las ocasiones tenían morfina preparada para calmar mis posibles dolores y que no fue necesario nunca utilizarla) y bromeaba sobre como mi presencia en el Hospital Maria Teresa, era causa de que las enfermeras (monjas) estuvieran mas pendientes del pequeño Fernando que del resto de los pacientes, colmándome de dulces y juguetes y tratando de hacerme agradables los días que pasaba hospitalizado.
Con cierta sorna me recriminaba lo inquieto que había sido, caminando por todas partes con ayuda de unas muletas y escayolado, lo que había provocado que en mas de una ocasión la escayola se resquebrajara y como solución hubieran tenido que seguir poniendo mas escayola sobre la ya existente, lo que provocó no pocos esfuerzos en Samaniego, el enfermero ayudante de este médico, a la hora de quitar tanto yeso con la simple ayuda de una gran tijera, pues en aquel entonces no había sierras eléctricas como ahora.
Cuando le hable de mis últimos achaques y el diagnostico que ahora hace seis años me hicieron, noté como se torcía su gesto, quizá pensó que todos sus esfuerzos han sido inútiles, desvió la mirada y dijo: No pudimos hacer mucho, otros se quedaron en el camino y tu tuviste la suerte, por decir de alguna manera, de ser uno de los que se fue recuperando, muchos murieron en el pulmón artificial (otro invento para salir del paso) y a otros no se les pudo atender como se hizo contigo, eran otros tiempos, tiempos difíciles en los que estábamos en pañales y esto nos vino grande.
No, si no me quejo, respondí tratando de devolverle el animo, se que hicisteis mas de lo esperado, que no teníais medios como ahora en que me controlan cada cierto tiempo con unos equipos informatizados, haciéndome elctromiografias y demás perrerías, hoy me sorprendo al recordar aquellos quirófanos, espartanos, en comparación con los actuales, donde el único artilugio espectacular era aquella lámpara que eliminaba todas las sombras, no había electrocardiógrafos, ni equipos de resucitación, ni UVI, solo un médico, sus manos, pinzas, bisturís, escalpelos y la ayuda de algún o alguna enfermera que junto con el anestesista componíais un equipo capaz de casi todo.
En fin amigo mío, aquí estamos tú y yo hablando de la prehistoria, apuremos nuestra caña y dame tu número de móvil, no hay que dejar que pase tanto tiempo sin tener noticias tuyas.
Hoy me levanté extraño, el humor me había abandonado igual que el desodorante y una desgana se cernía sobre mí, encendí la cafetera, pensando que un buen café me devolvería el aplomo y salí de la cocina para irme arreglando mientras subía el café. Al afeitarme me corté dos veces y tiré sin querer la botella del elixir bucal al suelo.
De regreso a la cocina, el café que había subido, se había desbordado de la cafetera formando un charco marrón sobre la encimera, como pude lo recogí y con el sobrante preparé una taza, al tomarlo, me había pasado calentando la leche y me quemé la lengua, solté la taza que cayó sobre el fregadero rompiéndose. Fue entonces cuando comencé a pensar ¡No es mi día! Terminé de arreglarme y bajé al garaje a por el coche, el ascensor estaba averiado y tuve que hacerlo por la escalera, un gracioso había colocado en el vado otro, mal aparcado que me impedía salir, toque varias veces la bocina sin conseguir resultado alguno y al final decidí irme andando al trabajo. Mientras caminaba pensaba ¿Que puede ocurrirme ahora?, lo hacia despacio previendo alguna caída y por eso, llegué tarde a trabajar, el ordenador tardó en encenderse pues estaba actualizando no se que y cuando traté de imprimir un documento, la impresora no tenia papel, por lo que tuve que ir a buscarlo al almacén, donde se me cayó una estantería al retirar una caja. ¡Dios que he hecho yo para merecer esto!. El teléfono no paraba de sonar y cuando lo descolgé por enésima vez y harto de tanta desgracia, me salió un, dígame, seco y mal encarado capaz de espantar cualquiera, mi interlocutor sobreponiéndose a la descarada peguntó, ¿por favor podría pasarme con Fernando?, a lo que respondí, si dígame soy yo. Mire le llamamos del hospital central, tenemos los resultados de sus últimos análisis y queremos verle urgentemente. Una oleada de calor me sacudió de repente, mi corazón saltaba dentro de mi pecho y oía sus fuertes latidos, bom,bom,bom.
Fue entonces cuando me di cuenta de que aquellos golpes procedían de la casa de al lado, un vecino haciendo bricolaje, que yo aún estaba en la cama y lo mejor de todo, que era domingo y no tenia por que levantarme. Di gracias a Dios por que todo hubiera sido un mal sueño y por si acaso decidí no levantarme en todo el día, no había que tentar a la suerte.
Hace unos días, alguien, me hablaba de lo difícil que es acostumbrarse a cualquier cambio en nuestra rutina diaria y yo le comentaba que los cambios deben asumirse con la mayor naturalidad posible y ponía como ejemplo dos situaciones que a mi me han ocurrido y que sorprendieron a alguno por lo extremo de las situaciones.
La primera fue en el año 1995 cuando tras años de caminar con dificultad me diseñaron un aparato ortopédico, cuando este estuvo listo, el ortopeda me llamó a la prueba del mismo y tras dar unos primeros pasos me dijo que me lo quitara y que fuera acostumbrándome poco a poco con pequeñas pruebas diarias, a lo que contesté que no... que yo me lo llevaba puesto y que me iba a trabajar , y así lo hice ante el asombro del médico que luego me confesó no haber visto cosa igual, desde entonces su uso ha sido diario y ya no iría a ninguna parte sin él. Otra situación similar fue cuando en la óptica me probaron por primera vez unas gafas progresivas y me dijeron que tardaría en acostumbrarme a ellas, lo cierto es que desde que salí de la óptica no he vuelto a quitármelas y al día siguiente de estrenarlas emprendí un viaje conduciendo y agradeciendo ver muy bien.
Y, es que de situaciones malas a buenas, pese a lo que muchos suponen, no cuesta tanto pasar aunque tengamos a veces la pereza de hacer cualquier cambio, cambios extremos que a veces asustan y luego no son nada y acaban beneficiándonos en nuestro bienestar diario, por eso, cuando mi interlocutor me hablaba de que le era muy difícil y le costaba mucho tener que caminar todos los días dos horas por prescripción médica, llueva o haga calor, yo le decía que el asunto había que tomarlo como viene y mirar la parte positiva...(siempre hay que ser positivo y buscar el lado bueno de las cosas) ahora tomarás más el aire y harás el ejercicio que necesitabas hacer desde siempre... y obsérvate, verás como en unos días te sientes satisfecho de lo que haces...te lo digo por experiencia propia...
Seis policías, dos coches con sus rotativos azules iluminando la calle, daba la impresión de que había ocurrido algo grave a estas horas de la mañana, una llamada a casa a las 7 de la madrugada, me avisó de lo que sucedía, había saltado la alarma de la oficina y me hicieron salir de la cama antes de lo habitual. Tras lo saludos de rigor, dos policías me acompañaron hasta la puerta de entrada quedándose algo rezagados mientras yo la abría y entraba en las dependencias. Si llega a haber alguien dentro, el primer garrotazo me lo hubiera llevado yo, esta claro, pero no, el intruso estaba dentro y por suerte era inofensivo. Una ventana mal cerrada había dejado pasar a aquel inoportuno visitante alado, que revoloteaba por toda la estancia a sus anchas, ¡una paloma! Fue entonces cuando intervinieron los cuerpos de Seguridad del Estado haciendo una alarde de valentía y eficacia, la cacería del intruso se prolongó durante unos minutos hasta que fue reducido, no pudieron esposarle, las esposas eran demasiado grandes para sus patas, ni leerle sus derechos (los que los ecologistas propugnan ante el maltrato a los animales) pues atontada la paloma no entendía nada.¿Estaría bajo los efectos de substancias psicotrópicas?, nadie le hizo la prueba de alcoholemia, aunque por su manera de andar se veía claramente que no estaba bien, detenida, y tras verificar que no se llevaba nada, fue dejada en libertad y mientras escapaba dejó caer su regalo sobre uno de los coches de policía.¡Menos mal, por una vez no fue sobre el mío!, otro delincuente el libertad y es que pájaros que se meten donde no deben hay muchos y hoy me tocó madrugar por culpa de uno de ellos.
El final de un camino, no es el final de la andadura…es solo el comienzo de otro camino...si el camino termina... quedan aún campos y valles por recorrer, nuevos paisajes por conocer y disfrutar de lo que la naturaleza y sus pueblos nos brinden en la nueva andadura…todo es un comenzar de nuevo en esta vida…y yo comienzo un nuevo camino…atrás quedan otros paisajes y paisanajes…y un sin fin de experiencias, unas buenas y otras malas, unas alegres y otras tristes, que han dado sal a mi vida en los últimos años…
No tengo ninguna queja, ningún lamento, ningún agravio que perdonar, ninguna espina clavada…mi tren ya pasó dos veces en mi vida y en ambas me subí sabiendo que tenia un destino final fijado que llegó en fecha y hora. Compartí viaje con personas de todo tipo y sabiendo que también eran pasajeros a los que solo me unía el camino no puedo guardar ni afectos ni rencores, solo el agradecimiento de haberse comportado humanamente conmigo, cuando así lo hicieron, como con cualquier otro pasajero.
Hoy estoy en el andén, esperando un nuevo tren, otro camino que empezar, quizá mas relajado y tranquilo, con el bagaje adquirido en viajes anteriores y la tranquilidad de saber que también tiene un final, el final que uno quiera darle y apearse del tren en cualquier momento, con la ilusión renovada, las fuerzas del apoyo moral que determinadas personas me dan y el respeto de un superior que aun siendo un perfecto desconocido, pese a haber compartido trabajo desde hace mas de un año, hoy me ha demostrado su gran categoría de ser humano...de esos que por desgracia uno no suele encontrar en el andar diario.
El nuevo camino está trazado…el tren a punto de llegar…no habrá despedidas, tristeza ni lamentos, solo camino que andar…Deseadme suerte desde el adén en mi nuevo viaje...solo eso...
Hay días que uno no esta para nada, cuando mas necesitas estar despejado, una nube imprecisa, acaba difuminando tus pensamientos y cuesta trabajo recordar y razonar.
Quizá, ese dolor con el que hoy te has despertado y que persiste pese a la masiva ingesta de paracetamol, sea la causa del bloqueo mental, y la rabia que te produce por no conseguir centrarte en las cosas, aumenta el tamaño de la nube mental que te abruma durante todo el día, haciéndote sentir que las horas no pasan y que cualquier contrariedad es mayor de lo habitual.
Eres incapaz de mantener una conversación durante largo rato, pues pierdes la memoria de nombres y fechas, mientras en ti se instala una extraña sensación de abulia, en la que tu único deseo es meterte en la cama y dormir. Algunos lo llaman "astenia primaveral", que es una manera de llamar al cansancio y las molestias que uno padece, mas por los años y el desgaste habitual, (en mi caso por encima de lo normal), que por otra cosa.
Hoy, en un momento dado he sido incapaz de recordar un numero de teléfono que marco a diario, el nombre de un compañero y memorizar como hago normalmente sin esfuerzo un numero de póliza, y no es alzeimer,no, es la dichosa nube mental de los días tontos en que la espalda te recuerda que está ahí y el brazo te dice que hoy hace huelga de esfuerzos y eres incapaz de mantenerlo firme, sin dolores, escribiendo mas de seis párrafos, mientras la rodilla chasquea a cada paso con una punzada, avisando que ya no esta tampoco para ,muchos trotes.
En fin, que hoy esta uno hecho un autentico asco, menos mal, que suelo tomarlo con filosofía, pensando que hay días peores y que uno sigue, a pesar de todo y por encima de todo, haciendo una vida normal, si por normal se entiende poder desarrollar el trabajo diario, atender las necesidades familiares y terminar el día dando un tranquilo paseo y tomando una caña, pese a la nube y los dolores que durante todo el día han estado fastidiando, creo que por que no les hice demasiado caso.
Dedicado a un enfermo imaginario que en una situación como esta ya habria corrido a urgencias para preguntar al medico, si seguia vivo...
Revoltoso, inquieto y vivaracho, con la mirada llena de picardía y la sonrisa siempre a flor de labios, el pelo castaño, rizado y una alegría contagiosa…También se llamaba Fernando, hijo de un compañero de madre Venezolana y Padre que aunque nacido en Madrid, siempre se presentaba como “mitad español mitad venezolano”, pues tenia su corazón dividido entre una España que le vio nacer y un país que le vio crecer…
El “Nano”, como le llamaban cariñosamente amigos y familiares, tenía 12 años, ahora tendría los mismos que mi hijo y ya sabía mucho de hospitales, mucho de esperas pacientes, mucho de tratamientos largos que le dejaban agotado, mucho de otros niños que como él habían perdido su pelo y usaban gorras de NY, de los Red Bull o de algún equipo del que eran admiradores, mucho de miedo y mucho de hacerse los “machitos” para ocultarlo…
La ultima vez que le vi, estaba sentado en el suelo de la bodega de su casa, frente a un televisor y en sus manos el mando de la Nintendo, rodeado de tres amigos, sus gritos y exclamaciones ante la pantalla subían hasta la entreplanta de aquel adosado en que vivían y al que acabábamos de llegar su padre y yo de un largo viaje desde San Sebastián, yo hacia una pequeña parada antes de continuar viaje hacia Salamanca.
No me miró…ni levantó la mirada de la pantalla y del videojuego…solo contestó a mi pregunta de ¿Cómo estas Nano? , Con un escueto ¡Bien!...su madre…Araceli, completó la respuesta con una triste mirada y un gesto que sin lugar a dudas indicaba un...”Eso es lo que el piensa, pero no es así”…
Pocos meses después una llamada telefónica de un compañero de Ávila, me comunicaba que “El Nano” ya había dejado de Jugar a la Nintendo para siempre, que ya no habría mas gritos de alegría en aquel adosado a las afueras de Valladolid, al lado de campo de fútbol, que quizá, ahora estuviera revolucionando el sitio donde quiera que hubiera ido, con su alegría habitual, sus picardías y ahora sin sufrimiento alguno, echando de menos los videojuegos, pero feliz al haber terminado su largo calvario.
¿Por qué recuerdo todo esto?, pues por que hoy he visto un documental sobre la FUNDACION JOSEP CARRERAS, en el que otro “Nano”, con la misma mirada, con los mimos gestos, con la misma alegría, jugueteando con el micrófono de quien le estaba preguntando, me ha recordado al hijo de este compañero al que por cierto perdí la pista allá en el año 1999 y del que las ultimas noticias que tengo es que no llegó a asumir que el “maldito cáncer” le había arrebatado a su hijo.
Ayudemos a la FUNDACION JOSEP CARRERAS, estaremos ayudando a miles de niños que como “EL NANO”… ¡QUIEREN VIVIR!
*"Nano" era hijo de mi compañero Fernando Pérez Almillano y falleció de cancer el año 2000, hoy he perdido la pista de mi apreciado compañero ( asesor de Vida), a su recuerdo he dedicado este post.
Caminar... algo tan simple e inconsciente como eso, caminar paso a paso, recorrer calles y lugares admirando paisajes nuevos y gentes de otros lares, ¡puedo y podré! seguir haciéndolo a pesar de lo que digan los galenos. Estos días me he vuelto a sorprender a mi mismo haciendo una larga caminata de mas de dos horas, por las calles valencianas pese a un pequeño resbalón inesperado por culpa de una hoja del árbol caída y que me hizo terminar con los huesos por los suelos. Caminé sin sentir demasiado cansancio, la charla amena con mi hija y el cuidado permanente de mi mujer hicieron el milagro. Nuevamente he dejado mal a los augures que siguen sin entender como puedo seguir caminando y se sorprenden de algo que para mi es natural pese a los dolores ocasionales y la falta de estabilidad. Disfruté de aquellas calles, del olor a naranjos y el paisaje urbano de un casco antiguo que desconocía y que en cada rincón guardaba una sorpresa. Terminé aquella tarde sentado en una terraza de la Plaza de la Reina frente la catedral valenciana y recuperé mis ganas de vivir y ver, de sentir y disfrutar cada momento, cada segundo, perdiendo el miedo al futuro y prometiéndome seguir mi camino paso a paso, sin prisas pero sin descanso mientras mis fuerzas me acompañen. Seguir disfrutando con los amigos (Marcelo y José Maria) de aquellas paellas aderezadas con la charla amena que termina por distraer los malos pensamientos. Caminaré y paso a paso seguiré negando aquello que los médicos se empeñaron en afirmar, que no es posible.
Hace unos días un compañero me decía sobre este blog (copio su frase del correo)-Es curioso, pero es como cuando lees un libro de aventuras y al cabo de un tiempo te familiarizas y simpatizas de tal forma con el protagonista que deseas que todo le salga bien.-sinceramente, no creí nunca que este humilde blog pudiera llegar a despertar tal expectación y mas teniendo en cuenta los escasos comentarios, salvo los de los muy allegados y habituales, que suelen publicarse en el mismo, pero al parecer las cosas son así, el blog es seguido por muchas mas personas de las que yo pudiera imaginar y que no ponen comentarios pues alguno me confiesa no ha tomado aún el tranquillo a esto de comunicarse a través de este medio.
Uno agradece de verdad que se le compare con un aventurero protagonista de algún libro de Salgari o Pérez Reverte, solo que mis aventuras son simples como la vida misma, no hay tigres de Bengala, piratas ni espadachines, a lo sumo alguno que intenta darte un sablazo, sin espada.
Solamente mis preocupaciones reales suelen salir en alguna ocasión, la mayoría de las veces cuento y mas por desahogo propio situaciones y sentimientos, ilusiones o desilusiones que suponía a muy pocos interesarían. ¡Me equivoque!, al parecer muchas mas personas de las que yo imaginaba se sienten identificados en algún momento con alguna situación que yo suponía enteramente mía y ahora resulta que es un estereotipo y mas habitual de que creía, lo que en parte me tranquiliza y a la vez me inquieta,¿Somos en el fondo todos tan parecidos?,¡pues si!, aunque alguno se empeñe en parecer distinto, superior, por encima del bien y el mal, conocedor y dominador de todas las situaciones, en el fondo tiene las mismas preocupaciones que uno, quizá las misma ilusiones y desilusiones y si me apuráis hasta las mismas limitaciones físicas pero manifestadas de otra manera. No nos engañemos, todos estamos hechos del mismo material (aún no conozco a nadie de titanio o de oro, aunque se diga que alguno esta forrado) todos tenemos plazo de caducidad en cada una de nuestra acciones y plazo final inexorable y gracias a Dios desconocido, ¿Por qué alguno se empeña en parecer lo que no es?, en fin, algún día llegaré a entender al ser humano, no desisto en mi empeño os lo aseguro, mientras Gracias por seguir leyendo este blog.
Cuantas horas en la cabecera de mi cama, velando mis sueños, expectante de cualquier dolor que pudiera surgir, preocupada por la evolución de mis operaciones. Horas que traté de compensar en aquellos tres meses, en los turnándonos los cuatro hermanos llenábamos aquellas horas de angustia en el viejo hospital de la Santísima Trinidad... ¡Cuantas horas echa usted al cabo del día!... Me dijo una enfermera, no respondí, solo pensé, se lo debo, muchas mas estuvo a mi lado y otras tantas que hubiera sido necesario lo habría estado. Mi pena, nunca confesada, es que el día que falleció yo estaba de viaje, muy lejos de esta fría Salamanca donde al llegar cada 17 de Diciembre el recuerdo de aquellas horas me encoge el alma. Ya hace 6 años y ¡parece que fue ayer!, 6 años en los que enmudecieron sus pinceles y sus cuadros quedaron huérfanos, mudos, colgados en la fría pared como testimonio de su paso por esta vida.
Dicen que nadie muere mientas alguien le recuerde. Aún quedan, cuatro hijos, nueras, yernos, siete nietos que aún la mantendrán viva en su memoria. Hoy el recuerdo se ha vuelto escrito, tratando de perpetuar esa memoria, hoy escribir cada letra me ha costado mas que nunca, Madre...mas que nunca...
Hoy añadí una palabra al encabezado de este blog,"nostalgia", siempre presente últimamente en cada uno de mis escritos, debe ser cosa de los años ya que a los doce, los veinte, los treinta si me apuráis, no se ha vivido lo suficiente para tener nostalgia y no es que los años presentes sean malos o insatisfactorios, no, son años en los que uno comienza a volver el camino andado, como si de buscar en el pasado, se pudiera revivir de alguna manera este y volver a disfrutar de amigos y situaciones de paisajes y paisanajes que dejaron huella en mi caminar, años en los que no existía apenas dolor físico ni preocupación por la salud, años en los que la inconsciencia de lo efímera que es la vida, uno la disfruta a tope superando toda limitación sin apenas esfuerzo.
Nostalgia, de aquellos juegos de niños, nostalgia de unos padres que lo dieron todo sin pedir nada a cambio, nostalgia de unos compañeros con los que compartí horas de reuniones, viajes, preocupaciones y quizá confidencias.
Nostalgia de lugares, Mi Asturias del alma, Galicia y sus entrañables gentes que aún siguen mandándome algún mensaje a través de este blog o al correo del trabajo, gentes y lugares que ya quedaron grabados en mi memoria para siempre y a los que echo en falta en mas de una ocasión.
Espero poder vivir lo suficiente para tener nostalgia del presente, este hoy, que será pasado en unos momentos y añorar a los que hoy me acompañan y de los que cada dia aprendo algo nuevo.
Ayer en el País Javier Marías hablaba del AGRADECIMIENTO, advirtiendo del peligro de los regalos y poniendo el punto sobre la costumbre arraigada de hacer favores con la intención de cobrar los mismos. Hablaba de una costumbre entronizada, a la que calificaba de mafiosa. (No se puede negar luego nada a quien te hizo el favor y siempre quedas atado al mismo por un lazo invisible e interminable) Uno recuerda tiempos en los que era habitual la famosa "recomendación". Tan usada que hasta cuando uno moría, en la misa de funeral se hacia "la recomendación del alma". (Hasta para entrar en el Cielo hay que estar recomendado).
Siempre fui contrario al uso de esta práctica y habiendo tenido oportunidades de practicarla siempre me negué a ello por entender que al final acabas agradeciendo lo que no era necesario, pues nadie se movía en realidad para favorecerte y si algo salía bien era por meritos propios y no por que alguien hubiera echado una mano.
El agradecimiento sincero, es aquel que no tiene publicidad ni necesita manifestarse en regalos, pero la practica dice que no es así y se siguen viendo situaciones en las que un traje, un bolso, una joya hacen las veces de pago a un favor recibido, es entonces cuando el favor y agradecimiento, pierden su sentido dejando de serlo para ser una mera transacción económica en la que a veces se persiguen objetivos inconfesables.
Agradecer es de bien nacidos, según me enseñaron mis progenitores y hoy hay que hacerlo con sumo cuidado y delicadeza, evitando malas interpretaciones, ofender al benefactor y evitar suspicacias.
Uno agradece muchas cosas en esta vida, el poder levantarse todas las mañanas y sentir el sol o el frió de la madrugada, agradece tener un café caliente y la compañía de los seres queridos, que los dolores sean soportables y que el trabajo sea llevadero, que quienes comparten la jornada con uno lo hagan de buen talante, que al llegar la tarde y cuando el cansancio hace ya mella, uno pueda sentarse con la conciencia tranquila y el animo entero, para charlar un rato frente a un café, sin tener que entregar a cambio otra cosa que el cariño y afecto a quienes se lo ganaron durante la jornada.
PARA NO DEJAR MAL SABOR DE BOCA CON NI NOTA ANTERIOR:
¿Alguna vez has pensado la cantidad de escaleras que subes y bajas en un día?, seguramente no te lo has planteado salvo que estés haciendo una dieta de adelgazamiento o te ocurra como a mi, que tienes una seria dificultad en subir y bajar….
La escalera puede ser “leve”, de peldaños anchos y poco elevados, con una barandillas a derecha e izquierda o de las de Torre de Babel, estrechas, de peldaños altos, sin barandillas…¡Vamos, “pa matarte”!
Otra es la manía de poner los servicios siempre en los sótanos… bares, restaurantes y todo lugar público, esta hecho para que no podamos desahogarnos con facilidad quien tiene algún problema motor, deben creer que somos como los camellos del desierto que aguantan…
Mi ultima aventura destacable con este enfrentamiento diario fue este verano en París, donde descubrí que el Metro en esta capital solo tiene una escalera mecánica en la “Place de L´etoile”, cosa que ya me habían advertido en tono curioso, diciéndome que era espectacular subir en aquella escalera e ir viendo por la salida como parecía crecer el arco de Triunfo mientras subías… pero casualidad de casualidades, el día que yo fui… la escalera mecánica estaba averiada y para mayor abundancia en la escalera de pie y al pie de la misma había un cartel que parecía hecho para tomarme el pelo…”99 escalones hasta la salida”…¿sabéis lo que son 99 escalones, sucios, resbaladizos por el uso, con un calor de 28 grados y después de haber estado todo el día recorriendo París? ¡Yo si lo se!...y lo diré en afrancesado…”UN COGNAZO”. Y de ver el Arco crecer ¡Narices!...
Si yo no fui bombero fue precisamente por eso… POR LAS ESCALERAS
Luces de colores, juguetes en los escaparates, anuncios de colonias en la TV, árboles decorados con bolas y espumillón, gentes afanadas en las rebajas forzosas provocadas por la crisis, planes de comidas y cenas con amigos y compañeros, boletos de lotería para el día 22. ¡Ya huele a Navidad! Y aún queda más de un mes. Otro año mas que va pasando y la sensación de que lo ha hecho muy deprisa, cada año es mayor esta celeridad y uno se pregunta ¿ya... otra vez? Y parece que fue ayer cuando toda la familia reunida trinchábamos el pavo y nos hacíamos regalos con nuestros mejores deseos para este año que ya esta a un mes y algo de terminar.
Hoy volví una vez mas la vista a tras, a aquellos años que uno recuerda no se porqué en blanco y negro, cuando la nieve cubría de blanco los parques y calles y las horas de colegio terminaban con una batalla de bolas de nieve en el patio, antes de volver a casa.
Muchas veces en mis paseos me cruzo con antiguos compañeros de colegio, ¡cuantas canas, Dios mío!, que mayores estamos y cuanto tiempo ha pasado. Por aquel entonces la vida nos parecía interminable, muy lejanos los años y edades que ahora tenemos, muy mayores los de los cursos superiores de los que apenas nos separaban cinco años. Veíamos la vida sin apenas preocupaciones, como un largo camino en el que el tiempo pasaba mansamente y las agujas del reloj parecían ancladas siempre en el mismo punto.
Hoy, todo parece pasar muy deprisa, horas, días, meses, caen uno tras otro llenos de acontecimientos que uno apenas tiene tiempo de asumir en profundidad, dejando la sensación de que la vida se escapa de entre las manos, ya no hay serenidad para disfrutar del instante pues inmediatamente un nuevo aconteciendo irrumpe ocupando el lugar que debería haber llenado ese momento posterior en el que se reflexiona sobre lo ocurrido.
Vamos acelerados por la vida y uno se pregunta si es la vida la que nos acelera o somos nosotros los que la apremiamos. Miramos continuamente el reloj y esta vez vemos correr sus agujas que enloquecidas giran y giran pareciendo que el tiempo se ha vuelto loco, ¿O los locos somos nosotros?
Hay quien a mi alrededor, corre todo el día con el teléfono pegado a la oreja, quien, se afana en que no quede nada pendiente al terminar el día (yo soy uno de ellos) y me pregunto ¿Para que tanto? Cuando miro las fotos de mis hijos, sentado en el salón de casa me pregunto ¿Y estos cuando crecieron tanto?, ahora que no los tengo cerca me doy cuenta del tiempo perdido en afanes fuera de casa, mientras ellos crecían y cuento las horas para que pasen estas vísperas de Navidad y poder volver a tenerlos a mi lado, quizá ahora, este mes, se me haga más largo, el tiempo se ralentice en esa espera ilusionada por volver a tenerles junto a mi, de nuevo los cuatro juntos, de nuevo cuatro cubiertos a la hora de comer, de nuevo charlas antes de ir a dormir, escuchando sus proyectos, compartiendo sus ilusiones, ya huele a Navidad
Uno, que nunca hize la mili, por exento del contingente militar, según consta en un certificado que guardo como recuerdo por lo vistoso y aparatoso del mismo, con pólizas, timbres, escudos preconstitucionales y letra redondilla escrita por algún amanuense militar, recuerdo como llegué a esta situación, previsible por otra parte, dada mi dificultad para caminar y el examen que tuve que pasar en Valladolid, para quedar exento.
En mi recuerdo esta un frío día de Enero, un tren humeante hacia la ciudad del Pisuerga, en compañía de otros dos candidatos a la exención militar. Gerardo, un hombre pequeño, de 1, 4 metros de altura y Luis Funcia, compañero de colegio, al que todos llamaban el "gafotas", por los tremendos cristales que se asentaban sobre su nariz.
He aquí, que este trío tan singular nos presentamos en la Comandancia médica en Valladolid y tras esperar un buen rato en un gélido pasillo, se llamó al primero, Gerardo, que tras pedir permiso pasó el umbral de aquella puerta acristalada, con vidrios esmerilados y nada mas cruzar la misma se oyó una fuerte carcajada procedente del interior de la habitación seguida de la frase ¡Los enanos no hacen la mili, los enanos...al circo!, ¿donde cree que va usted?,La puerta se cerró tras él y dos minutos después salía con su certificado de exento de la mano y una cara de cabreo, por el recibimiento a que había sido sometido.
El segundo en ser llamado fue mi amigo Luis y casi al igual que Gerardo su bienvenida fue un: ¡Dios, pero donde va usted, con esas gafotas, si apunta a un farol y mata a una vieja!...
Juro que todo mi cuerpo temblaba cuando crucé aquella puerta, esperaba un recibimiento parecido al de mis predecesores, pero la cara de aquel capitán medico, mostraba asombro e incredulidad mientras miraba mis dos muletas. Moviendo la cabeza con signos de negación y cierta desconfianza me preguntó: ¿Pero quien les manda a ustedes venir aquí?, mi respuesta fue enseñar la citación recibida a través del cuartel de caballería de Salamanca, que tomó en sus manos dirigiéndose hacia la mesa y descolgando aquel negro y aparatoso teléfono al que hizo girar la ruleta marcando el numero del cuartel de Salamanca. Nunca había oído tal cantidad de improperios juntos, saliendo de aquella boca, mezclados con insultos, alusiones a una supuesta tomadura de pelo y amenazas al interlocutor, para terminar con un golpe seco cortando la comunicación.
Toda aquella agresividad, se tornó en delicadeza cuando se dirigió nuevamente a mí: Usted perdone ( Que aquel señor me tratara de usted, cuando yo apenas tenia 19 años, ya era un logro), no se, ni me explico la necesidad que tenían ustedes de venir hasta Valladolid para este tramite (me dijo mientras se dirigía a la puerta para abrirla franqueándome el paso amablemente) es bien patente que ninguno de los tres tiene capacidad para la dura vida militar y por un momento he pensado que se trataba de una broma, le ruego pida disculpas en mi nombre a sus compañeros y tengan buen viaje de regreso, añadió mientras estrechaba mi mano. Gracias respondí dirigiéndome a la salida donde encontré a mis tres compañeros de aventura, que no dieron crédito a lo que acabo de contar ocurrió en aquel despacho. Esta historia, real, habría podido servir a Gila para crear una de sus divertidas historias de la mili, pero maldita la gracia que nos hizo a los tres implicados. Eran otros tiempos ¿O no?
El síndrome post-polio es una afección neurológica que produce un conjunto de síntomas en personas que, muchos años antes, habían sufrido un ataque de poliomielitis del cual se habían recuperado. Los síntomas más frecuentes son la fatiga y la debilidad muscular progresiva con perdida de función acompañada de dolor, sobre todo, en músculos y articulaciones. Menos habituales son la atrofia muscular, problemas respiratorios, dificultades en la deglución e intolerancia al frío. Estos síntomas aparecen entre 30 y 40 años después de la fase aguda de la enfermedad.
PUES QUE BIEN…Sigo siendo un afortunado…Hace 55 años no me pillo la fase aguda, no estuve en riesgo de muerte y no necesité pulmón artificial…he llevado una vida en la que he hecho de todo menos saltar en paracaídas y …( esto es lo que peor llevo)… poder ponerme unos patines y patinar con mis hijos…¡Que envidia me dan!. No tengo problemas respiratorios ( salvo los habituales de un fumador empedernido y sin solución), no tengo dificultad en la deglución pues como bastante bien y de frío… nada, mas bien calor en mi esfuerzo al caminar… Lo dicho soy un AFORTUNADO…Nado,desde casi antes de aprender a andar,monto en moto y bicicleta, camino todos los días lo que quiero y mas y para más abundancia “también me ha tocado esta lotería”… ¡QUE LE VAMOS A HACER!
Una y otra vez, trataba de levantar aquel peso tratando de llegar a 80 veces, una y otra vez sentía el dolor en mi musculatura, pero no cejaba en mi empeño pues era la única manera de poder recuperar algo de fuerza en mis extremidades. Fue una época de esfuerzos continuos que terminaron no dando el resultado esperado. Meses de rehabilitación terminaron un día en que el medico me llamó a su despacho y me dijo. Deja ya de hacer esfuerzos, esto no va a mejorar jamás, has llegado al límite y por mucho que te esfuerces, nunca conseguirás recuperar lo perdido y todo lo que puedes hacer es mantenerte como estas en este momento con un leve ejercicio sin forzarte demasiado.
Pasaron los años,día a día caminé lo que pude, nadé cuando tenía posibilidad de hacerlo y traté de mantenerme como se me había aconsejado. Hoy siete años después puedo decir que sigo bien, las cosas no han empeorado y en ocasiones me sorprendo de mi capacidad y aguante para caminar horas y lugares, disfrutando de mis paseos que espero sean largos y provechosos en los próximos días en que tomare vacaciones. Recorrer lugares nuevos, mi afición favorita, conociendo nuevas gentes y rincones, quizá fotografiando paisajes nuevos y por supuesto olvidando el encierro anual del trabajo. Espero que no me fallen las fuerzas, este año que la familia al completo volveremos al Mediterráneo, ese mar luminoso y acogedor en cuyas aguas livianas es fácil nadar sin cansarse y donde uno puede disfrutar de una buena mariscada (aunque esta prohibida por prescripción medica, pero alguna vez hay que saltarse las reglas). Quizá deje de escribir durante algunos días, aunque me acompañe mi enano portátil y quizá, solo quizá logre superar alguno de esos retos que me he propuesto para seguir teniendo fuerzas y salud, para no ser una carga para nadie y poder continuar en la brecha a mi regreso de vacaciones, mientras, a todos los que de una manera u otra seguís este blog. QUE TENGAIS UNA BUENAS VACACIONES y salud, mucha salud que al fin y al cabo es lo mas importante de esta vida.
Ratón de biblioteca, devorador de papel impreso, escudado en sus grandes gafas de grueso cristal. Pluma en mano garabatea el papel con nerviosismo sin dejar escapar las ideas que de su prodigiosa mente manan y que presas quedaran en los folios que a diario va llenando de conocimiento y sabiduría.
Puños raídos por el roce con la mesa, coderas gastadas de tanto centrarse en la lectura mientras sujeta con sus manos esas sienes que hoy teñidas de largo pelo cano, le dan un aspecto descuidado.
Frases de apariencia inconexa, balbuceadas mientras su mirada se pierde en el vació, sobre las cuatro paredes de su estudio y respuestas agudas ante preguntas simples.
Ramón, es ese tipo de hombres que ha dedicado su vida al estudio, ninguna novia conocida que distrajera su atención de la ciencia y ninguna otra afición que coleccionar grandes obras de grandes autores que apiladas sin aparente orden ocupan los estantes de sus librerías, esas estanterías que prácticamente llenan su casa y son su sustento diario más que la frugal comida que hace mientras hojea las paginas de un viejo códice.
Cierta mañana, una sirena rompió su concentración, aquel estruendo que nunca había oído, hizo que tirara sin querer aquella taza de café que le servia para despejar su mente. Segundos después, fuertes golpes en la puerta de su vivienda y la aparición de tres bomberos, que le arrastraron hasta la calle haciendo caso omiso a sus protestas, le dejaron sumido en un desconcierto total del que tardó en reaccionar mientras gemía y pedía a gritos que salvaran su preciado tesoro coleccionado durante años. Nada se pudo hacer, aquella magnifica biblioteca quedó convertida en cenizas, por un descuido en un brasero.
Pasaron los años, hoy en aquel asilo, rodeado de ancianos distrae las horas relatando las historias que aprendió en los libros, Agamenón, Ulises, Sísifo y su roca, atraen la curiosidad de aquellos que a diario le rodean en el jardín para escuchar aventuras lejanas, cuentos de países lejanos, costumbres y paisajes que nunca llegó a ver, pero que vivió a través de la lectura, encerrado en aquella casa que las llamas le arrebataron. Ha encontrado una nueva forma de vida un nuevo objetivo muy distinto al de empollón enclaustrado, hoy sirve de consuelo e ilusión a otros que no tuvieron la oportunidad ni la fortuna de adquirir esos conocimientos que comparte con alegría y se siente útil, feliz, orgulloso de que su conocimiento haga felices a otros.
Con una cierta satisfacción y no sin una leve vanidad,(creo que me la puedo permitir por una vez), me entero que a uno le leen desde lugares tan dispares como Ponferrada y Barcelona, como desde Pamplona y Valencia o desde Madrid, Vigo, Ferrol y Coruña...He de confesar que me siento bien, se que algún compañero, no se atreve a hacer comentarios en este blog,pues así me lo hace saber, telefónicamente, ¡no importa amigo mío! Nadie te va a afear que no contestes o no hagas comentarios a un amigo y compañero, que aún no se ha metido con nadie ni creo haber ofendido a nadie, que no guardo rencores ni dolores, por que la vida siga su curso y a uno lo sustituyan o por que hayan creído que rendí todo lo que podía haber rendido (creencia errónea, aun no estoy agotado) y en función de la oferta y demanda se sustituya a un trasto viejo por otro nuevo (ley de vida, yo también sustituyo mis electrodomésticos y tampoco se quejan ni el móvil, ni el portátil, ni la lavadora, aun en buen uso, me han dicho ¡yo puedo seguir!).
Se y asumo que este escaparate informático puede ser leído por cualquiera, se y asumo que alguno piense que desnudo sentimientos que a nadie importan, pero también asumo que hay muchos amigos y compañeros que entran con agrado en este blog para seguir mi huella y saber como me encuentro en cada instante, sin tener la obligación de mantener una conversación conmigo o verse en el compromiso, (pereza mas bien), de mantener un dialogo escrito a través del correo.
¡Hoy te noto flojo de ánimos!, me ha dicho un compañero, ¡tienes luces y sombras en tu camino!, me ha escrito otro, y es que estos... si leen con detenimiento y efectivamente hay días más claros que otros y días con más preocupaciones, cansancio y dolores de los habituales, ¿a quien no le ocurre lo mismo? Esos días sin quererlo y sin perder los ánimos del todo, es cierto que se reflejan en mis escritos, aún no he aprendido el difícil arte de ocultar flojeras y males, desánimos y preocupaciones, y me traiciono sin querer (me moriré sin saber hacerlo).
Por contra, hay días pletóricos, (necesito muy poco para tenerlos) en los que mi humor me permite tomar con una cierta chufla ese dolor, aquella contrariedad (cada día minimizo mas estas ultimas, no dando importancia mas que a lo que verdaderamente lo tiene) o cuento el chiste de la rata y el murciélago. En fin aquí sigo, tecleando mis pensamientos volcando mis impresiones y contestando a todo el que me honra con sus comentarios.
Veintinueve años viví en aquella casa, Veintinueve compartiendo mi vida con mis padres y hermanos, creciendo entre juegos y estudios, años que hoy recuerdo de vez en cuando, con cariño viendo viejas fotos. Cada vez que en mis paseos paso frente a ella no puedo por menos que mirar los grandes balcones cerrados y las persianas bajadas, buscando, no se que, pues cerrada durante mas de veinte años guarda momentos de mi vida inolvidables ahora encarcelados entre aquellas cuatro paredes. Pero hoy había algo nuevo, persianas alzadas en la mitad de la vivienda, visillos nuevos en los balcones y flores adornando media balconada, como en los buenos tiempos en los que la mano hábil de mi madre los llenaba de geranios y hortensias. Pregunte, habían dividido la casa y la restauraron, de ella sacaron un piso y un estudio que hoy vuelve a tener vida. Me quedé un rato mirando, con la vana ilusión de ver asomarse al balcón a mi madre, ilusión pueril y sin sentido, que el corazón me pedía y la mente no rechazaba pese a lo imposible del deseo, hoy alguien ocupa el espacio en el que crecí, hoy alguien ha dado nuevamente vida a aquella casa que cobijó mis años de niñez y de la que un día salí para formar mi nueva familia. La casualidad ha querido que hoy ocupe parte de esta vivienda una antigua amiga de mi madre, su hija, me ha ofrecido subir un día y ver como ha quedado reformada y me he negado, quiero conservar la memoria de una gran casa llena de vida y alegría donde correteábamos cuatro hermanos por los largos pasillos y desde cuyos balcones se podía ver el Campo San Francisco, las torres de las Agustinas, La Clerecía y la Catedral. Tiempos pasados que solo el recuerdo puede mantener y no conviene que nada nuevo lo empañe.
A golpe de tecla y ratón uno va escribiendo notas en este blog, dejando trozos de mi vida y pensamientos, confusos en ocasiones y quizá lucidos en otras. En ellos vuelco con sinceridad quizá ofuscada, quizá osada, mis dolores y alegrías, mis penas y gozos dejando constancia de momentos vividos que ya no volverán.
Se que hay quien los lee y piensa que puede ser impúdico exponer a la mirada de todos mis sentimientos y quien comprende que lo haga como desahogo de tristezas y frustraciones. Este blog que nació hace ya mas de tres años ha ido recogiendo humor y tristezas, recuerdos y añoranzas, quizá en algún momento cabreos e incertidumbres que posiblemente a nadie solo a quien esto escribe, interesen, pero este es mi blog y quien, en el entra, siempre es bienvenido. Hoy es momento de agradecimientos, agradecer a quien dejó en su día un comentario, a quien sin hacerlo leyó lo que el corazón me dictaba y a quien en privado me reprochó algún comentario con el que no estaba de acuerdo (nadie tiene por que estar de acuerdo con todo lo que escribo ni con todo lo que siento), a quien preguntó si me pasaba algo, a quien se interesó por mi salud y a quien cada vez que se siente mencionado responde a esa llamada inconsciente que quizá hice al hacer algún comentario..
Gracias a todos, a los que me entendisteis y a los que no, a los que me dieron palabras de ánimo y los que callaron por no molestar.
Van tres años, nunca creí que este blog pudiera dar tanto de si y contener tanta vida como espero siga teniendo en un futuro. Gracias amigos, gracias a todos
De pequeño, tenía una especial preferencia por jugar conmigo, imaginábamos con una vieja silla y un plato, que conducía un coche, de ahí pudo nacer su afición desmedida por los vehículos, cada vez que yo cambiaba de coche, su mayor ilusión era acompañarme hasta el concesionario para ser el primero en subir al nuevo vehículo, cada vez que nos vemos sigue siendo su principal conversación los nuevos modelos que salen al mercado, de los que esta puntualmente informado. Su mayor ilusión, poder cumplir los 18 y sacarse el carnet de conducir. Juan es así, un pequeño forofo de todo aquello que tenga ruedas, se fija en cada detalle que yo aplico a mi coche, una moldura, un embellecedor, cualquier cosa, no pasa desapercibida a su escrutante mirada de aficionado a los coches, su sueño, como el mío, ser propietario de un Aston Martin…¡Nos ha fastidiado este enano!. Ha crecido y sigue siendo aquel pequeño sobrino que un día, quizá por simpatía con su tío Fer, comenzó a cojear sin saber por que, hasta que al pediatra se le ocurrió preguntar ¿Hay alguien en la familia cojo?, fue entonces, cuando cayeron en la cuenta de que su cojera era pura imitación, igual que su afición por los coches, contagiada por este que ahora recuerda en este post a este pequeño aficionado al automovilismo que me acaba de decir ante esta foto...¡Jo tio Fer que morro, podias haber avisado!...
Nacido en Avilés en 1911 pocas veces le oí contar sus penurias durante la Guerra Civil, era algo que tenia asumido que había pasado y pasado estaba para él, pocas en muy pocas ocasiones contaba alguna anécdota que otra, sin rencor, ni acritud y si supimos que estuvo cautivo en el cerco de Oviedo, cavando trincheras para las fuerzas Republicanas, que salvó su vida por un milagro y que logró escapar de su cautiverio huyendo a Bilbao donde fue apresado de nuevo y devuelto a su tierra natal.
De él aprendí la tolerancia y el respeto a los demás, independientemente de sus creencias, color, posición social y tomar las cosas como vienen, con la mayor naturalidad posible, aprendí que males y bienes vienen solos y que lo inevitable, aquello que uno no puede modificar, vale mas asumirlo y olvidarlo pronto y lo bueno, celebrarlo pero sin mucha pompa pues es efímero.
Dedicó su corta vida a hacer el bien por donde pasaba, aún hoy a los 32 años de su fallecimiento, hay quien sigue recordándole con afecto, hace no muchos días, por cuestiones de trabajo encontré a un dinamitero, al cual examinó para la obtención de su permiso y pudo contarme la peripecia de su examen...
Al parecer mi padre por cuestiones de seguridad, utilizaba para el examen un cartucho de dinamita, simulado, cargado por él mismo con polvos de talco y un detonador también falso cargado de arena...Una vez efectuado el taladro por el alumno, este debía colocar y preparar la carga y posteriormente hacerla explotar, como es lógico, nunca lo hacía y así daba pie a mi padre para preguntar cual sería el paso siguiente...había quien contestaba correctamente, colocando otro cartucho al lado para hacerlo explotar por simpatía, y quien contestaba como aquel otro "lo descargo con una cuchara", (Peligrosisimo pues cualquier golpe con la piedra podria hacer saltar una chispa y volar todo) lo que suponía que fuera suspendido de inmediato, pero en todos los casos, era reconocida la educación y buen trato que dispensaba y de la que no hacia gala pues así era...sencillo, natural y sabio, un gran maestro del que trato de tomar ejemplo y al que me gustaria parecerme no solo fisicamente.
Rocas y agua batida por las olas, verde montaña con aromas de eucalipto y en lo alto la ermita de Santa Marina, arena dorada en la larga playa y un pescador en la punta, lanzando la plomada al centro de la ría. Ribadesella, siempre presente y el recuerdo de aquel pescador, mi padre, que dejaba pasar las interminables horas del atardecer estival, distraído en la pesca de lubinas y mujoles, lenguados de la ría y algún que otro corcón. Sus aperos de pesca quedaron arrinconados aquel 19 de Septiembre del año 77 y solo, esta foto que acompaña este post deja constancia de un momento de esos en los que caña en mano ejercitaba su segundo deporte favorito cuando tuvo que dejar el primero, la caza, pues sus piernas ya no podían resistir grandes caminatas.
Muchas veces me he preguntado, por que derroteros irían sus pensamientos en estas largas horas de silencio ante el agua, en la soledad de la tarde, mientras el sol jugaba en su ocaso a tejer reflejos en la desembocadura de la ría.
¿Preocupado por el futuro de sus hijos?, ¿por la salud de mi madre? (de la que decía con humor, "mujer enferma mujer eterna"), ¿por su trabajo?, o simplemente dejaba vagar su mente disfrutando del paisaje de su tierra, esa tierra que amaba profundamente y de la que orgulloso era cicerone para todo aquel que quisiera conocerla y vivirla.
Su ilusión, llegar a la jubilación y poder disfrutar de su casa de Ribadesella, de las interminables horas de pesca, del olor de los chigres del puerto y la hierba recién segada en el prado. Pero nunca llegó a cumplir su sueño, la vida se le terminó un año antes de jubilarse, se fue en silencio, como en sus interminables horas frente al mar. La vida no le premió sus desvelos, esfuerzos, trabajos, Quizá en el mas allá exista un lugar que sin llamarse Asturias, sea tan parecido a esta tierra, que colme los deseos de mi padre, un lugar donde un Sella paralelo al real, le permita seguir pescando mientras vela por los que seguimos añorándole.
Hoy, reproduzco un comentario que acabo de insertar en el blog de un amigo, este comentario vuelve de nuevo sobre otras elucubraciones que en post anteriores hice sobre "el cambio" y los cambios que nuestras vidas tienen permanentemente...
COMENTARIO
Hace no mucho, y si se me apura, casi a diario, uno sufre cambios constantes, alteraciones del ritmo habitual, o de lo que uno supone debe ser el ritmo habitual de la vida, es decir, se rompen las costumbres, los modos de vida, las actitudes frente a las cosas y las personas, los trabajos y quehaceres diarios las expectativas de futuro y hasta los ritmos biológicos y físicos.
El cambio es permanente, continuo, inalterable, nada permanece estático aunque nos gustaría que determinadas situaciones no terminaran nunca, acaban teniendo su fin, como todo en esta vida. Asumir el cambio constante, para lo bueno y lo malo, quizá sea una de los caminos de la felicidad y en busca de ese camino, uno puede encontrar al menos la paz, esa paz de espíritu en la que el tiempo pasado es eso...pasado y el incierto futuro, algo que aún no esta escrito y quizá (no lo tengo aún muy claro) podamos modificar o al menos prever y hacernos a la idea, e incluso cambiarlo.
Al cambio, (al que ya he dedicado post tambien en mi blog) y el cambio es lo único que permanece, el continuo movimiento de uno mismo y de los que le rodean, produce ese cambio permanente unas veces provocado por uno mismo y otras por el entorno, unas veces premeditado y otras por sorpresa, pero siempre, cambio, ese cambio que es sinónimo de "vida", de actividad sea de la clase que sea, cambiar es vivir y tu también amigo mio ,has cambiado y seguirás cambiando gracias a Dios, pues estas vivo y vivirás mucho tiempo, no vale decir -"que paren este mundo, que me bajo",- el mundo no va a pararse y tenemos la condena o quizá la fortuna de estar en él CAMBIANDO.
Dicen que durante la guerra mejicana hubo un general que llevó a sus tropas a través de un gran desierto, caminando bajo un sol de justicia y para mantener alta la moral de su tropa les gritaba de vez en cuando... ¡Que viva Pancho Villa!... a lo que los soldados respondían... ¡Que viva!... pasaron días, quizá meses y en una de estas arengas gritó ...¡Que viva Pancho Villa!... Oyéndose acto seguido una sola voz que decía... ¡Que viva, pero que viva mas cerca!
Cuentan que de aquel padre Mexicano, al que un día se presenta un pretendiente de su hija y le pide la mano de esta, el padre interesándose por el futuro de su hija le pregunta, Oye mi cuate y ¿tu en que trabajas?,Pos mire manito trabajo en seguros, y ¿Cuánto ganas por mes?, pos unos 400 pesos mi hermano, a los que replicó el padre, Cuate, con eso no tienes ni para papel higiénico.
Descorazonado el Chavo, se fue corriendo a buscar a la novia y le soltó ¡Lupita CAGONA!.
Siempre me gustaron los chistes de mejicanos, esa entonación que magistralmente imitaba Bigote Arrocet tratando de emular a impagable Mario Moreno, les da un toque especial y una gracia añadida, el humor con entonación, esa misma que ponemos cuando contamos un chiste de Vascos, Gallegos o Catalanes aporta un toque de humor al relacionar grupos concretos con actitudes o gestos estereotipados. ¿Os habéis dado cuenta de la cara del que cuenta el chiste, tratando de imitar los acentos (casi nunca lo consigue), dejes y giros de las distintas lenguas? En ocasiones es más cómica la representación que el chiste mismo y la gracia para contarlos es tan subjetiva que el mismo chiste contado por uno u otro puede hacernos morir de risa o provocar un abucheo por lo mal contado. La gracia, nace en la persona y hay contadores de chistes natos. Hace años conocí a dos de estos, compañeros de trabajo, con los que era difícil tener una comida tranquila, si estaban juntos, comer y reír simultáneamente eran tareas imposibles, ambos se turnaban y alimentaban su repertorio con los chistes del otro, provocando un alubión de risas difíciles de superar, El Leones Julián Rejas y el Gallego José Collazo, fueron legendarios en mi antigua Athena, donde no había comida tranquila. No olvidaré una convención en Jerez de la Frontera donde el Secretario General (Jacinto Álvaro) pidió se sentaran a su mesa (Que tuve el honor de compartir) y se pasó toda la cena tomando nota de cada chiste contado (No llegó a saborear los langostinos ni el marisco por culpa de los dos fenómenos). Suele ocurrir que la gracia de estas gentes esta en la forma y no en el fondo, la escenificación con gestos de cada chiste, la rapidez en llegar al desenlace y hacerlo en el momento apropiado, son la base de un buen contador de chistes. Hay quien se empeña en explicarlos luego, este es el chistoso fracasado, que pocas veces acertara a contar un chiste con gracia. Para casi todo hay que nacer en esta vida, uno hace sus pinitos, pero nunca llegaré a la altura de estos maestros de la risa. ¡Hijole, pero que requete chulapos!
Hace ya algunos años cayó en mis manos un curioso libro cuyo titulo era LA LEY DE MURPHI, que posteriormente y dado el éxito del mismo tuvo varias ediciones que machacaban la idea de que si algo puede salir mal, seguramente termina saliendo mal. Pese a que todas las situaciones que plantea son reales y efectivamente la tostada termina cayendo por el lugar de la mantequilla,(¡Cachis!, me acabo de manchar las botas con la dichosa mantequilla), también tengo el convencimiento que a dicha ley se le puede dar la vuelta y pensar que si algo puede (aunque sea remotamente) salir bien, seguro que termina saliendo bien. Todo es cuestión, como dijo aquel, del cristal con que se miren las cosas y del espíritu con que uno encare la vida.
Tampoco (y lo siento) estoy de acuerdo con la LEY DE PETER, cuyo enunciado dice mas o menos que si quieres convertir a alguien muy bueno en su trabajo en un inútil total, asciéndelo de categoría y tendrás un gran incompetente.
Uno que ya ha cumplido con creces mas de treinta años trabajando (¡A que me merezco un descanso!) Ha podido ver de todo, y contradiciendo las mencionadas teorías he visto operaciones que tenían escasas posibilidades de prosperar, salir triunfantes pese a todos los augurios negativos sobre ellas y he visto ascender (no sin esfuerzo y quizá hasta zancadillas) gentes que hoy demuestran su verdadera valía y no en puestos inferiores donde tampoco lo hicieron mal. Todo era cuestión de poner empeño en las cosas, trabajar sin descanso echando ilusión y ganas.
Cuando estudiaba la carrera, alguien mencionó un día el axioma de que toda ley tiene su excepción y que sin esta no existiría dicha ley. Tampoco es cierto que lo anterior sean excepciones, veo jóvenes ilusionados y entregados en su trabajo y veo que pese a que en este país, a quien asciende no se le empuja para que siga subiendo y si se puede, mas bien, se le tira de los pies para evitar dicho ascenso.
Sigo pensando que Murphi y Peter, olvidaron que el ser humano, es el único animal de la tierra, que tiene en sus manos algo muy valioso, el poder de la ilusión y la capacidad de esforzarse para dar la vuelta a las contrariedades, ¡Lo siento señores! Pero estoy por crear mi propia ley (¡Jo!... ¿Cómo sonaría LA LEY DE FERNANDO?), Rebatiendo sus apreciaciones y es que toda moneda tiene dos caras y personalmente me gusta mas la otra y no la que ustedes presentan.Por eso hoy os dejo un repertorio de leyes que no dejan de tener su gracia, ingenio de currantes que no tienen otra cosa que hacer...
*LEY DE HARDIN
Nunca se puede hacer solamente una cosa.
* LEY DE HETCH
No hay mejor momento que el presente para que retrase lo que no quiere hacer.
* DERIVADO DE KNAGG DE LA LEY DE MURPHI:Cuanto más complicado y grandioso sea un plan, mayores serán las probabilidades de que se vaya al traste.
* LEY DE WESTHERN SOBRE EL JUICIO CONDICIONAL
La suposición es la madre de todas las pifias.
* EXTENSION DE EINSTEIN A LA LEY DE MURPHY
Un proyecto de trabajo se expande hasta llenar todo el espacio disponible.
* DILEMA DE DEVRIES
Si golpea al mismo tiempo dos teclas de la máquina de escribir, la letra que sale en el papel es la otra.
* TEORIA DE LA SUPERVISION SELECTIVA
El único momento del día en que uno se apoya cómodamente en el respaldo de la silla y se relaja, es cuando el jefe se da una vuelta por la oficina.
* LEY DE BOGOVICH
El que duda, probablemente tiene razón.
*LEY DE STRANO
Cuando todo falle, intente lo que le sugirió el jefe.*LEY DE BRINTNALL
Si le dan dos órdenes contradictorias, obedezca las dos.
* LEY DE SHAPIRO DE LA RECOMPENSA
El que hace menos trabajo, está mejor considerado
* PRINCIPIO DE TILLIS SOBRE ORGANIZACIÓN
Si lo archiva, sabrá dónde está, pero nunca le hará falta. Si no lo archiva, lo necesitará, pero nunca sabrá dónde se encuentra.
* LEY DE SANDILAND
El tiempo libre del que puede disponer de una forma imprevista, lo malgastará inevitablemente.
* LEY DE SCOTT SOBRE LOS NEGOCIOS
No vaya nunca por el pasillo de su empresa sin llevar un papel en la mano.
* LEY DE HARBOUR
La fecha límite es una semana después de la fecha límite inicia
Estoy seguro que os ha divertido, lo cual confirmaría mi teoría la diversión esta en ver las cosas de otro modo, si alguien llega a tomarse esto en serio es que no conoce la "LEY DE FERNANDO" (SIC)
Va a hacer dos años que ya no tengo que acudir a convenciones de empresa, quizá sea esta una de las cosas que echo de menos en mi actual situación. Siempre me gustó viajar, bien por motivos de trabajo o por diversión y en ambos casos conocer ciudades y lugares nuevos de los que suelo guardar fotos, llaves de hotel, menús de las comidas credenciales, programas y notas en un ya voluminoso archivo que comprende desde el año 1981 hasta el 2007 en que tanta actividad viajera paró bruscamente quedando solo los viajes familiares.
Con cierta morriña en ocasiones hojeo las numerosas paginas plastificadas, donde multitud de fotos me recuerdan compañeros (algunos ya desaparecidos), lugares y visitas como aquella de la Mezquita de Córdoba, que a punto estuve de no ver, pues un cansancio no habitual tras tres días de convención me llevó a decir en voz alta ¡ Yo me quedo en el autocar!. Fue entonces cuando mi buen amigo y compañero Burguillo me señaló a través de la ventanilla un anciano apostado a la puerta, paraguas colgado del brazo y sujetando con determinación una carpeta entre sus manos. ¿No vas a poder seguir a ese señor?, ¡Es nuestro guía!, y sonriendo me señaló la salida del vehículo. Devolviendo la sonrisa me incorporé y seguí sus pasos. Durante mas de dos horas, recorrimos la mezquita y el barrio judío, nos hicimos fotos y nos hicieron fotos (Mi Compañero Fernando comentó de una de ellas, es tan bueno el fotógrafo que te ha sacado hasta la cojera). Hoy cuando las miro no puedo por menos de esbozar una sonrisa. ¡Que tiempos! ¡Que jóvenes estábamos todos! Valencia,(a la que faltó por motivos de salud mi buen amigo Jerónimo, al que tuve en mente durante la cena de gala y tomando el móvil no dudé en llamarle y pasar luego el aparato a todos mis compañeros de mesa) Barcelona, Alicante, Ávila, San Sebastián,(la multitudinaria convención de la fusión) Bilbao, Palma de Mallorca,(Año y día en que yo cumplía 50 años) Madrid (donde mi buen amigo Jordi tuvo la mala fortuna de lesionarse un brazo bajando de un autocar, cuando lo más fácil es que hubiera sido yo el lesionado y no él, por mi dificultad en subir y bajar escaleras), Santander con la ultima convención de Athena y la cena en el Palacio de la Magdalena, a la que alguno denominó como "Ultima cena". Pamplona (mi ultimo viaje convencional durante el cual ya presentí mi cercano destino). Tantos y tantos recuerdos que hoy se reavivan pues se acercan las fechas en las que una nueva convención reunirá a compañeros que quizá no vuelva a ver. Que Dios os guarde a todos, todos seguiréis en mi vida pues permanecéis en mi recuerdo
Dicen que levantarse con una sonrisa, ayuda a sobre llevar el día con mejor espíritu, quizá tengan razón. Por las mañanas cuando voy a afeitarme me pregunto ¿Cuando me hice yo esta foto de carné tan grande? Y acto seguido me digo ¡Que mayor estas tío!, pero aquí sigues dando guerra y dispuesto a comerte un nuevo día, luego salgo y me preparo un buen café cargado, de esos que ayudan a despertar hasta los muertos (toca madera) y me voy silbando a la calle en busca de mi coche y un nuevo dia. Para compartir esta sonrisa, cuelgo en el Facebook algo gracioso, que espero sirva a los que lo puedan ver como me ha servido a mi mirarme en el espejo esta mañana, pero a medida que van pasando las horas, la sonrisa mañanera va dejando paso a una cierta tristeza que aunque fácil de superar, siempre se hace patente ante esos dolores ya inevitables y la sensación de que cada día uno se maneja peor en eso de subir y bajar escaleras o caminar durante mucho rato. ¡Que se le va a hacer!, solo queda una solución improvisada, recordar alguna situación graciosa o ver la parte amable de la vida y de nuevo vuelve ese espíritu de la mañana y la sonrisa que uno pretende mantener a toda costa. Como nunca me gustaron las gentes mal encaradas, serias de nacimiento, viejos de ánimo, huyo de ser como ellos y me río de mi mismo cuando no soy capaz de reírme del mundo absurdo que a veces me rodea y es que una sonrisa es capaz de levantar esa moral que espero nunca decaiga.
¿Que a que viene esto?, pues viene al cuento de que a diario veo gentes quejándose por motivos nimios, mal encarados permanentes que van por la vida con amargura sin motivo aparente, con una salud de hierro y quizá una vida desahogada que uno quisiera para si, incapaces de sonreír, incapaces de ver la parte amable de la vida que por el hecho de ser vivida ya es motivo suficiente para ser feliz y esbozar esa sonrisa ¿no os parece?, ¿será que no se afeitan y no se miran al espejo?
Un señor y una señora salen una noche. El señor conviene con ella que le va a pagar 50.000 Pesetas por sus caricias.
Cuando salen, él se da cuenta de que no lleva dinero en efectivo y decide que le enviará un cheque a través de su secretaria y, para que ésta no se entere de las relaciones que hubo entre los dos, le dará a entender que el dinero es en pago por el alquiler de un apartamento.
Pero el señor decide enviarle un cheque por 30.000 en lugar de los 50.000 acordados y le expone las siguientes razones:
"Estimada señora: Ahí le envio 30.000 Pesetas en vez de las 50.000 acordadas en pago del apartamento que alquilé, pues esperaba otra cosa :
Esperaba un apartamento sin estrenar.
Que tuviera calefacción.
Que fuera pequeño.
Resultó ser todo lo contrario, pues estaba usado, era frío y ancho. Atentamente,..."
Al recibir esto, la joven señora le contesta:
"Estimado Caballero: Le devuelvo su dinero, pues en verdad no lo necesito, pero debo decirle con referencia a lo que dice su carta, que usted tenía que saber:
Que un apartamento tan bonito no podía estar sin estrenar.
Que con seguridad usted no supo encender la calefacción.
Que yo no tengo la culpa de que usted no tenga suficientes muebles para llenar el apartamento. Atentamente,..."
Hace ya 5 años, también fue mi 11M, una fecha que recordaré siempre doblemente, pues yo en aquella época estaba de baja (mi primera y unica baja) y pasando uno de mis peores momentos físicos.
Pocas veces lo he contado y siempre en familia. Aquel día hacia 132 días que me encontraba de baja sometido a un peregrinaje de medico en medico y a una dura sesión diaria de rehabilitación que terminó con un: "no sirve para nada y lo estamos empeorando", por parte del rehabilitador de turno.
Sentado frente al televisor y pese a que las dolorosas imágenes se sucedían relatando un terrible atentado, mi cabeza, traicionándome me presentaba otras imágenes que trataba de rechazar haciéndome caer en un estado de ansiedad nada bueno. Una silla de ruedas... la ayuda permanente de mis seres queridos para hacer cualquier movimiento y pensar que quizá ya nunca mas podría conducir mi coche, eran las otras imágenes que mi cabeza proyectaba constantemente.
Fue entonces cuando tomé la decisión de pedir el alta voluntaria, de volver a mi trabajo y hacer, como se dice vulgarmente, de tripas corazón, para seguir sintiéndome yo, el de siempre, con ganas de hacer cosas y útil.
Aquella decisión tuvo su segunda parte cuando dos meses después una mala caída me produjo una fisura en la tibia, no pensé en un solo momento volver a tomar una baja y apoyado en mis dos muletas, continué con mi trabajo diario, eso si, olvidando por unos días conducir mi coche y peregrinando todas las mañanas hasta la oficina con la ayuda de mis dos muletas, la satisfacción de poder seguir haciendo, aún con esfuerzo una vida casi normal, sin molestar a nadie, sin entorpecer el ritmo de la familia y los que me rodean, suplía con creces las molestias y el dolor que sentía, el trabajo diario, tener que hacer y preocupaciones que en otra ocasión hubiera maldecido, fueron mi cura espiritual para un mal momento que por desgracia, lo fue para cientos de personas que aquel día 11 M perdieron la vida y hoy forman parte de mi recuerdo y punto de referencia de un día en el que tome aquella decisión salvadora.
Hace ya cuatro años, tuve la mala fortuna de tener una de esas caídas tan frecuentes que por serlo no llegué a prestarle la atención debida y que con el tiempo, el dolor inicial, fue convirtiéndose en crónico y me hizo acudir al traumatólogo que me remitió al neurólogo y luego al rehabilitador, descubriendo entonces que padecía una secuela (síndrome) consecuencia de la Polio, de la que los especialistas apenas tenían información.
Mi error inicial, fue acudir de inmediato a Internet para obtener información y he de confesar que tras haber tecleado en Google, “síndrome postpolio” y entrado en la primera Web que encontré, el alma se me cayó a los pies…historia que ya relaté en alguno de mis post.
Creemos que todo lo que hay en Internet, es cierto, que lo podemos tomar al pie de la letra y se encuentra bien estudiado y documentado…¡Craso error!...en mis horas de navegación he podido encontrar de todo, desde estudios claros , profundos y documentados a “chapuzas” con falsa información no contrastada que puede hacer mas daño que bien. Tomar con ingenuidad, al pie de la letra lo que aparece en Internet, esta ocasionando según puedo deducir por comentarios de amigos médicos, una avalancha de consultas innecesarias, alarmantes saturando las consultas, las salas de espera y a veces lo que es peor, llevando a una serie de auto tratamientos que en el mejor de los casos son inocuos y carentes de toda efectividad.
Tomar la información sin filtrarla, analizarla y siempre ponerla en entredicho nos puede llevar a pensar que el Área 55 esconde realmente secretos de mas allá de las estrellas, que la luna nunca fue pisada por ningún ser humano y todo fue una representación teatral muy bien orquestada o que uno puede adelgazar 20 kilos en una semana con tratamientos maravillosos avalados por unas fotografías de un antes y un después de un modelo que en la mayoría de las ocasiones no es la misma persona…
Internet ha supuesto una revolución en nuestras vidas, aquello que comenzó hace no muchos años, siendo un simple experimento de envió de ficheros entre dos universidades Norteamericanas para poder compartir información científica entre dos departamentos, hoy es el medio de comunicación mas fuerte de la historia de la humanidad, superando a la prensa y la televisión, pero sin limites ni censuras previas, sin controles exhaustivos ni verificaciones, todo se da por bueno y hasta este comentario sobre Internet, terminará siendo leído sabe Dios por quien, donde y cuando, en algún punto del planeta y quizá no entienda que alguien pueda poner en tela de juicio un medio de comunicación tan extraordinario como este, que lo mismo puede servir de divertimento, como escaparate de mercancías, publicación de sesudos estudios, comunicación encubierta de planes terroristas o vehículo de apologías varias.
Todo es posible en Internet y con Internet, la única precaución es “no creerse todo” lo que vemos, leemos y oímos.
Creo que siempre fui bastante observador y en ocasiones silencioso testigo de muchas situaciones en las que sin saberlo, la gente termina retratándose tal y como es y no como aparentan o tratan de aparentar ente los demás en su trato diario. Pocas veces me he equivocado en las conclusiones y cuando así ha sido inmediatamente he rectificado en mi manera de pesar y quizá actuar ante aquella persona.
Uno se equivoca, al valorar situaciones, ya que nunca, por mucho que se intente y toda la buena voluntad que se ponga, puede ocupar el lugar de otro que quizá sufra, o celebre una situación concreta, al igual que nadie puede ponerse en la situación de uno, cuando se esta de bajón o pasando una mala racha. Cada uno es cada uno y cada cual cada cual que diría el saber popular, pero también es verdad que podemos acercarnos mucho a través de actitudes que se nos manifiestan espontáneamente y sentir lo que vulgarmente se conoce como “cuestión de piel”, en la que uno se siente cercano a otra persona y capaz de compartir sin necesidad de una comunicación mayor, una sintonía en pareceres, actitudes e incluso objetivos.
En el entorno de trabajo, uno se vuelca en lo que puede, con quien demuestra esa capacidad de trabajo e ilusión por lo que hace y trata de ayudar en la labor arrimando el hombro incluso saliéndome fuera del trabajo encomendado y es que no puedo negar que admiro a las personas trabajadoras que dejan fuera cuestiones personales, que corren todo el día tratando de dar solución a problemas, sin dar si quiera la sensación de la labor tan enorme que realizan, quizá por que yo hice lo mismo y me siento identificado con ellas, frente otras que necesitan pregonar cada paso que dan aparentando una labor que en realidad no hacen.
Admiro la tenacidad, la constancia, el empeño en dar lo mejor de uno mismo y cuando reconozco estas, voy a llamarlas virtudes, en otros, algo se mueve en mi para aportar mi granito de arena y ayudar si es posible a la consecución del fin buscado.
Tengo suerte, a mi alrededor hay un grupo de estas personas y mi aprecio por ellas aumenta de día en día cuando las veo luchando como hice yo, por eso no puedo sustraerme en hacer hoy un elogio de estos luchadores, que en silencio cumplen con su labor en un esfuerzo diario muchas veces no reconocido tratando de arrancar de la roca la espada clavada del trabajo diario, Su "Excalibur" soñada, su meta bien ganada...¡Va por vosotr@s...!
Tratando de que nadie se diera cuenta, dejé las gafas sobre la mesa, índice y pulgar de la mano derecha fueron a los lacrimales tratando de paliar aquel fuerte dolor de cabeza y esa extraña sensación de estar deslumbrado, pensé ¡No por Dios, otra vez no!, y el miedo volvió a acelerarme el corazón recordando que hace un año perdí la vista durante el trabajo y fue el primer aviso que inició un peregrinaje de medico en medico, prueba tras prueba e incluso un ingreso que me ha dejado huella con una sensación desagradable sobre los hospitales.
Solo era una jaqueca pasajera, producida por un largo día de trabajo en el que uno, que no sabe decir a nada que no asume todo lo que le echen encima y lo hace con la satisfacción de saber que ayuda a alguien que realmente lo merece y necesita. Muchos dolores de cabeza tuve en tiempos pasados y por cuestiones muy distintas, ahora, que el tiempo ha dulcificado algún que otro recuerdo he pensado que algún compañero y algún superior llegaron a decirme, ¡esto te pasa por que eres demasiado blando!, quizá fue esta la causa de mi defenestración,(da lo mismo) pero la verdad es que nunca me arrepentí de dejar que cada uno asumiera con responsabilidad su trabajo ( allá sus conciencias) dándoles la libertad de decidir en lo que hacían siempre dentro de sus competencias. Creo que me equivoqué, no todo el mundo es como debe ser en el trabajo, la irresponsabilidad, la vaguería, la ineptitud el, ¡Yo no he sido!, ó el: ¡en el sueldo me engañarán pero en el trabajo no!, hace que haya que estar encima de determinadas personas permanentemente si quieres que rindan en el trabajo o por lo menos cumplan con sus obligaciones. No aprendí ni creo que a mis años aprenda, entre otras cosas por que mi posición actual no requiere ordeno y mando, lo que si afirmo, es que nadie tendrá nunca que estar pendiente de si hago o no mi trabajo, quizá debería frenar un poco, pero no se hacerlo, quizá debería tomarme las cosas con mas calma, pero tampoco tengo ese carácter cachazas que se requiere y me gusta dejar las cosas hechas cuando todos los días cierro la puerta de la oficina y me voy a casa con esa satisfacción interior de haber cumplido y haberme ganado el jornal diario, aún con dolor de cabeza, aun con el miedo a no poder un día seguir rindiendo, será entonces cuando quizá tire la toalla, de momento con dolor de cabeza y todo, seguiré mi camino.
Otro dia mas...los cambios se suceden con tal rapidez que no me da tiempo a asimilar muchas situaciones, que me estan pareciendo divertidas, un cambio de puesto en el que vuelvo a estar con compañeros que antes estuvieron a mis ordenes, mediadores a los que yo habia nombrado hace ya muchos años y despues de una fusión no habia vuelto a ver desde hace nueve años, nuevos nombramientos que uno no quiso nombrar y no diré por qué , amigos de la niñez que ahora aparecen como colaboradores inesperados, "el mundo al revés", donde dos y dos ahora son tres...
Con humor, las cosas pueden llegar a ser hasta divertidas, al menos las caras de sorpresa lo són, al verme sentado en un puesto muy distinto al que hasta ahora he ocupado, algunos se descuadran, otros, no saben como reaccionar y los más aplican una indiferencia forzada que bien visto "da risa", por lo mal que disimulan.
En fin... seguiré divirtiendome en mi nuevo trabajo, en el que por cierto cada dia descubro cosas nuevas que hacer ya que aún no tengo una función concreta que desarrollar, ni objetivos que cumplir, ni nombramientos por hacer, ayer paseaba por la tarde con mi mujer y mi cabeza solo estaba para sus palabras, sin otros pensamientos ni preocupaciones luchando por salir, "solo para ella"...¡una auténtica delicia! os lo aseguro...
Competencia, aptitud, idoneidad, en ocasiones el mas incompetente tiene apariencia de efectivo, seguro, positivo, practico, resultando a la hora de la verdad que los resultados de todas las gestiones que ha emprendido no han sido mas que un espejismo inútil, infecundo o malogrado, defraudando quizá a quien puso su confianza en el sujeto. Muchas veces vemos gentes así en la política, en la empresa y hasta en la religión, sean del color que sean y tengan el apoyo que tengan, terminan dejando patente su incapacidad y mediocridad con sus obras inacabadas, mal efectuadas o convertidas en autenticas chapuzas de las que los españoles somos muy dados a realizar (Creo que la palabra chapuza es exclusiva de nuestro país donde somos expertos en este tipo de actividad y a las pruebas de remito, pruebas que todos los dias recibimos gratuitamente).
Al final quedan al descubierto estas gentes, alzadas a puestos de responsabilidad por otros irresponsables que quizá a su vez fueron colocados en su puesto por irresponsables mayores.(Que nadie piense que hablo de algo personal, en esta ocasión estaria equivocado)
¿A que viene esto?, pues a que hace unos días, pude ver en una localidad salmantina, alejada de toda vía de comunicación, con accesos difíciles y perdida en esos campos de Dios, una grandiosa y espectacular obra realizada por el ayuntamiento, levantando un edifico multiusos,(Una enorme cupula alzada por grandes vigas de maderas nobles pulidas y barnizadas primorosamente) para centro de convenciones, representaciones teatrales, actos deportivos etc., que posiblemente nunca llegaran a realizarse. Conociendo al alcalde, hombre tosco y de baja formación, cabezota donde los haya, pregunté curiosamente, por el importe del montante total de la obra y por respuesta recibí la sorprendente afirmación de quien tiene conocimiento directo de la misma, que en aquella obra se han gastado ya los presupuestos de la Diputación para todas las obras de ayuntamientos de la provincia.
Lo peor, no es esto, es que si llega a terminarse la obra, que actualmente esta ya paralizada por falta de fondos, el mantenimiento de la misma y contratación de personal de servicio, seguiría siendo un lastre para la Diputación durante muchos años ya que el rendimiento de la obra seria mínimo. Y uno se pregunta en estos tiempos críticos: ¿quien autorizó dicha obra, capricho de un edil con ínfulas de Cesar?, ¿Con que criterio se gasto tal presupuesto que podría haberse empleado en mejores menesteres?, nuevamente la incompetencia, la ineptitud y si me apuráis la prepotencia, de quien dirige y de quien autoriza, produce esperpentos como el descrito.¡Por que me sorprenden, ya los había vivido antes en otros ámbitos! Luego, cuando llegue el día de las inauguraciones, todos estarán para hacerse la foto y si esta sale en prensa, prometo recortarla y enmarcarla con el titulo de INCOMPETENTES REUNIDOS S.A.
Brujuleando por Internet, uno puede encontrar de todo, cosas muy curiosas, divertidas y cosas como la que os pongo al final de este escrito, no se si serán verdad o trucajes habiles de algun internauta, pero no dejan de tener su gracia...
En la vida, así como en la conducción, hay gente tímida.
Otros son recatados y pasan desapercibidos.
Por supuesto los hay normalitos, estándar, del montón.
Luego están los valientes, aguerridos y "echaos pa'lante".
Por fin llegamos a los sobraos, los que se salen del ranking, los figuras...
Y luego está Don Ángel Redruello González: el "namber guan". ¡¡Con un par!!
A un mes de terminar el año, uno comienza a repasar mentalmente, haciendo balance y recuento, de cómo han transcurrido los meses de este año.
En mi entorno han desaparecido personas a las que apreciaba y llegado otras con las que se ha establecido una cordial sintonía.
Ha sido un año duro en el que Fernando y Feli, mis compañeros de trabajo más cercanos, fallecieron en el lapso de dos meses dejando una extraña sensación de tristeza, mezclada con una aprensión al entorno en que trabajábamos. Todos llegamos a pensar que había algo en el ambiente, algo letal, que no solo afectó a estos dos compañeros si no también a algún vecino mas del edificio. Todo fue casualidad, las mediciones del lugar resultaron negativas y el tiempo diluyó miedos y temores, pero no el recuerdo de aquellos que nos dejaron y en los cuales pienso cada día al mirar sus mesas vacías.
El verano me trajo la oportunidad de demostrarme una vez mas que soy capaz de superar cualquier dificultad en el trabajo y que no tuvo sentido alguno (al menos desde mi punto de vista), mi traslado y cambio de status, a la vista de los resultados (cifras cantan) y que yo fuera capaz de mantener solo, en funcionamiento una sucursal de seis personas durante quince días sin que se notara la falta de nadie.
Las vacaciones fueron familiares, entrañables, relajantes, llenas de sol y paseos tranquilos a la orilla de un Mediterráneo siempre luminoso, siempre acogedor.
El otoño, este extraño otoño, sin lluvias, sin fríos excesivos, me trajo dolores articulares y una baja de 5 días en la que volví a ratificarme en mi sentimiento de no estar parado mas de lo necesario, pues dejar a la cabeza elucubrar por su cuenta es peligroso.
Durante todo el año he volcado en este blog sentimientos, opiniones, historias pasadas, que van quedando atrapadas en este inmenso mundo virtual en el que desde un primer momento me he encontrado a gusto. He descubierto que tratando de contar una historia, contaba parte de mi vida, una vida que creí lejana y perdida en el tiempo y sin embargo la sentí de nuevo real y cercana cuando tecleaba en el portátil pretendiendo contar mis peregrinaciones por hospitales o mis recuerdos de la niñez.
En Febrero cumpliré 58 años, aún no he aprendido a tener malicia, ni se ocultar mis sentimientos, la rabia contenida, en determinadas ocasiones, tiene en mi el mismo efecto que la alegría desbordante y en ambos casos mis ojos se han llenado de lágrimas, no se disimular, cubrir, velar mis emociones ante la mirada indiscreta, quizá sorprendida de alguien cercano.
Otro año más está terminando y como todo, el balance tiene partes negras y partes rojas, puntos claros y puntos oscuros, afectos y desafectos, encuentros y desencuentros que van llenado las paginas de mi vida
Hoy LUNES DE AGUAS, por circunstancias personales, es la primera vez en mi vida que voy a pasar esta festividad en solitario, pero quiero compartir con vosotros (aunque yo no llegue a probarlo este año) el manjar del día “EL HORNAZO”
La prohibición de comer huevos durante la Cuaresma hacía que se guardaran durante Semana Santa para después introducirlos en una especie de empanada junto con la ansiada carneEl Lunes de Aguas se caracteriza en Salamanca no sólo por su peculiar tradición, sino por un singular manjar que no podrá faltar en cada mantel, ya sea sobre una mesa de campo o en la propia hierba: el hornazo, una especie de empanada, típica de muchas zonas de España, que con un toque especial en la capital del Tormes.
La gran mayoría coinciden en tener el huevo duro en su composición y se suelen comer en la misma época: en los días previos o posteriores a la Pascua. Ello se debe a que, en ciertas épocas, los huevos fueron considerados carne, por lo que no se podían comer durante la Cuaresma, aunque las gallinas, como es natural, seguían poniendo. Los huevos se conservaban cocidos y se consumían después de la Pascua. De ahí los hornazos y otras muchas costumbres, en torno a esta fecha, en las que se incluye el huevo duro (huevos pintados, cocas del Levante español, Monas de Pascua...)
En Salamanca lleva diferentes embutidos, como el lomo, además del huevo duro. Un plato exquisito en cualquier época del año, aunque la tradición es comerlo el lunes de Pascua en la provincia y el lunes siguiente, llamado Lunes de aguas, en la ciudad de Salamanca y alrededores. Es el escogido para representar a la provincia charra en cualquier evento gastronómico que se produzca y aglutina algunos de los productos típicos más representativos de la región, como el lomo de cerdo, el chorizo o el jamón y, naturalmente, el huevo duro.
Ingredientes
1 kilo de harina de trigo
1 vaso de aceite de oliva
1 vaso de vino blanco seco
1 vaso de agua
2 huevos
50 gramos de manteca de cerdo
1 pellizco de azúcar
Sal 300 gramos de lomo de cerdo en filetes
150 gramos de chorizo en rodajas
2 huevos cocidos
Elaboración
En un bol poner toda la harina, hacer un agujero en el centro y poner en él la manteca derretida, el aceite, el vino y el agua. Mezclarlo todo muy bien y añadir la sal, un pellizco de azúcar y dos huevos batidos. Amasar con las manos hasta conseguir una masa homogénea. El punto se consigue cuando, al amasar, se ve que la masa no se pega a las paredes del bol, pues cuando se pega es que falta harina. No obstante, poner atención, pues un exceso de harina hace la masa muy densa y es difícil extenderla. Dejar reposar unos 30 minutos, cubierta con un paño.
Poner al fuego una sartén con el aceite y echar los filetes de lomo, se les da unas vueltas y se echa el chorizo, cortado en rodajas. Se mueve todo para mezclar y se baja el fuego dejándolo hacerse todo durante unos 5 minutos, entonces se aparta y se reserva. Cocer dos huevos y cuando estén cocidos cortarlos en rodajas Dividir la masa en dos porciones.
Embadurnar de aceite el rodillo de amasar y estirar la masa, sobre la mesa o la encimera de la cocina que se habrá enharinado para que la masa no se pegue, hasta conseguir el tamaño adecuado. Espolvorear la bandeja del horno con harina y colocar en ella la masa estirada de forma que los bordes de la misma sobresalgan un poco de los de la bandeja. Repartir el relleno y tapar con la otra parte de la masa, que se habrá estirado de igual forma que la primera.
Con la punta de los dedos ir cerrando los bordes de la masa, doblando el borde de la base sobre la tapa, de forma que queden bien unidas y el relleno quede entre las dos hojas de masa. Si después de hacer las dos láminas nos hubiera quedado masa, se pueden hacer tiras y colocarlas como adorno encima de la tapa. Batir un huevo y extenderlo con un pincel por toda la tapa del hornazo, de esta forma quedará la superficie brillante, dándole un mejor aspecto. Es conveniente pinchar con un tenedor en varias zonas de la tapa, para evitar que se levante con el calor. Poner el horno a 180º y colocar la bandeja en la parte media del mismo. Dejar en el horno alrededor de 30 minutos.
¡Animo!, poner las manos en la masa y el que lo consiga ya me dirá que tal le ha quedado ¡Que aproveche!
Es curioso ver como la mayoría de la gente cuando acude a una oficina a reclamar algo solo recuerda “Sus derechos”…nunca sus obligaciones, y esto que a nivel de trabajo diario observamos con harta frecuencia es algo muy extendido, “todo el mundo tiene derechos”… parece ser que ninguna obligación o al menos no se acuerdan de ellas.
Los derechos que la gente esgrime, en la gran mayoría de los casos no suelen estar reglamentados en ningún sitio, solamente lo que les parece de sentido común y por el mero hecho de serlo en ocasiones, lo convierten de derechos cual si de legisladores se tratase…y así algo tan común como pedir una información, se convierte en “un derecho a la información”, cosa que en ocasiones por tratarse de cuestiones muy privadas no se puede dar a cualquiera, o el propio interesado debe cumplir unos requisitos mínimos como puede ser el identificarse correctamente para tener acceso a la información.( obligación que olvidó y cuando se la recuerdas pone mala cara)º
Otras veces… la señora de la cola en el supermercado…aduce su derecho a pasar antes por caja por que tiene prisa o por que lleva pocas cosas…derecho que te hace saber con un codazo y poniendo cara de malas pulgas por que tu llevas muchos mas productos que ella y tiene que esperar.
La gran mayoría de las veces se confunde la educación con el derecho y como tal se aduce…tengo derecho a pasar yo primero en la acera pues vengo a mi derecha (Confunden el código de circulación con la cartilla de urbanidad a la que ya dedique un post hace tiempo), o… tengo derecho a tener un sitio en autobús urbano…y así un sin fin de situaciones.
Pocos recuerdan sus obligaciones…no tirar papeles y colillas en las calles, cerrar bien las puertas de un ascensor, no entorpecer el paso a la puerta de unos grandes almacenes o la puerta de una comunidad, con tertulias callejeras…
Derechos y mas derechos sin estar apoyados en obligaciones…y uno se pregunta ¿Quién tiene la culpa de que la gente actúe así?... se han relajado las normas de educación y todo el mundo se cree con derecho a todo, a criticar al vecino, a espiar sus conductas y exponerlas a la luz publica, a poner en entredicho y en tela de juicio cualquier situación… ¡por que sí! Por que tengo derecho a expresar mis opiniones (sin tener en cuenta los derechos de intimidad del vecino o la obligación de tener prudencia cuando se juzgan conductas de otros)
En este país… decía un amigo mío… todos somos seleccionadores de fútbol…abogados…médicos…jueces y si me apuráis hasta enterradores, entendemos de todo y de nada, pero que nuestros derechos…ni nos los toquen.
Uno que ultimamente es propenso a caer en momentos de bajón, ha descubierto una forma infalible, al menos para mi, de recuperar ese tono perdido y volver a ver las cosas de otra forma:
Por ejemplo: Que el medico te dice, Hay que operar y abrir esa carótida atascada, enseguida piensas, esto es como lo de las cañerías de casa y por ende piensas en el fontanero que fue la ultima vez y preparó tal chaperon que no me quedaron ganas de volverle a llamar y contestas, No gracias, ya me arreglo yo como pueda.
Que te paran los municipales por exceso de velocidad y te dicen 300 euros y dos puntos por superar los 71 Km. en ciudad, piensas entonces, menos mal que el radar estaba un poco mas atrás, si no, me pillan a 80 y entonces se quedan hasta con el coche.
Que alguien te pone mala cara por que tu trabajo está al día y tienes un minuto para tomar un café con calma,o echar una mano a otro, pues piensas, que vayan a escuela y aprendan lo que uno ha tardado en aprender 30 años, que organizándose y no perdiendo el tiempo, se llega a todas partes.
Que sales a la calle un día de lluvia y los paraguazos de la gente poco mañosa con el paraguas, te van dando en la cabeza, pues piensas, menos mal que los paraguas son de tela y livianas varillas, si llegan a ser como la garrota en la que me apoyo, estaríamos listos.
Que no te dejan fumar en los bares, por que contaminas y llenas de humo los pulmones del prójimo, pues piensas, menos mal que no han prohibido circular en el coche por el mismo motivo, si no, menudas caminatas me tocaría darme, con lo que me gusta conducir.
Que pides un café con leche fría y te lo ponen hirviendo, piensas, así está mi mujer (que si sigue fumando) mas rato sin fumarse ese cigarrillo mientras se enfría ese café, aunque esto suponga un riesgo añadido, que se ponga de mal humor y la emprenda contra la Ministra.
Que sales de compras y terminas cargando unas bolsas pesadas llenas de rebajas, piensas, menos mal que uno no puede caminar durante mucho rato, si no, termino quedándome con el traspaso del local.
El que no se consuela es por que no quiere, la vida siempre tiene dos caras y es cuestión de buscar la amable y no tomarla muy en serio. Hay quien se empeña en hacer un mundo de pequeños tropiezos y los grandes, es mejor tomarlos con buen humor pues no suelen tener remedio y no merece la pena agobiarse por ellos.
Quizá mi memoria me falle, quizá en algún momento los recuerdos que me queden, sean los que he ido plasmando en este blog, quizá algún día alguien repase cada momento contado y pueda comprender a un desconocido que un día tuvo la idea de ir contando retazos de su vida sin otro animo que ir haciendo de nuevo el camino que una vez ando. No olvidar el pasado ni las gentes que por el transitaron, recordar momentos felices y momentos complicados, sueños, ilusiones, proyectos me ha servido para poder decir, he tenido una vida buena, una vida que no cambiaria por nada, en la que los amigos han sabido estar cuando tenían que estar y donde los que compartieron momentos podrán recordarlos conmigo en este rincón de la memoria.
Resguardados del tiempo que implacable borra el pasado, han quedado retales de mi vida, siempre añorando mi Asturias del alma, siempre sintiendo la presencia de aquellos que el tiempo arrebató de mi lado, siempre pendiente de los que hoy comparten mis horas y la lejana presencia de mis hijos a los que echo de menos en cada instante, pese a que las nuevas tecnologías nos mantienen en contacto permanente.
Memoria de tiempos pasados, memoria de presente que al instante se convierte en vida recorrida de un camino que aún queda por recorrer.
Sentir de cerca la muerte, que algo inesperado ocurre en personas cercanas, bien en la familia, bien en el trabajo, bien entre los amigos, hace que uno se plantee por unos momentos el sin sentido de muchas cosas que a diario nos abruman y no dejan que vivamos con intensidad cada minuto de nuestra vida.Fantasmas del futuro,fantasmas del pasado.
Últimamente y por una acumulación casual, la he sentido cerca en un amigo, en un compañero y en un familiar.
El amigo falleció de un tumor que apareció inesperadamente, el familiar, (mi tío Daniel ultimo familiar de una generación que vivió una guerra y la revivió en sus relatos hasta el final) y al compañero le ha rondado la "parca" en varias ocasiones.
Una cierta sensación de desasosiego, no sentida antes, se apodera de uno cuando hace recapitulación de estos sucesos y llegas a la conclusión de que vas ocupando cada vez puestos más cercanos a la primera fila. Uno que ya desea que el tiempo pase y llegue el momento del descanso,(aclaro, no el eterno), se frena en sus deseos ante esta perspectiva que la vida nos plantea, un contrasentido, para algunas cosas uno desea que el tiempo pase rápido y para otras que se frene "sine die", la eterna contradicción y la relatividad del tiempo, a la que tantas veces aludo en este blog, quizá por admiración a la teoría Einsteniana y su autor.
Que cuando nacemos iniciamos un camino sin retorno, a nadie se oculta, pero todos, sentimos que el final esta lejano, o al menos esa ilusión tenemos y con ella olvidamos lo efímero de nuestras peleas, de nuestros desvelos y preocupaciones que a veces nos enturbian el existir diario y el disfrute de cada momento de nuestra vida, esos segundos preciosos que por cansancio o aburrimiento desperdiciamos tantas veces.
Hace unos días, alguien que ya no trabaja, pues los años le han retirado, me comentaba lo largos que se le hacen los días sin una tarea fija que hacer, sin otra obligación que la de vivir y dejar pasar el tiempo, bendito seas que los días se te alargan, pero no dejes de disfrutar cada largo segundo que se te haga y aprovecharlo en aquello que sea mas placentero, observar, como crece la hierba en tu finca, como "les vaques" pastan en el prado y las nubes juegan haciendo sombras sobre el valle, sentir el aire limpio de esa tierra bendita, cuna de la reconquista, mi añorada Asturies y si puedes y los médicos te lo permiten, tomar algún "culin" de sidra a la salud de tus amigos, esos amigos que hace ya mas de treinta años, recorríamos entre eucaliptos y castaños, el monte, explorando terrenos desconocidos, disfrutando de la belleza de paisajes incomparables, buscando un rincón donde pasar la tarde, esas tardes que ahora se te hacen largas y espantemos los fantasmas que la mente nos pueda traer.
Uno esta perezoso estos días, han sido varias la ocasiones en que he tomado el portátil y me he puesto a escribir una líneas sin conseguir hilar bien lo que quería decir, por fin hoy hay un motivo claro para escribir: dar las gracias a todos los que se han preocupado por mi hija y me han enviado correos y mensajes al móvil. No fue nada en lo personal, Gracias a Dios, (lo material tiene solución) y como dice un compañero (medulas) uno que esta acostumbrado al siniestro y ver cifras de manera neutral, cambia la perspectiva cuando este te toca de forma directa.
Desde aquel día 17, sentía a cada instante una ansiedad terrible por ver a mi hija, comprobar que estaba bien y que no la había afectado mas allá de lo que se supone habitual para estos casos, si es que hay algo habitual en tener un siniestro y destrozar un coche.
Por fin ayer a las diez de la noche pude darle un abrazo, sentí como me latía en corazón de alegría y ver que todo ha quedado en un susto.
Está visto que la preocupaciones por lo hijos, no terminan nunca. Cuando son pequeños por que lo son y cuando crecen por que ya no puedes controlar cada minuto de su vida tratando de protegerles en todo lo que este a tu alcance. Te sientes impotente ante cualquier imprevisto y la lejanía aumenta esa sensación de incapacidad para estar allí en el momento preciso arrimando el hombro y poniendo soluciones.
El miedo a que ya no les hagas falta, desaparece en estas ocasiones y como de costumbre sientes la contradicción de que, si les haces falta, pero poco puedes hacer por la distancia física que nos separa (seguimos con la eterna contradicción a la que un día dedicaré un post).
En fin, puedo decir, desde hace unos días que he vuelto a cambiar en algo, después de casi treinta años viendo siniestros, incluso escribiendo sobre ellos de manera impersonal hoy he sentido el lado humano de los mismos (por fin ¿ya era hora no?, diréis), pues hay quien se pasa toda una vida entre cacharrazos y solo ve chapa retorcida, reservas de siniestros, anulaciones de pólizas por frecuencia de siniestralidad y estadísticas impersonales de importes de reparaciones. Hoy veo personas detrás de cada número de siniestro y más concretamente, padres preocupados, sintiendo la angustia de no poder abrazar a sus hijos como me ha ocurrido a mí en estos día
De como en el año 2007, y del año dedicado al Quijote el 2005, hay tanta gente que aún no lo ha leído…después de lo que os voy a relatar entenderéis cual es el motivo, y este no es otro que ¡La gente no sabe leer! o no se molesta en leer que es aún peor y más triste ,si cabe…
Hace poco y con ocasión de una reforma importante en una de las sucursales en la que trabajo, se estaba pintando la misma, puliendo el piso etc… los operarios echaron una lechada sobre el suelo con el fin de pulirlo, después de correr los muebles contra las paredes y cubrir con plásticos los ordenadores… a Montse,( una compañera), se le ocurrió imprimir en folios ( en concreto ocho) la frase :" OFICINA CERRADA POR REFORMAS NO PASAR" y coloco, los ocho folios a lo largo de la puerta de entrada, de arriba a bajo, pegados con cello y formando una columna de prohibición bien visible y legible…
Bueno… pues a pesar de todo, fueron tres las ocasiones en que abriendo la puerta la puerta y pisando la lechada del suelo, hubo quien entro preguntado si podíamos atenderles… Además de no saber leer, he llegado yo solito, a la conclusión de que eran ciegos…y si me apuráis, también sordos, pues los gritos de los operarios para que no pisaran la lechada, fueron a parar a oídos sordos…
Luego, entenderéis, por que una gran mayoría de los clientes, cuando rechazas algo de un siniestro no cubierto en póliza y que en las cláusulas generales dicha exclusión viene en letra negrilla, te dicen que no sabían nada...que la letra "pequeña" no ha han leído…¡ Toma…ni la grande!…
Me contaba no hace mucho un buen amigo, dueño de una gasolinera, que con estas "modernidades técnicas" ,se le ocurrió poner nos surtidores automáticos, de esos de "sírvase usted mismo", con unos grandes rótulos sobre su uso, muy simple por otra parte, y que al final se rindió ante la evidencia de que nadie leía las instrucciones, unos llamaban a voces al empleado de turno, otros se cargaban directamente la manguera y la mayoría pasaba de echar gasolina en aquel lugar que se había convertido en maldito, a causa de los automatismos ,por lo que tuvo que volver al sistema tradicional de... "manguera y servidor"...que siempre da mas prestancia que te sirvan, que no tenerlo que hacer tu mismo.. y encima tener que aprender su manejo, ¡Faltaría mas!
Que nadie lee…os lo digo yo…En la puerta de la Sucursal hay un enorme cartel que pone "PASE SIN LLAMAR"…¿creéis que alguien lo ha leído?… no sé para que me moleste en ponerlo, los timbrazos son continuos y respondidos a voces con un ¡Pase usted!, incluso aveces a coro por todos los integrantes de la oficina que ya nos vamos sincronizando y logramos entre los cuatro una voz potente que hace retumbar los cristales…
Que nadie lee…es demostrable también por la cantidad de veces que nos preguntan, ¿Dónde firmo?, Cuando les presentas una solicitud en la que claramente pone "FIRMA DEL TOMADOR", o un finiquito donde dice "FIRMA DEL PERJUDICADO"
La lectura, ejercicio saludable donde lo haya… parece ser uno de los males endémicos de este país, en el que nos fiamos mas de los gráficos que de lo escrito, de hecho hay prensa que tiene un 90 % de fotos y el resto textos pequeños acompañando las mismas ( pies de foto) que tratan de explicar lo evidente… véase prensa del corazón… tan denostada pero tan Vista…¡no leída!
Y como hay que ver…para muestra... ¡las señales de trafico!… da lo mismo que sobre un hexágono se ponga, STOP, que PARE que "SOOO"…, sabemos que hay que parar pues es un hexágono rojo…un muñequito caminando sobre un rallado horizontal, nos indica que hay un paso de peatones y en los semáforos... ya no pone nada... solo colores verde o rojo y como mucho un muñeco andando o parado...
Si hace años, ya muchos... y en época del "General", los ministros de aquel entonces se empeñaron en "Alfabetizar" al pueblo español, era por que efectivamente nuestro pueblo no sabia leer ni escribir, entonces se decía que una persona era "letrado", por que entendía de letras y era capaz de juntarlas para saber lo que allí otro "letrado" había escrito, ambos eran considerados personas ¡Qué sabían de letras! Y durante sus servicios militares, fueron el nexo de comunicación de muchos reclutas con sus familias, copiando en cartas las aventuras de estos, mientras hacían la "mili"
Hoy y tras muchos años de planes de estudios de varias modificaciones de los mismos y generaciones de españolitos que han tenido acceso a la enseñanza gratuita, seguimos casi igual que antes, los ministros se han lucido…los maestros han perdido el tiempo, como sus alumnos y los alumnos siguen sin molestarse en leer … porque eso si… ahora saben leer pero no leen.
De lo difícil que resulta en ocasiones mantener el tipo cuando los dolores arrecian, y cuando un simple movimiento provoca la desesperación, por que uno piensa que esto no ocurría antes, te lleva a pensar lo puñetera que es la vida dejando que envejezcamos y nos anquilosemos pese a nuestros esfuerzos por mantener un tono medianamente aceptable, con ejercicios diarios y pastillazos anti dolor.
Debería de ser al revés, que nuestra capacidad física aumentara con los años al igual que aumentan nuestros conocimientos y experiencia junto con la capacidad de trabajo intelectual, pero no, nuestro cerebro va por libre, aunque nuestra memoria falle en ocasiones, la experiencia va llenando el disco duro y somos capaces de detectar problemas que antes no veíamos y encontrar soluciones que antes no habríamos imaginado, pero las cosas son así, cuando uno intenta hacer un esfuerzo, el cuerpo se encarga de recordarte lo que la cabeza niega, que ya tienes mas años de los que imaginas y que tus huesos y músculos no están para muchos trotes
Levantas el brazo para llegar a la cara con la hojilla de afeitar y el codo te da una punzada diciendo, ojo que no se pueden hacer muchos esfuerzos, tratas de empujar un sillón para acercarlo a la ventana y los riñones te llaman de nuevo la atención, ¡Que no! Que no hagas esfuerzos inútiles, y no te cuento ya si tratas de levantar algún peso, es entonces cuando un coro de huesos y músculos doloridos comienzan su concierto de dolores varios que te dejan molido, como si hubieras estado corriendo todo el día.
La cuestión esta en que uno no puede sustraerse en hacer alguna que otra chapucilla en casa, imaginas sentado desde el sofá, como quedaría el salón cambiando algún mueble de sitio, colocando el sofá de tal o cual forma y la TV en un rincón donde la luz no le de de plano, mentalmente mueves la mesa del comedor y sus sillas, el mueble del salón y el resto de estanterías y cuando la imagen ideal de cómo quedaría ya la tienes en la mente, eres incapaz de mover tres sillas y el mueble se convierte en la roca de Cicifus, imposible de mover cuando hace apenas unos años tu lo colocaste solo, en el lugar que ocupa y sin demasiado esfuerzo.
Es entonces cuando caes en la cuenta de los años que tienes y de que las fuerzas de antes ya no están contigo, (vamos que te abandonó la fuerza viejo Jedai), que cualquier esfuerzo se hace enorme, cuando antes eras capaz de levantarte sobre una mesa usando una sola mano y presumías de levantar todo tu cuerpo haciendo la bandera en un poste de teléfonos (burradas de juventud y entrenamiento forzado por el uso de muletas).
Así que, el salón se queda como esta y el mueble permanecerá varado aunque no acabe de gustarme ya el sitio en que se encuentra.
Laderas de hierba recién segada a golpe de guadaña, que llena el aire de ese olor inolvidable de los prados en mi niñez. Recuerdos lejanos de un urbanita criado a caballo entre la dorada ciudad de Salamanca y las verdes montañas del paraíso natural asturiano.
Vacas pardas rumiando al borde de las carreteras, castaños, robles, eucaliptos, llenando valles fértiles y ricos en el negro mineral que de las entrañas de la tierra extraían con afán aquellos arriesgados mineros jugándose la vida cada día, perdiendo la luz del sol a cientos de metros bajo tierra.
Las viejas vagonetas en su ir y venir, arrastradas a golpe de vapor por la esforzada maquina, fueron mi objeto de admiración, cuando con pocos años, pasaba alguna temporada en casa de mis tíos en un recóndito pueblecillo a pocos kilómetros de Mieres ( Turón).
Fogonazos de mi memoria, que aparecen, sin saber por qué, en los que revivo un tiempo pasado muy lejano. Cantaras de leche recién ordeñada, esperando en las cunetas al paso del camión de la Central lechera, para recoger su blanco alimento (nadie osaba tocarlas y permanecían horas al borde de la carretera, impensable hoy día ¿verdad?), Ancianas a la sombra del hórreo desgranado mazorcas de maíz y el sonido de la gaita allá en el lagar mientras la manzana era prensada convirtiéndose en el dorado liquido que más adelante será sidra, fuente de alegría y celebraciones, culto del buen asturiano que terminará la jornada en el Chigre, cantando a coro con los amigos, para olvidar los rigores del día en el campo o bajo la tierra.
Olas batiendo el acantilado y barcos regresando al atardecer, cargados de su plateado tesoro de peces, lonjas donde las voces de las pescaderas se confundían con las del subastador que en una retahíla ininteligible voceaba los precios del pescado subastado.
No hace mucho decía en algún post, que mis recuerdos estaban en blanco y negro, pero no es cierto, en ellos hay, Verdes valles, negro carbón, blanca leche, dorada sidra, pescado de plata, el color de mis recuerdos es Verde, negro, blanco, oro y plata, que junto con el rojo anaranjado del fuego en la chimenea y el azul de aquella bandera de cruz amarilla en su centro hacen que hoy pueda decir que mis recuerdos si tienen color.
No hace mucho dedique un post a “Conducir en Madrid” y luego revisándolo llegué a la conclusión de que daba lo mismo decir Madrid que cualquier otra ciudad de nuestro país…Uno encuentra las mismas obras, los mimos baches, las mismas maniobras y actitudes estúpidas de la gente, desde el que conduce con el brazo colgado en la ventanilla, los altavoces a tope y una música ( por llamarlo algo) machacona y estridente, hasta el que hablando por el móvil, no se entera de semáforos ni peatones y dudo mucho que incluso se entere de lo que le dice su interlocutor.
Observando a la gente ocurre con los coches lo mismo que con los perros, que estos acaban pareciéndose a su dueño y hasta casi puedes prever por su aspecto como van a reaccionar en cada momento.
Coche de cristales tintados, negro, y modelo del alta gama, normalmente circulará rápido, conducido con pericia por un conductor profesional o por persona habituada a conducir mucho, pero respetando las normas…Si el de los cristales tintados es de gama normalita o baja, lo más probable es que lleve la música a tope, accesorios y pegatinas por todos los lados en este caso es muy posible que no respete ni a su padre…
Si el coche es nuevo, independientemente del modelo, circulará con sumo cuidado, mirando a todas partes y entorpeciendo la circulación por su prudente lentitud para reaccionar ante el tráfico diario, mientras que si es un modelo viejo e incluso presenta alguna herida de aparcamiento en su piel, yo no dejaría el mío aparcado muy cerca de este, por si las moscas.
La imagen del coche suele estar muy unido a la de su propietario, colores grises y sobrios para gente de edad, brillante, alegre y en ocasiones estridentes, para la juventud. Música clásica incluyendo Beatles o Rolling Stones, para entraditos en edad y bakalo para los jóvenes, espartano en accesorios para los mayores y cargaditos de aditamentos para los jóvenes, pero todos tienen algo en común…un camino que recorrer y una carretera para hacerlo, de cómo lo haga cada uno…ya no es cuestión del color y maquillaje del coche, si no de la educación vial y pericia…mucho me temo, vistas las estadísticas de la DGT que aún estamos muy lejos de conseguir que la gente sepa que lleva una bomba entre sus manos, aunque la pinten de mil colores…
¡PRECAUSION AMIGO CONDUSTO, LA SENDA E PELIGROSA!...
Uno, provinciano de Salamanca, que durante años tuvo que viajar a Madrid, por cuestiones de trabajo y aprendió que conducir en Madrid no es lo mismo que hacerlo en el resto de ciudades españolas, llegué a perderme en varias ocasiones y llegué a salir de la ciudad por distintos sitios tratando de hacerlo siempre por el mismo,cosa que nunca consegí, las obras, los desvíos, todo hace que uno se pierda en esa gran ciudad, pero CONDUCIR EN MADRID, es distinto…
Un carril derecho cerrado por obras es un juego para ver cuánta gente se puede colar adelantándote por la derecha mientras tú estás en el carril izquierdo esperando a que los capullos en cuestión se metan antes de tragarse los topes naranjas.
Los intermitentes revelarán a los demás conductores tu próximo movimiento. Un auténtico conductor madrileño jamás los usa.
Bajo ninguna circunstancia dejarás distancia de seguridad entre tu coche y el de enfrente, o ese espacio lo llenará otro y te pondrá en una situación aún más peligrosa.
Atravesar dos o más carriles de golpe se considera "seguir la corriente".
Cuanto más rápido atravieses un semáforo en rojo, menos posibilidades hay de que te la pegues.
Siempre hay que frenar lo más tarde y bruscamente que sea posible, para asegurarse de que el ABS entre en funcionamiento y te de un agradable y relajante masaje en el pie cuando el pedal de freno se sacude. Los que no tengáis ABS, es una oportunidad para estirar las piernas.
Los nuevos paneles electrónicos de avisos de circulación no están ahí para proporcionar información útil. Sólo los han puesto para que Madrid parezca que tiene tecnología avanzada y para que no veas el coche radar que hay aparcado en la mediana.
Recuerda que no existe el concepto de "atajo" en Madrid durante las horas punta.
Tirar basura a la carretera le añade variedad al paisaje, impide que la basura existente se sienta sola y les da a los ecologistas algo que limpiar.
Aprende a dar fuertes bandazos. Madrid es la capital de la conducción en slalom a alta velocidad gracias al Ayuntamiento, que abre zanjas en lugares clave para poner a prueba los reflejos de los conductores y mantenerlos alerta.
En Madrid es tradicional darle bocinazos a los coches que no se mueven en el mismo instante en que el semáforo se pone verde y mas si ven que tu matricula es de otra provincia, o llevas una pagatina de Salamanca, Cádiz o que se yo...
Recuerda que el objetivo de todo conductor de Madrid es llegar primero, por cualesquiera medios que sean necesarios.
Las auténticas conductoras madrileñas son capaces de ponerse las medias y darse sombra de ojos a 120 por hora en tráfico denso.
Todos los conductores madrileños están obligados a utilizar un teléfono móvil mientras conducen. Así es más fácil llamar al 092 cuando chocan con alguien, y la Policía Municipal puede responder más rápido y bloquear dos o más carriles, especialmente en hora punta.
Niebla espesa y lluvia no son razones para dejar de seguir cualquiera de las normas previamente mencionadas. Estas condiciones meteorológicas son la forma que tiene Dios de asegurar el bienestar económico de chapistas, desguaces y vendedores de coches nuevos incentivando la venta de pólizas de auto a las aseguradoras que no venden.
Lo siento por los "novatos" y los que se van a comprar coche, pero CONDUCIR EN MADRID…es distinto…
A pocas horas de comenzar mi peregrinaje por hospitales, uno recuerda como si fuera ayer aquellas viejas clínicas donde el olor a éter y cloroformo todo lo inundaba, aquellos pasillos tristes y oscuros, aquellas monjas enfermera y aquellas habitaciones espartanas donde tantas horas pasé. Dentro de unos días entraré por primera vez en el Hospital Clínico, y esta vez como paciente. Desconozco el aspecto del lugar pues hasta ahora nunca tuve necesidad de acudir al mismo, supongo que nada tiene que ver con los lugares de mi pasado, una nueva experiencia, algo que contar el día de mañana, si Dios quiere.
Mientras, ocupo mis horas de espera tratando de distraerme para no pensar mucho, en visitas a amigos, cafés con compañeros (acabo de tomarme uno con mi buen amigo y compañero, Pepe) y desde luego, navegando en Internet sin entrar en nada relacionado con mi situación actual, prefiero no saber, prefiero olvidar, distraerme creando aplicaciones para al móvil o bajándome libros para poder leerlos en mi móvil cuando tenga que estar ingresado.
Llamadas de animo y cariño, correos preguntando como estoy y cuando salgo a la calle, todo me parece nuevo, mi mirada trata de acaparar cada imagen, cada rincón cada lugar como si fuera la ultima vez que los fuera a ver. En televisión quitó inmediatamente las películas de Hospital Central o de urgencias, pues no aguanto ver batas blancas y conecto el canal de Historia para distaerme con curiosidades del pasado.
No lo estoy pasando bien, el miedo sigue presente y trato de ganarle la batalla sin conseguirlo del todo y es que no hay alternativa, no me han dado opción alguna y ante lo irremediable hay que resignarse, pedir que todo salga bien y cuanto antes mejor, pero ya se sabe, la Sanidad española no es un dechado de rapidez, hay colas, listas de espera, prioridades que uno asume por que no queda mas remedio y mientras los días pasan y cada día descubro con orgullo el afecto de tantas personas que nunca imaginé, dándome fuerzas para seguir, para desear cada día mas que esto pase pronto y poder volver al ritmo diario.
Mientras, seguiré esperando y de vez en cuando, me permitiréis estos pequeños desahogos de un miedoso que nunca lo fue y ahora ha descubierto que puede llegar a tener miedo.
Pocas son las veces que me pongo delante del televisor y cada día menos ante el vocerío descontrolado de programas llenos de contertulios, colaboradores y figurones vociferantes que llenan horas de programación para goce y disfrute de cotillas, cotorras y marujas que se regocijan con las infidelidades ajenas dando un espectáculo lamentable que dice mucho de la cultura de este país.
Si a esto se llama "programas de entretenimiento", no lo entiendo, pues distraerse viendo discutir a cuatro mal educados, no es una manera de pasar horas divertidas,(al menos eso entiendo yo), si a esto se llama "programas de realidad", tampoco lo entiendo pues la realidad, es mucho mas cruda que las infidelidades de cuatro gatos famosillos que se han hecho un hueco a base de sacar a la luz sus trapos sucios ( realidad es un aumento del paro galopante, inseguridad en las calles llenas de carteristas, mal funcionamiento de servicios públicos, huelgas de funcionarios y controladores, maltrato a las mujeres, legislación a golpe de corazonada no razonada) y si a esto se le llama "programas culturales", estamos entonces arreglados... Así no me extraña que cuando a uno o una de estos contertulios se le enseña una foto de Dalí, no sepa quien es y de por respuesta que se trata de un músico italiano, o que ante la foto de Einstein, manifieste que fue el inventor de la penicilina. ¡Viva la cultura!
Y es que solo con escuchar a las gentes que son entrevistadas ante cualquier noticia, por los reporteros de calle, ya te entran ganas de apagar la TV y salir corriendo de esta nación inculta que encima cree saberlo todo y dominar la medicina, las técnicas informáticas, el derecho y la economía. Así nos va...con ministros/as que dejan ver permanentemente su incultura y falta de preparación y con un pueblo adormecido por esos programas a los que aludía al principio que no son precisamente un ejemplo de buenas maneras, de respeto y mucho menos de cultura. No preguntéis quien es Kissinger, quien Luther King, quien Pedro Muñoz Seca, quien Pablo Neruda, quien Gandi pues recibiréis por respuesta disparates enormes como he podido ver no hace mucho incluso en un Telediario. Por eso termino refugiándome en mis libros de historia o de aventuras, al menos, en ellos encuentro la paz y la cultura ante tanto desatino
Es verdad… estoy perezoso para seguir escribiendo en el blog, tengo unos días muy ocupados con reuniones, visitas, comidas de trabajo (que no siempre me sientan bien), viajes y un sin fin de cosas programadas que acaban dejándome rendido al final del día sin ganas de ponerme al ordenador. A veces, sacando fuerzas de flaqueza, doy un paseo con mi mujer, por aquello de no perder la costumbre de caminar al menos una hora diaria relajado y tener algún momento para comentar el día, las cosas del trabajo (a veces las menos) y las cosas de nuestros hijos (a veces las más).
Hoy fue uno de esos días de caminar lento, pesado y lleno de molestias físicas, escuchando situaciones conflictivas en el trabajo de mi mujer y sus preocupaciones por nuestros ya grandes retoños… lo del trabajo, es el pan nuestro de cada día y no sé por que motivo a todos se nos complican mas las cosas cada día, ante la exigencia y las prisas ajenas, es como si el mundo a cada hora fuera cogiendo “carrerilla”, todo se “exige” (no se pide) con prisas…¡para ayer!...sin modales. ¡Por que sí!...como si el mundo fuera a terminarse en la hora siguiente y no hay que dejar nada pendiente…Lo de los hijos… sus conflictos… los normales a los 25 y 21 años…¡nada grave!... el tiempo cura todo y hay que dejar a este medicamento que les enseñe lo que les espera en la vida, que se equivoquen y sepan rectificar, siempre aleccionados por los que ya hemos pasado por esa edad y también tropezamos en la misma piedra…¿no podría alguien quitarla del camino?...un día nos vamos a matar…
En fin…la vida sigue (igual, como decía Julio Iglesias), no hay nada nuevo bajo el sol
Calles llenas de luz, relumbrando sus luminarias llenas de cometas y estrellas, árboles y guirnaldas. Calles llenas de gente paseando al frió de la tarde navideña, ilusionados en pos de sus presentes, agitados por el bullicio de las compras de ultima hora y las rebajas tempranas de una año critico.
Agitado en el aire por la mano inocente de un niño, un globo rompe el viento frió y pone una nota mas de color. En la esquina, un mimo imperturbable, hace las delicias de los pequeños mientras alguien deposita unas monedas a sus pies.
El viento trae una lejana melodía navideña, que llena el alma de recuerdos y añoranzas de navidades pasadas, de gentes que ya no están con nosotros, de quimeras siempre perseguidas y nunca conseguidas. Rojo y blanco, mofletes inflados y gorro puntiagudo, un Papa Noel atrae las miradas de la gente que divertida acerca a sus pequeños, que recelosos escrutan al blanco barbado intentando vislumbrar si es el autentico o solo un reclamo publicitario. Los árboles del parque hoy han cambiado parte de sus hojas por azules luces intermitentes. Bolsas de papel en las manos de los paseantes, no tantas como otros años, no tan llenas, no tan espléndidas, pero siempre bolsas de papel con nombres de establecimiento de ropas y este año con un triangulo verde (Ya hay Corte Ingles en Salamanca). Esta tarde en mi paseo vi, una Salamanca cambiada por la Navidad, una ciudad que se repite año tras año y en la que eché en falta el espectacular decorado de cartón piedra con el que caja Duero decoraba todos los años la fachada de su sede principal (Hay fusión, quizá confusión y pocas ganas de gastar dinero para alegrar a los posibles clientes). Hay Navidad en la calle, esa misma calle que todos los días recorro tratando de hacer ejercicio... si ejercicio se puede llamar a caminar una hora diaria sin prisas recordando a mis piernas que tienen prohibido pararse y la obligación de seguir conduciéndome, hoy hacia ese regocijo de la Navidad en mi ciudad.
1. Ocurrió en una sala de fiestas de Madrid :
Artista : Ahora quisiera realizar alguna imitación.
Un señor del público : ¿Sabe imitar a la gallina?
Artista : Pues claro.
El señor : Entonces, ¡háganos un huevo!
2. No a todo el mundo le gusta la pintura de Picasso. En cierta ocasión una dama le preguntó:
¿Cómo puede pintar así?
Picasso : Pinto lo que veo, señora.
La señora : Lástima que no vea lo que pinta.
3. Siendo jefe del gobierno francés Clemenceau recibió a un político en su despacho, el mismo día de la muerte de uno de sus ministros.
Político : Quiero ponerme a su disposición por si cree que puedo ocupar el puesto del ministro fallecido.
Clemenceau : Eso no es cosa mía, pregúnteselo a los de la funeraria.
4. Estando la abuela cantando una canción de cuna a su nieto para dormirle, éste le dijo: «Abuela, ¿no podrías seguir cantando fuera?, es que quisiera dormir» .
5. Se cuenta que Carlos V, visitando un monasterio de Alemania, vio a un monje que tenía la barba negra y el pelo completamente blanco. Preguntóle la causa de tan extraño fenómeno y el monje le contestó: «Señor, he trabajado más con la cabeza que con los dientes» .
6. El futurólogo le dijo que según los astros su número de la suerte era el 10. Ni corto ni perezoso se fue al hipódromo el día 10 de octubre, (mes 10) a las 10 de la mañana, en el autobús 10, entró por la puerta 10, se acercó a la taquilla 10, se gasto 10.000 ptas. apostando por el caballo nº 10. Se celebró la carrera, el caballo nº 10 llegó el décimo.
7. En una conferencia : Conferenciante bajito : «? Esta noche, no puedo pasar por alto,?».
Alguien del público : «¡Ni esta noche, ni nunca!» .
8. Imponen una multa de 50 millones a unos grandes almacenes por inmorales. En la sección de lencería subieron las faldas y bajaron las bragas.
9. Le preguntan a un campesino por la influencia en el campo del cambio de hora que se produce en otoño. El campesino contestó: «No influye, pues sigue habiendo luz hasta que oscurece» .
10. Juan Guerra no ha contestado a ninguna de las 100 preguntas que le han hecho. Si la primera pregunta hubiera sido: «¿Va usted a contestar a las 99 preguntas siguientes?» se hubieran ahorrado mucho tiempo
RODULFO
Solías correr entre los árboles del parque, jugando con las sombras de los olmos, esquivando las piedras del camino, con los brazos extendidos como alas de gaviota.
Jugabas a ser “Barón Rojo” en un imaginario duelo aéreo a ras del suelo.
Tu sueño…volar, sentir el azote del viento en tu cara y el aliento del adversario a tu espalda.
Juegos de niño…sueños del mañana hoy quebrados, lejanos, imposibles, atado a tu silla de ruedas, recorres la misma senda entre olmos mas viejos y piedras alisadas por el tiempo, el agua y el viento, ese mismo viento que deseabas dominar, cabalgar, remontar.
Me miraste a los ojos en aquel reencuentro y un silencio desgarrador nos remontó al pasado. ¡Cuantas horas jugando, riendo, soñando! habían visto aquellas ramas ya tronchadas del abeto, el olmo, el chopo que hoy nos daban sombra en este caluroso verano.
Extendiste tu mano y la mía corrió a su encuentro chocando con la fuerza de la amistad nacida cuando éramos niños, cuando la vida aún no nos había enseñado sus dientes, cuando aún quedaba todo el tiempo del mundo.
No quise preguntarte por el accidente, aunque mi mirada se desviaba cada poco hacia tu prisión con ruedas, recordándome que podía haberte perdido. El infortunio, la casualidad o quizá aquel conductor borracho, habían roto tus sueños de volar, pero tú, seguías soñando como cuando éramos niños, en subir sobre las nubes, competir con las aves, sentir la libertad.
Hoy me siento orgulloso de ser tu amigo y haber compartido tu sueño, hoy vuelas sin alas con la libertad de tu alma entregada a los demás, hoy ni tu silla de ruedas te detiene en esa loca carrera defendiendo la justicia allá donde solo existe el caos.
“Comisionado de las Naciones Unidas para el desarrollo del Tercer Mundo”… ¿Que mundo es ese que te ha devuelto las alas?... ¿Que tienen la miseria, el hambre, el dolor que te hacen volar en pos de ellas? Como si soñaras cuando éramos niños.
Quizá la fuente, con su cadencial son del agua al caer sepa cual es el secreto, hoy has vuelto a nuestros años de niñez, hoy he aprendido que no hacen falta alas para volar, hoy te admiro amigo mío.
JUAN ANTONIO
Dientes de rata y pelo de estropajo, mirada de ardilla inquieta y manos buscando…no se que…
Cara de sorpresa en cada giro del juego y salidas inesperadas en cada lance.
Siempre fuiste listo en el hacer, torpe en el hablar, con ese tartamudeo incipiente, mas propio del nerviosismo que de un defecto bucal… ¡Que bien nos conocías a todos!...te adelantabas a nuestros pensamientos y nos sorprendías, nos desconcertabas y aturdías.
Tu sueño también nos sobrepasaba, te veías sentado a una gran mesa, dirigiendo una gran empresa… y hoy, escondido tras ella riges el destino de cientos de personas…Tu sueño como el de Rodolfo se cumplió en parte…”Director de personal en la Caja de Ahorros”…
No es malo soñar si se hace despierto a la vida, luchando por conseguir hacer realidad los sueños.
Los años te han quitado la cara de rata, aunque alguno de tus subordinados siga viéndola, no has perdido tu nerviosismo, pero has logrado dominar tu tartamudeo, también de ti me siento orgulloso amigo mío…también de ti…
MANOLO
Botas de ante, para caminar en el monte, camisa azul oscuro y pantalón corto, brazo en alto como buen hijo de falangista profesor del “Espíritu Nacional” en colegio de pago…pañuelo al cuello, mirada retadora.
Nunca supe bien a que atenerme contigo… como buen gallego no sabíamos “si bajabas o subías la escalera”…pero siempre estabas allí donde se te necesitaba, firme como una roca…”guaperas” como un figurín…soñando con “El poder”, con mandar, con dirigir…
Tu vida fue un desastre pero cumpliste también tu sueño…¡Que mayor poder y mando que decidir sobre la vida ajena!...”Médico militar”…dos cosas a la vez, como tu soñabas…militar con mando de Coronel y médico para seguir acudiendo en ayuda de quien le necesite…También conseguiste tu sueño
Que no hay nada nuevo bajo el Sol, os lo digo yo y si no, ver cuantas veces os han ocurrido las cosas que ahora os cuento:
-Yo tampoco sabía qué coño hacer con el color blanco de los lápices de colores...
-Odio que me despierten preguntando si estoy dormido.
-Yo también he tirado de la puerta cuando ponía claramente "empujar".
-Yo también he utilizado alguna vez el móvil como linterna.
-Saco el móvil, miro la hora, lo guardo, ni idea de qué hora es!
-Pidas lo que pidas, el peluquero siempre hace lo que le sale de los cojones.
-Yo también dije "trae, que tú no sabes!!" y yo tampoco supe.
-El dinero no da la felicidad, pero yo prefiero llorar en un Ferrari...
-Yo también canto las canciones en inglés como me da la gana!!
-Por qué viene una tía del futuro a explicarme cómo funciona la lejía???
-Mi madre también me decía "como vaya yo y lo encuentre..." ¡¡COÑO, y lo encontraba!¡
-Yo también creo que en humor amarillo moría gente.
-Me acabo de enterar de que SUGUS es capicúa.
-Mi madre también decía: "esta es la primera vez que me siento en todo el día!" ahora lo digo yo.
-Yo también de pequeño decía "inglish pitinglish".
-Siempre quise subirme a un taxi y gritar: "siga a ese coche!".
-Señoras que dicen ''Niño, pásame eso, que está ahí, encima de aquello''.
-Seamos realistas; nadie hará una fila y saldrá en calma si hay fuego.
-Mama hazme algo para comer. - ¿Por qué no te lo haces tú? - Da igual no tengo hambre.
-Para los que cuando tocamos timbre y preguntan ¿quién es? decimos "YO"!!.
-Yo nunca he terminado una goma de borrar, antes se me perdían.
-Tampoco he visto nunca una paloma pequeña ¿nacen ya grandes?.
-Ojalá tuviera por la noche el sueño que tengo por la mañana.
-A mí también me dijo que le salió fatal el examen y sacó un 10.
-Yo también me quedé aislado porque mi madre fregó el suelo.
-Mi cuarto se desordenaba solo...
-¿ABRE FÁCIL? Los cojones!!
-Los cortes de digestión no existen: Es una leyenda urbana de los padres..
-Me he muerto 19.985.322.486 veces por no haber reenviado cadenas de e-mails.
-Yo también aprieto más fuerte el botón del mando cuando se gastan las pilas.
-Yo también digo NADA cuando me pasa ALGO.
-Le digo a un amigo que mire DISIMULADAMENTE, y nunca mira disimuladamente.
-A mí también me han mandado callar mis padres cuando veían que tenía razón!
-Es mejor conversar en clases que en el recreo.
-Siempre se me cae un calcetín cuando llevo un montón de ropa a la lavadora!
¿Es verdad o no que también os ha ocurrido?, estoy convencido que mas del 95 % de las cosas que os he contado os han sucedido y es que ¡NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL!
Doce campanadas, doce uvas, doce meses y doce deseos, una tras otra cayeron entre la alegría del cambio de año y la euforia ante el futuro alimentado por las bebidas espumosas y los buenos deseos de los que nos rodean.
Una año mas, uno vuelve a cargarse de buenas intenciones: dejar de fumar, hacer mas ejercicio, tomar las cosas como vienen, ocuparme un poco mas de los amigos, seguir tratando de ser útil y sobretodo vivir y disfrutar de esta vida todo lo que pueda y me dejen.
Una vez más, también, me lleno de buenos deseos para todos aquellos que en algún momento me han prestado su ayuda, unas veces moralmente y otras físicamente, a superar escollos y malos momentos que por fortuna no han sido muchos durante el año que termina.
Pese a que los augurios de hace ya cinco años no eran muy buenos con respecto a mi condición física, creo que se equivocaron y me alegro en esta ocasión que los médicos fallaran en sus predicciones, sigo caminando y lo hago sorprendiéndome a mi mismo con caminatas, sin prisa, que suelen agotar a quien me acompaña y yo supero sin excesiva dificultad pese a dolores ya conocidos en las rodillas y a veces fallos musculares que ya están previstos.
Otro año mas en el que puedo contar largas caminatas en Madrid, Valencia y Palma de Mallorca, disfrutando del paisaje y el paisanaje, pues no hay cosa que uno mas disfrute que acudir a lugares nuevos y patear sus calles olvidando el coche, al que reconozco, que a veces me aferro para moverme en mi propia ciudad innecesariamente, esta puede ser otra de mis buenas intenciones para 2009, dejar un poco de lado las cuatro ruedas para caminar algo más.
El año pasó y lo hizo más rápidamente de lo que uno preveía, en fin, doce uvas y nuevos 12 meses,¡A POR ELLOS!
Para continuar con la alegoría de la baraja "hoy pintan Oros"...la fortuna de tener una gran familia unida como una piña y la fortuna ( no lo diré muy alto por si las moscas) de que la salud nos acompañe...
"As de Oros"..."Mamá pato", cobijando a sus poyuelos y preocupada siempre por ellos, por sus estudios, por su salud, por sus novios y novias ( alguno mas novias que otros novios), por que en casa no falte nada y a la vez cumpliendo con su labor diaria de profesional medico entregado a sus pacientes.
" Dos de Oros" mi hija y sus esfuerzos diarios en su lucha por una dura oposición a la que dedica mas de 8 horas diarias de estudio y en la que preveo un éxito rotundo en breve fruto de su trabajo "sin cuartel" y sin concesiones.
"Tres de Oros" la bondad de mi hijo y el cariño que recibo de él pese a mis regañinas por sus pillerías, bondad que llega a manifestarse en cosas tan entrañables como que desde muy pequeño ayuda a las vecinas mayores a meter la compra en el ascensor (¡Cuanto me recuerda a mi a sus años!...sobretodo en las pillerias)
"Cuatro de Oros" mi suegra...¡Mira que es raro que alguien hable bien de las suegras!... pues yo lo hago, siempre preocupada por nosotros, cuidando a mis hijos como una segunda madre, vigilante para que nada falte...
"Cinco de oros" mis hermanos que unidos como una piña supieron afrontar en momentos dificiles y con valentia la enfermedad y fallecimiento de una madre y continuar luchando en esta vida superando la pena, tristeza y vacio que nos dejó.
"Seis de Oros" mis cuñados...sin duda...mas hermanos que cuñados, a todos los conocí con muy pocos años el que mas con 12 y su afecto aveces me abruma, me consideran un hermano más, y les correspondo igualmente soy un privilegiado en este aspecto
Así podría continuar hasta el rey de oros ( mi duda seria a quien encajar "la sota de oros", mal llamada "puta de oros"...creo que a nadie lo ha merecido...
Como si de una cámara fotográfica se tratara, mis ojos fijaban la mirada una y otra vez en cada uno de los asistentes al acto, tratando de grabar cada imagen, cada rostro y conservarlos para el recuerdo.
Una copa se alzaba al paso de mi mirada a modo de brindis, una mano saludaba efusiva, un guiño de complicidad, un gesto de amistad, un saludo casi militar quedaron guardados en mi memoria mientras recorría el pasillo central buscando un lugar desde el que discretamente tomar una copa de aquella comida navideña entre compañeros y observar al resto de los asistentes.
Fue una entrañable velada de encuentro con antiguos compañeros a los que hacia ya casi dos años que no había vuelto a ver, Busque rostros y nombres para terminar preguntando al mas cercano, que en ocasiones me señalaba con su dedo la situación exacta de cada uno y en otros me indicaba que no habían venido.
Fueron horas de recuerdos sobre un tiempo pasado de reuniones comerciales y de formación, de comidas tras horas de trabajo y confidencias entre amigos, sentí el afecto de compañeros y la tosquedad de aquellos con los que nunca existió cercanía (No importa, el resto compensó el gesto hosco de algunos a los que por supuesto ignoré pues no merecen ni un segundo de mi atención). Eché en falta a aquel otro grupo de Gallegos, entre los que cuento con muy buenos amigos y los Leoneses, siempre cordiales, siempre atentos conmigo, pero eran otras épocas, otros tiempos, otros momentos que también recordaré con afecto y quizá un pizca de añoranza.
El recuerdo de compañeros fallecidos, bajó miradas a la mesa tratando de ocultar quizá alguna lagrima, aquel silencio mientra Javier los recordaba fue un gran homenaje lleno de respeto por todos los presentes.
Las bromas, chistes y chascarrilos,devolvieron la alegria junto con un sorteo de regalos.
Hoy en Salamanca, repaso mentalmente conversaciones, confidencias, gestos y vuelvo a sentir la melancolía del tiempo pasado que quedó prendido en las agujas de algún reloj.
Perezoso, realmente estoy perezoso para escribir, he dejado pasar ya varios días sin ponerme al ordenador creo que por saturación de las mañanas de trabajo en las que casi vuelvo a estar como el año pasado, casi en solitario para toda labor administrativa,aunque este vez con una compañia verdaderamente eficiente que soporta estoicamente como siempre todo lo que le pueda caer y así entre dos la cosa es mas llevadera. Hoy he contado por curiosidad,las llamadas telefónicas 63, las indexaciones de facturas 45, la apertura de siniestros 6 las cotizaciones dadas 26, y la atención a algún despistado que otro que se ha dejado caer por la sucursal. Creo que me he ganado una tarde de piscina, con caña, pincho incluido y a pesar de no ser futbolero, veré el partido con Alemania por aquello de no ser tratado como anti-patriota y hacer compañía a mi hijo y a mi mujer que si son hinchas de la selección.
Nadie va a valorar el esfuerzo que me supone dejar todo al día cuando cierro la oficina,(y una vez mas repito ¡Me da lo mismo!) alguno incluso dirá que para eso me pagan y es entonces cuando pienso en los funcionarios de ventanilla y plumilla, aquellos que retrató Larra con su “vuelva usted mañana”, a los que soy incapaz de imitar pues siempre he tenido a gala atender a todo el mundo y dejarles resuelto el problemilla que pudieran plantearme, pero últimamente me estoy haciendo muy critico con la gran cantidad de colaboradores que hacen llamadas innecesarias pues teniendo herramientas y medios para elaborarse sus propias soluciones les es mas cómodo llamar y pedir que otros les hagan un trabajo por el que luego ellos también van a cobrar. (hoy hablo genericamente, como entedereis por las circunstancias, pero quizá algun dia ponga nombres y apellidos y será entonces cuando un post, a lo mejor, no de de sí para la relación entera).No nos engañemos, la profesionalidad también se demuestra en la actitud no solo en el conocimiento. Muchas veces (mas de las deseadas) me encuentro con situaciones en las que uno pone toda su buena voluntad para por ejemplo cotizar un riesgo y luego resulta que los datos aportados son insuficientes en algún caso (y tengo que buscarmelos yo pues no se facilitan por quien puede estar mas interesado) o erróneos,en otros casos, terminando por hacer un trabajo inútil en detrimento de quien te aporta con claridad datos y documentación para realizar un buen trabajo. Aún seguimos siendo (diré) perezosos (por no decir otra cosa), llevo dos años viendo la empresa desde otro punto de vista, realizando otra labor distinta a la que estaba habituado y ahora comprendo mejor alguna queja que recibía de los que estaban a mis ordenes y es que en teoría todos los sistemas, procedimientos, medios y métodos son perfectos, pero,fallan cuando interviene el ser humano. En fin, esto me sirve para entender un poquito mas a este genero al que pertenezco, que anda sobre dos piernas se cree el ombligo del universo y es "capaz de pensar para con el mínimo esfuerzo propio lograr objetivos con el esfuerzo ajeno", pero esto No tiene solución siempre seremos SERES HUMANOS.
Nuevamente vuelvo a sentir mi mal, los brazos me pesan y los dolores no son calmados por los medicamentos habituales, nuevamente el aviso de que debo cuidarme llega de manera dolorosa. ¿No había otra manera de decirme que debo cuidarme? "Joe..." La naturaleza es sabia, a veces despiadada y como en los vehículos antiguos, una luz roja avisa que uno puede estar forzando demasiado la maquina y que hay que parar. ¡Parar que!, mi ritmo diario no es maratoniano, incluso yo diría que es muy inferior al de hace dos años, (salvo por la avalancha de llamadas telefónicas diaria y el empeño de muchos en que sea yo quien les atienda, cuando hay mas personas a mi lado, algún día me detendré a analizar este hecho y las posibles causas) pero la maquina ya esta muy usada, ya presenta síntomas de un desgaste que los años y esfuerzos anteriores la han dejado resentida.( claro que como aficionado a los automóviles, las maquinas viejas también son la de mas valor) No hay restauración posible, solo revisiones periódicas que buscan saber hasta donde llega el desgaste y si este aumenta o esta solo detenido.
Nuevamente ese cansancio incomprensible, pues el esfuerzo ha sido mínimo, durante el fin de semana, me deja sumido en una tristeza hija de la incapacidad para hacer el menor esfuerzo.
Solo el humor es capaz de disipar los pensamientos negativos y hacer más llevadero el día y nuevamente me aplico a la terapia de sonreír y tomarme las cosas con humor.
"Leñe", lo que cuesta hoy alzar el brazo, para llegar a pastilla de chocolate en el estante alto de la cocina, vale, hoy hago penitencia y me abstengo de pecar con el cacao, pero no paso por no poder doblar el espinazo, para coger esa cerveza fría del frigorífico, que se jorobe la espalda, pero nadie me quita a mi tomarme hoy esa cerveza, sentado en la terraza de casa mirando el bullicio de la calle y los cabreos de los conductores por la obra de asfaltado, que desde hace 15 días tiene la calle patas arriba. Y es que no hay nada mejor que relajarse, dejar de lado cualquier problema o preocupaciones y como dice el anuncio "Señores, tomar una cerveza bien fría". A vuestra salud blogeros, no me envidiéis y hacer lo mismo
Muchas han sido las horas que uno ha pasado pegado al ordenador, bien por motivos profesionales o por diversión, pero no me había parado a pensar nunca en que estas horas han sido como estar asomado a una gran ventana desde la que fisgonear el mundo que nos rodea y aquel otro lejano, oculto y distante.
Mirón como el periodista de la "ventana indiscreta", ves pasar vidas, hechos, desgracias y alegrías de miles de gentes que no conoces y que quizás nunca llegues a conocer y las ves como algo normal cuando en realidad nada es normal.
No lo es que un político se deje "pringar" recalificando terrenos, que una gran dama presuma de zapatos carisimos cuando su pueblo muere de hambre, que un guerrillero a aproveche su posición y sus fuerzas para traficar con coca o que mueran 500 niños de inanición en un país africano.
Lo ves, lo lees, contemplas imágenes y textos y luego apagas el aparato y te olvidas de los que has visto y leído. ¿Nos hemos deshumanizado?, ¿Qué ha ocurrido para que ya casi nada nos llame la atención, nos remueva la conciencia o nos haga meditar unos instantes?
Nunca fue tanta ni tan directa la información, nunca tan inmediata y cercana, nunca tan cruda, real y dolorosa y sin embargo, se ve como quien ve una película, una ficción, algo que no es real.
Los Informativos se nutren de desgracias, malos tratos, peleas, apuñalamientos, robos, atentados, fraudes, accidentes. Pocas veces la noticia amable, ejemplarizante y alegre, salta a las pantallas de la TV y del ordenador. Nunca fue noticia que un perro mordiera a una persona y si que una persona muerda al perro. Ahora al parecer mordemos todos, programas de tertulias sin sentido se ceban en algún famoso, sacan sus trapos sucios, injurian, calumnian, insultan y se mofan de cualquiera que haya alcanzado un grado de popularidad suficiente como para resultar ser blanco en cualquiera de estos populacheros programas. De nuevo la ventana, esta abierta, todo se permite, todo se consiente con tal de conseguir audiencia.
Estoy por poner contraventanas, pero tendría que vivir a oscuras, por cerrar mi portátil, apagar la TV y aislarme de todo lo que me rodea, vivir en la ignorancia de un país en el que quien entra en política si no roba es por que no tiene facultades (¿Oportunidades?), en el que, el que no engaña, es por que ha sido engañado y donde ser famoso, conocido, artista, autor, creador, rompiendo la tónica general, abre las ventanas para que cualquiera pueda meterse en su vida, fisgonear y criticar sin mas limites que alguna querella que acabará archivándose o una multa ridícula en comparación al daño recibido.
Este gran hermano Orwelliano, que todo lo ve, todo lo vigila, todo lo critica, ha invadido nuestras vidas haciéndonos insensibles, inexorables, despiadados, inhumanos. A pesar de todo, dejaré mi ventana abierta, a pesar de todo, seguiré abriendo mi corazón en la esperanza de que alguien comparta conmigo este sentimiento y trate de hacer un mundo mejor.
Es curioso... este año comienzo mis vacaciones con una "paz" interior que hace mucho no disfrutaba, no hay cosas pendientes, no hay compromisos por cumplir, el trabajo diario ha quedado al dia y me voy tranquilo...una pequeña cala de aguas calidas y transparentes me espera en Mallorca...la alegria de compartir unos dias con toda mi familia, sin otra ocupacion que tomar el sol , hacer algo de ejercicio y comer relajadamente...hacia mucho que no la disfrutaba...Hoy y por unos dias cierro este blog POR VACACIONES, los que lo esteis disfrutarlas, el resto...ya queda menos para vosotros. Un abrazo a todos hasta la vuelta...
"Hace algun tiempo, lejos de este lugar, donde los montes se visten de espino, se oyo la voz de un poeta gritar...Caminante no hay camino...se hace camino al andar", y andando, sin prisas uno llega a cualquier sitio,no es necesario correr, sin querer hoy hice ese camino paseando por calles solitarias hullendo del mundanal ruido del que en su dia tambien escapaba Fray Luis de Leon, en esta Salamanca dorada de atardeceres de fuego reflejados en sus piedras traidas de la cantera de Villamayor.
Paso a paso,sin prisas,calle de la Compañia arriba,dejando atrás el Palacio de Monterrey ,a la derecha la Clerecia y frente a ella la Casa de las Conchas uno llega a la Calle de la Rua y sigue su camino hacia la Catedral y el Patio de Escuelas donde los visitantes paran para admirar la fachada Plateresca de la Universidad.Hace ya casi veintiseis años que yo me case en su capilla...hoy he vuelto con calma a admirar su retablo...a la entrada varios curiosos se afanaban buscando la famosa calavera con su rana encima, siguendo la tradicion y supersticion de que quien la encuentra,ese año la suerte le sonrie...un Bedel salio a mi encuentro, ¿Juan?...antiguo bedel de la Facultad de Derecho...No...no era el,era su hijo cuyo parecido asobroso me confundio por un instante...tantos años han pasado que no cai en la cuenta que no podria conservarse tan bien y que ahora tendria unos noventa y tantos años...Le conte que conoci a su padre y mi intencion de revivir unos momentos en la capilla en silencio...a solas,aquel dia diez de Octubre de 1981...con mirada complice y un gesto de su mano, me abrio paso hacia el enorme porton franqueandome la entrada y discretamente luego eludio su presencia dejandome a solas con mis recuerdos...volvi a hacer mentalmente el camino recorrido aquel dia...volvi a sentir el olor de las rosas blancas recien cortadas...volvi...a vivir momentos inolvidables.
Fue entonces cuando vi el camino recorrido y pense...¡MERECIO LA PENA! Hacer camino al andar
1. El director de una revista escribió a un científico sugiriéndole que escribiese un articulo de unas 4.000 palabras sobre la cuestión de si podía haber vida en otros planetas . La respuesta fue «quien sabe» repetido 2.000 veces.
2. Dereese D. W., "presunto" ladrón de bolsos por el procedimiento del tirón en Minneapolis, fue detenido por la policía. Le pusieron en una fila entre otras personas para ser identificado por una viejecita. Cuando uno de los policías le dijo que se adecentara poniéndose la visera de la gorra por delante, el dijo: «No, es que la llevaba hacia atrás cuando robe a la vieja» .
3. Un sujeto que no deseaba pagar los honorarios de un abogado defendió por sí mismo su propia causa. En determinado momento, llamó a declarar a un amigo suyo y le preguntó: «Juan, ¿dónde estaba yo cuando robamos las gallinas?» .
4. Ocurrió en un juicio : Presidente : Usted afirma que se hallaba en el establo del acusado cuando ocurrieron los hechos; ha dicho que a su lado estaba él, al otro lado, la mula, y enfrente había un asno... Explíquese mejor.
Testigo : Sí, señor. Supongamos que esto sea un establo. El acusado estaba más o menos donde está usted, la mula donde está el ministerio público y el asno, enfrente, en el lugar del abogado defensor. ¿Me explico?.
5. Junto a las ruinas de un antiguo templo griego, una señora americana cuando estaba posando para una fotografía, dijo al fotógrafo: «Procure no fotografiar mi coche, mi marido creería que he sido yo quien ha destruido el templo» .
6. Un señor compró un preservativo en una farmacia y la farmacéutica al verle tan feo le dijo: «Tenga cuidado que caduca dentro de 10 años» .
7. Pretendía vender un asno y le dijo al tratante: «Si desea usted un buen asno, diríjase a mí» .
8. Un peón de una constructora, vuelve a casa y le cuenta a su mujer que el andamio en el que trabajaba con otros tres obreros se ha venido abajo y a causa de la caída los tres han muerto; sólo se ha salvado él. El empresario deberá desembolsar un millón para cada una de las familias de las víctimas. Ante tal noticia, su mujer le dijo: «Cuando hay algún dinero que ganar, tú siempre quedas al margen» .
9. Un periódico ha publicado esta entrevista con un hombre centenario:
¿A qué atribuye su excepcional longevidad?.
Todavía no puedo decírselo. Estoy en tratos con dos casas de productos farmacéuticos y todavía no he decidido cuál prefiero.
10. A un cronista taurino de un periódico de Logroño le suprimieron la letra «ene» en un párrafo de su reseña y ésta quedó así: «El toro murió de tres pichazos y un descabello» .
Hace unos días un amigo descubría un mundo nuevo bajo su fregadero, la necesidad del Rodríguez, hizo que buscara bajo el mismo, productos de limpieza para adecentar su casa, antes de la llegada de su amada esposa, encontrando un variado surtido de productos en los que tuvo que ponerse al día.
Comentaba que había varios botes de K7, uno para la grasa, otro para limpiar cristales otro para sacar lustre a los muebles, un abrillantador de maderas, otro para fregar los suelos, otro para la vajilla y así un sin fin de productos para quitar la cal, limpiar inodoros, etc.
Desesperado inició un auto aprendizaje acelerado de amo de casa y se sintió culpable por no haberlo hecho antes, reconoció la labor que en casa hace su mujer y prometió aprender el uso de tanto producto como había encontrado, pero no terminó por entender que se necesitaran tantos para quitar la cal, limpiar cristales, abrillantar los muebles, limpiar los pisos, él recordaba a su madre, que con simple agua y jabón dejaba la casa impecable, reconoció que la fregona era un gran invento y no había necesidad de tirarse al suelo para fregar los pisos, que la mopa quitaba el polvo mejor que aquellos viejos plumeros que solo cambiaban el polvo de sitio y que las nuevas esponjas con salva uñas ayudaban mucho en la limpieza de las vajillas.
Confesaba que fue entretenido y divertido (esto no se lo confesaría a su mujer), dejar su casa en condiciones y que jamás se le volvería a ocurrir aquello de dejar los platos en el fregadero sin limpiar, fue toda una lección la recibida, pero seguía preguntándose si toda aquella artillería de líquidos eran necesarios o solo eran producto de un marketing bien estudiado, todos le parecían igual, todos terminaban limpiando lo mismo y solo sirvieron para volverle loco preguntándose cual usar en cada momento, el oxiaction cristal white o el blanco nuclear. A la hora de hacer la colada recordó aquello de no poner la ropa de color junto con la blanca y se preguntó: ¿mi pantalón beige claro va con la blanca o la de color?, ante la duda terminó por dejarlo de lado, no sabia si el beige era considerado como color o simplemente un blanco un poco sucio. Fue una aventura casera que nunca podrá olvidar, y es que ser Rodríguez en algún momento puede enseñarnos mucho de lo que hacen nuestras esposas y pocas veces valoramos.
No era el momento, no era el lugar y quizá tampoco eran las gentes que me rodeaban. Un tumulto ingente coreaba canciones y eslóganes que no terminaba de asumir, aquella manifestación no era política, ni siquiera deportiva con el fervor de las gentes coreando a su equipo, me vi, rodeado de vociferantes enardecidos con los que no compartía otra cosa que la propia calle en la que me sentía acorralado. Sorprendido y temeroso, de que se me confundieran con ellos traté de salir de entre aquella masa que por momentos perdida el control, mientras a lo lejos escuchaba sirenas e intuía carreras de gentes tratando de escapar como yo de aquella muchedumbre o de la policía que ya hacia acto de presencia tratando de imponer orden.
Solo por la prensa y al día siguiente supe que se trataba de un grupo de revoltosos estudiantes que se habían congregado en la calle para celebrar el fin de curso, Pensé en mis años de estudiante en los que como mucho sacábamos de paseo una pequeña figura de de San Raimundo de Peñafort, patrono de Derecho y procesionábamos con ella por las calles cercanas a la facultad, allá en la Plaza de Anaya, siempre había alguien que se pasaba de copas, pero nunca llegamos a molestar a nadie, nunca tuvo que intervenir la policía a pesar de que eran tiempos en los que la represión seguía presente y los grupos de mas de cinco personas eran disueltos inmediatamente. Eran otras maneras de celebrar las cosas, otras formas y modos en los que como mucho se provocaba la sonrisa del espectador ajeno a aquella celebración. Hoy con tristeza he recordado aquellos tiempos pasados en los que cuando gritábamos en la calle era por la libertad y la justicia, cuando nos manifestábamos lo hacíamos con la sobriedad y energía que una situación injusta nos exigía. Eran otros tiempos en los que el impulso de la juventud quizá aleccionada por consignas dejadas caer sibilinamente por los Catedráticos idealizaba y peleaba con objetivo cierto y justo hoy me he sentido triste, el tumulto solo tenia como fin desahogar quizá frustraciones ante el futuro incierto de una juventud desilusionada y sin un objetivo concreto. Son otros tiempos…Son otras algaradas...
Dicen que la cara es el espejo del alma…a veces la cara ennegrecida por el carbón, ocultaba los sentimientos de dolor y otras era la máscara bufa del alegre picador…
Años y años arañando las entrañas de la tierra, sintiéndose dentro de ella como dentro de un claustro materno, los mineros nos han dado una lección a los que moramos y trabajamos en la superficie…nadie veía su trabajo, no levantaban enormes bloques de pisos ni construían diques, presas o vehículos…su trabajo fue siempre callado, oculto a las miradas de curiosos…misterioso para algunos…ignorado por muchos, que disfrutaban de la labor efectuada bajo tierra como hormigas incansables, luchando contra una enfermedad segura y temida, la "silicosis", contra el impredecible y temido "grisú", contra el derrumbe inesperado del entibado...
Kilómetros de galerías hoy cerradas y que puestas en superficie nos asombrarían de la magnitud de su obra faraónica hecha en las peores condiciones del mundo, con humedad, frió, sin aire apenas que respirar y respirando el asesino polvo del carbón que se tatuaba sobre su piel…os recuerdo bajando de la "jaula",con el candil colgado del cuello, en una mano el casco,en la otra el "picu" y la mirada dolorida por la luz del dia y el cansancio de la jornada.
Remedando a alguien…¡Y DICEN QUE EL CARBÓN ES CARO!...caras fueron las vidas enterradas, axfixiadas, quemadas para que pudiéramos tener calor en nuestros hogares y pudieran funcionar las fábricas,entiendo vuestro grito de ¡Justicia!, la que nunca se hizo con vosotros, solo fuisteis portada de prensa cuando la muerte os alcanzó en el fondo del pozo..."Santa Barbara"..."Caudal"..."La Rosita"..."El pozo San Lorenzo"..."El pozo Maria Luisa"...tantos abismos de negrura que se tragaron vuestra juventud
¡Y LUEGO... NOS QUEJAMOS DE NUESTRO TRABAJO!...
(En la foto: Mi padre, mi abuelo y un amigo...)
Salté de la cama como todos los días...el cigarrillo antes de poner los pies en el suelo y palpando busqué las gafas en la mesilla...sin hacer ruido, fui al servicio y después de despejarme con un buen chapuzón de agua fría, fui a la cocina y preparé un café bien cargado, como todas las mañanas, fue entonces cuando mi mujer preguntó ¿ Donde vas tan pronto?, ¿no ves que es Domingo?...
¡Dios!...otra vez... había perdido la noción de los días, en mi cabeza solo había cifras, objetivos, entrevistas pendientes, mil cosas por hacer...y todas con premura...
Esto que cuento, me ha ocurrido en varias ocasiones en los últimos años, trabajar con objetivos fijados por la empresa y otros objetivos que uno se marca tratando de atender a todo el mundo, estaban haciendo de mi un autómata, que desde que se levanta hasta la noche únicamente trataba de cumplir objetivos...todo el día "bullendo" en la cabeza, nuevas formas de hacer las cosas o analizando las hechas para ver que se podía mejorar, unas veces acertando y otras cometiendo errores, por las prisas en resolver algo...
He trabajado en casi todos los puestos de una empresa dedicada a seguros...tramitando siniestros, como comercial, haciendo verificaciones de riesgos, como director de sucursal en los últimos 18 años... creo conocer el terreno en que me muevo profesionalmente y tengo mas de 900 contactos en mi agenda...¿para que?...¿para levantarme un domingo, pensando que ya es lunes?, por mi bien y el de mi salud mental, hace una semana tome una decisión...¿queréis creerme?... desde el jueves pasado me encuentro ligero...capaz de emprender nuevos retos, ilusionado con un futuro lleno de trabajo sin sobresaltos de objetivos, sin responsabilidades, salvo las de hacer un trabajo diario digno, metódico y responsable, espero no volver a levantarme antes de tiempo ningún domingo...y si lo hago será para contemplar la salida del sol, con calma, con muuuucha calma...
Hola, me llamo Chal-li, acabas de ser infectado por el último tipo de virus creado, el virus manual Chal-li. Soy un virus humilde y no me reenvío automáticamente ni borro ningún disco al ser recibido. Por lo tanto, agradecería tu colaboración.
Lo primero que debes hacer es ir a la carpeta de Windows y borrar unos cuantos ficheros, si puede ser que suenen importantes como el win.ini, command.com y alguno otro que se te ocurra. A continuación reenvíame todos los nombres de tu libreta de direcciones. Si quieres darme más fama sería un detalle que por último borraras el disco duro o le prendieras fuego a la CPU.
Muchas gracias por tu atención y te agradezco de antemano tu ayuda.
Chal-li.
Un amigo me envia las siguientes notas que tienen su gracia y trascribo para goce de los linguistas....
MODIFICACIONES DE LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA
CAMARON : Aparato enorme que saca fotos.
DECIMAL: Pronunciar equivocadamente
BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.
BERMUDAS: Observar a las que no hablan.
TELEPATIA: Aparato de TV para la Hermana de mi mamá.
TELON: Tela De 50 metros... o más.
ANOMALO: Hemorroides
BERRO: Bastor Aleban
BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie
POLINESIA: Mujer Policia que no se entera de nada.
CHINCHILLA: Muchenchia de un lugar para chentarche.
DIADEMAS: Veintinueve de Febrero
DILEMAS: Hablale más.
MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.
MEOLLO: Me escucho.
TOTOPO: Mamamifero ciciciego dede pepelo nenegro que cocome frifrijoles
ATIBORRARTE: Desaparecerte.
CACAREO: Excremento del preso.
ELECCION: Lo que expelimenta un oliental al vel una película polno
ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes except para dos.
NITRATO: Ni lo intento.
NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.
TALENTO: No ta rápido.
ESGUINCE: Uno mas gatorce
ESMALTE: Ni lune ni mielcole
INESTABLE: Mesa norteamericana de Ines
ONDEANDO: Onde estoy.
SORPRENDIDA: Monja en llamas
Ya hace dias que quedaron atras las ultimas jornadas del trabajo, hoy desde las orillas del Mediterraneo y a la sombra de este castillo Peñiscolano que ya no soy capaz de conquistar,pues tus empinadas calles y empedradas calzadas me lo ponen dificil para subir, la pereza de enfrentarme con una pantalla de ordenador, me ha tenido en silencio. Es mas facil comunicarse y comunicar con los amigos por el Facebook del movil y tiene menos parecido a la pantalla del trabajo diario. El Sol, el agua y la luz me han dado nuevas energias que quiza necesite en Septiembre, ahora hay que disfrutar de la compañia de los hijos y mi mujer, de los nuevos paisajes y las horas relajadas junto a las olas recordando aquella frase de Fray Luis... "Que descansada vida la que huye del mundanal ruido", tiempo habra de volver al trabajo, tiempo para enfrentarse a los medicos, tiempo para dar al tiempo.Ahora es tiempo de descanso, tiempo de vacacion.
Uno debe estar susceptible, en mis horas de espera retomo libros olvidados y películas para distraer pensamientos negativos, pongo la televisión, enciendo la radio y en todas las ocasiones me encuentro con: Descripciones de quirófanos, House, CSI, Urgencias, Hospital Central y hasta anuncios de médicos sin fronteras...¿No podían poner otras cosas?... pues no señor, en todas partes hay alusiones a la medicina, a las enfermedades y hasta pandemias varias capaces de terminar con este mundo...Solo me queda acudir al canal de Historia, pero ¡Quiá!... están contando como se embalsamaban a las momias...¡Por Dios!... Hablarme de la extinción de las ballenas, de la capa de ozono, del riesgo nuclear, que por lejanos parecen menos peligrosos.
He buscado en mi colección de videos y he tenido suerte, El viejo maquinista de la General, El camarote de los hermanos Marx, Buster Keaton, me han devuelto la sonrisa, en blanco y negro, haciéndome olvidar malos pensamientos. ¡No hay nada como una buena película de humor inteligente!, Deberían recetarlas en la Seguridad Social.
Semana procesional, de recogimiento o de desbandada general, de devoción o de afición, de meditación o de relajación total. Mis recuerdos esta vez (¡como no!) van hacia tierras asturianas, a esa Ribadesella de los veranos de mi niñez y de las frías Semanas Santas, respirando el aire limpio de la montaña y la brisa del mar. ¿Cuando podré volver a sentir el aroma del prado recién segado?... la fina lluvia en el rostro, el aroma de la sidra escanciada en el chigre. Este año toca de nuevo Salamanca, uno no está para mucho viaje, pero tengo lo mas importante en este momento, la compañía de toda mi familia al completo. A veces, me quedo en silencio mirándoles, preguntándome una vez más ¿Cuándo han crecido? y recordando como hace años esperábamos horas frente a la Veracruz, para ver salir los pasos el Jueves Santo.
Recuerdos de mi Asturias, recuerdos de mi Salamanca y un corazón que sigue latiendo con fuerza cada vez que el retumbar de los tambores y el estridente toque de cornetas acompaña rompiendo el sepulcral silencio el caminar de los penitentes, Calle Compañía arriba, Libreros y la Catedral.
Hoy, no se si aguantaré de pie mucho tiempo,(sigo resentido por los dias pasados) quizá deje que los míos vayan solos una vez más en estos últimos años, a cumplir con una tradición y seguiré dando gracias a Dios por poder tenerles a mi lado, ahora, en estos momentos en que una especial sensibilidad me llena los ojos de lagrimas cuando menos los espero y me sume en una incomprensible tristeza que trato de combatir en ocasiones sin conseguirlo.
Velas y capirotes, pasos, flores y tambores... Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar...Semana de descanso, semana familiar en la que recuperar las fuerzas perdidas y el animo herido...
Cuando aquella ametralladora dejo de atronar con su ruido infernal, me acerque al carro blindado alzando la Voz:
F.- ¿Sois los españoles?
S.- Si ¿Tu también no?
F.- Si, ¿puedo haceros una pregunta?
S.- Como no, sube, ¿Te ayudo?, ¡que no te veo muy ágil con ese bastón en la mano!
F.- No gracias ya me arreglo yo...
Escalando por los engranajes de la oruga del tanque,subí hasta la torreta.
F.- Buenos días paisano
S.- Buenos días igualmente
F.- Una pregunta ¿Que hacéis realmente en este país?
S.- Estamos en "misión de acción humanitaría"
F.- ¡Ah ya! ...Y ¿En que consiste exactamente esa acción humanitaria?
S.- Tratamos de que el tirano no aplaste a sus ciudadanos
F.- No entiendo, Acabáis de destrozar una escuela y un centro sanitario, ¿Eso quiere decir que lo destrozáis vosotros antes de que lo haga el tirano?
S.- ¡No hombre! ...Eso son “daños colaterales” inevitables, luego, cuando todo esto termine vendremos a reconstruirlo y se lo dejaremos como nuevo. La verdad es que para esto los americanos son unos fenómenos, tiran tres bombas teledirigidas y hacen la labor nuestra en dos horas cuando a nosotros nos cuesta meses hacer lo mismo. Luego mandan tres multinacionales que lo arreglan todo les montan dos macdonalds surtidos de hamburguesas y coca cola y dan entrada a las potentes empresas del petróleo para regularizar la situación.
F.- Ya, entonces si no entiendo mal la misión es acabar con todo antes de que lo haga el tirano, limpiamente, sin chapuzas ni retrasos como lo haría aquel y luego mandar la ayuda humanitaria en aviones de Cruz Roja, haciendo además tele maratones de ayuda para el país ¿No es así?...
S.- Exactamente, lo ha captado usted a la primera, ¡Como se ve que tiene estudios!.
F.- Buenos , pues nada, ¿Que ustedes lo maten bien!, Gracias por la información.
S.-De nada colega, cuidado al bajar que he visto un francotirador allí en la farmacia.
Salté como pude del blindado y apenas habían tocado mis pies el suelo, una ráfaga de ametralladora silbó sobre mi cabeza al tiempo que el soldado me gritaba, ¡Tranquilo, ya me he cargado la farmacia!, pero vaya con cuidado.
Contesté con una sonrisa estúpida, mientras recordaba a aquel gran humorista que teléfono en mano, casco en la cabeza preguntaba ¿Es el enemigo? ¡Que se ponga!...
Cuando desperté de este extraño sueño, pensé, ha sido por culpa de mi buen amigo Jerónimo, antes de irme a dormir había leído en su blog algo sobre la guerra y…
Han pasado los meses,los años, el tiempo, que dicen todo lo cura, (hay ocasiones que no es verdad y los achaques los empeora), ha pasado sin que nada nuevo me haya alarmado, pese a los cada vez mayores dolores en las piernas que con un pequeño esfuerzo supero con la ayuda de algún calmante y echándole buen humor a mis limitaciones, el Otoño ya esta a las puertas, esa estación que tanta aprensión me produce y que en ocasiones ha llegado a inundarme de una tristeza y nostalgia cuya causa no acierto a desvelar, pues no hay motivos para ello. Otoño cargado de amarillos y ocres, antesala de blancas nieves y fríos intensos en esta estepa castellana que no entiende de términos medios. Quizá por eso, los recuerdos quedaron congelados y ahora vuelven con mayor fuerza, morriña de horas junto al mar, saudade de gentes con las que compartí horas de trabajo, viajes y reuniones y de las que no he vuelto a saber nada, son muy pocos (quizá me sobran dos dedos de la mano para contarlos), con los que he seguido manteniendo un contacto y compartiendo inquietudes. Muchas veces me he preguntado por que esta lejanía, parece como si mi cambio de puesto hace ya mas de tres años hubiera supuesto un cambio de país alejándome de ellos tanto que ni las nuevas tecnologías no fueran capaces de superar esta distancia, pero la distancia no es física, uno pasa rápidamente al olvido y del olvido a ser ignorado. Solamente tres J, JC Y X han permanecido fieles a la amistad que un día se forjó durante horas de trabajo, de vez en cuando se dejan ver por este blog, con guiños de amistad sincera, que terminan por hacerme sentir que no todo el mundo es igual, que siempre en tu camino vas a encontrar gentes a las que mereció la pena conocer y a las que has ido cogiendo un afecto especial compartiendo con ellos algo mas que una relación de trabajo. No hace mucho me contaban que un medico rural, tras haber dedicado mas de 45 años a las gentes de una pequeña localidad, llegó su jubilación, nadie, nadie fue a despedirle en su marcha, a los pocos meses ya nadie le recordaba, desmemoria ingrata la del ser humano, efímero pasar de nuestras vidas que quizá dentro de unos años solo recuerden los mas cercanos, decía el poeta que lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino, camino, que yo añado termina al andar.
El día 13 de Febrero de 2007 a las 15, 50 horas nació este modesto blog, en el que sin muchas pretensiones he ido volcando retazos de mi vida, recuerdos del pasado y momentos del presente sin pretender otra cosa que hacer un ejercicio personal de redacción, guardando recuerdos en un blog como si de un gran arcón de recuerdos se tratara, que hoy, y aún no se porque, ha comenzado a dejarme tirado con una serie de errores en la colocación de los post mezclándolos todos y dificultando no solo que yo pueda seguir escribiendo si no también la lectura de mis ultimas notas.
Decepcionado, pues siempre pensé que el final del mismo coincidiría con mi final, hoy me veo obligado a abrir un nuevo blog donde poder seguir dejando en el éter de Internet, mis pensamientos, alegrías y tristezas, preocupaciones y satisfacciones como hasta ahora he venido haciendo en este rincón informático. (En breve pondré un enlace en este, para quien quiera seguirlo) Una vez mas, la vida me demuestra que no hay nada para siempre, que todo lo que tuvo un principio tiene un final, menos mal que no ha sido el mío y esta vez tiene solución. Gracias a todos mis seguidores, me habéis enseñado mucho a través de vuestros comentarios y habéis volcado mucho cariño en ellos. Seguiré en contacto.
Cuentan que en plena guerra de la independencia, el presiente George Washington envió a sus oficiales a requisar los caballos de los terratenientes locales con el fin de usarlos en sus campañas, Un grupo de oficiales llegó a una vieja mansión donde fueron recibidos por su anciana dueña a la que dijeron:
“Señora venimos a pedirle sus caballos en nombre del gobierno”
A lo que la anciana respondió:
“¿Con que autoridad?”
“Con la del general George Washington, comandante del ejercito americano” respondieron los oficiales…
Dicen que la anciana sonriendo zanjó el tema diciendo:
“Váyanse y díganle al general Washington que su madre dice que no puede darle los caballos”
Moraleja: una madre es una madre….
¿Sabéis que es un día contradictorio?, pues aquel día en que se celebran dos acontecimientos simultáneos, que en el alma y la cabeza, mezclan sentimientos opuestos, y el día 17 fue uno de esos días. Comida de Navidad de la empresa, motivo de celebración gozosa y encuentro con compañeros a los que uno aprecia y onomástica de la muerte de mi madre.(Hubo un segundo en el que alguien,observador, me preguntó ¿Que te pasa? y es que se me debia notar algo en el rostro,que no podia ocultar y contesté... ¡Nada, es que es la hora de la siesta y me entra el sueño!). El ir y venir de recuerdos familiares junto con la satisfacción de compartir horas y mantel con amigos, bullen en la cabeza no dejando quizá disfrutar plenamente del momento presente y uno sabe que esta es la vida misma, momentos de alegría mezclados con tristeza, quizá nostalgia, quizá pena y todo ello aderezado con la terrible sensación de que todo es pasajero y fugaz.
Últimamente el tiempo parece tener alas, estás deseando que algún acontecimiento llegue y cuando te quieres dar cuenta ya ha pasado y es historia. Hacer previsiones y proyectos de futuro, es complicado cuando este se ha convertido en pasado sin apenas haberte dado cuenta.
En fin todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino y camino se hace al andar, que diria el poeta,un sin fin de momentos que llenan nuestra vida y paginas por escribir...
Si la aptitud es la capacidad para operar en una determinada actividad, la actitud es el motor que con una buena disposición de ánimo es capaz de superar cualquier obstáculo que una falta de aptitud pudiera poner en el camino. Siempre admiré a quien con serias dificultades supero escollos del camino y tomé como modelo a seguir a quien con esfuerzo diario logró metas que en principio podían parecer insuperables.
Lamentablemente uno encuentra en su camino gentes que aún teniendo aptitudes lo estropean todo con una actitud negativa, indolente, cansina y perezosa, gentes que parecen gozar enlodando con esa negatividad, todo lo que les rodea, haciéndose las victimas de situaciones que ellos mismos promueven buscando una comprensión (incomprensible) de los que le rodean y que a la postre terminan pagando esa apatía convirtiendo su pereza en un martirio ajeno.
Ser negativo en esta vida nunca es rentable, aquello de la botella medio llena, es lo que diferencia al optimista del pesimista, al activo productivo, del eterno improductivo que además pretende pasar como un agobiado por un exceso de trabajo que nunca es cierto.
Uno que ya lleva años de trabajo a la espalda, se ha cruzado en el camino con gentes de este tipo. Alguno que ocupando un puesto importante en una empresa, siempre tenia en sus labios la queja permanente de un exceso de trabajo que en realidad no hacia y terminaba cargando sobre las espaldas de sus subordinados, o alguno que con el pretexto de la meticulosidad repetía una y otra vez cada paso dado, no se si por inseguridad o por perder el tiempo en espera de que otro hiciera lo que a él le correspondía.
Actitud y aptitud, hoy me he permitido elucubrar sobre cual de la dos puede ser mas importante, terminando por decantarme por lo positivo, por las ganas de hacer sean cuales sean los resultados, pensando que se suele avanzar mas creyendo en que se puede, que dando vueltas a las posibles dificultades que pueda presentar la empresa emprendida. Al fin y al cabo, el refran tiene una vez más razón, Querer, es poder
Pensaba que eran suposiciones mías, elucubraciones impulsadas por el miedo y la prevención, pero no… conversaciones posteriores con otros sufrientes (no he querido intencionadamente llamarles pacientes), me hicieron llegar a una terrible conclusión. Cuando entramos en un Hospital, somos al igual que en las empresas, un numero, un 37/ ó un 49/ó un 28/ dependiendo de la provincia donde estemos dados de alta en la Seguridad Social, dejamos de ser personas con manos cara ojos y nuestra identidad se limita a un numero y una dolencia, ya no somos aquel paciente que, el medico de cabecera (ya extinto), conocía y sabia toda su trayectoria y la relacionaba con la de sus ancestros a los que también había tratado. Hoy la tecnología (léase archivos informáticos) suplen aquella información que de primera mano tenia el medico que había asistido a toda una generación y hoy, un (voluminoso, en ocasiones) expediente guarda análisis, radiografías, ecografías, escaners y notas varias de todos los médicos que te han ido viendo, pero nunca, este expediente suplirá aquel conocimiento directo (entrañable, calificaría yo) que durante años acumuló el medico de casa. Quizá (no lo dudo) tanta tecnología sirva para almacenar una información muy valiosa, mi duda está en si tanta información es leída, analizada, interpretada en cada visita que hacemos o revisión que pasamos. Entiendo que si y así debe ser, pero siempre te queda la duda (10 minutos por paciente en consulta no deben dar mucho de sí). Al compararlo con lo que puede estar ocurriendo a diario en el trabajo, cientos de correos, normas, una tras otra modificadas y publicadas, que en muchas ocasiones archivas sin leer, con la sana intención de acudir a ellas cuando las necesites, ¿realmente las vas a consultar cuando esto ocurre o llamas al compañero para ver si sabe como se hace tal o cual cosa?. Siempre pensé que tener mucha información es bueno (la información es poder…dicen), pero siempre tuve la impresión de que no se sabe manejar tal avalancha de información y lo único que hace es enfarragar las cosas, crear un mar de dudas donde naufragan las mejores ideas. Mi miedo ahora es que ese barco informático de pruebas y resultados termine teniendo alguna vía de agua y la marinería médica no sepa contenerla bien y terminen hundiéndome en la miseria, por si acaso acabo de ponerme una medalla de la Virgen del Carmen, para que les lleve a buen puerto y una estampa de Will Gates, para que no les falle la informática y ¡Que sea lo que Dios Quiera!...
Hace algunos días alguien me preguntaba por que suelo utilizar el seudónimo de CORRECAMINOS en algunos escritos y le chocaba pues dicho animal tiene como cualidad una de las que a mi me faltan, la rapidez para desplazarse. La historia viene de antiguo, de cuando no existían móviles y uno tenia que estar casi todo el día de viaje. A raíz de un pequeño percance en carretera me lamenté ante un amigo de la falta de comunicación en la carretera para poder pedir ayuda en caso necesario y me dio como solución, montar una pequeña emisora de radioaficionado en el coche para estar en contacto con los camioneros en caso necesario y ni corto ni perezoso saque mi licencia de banda ciudadana y compre una pequeña emisora... había que tener un indicativo y este fue "CORRECAMINOS" y con ella circulé durante mas de tres años, pidiendo paso en días de lluvia copiosa al camión que levantaba trombas de agua o al transportista cuando me había perdido por las calles de Madrid. Muchas son las anécdotas que podría contar, desde como un repartidor se colocó delante de mi en plena Castellana y a traves de su emisora me indicó como llegar a mi destino, o los avisos sobre controles de la Guardia Civil que se pasaban de camionero a camionero, de los atascos y de las rutas alternativas. En aquella época mi CB44 fue mi móvil, mi GPS, mi anti-radar y el canal 19, la emisora de noticias mas dispares y a veces disparatadas, emitidas en una jerga divertida, donde "los puntitos" eran la pareja de la guardia Civil, "la caja de música" el radar y "alicatado" era el atasco de la carretera unos kilómetros mas adelante, verse en "vertical" era hablar cara a cara y nó a través de las ondas...en fin "correcaminos" fui y correcaminos seguiré siendo para algunas cosas aunque mi carrera por esas carreteras de Dios se haya parado, para tranquilidad de mi familia.
Que el conocimiento erudito, no tiene nada que ver con la sabiduría, es lo normal y así pude comprobarlo durante mis estudios de Derecho, donde eruditos en Derecho Romano, Historia del derecho, Derecho Penal, Derecho Procesal, Derecho Mercantil, Derecho administrativo, demostraban en cada una de sus clases su sapiencia infinita sobre las materias impartidas y su desconocimiento total ante la realidad jurídica del momento.
Posteriormente en el ejercicio de mi profesión me he cruzado con varios de estos eruditos, que desconocían las normas más elementales de un proceso e incluso de la interpretación de una simple póliza de seguro.
En cierta ocasión discutía con uno de mis antiguos profesores de Derecho civil, su incapacidad para llevar a buen termino una reclamación judicial ( penal) que pretendía, basándose en sus eruditos conocimientos del Derecho y un desconocimiento absoluto de la realidad judicial y el derecho actual. Solamente la sentencia del juez, le hizo salir de su obcecación y su error que perfectamente fundamentado según sus enormes conocimientos sobre el derecho civil, no coincidia con la cruda y dura realidad. Y es que saber mucho de una cosa concreta no convierte a un hombre en sabio, por muy erudito que sea en materias concretas.
Uno ha pretendido en la vida ser lo que en algún argot se llama polivalente, conocer de todo un poco y saber hacer de todo un poco, este conocimiento que no me ha convertido en sabio, me ha llegado a servir de mucho y en el empeño de seguir aprendiendo todos los días utilizo Internet para ilustrarme en alguna nueva tecnología y los libros (omnipresentes en la librería del salón de mi casa y en la habitación de estudio) que repaso cuando tengo algún momento de tranquilidad. Alcanzar la sabiduría absoluta es materia casi imposible, solamente teniendo la humildad de saber y reconocer que no se sabe nada y que cuanto mas se aprende mas se llega al convencimiento de que menos se sabe, puede ser el camino, un camino que nunca termina y que a medida que se avanza, mayor se hace el mismo.
Los años le hacen a uno cambiar, situaciones en las que antes habría saltado inconscientemente sin medir palabras, hoy son sopesadas y medidas antes de que cualquier acción o palabra salga de mi boca. Comentarios que uno oye, acciones que uno contempla, quedan guardadas en el silencio prudente que una vez analizado descarta cualquier contestación pues no mercede la pena complicarse la vida cuando la vida ya se complica por si sola. Pero este silencio no significa olvido, todo lo contrario, voy aprendiendo a archivar en la memoria y tener a punto la información por si fuera necesario usarla en algún momento. En tiempos pasados callé cuando no debería haberlo hecho y hable cuando debería haber callado, pero creo que no hay nadie en el mundo al que no haya ocurrido esto alguna vez. Ahora me he convertido en observador activo, crítico, sin criticar y aprendiz de cínico, cosa que nunca fui. Siempre me traicionó la sinceridad, la espontaneidad, la falta de inhibición y doblez. Muchos encontronazos me habría ahorrado en esta vida, si hubiera hecho uso de la prudencia.
En fin, con los años uno aprende a costa de perder espontaneidad. Tampoco es grave, ¿A quien le importa ya las opiniones de uno?, la experiencia de poco vale arrollada por nuevos modos y formas, por tecnologías cada vez mas rápidas y eficaces que todo lo controlan sin apenas esfuerzos. Ahora solo me queda ser observador y aprender en cabeza ajena, lo que no aprendí en la propia.
Muchas veces cuando hablo con mis hijos de los exámenes recuerdo multitud de ocasiones en las que la frivolidad del profesor me demostraba que sus apreciaciones sobre la sapiencia o conocimiento que yo le demostraba caían en terreno baldío y no se me valoraba correctamente.
Unas veces por defecto (las mas) y otras por exceso (debe de ser que les caía bien en este caso), pero pocas veces asumí las notas como algo correcto y justo.
Que te valoren en los conocimientos, por un ejercicio de tres preguntas o por un cuestionario tipo test, nunca me pareció otra cosa que “jugártelas a una sola carta”, pese a que tuvieras todos los temas estudiados…el estado de animo,( nunca es el mejor el tener que enfrentare a un examen), el estado físico ( puedes tener un catarro de aupa… o un fuerte dolor de cabeza debido a la tensión), no son el mejor momento para explayarte en responder a lo que te preguntan.
Tampoco me parece justo, y lo disfruté algún tiempo…que por tener una letra bonita y un sentido de la estética en la escritura apruebes, como a mí me ocurrió en alguna ocasión, sin saber nada de la política de las 200 millas y los pesqueros españoles en Terranova ó por que en el año 1974, España no podía entrar en el Mercado Común y sin embargo, la caligrafía me valió un notable en Derecho Político, que agradecí pero internamente no compartí estimado profesor Arellano…
Como padre, no puedo caer en la trampa de reconocer esto cuando discuto con mis hijos sobre lo justo o no de sus calificaciones, pero también recuerdo que en cierta ocasión “copié” ( yo también caí en esta tentación) al pie de la letra y con buen letra un ejercicio de Derecho canónico a una compañera de clase que lo suspendió mientras yo recibía un notable… y como en un arranque de rabia quijotesca, por lo injusto de la situación protesté cuando mi compañera reclamó por su examen y encima le enseñaron el mío como ejemplo de cómo debía de hacerse… pedí a la profesora que leyera en voz alta mi ejercicio y a la tercera línea la interrumpí pidiendo que leyera el suspendido… su cara de asombro y desconcierto ante la “pillada” a que la sometí solo encontró una salida…alegar que quien me había copiado es a quien yo copié…
En fin…uno tiene la sensación de haber sido cocinero antes que fraile, de siempre…y cuando oigo… “es que me tiene manía el profe”…ni doy la razón ni la quito…pero ¡TODO ES POSIBLE!
A toro pasado, suele ser fácil describir la embestida, una vez que el lance ha sido resuelto mas o menos con garbo, se puede hacer critica y tratar de comprender cada situación o movimiento tratando de sacar una lección aprendida o una experiencia nueva y gardarla en el bagaje de nuestra vida como un recuerdo mas o una historia mas que poder contar. Hoy aún se me hace difícil poner notas de humor en alguna de las situaciones vividas en estos días y sin embargo, se han producido momentos divertidos, errores sin importancia y comentarios que no dejan de tener su gracia. Ayer mismo, mientras era acompañado por el cirujano de vascular a que me hicieran la ultima prueba, parece ser que por megafonía se repetía una y otra vez mi nombre pidiendo que pasara al consultorio numero 4. ¿Qué había ocurrido?, una enfermera amiga me había pasado saltando el turno y no lo había comunicado a la encargada de los llamamientos,(tambien amiga) que una y otra vez trataba de encontrarme.
Una familiar que trabaja en centro, corrió a megafonía para subsanar el error y con sorpresa se encontró a otras tres personas conocidas que también trataban de advertirla para que dejara de llamarme, pues ya estaban haciéndome la prueba. Hubo quien dijo...¡A este Fernando lo vamos a volver loco! Todos pendientes de él.
Uno entiende que ante una prueba complicada en la que existen riesgos reales, te hagan firmar un consentimiento tras haberte explicado con detenimiento en que consiste la prueba, cual es el objetivo, que riesgos se corren y que cuidados vas a necesitar después de realizada, pues bien, aquí comienza el calvario, la explicación pese a no ser muy detallada ya te deja mosqueado con lo que van a hacer, luego te advierten que... puede producirse un paro cardiaco de 1 entre 10.000 casos, romperte una arteria de 2 entre 5.000 casos, que puede producirse un embolismo 3 de cada 1.000 casos y uno comienza a pensar... ¿ puedo ser yo una de esas excepciones nefastas?, y si antes tenias miedo, ahora estas que te mueres de miedo y esto te recuerda a cuando estas en un avión a punto de despegar y la azafata comienza a decirte que hacer en caso de emergencia, que si el chaleco salvavidas, que si las salidas de emergencia que si los niños y las señoras primero... pero aquí, no hay azafata guapa, no hay gestos con gracia ni salida de emergencia y terminas firmando, por que no hay mas remedio y confías en el cirujano igual que en piloto, rezando para que ambos sepan lo que hacen.
Todo el hospital es una gran maquina, una empresa, cuyos engranajes suelen funcionar correctamente aunque alguno en alguna ocasión chirríe como suele ocurrir en toda empresa. ¿O hay alguna en la que no?...Cada cual tiene su cometido, el medico, la enfermera, el auxiliar de enfermería, el auxiliar de clínica, el celador, la señora de la limpieza, los del catering, cada uno como un reloj, aparece a la hora fijada, cada uno como un robot, ejecuta su trabajo ¿He dicho robot?, pues si...hacen su trabajo mecánicamente, programadamente, meticulosamente, nadie rompe el ritmo monótono y cadencioso y al cabo de unas horas ya sabes quien va a entrar por la puerta de tu habitación, la enfermera para ver como van los goteros, la señora del catering, para la merienda, las de la limpieza...En fin, una gran maquina que nunca se detiene y que tarde o temprano acaba engullendonos en algun momento dado.
Que las cosas han cambiado mucho lo demuestra el siguiente hecho:
Antes, cuando era niño, si me caída de la bicicleta, llegaba a casa, me curaban con mercromina el arañazo, y me llevaba un zapatillazo por hacer el bruto con la bicicleta, ahora, los niños se caen igual, todo el mundo corre a urgencias, para saturarlas mas, se piensa en llevar al niño al psicólogo (ahora no se le da un zapatillazo pues es delito) por si tuviera algún trauma y encima se reclama al Ayuntamiento por tener las calles en mal estado.
¡Dios mío!, si las caídas son iguales a ¿a que tanta diferencia?, así salen los crios ahora, mal criados, consentidos y mimados.
Lo peor de todo, es que esta actitud se ve como normal, a nadie se le ocurre dar un cachete al pequeño impertinente, maleducado e insolente que se crece ante la sobreprotección de los padres. A los que ya tienen mi edad, entienden bien este comentario ¿cuantos zapatillazos recibisteis? , yo un montón por inquieto y revoltoso, aprendí que a los mayores no se les contesta y mucho menos se les amenaza, hoy cualquier pequeño te suelta aquello de ¡Te voy a denunciar por maltrato!, a su propio padre, es lo que oyen y ven a diario, las cosas han cambiado mucho, no se si la información que recibimos es la correcta o esta bien expresada, pero todo el mundo tiene derechos y al parecer muy pocas obligaciones ya nadie da zapatillazos, nadie se cura en casa con mercromina y las reclamaciones están a la hora del día ¡Como han cambiado las cosas!
Mañana nuevamente seguiré peregrinando por el Santuario de la Salud (S.S.) donde los Lamas vestidos de blancas batas y monos color verde, buscan la sanación del peregrino. Lugar de paz y sosiego donde los males del cuerpo son curados con el delicado trato de los profesionales y la atenta y diligente mirada de sus ayudantes… ¡Mentira!, todo lo de antes es mentira... menos que mañana de nuevo tengo que seguir aguantando la tortura de estos sádicos que solo piensan en usar el bisturí, como si de el dependiera todo en esta vida. ¡Que cansado estoy de este camino recorrido por los hospitales!, Total, para terminar igual que siempre con una información sobre mi cascarón que de sobra conozco yo, mejor que ellos con todas sus pruebas, análisis, resonancias, ecodoppler, electro miografías etc. que me llevan hechas, a veces pienso que con tanta descarga eléctrica, magnética, electro magnética, ecografica y demás zarandajas, lo único que conseguirían es cargarme las pilas del móvil, pero tampoco…Uno ya va acostumbrándose a ese mundillo de las salas de espera llenas de dolientes, a la llamada por megafonía que siempre se retrasa mas de lo que uno espera, pese a estar citado para una hora concreta, al ir y venir de médicos, enfermeras, técnicos sanitarios, celadores en un trajín sin fin que da la imagen de actividad laboriosa, pero que también produce una inquietud y desasosiego difíciles de explicar. Ya tengo ganas de terminar con este ir y venir, de olvidar por un momento, tanta mala noticia contra la que poco pueden hacer y retomar mi vida cotidiana sin tener que estar pendiente de revisiones y pruebas. Al fin y al cabo nadie me ha dicho que esto sea mortal ni me han desahuciado, solo me han dejado por imposible ante mi negativa a pasar por el quirófano y su impotencia por remediar un mal que arrastro desde hace 59 años y que ahora parece empeorar sin solución alguna. Quizá el sol del verano, los aún lejanos baños de mar y la lejanía de las batas blancas, me hagan recuperar ese ánimo dañado que no perdido y vuelva a ver con otros ojos ese futuro siempre incierto que últimamente se han empeñado en ponerme de manifiesto, cuando en realidad es incierto para todo el mundo.
Hoy puede ser un gran día...decía una canción de Serrat...y así fue, mi hija se examinaba por fin de la ultima prueba de su dura oposición,( El resultado no lo sabremos hasta dentro de unos días) ,desde primera hora de la mañana, mi cabeza y mi corazón han estado con ella, tras dos, casi tres años de duro esfuerzo, llega al final de un camino exitoso y con un espléndido futuro que se abre en su vida, quizá, dentro de un corto espacio de tiempo, ya no esté con nosotros en casa, las circunstancias del trabajo la alejarán del hogar, como hace años se alejó para su Erasmus, un año en el que Internet nos sirvió de enlace y todas las noches mi mujer y yo nos poníamos al ordenador para saber de ella, de sus progresos y de su vida, esa vida que ahora se abre ante ella tras años de enclaustramiento, tragando leyes, reglamentos, disposiciones y normativa varia para conseguir por fin asentar su vida.
Habrá cambios de residencia, de amigos, de manera de vivir y como todos los cambios, tendrá que hacer un esfuerzo para dejar cosas atrás y comenzar otras nuevas, ¡Quien dijo que esta vida es fácil!, pero nada es imposible, si se toman las cosas como hay que tomarlas. Espero haber servido de ejemplo en mis últimas andanzas, de momento sus impresiones son halagueñas Dios dirá...hoy he vuelto a estar de examen...
Fue un 18 de Septiembre extraño, triste, inolvidable. Una ambulancia llegaba a la puerta de casa para hacer el traslado de mi padre hasta el cercano hospital de la Santísima Trinidad, con el fin de hacer una simple prueba médica, que no debía tener mayores consecuencias. Su cara reflejaba el asombro y el temor ante aquel traslado nada usual y aquella dolencia, la primera que yo le recordaba, pues nunca estuvo enfermo. Su mano se aferró a la mía con fuerza mientras subía a aquel blanco furgón, luego, el acomodo en aquella habitación de blancas paredes y las advertencias al personal sanitario sobre su medicación: Este y este medicamento se pueden mezclar, pero este debe ir a parte y unas horas después...Todo quedó anotado y mi madre quedó haciéndole compañía.
Muchas veces me he referido en este blog a mi padre y tantas veces como lo hago en mi recuerdo esta aquella ultima mirada, aquellas ultimas palabras y aquel ultimo abrazo, luego las cosas se sucedieron rápidamente, casi sin dar tiempo. A las tres horas de su ingreso, una llamada telefónica desde aquel hospital me alertaba de que mi padre se encontraba mal, sin esperar a más, corrí hacia el centro y al llegar a las escaleras, en ellas esperaba un viejo amigo, con su bata blanca de médico recién incorporado (era su primera guardia después de haber terminado la carrera), ¿A que vienes así de agitado?, es que me han llamado que mi padre está peor, ¡ Ah,! ¿Pero era tu padre?, un mazazo recorrió todo mi ser, ¿Que me estas diciendo Carlos? ,¿Que ha pasado?, las piernas ya no me sostenian y la cabeza me daba vueltas. ¡Ha fallecido hace unos momentos!, lo siento. Su mano alcanzó a tiempo mi brazo evitando que me cayera y con su ayuda traté de subir aquellas escalinatas para llegar a la sala donde ya reposaban los restos de mi padre. Segundos después llegaban también mis hermanos, que entre sollozos abrazamos a mi madre, tratando de contener aquella rabia e impotencia que nos llenaba ante lo imprevisto e incomprendido de la situación. Un paro cardiaco había terminado con su vida, una vida que luego nos dijeron se habría convertido en un largo infierno de haber sobrevivido, pues un cáncer de pulmón ya inoperable había comenzado a dar sus primeros síntomas. Una patada de rabia en el suelo y un, ¡aún le quedaban meses para jubilarse!, toda la vida trabajando y soñando con un merecido descanso en su Asturias del alma, se había truncado en unos instantes, 64 años tenia y aquel final de verano se lo llevó consigo. En ese mismo hospital murió mi madre, hará en Diciembre 7 años. Entenderéis ahora mi repulsión hacia esa entidad, que no vaya a visitar a los amigos ingresados en ella y que cuando lo he necesitado he preferido acudir aun masificado Hospital Clínico, donde ningún recuerdo se puede avivar y es que hay lugares que nos marcan , lugares a los que uno rehuye incluso con la mirada, cuando a su lado pasa. Son lugares donde el dolor quedó marcado en sus piedras y que la mente rechaza, tratando de buscar un consuelo inútil.
Uno que presume de “Charro” (Con alma Asturiana), por haber nacido en una de las calles mas antiguas de Salamanca (Calle de la Rua) a menos de 50 metros de la Iglesia de San Martín y 200 de la Catedral, no puede por menos que reconocer que Salamanca está cada vez mas bonita, pese a quien pese, sin calles atestadas de vehículos y peatonalizado todo el centro.
Bulevares, parecen ahora sus calles mas céntricas, sin coches aparcados, con anchas aceras, árboles y farolas nuevas que dan a esta ciudad un nuevo aire, esta vez sin contaminar por los escapes, recordándome alguno de sus rincones calles de Bruselas o París en las que solo campan los ciclistas y los peatones y uno puede pasear tranquilamente sin ruido y humos.
Hace unos días cayó en mis manos un libro recopilatorio de fotos antiguas de Salamanca… ¡Cuánto has cambiado!... lo que antes eran calles embarradas y aceras minúsculas, plazas llenas de coches aparcados y caos de tráfico, hoy es remanso de paz, con edificios remozados y nuevas construcciones siguiendo un patrón común de piedra dorada que sorprende al viajero y enorgullece al salmantino.
Hoy hago una invitación a todo el que quiera sentir la paz que sintió Fray Luis de León, o Don Miguel de Unamuno cuando paseaba por el Campo San Francisco, en compañia de su inseparable amigo Enrique Villalobos, ( mi primer terapeuta y radiologo, dicho sea de paso, que simpre me tenia una galletas María cuando me daban "Las corrientes" en su clínica de Ramón Y Cajal) ...bajar por la Calle Agustinas y dirigir sus pasos calle Compañía arriba hasta la Casa de las Conchas, llegar al Patio de Escuelas y admirar la Fachada de la Universidad, continuando el paseo hasta la catedral y volver por la Calle de la Rua hasta la Plaza Mayor, recorrer luego las calles Zamora y Toro, como suelo hacer casi a diario en mi caminata de una hora, levantando la mirada cada poco para sorprenderme una y mil veces de la ciudad en que vivo
Seguramente hay pocas ocasiones en las que uno pierda la templanza, pero una de estas ocasiones es cuando la intransigencia, la prepotencia y la falta de respeto hacen presencia y el interlocutor pretende a toda costa imponer sus opiniones cueste lo que cueste, incluso faltando a la verdad y con amenazas bien directas, bien veladas que acaban exasperando al mas pintado.
Sin llegar a ser un liberal a la antigua usanza, si comparto la idea del vive y deja vivir y el dejar hacer dejar pasar, cuando se trata de relaciones humanas.
Últimamente vengo observando que la mayoría de la gente vive en un cabreo permanente, en un estado de intransigencia totalmente absurda y en ocasiones demencial llegando a protestar por las cosas más banales, si un avión no puede despegar por las inclemencias del tiempo, protestan, si despega y se les zarandea un poco por el viento, protestan, si no sale a tiempo el tren por una revisión de seguridad, protestan y protestarían si no se hubiera hecho y existiera la sospecha de algún incidente grave.
La gente protesta por todo y no suele hacerlo precisamente con respeto y educación ante el interlocutor de turno que normalmente es un mandado sin capacidad de decisión alguna y uno oye expresiones como:
-Para eso te pagan
-Deja el puesto para quien sepa atenderme, que hay mucho parado
-Esto en mi empresa no pasa, estaría usted ya despedido
-A mi también me exigen en mi trabajo.
Seguramente ellos en su trabajo reciben las mismas contestaciones, los mismos desaires que se repiten una y otra vez quizá tratando de resarcirse con el que tienen en frente de lo que a ellos les hicieron y así la cascada de malos modales retroalimenta el cabreo general convirtiendo a este país en la tierra del cabreo permanente donde la educación y el respeto han pasado a mejor vida.
Aquí se establece un círculo vicioso difícil de romper, ni la asignatura de educación para la ciudadanía conseguiría algo, ni volver a poner como obligatorio en los colegios la cartilla de urbanidad y buenos modales. La solución pasa por que todos nos relajemos un poco y tratemos de dar ejemplo con una actitud respetuosa, sea ante quien sea y en la circunstancia que sea. ¿O es que nos van a dar lecciones los ingleses con su flema británica?, (Yes Sir) o ¿los Norteamericanos, con su educación de escuela de pueblo? (Ok Mister.) donde todo el mundo se trata de usted, suelen ceder el paso o piden disculpas antes de comenzar cualquier frase, como si fueran a ofender con lo que van a decir.
En fin, que mucho me temo que seguiremos soltando tacos para reforzar cada uno de nuestros argumentos, tratando de tu, a cualquiera que tenga que atendernos, pensando que así afianzamos nuestra situación de superioridad, y seguiremos cabreados hasta el final de los tiempos.
No se si debería sorprenderme al cabo de los años de situaciones ridículas en las que un interlocutor se empecina en tener razón cuando el mas elemental sentido común dice que la cosas no son como se plantean.
Querer tener razón siempre supone que la gran mayoría de las veces, no se tiene y se trata de imponer con razonamientos mas o menos artificiosos un criterio que en su planteamiento inicial ya nos dice que no tiene ni pies ni cabeza.
Los intereses particulares y torticeros, afloran siempre en estas situaciones que egoístamente no miran mas que el beneficio propio y de hecho uno ya ha sufrido situaciones varias en las que alguien pretende justificar su posición dentro de una empresa, cambiando todo a su paso con la intención clara de dar la impresión de que se hace algo, cuando en realidad lo que se hace es marear la perdiz y no conseguir resultados claros.¿Habeis oido alguna vez aquello del elefante en la cacharreria?.
En la vorágine de cambiar por cambiar se pierden valores y personas de valía, se descentra a los centrados y se encumbra a pelotas y chuparruedas que dejaran en poco tiempo de manifiesto lo irracional del cambio y que siempre a río revuelto hay ganancia de pescadores (furtivos en la mayoría de los casos).
Situaciones como la descrita, las viví y padecí en las distintas fusiones de empresa por las que en mi vida laborar he pasado (tres para ser exacto) y no hace mucho en mi actual empresa. Siempre hay y habrá quien crea que cambiando personas de puesto, oficinas de lugar, ascendiendo sin criterio alguno a determinadas personas y relegando a profesionales de experiencia reconocida a los que erróneamente, se cree que la edad ya no les deja rendir, lo que se supone deberían, o quizá por que pudieran desde su posicion reconocida y experimentada a base de años,criticar lo que se hace y no deberia hacerse.Los cambios,han sido el pan nuestro de cada día, se recoloca y asciende al inutil, al flojo, al facil de manejar, a quien no va a poner pegas ni plantear problemas,quizá se trate de cambiar para que nada cambie.
No hace mucho un compañero me decía. Llevo quince años en la empresa y cada vez que cambian a alguien, tengo que volver a demostrar lo que ya había conseguido, volver a hacer lo mismo para volver a tener los mismos buenos resultados y el mismo crédito, prestigio y solvencia que tenia. Y es que la vida es así un continuo tener que demostrar lo que ya se sabe,(en el fondo, para eso nos pagan), dice el refrán que pez que se duerme se lo lleva la corriente. El esfuerzo diario pocas veces se ve recompensado por los demás, (vivimos en un país en el que solo se reconoce la valía de una persona frente a su tumba), la recompensa la adquiere uno en su fuero interno cuando te invade la tranquilidad del trabajo bien hecho, bien terminado independientemente de lo que los demás piensen, digan o hagan, pero no estaría de mas que de vez en cuando alguien te regale el oído, pero esto...es pura utopía... como decía mi padre...¡Dios nos libre de la época de las alabanzas! ( cuando ya estas con el traje de pino en la huerta del cura)
Las campanas lejanas de la Iglesia de Carmelo, rompían el silencio de la noche llamando a maitines, a lo lejos se escuchaba el renqueante ruido de los trenes maniobrando en la estación y alguna voz mas elevada de lo habitual de algún trasnochador, podía escucharse en la calle.
No había trafico de coches, a lo sumo pasaba uno cada 20 minutos y las horas tempranas a las que nos levantábamos para ir al colegio, mantenían aún las calles vacías. Sobre las ocho de la mañana, se podía escuchar la sirena de los talleres de carrocerías Moneo, en la Cuesta de Ramón y Cajal, llamando al tajo a los operarios, que en fila, portando en sus manos pequeñas fiambreras iniciaban otra jornada más construyendo aquellas carrocerías de madera para los viejos autocares que luego recorrerían la provincia.
En el solitario Parque San Francisco, algún ave madrugadora entonaba sus primeros cánticos entre las ramas de los árboles, mientras Samuel, el panadero cargaba su furgoneta con el género que repartiría durante la mañana.
Jugando al escondite, el sol se asomaba entre las cúpulas de las torres de la Catedral y la Clerecía, llenando de luz una mañana que perezosa comenzaba a despertar.
Cargado con aquella cartera de cuero, con correajes de mochila, bajaba los veinte escalones de casa para dirigirme al colegio, aquel Colegio Marista, que había estrenado nuevo edificio el año 1957 y al que me acompañaba mi abuelo en mi primer día de clase.
Apenas novecientos metros separaban mi casa del colegio, novecientos metros que me parecían todo un mundo, caminando con mis muletas y arrastrando aquel pesado aparato para caminar, que hacia poco me habían confeccionado en Madrid y que resultaba ser todo un invento, capaz de mantenerme en pie medianamente erguido, medianamente seguro.
Un enorme patio de recreo, con dos campos de fútbol, cuatro pistas de balón cesto y una pista de patinaje, me esperaban en los momentos de descanso entre clase y clase. Nunca le di un puntapié a un balón y siempre envidié y sigo envidiando a quien es capaz de deslizarse sobre unos patines.
Nunca formé parte de la fila que a golpe de silbato, el hermano Pío ordenaba para entrar en las aulas, tuve bula para subir antes y esperar en los pasillos, mientras el resto de mis compañeros, formados en filas y por clases, esperaban en el patio la orden de entrar.
Luego, como uno mas, garabateaba en la pizarra el abecedario y los números, leía en voz alta aquellas historias en unos viejos libros y soñábamos mil aventuras y diabluras.
Juan Antonio, Rodulfo, Samuel, mi hermano Julio, todos formábamos una pandilla unida por un barrio, por un colegio, por una edad parecida en la que la vida se veía y vivía de otra manera, donde las personas mayores tenían apenas treinta años, que a nosotros se nos antojaban muchísimos.
Una peonza de madera, la chapa de una botella de gaseosa, un viejo clavo, unas bolas de barro cocido, una cuerda, un tirachinas hecho con una horca de madera y las tiras de una vieja cámara de rueda, un patinete con rodamientos por ruedas, adosadas a una vieja tabla, eran nuestros juguetes preferidos y ante todo, la libertad de poder jugar en la calle sin el peligro de ser atropellado o sufrir cualquier otro percance salvo las caídas habituales en los juegos de niños.
Recuerdos de un pasado lejano, de una niñez feliz que se había perdido en la memoria del tiempo y no se por que demonios hoy han vuelto a mi.
Salamanca, es una de las ciudades mas acogedoras del mundo, calles peatonales y callejas nos llevan entre monumentos al pasado, un pasado que aún se conserva en los empedrados de las calles, muy propios a tropezones y caídas.
Siempre dije que hay dos lugares en los que me siento muy cómodo…Pedraza ( En Segovia) y El Castrillo de los Polvazares ( Astorga), sus calles empedradas de manera desigual hacen que todos vayan tropezando y casi cayendo… allí es donde yo “disimulo mas”…¡No se nota mi cojera!... nos igualamos todos sin necesidad de que los demás padezcan enfermedad alguna y a la vez experimentan lo que yo vivo a cada instante…la posibilidad de romperte las narices por un tropezón tonto…( Dios no quiera que nadie se las rompa).
Pues bien… Salamanca se está convirtiendo en mi tercer lugar preferido… calles peatonales recién arregladas que por las mañanas permiten el trafico de camiones de carga y descarga, están dejando paso a baldosas y losas levantadas que nadie se molesta en arreglar y son causa de tropezones continuos para todo ciudadano que no vaya mirando el suelo… ¡Con la de cosas bonitas que hay que ver en Salamanca si levantas la mirada!
Hoy mientras me encaminaba al trabajo he visto dos de estas caídas,..Tropezón con baldosa levantada, cara de sorpresa, pérdida de equilibrio y trompazo con el duro suelo, improperio lanzado contra el Ayuntamiento y como no… carcajada de los viandantes…esos mismos que veinte metros más adelante van a estar en la misma situación si no van con cuidado…
En fin…ya tengo tres sitios preferidos.
Ser o no ser…fumador o no fumador…
La experiencia ajena en estos casos suele servir de muy poco, uno que lleva desde los 15 años pegado a un cigarrillo, ha declarado la guerra a este en varias ocasiones sin conseguirlo (a lo sumo dos tandas de tres meses sin tocarlos y de nuevo a “echar humo”), he sido capaz de hacer muchas cosas en esta vida y me temo que tendré que rendirme ante la evidencia de que seré incapaz de dejar el dichoso tabaco.
Parches, pastillas, chicles, caramelos, regaliz de palo, lectura de libros que dicen tienen un éxito asombroso en estos casos, han sido todas las armas empleadas en esta guerra que voy perdiendo… y…¡es que me sabe tan bien el tabaco!,para que voy a decir lo contrario, es un placer que uno puede permitirse, aun a sabiendas de los riesgos que corre, incluida la intolerancia de los exfumadores ( los peores y mas intransigentes) y de los que nunca saborearon el tabaco…la salud por “decreto” que la ministra impuso hace casi dos años, a mí de poco me ha servido, uno busca la calle, el aire libre con las mismas ansias que el cigarrillo entre la cajetilla ya casi vacía, y apura cada calada como si fuera la ultima, no me sirven los ejemplos de los que lo dejaron pues todos confiesan que a la larga en mas de una ocasión y pese a los años transcurridos siguen teniendo ganas de fumar, tampoco me sirven los ejemplos, luctuosos en ocasiones de familiares aferrados al tabaco hasta sus ultimo momento… se que es cuestión de “cabeza” (debo tener muy poca para esto) y ME RINDO… es peor el remedio que la enfermedad, estar sin tabaco me altera los nervios, cambio como HYDE y me hago insoportable incluso a mi mismo, pese a todo, no se…quizá vuelva a intentarlo algún día cuando este mas relajado o cuando me den tal susto que ya no quede mas remedio (Espero que esto no ocurra)
Alguien me dijo un día, que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, cuando algo sale mal, siempre hay que buscar la parte positiva de las cosas, pues estas siempre suelen tenerla, pese a que no la veamos en ocasiones.
Siempre y creo que es mi manera de ser, busque esa parte positiva aún en los peores momentos y he de confesar que invariablemente acabé encontrándola algunas veces, pero, no todas las que uno hubiera deseado.
Hoy con los años y echando la vista atrás descubro situaciones que en un momento dado me parecieron malas y comparándolas con otras similares de la actualidad ya no tienen aquella maldad inicial que les atribuí, sin embargo, otras permanecen clavadas en mi memoria, frases, situaciones, desencuentros quizá hasta ofensas a las que he tratado de buscar una justificación, quizá una excusa, perduran posiblemente para recordarme que es un error pensar que "to er mundo e gueno", error, del que quizá no quiero salir, pues sigo pensando que no existe la maldad absoluta pese a que el mundo se empeñe en demostrarme día a día que si, que en el fondo el hombre es un lobo para el hombre y que disfruta jorobando en lo que pueda al vecino. En mi tumba terminarán poniendo el siguiente epitafio: "Aquí yace alguien que se equivocó pensando que podía confiar en todo el mundo y terminó errando el tiro"
Si ayer hablaba de escaleras hoy el tema va por otro lado, por la escalera que uno asciende día a día, tratando de no entorpecer el ascenso de otros que más rápidos, más jóvenes y con más ganas de ascender me sobrepasan en su subida.
Mi escalera ha sido larga, los peldaños subidos van pesando en el ascenso actual y el recuerdo de cada paso que di en el pasado, sin querer, lo comparo con los pasos de aquellos que me adelantan viendo que tropezaron donde yo tropecé y sortearon el obstáculo de manera distinta a la que yo lo hice.
Ni uno, ni otro lo hicimos mal, solo de manera distinta, con habilidades distintas y métodos dispares, pues no hay nada nuevo inventado en este mundo laboral en el que uno se mueve, un mundo continuamente cambiante que en nada se parece al de mis comienzos allá en los años ochenta, donde aún la informática no existía y el trato era de persona a persona, cara a cara, sin caídas de línea, ni impersonales y asépticos teléfonos de call center.
Las cosas han cambiado, y no entro a valorar si para mejor o peor, pero uno echa de menos las conversaciones directas, en las que en la gran mayoría de las ocasiones se mezclaban los asuntos de trabajo con los personales, donde un cliente se desahogaba de su preocupación por un siniestro, o te confiaba sus dudas sobre una póliza, una garantía y el tiempo que empleabas en ello acababa siendo rentable y creando una fidelidad del cliente hacia la empresa, basada en el conocimiento mutuo entre cliente y empleado que solía perdurar mas allá del mero tramite e incluso del ámbito laboral.(a dia de hoy conservo buenos amigos hechos en aquellos tiempos y de vez en cuando recordamos como nos conocimos y lo agusto que se encontraron en un momento en que necesitaban alguien que les escuchara),Hoy tengo la impresión de que el trato impersonal,no suele dejar a casi nadie fidelizado con la empresa que le atiende y si no ¿Por que tantos cambios de operador en la telefonía móvil?, ¿Por qué tanto cambio en las líneas ADSL?, en la compañías de seguros, en las de energía eléctrica, en las de gas, en las de servicios en general, cuando me consta que los servicios y prestaciones han mejorado considerablemente con respecto a aquellos años. ¿Es que la gente se ha vuelto demasiado exigente?, ¡Lo dudo!, exigen lo mismo, pero me temo que les falta o echan en falta aquel trato personal, cara a cara viendo las reacciones de interlocutor y sacando de las mismas sus propias conclusiones afianzando su confianza en el producto que compraban, y la tranquilidad de saber que detrás del mismo había un ser humano y no una voz impersonal, monótona a veces y hasta machacona en otras.
Un nuevo escalón que uno tiene que subir, crear confianza solamente con la voz a través de un teléfono, sonreír mientras se habla, para infundir seguridad y si es posible crear un lazo que ate al cliente, sin que este se sienta atado, otro peldaño mas que hay que subir aprendiendo algo nuevo cada día. También la vida es una escalera y peldaño a peldaño la subo, pero sin prisas, aún me queda mucho tiempo para aprender.
Desde hace años y ayudado por mi PDA en la que registro acontecimientos, datos, onomásticas, santos y sucesos varios, tengo por costumbre felicitar a familiares, amigos y compañeros ,en sus cumpleaños y días señalados, (hoy era un dia de esos cumplia años un entrañable amigo leonés).Mi memoria electrónica me ha sacado de dudas en muchas ocasiones y me ha servido para revisar lo ocurrido en fechas concretas en años atrás, unas alegres otras, tristes y algunas luctuosas. Hoy alguien me preguntó por una fecha concreta del fallecimiento de un amigo y se me ocurrió poner en el buscador la palabra "fallecido", con la que suelo anotar este tipo de hechos y la maquina comenzó a buscar este tipo de notas, al cabo de un rato me mostraba seis paginas de anotaciones desde el año 2002 que me hicieron sentir un escalofrió. ¡Dios mío!, ¿Tantos amigos y conocidos han fallecido?, revisé la lista (puede parecer macabro) y junto a una sensación de tristeza, se instauró en mi un pensamiento de provisionalidad de esta vida en la consumimos nuestro tiempo con preocupaciones banales olvidando lo importante, disfrutar de cada minuto de nuestra existencia, nos empeñamos en dar importancia a situaciones y hechos que no la tienen, olvidando que el tiempo y la salud son lo realmente importante, con salud tenemos la fuerza para superar cualquier obstáculo y con tiempo todo acaba superándose, pero uno y otro también son limitados y los desperdiciamos inconscientemente algunas veces sin sentido. Hoy mi compañera inseparable, la PDA me ha dado una lección y me quedan dos alternativas, o no vuelvo a apuntar ningún fallecimiento (ojos que no ven) o me tomo la vida como hay que tomarla y apunto solo los ratos buenos ¡Que también!, Y me olvido de otras fechas, por eso acto seguido a consultar lo fallecimientos consulté "Vacaciones","Comidas","cenas","reuniones con amigos" y la primera impresión quedó compensada por un alivio tremendo... si estoy disfrutando de la vida y cada día mas según me apunta mi amiga PDA que cada día tiene menos anotaciones de trabajo y mas de relaciones familiares, sociales y con los amigos.¡Es un alivio!...
Sorprendido y halagado a la vez quiero dejar constancia de que en estos últimos días he encontrado algo que no esperaba ni podía imaginar en los muchos años que llevo en esta profesión...un montón de colaboradores, compañeros y amigos, mostrándome su apoyo en mi decisión de seguir, aunque disminuyendo, si no mi cantidad de trabajo si mis responsabilidades y quizá mis preocupaciones...
Llamadas y correos han cambiado su tono desde que la noticia ha corrido como suele ocurrir en estos casos, a través de "radio macuto", la misma emisora que hace ya casi un año pronosticaba mi prejubilación que gracias a Dios no se ha producido y se me ha dado la oportunidad de seguir en la brecha,aunque alguno no comprenda mi empeño de seguir trabajando.
A todos MUCHAS GRACIAS, la verdad es que creo que no merezco distinción alguna por vuestra parte, hice y haré lo que tengo que hacer, "mi trabajo", por ello me han pagado y me seguirán pagando, quizá no volvamos a tener una relación profesional,quizá no tenga que volver a solucionaros temas de vuestro trabajo,quizá en algún caso no volvamos a vernos, pero siempre me tendréis a vuestra disposición en lo que pueda ayudar.
GARCIAS...MUCHAS GRACIAS, hoy hacéis que el sol salga de nuevo para mi
Que no, que no esta uno para bromas, volvemos a tiempos ya casi olvidados en los que uno, si tenia un vecino enemigo, podía denunciarlo por lo que fuera haciendo uso del derecho de delación y de esta manera se vengaba sibilina mente desde el anonimato cobarde.
Hoy hemos vuelto a esta deplorable practica gracias a la Ley anti tabaco, cualquiera puede denunciar desde la sombra, cualquiera puede vengarse y dar rienda suelta a la intransigencia mas absoluta y vergonzante. ¿No os recuerda esto a años 36 y siguientes en los que uno se deshacía del enemigo denunciándolo?
Uno que ya es ex-fumador desde hace casi un año entiendo muy bien lo que es no poder quemar un cigarrillo mientras se toma un café con calma o mientras se trata de engañar a los nervios ante el ingreso hospitalario de un familiar, por ejemplo. Quien hizo esta ley olvidó que somos un país en cabreo permanente y que tocar las narices a quien por ende te llena los bolsillos con impuestos, no puede ser bueno ni les va a ser rentable a la larga, ni política, ni económica, ni sanitariamente.
Yo he seguido entrando en cafeterías y bares en los que se fumaba, nunca me molestó el humo que disfrutaban los fumadores e incluso llegué a envidarles en algún momento, no dejo de reconocer que el tabaco no hace ningún bien, pero de ahí a denunciar a quien fuma rompiendo la norma, con intransigencia, quizá por venganza, va un largo trecho. Nos están convirtiendo en el país de todo prohibido, han cambiado aquel slogan de: todo por la patria a todo prohibido, donde se pisotean derechos del trabajador con total impunidad por quien debería velar por ellos, El Gobierno atenta contra el estado de bienestar reduciendo sueldos, congelando pensiones se menosprecia la labor del funcionario al que incluso se llama privilegiado y se hace una campaña tirando piedras sobre el propio tejado y enrejado funcionarial que aguanta estoicamente el chaparrón como puede.
Ante la prepotencia DESOBEDIENCIA CIVIL, estoy por coger de nuevo el cigarro en plena Plaza Mayor e ir entrando en todas las cafeterías de la misma ¿Alguien me acompaña?, me juego la vida en ello literalmente pues lo tengo prohibido,pero no estoy dispuesto a que mi salud y la de todos tenga que ser por ley, si así fuera realmente, pediría ahora mismo un decreto Ley que me devolviera la movilidad, una resolución que me destaponara la carótida, pero como esto no es posible, solo queda el derecho al pataleo, porfa dejen de decir que esta prohibido, a todas horas y en todas las cadenas de TV ¡ME ESTAN ENTRANDO UNAS GANAS ENORMES DE EMPEZAR A FUMAR DE NUEVO!, con esta publicidad gratuita y encubierta del tabaco.
Listo como el hambre, inquieto como rabo de lagartija, ojos vivarachos, pelo rizado y sonrisa de pícaro, corría con el brazo derecho extendido hacia arriba y el izquierdo pegado al cuerpo, simulando un vuelo imaginario de su personaje favorito...Superman... la capa roja al viento y cara de velocidad, mientras gritaba... ¡¡¡Superman!!!...sorteando en el patio a sus compañeros de guardería que asombrados miraban como Fernando se convertía en el héroe imaginario.
Siempre le gustaron los "Súper héroes", aún hoy a sus 21 años, sigue devorando comics y películas, sintiéndose lleno de "poeres" como decía con su media lengua y quizá deseando tenerlos ahora a la hora de los exámenes.
Lleno de ingenio y picardía...cualquier cosa que le proponías, respondía... "eeee fafil pa mi"... decía y lo hacia como quien no quiere la cosa ,ha heredado la vena artística de mi madre, decorando miniaturas y dibujando con acierto, sigue siendo un "niño grande", carente de toda maldad, viviendo la vida en su mundo, y derrochando cariño con los mayores que parecen ser su debilidad y en los que vuelca su manto protector de "superhéroe", una veces ayudándoles a llevar la compra, otra abriendo puertas, otras sirviendo de apoyo para subir escaleras, así se ha ganado el cariño de toda la vecindad entrada ya en años
A veces, cuando le pregunto que ha comido, si os digo la verdad, espero por respuesta la que nos daba al salir de la guardería..."Un cabillo que nocilla y vaso que leche"...Siempre cambiaba el "de", por el "que" y así... un coche de color rojo era, "un coche que color rojo".
Aún esta vida no le ha tratado mal, aún no ha conocido la zancadilla, la traición del amigo, la exigencia, la envidia, la chulería y prepotencia, el por que "si", por que lo digo yo... y de la sin razón, aunque ha tenido algún encontronazo, aun no sabe lo dura y desagradable que puede llegar a ser la vida en algunas ocasiones y lo que hay que luchar cada día sin desmayo, sin concesiones para seguir adelante, así es... otro de los motivos por los que uno quiere, y debe seguir en la lucha diaria, en espera de que también tenga un futuro labrado y seguro.
Algo que me enseñaron mis mayores, es que si las acciones son importantes, más aún lo pueden ser la formas y cuidar estas, no es mas que una cuestión de educación y respeto hacia los demás, las palabras que acompañan a los hechos, la entonación, el momento de pronunciarlas, pueden llegar a ser tan importantes como la acción misma y llegar a deslucir un acto importante, si no se han cuidado.
Situaciones graves, como comunicar el fallecimiento de un familiar, la existencia de una enfermedad grave o el despido de una empresa, pueden ser menores si se cuidan las formas, si se muestra respeto y hasta empatia con el interlocutor.
Hoy, que todo se hace deprisa, sin método, sin educación, ¡por que si!...por que cada uno va a lo suyo y los demás no importan, se puede llegar a comunicar un fallecimiento con un simple…”se ha muerto”….y ahí te quedas o una enfermedad con un…”tienes cáncer” …y te aguantas o un “estas despedido” …y “firma”…ya nadie piensa en el dolor ajeno, en la incertidumbre del otro o en el desamparo del de más allá.
Lo mismo ocurre con situaciones festivas, como felicitar a un amigo, comunicar un premio de lotería o un ascenso de categoría, que pueden quedar deslucidos y pasar sin pena ni gloria si la comunicación ha sido “espartana”, sin gracia o a destiempo..
Por regla general el comunicante, si la noticia es mala, parece “regodearse” en la comunicación y si la noticia es buena, un asomo de “envidia” se suele dejar ver en la misiva y es que este país es un país de envidiosos mal educados, en el que si alguien asciende, todos tiran de los pies para que no suba más arriba en lugar de ayudarle a seguir subiendo como honra del genero humano al que pertenece. En esta tierra castellana, he visto grandes hombres que por sus obras merecían los honores de sus paisanos y grandes hombres que han pasado por la historia sin honores merecidos, olvidados pese a sus grandes obras.
Nadie valora los logros ajenos y por desgracia en este mundo se busca más el fallo, el defecto, el error de aquellas grandes obras, más que el ensalzamiento de las mismas… a ningún italiano se le ocurriría buscar en la Capilla Sixtina donde Miguel Ángel se equivocó con su pincel, ni a ningún Parisino, donde Eiffel dejó de poner algún tornillo en su torre o si las gárgolas de Notre Dame guardan relación unas con otras o tienen algún fallo escultórico.
Aquí, en este país que presume de europeo, avanzado, moderno, innovador y progresista, seguimos criticando y buscando defectos a todo lo que despunta, a todo lo que se sale de la norma, a todo lo que puede ser envidiado y de hecho lo es…el miedo a que otros nos superen en conocimientos, habilidad, intuición o capacidad de trabajo es el freno al desarrollo, al reconocimiento, al agradecimiento de lo hecho…
De mis mayores aprendí a ensalzar y ayudar a quien aporta algo nuevo a esta humanidad y más si sus aportaciones ayudan a crear un mundo mejor, un mundo mas humano, un mundo en el que al paso que vamos, será tan utópico como el descrito por, Tomas Moro.
Y todo fue, puedo decir, a mi manera…Pues se que firme fui y afronté ser como era y así podré seguir a mi manera… Quizá reí, quizá lloré, pero siempre fue a mi manera…Puedo llegar hasta el final a mi manera…(poner vosotros la melodía y si queréis la voz de Sinatra, la mia no vale)
A mi manera he superado miedos, limitaciones y a mi manera he vivido esta vida de la que a pesar de todo nunca renegué y asumí a mi manera y a mi manera he ido dejando en mi camino amigos que hoy recuerdo, momentos de mi vida que con vosotros comparto, contándolos a mi manera, por eso puedo decir que fui feliz, si bien todo fue a mi manera.
Mientras escribo estas líneas, suena, My Way en mi portátil (¿verdad que lo habiais adivinado?) y a mi manera llegan a borbotones mil recuerdos de momentos pasados que trato de encarcelar en un block de notas, a mi manera, para luego compartirlos con vosotros y así a mi manera cada renglón que escribo es motivo para seguir viviendo a mi manera superando escollos,miedos y hoy tristezas, que a cada paso me asaltan cuando veo como el tiempo pasa y esta vez es a su manera…
Jugaban las sombras a esconderse de la luz, que a través de las ramas de los árboles se filtraba levemente, cayendo sobre la alfombra verde del prado.
A lo lejos unas vacas pardas rumiaban su alimento con parsimonia, sin prisa, como si tuvieran todo el tiempo del mundo. Sobre la loma un halcón revoloteaba y en su vuelo pausado dejaba también ver que no tenia ninguna prisa por caer sobre su presa, que rompiendo la placidez general del valle era el único animal asustado y nervioso que corría por salvar su vida intuyendo el peligro que se le avecinaba.
Halcón y presa jugaron su juego mortal ante la distante mirada del resto de los habitantes del valle, ninguno ayudó a la presa, ninguno recriminó al halcón, solo fue el juego de la vida y la muerte, del mas débil y el mas fuerte, la ley de la supervivencia y así el halcón, hoy ganador mañana puede ser presa de otro depredador.
Cierto día entre bromas y veras con los amigos, se me ocurrió hacer algo que siempre había considerado de idiotas...consultar a un futurólogo...este, tras hacer el pariré con cartas, y bolas de cristal me aseguró tajantemente que según los astros mi número de la suerte era el 10. Aún siendo reticente a este arte de engaño del que pretendía burlarme y por si acaso fuera verdad lo que me dijo, ni corto ni perezoso fui al hipódromo el día 10 de octubre, (mes 10) a las 10 de la mañana, en el autobús 10, entré por la puerta 10, me acerqué a la taquilla 10, me gasté 10.000 Ptas. apostando por el caballo nº 10. y con la ilusión de que se cumpliera la predicción del futurólogo (también es ilusión jugar a la Once todos los días) ,presté una enorme atención a la carrera que normalmente me habría importado un pito...Se celebró la carrera, y como no...el caballo nº 10 llegó el décimo, desde entonces cada vez que alguien me habla de predicciones dentro del trabajo, pienso en el maldito caballo y el futurólogo y toco madera si las mismas no son buenas.
Hace ya dos años que comencé la andadura en este blog, plagado de añoranzas, buenos deseos y una pizca de humor, dos años en los que he compartido desvelos preocupaciones, sustos, ilusiones, celebraciones, ratos de preocupación y ratos de alegría, contestados en ocasiones por amigos y por desconocidos que ocultándose tras un seudónimo, dejaron su comentario que siempre fue bienvenido fuera cual fuera su contenido y su tono.
Uno se expone y expone parte de la vida cotidiana, quizá sin pudor, sin medir palabras o gestos, pero con sinceridad, sintiendo lo que se dice y con respeto a todo aquel que quiera entrar en esta vuestra casa. Respeto que aprendí de mis padres, a los que siempre tengo presentes. Fueron sus enseñanzas y su ejemplo los que hoy me hacen ser como soy y de los que tan orgulloso me siento.
Heredé el humor de mi padre al nunca vi. serio ni triste, volcado en su familia y trabajo como yo pretendo hacer en esta vida, sin llegar a igualarle. La alegría y fuerza de mi madre que supo sacarnos adelante a cuatro retoños cuando falleció mi padre, hace ya mas de treinta y dos años (yo tenía 25 y era el mayor). Y solo aspiro en esta vida que quien se acerque a mí, en la calle, en el trabajo, a este blog, se sienta cómodo y al lado de un amigo.
Hoy he repasado el blog, ¡Cuantas horas le he dedicado!, por bien empleadas las doy si en algún momento han servido de consuelo a alguien, si han hecho esbozar una sonrisa y olvidar algún mal momento.
Son las nueve y cuarto de la noche, el cansancio del día se ha disipado mientras escribo este post, que comencé sin tener nada en la cabeza para contar y quizá una pizca de morriña en un día casi norteño que me recuerda mucho a mi añorada Asturias.
Que Dios os guarde lectores amigos, quizá mañana tenga el día mas animado y os cuente algo gracioso.
Muchos fueron los cursos de Coatching a los que pude acudir durante mi vida profesional, en casi todos ellos, se trataba el tema de la motivación y como suele ocurrir en estos casos, la teoría, aunque elaborada, no suele coincidir con la práctica.
Mi desconfianza en la psicología, (nunca acertaron en todas las pruebas que he podido realizar tanto en mi época escolar como profesional), es ya una cuestión de discusión familiar con alguna cuñada que ejerce de psicólogo y con la que suelo no discutir sobre estos temas para evitar males mayores.
La motivación, suele ser algo tan personal, que uno puede motivarse por motivos tan dispares como el orgullo personal, el espíritu competitivo e incluso por la envidia, o por vete tu a saber por que motivo.
He visto que quien se siente motivado por el mero hecho de trabajar en un local céntrico, por tener un puesto de trabajo cerca de una ventana o por el hecho de que cerca de él o ella, hay un compañero del sexo opuesto que le atrae.
Son tantas las cosas que pueden motivar, que en ocasiones el sueldo, el trabajo estable, los horarios que concilian la vida familiar, la posibilidad de ascensos, que normalmente se justifican como causa de motivación, quedan relegados.
Personalmente, me motivan cosas extrañas, sentir que puedo hacer cosas nuevas, que lo que me propongo lo aprendo y lo hago, que trabajando no pierdo el humor y por vanidad presumir que soy capaz de superar trabajando, en rapidez y pulcritud a muchos de los que me rodean, maniático en el orden, detallista en la estética de las cosas y las presentaciones, en ocasione me he llevado el apelativo de, el pegatinas, por mi manía de etiquetar todo y ordenarlo en carpetas, perfeccionista, nunca estoy conforme con como quedan las cosas llevándome a rotular una y otra vez la misma carpeta o a colocar los archivadores de una u otra forma. ¿Pérdida de tiempo?, no, el orden siempre me ha servido para saber donde esta cada cosa ganado tiempo y lo que es mas importante, seguridad en la información que manejo. Me motiva que cuando alguien pregunta algo, sea capaz en segundos de tirar de la carpeta adecuada y mostrar la información solicitada, de teclear en mi ordenador y encontrar el archivo que busco o poder mostrar lo impecable de mi letra en unas notas a mano.
Motivaciones todas ellas pueriles, podría haber hablado de un sentimiento de superación ante mis dificultades físicas evidentes, de un ansia por medrar en altas instancias, por una expectativa de trepar a puestos mas altos, por una erótica de conseguir poder y mando, por un deseo de ser reconocido, admirado, querido, idolatrado, incluso por la consecución de mayores emolumentos (que nunca son de despreciar) Y sin embargo me motivan cosas sencillas, sin importancia para nadie y solo para mí, con lo que nuevamente vuelvo a poner en entredicho las teorías de mi cuñada y quizá de muchos doctos en Psicología.
Por eso, cuando uno trata de motivar, siempre tiene la duda de si el punto sensible que se toca, es el correcto, o si lo que estamos haciendo es empeorar la situación y deprimimos más a quien deberíamos haber animado,(duda que me asalta cada vez que trato de animar a mis hijos en sus estudios o en alguna faceta de su vida).
En fin, no es cuestión de Psicología, la intuición, entiendo es el mejor camino junto con la oportunidad, aunque no este de acuerdo querida cuñada.
Si a alguien le hizo gracia lo de medir con caídas, hoy solamente voy contaros que la ultima fue en Oviedo este fin de semana paseando por el casco antiguo, detrás del Ayuntamiento, resbale ( esta vez no fue culpa del mal empedrado, si no del agua) y mis huesos terminaron probando una vez mas el suelo, esta vez Ovetense. Cuando levanté la vista me encontré con el nombre de la calle, el mismo que veis en la foto que hice a continuación, y es que esta vez resbalé "en la calleja de los huevos"... ¡Justamente llamada así desde esta caida!
No hace mucho hacia un alegato al fumador, yo sigo siéndolo a pesar de no haber tocado un cigarrillo desde hace un mes y creo que aun siguiendo sin fumar seré fumador ya toda mi vida, dicen que el miedo guarda la viña y puede que sea cierto, aún hoy me asaltan deseos irrefrenables de encender un pitillo, pero el recuerdo de días pasados me frena y sigo en la lucha de no volver a fumar hasta que haya cumplido los 80 años, ese día juro que me fumaré un gran puro, suponiendo que para aquel entonces no se hayan extinguido las fabricas de tabaco por la presión social.
No recuerdo muy bien como empezó aquello de echar humo, supongo que un día a la salida del colegio alguien debió encender un cigarrillo y la curiosidad o el querer hacerme el machito hizo que yo también cayera en el hábito. Lo cierto es que nunca me levanté tosiendo, pese a que hubo momentos en los que consumía dos paquetes diarios. Hoy me siento bien, ya apenas pierdo el aliento subiendo escaleras y los olores y sabores que antes estaban embotados, llegan a mí con una nueva dimensión.(algunos por cierto nada agradables).
Pero no me engaño, la tentación es muy fuerte y no es nada fácil romper hábitos adquiridos durante muchos años. ¿Sabéis que es lo que mas echo en falta?, (parecerá una tontería y a lo mejor lo es), el hecho de coger el encendedor, sacar un pitillo de la pitillera y encenderlo. Ya no es el hecho de fumarlo, apurar el humo y luego apagarlo sobre cualquier cenicero, es el rito de iniciar el cigarrillo en momentos concretos, cuando uno coge el teléfono, cuando me pongo a teclear en el ordenador o al terminar de tomar una taza de café, son segundos en los que la tentación hace acto de presencia y es entonces cuando tengo que hacer un verdadero esfuerzo. En fin aquí estoy, confesando una adición y una añoranza mientras veo quemarse en el cenicero un cigarrillo que alguien ha encendido a mi lado y es que todo son tentaciones por todos lados.
Cuando tenemos que hacer alguna cola, uno recuerda inconscientemente la sala de espera del dentista donde llegues a la hora que llegues nunca te atienden a la hora señalada, hay un “síndrome” denominado de la Sala de espera del dentista que podría explicar muchas cosas, el dentista sabe cuando comienza su labor y con que paciente, y a partir de ahí todo acaba descontrolándose, puede que con el primero tarde menos de lo previsto, y que con el segundo se alargue la tarea, ocurriendo lo mismo con el tercero y el cuarto y a partir de ahí nadie sabe lo que va a tener que esperar hasta que se oiga la fatídica voz de la enfermera llamándole a uno como si de entrar en el infierno se tratara.
Todos hemos pasado alguna vez por el dentista, todos hemos sentido un pánico inexplicable en la sala de espera y nos han entrado ganas de salir corriendo y si no lo hacemos es por que el dolor de la muela pudo más que el miedo a lo desconocido.
El respeto (miedo) a ese señor que “come con los dientes de los demás”, es ya algo consustancial a su profesión y por muchos videojuegos que te pongan en la sala de espera, televisores, revistas de todo tipo, uno no logra dominarse del todo, imagina mil “perrerías” que luego a la hora de la verdad no llegan a producirse, el ruido del torno nos produce el mismo efecto que una apisonadora pasándonos por la cabeza e imaginamos una tortura sin fin que no es real…La enfermera, que en otras ocasiones podría llamarte la atención , ni la ves, que nadie te pregunte como era, pues no la vas ni a recordar aunque fuera la mismísima Claudia Shiffer…Te duermen la boca y acabas no sintiendo nada, tanto que cuando sales lo haces con cara de tonto y hablas como si estuvieras comiendo sopas, tratas de parecer normal y no solo no lo consigues si no que por mucho que trates de disimularlo se te nota a la legua que tienes dormida media cara, la mandíbula no te responde y si tratas de comer algo, corres el riesgo de morder todo menos lo que debes, y es entonces cuando piensas…
¿Y después de aguantar una cola interminable, un pánico de muerte, una enfermera de la que ni te acuerdas como es, un no sentirte ni a ti mismo, es lógico pagar 200 euros?, ¡Ahora que no te duele la muela, te duele el bosillo!... ¿No?
Uno que normalmente bromea con la dificultad de subir escaleras, de andar con muletas o caminar con suelo mojado, de tener que tomar casi habitualmente algún calmante para dolores varios y procurar que nadie se entere de que los tengo, no puedo por menos que esbozar una sonrisa cuando alguien se lamenta de lo malo o mala que esta y aprovecha cualquier ocasión para darse una baja o faltar a trabajo en cuanto estornuda o le duele un poco la cabeza.
Ciertamente nadie se queja de vicio, cuando a uno se le escapa un ¡AY!, (a mi se me escapa muy a menudo y procuro que no se oiga), es por que realmente duele algo (yo no creo en eso tan extendido de la enfermedad psicosomatica a la que suelen acudir los medicos cuando no encuentran algo concreto) , pero nada mas eso, hay que seguir adelante y tratar de hacer el menor caso posible a esos dolores que ya son conocidos y habituales, compañeros inseparables de camino y no hacen otra cosa de recordarte que tu no puedes hacer muchas cosas que desearías o que lo que estas haciendo no esta bien.
Hay quien se empeña, y la verdad no lo entiendo, en mostrar aparatosamente que no esta bien ¿y quien lo esta?, mas o menos a cada cual le duele algo o en momentos determinados no te encuentras bien, ¿y a quien le importa?, pero hay que mostrar una justificación para no hacer lo que hay que hacer, para aprovecharse de la Seguridad Social, o para escaquearse de un trabajo o una obligación.
Conozco y he visto gente que alarga bajas médicas, gente que simula enfermedades y dolores para cobrar una indemnización del seguro y gentes que explotan el menor dolor hasta límites insospechados. ¡Quejicas!. Algunos son pillados in fraganti haciendo la compra y cargando pesos, es entonces cuando te sueltan aquello de lo malos que están y lo mal que se encuentran, se echan la mano a la nuca o a los riñones y no recuerdan que solo hace unos segundos cargaban con facilidad una caja de cartones de leche en cada mano.
Conozco muchos que como yo esbozarían una sonrisa, desde su silla de ruedas o apuntalados sobre un par de bastones y pensarían ¡Quejicas!, por no decir vagos y maleantes cuando están estafando a la Seguridad Social o a alguna compañía de seguros.
En fin, de todo tiene que haber en la viña del Señor, pero cada día veo más ¡Quejicas! ¿O tengo que llamarles estafadores?
Cuando escribo estas líneas tengo en mente alguna persona concreta (Por supuesto no es mi buen amigo el enfermo imaginario, que pese a sus achaques ficticios sigue en la brecha haciendo de tripas corazón y nunca, supongo, se le ha pasado por la cabeza simular lo que realmente siente aunque no lo tenga y desde luego no se ha dado una baja por un tembror de manos, unas palpitaciones a destiempo o un malestar general), hablo de quien permanentemente aprovecha cualquier estornudo, dolor de nuca, dolor de muelas o de juanetes, para correr al medico del centro de salud y solicitar la baja.¡Quejicas!, farsantes a los que pagamos todos y que nos comen el presupuesto de la Seguridad Social y saturan las listas de espera de quien realmente lo necesita.¡Quejicas!...
Cada día uno se levanta con la sana intención de aprender algo nuevo, de añadir un ladrillo mas de conocimiento al edificio de la sabiduría, ilustrándose en campos desconocidos que hasta el presente no había explorado.
La ignorancia se acrecienta a medida que uno aprende cosas nuevas y descubre que es mas lo no conocido que lo conocido, que el conocimiento no tiene limite, que nuevos campos de abren paso en cada descubrimiento.
Experimentar la sensación de que algo nuevo se aprende, acrecienta las ganas de seguir aprendiendo, es un reto diario, un desafió al conocimiento que llena de satisfacción cuando algo nuevo es dominado. La tecnología y los avances en informática han abierto una nueva vía de aprendizaje, una autopista del conocimiento en las que no todo es verdad ni todo mentira, internet nos muestra nuevos caminos, nuevas formas de comunicación en las que beber de sus fuentes. Wikipedia: La gran enciclopedia informática, no siempre es correcta en su información y por eso, uno sigue acudiendo a las enciclopedias de siempre, a las impresas en papel y con sello de una cierta garantía. Larouse, Espasa, Encarta, Rae etc. en las que el simple contacto con las paginas, el ruido del papel al pasar las hojas, nos da una confianza que no logra la pantalla del ordenador. En mi recuerdo hay una imagen imborrable de mi padre, asiduo lector, del que guardo gran cantidad de libros, fue un ejemplo que siempre que he podido he seguido manteniendo en mis costumbres, leer y leer, repasar esas viejas enciclopedias herencia ya añeja en las que los conocimientos de la época asombraban y hoy ya superadas dan un poco de risa cuando hablan de la conquista de la luna, o los grandes avances sobre calculadoras y ordenadores que ocupaban habitaciones enteras y cuyas memorias eran tiras y tarjetas de papel perforado. Pero ahí siguen siendo testigos fieles de una época pasada, en la que todo estaba contrastado, medido, reglamentado y daban fiabilidad, hoy he olvidado la pantalla, el teclado y sentado en el sofá de casa repaso La gran enciclopedia estudiantil, de los años 70 y sigo aprendiendo aún de fuentes desfasadas, ya superadas, conocimientos que quedaron en la historia de la ciencia como grandes avances de la época.
Hoy no tengo ninguna preocupación…¡Que ya es raro en mi!...pero hay algo que aun no se como definir…¿tristeza?, ¿melancolía?..¡Que se yo!, un sentimiento profundo de que algo acaba y la alegría de que algo comienza, sabores agrios y dulces junto con la esperanza de seguir siendo útil, de no estorbar a nadie y sentir que puedo seguir en la brecha, ayudando en lo que sea posible…hoy he comenzado a recoger cosas en mi despacho…recuerdos..¡Cuantos recuerdos! Junto con cosas inútiles que van a la papelera…cuanto trabajo hecho…cuanto queda por hacer y entre papel y papel, bolígrafos viejos y trastos, inútiles siento que con ellos se va algo de mi pasado, pero el pasado, pasado esta y ahora me toca comenzar a coleccionar otros “trastos”…¡Que pena de bolígrafo!...cuantas cartas firmadas, talones, autorizaciones, notas…¡que pena de carpeta!...ya raída por el uso y cuantos documentos, cifras, estadísticas y confidencias ha guardado…¡El viejo encendedor de mesa!...hace dos años que quedaste oculto junto con el cenicero, por una ley que pretendía que yo dejara de fumar…la destartalada grapadora…¡Cuantas herramientas de trabajo gastadas y cuantos recuerdos!...No está mal hacer limpieza general de vez en cuando…uno se libera de cargas inútiles y aligera el peso dejando sitio para lo que pueda venir… Y junto con la limpieza física, también estoy haciendo limpieza mental, “soltando lastre” que diría un buen marino… y me siento bien…¡MUY BIEN!…
Son tantas las veces que uno da con los huesos en tierra por caídas tontas que en ocasiones me entran ganas de hacer lo de aquel chiste que me contaron… Un hombre acaba de caer desde un tercer piso y la gente arremolinándose le pregunta ¿que ha pasado?... a lo que responde…¡No se yo acabo de llegar!...
Hay caídas tontas, que uno no llega nunca a explicarse por que ocurren ya que vas con todo el cuidado del mundo, otras son despistes por un suelo mojado o un obstáculo en la calzada, en el que entras con todo el garbo del mundo y acabas haciendo piruetas de trapecista y caídas que presientes y que son casi inevitables (las menos).
Mi experiencia es tal, que acostumbrado a las caídas (por suerte soy como los gatos) no me suelo hacer mas que algún rasguño en el peor de los casos, y no suelo darles importancia, pero los que me rodean se llevan unos sustos de “aupa”…
Siempre recuerdo, que trabajando hace años entré en la oficina recién fregada con todas mis energías y como era de prever acabé en el suelo, mis dos compañeras de trabajo, asustadas, por ser la primera caída que vieron acudieron prestas a socorrerme intentando levantarme y resbalando acabaron las dos en el suelo haciéndome compañía…mi reacción fue instintiva…¡Levantaros no me ayudéis!... ¿si entra alguien que van a pensar al vernos a los tres en el suelo?...luego…la costumbre de verme caer hizo que una ocasión, con la oficina llena de gente, llegué a caer estrepitosamente contra el mostrador causando un ruido estremecedor, la gente asustada preguntaba lo de siempre…¿ que ha pasado?... A lo que una de mis compañeras, quitando importancia al asunto, respondió sin levantar la vista de los papeles…¡Nada…el jefe, que se ha matado otra vez!...¿Maripaz, no podías haber preguntado si me hice daño?...Espero por raro que pueda parecer ,”seguir cayéndome muchos años”, será señal de que aún camino...
Sirena: Ser mitológico mitad mujer, mitad pez cuyos estridentes cantos enloquecían a los navegantes llevándoles al desastre… ¡Pues no!... no son estas las sirenas a las me refiero, por suerte o desgracia, vivo en una céntrica calle paso obligado de ambulancias hacia los centros hospitalarios y lo que hace unos años era algo esporádico e incluso me atrevería a calificar de espectacular, el paso de una ambulancia, hoy se produce cada tres minutos y con toda su parafernalia de sonería y luminarias.
Uno, piensa que… ¡Claro somos cada vez mas los habitantes de la ciudad!... y cada vez mas requerimos los servicios de estos transportes, pero también uno piensa… ¡Cuánto enfermo hay!... unas veces por accidente otras por la propia constitución del ser humano hemos de acabar pasando por urgencias y casi siempre acompañados por “la sirena” que enloquece al viandante haciéndole buscar desesperadamente el lugar de procedencia de tal estruendo. (Os habéis fijado como todo el mundo en la calle se para a mirar la ambulancia)
A estas, hay que añadir y cada vez más, las de policía y Bomberos, unas en socorro del agredido, del robado o en pos del que ha cometido alguna infracción, las otras en busca del fuego que han de exterminar o del agua que han desalojar… en fin ¡sirenas..Y más sirenas!
Y, para rematarlo… la sirena de la alarma del establecimiento de enfrente…¿Qué tendrá esta sirena?, solo funciona cuando hay alguna tormenta o cuando ella quiere, pues ya van tres robos en el establecimiento y en ninguna de las ocasiones funcionó…será…”caprichos de sirena”
Como todos los años y siguiendo el ritual de crear una postal informática, este año remití a mis buenos amigos la felicitación navideña, fueron segundos los que pasaron desde su envío hasta la primera llamada telefónica, al aparato mi buen amigo Mauri, como siempre afectuoso, como siempre ofreciéndome su apoyo y amistad. Luego le siguió Javier, desde Santander, Vicente, Marina, Alfonso, Xose, José Luis (mis añorados compañeros de fatigas gallegos) y una procesión de amigos que no sigo relacionando por no llenar este post de nombres. Una vez más me sentí rico, sin necesidad de loterías, rico en amistad, rico en buenas gentes con las que he compartido muchas horas de trabajo y diversión, con las que mi vida se ha ido llenando y enriqueciendo y a las que este año y espero que muchos mas, deseo tengan la misma fortuna que yo de contar con este capital no cuantificable y gratificante que le ayuda a uno a seguir luchando por lo que cree, que al final se recibe lo que se da y en este mundo hay buenas gentes que terminan compartiendo retazos de nuestra vida. FELICES FIESTAS A TODOS
Sin Declararme anti-taurino, admirando el valor y arte que supone ponerse delante de un toro dándole capotazos y verónicas, jugando con el animal, en el ruedo y terminar en un enfrentamiento noble entre bruto y maestro con la muerte del primero y en algunos casos ,por desgracia, con la el seguno, lo que no entiendo, son las fiestas del Toro de la Vega, Los encierros de San Fermines y San Sebastián de los Reyes, los Espantos de Ledesma, el toro embolao y tantos festejos, en los que la gente se juega la vida, no por profesión y con la preparación debida, cargados de alcohol o en el mejor de los casos de simple cansancio tras unos festejos.
Es como si todo el mundo se pusiera a hacer carreras tipo formula 1 sin la preparación de un Fernando Alonso o un Marck Jené, por libre en zonas publicas y con unas copas de más.
Uno puede entender y admirar, la profesionalidad del torero, del piloto de carreras y hasta del trapecista de circo que se juegan la vida como profesión, pero con años de preparación y sentido común, con el apoyo de otros profesionales que saben lo que hacen y minimizan el riesgo que siempre esta presente.
Lo que no puedo imaginar,ni entender, es a ningún Ayuntamiento o entidad pública promoviendo carreras de turismos entre sus ciudadanos en sus propias calles o retos entre paisanos para cruzar una calle colgados de unos cables tendidos entre edificios.
Se que la tradición manda, que las costumbres deben respetarse. ¿O no?, también la ablación es una costumbre en determinados pueblos, también el burka, también la lapidación por que una mujer tome una cerveza en publico en algún país lejano.
Argumentar que son costumbres antiguas no debería justificar ninguna muerte, la vida tiene más valor que la costumbre, el uso o la tradición. Aducir que quien allí va lo hace voluntariamente, tampoco me sirve, pues voluntariamente el kamikaze circula en dirección contraria y nadie se lo permite.
No entro en si se maltrata o no a un animal, mayor maltrato reciben los ciudadanos de algún país totalitario, los emigrantes e incluso muchos ciudadanos de este país que se permite y permite jugar con la muerte en tiempos de fiesta.
En fin, no lo entiendo pero la vida es así contradicción pura.