La ventana indiscreta...
Muchas han sido las horas que uno ha pasado pegado al ordenador, bien por motivos profesionales o por diversión, pero no me había parado a pensar nunca en que estas horas han sido como estar asomado a una gran ventana desde la que fisgonear el mundo que nos rodea y aquel otro lejano, oculto y distante.
Mirón como el periodista de la "ventana indiscreta", ves pasar vidas, hechos, desgracias y alegrías de miles de gentes que no conoces y que quizás nunca llegues a conocer y las ves como algo normal cuando en realidad nada es normal.
No lo es que un político se deje "pringar" recalificando terrenos, que una gran dama presuma de zapatos carisimos cuando su pueblo muere de hambre, que un guerrillero a aproveche su posición y sus fuerzas para traficar con coca o que mueran 500 niños de inanición en un país africano.
Lo ves, lo lees, contemplas imágenes y textos y luego apagas el aparato y te olvidas de los que has visto y leído. ¿Nos hemos deshumanizado?, ¿Qué ha ocurrido para que ya casi nada nos llame la atención, nos remueva la conciencia o nos haga meditar unos instantes?
Nunca fue tanta ni tan directa la información, nunca tan inmediata y cercana, nunca tan cruda, real y dolorosa y sin embargo, se ve como quien ve una película, una ficción, algo que no es real.
Los Informativos se nutren de desgracias, malos tratos, peleas, apuñalamientos, robos, atentados, fraudes, accidentes. Pocas veces la noticia amable, ejemplarizante y alegre, salta a las pantallas de la TV y del ordenador. Nunca fue noticia que un perro mordiera a una persona y si que una persona muerda al perro. Ahora al parecer mordemos todos, programas de tertulias sin sentido se ceban en algún famoso, sacan sus trapos sucios, injurian, calumnian, insultan y se mofan de cualquiera que haya alcanzado un grado de popularidad suficiente como para resultar ser blanco en cualquiera de estos populacheros programas. De nuevo la ventana, esta abierta, todo se permite, todo se consiente con tal de conseguir audiencia.
Estoy por poner contraventanas, pero tendría que vivir a oscuras, por cerrar mi portátil, apagar la TV y aislarme de todo lo que me rodea, vivir en la ignorancia de un país en el que quien entra en política si no roba es por que no tiene facultades (¿Oportunidades?), en el que, el que no engaña, es por que ha sido engañado y donde ser famoso, conocido, artista, autor, creador, rompiendo la tónica general, abre las ventanas para que cualquiera pueda meterse en su vida, fisgonear y criticar sin mas limites que alguna querella que acabará archivándose o una multa ridícula en comparación al daño recibido.
Este gran hermano Orwelliano, que todo lo ve, todo lo vigila, todo lo critica, ha invadido nuestras vidas haciéndonos insensibles, inexorables, despiadados, inhumanos. A pesar de todo, dejaré mi ventana abierta, a pesar de todo, seguiré abriendo mi corazón en la esperanza de que alguien comparta conmigo este sentimiento y trate de hacer un mundo mejor.